La Diabetes Envejece su Cerebro Cinco Veces Más Rápido de lo Normal

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Diciembre 18, 2014 | 35,387 vistas

Historia en Breve

  • La diabetes envejece al cerebro alrededor de cinco años más rápido de lo normal
  • Las personas que son diagnosticadas con diabetes a los 50 años tienen un riesgo significativamente más elevado de deterioro mental a la edad de los 70 años
  • Para evitar el deterioro cognitivo en la edad avanzada es importante llevar una alimentación saludable y hacer ejercicio, especialmente cuando llega a mediana edad

Por el Dr. Mercola

En Estados Unidos, casi 80 millones de personas, o una de cada cuatro personas, tienen diabetes o es pre-diabético. Lo que es peor, la diabetes entre los niños y adolescentes también se ha disparado.

Los datos más recientes,1, 2 revelan que la incidencia de diabetes tipo 2 entre los niños de edades de 10-19 aumentó un 30 por ciento entre 2001 y 2009. La misma situación existe en otros países desarrollados.

En el Reino Unido, más de un tercio de los adultos ahora son pre-diabéticos,3 y los investigadores británicos advierten que esto provocara una avalancha masiva de diabetes tipo 2 en los próximos años, lo que tendrá graves consecuencias para el cuidado de la salud y la esperanza de vida.

La Diabetes Esta Vinculada a una Disminución Más Rápida de la Memoria

Uno de los muchos problemas que debilitan la salud asociados con la diabetes de tipo 2 es un mayor riesgo de demencia. Según un estudio reciente,4, 5, 6 la diabetes envejece a su cerebro unos cinco años más rápido de lo normal.

Las personas que son diagnosticadas con diabetes alrededor de los 50 años tienen un riesgo significativamente mayor de deterioro mental a la edad de los 70 años.

La investigación anterior7 también ha demostrado que las personas con diabetes tipo 2 pierden más volumen cerebral de lo normal con la edad, materia gris particularmente. Este tipo de atrofia cerebral es otro factor que contribuye a la demencia.

De acuerdo con la autora principal, Elizabeth Selvin, PhD, MPH, asistente de epidemiología en la Escuela de Salud Publica Johns Hopkins Bloomberg:8

"La lección es que para tener un cerebro sano a la edad de los 70 años, tiene que comer bien y hacer ejercicio a la edad de los 50 años.

Hay un deterioro cognitivo importante relacionado con la diabetes, pre-diabetes y el mal control de la glucosa en personas con diabetes. Y sabemos cómo prevenir o retrasar la diabetes asociada con este declive...."

La Importancia de los Vasos Sanguíneos Saludables para una Función Cerebral Apropiada

Un número de diferentes factores desempeñan un papel en la disminución de la memoria y la demencia. Un factor importante es la salud de los vasos sanguíneos, ya he hablado previamente  sobre los vínculos entre la enfermedad cardíaca y la demencia. De hecho, la prueba que predice el riesgo futuro de la enfermedad cardíaca es mejor para predecir el riesgo de demencia que la prueba específica para el riesgo de demencia.9

En el estudio destacado, se encontró que los diabéticos sufren un declive mental agudo 19 por ciento mayor en comparación con los no diabéticos en el transcurso de 20 años. Las personas con prediabetes también estuvieron en un riesgo significativamente elevado de deterioro mental.

Los investigadores sugieren que el declive de la memoria asociada con la diabetes se debe al daño a los pequeños vasos sanguíneos en el cerebro. Según el co-autor A. Richey Sharrett, MD, DrPH:

"Hay muchas maneras disponibles para reducir el impacto de la enfermedad de los vasos sanguíneos cerebrales—al prevenir o controlar la diabetes, la hipertensión, dejar de fumar, aumentar el ejercicio y cambios en la alimentación.

Saber que el riesgo de problemas cognitivos comienza con la diabetes y otros factores de riesgo a mediana edad podría ser la clave para los pacientes y que sus médicos adopten y mantenga prácticas saludables a largo plazo.”

El mejor indicador de la diabetes tipo 2 es el sobrepeso o la obesidad y en los Estados Unidos un tercio de los niños y adolescentes (de 2 a 19 años), y más de dos tercios de los adultos tienen sobrepeso o son obesos.

La obesidad suele ser el resultado de un estilo de vida inadecuado, como comer alimentos demasiado procesados (altos en carbohidratos y pocas grasas saludables) y no por el ayuno.

Es interesante saber que las personas más pobres (en Estados Unidos) tienen la tasa más alta de obesidad y también tienden a llevar una alimentación que es muy alta en alimentos procesados. Esta es otra indicación de que los alimentos procesados tienen un papel importante en la disfunción metabólica, aumento de peso y problemas de salud relacionados, como la diabetes, enfermedades cardiacas y la demencia.

El Medicamento para la Diabetes Puede Hacer Más Daño que Bien

La diabetes es una enfermedad arraigada en la resistencia a la insulina10 y quizás más importante, por un mal funcionamiento de la señalización de la leptina, causada por los niveles de insulina y leptina crónicamente elevados.

Es por eso que el enfoque de la comunidad médica sobre el tratamiento no es tan eficaz. Contrariamente a la creencia popular, el tratamiento de la diabetes tipo 2 con insulina es en realidad una de las peores cosas que puede hacer, ya que sólo exacerba el problema subyacente.

Un reciente estudio publicado en JAMA Internal Medicine11 concluyó que la terapia con insulina en pacientes con diabetes tipo 2-- especialmente diabéticos de edad avanzada--puede de hecho hacer más daño que bien. Según lo informado por el Medical News Today:12

"En los Estados Unidos la diabetes tipo 2 se diagnostica cuando los niveles de hemoglobina A1c llegan al 6.5 por ciento o más. Entre más elevados estén los niveles de A1c, mayor será el riesgo de otros problemas de salud.

A veces, la condición se puede controlar a través de cambios en la alimentación, pero otros pacientes con diabetes tipo 2 podrían necesitar medicamentos--como la insulina o metformina--para ayudar a disminuir sus niveles de azúcar en la sangre, y en última instancia, reducir el riesgo de complicaciones por diabetes.

Pero los investigadores de este último estudio... afirman que los beneficios de este tratamiento-- especialmente en las personas de más de 50 años de edad--negativo no siempre pueden ser superados.

‘En muchos casos, el tratamiento con insulina no puede hacer nada para mejorar la calidad de la esperanza de vida de la persona,’ dice el coautor del estudio John S. Yudkin...

‘Si las personas sienten que la terapia con insulina reduce su calidad de vida en un alrededor del 3.4 por ciento, esto compensara cualquier posible beneficio por el tratamiento en casi cualquier persona con diabetes tipo 2 de más de 50 años de edad.’...

Por ejemplo, se estima que una persona con diabetes tipo 2 que inicia la terapia con insulina a los 45 años y disminuye sus niveles de hemoglobina A1c en un 1 por ciento puede experimentar unos 10 meses adicionales de vida saludable.

Pero en un paciente que inicia el tratamiento para la diabetes tipo 2 a los 75 años, estiman que la terapia solo puede darles 3 semanas adicionales de vida saludable. Los investigadores dicen que esto resalta la pregunta - ¿Vale la pena tomar durante 10 o 15 años pastillas o inyecciones con todos posibles efectos secundarios?

Los Cambios en su Estilo de Vida son tan Efectivos como la Medicina para Prevenir la Diabetes Tipo 2

Al igual que la obesidad, la diabetes tipo 2 es principalmente controlada y frenada a través de la alimentación y el ejercicio. Evitar el azúcar (y fructosa procesada en particular) es imprescindible para prevenir la resistencia a la insulina y leptina. El ejercicio también es importante para normalizar la sensibilidad a la leptina e insulina.

Muy a menudo he dicho que los cambios en su estilo de vida pueden ser tan, si no es que más, efectivos que los medicamentos, y los estudios han confirmado en repetidas ocasiones este punto de vista. Más recientemente un meta-análisis publicado en Diabetologia13 encontró que la alimentación y el ejercicio disminuye los niveles de azúcar en la sangre y previenen la diabetes en las personas con pre diabetes, tan eficazmente como los medicamentos para la diabetes, en ambos géneros. Según lo informado por MedicineNet.com:14

"Los investigadores revisaron datos de más de 7,400 mujeres y 5,500 hombres en 12 estudios. Los hombres y mujeres con prediabetes que realizaron cambios en su estilo de vida tenían un 40 por ciento menos probabilidades de desarrollar diabetes después de un año y un 37 por ciento menos probabilidades de progresar después de tres años, en comparación con los que no hicieron cambios en su estilo de vida, según el estudio.

Los hombres y mujeres con prediabetes que realizaron cambios en estilo de vida también perdieron más peso y tuvieron mayor reducción en los niveles de azúcar en la sangre, los investigadores dijeron que... "Clínicamente, estos resultados resaltan un problema importante. A pesar de las diferencias de edad en que pareció, se detectó y la carga de diabetes tipo 2 diabetes entre hombres y mujeres, la efectividad de las intervenciones preventivas en personas con prediabetes no influyo en el género," explicaron los investigadores...”

La Importancia del Equilibrio Entre el Magnesio para la Glucosa y la Insulina

También vale la pena mencionar la deficiencia de magnesio, ya que desempeña un papel importante en la homeostasis de la glucosa y la insulina.15 También se requiere de magnesio para activar la tirosina quinasa, una enzima que funciona como un interruptor en muchas funciones celulares y que es necesaria para el correcto funcionamiento de los receptores de insulina. Los estudios16, 17, 18 de todo el mundo acuerdan que con el fin de optimizar su metabolismo y disminuir su riesgo de diabetes tipo 2, necesita consumir magnesio.

Un estudio que involucró a personas prediabéticas, encontró que la mayoría tenía consumos inapropiados de magnesio, y los que tenían el mayor consumo de magnesio redujeron el riesgo de azúcar en la sangre y problemas metabólicos en sorprendente 71 por ciento.19 Las actuales directrices gubernamentales sobre el consumo de magnesio entre los adultos recomiendan de 300 a 420 mg por día, pero la investigación sugiere que la mayoría se beneficiaría al tomar una dosis más elevada—700 mg al día o más.

Diabetes Tipo 3 o ‘Diabetes Cerebral,’ Podría Ser Responsable de la Enfermedad de Alzheimer

Un creciente cuerpo de investigación sugiere que hay una poderosa conexión entre la alimentación y el riesgo de la enfermedad de Alzheimer20 a través de vías similares que causan la diabetes tipo 2. La enfermedad de Alzheimer fue apodada provisionalmente como "la diabetes tipo 3" a principios de 2005 cuando los investigadores descubrieron que, además del páncreas, el cerebro también produce insulina. Esta insulina en el cerebro en realidad es necesaria para la supervivencia de las células cerebrales.

Una disminución en la producción de insulina en el cerebro puede causar la degeneración de las células del cerebro, y los estudios han descubierto que las personas con niveles más bajos de los receptores de insulina y leptina en el cerebro a menudo tienen la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores han descubierto que la insulina en realidad no solo regula el azúcar en la sangre, también ayuda con la absorción de la glucosa y la regulación de los neurotransmisores como la acetilcolina, que son esenciales para la memoria y el aprendizaje. Esta es la razón por la que reducir el nivel de insulina en el cerebro afecta su cognición.

Cada vez es más claro que el mismo proceso patológico que conduce a la resistencia a la insulina y a la diabetes tipo 2 también puede estar presente en su cerebro. A medida que disfruta el azúcar y los granos, su cerebro se ve abrumado por los niveles consistentemente elevados de glucosa e insulina que afectan su señalización a la insulina, lo que conduce a deficiencias en sus habilidades de pensamiento y memoria, causando eventualmente daño cerebral permanente.

Además, cuando el hígado está ocupado procesando fructosa (que es convertida en grasa por el hígado), dificulta gravemente su capacidad para producir colesterol, un bloque de construcción esencial de su cerebro que es importante para el funcionamiento óptimo del cerebro. De hecho, la creciente evidencia apoya la idea de que reducir significativamente el consumo de fructosa es un paso muy importante que puede tomar para prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Directrices para la Prevención y Tratamiento

Es bastante claro que para proteger su cerebro y prevenir el deterioro cognitivo, es importante solucionara cualquier problema subyacente con la resistencia a la insulina/leptina y/o diabetes tipo 2. Afortunadamente, la diabetes tipo 2 es curable, y en la gran mayoría de los casos no requiere ningún tipo de medicamentos. Las siguientes modificaciones de nutrición y estilo de vida deben ser la piedra angular de su prevención de la diabetes y plan de tratamiento.

Además, asegúrese de controlar el nivel de insulina en AYUNAS. Esto es tan importante como el controlar su azúcar en la sangre en ayunas. Lo ideal sería que su nivel de insulina en ayunas estuviera entre 2 y 4. Entre mayor sea su nivel, mayor será su resistencia a la insulina y más cuidadoso tendrá que ser en su plan de tratamiento, sobre todo cuando se trata de modificar su alimentación.

  • Intercambie los alimentos procesados, todas las formas de azúcar-particularmente fructosa, así como todos los granos, por alimentos frescos y enteros. Una razón principal por la que se falla con el tratamiento convencional para la diabetes durante los últimos 50 años tiene que ver con las recomendaciones alimentarias seriamente defectuosas. La fructosa, granos, y otros tipos de carbohidratos almidonados que se convierten en azúcar son en gran parte responsables de las reacciones adversas de insulina de su cuerpo, y todos los azúcares y granos--incluso granos "saludables," como los enteros y orgánicos--necesitan ser reducidos drásticamente.
  • Si usted es resistente a la insulina/leptina, tiene diabetes, presión arterial alta, enfermedades del corazón, o sobrepeso, sería prudente limitar su consumo total de fructosa a 15 gramos por día hasta que su resistencia a la insulina/leptina se haya resuelto. Esto incluye el 80 por ciento de las personas que viven en Estados Unidos. Para todos los demás, recomiendo limitar su consumo de fructosa al día de 25 gramos o menos, para mantener una salud óptima.

    La forma más sencilla de lograr esto es cambiando los alimentos procesados ​​por los alimentos enteros, idealmente orgánicos. Esto significa cocinar desde cero con ingredientes frescos. Los alimentos procesados ​​son la principal fuente de todos los culpables, incluyendo el jarabe de maíz de alta fructosa y otros azúcares, granos procesados, grasas trans, endulzantes artificiales y otros aditivos sintéticos que pueden agravar la disfunción metabólica

    Además de fructosa, las grasas trans (NO grasa saturada) aumentan el riesgo de diabetes21 al interferir con sus receptores de insulina. Las Investigaciones recientes22, 23 también demuestran que las grasas trans tiene un impacto adverso en la memoria, cortesía del estrés oxidativo y la inflamación que crean estas grasas en el cerebro. Las grasas saturadas saludables no tienen ninguno de estos efectos adversos en la salud. Debido a que está eliminando una cantidad grandes de energía (carbohidratos) de su alimentación cuando se disminuye su consumo de azúcares y granos, es necesario sustituirlos por algo. El sustituto ideal es una combinación de:

    • Cantidad baja-moderada de proteínas de alta calidad. Las cantidades importantes de proteínas se pueden encontrar en la carne, pescado, huevos, productos lácteos, legumbres y los frutos secos. Al seleccionar proteínas de origen animal, asegúrese elegir carnes, huevos y productos lácteos de animales criados orgánicamente o con pastura, con el fin de evitar complicaciones potenciales en la salud causados ​​por la alimentación animal transgénica y pesticidas.
    • La mayoría de las personas que viven en los Estados Unidos consumen demasiadas proteínas, así que tenga cuidado con la cantidad. Creo que es rara la persona que realmente necesita más de medio gramo de proteína por kilo de masa corporal magra. Las personas que hacen ejercicio agresivamente o que están en competencias y las mujeres embarazadas deben consumir un 25 por ciento más, pero la mayoría de la gente rara vez necesita más de 40 a 70 gramos de proteína al día.

      Para determinar la masa corporal magra, averigüe su porcentaje de grasa corporal y résteselo a 100. Esto significa que si usted tiene 20 por ciento de grasa corporal, tiene 80 por ciento de masa corporal magra. Sólo se multiplica por su peso actual para obtener su masa corporal magra en libras o kilos. Para determinar si está recibiendo demasiada proteína, sólo tiene que calcular su masa corporal magra, como se describe anteriormente, después escriba todo lo que está comiendo por unos días, y calcule la cantidad de proteínas diarias de todas las fuentes.

      Una vez más, su objetivo es únicamente medio gramo de proteína por kilo de masa corporal magra, lo que sitúa a la mayoría de las personas en el rango de 40 a 70 gramos de proteína por día. Si en la actualidad está comiendo un promedio mucho más elevado, ajuste adecuadamente la cantidad. Usted podría utilizar la tabla de abajo o simplemente buscar en Google el alimento que desee investigar y encontrará rápidamente los gramos de proteína en el alimento.

      Carne roja, puerco, pollo y mariscos de 6-9 gramos de proteína por onza.

      Una cantidad idónea para la mayoría de las personas sería de 3 onzas por porción de carne o mariscos (no steaks de 9 o 12 onzas) que le proporcionaran entre 18-27 gramos de proteína
      Los huevos contienen cerca de 6-8 gramos de proteína por huevo. Un omelet hecho de dos huevos le proporcionara de 12-16 gramos de proteína.

      Si agrega queso, necesita calcular el contenido de proteína así como también (revisar la etiqueta del queso)
      Las semillas y los frutos secos en promedio contienen de 4-8 gramos de proteína por cada cuarto de taza Frijoles cocinados de 7-8 gramos por taza
      Granos cocinados en promedio de 5-7 gramos por taza La mayoría de los vegetales contienen cerca de 1-2 gramos de proteína por onza
    • Grandes cantidades de grasa saludable de alta calidad (saturada24 y monoinsaturada). Para una salud óptima, la mayoría de las personas necesitan más de 50-85 por ciento de sus calorías diarias en forma de grasas saludables. Algunas buenas fuentes son el coco, aceite de coco, aguacate, mantequilla, nueces y grasas animales. (Recuerde que la grasa es alta en calorías mientras que es menor en términos de su volumen. Así que su plato debe contener más vegetales)
    • Grandes cantidades de vegetales sin almidón
  • Haga ejercicio con regularidad e intensamente. Los estudios han demostrado que el ejercicio, incluso sin enfoque para pérdida de peso, aumenta la sensibilidad a la insulina.25 El entrenamiento en intervalos alta intensidad (HIIT), que es un componente central de mi programa Peak Fitness, ha demostrado mejorar la sensibilidad a la insulina hasta en un 24 por ciento en tan sólo cuatro semanas. El ejercicio también motiva a las células nerviosas a liberar el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), que desencadena otras sustancias química que promueven la salud neural y beneficia directamente sus funciones cognitivas, incluyendo el aprendizaje.
  • Un gran número de estudios también han demostrado que el ejercicio puede promover el crecimiento de nuevas células cerebrales, agrandar el centro de su memoria, mejorar sus puntuaciones del coeficiente intelectual y ayudar a prevenir el deterioro celular relacionado con el envejecimiento

  • Mejore su relación de omega-3 y omega-6. La alimentación occidental actual tiene demasiadas grasas de omega-6 procesadas ​​y dañadas y muy pocas grasas omega-3.26 Las principales fuentes de grasas de omega-6 son el maíz, la soya, la canola, el cártamo, el maní y el aceite de girasol (los dos primeros son típicamente transgénicos, lo que complica aún más las cosas). Nuestros cuerpos evolucionaron para una óptima relación de 1:1 de omega-6 y omega-3.
  • Sin embargo, nuestra relación se ha deteriorado a 20:01 y 50:1 a favor de las grasas omega-6. Esta relación desigual tiene consecuencias gravemente perjudiciales para la salud.

    Para remediar esto, reduzca el consumo de aceites vegetales (esto significa no cocinar con ellos, y evitar los alimentos procesados), y aumentar las grasas omega-3 de origen animal, como el aceite de kril. También debería incluir en su alimentación grasas omega-3 de origen vegetal encontradas en el aceite de nuez y el aceite de linaza. Sólo recuerde que estas no pueden reemplazar las grasas de omega-3 de origen animal.

  • Mantenga niveles óptimos de vitamina D durante todo el año. Una nueva evidencia apoya firmemente la idea de que la vitamina D es muy benéfica no sólo para la diabetes tipo 1 y tipo 2. Una reciente investigación también ha confirmado el vínculo entre la deficiencia de la vitamina D y la demencia. La forma ideal para optimizar su nivel de vitamina D es mediante la exposición a la luz del sol, o mediante el uso de una cama de bronceado segura. Como último recurso, considere monitorear regularmente su vitamina D junto con un suplemento oral, para confirmar que está tomando suficiente vitamina D para obtener sus niveles sanguíneos en el rango terapéutico de 50-70 ng/ml. También tenga en cuenta que si usted toma suplementos de vitamina D, crea una mayor demanda de vitamina K2 y magnesio.
  • Duerma lo suficiente todas las noches. La falta de sueño parece aumentar el estrés y el azúcar en la sangre, estimulando la resistencia a la insulina y leptina y aumento de peso. En un estudio de 10 años de duración,27 de las 70,000 mujeres libres de diabetes, los investigadores descubrieron que las mujeres que dormían menos de cinco horas o más de nueve horas cada noche eran 34 por ciento más susceptibles a desarrollar síntomas de diabetes que las mujeres que dormían entre siete y ocho horas cada noche.
  • La pérdida de suelo también se ha relacionado con severo daño cerebral. El sueño en realidad es necesario para mantener la homeostasis metabólica en su cerebro y si no duerme lo suficiente le abrirá las puestas a la degeneración de las neuronas. La falta de sueño causa problemas en ciertas conexiones sinápticas que pueden dañar su habilidad de aprender, formación de la memoria y otras funciones cognitivas. También acelera la aparición del Alzheimer. Si usted está teniendo problemas para dormir, intente las sugerencias en mi artículo "33 Secretos para dormir bien durante la noche"

  • Mantenga un peso corporal saludable. Si usted incorpora los cambios recomendados anteriormente en su alimentación y estilo de vida, mejorara en gran medida su sensibilidad a la insulina y leptina, y con el tiempo tendrá un cuerpo saludable. Su peso corporal ideal dependerá de una variedad de factores, incluyendo su altura, edad, nivel de actividad general y su genética.
  • Como norma general, busque una tabla de índice cintura/cadera. Esto es mucho mejor que el índice de masa corporal para evaluar si podría o no tener un problema de peso, ya que el índice de masa corporal no puede determinar la forma muscular ni su masa grasa intra-abdominal (la grasa visceral peligrosa que se acumula alrededor de los órganos internos), que es un potente indicador de la sensibilidad a la leptina y con muchos problemas de salud.

  • Incorpore el ayuno intermitente. Si ha seguido al pie de la letra las directrices de alimentación y ejercicio y todavía no nota suficientes mejoras en su peso o salud en general, recomiendo encarecidamente incorporar el ayuno intermitente. El ayuno intermitente es sin duda la forma más eficaz que conozco para eliminar la grasa no deseada y eliminar los antojos de azúcar.
  • El ayuno intermitente también ha sido identificado como un aliado potente para la prevención y tal vez incluso para el tratamiento de la demencia. Las cetonas son liberadas como un subproducto de la quema de grasa, y las cetonas (no la glucosa) en realidad es el combustible preferido para su cerebro. Siga con el ayuno intermitente hasta que su resistencia a la insulina/leptina haya mejorado (o hasta que se normalice su peso, presión arterial, proporción de colesterol o diabetes). Después de eso, sólo tiene que hacerlo "según sea necesario" para mantener su estado de salud.

  • Optimice su salud intestinal. Su intestino es un ecosistema vivo, lleno de bacterias buenas y malas. Múltiples estudios han demostrado que las personas obesas tienen diferentes bacterias intestinales que las personas delgadas. Entre más bacterias buenas tenga, más fuerte es su sistema inmunológico y mejor funcionara todo su cuerpo. Se ha descubierto que las bacterias intestinales afectan su función cerebral y también desempeñan un papel en el desarrollo de la diabetes. Afortunadamente, optimizar su flora intestinal es relativamente fácil. Usted puede poblar nuevamente su cuerpo con buenas bacterias al comer regularmente alimentos fermentados (como natto, queso crudo u orgánico, miso y vegetales fermentados) o al tomar un suplemento probiótico de alta calidad.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

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  • 27 Mercola.com, March 08, 2003, “Get enough sleep to avoid diabetes”