Usted Es lo Que Comen sus Microbios

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Septiembre 14, 2015 | 17,460 vistas

Historia en Breve

  • Las diferencias en las comunidades microbianas se han detectado entre las personas obesas y las personas delgadas, pacientes con enfermedad del hígado graso no alcohólico y de pacientes sanos, y mucho más
  • Las mismas especies de bacterias pueden actuar de manera diferente en diferentes personas e incluso pueden tener una composición genética drásticamente diferente
  • La investigación sugiere que no sólo las especies de bacterias son importantes, sino también importa lo que cada microbio produce
  • Algunos microbios producen moléculas antiinflamatorias o vitaminas mientras que otros aceleran la conversión de calorías que convierte en grasa corporal

Por el Dr. Mercola

Si bien mucho se ha dicho que "usted es lo que come", una descripción más exacta podría ser "usted es lo que comen sus microbios." Hay más bacterias y otros microorganismos en el cuerpo que células humanas, y su comunidad microbiana única cambia constantemente en respuesta a su entorno.

De hecho, una nueva alimentación puede rápidamente reformar los microbios en el intestino, lo que tiene implicaciones no sólo en su salud digestiva, sino más que eso en su peso, el riesgo de enfermedades crónicas y más. Según una investigación publicada en la revista Nature, estos cambios pueden ocurrir en tan sólo un día:1

"... El consumo a corto plazo de una alimentación compuesta en su totalidad de productos de origen animal o vegetal altera la estructura de la comunidad microbiana y agobia las diferencias interindividuales de la expresión genética microbiana.

La alimentación a base de productos animales aumentó la abundancia de microorganismos tolerantes a la bilis (Alistipes, Bilophila y Bacteroides) y disminuyó los niveles de Firmicutes que metabolizan plantas alimenticias de polisacáridos".

Los microbios intestinales conocidos como Firmicutes se han detectado en los números más altos en personas obesas, que también pueden tener un 90 por ciento menos de una bacteria llamada Bacteroidetes en comparación con las personas delgadas.2

Por lo tanto, se ha sugerido que alterar la flora intestinal, podría desempeñar un papel en la obesidad, aunque un análisis por computadora dirigido por Katherine Pollard, profesora de bioestadística de la Universidad de California en San Francisco sugiere que es mucho más complejo que eso.

La Importancia de los Que Producen sus Microbios...

Mientras que cada vez es más claro que los microbios desempeñan un papel vital en su salud, no sólo se trata del filo o especies de bacterias que importan.

La investigación realizada por Pollard y sus colegas sugiere que la misma especie de bacteria puede actuar de manera diferente en diferentes personas, pero la mayoría de los estudios no entran en ese nivel de detalle.

La investigación de Pollard sugiere que no sólo son importantes las especies de bacterias, sino también importa lo que cada microbio produce.

Por ejemplo, algunos microbios producen moléculas o vitaminas antiinflamatorias mientras que otros aceleran la conversión de calorías que consume en grasa corporal.3 Además, las mismas especies de bacterias pueden tener grandes diferencias genéticas. Como lo reportó NPR:4

"'Las especies microbianas individuales pueden tener genomas ampliamente variables," dice William Anton Walters, investigador en biología molecular y genética en la Universidad de Cornell. Cualquier bacteria puede compartir menos de la mitad de sus genes con otro miembro de la misma especie.

Estas diferencias genéticas, en lugar de filo o incluso las designaciones de especies, dice Walters 'podrían explicar las diferencias entre el microbioma intestinal de las personas obesas y delgadas"

Por lo tanto, mientras que hay una clara relación entre las bacterias intestinales y la obesidad, los investigadores todavía están tratando de definir exactamente lo que indica esta conexión. Mientras tanto, los estudios intrigantes siguen siendo publicados.

Por ejemplo, la investigación preliminar de los Países Bajos, incluso ha revelado que el trasplante de materia fecal de personas delgadas saludables a personas obesas con síndrome metabólico provocó una mejora en la sensibilidad a la insulina.5

Lo que se sabe es que las tasas de obesidad han aumentado constantemente durante las últimas décadas y que parece ser una cuestión mucho más compleja que la simple explicación del conteo de calorías promovido por la USDA.

Metrocosm Max Galka desarrolló un claro ejemplo de cómo las tasas de obesidad en los Estados Unidos siguen subiendo y su omnipresencia sugiere que una variedad de factores, desde bacterias intestinales hasta sustancias químicas ambientales, probablemente son los culpables. Échele un vistazo a la siguiente grafica reveladora.6

Enfermedad Hepática Vinculada las Bacterias Intestinales

Si bien el papel de sus bacterias intestinales en el peso sigue siendo investigado, lo mismo también está sucediendo con el papel que desempeña en otras enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades hepáticas--enfermedad de hígado graso específicamente no alcohólico (NAFLD).

Se han detectado diferencias en el microbioma intestinal entre las personas con NAFLD y las personas delgadas. Las personas con NAFLD también son más propensas a tener crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado, junto con mayor permeabilidad intestinal.

En un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Irlanda, se encontró que los pacientes con NAFLD tenían más del doble de la tasa de crecimiento excesivo bacteriano intestinal en comparación con los pacientes sanos.7

El crecimiento excesivo bacteriano se refiere al crecimiento de una cantidad excesiva de microbios patógenos, que libera productos de desecho conocidos como endotoxinas (que viajan a través de sus paredes intestinales y eventualmente deben ser filtrados por el hígado). Esto se convierte en un problema más grave si tiene mayor permeabilidad intestinal o intestino permeable, ya que permite que varios de los productos de desecho entren en el torrente sanguíneo.

Entonces, tiene sentido, que al restaurar la salud de su intestino con probióticos para equilibrar el crecimiento excesivo de bacterias, sería beneficioso para los pacientes con NAFLD, y esto es lo que sugiere la investigación. De acuerdo con el World Journal of Hepatology:8

"... algunos datos indican que los efectos inmunorreguladores de los probióticos pueden ser beneficiosos para tratar NAFLD, ya que modulan el microbioma intestinal; mejoran la función de la barrera epitelial y fortalecer la pared intestinal disminuyendo así su permeabilidad; reduce la translocación bacteriana y endotoxemia; mejora la inflamación intestinal; y reduce el daño al hígado oxidativo e inflamatorio".

Además, uno de los efectos más graves de comer demasiado azúcar es su potencial para causar daño en el hígado, incluyendo NAFLD. El exceso de azúcar también altera el equilibrio de las bacterias intestinales, lo que es más fácil que las cepas patógenas florezcan...

Los Científicos Están Estudiando Mas los Microbios para Entender la Salud Humana y la Enfermedad

Los investigadores de MIT están llevando a cabo un proyecto llamado "Underworlds" a principios del este año. Tienen la intención de probar el área de aguas residuales de Bostson para detectar la presencia de virus, bacterias patógenas, farmacéutica y medicamentos ilegales. Como lo informó Boston Globe:9

"Los datos sobre dichas sustancias podrían predecir epidemias o indicarle cuando están disminuyendo. También podrían demostrar el impacto de los cambios en las regulaciones, como prohibiciones sobre el uso de grasas trans en los restaurantes".

El Proyecto Microbioma Humano (HMP) por el Instituto Nacional de Salud también está en proceso de "caracterizar las comunidades microbianas encontradas en varias áreas del cuerpo humano y buscar correlaciones entre los cambios en el microbioma y salud humana."

Hasta el momento, esta recopilación de datos ha provocado cerca de 200 trabajos científicos, además de un repositorio de recursos para que los científicos puedan disponer con el fin de explorar las relaciones entre las bacterias del intestino humano y las enfermedades.

El Proyecto American Gut, decidió ir un paso más allá al permitir la participación del público en Estados Unidos. (Publiqué una invitación para unirse al proyecto en 2012. Espero que algunos de ustedes hayan decidido unirse, como lo hice yo. Si no lo hizo, todavía puede inscribirse para participar en el sitio del Proyecto Human Foods10)

Toda la información recopilada de este proyecto se hará pública. Es un proyecto muy ambicioso que busca identificar los parámetros para la flora intestinal ideales y cómo la dieta afecta. Según el Proyecto Gut americano:11

"Una de las grandes preguntas sobre el intestino que los científicos estadounidenses esperan averiguar es, que es lo que caracteriza un intestino sano y enfermo (o incluso simplemente un intestino más saludables y más enfermos) y cómo un intestino enfermo podría convertirse en saludable y viceversa...

Incluso, será emocionante empezar a conocer cuántas y qué especies viven en nuestros intestinos, particularmente porque la mayoría de estas especies no han sido estudiadas, lo que podría ser un indicación de que hay nuevas especies dentro de usted, pero, hasta que no le hagamos la prueba… no sabremos cuáles son".

Optimizar la Flora Intestinal para una Salud Óptima

Toda esta información realmente aclara la razón por la que optimizar su flora intestinal—vivir en armonía con su microbioma en lugar de atacarlo--es de vital importancia para prevenir enfermedades, y obtener una salud óptima. Repoblar su intestino con bacterias beneficiosas es esencial para mantener el equilibrio adecuado. A la vista de esto, aquí están mis recomendaciones para optimizar sus bacterias intestinales.

  • Los alimentos fermentados son la mejor ruta para una salud digestiva óptima, siempre y cuando coma versiones artesanales no pasteurizadas. Las opciones saludables incluyen lassi (una bebida de yogurt indio, tradicionalmente disfrutado antes de la cena), la leche orgánica de vacas alimentadas con pastura como el kéfir, diversas fermentaciones en escabeche de col, nabos, berenjenas, pepinos, cebolla, calabaza y zanahorias y natto (soja fermentada).
  • Los vegetales fermentados son una excelente manera de suministrar bacterias beneficiosas a nuestro intestino. Como bono adicional, también puede ser una excelente fuente de vitamina K2 si fermenta sus propios vegetales con el uso de un cultivo iniciador adecuado.

    Analizamos nuestros vegetales orgánicos fermentados hechos con nuestro cultivo iniciador y una porción típica (alrededor de dos a tres onzas) no sólo contenía 10 trillones de bacterias beneficiosas, sino también tenía 500 mcg de vitamina K2, que ahora sabemos que es un co-nutriente vital para la vitamina D y el calcio.

    La mayoría de los suplementos probióticos de alta calidad sólo le suministrarán una fracción de las bacterias beneficiosas que se encuentran en estos vegetales fermentados hechos en casa, por lo que también es la ruta más económica para una salud intestinal óptima.

  • Suplemento Probiótico. Aunque no soy un gran defensor de tomar muchos suplementos (porque creo que la mayoría de sus nutrientes deben provenir de los alimentos), los probióticos son una excepción si no come regularmente alimentos fermentados.

Además de saber qué agregar a su alimentación y estilo de vida, es igualmente importante saber lo que debe evitar y éstos incluyen:

Antibióticos, al menos que sean definitivamente necesarios (y si los toma, asegúrese de repoblar su intestino con alimentos fermentados y/o un suplemento probiótico Carnes de animales convencionalmente criados y otros productos animales ya que los animales de CAFOs son administrados rutinariamente dosis bajas de antibióticos además de granos transgénicos, que también afectan su flora intestinal Alimentos procesados. (Ya que el exceso de azucares junto con otros nutrientes chatarras alimentan las bacterias patógenas
Agua clorada y fluorada Jabón antibacterial Químicos agrícolas, particularmente el glifosato (RoundUp)

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Nature. 2014 Jan 23;505(7484):559-63.
  • 2 Nature.com December 20, 2006
  • 3, 4 NPR August 20, 2015
  • 5 EASD September 22, 2010 Presentation
  • 6 City Lab August 18, 2015
  • 7 Epoch Times August 19, 2015
  • 8 World J Hepatol. 2015 Mar 27;7(3):559-65.
  • 9 Boston Globe January 9, 2015
  • 10 Human Food Project, American Gut
  • 11 Microbio.me American Gut