Las Dietas Bajas en Carbohidratos y Altas en Grasa Podrían Reducir las Convulsiones de Epilepsia

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Noviembre 10, 2014 | 68,339 vistas

Historia en Breve

  • Una dieta cetogénica incluye reducir al mínimo los carbohidratos y reemplazarlos con grasas saludables y cantidades moderadas de proteína de alta calidad
  • En los niños, la dieta cetogénica es a menudo utilizada como primera línea de enfoque cuando los medicamentos no funcionan
  • Entre los adultos con epilepsia, el 32 por ciento de los que llevaron una dieta cetogénica y el 29 por ciento que llevaron una dieta Atkins modificada, redujeron sus convulsiones en casi la mitad

Por el Dr. Mercola

Una dieta cetogénica incluye reducir al mínimo los carbohidratos y reemplazarlos con grasas saludables y cantidades moderadas de proteína de alta calidad.

Este tipo de dieta ahora está siendo investigada por su potencial para prevenir y tratar el cáncer, pero desde hace tiempo se ha establecido como un excelente tratamiento para las convulsiones epilépticas.

Una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas saludables también ayudará a solucionar sus problemas de peso y prácticamente todas las enfermedades crónicas degenerativas, ya que este tipo de dieta le ayudará a cambiar del modo quema de carbohidratos por el modo quema de grasa como su combustible principal.

En los Estados Unidos, la epilepsia afecta a un estimado de 2.3 millones de adultos y a casi 468,000 niños menores de 17. Es una condición neurológica crónica que se caracteriza por convulsiones recurrentes, que pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona, dado el alto riesgo de accidentes y lesiones.1

Dieta Cetogénica - Un Enfoque de Primera Línea Aceptado en la Epilepsia en Niños

El tratamiento estándar para la epilepsia incluye medicamentos anti-epilépticos, lo que tiende a funcionar en el 60 a 65 por ciento de los pacientes.2 Para el resto, los medicamentos no funcionan, pero muchas veces una dieta cetogénica .

La medicina clínica comenzó a reconocer la dieta cetogénica como una opción valiosa en el tratamiento de la epilepsia a finales de la década de los 90, e incluso hay un grupo de interés especial sobre la dieta cetogénica en la Sociedad Americana de Epilepsia.

El grupo de interés especial fue organizado por el Dr. Thomas Seyfried, quien hoy en día es uno de los principales investigadores académicos que se enfoca en el uso de la dieta cetogénica como tratamiento contra el cáncer.

Jim Abrahams fue otra persona clave. Abrahams creó la Fundación Charlie por su hijo Charlie, que pasó por una experiencia de convulsiones casi de muerte y fue sanado con la dieta cetogénica.

Hoy en día, la dieta cetogénica se utiliza con frecuencia como primera línea de enfoque en los trastornos convulsivos, donde los medicamentos fallan, y de acuerdo con el Dr. Seyfried, es reconocida como un componente importante para el control de la epilepsia refractaria (resistentes a los medicamentos) en los niños particularmente.

Curiosamente, el mecanismo por el cual la dieta cetogénica controla las convulsiones no es tan claro como la forma en que la dieta cetogénica controla el cáncer. Esto es irónico teniendo en cuenta que muy poco se sabe y mucho menos aplicado, dentro de los círculos de oncología, mientras que ya es un tratamiento establecido para la epilepsia.

Un Nuevo Estudio Investiga la Dieta Cetogénica para los Adultos con Epilepsia

Mientras que la dieta cetogénica tiene un historial de éxito en el tratamiento de niños epilépticos, los estudios en adultos han sido escasos. Para investigar la posible eficacia de la intervención alimentaria en los adultos epilépticos, los investigadores recientemente revisaron3, 4, 5, 6 el cuerpo limitado de estudios publicados.

Los dos tipos de dietas incluyen:

  • Dieta Cetogénica, que consta de un índice de 3: 1: 1 o 4: 1: 1 de grasa a carbonizados y proteína, con 87-90 por ciento de calorías de grasa
  • Dieta Atkins Modificada: índice de 1: 1: 1 de grasa a carbohidratos y proteína con aproximadamente el 50 por ciento de calorías de grasa

En total, los resultados fueron muy similares entre las dos dietas; el 32 por ciento de aquellos que llevaron una dieta cetogénica y el 29 por ciento de aquellos que llevaron una dieta Atkins modificada redujeron sus convulsiones a la mitad.

Un pequeño subgrupo de pacientes - nueve por ciento de los que llevaron una dieta cetogénica, y cinco por ciento de los que siguieron la dieta Atkins modificada—redujo la frecuencia de sus ataques en más de un 90 por ciento.

Los efectos fueron persistentes a largo plazo, pero se encontró que las bajas tasas de aceptación de la dieta y las altas tasas de abandono del tratamiento son un obstáculo importante para el éxito.

Más de la mitad de todos los pacientes que llevan una dieta Cetogénica, la interrumpió antes del final del periodo del estudio, al igual que el 42 por ciento de aquellos con una dieta Atkins modificada. Dicho esto, para aquellos que mantuvieron la dieta, los resultados fueron generalmente rápidos y benéficos. Según los autores:

"El efecto anticonvulsivo se produce rápidamente con ambas dietas, en cuestión de días o semanas. Los efectos secundarios de ambas dietas son benignos y similares. El más grave, la hiperlipidemia, que revirtió la interrupción del tratamiento. La más común, pérdida de peso, puede ser benéfica en los pacientes con obesidad...

En resumen, el tratamiento de la dieta Cetogénica y la Atkins modificada, mostró una modesta eficacia, aunque en algunos pacientes el efecto fue notable. Las dietas son bien toleradas, pero a menudo interrumpidas a causa de su carácter restrictivo. En los pacientes dispuestos a probar el tratamiento, el efecto se presenta rápidamente, lo que le da a los pacientes la opción de continuar el tratamiento."

Otro hallazgo fue que, si bien en ocasiones los niños quedan libres de convulsiones después de suspender la dieta, ese no fue el mismo caso en los adultos. Esto significa que los adultos epilépticos probablemente tendrían que mantener la dieta de forma indefinida o de lo contrario sufrir una recaída...

La Importancia del Ayuno Intermitente

En mi experiencia, la gran mayoría de las personas queman carbohidratos como su principal combustible en lugar de quema de grasa. Este es el resultado de una dieta demasiado alta en azúcar/carbohidratos y por lo general carente de grasas saludables.

Uno de los efectos secundarios más comunes de quemar azúcar es que usted termina con resistencia a la insulina y leptina, que es la raíz de la mayoría de las enfermedades crónicas. El ayuno intermitente es una de las estrategias más efectivas que conozco para cambiar su cuerpo de modo de quema de azúcar a quema de grasa como combustible principal.

Si bien hay muchas estrategias diferentes, mi favorito (y el que yo personalmente utilizo para adaptarme a la quema de grasa) es simplemente restringir su alimentación a un lapso de tiempo de seis a ocho horas, lo que significa que está en ayunas durante aproximadamente 16-18 horas cada día. Esto regula positivamente las enzimas que están diseñadas para quemar grasa como combustible, y desregula las enzimas de glucosa. En realidad este enfoque sólo necesita ser utilizado hasta que resuelva la resistencia a la insulina.

Este tipo de ayuno intermitente también puede ser una modalidad útil para ayudarle a hacer una transición más gradual a una dieta cetogénica, ya que le ayuda a romper la adicción de su cuerpo a la glucosa. De hecho, la eliminación de los antojos de azúcar es uno de los efectos secundarios más pronunciados del ayuno intermitente. A menos que tenga una enfermedad muy grave, creo que es mejor para la mayoría de las personas poner en práctica lentamente el ayuno intermitente durante seis a ocho semanas en lugar de un ayuno completo por tres días. Empiece por no comer durante tres horas antes de irse a la cama y luego extender gradualmente el tiempo que usted come su desayuno hasta que se haya saltado por completo el desayuno.

Para una Salud Óptima, Ponga Atención a lo Que Come y Cuando Come

Para una salud óptima, hay dos factores clave a tener en cuenta: lo que come, y cuando come. Algunos defensores del ayuno intermitente permiten comer casi cualquier tipo de alimento chatarra que desee, siempre y cuando usted restringa las calorías en determinados días, pero en mi opinión, esto puede ser muy contraproducente, porque cuando ayuna, una nutrición óptima se vuelve más importante, no menos...

Como lo podrá ver a continuación, la dieta cetogénica es muy similar a lo que podría considerarse ideal para la mayoría de la gente, y creo que puede ser muy benéfica para la gran mayoría de la gente, ya sea solo o en combinación con el ayuno intermitente. La principal diferencia entre alguien que está luchando con una enfermedad crónica, como la epilepsia o el cáncer y las personas que aún no han sido diagnosticados con una enfermedad crónica es cuánto tiempo tiene que mantenerse en este tipo de régimen.

Como regla general, si usted es resistente a la insulina, le recomiendo el ayuno intermitente junto con una dieta de tipo cetogénica durante el tiempo necesario para resolver su resistencia a la insulina. En ese punto, puede agregar más comidas. Sin embargo, ya sea que este ayunando intermitentemente o no, creo que las siguientes directrices alimentarias son benéficas para la gran mayoría de las personas, especialmente si está tratando de perder peso no deseado.

  1. Evite el azúcar, los alimentos procesados, el exceso de fructosa mayor a 15 gramos y los granos. Esto significa que debe evitar la mayoría de los alimentos procesados
  2. Coma muchos alimentos enteros, idealmente orgánicos, y reemplace los carbohidratos de granos con:
    • Grandes cantidades de vegetales orgánicos, cultivados localmente
    • Una cantidad baja a moderada de proteína de alta calidad (piense en carne de animales de pastoreo). La mayoría de las personas en Estados Unidos consumen más proteínas de las necesarias para una salud óptima. Creo que es rara la persona que realmente necesita más de medio gramo de proteína por kilo de masa corporal magra. Las personas que hacen ejercicio o compiten agresivamente y las mujeres embarazadas deben consumir un 25 por ciento más, pero la mayoría de la gente rara vez necesita más de 40 a 70 gramos de proteína al día.
    • La lógica detrás de la limitación de proteína es esta: cuando consume proteínas en niveles más altos que los recomendados anteriormente, tienden a activar la vía mTOR (objetivo de la rapamicina en mamíferos), que puede ayudarle a obtener músculos grandes, pero también puede aumentar el riesgo de cáncer. También hay investigaciones que sugieren que el "gen de mTOR" es un regulador importante del proceso de envejecimiento,7 y que la supresión de este gen puede estar relacionada con una vida más larga.

      Para determinar si está consumiendo demasiada proteína, primero calcule su masa corporal magra restando su porcentaje de grasa corporal de 100 (ejemplo: si usted tiene un 20 por ciento de grasa corporal, tiene el 80 por ciento de masa corporal magra). Después anote todo lo que está comiendo por unos días y calcule la cantidad de proteína diaria de todas las fuentes.

      Su objetivo deber ser medio gramo de proteína por kilo de masa corporal magra, lo que sitúa a la mayoría de las personas en un rango de 40 a 70 gramos de proteína por día. Si en la actualidad está consumiendo mucho más que eso, disminuya según sus requerimientos. Podría utilizar la tabla de abajo o simplemente buscar en Google el alimento que desee y encontrará rápidamente los gramos de proteína en el alimento.

      Carne roja, puerco, pollo y mariscos de 6-9 gramos de proteína por onza.

      Una cantidad idónea para la mayoría de las personas sería de 3 onzas por porción de carne o marisco (no bistecs de 9 o 12 onzas) que le proporcionaran entre 18-27 gramos de proteína
      Los huevos contienen cerca de 6-8 gramos de proteína por huevo. Un omelet hecho de dos huevos le proporcionara de 12-16 gramos de proteína.

      Si agrega queso, necesita calcular el contenido de proteína así como también (revisar la etiqueta del queso)
      Las semillas y los frutos secos en promedio contienen de 4-8 gramos de proteína por cada cuarto de taza Frijoles cocinados de 7-8 gramos por taza
      Granos cocinados en promedio de 5-7 gramos por taza La mayoría de los vegetales contienen cerca de 1-2 gramos de proteína por onza
    • La mayor cantidad que dese de grasas saludable de alta calidad (grasas saturadas y monosaturadas de animales y fuentes de aceite tropicales). La mayoría de las personas necesitan más de 50-85 por ciento de grasas en su alimentación para una salud óptima, una cantidad muy diferente al 10 por ciento actualmente recomendado. Las fuentes de grasas saludables que puede agregar a su alimentación:
    • Aguacates Mantequilla hecha de leche orgánica de animales alimentados con pastura Lácteos sin procesar Huevos de gallinas de pastoreo
      Cocos y aceite de coco Aceite de frutos secos sin calentar Frutos secos crudos, como almendras, nueces pecanas, macadamia y semillas Carnes de animales alimentados con pastura

Las Dietas Bajas en Grasa Finalmente Están Siendo Reconocidas como "Una Mala Idea"

Una de las recomendaciones de salud más destructivas que han impregnado el sistema alimentario de Estados Unidos es la recomendación de evitar la grasa en la alimentación. Como se señaló anteriormente, la mayoría de las personas necesitan al menos el 50 por ciento o más de sus calorías diarias en forma de grasa saludable - muy lejos del 10 por ciento de la cantidad recomendada actual.

Cuando los fabricantes de alimentos comenzaron a quitar las grasas saturadas de sus alimentos, no solo agregaron uno, sino dos ingredientes que han causado un daño tremendo: azúcar y grasas trans. Como lo señaló recientemente la periodista de investigación Nina Teicholz, autora del libro The Big Fat Surprise: Why Butter, Meat, and Cheese Belong in a Healthy Diet, en un artículo de opinión para el Wall Street Journal:8

"Los principales científicos que guían las recomendaciones nutricionales del gobierno de Estados Unidos hicieron una admisión el mes pasado que sorprendería a la mayoría de las personas en Estados Unidos. Alice Lichtenstein, dijo que las dietas bajas en grasa 'probablemente no son una buena idea.' Fue un raro reconocimiento público concediendo el fracaso del principio básico detrás de los 35 años de la consejería de nutrición oficial de Estados Unidos."

Recientemente entrevisté a Nina sobre el tema de las grasas, y en esa entrevista ella reveló que, si bien la industria alimentaria redujo el uso de las grasas trans, los restaurantes regresaron al uso de aceites vegetales regulares (tales como de cacahuate, maíz y soya) para freír, y estos aceites se degradan en productos de oxidación altamente tóxicos cuando se calientan... de hecho, pueden ser aún peor para usted que la grasa trans que están reemplazando. Básicamente, mientras que la FDA ha reconocido los daños de las grasas trans y está en el proceso de eliminarlos, no han revisado la evidencia para concluir lo que podría ser el sustituto más saludable. Según explicó Nina:

"Hay toda una categoría llamada aldehídos, que son particularmente preocupantes... En niveles de exposición bastantemente bajos, estos aldehídos causaron tremenda inflamación en animales, que se relaciona con las enfermedades del corazón. Ellos oxidan el colesterol LDL,se cree que es el colesterol LDL que se convierte peligroso. Hay un enlace a la enfermedad cardíaca. También hay alguna evidencia que vincula estos aldehídos, en particular, a la enfermedad de Alzheimer. Parece que tienen un efecto muy grave en el cuerpo."

Un investigador ha encontrado que los aldehídos cíclicos causan shock tóxico en los animales a través de daño gástrico, y esto parece consistente con el aumento de los problemas inmunes y enfermedades gastrointestinales en la población humana. Así que, por favor, si bien es importante evitar las grasas trans, también sería prudente evitar los alimentos cocinados en aceites vegetales regulares, ya que los subproductos producidos cuando estos aceites se calientan pueden ser incluso más dañinos para su salud que las grasas trans... En cambio, opte por grasas saturadas como el aceite de coco, mantequilla o manteca de cerdo para cocinar.

La Dieta Cetogénica y el Ayuno Intermitente Pueden Ser Enormemente Benéficos para la Mayoría de las Personas

Si usted o su hijo tiene epilepsia, lo invito a implementar la dieta cetogénica. El ayuno intermitente podría aumentar aún más los resultados. También creo que es crucial para los pacientes con cáncer.9, 10

Dicho esto, una dieta cetogénica, en la que reemplaza los carbohidratos con cantidades bajas a moderadas de proteína y altas cantidades de grasas saludables (como el aguacate, aceite de coco, mantequilla, aceite de oliva y nueces de macadamia), es muy recomendable para todas las personas, ya sea que tenga un problema de salud crónico o no. Es una dieta que le ayudará a optimizar su peso y su salud en general, ya que alimentarse de esta manera lo ayudará a cambiar su modo de quema de carbohidratos a quema de grasa.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Epilepsy Society
  • 2 Medical News Today October 30, 2014
  • 3 Neurology October 29, 2014 [Epub ahead of print]
  • 4 webMD October 29, 2014
  • 5 Medical News Today October 30, 2014
  • 6 US News October 29, 2014
  • 7 Cell Reports August 2013
  • 8 Wall Street Journal, The Last Anti-Fat Crusaders, Nina Teicholz
  • 9 Nutrition & Metabolism 2010, 7:7
  • 10 Bioenergetics of Cancer June 2011; 1807(6):577–594