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Depresion

Historia en Breve -

  • Existe una relación bidireccional entre todas las principales enfermedades crónicas y diagnósticos psiquiátricos (los pacientes que sufren de enfermedades crónicas son más propensos a estar deprimidos y viceversa)
  • El papel de la inflamación, en estas enfermedades, se está volviendo cada vez más conocido
  • Los síntomas depresivos son la manifestación de muchos efectos en sentido descendente en las hormonas y neurotransmisores, hay un río de marcadores inflamatorios
  • La comunicación entre su intestino y cerebro parece basarse, en parte, en su nervio vago y es bidireccional por naturaleza
  • Una investigación convincente sugiere que la salud mental puede mejorarse resembrando su intestino con bacterias benéficas. Los alimentos fermentados son importantes para esto
 

Psiconeuroinmunología- Cómo la Inflamación Afecta Su Salud Mental

Noviembre 9, 2014 | 28,581 vistas
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Por la Dra. Kelly Brogan

Psiconeuroinmunología. Esto es lo que quiero practicar. Los términos médicos de esta longitud merecen nuestro respeto por la interconexión de las diferentes subespecialidades, para la fútil segmentación  y la compartimentación del cuerpo en diferentes sistemas de órganos.

Como lo dije en otro artículo que escribí para el Dr. Mercola, deconstruir el modelo de la serotonina de la depresión y la psiquiatría está en crisis. Ya no puede sostenerse por sí misma, dando más y más medicamentos como su objetivo percibido.

Por lo tanto, parece que la psiquiatría seguiría un camino investigativo de otras enfermedades crónicas causadas por el estilo de vida, tales como el cáncer, la autoinmunidad y las enfermedades cardíacas. Ya existe una relación bidireccional entre las principales enfermedades crónicas y los diagnósticos psiquiátricos (pacientes que sufren de enfermedades crónicas son más propensos a estar deprimidos y viceversa).

El papel de la inflamación, en estos estados de la enfermedad, cada día está más claro. Deconstruyamos lo que ya se sabe ya que esto aplica a la salud mental.

Inflamación y Depresión

En este modelo, la depresión es una fiebre no específica que nos dice poco sobre qué es lo que realmente está causando estas reacciones en el cuerpo para que de esta manera se proteja así mismo. El cuerpo está “caliente” y necesitamos saber por qué. Los síntomas depresivos son la manifestación de los muchos efectos en sentido descendente sobre las hormonas y neurotransmisores, pero si nos vamos en sentido ascendente hasta la fuente, encontramos un río de marcadores inflamatorios.

La fuente en sí podría estar enfocada de forma singular o múltiple en el estrés, exposiciones alimentarias y tóxicas e infecciones, como lo hablaremos a continuación. Como lo revela la literatura médica,1 la inflamación parece ser un determinante altamente relevante de los síntomas depresivos como el estado de ánimo indiferente, pensamiento lento, evasión, alteraciones en la percepción y cambios metabólicos. Entendemos esta relación en base a:

Biomarcadores

Los psiquiatras siempre han querido ser legitimados en su papel como médicos basados en ciencia. A pesar de esto, no existen pruebas de diagnóstico que estén validadas para la evaluación de la patología psiquiátrica. Sin embargo, en la práctica de la medicina funcional, el diagnóstico se vuelve secundario a la interacción personalizada del individuo de los factores y los “biomarcadores” que puede iluminar el camino hacia la curación.

Las citoquinas en la sangre o mensajeros inflamatorios, como el CRP, IL-1, IL-6 y TNF-alfa han tomado la etapa como predictivos2 y correlativamente lineal3 con la depresión.

Los investigadores han validado4 que, en la depresión melancólica, trastorno bipolar y depresión posparto, los glóbulos blancos llamados monocitos expresan genes pro-inflamatorios que provocan la secreción de citoquinas, mientras que al mismo tiempo causa un reducción en la sensibilidad al cortisol, la hormona del estrés del cuerpo y promotora de la inflamación- un ciclo de alimentación directa.

Una vez que han sido desencadenados en el cuerpo, estos agentes inflamatorios transfieren información al sistema nervioso, por lo general a través de la estimulación de los nervios principales como el vago, que está conectado5 al intestino y al cerebro. La célula especializada en el cerebro llamada microglia representa los centros inmunes del cerebro y se activan en los estados inflamatorios.

En la microglia activa, una enzima llamada IDO (indolamina 2 3-dioxigenasa) ha demostrado6 mover al triptófano lejos de la producción de serotonina y melatonina, enviándola hacia la producción de un agonista NMDA llamado ácido quinolínico, que podría ser responsable de los síntomas de la ansiedad y la agitación.

Estos son tan sólo algunos de los cambios que podrían conspirar para hacerle saber a su cerebro, lo que su cuerpo podría percibir que está mal.

Modelos Animales

Aunque un modelo animal de depresión podría parecer una idea absurda, actualmente, el lipopolisacárido (LPS), una endotoxina producida por las bacterias gram-negativas, se utiliza para inducir estos modelos clínicos en roedores.

Sin embargo, los ratones que carecen de IL1-B7 (una citoquina que media la respuesta inflamatoria) están protegidos contra estos “síntomas depresivos” mediados por el LSP (es decir, como se demuestra por la pérdida de interés en el agua con azúcar), reforzando el papel sumamente importante de los mensajeros inflamatorios en la cascada depresogénica.

Farmacología

Uno de los efectos secundarios más predecibles de la terapia con interferón para la Hepatitis C es la depresión. De hecho, el 45 por ciento de los pacientes desarrolló depresión8 con el tratamiento con interferón, que parece estar relacionado con los niveles elevados de las citoquinas inflamatorias IL-6 y TNF.

Un gran número de pruebas han examinado el papel de los agentes antinflamatorios en el tratamiento de la depresión. En una prueba reciente,9 un subconjunto de pacientes resistentes al tratamiento antidepresivo e identificado como marcadores séricos de la inflamación, la más notable, la proteína C-reactiva >3mg/L, fueron sensibles al tratamiento con infliximab (Remicade) antagonista TNF-alfa (antinflamatorio).

Se encontró en pruebas10 aleatorizadas controladas con placebo que el analgésico celecoxib (Celebrex) es superior al placebo en la efectividad del antidepresivo. En el tratamiento para la psoriasis con etanercept (Enbrel), se mejoró11 el estado de ánimo independientemente del alivio de la psoriasis.

Ha habido sugerencias de que el mecanismo de acción de los antidepresivos es a través de un efecto antinflamatorio, particularmente en IL-6. Sin embargo, estos estudios observacionales han sido poco concluyentes.12

La Interacción Entre el Intestino y el Cerebro

¿Qué está causando esta inflamación? ¿Cómo se elimina? Y, ¿cómo induce la depresión? Con las aplicaciones clínicas limitadas y revelaciones que surgieron de la finalización del Human Project en el 2002, hemos comenzado a enfocarnos en dónde hemos externalizado nuestras funciones fisiológicas.

El microbioma se ha convertido en una consideración importante y el intestino particularmente, que alberga al menos 10 veces las células humanas que hay en nuestros cuerpos y 150 veces los genes que hay en nuestro genoma. Estos microbios controlan muchas operaciones vitales y son responsables de la síntesis de los compuestos neuroactivos y nutricionales, modulación inmune y señalización inflamatoria.

Nuestra mayor interrelación con el entorno es que más del 70 por ciento de su sistema inmunológico reside en su pared intestinal. Las alteraciones en la microbiota intestinal, autoinmunidad, lesiones en la cabeza, parto e infección, todas pueden causar inflamación sistémica. Esta actividad inmune toma la forma de una respuesta celular dominante TH1 en la que los macrófagos producen IL1, IL6 y TNF-alfa, todas las cuales han mostrado elevar los problemas de depresión.

La comunicación entre nuestros intestinos y cerebros parece basarse, en parte, en el nervio vago y es  una comunicación bidireccional por naturaleza como se informa en este estudio13 prospectivo que buscó la relación entre los problemas intestinales como la enfermedad del intestino irritable, la ansiedad y la depresión.

El escenario está listo para el microbioma, cuando descendemos por el canal vaginal y está la lactancia. Desafortunadamente, la tasa de cesáreas se duplicó de 1990 al 2008, conformando un tercio de los nacimientos en los Estados Unidos. Los estados inflamatorios en la maternidad y las enfermedades como la diabetes tipo 1, así como las intervenciones como ultrasonidos,14 monitoreo y transferencia epidural15 pueden aumentar el riesgo de cesárea. Sin la transferencia vaginal de la flora de la mamá, el bebé se pierde de la inoculación más importante.

Un estudio16 de 24 bebés canadienses de cuatro meses demostró que la sección selectiva dio como resultado bebés con una disminución en su diversidad bacteriana. Los bebés nacidos por cesárea tuvieron significativamente menos especies de Bacteroides y Escherichia-Shigella. En esta cohorte, las fórmulas para bebés tuvieron una representación excesiva de Clostridium difficile, Peptostreptococcaceae y Verrucomicrobiaceae. Curiosamente, se están realizando investigaciones sobre “hisopos vaginales” para la inoculación en el ajuste de la sección C.17

La Importancia de la Leche Materna

En nuestra partida a nivel nacional del nacimiento y lactancia fisiológica, menos de un cuarto de las mujeres pueden esperar amamantar durante 12 meses después del parto. La leche materna18 contiene nutrientes únicos para las bacterias benéficas llamadas oligosacáridos, pero es importante el seguimiento de la flora vaginal de la madre, diseñada para reforzar el sistema inmunológico del bebé durante su infancia marcada por un fenotipo “antinflamatorio.” Durante estos primeros meses, el bebé depende de la leche materna para ayudar a informarle a su sistema inmunológico lo que es peligroso.

Durante el transcurso de la lactancia, comenzando con el calostro, la composición de estas bacterias y factores de crecimiento cambian.19 Un estudio20 reciente confirma que la flora intestinal de la madre es verticalmente transferida por medio de la leche materna y que esta conexión “entero-mamaria” es lo que ayuda a desarrollar el sistema inmunológico del bebé. Este es el comienzo de la inmunidad natural, que es mucho más compleja de lo que los vacunólogos quieren hacernos creer.

Uno de los muchos problemas con las fórmulas es la flagrante omisión de estos microbios, dejando al bebé susceptible a la colonización de cepas inapropiadas, diversidad subóptima y estimulación del sistema inmunológico por muchos de los compuestos tóxicos en los alimentos sintéticos. De hecho, los bebés que fueron alimentados con leche materna tuvieron más citoquinas antinflamatorias en toda su infancia.21 Aquí22 un sorprendente análisis de las deficiencias de las fórmulas.

Curiosamente, este estudio23 en ratas demostró que los tipos de bacteria en los intestinos de crías de ratas determinaron su respuesta al estrés en un nivel fisiológico y que fue más complicado corregirlo más tarde que en la infancia de la rata. Las bacterias intestinales influyeron en el comportamiento y crecimiento del cerebro de estos animales. Hablo sobre algunos de los impedimentos para un mal suministro de leche aquí,24 pero las fórmulas25 infantiles en los hospitales y la “suplementación” son de las causas principales.

El Gluten Promueve la Depresión

Muchas veces procesado con aceites transgénicos en alimentos con alto índice glicémico, el gluten es un veneno para el cerebro y el cuerpo. Sus daños comienzan en el intestino, en donde promueve la permeabilidad intestinal por medio de la regulación excesiva de un compuesto llamado zonulina. La inflamación intestinal local (muchas veces inducida por la lectina), es el comienzo de más respuestas inflamatorias sistémicas acompañadas de anticuerpos para los diferentes componentes del gluten (gliadina y gluteina), complejos con enzimas llamados transglutaminasa y para el tejido en el cerebro, intestino y tiroides a través de un proceso llamado mimetismo molecular.

Los efectos neurológicos de la intolerancia al gluten incluyen depresión, convulsiones, dolor de cabeza, esclerosis múltiple/desmielinización, ansiedad, TDAH, ataxia, neuropatía como lo discutimos aquí y aquí. Independientemente de los efectos cerebrales de los que ya hablamos, las gliadinas péptidas podrían viajar por el torrente sanguíneo y pueden estimular los receptores opiáceos en el cerebro, lo que resulta en gliadorfinas, lo que ayuda con la desaparición temporal de los síntomas. Obtenga más información en mi misiva anti-gluten.

El Impacto de los Alimentos Antinaturales: Transgénicos

El año pasado, hubo una explosión de información aterradora sobre el impacto de herbicidas como Roundup (glifosato) de Monsanto en nuestro microbioma intestinal. Resulta, que esta sustancia química es muy activa en los bichos benéficos en sus intestinos por su impacto en la “vía shikimato” que previamente se había asumido que no existía en los seres humanos.

Al desequilibrar esta flora, los pesticidas/herbicidas también alteran la producción de aminoácidos esenciales como el triptófano, un precursor de serotonina y promueve la producción de p-cresol, un compuesto que interfiere con el metabolismo de otros “xenobióticos” o sustancias químicas ambientales, haciendo al individuo más vulnerable a sus efectos tóxicos. Incluso la activación de la vitamina D3 en el hígado podría verse impactada negativamente por el efecto del glifosato en las enzimas hepáticas, lo que explica potencialmente los niveles epidémicos de deficiencia.

También tenemos evidencia26 de que las toxinas insecticidas como “Bt” se transfieren a la sangre de las mujeres embarazadas y a sus fetos y que el herbicida glifosato se transfiere a la leche materna. Adentrándonos27 en este fascinante análisis de lo que estamos aprendiendo sobre estas sustancias químicas en nuestro suministro alimentario. La modificación genética de los alimentos, además de garantizar la exposición a plagas y herbicidas, confiere riesgos de transferencia de genes a las bacterias intestinales humanas, incluso después de una sola exposición.

Los Peligros de los NSAIDs

La mayoría de las personas piensan en el ibuprofeno como una salida cómoda de los dolores y molestias. Algunos están tan tranquilos con una sensación de seguridad y eficacia, que se mantienen consumiéndolo diariamente. Además de otros riesgos conocidos, sus efectos en el intestino grueso y delgado podrían resumirse de mejor manera con esta declaración:28

“El daño sub-celular bioquímico inicial es debido a la entrada del NSAID ácido en la vía de daño del borde en cepillo de la membrana celular y la alteración del proceso mitocondrial de la fosforilación oxidativa, con deficiencia de ATP”

Para cualquiera que reconozca el papel de la integridad borde en cepillo y producción de energía en la salud, esta es una afirmación bastante preocupante. Necesitamos que el recubrimiento del intestino mantenga alejado su contenido del torrente sanguíneo. El aumento en la permeabilidad permite que los factores luminales (contenidos intestinales) puedan tener acceso al sistema inmunológico y que desencadenen procesos autoinmunes e inflamatorios.

Evidencia29 más reciente sugiere que un desequilibrio en las bacterias intestinales prepara el escenario para una permeabilidad inducida por los NSAIDs a través de la estimulación de neutrófilos. Estos cambios ocurren durante un periodo de tres a seis meses. No hay formas de mitigar estos efectos negativos, lo que respalda el hecho de por qué es mejor conocer la causa principal del dolor y resolverlo por medio de cambios en el estilo de vida en lugar de utilizar medicamentos supresores que lo llevarán a un nuevo problema crónico y mucho más debilitante.

El Papel del Estrés

La hipótesis de la monoamina de la depresión tiene poco que decir acerca de la interacción entre el cerebro y las hormonas. La mayoría de los estudios30 sugieren que la depresión está relacionada con los estados elevados de cortisol y potencialmente de las respuestas del sistema del estrés que fueron arraigadas desde el nacimiento o antes. Sin embargo, en el contexto de la inflamación el cortisol, la prolactina y las hormonas sexuales por lo general no están reguladas, en este modelo, se cree que la depresión representa un estado hipercortisolémico que podría provocar los niveles elevados de las citoquinas inflamatorias.

La resistencia periférica a los glucocorticoides podría empeorar esta elevación del cortisol (interfiriendo con los mecanismos de retroalimentación) y respuesta inmune, de forma simultánea, lo que también provocaría cambios en la progesterona, insulina y andrógenos31 afectando en última instancia, el estado de ánimo. Muchas veces el sueño también se ve afectado en estados de estrés y los problemas de sueño también pueden ser una causa de estrés. Los efectos inflamatorios de la insuficiencia de sueño se cuantificaron en un estudio32 en el que los participantes fueron privados de sueño (poco menos de seis horas) durante una semana, dando como resultado la expresión de genes relacionados con el estrés oxidativo y la inflamación.

Cómo Resolverlo- Usted Siente Lo Que Come

La restauración de una flora intestinal óptima requiere de una variedad de intervenciones, pero se debe comenzar con una alimentación libre de granos y lácteos, eliminar el azúcar y los alimentos procesados, esto es un buen lugar para comenzar. ¿Recuerda el papel del LPS en la depresión? ¿Cómo los pacientes depresivos son más propensos a tener permeabilidad intestinal lo que permite que los agentes intestinales tóxicos circulen en sus cuerpos? Un tipo de alimentación tradicional/ancestral podría ser un importante modulador, esto según Selhub et al., quienes afirmaron:33

“Las prácticas alimentarias tradicionales tienen efectos completamente divergentes de niveles de LPS en la sangre, se han notado reducciones significativas (38%) después de un mes de llevar una alimentación prudente (tradicional), ya que el tipo de alimentación occidental provoca elevaciones de LPS.”

Para algunos, una alimentación FODMAP podría ser la indicada, mientras que para otros sería mejor una alimentación de carbohidratos o GAPS. El enfoque alimentario también estabilizará los niveles de insulina, esto se obtiene haciendo un cambio metabólico que protege el cortisol, la tiroides y las hormonas sexuales. El aumento del consumo de grasas naturales también sirve para proteger el 60 por ciento del contenido lípido del sistema nervioso central, los precursores de hormonas y la composición de la membrana celular, mientras que al mismo tiempo estabiliza el azúcar en la sangre. Hablo sobre tres cambios que puede hacer, aquí.34

Las hierbas y especias también desempeñan un papel paliativo en la depresión gracias a sus efectos antinflamatorios. En un pequeño estudio aleatorizado realizado recientemente, se descubrió que la curcumina, un polifenol contenido en la cúrcuma, especia de la India que tiene elaborados mecanismos antinflamatorios, es tan efectiva como el Prozac, hablo de este tema, aquí.35 Los alimentos fermentados, una parte de la alimentación de las culturas tradicionales, también desempeñan un papel benéfico en este paradigma salud mental relacionado con el microbioma y fortalecido por medio de la alimentación, tal y como se afirmó a continuación:36

“Esto podría manifestarse, conductualmente, por medio de una mayor actividad antioxidante y antinflamatoria, reducción de la permeabilidad intestinal y los efectos dañinos del LPS, mejora del control glucémico, influencia positiva en el estado nutricional (y por lo tanto producción de neurotransmisión y neuropéptidos), producción directa de GABA y otras sustancias químicas bioactivas, así como un papel directo en la comunicación entre el intestino y el cerebro por medio del cambio benéfico en la microbiota intestinal.” De esta manera, utilizamos las bacterias para modificar nuestras propias bacterias y posteriormente reducir las señales inflamatorias.”

El Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) ofrece una excelente guía para adquirir alimentos libres de pesticidas37 y guía38 para evitar compara los alimentos transgénicos.

Psicobióticos

En una brillante revisión titulada: "Psychobiotics: A Novel Class of Psychotropic," Dinan et al., nos hicieron recorrer el camino a través del papel de los probióticos (organismos vivos terapéuticos ingeridos como un suplemento o como parte de un alimento fermentado) en la salud mental. Reconociendo la información sobre las citoquinas inflamatorias que influyen en el estado de ánimo y el papel de las bacterias intestinales en el desencadenamiento de estas citoquinas, ellos revisan la literatura disponible que respaldan los efectos antidepresivos de los probióticos. Existe la especulación de que la señalización antinflamatoria a través del IL.10 podría explicar la eficacia de los probióticos.

Por ejemplo, los ratones “libres de gérmenes” expuestos al estrés experimentaron normalización de su respuesta al cortisol después de la inoculación con Bifidus infantis. En un experimento relacionado para probar el estrés de la separación de la madre, el comportamiento de roedores adultos se normalizó con esta inoculación a pesar de los persistentes cambios de cortisol. Por otra parte, la bacteria Lactobcilli mejoró ambos parámetros. Adultos humanos con síntomas de síndrome del intestino irritable, depresión y ansiedad, mejoraron gracias a la administración de Bifidus y en la aparición de fatiga crónica, los sujetos experimentaron una mejora en la ansiedad con Lactobacillus casei, en relación con el placebo.

En un estudio aleatorizado doble-ciego, controlado con placebo realizado recientemente, los sujetos que recibieron B. longum y L. helveticus durante 30 días experimentaron una mejora en la ansiedad y escala de depresión, con una disminución de cortisol en la orina. También se encontró que un yogurt que contenía probióticos mejoró el estado de ánimo en 20 días en voluntarios de edad avanzada. Curiosamente, un estudio39 de tres grupos que observó a mujeres que consumían una bebida de leche fermentada tres veces al día, mujeres que consumían leche normal y mujeres que no consumían nada, encontró que el grupo de probióticos tuvo cambios en base al MRI relacionados con el procesamiento emocional del cerebro medio.

Los Beneficios de la Meditación

Activar la relajación del sistema nervioso- el sistema que permite “descansar y digerir”- es un medio efectivo para aliviar los síntomas y restaurar el estado antinflamatorio. Puede comenzar con algo tan sencillo como escuchar meditación guiada durante varios minutos al día e ir subiendo hasta llegar a 20 minutos dos veces al día para obtener los efectos terapéuticos.

Es imposible eliminar la interconexión entre su intestino, cerebro, sistema inmunológico y hormonal. Hasta el momento en el que comencemos a apreciar esta compleja relación, comenzaremos a ser capaces de prevenir o intervenir eficazmente en la depresión, que es candidata a convertirse en la segunda causa de discapacidad en este país, esto dentro de una década. Para curarse de verdad y prevenir el problema en primer lugar, siga los pasos todos los días para mandarle a su cuerpo el mensaje de que no está siendo atacado, no está en peligro y que está bien nutrido, fuerte y en calma.

Como sociedad, podemos comenzar a pensar en cómo proteger el microbioma por medio de la demedicalización y nutrición infantil y como individuos, podemos lograrlo evitando los antibióticos, NSAIDs, granos, así como los alimentos transgénicos y no orgánicos. Prometedoras intervenciones para la depresión desde una perspectiva intestino-cerebro incluye el consumo de probióticos y alimentos fermentados como parte de una alimentación natural rica en grasas, así como la relajación para una digestión óptima, así como efectos antinflamatorios y sensibilizadores a la insulina. No es necesario tomar medicamentos antidepresivos.

 

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