Ocultar
Cancer

Historia en Breve -

  • El Dr. Nick Gonzalez, médico en la ciudad de Nueva York y especialista en cáncer, ha tenido un éxito notable, gracias al triple enfoque nutricional, con los pacientes de cáncer más difíciles de tratar; por ejemplo, los pacientes con cáncer pancreático tratados por el Dr. Gonzalez han sobrevivido entre dos y cinco años, en comparación con los pacientes similares que han recibido quimioterapia, quienes comúnmente no sobreviven más de 18 meses
  • El Dr. Gonzalez ha estado involucrado en una batalla de varias décadas con el establecimiento convencional médico, para el cual los tratamientos "alternativos" contra el cáncer están "prohibidos"
  • El Dr. Gonzalez combina una alimentación basada en el tipo metabólico con suplementos personalizados, como grasas omega-3, enzimas pancreáticas y, un protocolo de desintoxicación; también pide a sus pacientes que optimicen sus niveles de vitamina D, además de otras modalidades del tratamiento
 

Tratamiento Kelley: El Tratamiento Tan Eficaz para el Cáncer - Que los Doctores Tradicionales lo IGNORARON

Julio 15, 2015 | 72,646 vistas
| Available in English Available in English

Por el Dr. Mercola

El Dr. Nick Gonzalez, médico en la ciudad de Nueva York y especialista en cáncer, se enfoca en un tratamiento alternativo contra el cáncer que se enfoca en un triple plan nutricional. Ha tenido un éxito notable al tratar a pacientes diagnosticados con algunos de los cánceres más letales, en los cuales la medicina convencional no ha sido efectiva.

Los tratamientos alternativos contra el cáncer son un “área prohibida” en la medicina, pero aun así, el Dr. Gonzalez eligió ese camino y tiene varias historias exitosas que contar acerca de su trabajo vanguardista.

Al principio, él no pensaba en tratar el cáncer, mucho menos tratar pacientes. Su plan original era ser un simple investigador científico en Sloan-Kettering, un hospital de enseñanza del Cornell Medical College. Tuvo la oportunidad de conocer a William Kelley, un dentista controversial y uno de los fundadores de la clasificación nutricional.

En ese entonces, el Dr. Kelly había estado practicando enfoques alternativos y nutricionales por más de dos décadas, lo que lo llevó, en el verano de 1981, a iniciar un proyecto de investigación estudiantil acerca del trabajo de Kelley.

“Comencé a revisar sus reportes y, a pesar de que tan sólo era un estudiante de medicina de segundo año, pude ver inmediatamente que había casos que eran extraordinarios", dice. “Los pacientes diagnosticados adecuadamente con cáncer de páncreas, cáncer de seno metastásico en el hueso, cáncer colorrectal metastásico… seguían vivos 5, 10 y 15 años después, bajo el cuidado de Kelley y con un enfoque nutricional”.

Este análisis preliminar lo condujo a una investigación formal, la cual completó el Dr. Gonzalez durante su beca de investigación sobre el cáncer, inmunología y trasplante de médula ósea.

Las Recuperaciones ‘Imposibles' de los Pacientes del Dr. Kelley

Después de revisar miles de reportes de Kelley, el Dr. Gonzalez realizó una monografía, dividida en tres partes:

  1. La teoría de Kelley
  2. 50 casos de pacientes diagnosticados adecuadamente con cánceres letales que aún estaban con vida 15 años después del diagnóstico y su sobrevivencia prolongada se atribuía al programa de Kelley
  3. Eran pacientes con cáncer de páncreas que Kelley había tratado entre 1974 y 1982

De acuerdo con el Dr. Good, presidente de Sloan-Kettering y que se había convertido en el mentor del Dr. Gonzalez, si Kelley hubiera tenido tan sólo un paciente, que hubiera sido diagnosticado adecuadamente con cáncer de páncreas y, que aún estuviera vivo 5 o 10 años después, habría sido muy notable.

Básicamente, ellos pudieron rastrear 22 casos de Kelley. Diez de ellos lo vieron una sola vez y no siguieron el programa después de que sus familiares u otros doctores, que pensaban que Kelley era un charlatán, los disuadieron.

La sobrevivencia promedio de ese grupo fue de alrededor de 60 días.

Un segundo grupo de siete pacientes que hicieron parcial e incompletamente la terapia (una vez más, disuadidos por sus familiares o doctores bien intencionados pero mal informados), tuvieron una sobrevivencia promedio de 300 días.

El tercer grupo, que consistía en cinco pacientes, quienes fueron diagnosticados apropiadamente con cáncer de páncreas y que hicieron el programa completo, ¡tuvieron una sobrevivencia promedio de ocho años y medio! En palabras del Dr. Gonzalez, esto fue "completamente inaudito en la medicina”.

Uno de esos pacientes era una mujer diagnosticada con cáncer de páncreas en etapa 4 por la Clínica de Mayo, a quien se le habían dado seis meses de vida. Ella supo sobre el programa de Kelley a través de una tienda de alimentos saludables local. Completó este tratamiento y, hoy aún sigue con vida, 29 años después.

La Verdad Sobre las Revistas Médicas: Por Qué Nunca Se Publicó el Libro del Dr.  Gonzalez

Sin embargo, a pesar de, o quizá, debido al notable éxito del tratamiento, Gonzalez no pudo lograr que se publicara su investigación.

“Intentamos publicar reportes de caso en las revistas médicas; el libro entero, partes del libro y reportes de caso individuales, sin éxito”, dice.

Esto es un punto importante que muchas personas no logran ver.

Se nos critica frecuentemente, a quienes practicamos medicina natural, por no publicar nuestros descubrimientos. Mi justificación es que de todas formas no se podrían publicar y, las anécdotas del Dr. Gonzalez confirman mi punto de vista.

Su mentor y seguidor, el Dr. Good, era uno de los autores más publicados en el medio científico hasta entonces, con más de 2, 000 artículos científicos con su nombre. Había sido nominado al Premio Nobel tres veces y, sin embargo, se le negó la publicación, ya que los descubrimientos eran "demasiado controversiales" e iban en contra de la doctrina médica convencional.

Si la créme de la créme fue rechazado, ¿cómo podría un médico general hacer que se publique un artículo?

No puede.

“Robert Good estaba en la cima de su profesión: era presidente de Sloan-Kettering, padre de la inmunología moderna e hizo el primer trasplante de médula ósea de la historia. Y, aun así, no logró publicarlo”, dice Gonzalez. “Ni siquiera pudo publicar un solo reporte de caso.

De hecho, tengo una carta despiadada, con fecha de 1987, de uno de los editores, quien se la envió a Good diciendo, ‘has sido estafado por un charlatán loco. ¿No ves que todo es un fraude?’

Simplemente, era la carta más extraordinaria e irracional... [Ya que] los nombres de los pacientes estaban ahí, así como las copias de sus records médicos pertinentes... Cualquiera de ellos habría podido llamar a los pacientes, como a Arlene Van Straten, quien, 29 años después, hablaría con quien fuera. Pero a nadie le importó. No lo harían; no creían en ello.

No podían creerlo.

Era muy inquietante para mí, porque digo, ‘es lo que es’. Provengo de una orientación de investigación muy convencional y, para mí era sorprendente, tenía apoyo; tenía al presidente de Sloane- Kettering que no podía publicar esto porque no concordaba con la filosofía que se promovía en la medicina; que sólo la quimioterapia, la radiación o la inmunoterapia podían tratar exitosamente el cáncer, incluso cuando los índices de éxito eran abismales.

La idea de que las revistas médicas son depositarios objetivos e imparciales de las verdades acerca de la ciencia es una gran tontería. La mayoría de ellas pertenecen a las compañías de medicamentos. No van a publicar nada que vaya en contra de su filosofía”.

Para finales de 1987, estaba claro que no se publicaría nunca la investigación y, ya que el Dr. Good se había retirado de Sloan-Kettering, ya no tenían el poder de conducir pruebas clínicas.

El Dr. Kelley, una vez que se percató de que su trabajo nunca sería aceptado, ni tampoco publicado, “perdió la cabeza”, en palabras de Gonzalez y, dejó de ver pacientes por completo. .

“La última vez que hablé con él en el verano de 1987, me acusó de ser parte de un complot de la CIA para robar su trabajo y, supe que debía seguir mi propio camino”, dice el Dr. Gonzalez.

“Por supuesto, hasta ahora le doy crédito por su brillante innovación. Es un poco como Semmelweis, quien se volvió loco en el siglo XIX después de demostrar que los doctores debían lavarse las manos antes de asistir partos y, nadie lo aceptaba. Semmelweis simplemente perdió el juicio y, es más o menos lo que sucedió con Kelley y, lo digo con gran tristeza”.

El Comienzo de la Práctica del Tratamiento Alternativo del Cáncer

El Dr. Gonzalez fundó una práctica en Nueva York en conjunto con su socia, la Dra. Linda Isaacs y, comenzó a ver pacientes utilizando el enfoque triple de Kelley. Los resultados fueron impresionantes.

Una de sus notables historias de éxito es acerca de una mujer diagnosticada con cáncer  de seno inflamatorio, que es la forma más agresiva del cáncer. Le habían dado una sentencia de muerte.

Ahora, más de 23 años después, todavía vive, está bien y no tiene cáncer.

“He aquí una mujer a quien le dieron entre seis meses y un año de vida Y que desarrolló metástasis durante la agresiva quimioterapia con múltiples medicamentos y, ahora, 23 años después, está viva y bien, disfrutando la vida y simplemente está muy bien.

Pudimos ver que el acercamiento de Kelley en verdad funciona y cuando reporto estos casos le doy el crédito a Kelley, por haber desarrollado este tratamiento”, dice el Dr. Gonzalez.

Reconocimiento de Parte del Instituto Nacional del Cáncer

En 1993, como parte de un esfuerzo legítimo de ponerse en contacto con los practicantes de medicina alternativa, el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) invitó al Dr. Gonzalez a presentar 25 de sus casos en una sesión privada y a la que asistieron sólo por invitación. Como base para la presentación, el NCI sugirió que llevara a cabo un estudio piloto con pacientes diagnosticados con cáncer pancreático avanzado, el cual se conoce en la medicina convencional por ser una forma de cáncer intratable y altamente letal.

De manera interesante, Nestlé intervino para financiar el estudio piloto. Podría parecer una decisión extraña, pero la motivación del negocio era la misma, que su actual intento por hacer que la comida chatarra parezca saludable, ya que es un buen movimiento empresarial, aunque sólo sea en teoría.

Supervisado directamente por el Dr. Ernst Wynder, investigador experimentado sobre el cáncer, el estudio se completó en los primeros meses de 1999 y fue publicado en junio de ese año. De acuerdo con el Dr. Gonzalez:

“Mostró los mejores resultados del tratamiento del cáncer pancreático en la historia de la medicina”.

Quimioterapia contra el Tratamiento de Kelley

Para poner sus resultados en perspectiva, la medicina de quimioterapia Gemzar fue aprobada en 1997 para tratar el cáncer pancreático y, el mayor estudio que llevó a su aprobación tuvo 126 pacientes.  De aquellos, el 18 por ciento vivió un año. Ninguno de los 126 pacientes vivió más de 19 meses.

El estudio del Dr. Gonzalez tuvo 11 participantes, de los cuales:

  • Cinco sobrevivieron dos años
  • Cuatro sobrevivieron tres años
  • Dos sobrevivieron cinco años

Con base en estos resultados, el NCI decidió financiar una prueba clínica a gran escala, de alrededor de $1.4 millones, para analizar el acercamiento nutricional contra la mejor quimioterapia del momento.

“Mis amigos dicen, ‘¿Por qué te involucraste en algo así? ¿Cómo pudiste confiar en el NCI?’

Bueno, el NCI había sido bastante justo hasta ese momento y, el entonces director, Richard Klausner, le había dicho en las juntas en persona que pensaba que estaba haciendo algo muy  interesante y que necesitaba del apoyo adecuado”, dice el Dr. Gonzalez.

Pero esa benevolencia desapareció pronto.

Cómo Sabotear un Estudio Clínico 101

Cerca de un año después de que se aprobó el estudio, Klausner dejó el NCI y fue reemplazado por una nueva gerencia con una actitud completamente diferente.

“[D]esde nuestra primera junta, supimos que algo había cambiado significativamente", dice el Dr. González, "y todas las personas que habían sido inicialmente asignadas al estudio, que lo apoyaban y creían que se estaba haciendo algo útil, fueron sacadas del proyecto. De hecho, una de ellas no podía siquiera hablar conmigo. Ella dijo que la despedirían si hablaba conmigo; si recibía mi llamada.

Otra persona que me había apoyado me dijo que no debía llamarlo a su oficina; que tenía miedo de que la línea estuviera intervenida y que únicamente debía llamarlo a su casa.

Así de dementes se volvieron las políticas alrededor de este estudio clínico. ¡No podía creerlo! Pensé que esto era algo que sólo se podía leer o ver en televisión, o algo que alguna persona paranoica o demente inventaría. Pero aquí estaba yo, viviéndolo. Cuando venía del grupo de Robert Good, no lo digo para impresionar a la gente, ¡sino que mi experiencia era tan pura y convencional! Era increíble ver que la profesión que yo respetaba y de la que quería formar parte podía comportarse de esta forma".

Desafortunadamente, el estudio, finalmente, fue saboteado.

“Resulta que el investigador principal en Columbia, quien se suponía era completamente neutral, había ayudado a desarrollar un régimen de quimioterapia y estaba siendo utilizado en nuestra contra – un conflicto de intereses que jamás se declaró”, explica el Dr. Gonzalez.

“[H]ay requerimientos específicos para entrar a un estudio clínico. El nuestro es un plan nutricional y, cuando inicialmente escribimos la primera versión del protocolo, teníamos una lista con los criterios específicos… Deben ser capaces de comer… El nuestro es un programa nutricional, así que los pacientes debían ser capaces de comer.

Si no pueden comer, no pueden hacer la terapia. Tienen que poder cuidar de sí mismos…

Este es un programa que los pacientes deben seguir en casa.

... Inicialmente, los pacientes podían hacerlo y respondían al tratamiento. Luego, hubo un cambio drástico, entre el 2000 y el 2001, cuando el grupo de Columbia tomó el control total de la inscripción de los pacientes al estudio. Nos excluyeron de ese proceso, excepto durante los meses iniciales. El pensamiento era, que si estábamos involucrados en el proceso de admisión, tomaríamos preferencias, y mientras que si los doctores convencionales tuvieran el control, no podían ser imparciales.

Por supuesto, el investigador principal ayudó a desarrollar un régimen de quimioterapia utilizado en el estudio. ¡Esta es prácticamente la definición de “sesgo profesional”!

Comenzaron a enviarnos pacientes que no podían comer. Teníamos pacientes que estaban tan enfermos que jamás los habríamos aceptado en nuestra práctica privada. Estaban tan enfermos que fallecieron antes de que les diéramos el tratamiento.

Si este fue un truco contra el protocolo o no, el equipo de Columbia, el NCI y el NHI insistieron que teníamos la 'intención de tratar el suministro de acuerdo al protocolo'. Esto significa que en cuanto es aceptado el paciente en la prueba, se considera tratado, incluso si nunca recibió la terapia.

Así que el jefe del estudio en Columbia inscribía pacientes que estaban tan enfermos, que varios fallecieron antes de seguir el tratamiento. Pero debido a este intento de tratar al suministro en cuanto al protocolo, se les consideró como fracasos del tratamiento.

Finalmente, se inscribieron 39 pacientes en el tratamiento. Quizá, en el mejor de los casos, siendo un poco optimistas, quizá cinco o seis lo lograron, la gran mayoría estaba tan enferma que no pudieron hacerlo”.

Como resultado, el tratamiento con quimioterapia pareció ser el gran ganador de esta evaluación directa de los tratamientos contra el incurable cáncer pancreático.

En 2006, el Dr. Gonzalez y su socia presentaron una queja en Office of the Human Research Protection (OHROP, por sus siglas en inglés), el cual es un grupo responsable de asegurarse que las pruebas clínicas financiadas por el gobierno se lleven a cabo adecuadamente.

Después de una investigación de 2 años, la OHRP determinó que 42 de los 62 pacientes habían sido admitidos inapropiadamente. Desafortunadamente, esto nunca llegó a los medios y, el equipo de Columbia pudo publicar los descubrimientos de la investigación sin mencionar los resultados del reporte de la OHRP.

“Así que el estudio fue una estafa total; el despilfarro de $1.4 millones", dice el Dr. Gonzalez. “Incluso aunque gané la beca, todo el dinero fue para Columbia. Todo se fue. La información, hasta donde sé, es inútil y, el NIH y el NCI la usan para demostrar que mi terapia no funciona.

Así es como ha transcurrido este largo viaje de 30 años, desde que conocí a Kelley por primera vez.

Ahora les digo a las personas acerca del Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alternativa (NCCAM, por sus siglas en inglés), que no mandaría ni a un perro a ese grupo.

No están ahí para ayudarte a investigar objetivamente terapias alternativas; están ahí para sabotearlas. Crea la ilusión de que el gobierno está interesado en las terapias alternativas, cuando en realidad esa oficina se utiliza, como en mi caso, para ayudar a sabotear terapias alternativas prometedoras y útiles”.

El Tratamiento Contra el Cáncer con un Triple Enfoque de Gonzalez

A pesar de que casi todos los estudios realizados con este enfoque se hicieron en el cáncer de páncreas, el Dr. Gonzalez lo utiliza para tratar TODOS los cánceres, desde el cerebral hasta la leucemia. Este tratamiento, que está basado en el trabajo de Kelley, consiste en tres protocolos: alimentación, suplementos y enzimas y desintoxicación.

El Protocolo Alimenticio:

La base del tratamiento es una alimentación personalizada fundamentada en el propio tipo metabólico o nutricional.

El Dr. Kelley tenía originalmente 10 dietas básicas y 90 variaciones que iban desde ser completamente vegetarianas y de alimentos crudos hasta comidas pesadas con proteínas que llevaban carne tres veces al día.

“En términos de alimentación, Kelley… descubrió que los pacientes diagnosticados con tumores sólidos comunes: tumores de seno, pulmón, estómago, páncreas, hígado, colon, útero, ovarios y próstata necesitan de una alimentación vegetariana”, explica el Dr. Gonzalez. “Pero había varios grados de alimentación vegetariana; uno era 80 por ciento alimentos crudos y otra que era 80 por ciento alimentos cocidos. Así que, incluso del lado vegetariano, había muchas diferentes variaciones.

Algunas tenían mínima proteína animal, algunas tenían pescado y, otras también tenían carne.

Un paciente con cáncer inmune (leucemia, linfoma, mieloma y sarcomas, que son cánceres del tejido conector y que están relacionados a los cánceres inmunes) tendía a estar mejor al llevar una alimentación alta en grasa y en carne.

... También están las personas equilibradas que están bien con una variedad de alimentos, tanto plantas como productos animales, pero ellos tienden a no padecer cáncer.

El cáncer tiende a aparecer en los extremos, los vegetarianos extremos que tienden a ser muy ácidos o en los consumidores extremos de carne, que tienden a ser muy alcalinos.

Las personas equilibradas no padecen mucho de cáncer. Así que continuamos con el acercamiento personalizado, como hizo Kelley”.

Protocolo Personalizado de Suplementos y Enzimas

El segundo componente es un protocolo personalizado de suplementos, diseñado para su metabolismo particular.

“Por ejemplo, nuestros pacientes vegetarianos necesitan suplementos completamente diferentes a nuestros pacientes que comen carne. Los vegetarianos se sienten bien con la mayoría de las vitaminas B, mientras que los que comen carne, no. Los vegetarianos no se sienten bien con la vitamina A, pero los que comen carne, sí. A los vegetarianos les cae bien la vitamina D; los que comen carne no se sienten tan bien con grandes dosis de ésta y, así”.

“A los pacientes que comen carne les va bien consumir ascorbato de calcio como fuente de vitamina C, mientras que a los vegetarianos les va bien tomar grandes dosis de ácido ascórbico. Así que los protocolos de suplementos están muy personalizados y diseñados de forma muy precisa”.

También se prescriben las grasas omega-3, pero incluso el Dr. Gonzalez receta  diferentes tipos de omega-3, dependiendo del tipo nutricional del paciente. En su experiencia, los vegetarianos o los que son de tipo carbohidratos, tienden a reaccionar mejor al aceite de linaza, que contiene ácido alfa linoleico (ALA) - un omega 3 de origen vegetal.

“Se cree que la conversión del ALA de origen vegetal al ácido eicosapentaneoico (EPA) y al ácido docosahexaenoico (DHA) del aceite de pescado no es tan eficiente", dice, "Pero hemos visto que nuestros pacientes vegetarianos lo hacen muy bien y no utilizan aceite de pescado o los ácidos grasos omega-3 de origen animal tan efectivamente".

También se pueden utilizar los aceites de chía y de semilla de hemp.

Los pacientes de tipo proteínico, por otro lado, parecen necesitar el EPA y DHA y les va mejor con el omega-3 de origen animal, como el aceite de kril

“No les va bien con la linaza”, dice. “Son personas que no pueden hacer esa conversión”.

Además de vitaminas, minerales y elementos traza, también prescribe grandes dosis de enzimas pancreáticas.

“La esencia del trabajo de Kelley está basada en el trabajo del Dr. Beard, que data del siglo pasado, hace alrededor de 110 años. Beard era un profesor de la Univesidad de Edinburg, en realidad era un embriólogo, no un investigador médico, quien propuso por primera vez que las enzimas proteolíticas pancreáticas eran la mayor defensa contra el cáncer en el cuerpo y que son útiles en el tratamiento del cáncer", explica.

Sin embargo, al tratar el cáncer, encontró que es importante tomar el índice correcto de enzimas activas e inactivas. Los precursores inactivos son particularmente activos contra el cáncer. También tienen una vida útil mucho más larga y son más estables.

“Ese sería mi consejo—obtenga  una enzima que no esté completamente activada”, dice el Dr. Gonzalez. “Cuando se trata de las enzimas pancreáticas, no es mejor que estén más activas, así como más y más D no es mejor que obtener la dosis correcta. Lo ideal es obtener las proporciones correctas de enzimas activas y más inactivas, como precursor inactivo”.

Su propia fórmula enzimática es fabricada por NutriCology. De acuerdo con el Dr. Gonzalez, las enzimas pancreáticas no son sólo útiles en el tratamiento del cáncer activo, sino que son una de las mejores medidas preventivas.

Los antioxidantes, como la astaxantina, también son muy útiles, tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer.

El Protocolo de Desintoxicación

El tercer componente es una rutina de desintoxicación: Los enemas de café se utilizan para ayudar al hígado y a los riñones a movilizar y eliminar las células cancerígenas muertas que han sido descompuestas por las enzimas pancreáticas.

Los enemas de café, aunque actualmente provocan burlas, se utilizaban como parte de la medicina convencional hasta los años 60 y, están incluidas en el Manual Merck, que es un instructivo para los tratamientos médicos convencionales de la década de los 70.

“Perdieron popularidad, no porque no funcionaran, sino porque la industria de los medicamentos tomó el control de la medicina, así que los enemas de café causan un poco de burla", dijo el Dr. Gonzalez. “Por lo tanto, Kelley aprendió acerca de los enemas de café en las publicaciones de medicina convencional, las incorporó en el programa y descubrió que son extremadamente útiles”.

Cuando se toma café, éste tiende a reprimir la función del hígado, pero cuando se introduce de forma rectal como en un enema, la cafeína estimula los nervios del intestino bajo, lo cual ocasiona que el hígado libere toxinas como reflejo. Otra estrategia de desintoxicación es con limpiezas de colon y descargas del hígado, desarrolladas por Kelley.

Sin embargo, es importante saber que el café convencional NO se debe utilizar para los enemas. El café DEBE ser orgánico, con cafeína natural y al hacerlo en casa, también deberá asegurarse de no utilizar filtros blanqueados, para evitar introducir toxinas en el colon.

“[El café orgánico] está lleno de antioxidantes”, dice el Dr. Gonzalez. “De hecho, hay estudios recientes que muestran que el café cargado de antioxidantes puede tener un efecto anticancerígeno y que, de hecho, el café ayuda a reprimir el cáncer.

Pero tiene que usar café orgánico, tiene que tener cafeína y tiene que usar una cafetera que no tenga aluminio y preferiblemente sin plástico".

El Dr. Gonzalez también confía en el alginato de sodio como sustancia desintoxicante.

“Tenemos un preparado que hemos hecho nosotros y es muy efectivo… Es un alga y quela los metales pesados y los halogenuros. Nunca utilizo la quelación intravenosa; sólo utilizamos el alginato de sodio”.

Él recomienda tomar tres capsulas tres veces al día, separadas de las comidas, durante seis semanas para desintoxicar el cuerpo de los metales pesados, como el mercurio y los halogenuros.

Conclusiones

Esta es una de las entrevistas más fascinantes que he realizado y está repleta de mucha más información de la que puedo resumir aquí.

Además de exponer los temas mencionados anteriormente, el Dr. Gonzalez también revisa los beneficios de optimizar la vitamina D durante el tratamiento contra el cáncer y cómo la suplementación con yodo puede beneficiar al cáncer de seno – sin mencionar que también ayuda a proteger contra el cáncer de tiroides.

Discutimos los beneficios de tomar jugos de vegetales y de los ajustes quiroprácticos, así como la importancia del ejercicio regular en los pacientes con cáncer. También revisamos los peligros de la exposición a los campos electromagnéticos (EMF), en cuanto a que podría agravar el crecimiento del cáncer y retrasar la recuperación y, los beneficios, así como algunas precauciones sorprendentes de Grounding y Earthing.

Para más información acerca del Dr. Gonzalez y su práctica, visite la página www.dr-gonzalez.com. También ha estado trabajando en varios libros, dos de los cuales ya han sido publicados y han recibido críticas de cinco estrellas: The Trophoblast and the Origins of Cancer  y One Man Alone: An Investigation of Nutrition, Cancer, and William Donald Kelley, el cual es la monografía original del trabajo del Dr. Kelley que no pudo publicar hace 23 años.

Este resumen escrito es sólo un pequeño repaso de los conocimientos que compartimos en nuestra entrevista. Si usted o alguien que conoce lucha contra el cáncer, le recomiendo ampliamente que le reenvíe este artículo.

Afortunadamente, el Dr. Gonzalez todavía sigue al frente y está involucrado activamente en ayudar a las personas, al instruirlos acerca de las alternativas naturales a los medicamentos tóxicos y la radiación. Su consultorio está en Manhattan y puede ser localizado al 212-213-3337.

© Copyright 1997-2017 Dr. Joseph Mercola. Todos los Derechos Reservados.