Opciones Naturales para Tratar las Infecciones del Oído

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Marzo 21, 2015 | 30,608 vistas

Historia en Breve

  • Los tubos en los oídos en ocasiones se recomiendan para ayudar a prevenir la pérdida del oído a corto plazo en los niños con infecciones crónicas del oído, lo que podría causar problemas de desarrollo
  • La colocación quirúrgica de tubos en los oídos en los niños con infecciones crónicas del oído no mostró evidencia de beneficio a largo plazo en el desarrollo del habla o académico
  • Los efectos secundarios fueron comunes en los oídos con tubos, incluyendo secreción en el oído y calcificación del tejido en el oído medio, lo que podría provocar la pérdida del oído
  • La adenoidectomía, un procedimiento que a menudo se realiza al mismo tiempo en que se colocan tubos en el oído, también provoca un riesgo de daño, incluyendo un mayor riesgo de hemorragia postquirúrgica

Por el Dr. Mercola

La infección del oído medio, u otitis media, es una de las afecciones más comunes en la infancia, afecta hasta un 90 por ciento de los niños por lo menos una vez antes de los 10 años de edad.1 En la mayoría de los casos, las infecciones del oído desaparecen fácilmente por si solas y no son una complicación seria a largo plazo

Sin embargo, en algunos niños, las infecciones se hacen crónicas, lo que puede describir una infección de oído que no sana o infecciones recurrentes en el oído en un corto período de tiempo. Esto puede causar pérdida temporal del oído, lo cual también es un riesgo potencial para el desarrollo del habla.

En esta última preocupación es donde a menudo los médicos recetan tubos en los oídos en los niños, pero la investigación sobre su eficacia sugiere que los beneficios a largo plazo de esta cirugía pueden ser insignificantes o incluso inexistentes.

Dado a que hay mucha confusión en la medicina convencional sobre cómo tratar más eficazmente las infecciones del oído, he querido destacar lo que algunas de las investigaciones más recientes sugieren que es más eficaz..., así como también ofrecer tratamientos naturales probados. Pero primero, echémosle un repaso a la historia sobre los diferentes tipos de infecciones en el oído y sus posibles complicaciones.

Infecciones del Oído: Información Básica que Necesita Saber

Si el niño tiene dolor, enrojecimiento o pus en el oído, junto con fiebre, estos son signos de infección aguda en el oído, que puede ser causada por bacterias o virus. En algunos casos, los antibióticos pueden ser útiles para el tratamiento de estas infecciones, pero no siempre (más adelante hablaremos de esto).

Un segundo tipo de infección en el oído se llama otitis media con efusión (OME por sus siglas en ingles), y es este tipo recomienda  los tubos en el oído. A diferencia de las infecciones agudas del oído, la otitis media con derrame generalmente no causa dolor; su principal síntoma es la acumulación de líquido en el oído medio.

La OME a menudo es causada por infecciones respiratorias virales, como los resfriados. De la misma manera que su hijo desarrollo moco, el oído medio puede llenarse de líquido, pero no se puede drenar fácilmente como lo hace la nariz. El líquido puede infectarse y puede permanecer en el oído medio durante un mes o más, provocando así problemas con el oído.

Mientras que OME normalmente desaparece por sí sola, ha aumentado la preocupación de que la pérdida temporal del oído que causa, podría ser un riesgo para el habla en los niños pequeños, lo que causaría retrasos en el desarrollo.

Esta es la razón por la que los médicos pueden recomendar un procedimiento quirúrgico para colocar tubos en los oídos de su hijo para ayudar a drenar el líquido. Sin embargo, una nueva investigación sugiere, que esto puede tener un impacto a largo plazo en el habla, lo que genera dudas sobre sus beneficios.

Hay Evidencia de que los Tubos en el Oído Mejoran la Capacidad de Escuchar a Largo Plazo

En una revisión de 41 estudios, los investigadores encontraron que la colocación de tubos en los oídos (conocido clínicamente como miringotomía) redujo el tiempo de OME y mejoró la capacidad de escuchar en un corto plazo.2 Sin embargo, esto no representó un beneficio a largo plazo, ya que en ese momento no se encontraron diferencias apropiadas entre los niños que se sometieron al procedimiento quirúrgico o que fueron monitoreados mientras eran monitoreados durante el tiempo de espera. Según los autores:

"Los tubos y el tiempo de espera no mostraron una diferencia en el lenguaje, capacidad cognitiva o en los resultados académicos."

Además de no encontrar ninguna evidencia de beneficio a largo plazo, los autores observaron que los efectos secundarios eran comunes, incluyendo secreción en el oído o drenaje y calcificación del tejido en el oído medio (conocido como timpanoesclerosis). Irónicamente, la timpanoesclerosis en realidad puede provocar la pérdida del oído.

El estudio también examinó la adenoidectomía, que es un procedimiento a menudo realizado al mismo tiempo en que se colocan los tubos en el oído para extirpar las adenoides (las adenoides inflamadas han sido relacionadas con infecciones crónicas en el oído). También observaron que el procedimiento causa un riesgo de daño, incluyendo un mayor riesgo de hemorragia postquirúrgica.

Las infecciones del Oído Son la Razón Más Común para el Uso de Antibióticos en los Niños

... Pero sin duda no deberían ser. Tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Academia Americana de Médicos de Familia, desde el 2004 le han recomendado a los médicos abstenerse de recetar antibióticos para las infecciones del oído, al menos mientras comienza la infección.

Pero aun cuando el número de ciertos tipos de casos de infección del oído disminuyeron en los últimos años, el número de antibióticos recetados se ha mantenido constante. La AAP les recomienda a los médicos darles a los padres la opción de dejar que sus hijos combatan la infección por sus propios medios por 48 a 72 horas, y posteriormente recetar antibióticos si los síntomas no mejoran.

Esto se debe a que muchas infecciones del oído son causadas ​​por virus, los antibióticos son ineficaces para combatirlos. E incluso los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señala que:3

"Las infecciones del oído a menudo mejoran por sí solas sin tratamiento antibiótico... Tomar antibióticos cuando no son necesarios puede ser perjudicial, y puede causar efectos secundarios indeseados, como diarrea, erupciones cutáneas, náuseas y dolor de estómago. Los efectos secundarios más graves pueden ocurrir pocas veces; estos incluyen reacciones alérgicas amenazantes, toxicidad renal y reacciones cutáneas graves.

Cada vez que su hijo toma un antibiótico, las bacterias que normalmente viven en su cuerpo (en la piel, en el intestino, en la boca y la nariz, etc.) son más propensas a volverse resistentes a los antibióticos”.

Una investigación realizada hace casi 20 años mostró que el uso rutinario de antibióticos para las infecciones del oído no sólo produce pocos beneficios sino también contribuye a la propagación de bacterias resistentes a los medicamentos.4

Así que si su hijo tiene una infección en el oído, la espera monitoreada es una estrategia sólida que puede probar antes de solicitarle a su médico una receta. La mayoría de los niños mejoraran en 48-72 horas sin antibióticos necesarios. Si su hijo no mejora o empeora después de 72 horas, entonces los antibióticos pueden ser necesarios en algunos casos graves.

Las Infecciones del Oído Representaron un Gasto Anual de casi $3 Billones en los Estados Unidos

La infección del oído es la enfermedad más común entre los niños en edad preescolar y niños pequeños, y su gran prevalencia ha aumentado el enorme gasto al sistema de salud estadounidense. Un nuevo estudio realizado por la UCLA e investigadores de Harvard encontraron que los niños con infecciones en el oído visitan dos veces más a los médicos, 0.2 visitas a urgencias y 1.6 más recetas que los niños sin infecciones.

Esto equivale a un gasto extra de $314 DLS por niño al año (entre los afectados), junto con cerca de $17 DLS en medicamentos. En total, este es un gasto de $ 2.88 billones cada año, para el tratamiento de las infecciones del oído en los Estados Unidos.5 Este estudio se centró específicamente en la otitis media aguda y al parecer no tomó en cuenta las cirugías de tubo en el oído. Si las hubieran incluido, los costos serían aún mayores.

¿Se Podrían Prevenir las Infecciones del Oído?

Las infecciones del oído a menudo son prevenibles, y las alergias alimentarias son la principal causa modificable, especialmente si su hijo tiene una infección crónica. Muchos niños se aliviaran al:

  • Implementar mi Plan de Nutrición y al eliminar los granos y azúcares (incluyendo sodas y jugos de frutas)
  • Evitar la leche pasteurizada. El consumo de productos lácteos, especialmente los productos lácteos pasteurizados, es el factor desencadenante en muchos niños
  • Evitar los azúcares y jugos de frutas, ya que afectaran la respuesta inmune de su hijo y los hará más susceptibles a este tipo de infecciones
  • Si su hijo está consumiendo productos de trigo, considere eliminarlos en caso de tener infecciones recurrentes, ya que la intolerancia subclínica al gluten puede ser un factor que contribuye a este problema. El trigo y el gluten son particularmente problemáticos para la mayoría de los niños y al eliminarlos muchas veces cura milagrosamente el problema

Además, la lactancia materna durante al menos seis meses se ha relacionado con un menor número de infecciones del oído en los niños y los bebés. La exposición al humo de cigarro de segunda mano también aumenta el riesgo de infecciones del oído en los niños, así que asegúrese que sus hijos estén alejados del humo del cigarro. Además, si le da biberón a su bebé, hágalo sólo en posición vertical. Darle biberón mientras está acostado esta relaciono con un mayor riesgo de infecciones del oído.

Opciones Naturales para Tratar las Infecciones del Oído

Las siguientes opciones naturales son eficaces para tratar las infecciones agudas del oído:

  • Haga gotas de ajo. Las gotas óticas (para los oídos) que incluyen extractos de ajo pueden ayudar a reducir el dolor de las infecciones del oído medio en los niños. Usted puede hacer sus propias gotas en casa al machacar un diente de ajo FRESCO y disolverlo en un poco de aceite de oliva. Ponga unas cuantas gotas de aceite en el canal auditivo, siempre y cuando no perfore el tímpano.
  • Use leche materna como gotas para los oídos. Si tiene acceso a leche materna, ponga unas gotas de leche materna en el canal auditivo cada par de horas. Esto por lo general eliminara la infección en 24 a 48 horas y es mucho más segura, menos costosa y una mejor solución que darle antibióticos a su hijo.
  • Use aceite de coco como gotas para los oídos. El aceite de coco tiene propiedades antimicrobianas y anti-virales. Coloque un par de gotas de aceite de coco en cada canal auditivo. Si el aceite de coco esta espeso, simplemente coloque una pequeña cantidad en un vaso y póngalo en baño maria.
  • Considere la quiropráctica. Muchos, pero no todos, los quiroprácticos están capacitados para hacer ajustes que realmente abren el tubo Eustaquio y permiten que drene correctamente. Esto alivia la acumulación de presión y el dolor, y disipa las condiciones que causan la infección. Algo similar como drenar un pantano y la epidemia de mosquitos desaparece.
  • Aplique un cataplasma de cebolla. Aplicar cebolla caliente detrás de la oreja puede ser útil para movilizar la cadena linfática post-auricular y la vasculatura y para eliminar la congestión del área inflamada del oído medio. Para ello, caliente la mitad de una cebolla en el horno tostador durante unos minutos, hasta que esté caliente pero no intolerablemente caliente. Póngala en su propio oído o parte interna del antebrazo durante varios segundos para verificar la temperatura. Después  envuelva la cebolla en una servilleta o trapo, y coloque el lado más grande  (el área cortada) a la zona de detrás de la oreja.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Yahoo Health January 11, 2014
  • 2 Pediatrics January 6, 2014
  • 3  US CDC, Otitis Media
  • 4 JAMA. 1997;278(20):1643-1645.
  • 5 Laryngoscope January 2014; 124(1):301-5.