Si No Puede Acabar con la Depresión, Sus Bacterias Intestinales Podrían Ser la Razón

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Octubre 17, 2015 | 68,578 vistas

Historia en Breve

  • La mayoría de las personas no se dan cuenta que su intestino literalmente es su segundo cerebro y que realmente tiene la capacidad de influir significativamente en su mente, estado de ánimo y comportamiento
  • Un estudio publicado el año pasado en Archives of General Psychiatry revisó la evidencia sobre los signos de problemas psiquiátricos que podrían ser causados por la falta de microorganismos naturales en la tierra, alimentos e intestino
  • Los trastornos cerebrales pueden tomar muchas formas, una de las cuales es el autismo. En esta área en particular puede volver a encontrar evidencia convincente sobre la relación entre la salud cerebral e intestinal
  • Se dan consejos para optimizar las bacterias intestinales

Por el Dr. Mercola

La mayoría de las personas no se dan cuenta que su intestino literalmente es su segundo cerebro y que realmente tiene la capacidad de influir significativamente en su:

  • Mente
  • Estado de ánimo
  • Comportamiento

Así que mientras que la psiquiatría moderna sigue afirmando falsamente que los problemas psicológicos como la depresión son causados por un desequilibrio químico en el cerebro, los investigadores siguen encontrando que la depresión y una gran variedad de problemas de comportamiento en realidad parecen estar relacionados con ¡un desequilibrio de bacterias en su intestino!

Ratones Libres de Gérmenes Presentan Comportamientos de Alto Riesgo

En el estudio publicado el año pasado en Neurogastroenterology & Motility, se encontró que los ratones que carecían de bacterias intestinales se comportaban de forma diferente a los ratones normales, presentando lo que se conoce como “comportamiento de alto riesgo”. Este comportamiento alterado estuvo acompañado de cambios neuroquímicos en el cerebro del ratón.

De acuerdo con los autores, el microbiota (su flora intestinal) podría desempeñar un papel sumamente importante en la comunicación entre su intestino y su cerebro, y:

La adquisición del microbiota intestinal en el periodo postnatal inmediato tiene un impacto determinante en el desarrollo y funcionamiento de los sistemas gastrointestinal, inmunológico, neuroendocrino y metabólico. Por ejemplo, la presencia del microbiota intestinal regula el punto de ajuste para la actividad del eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA)”.

El neurotransmisor serotonina activa el eje hipotalámico-pituitario-adrenal estimulando ciertos receptores de serotonina en su cerebro. Además, los neurotransmisores como la serotonina también pueden encontrarse en su intestino. De hecho, las mayores concentraciones de serotonina, que está involucrada en el control del estado de ánimo, depresión y agresión, se encuentran en sus intestinos y no en su cerebro.

Así que en realidad tiene mucho sentido nutrir su flora intestinal para un funcionamiento óptimo de serotonina ya que puede tener un impacto profundo en su estado de ánimo, salud psicológica y comportamiento.

Los autores concluyeron que:

La presencia o ausencia del microbiota intestinal convencional influye en el desarrollo del comportamiento…”

Esta conclusión respalda a otro estudio reciente realizado en animales, que también encontró que las bacterias intestinales podrían influir en el desarrollo temprano del cerebro y comportamiento en los mamíferos. Pero eso no es todo. También se descubrió que la ausencia o presencia de los microorganismos intestinales durante la infancia, altera permanentemente la expresión genética.

A través de la proliferación de genes, fueron capaces de apreciar que la ausencia de bacterias intestinales alteró los genes y las vías de señalización involucradas en el aprendizaje, memoria y control motor. Esto sugiere que las bacterias intestinales están estrechamente unidas al desarrollo temprano del cerebro y al comportamiento posterior. Estos cambios de comportamiento podrían revertirse siempre y cuando el ratón sea expuesto a microorganismos normales a temprana edad. Pero una vez que el ratón libre de gérmenes alcanzó la edad adulta, colonizarlos con bacterias no influyó en su comportamiento.

De acuerdo con el Dr. Rochellys Diaz Heijtz, autor principal del estudio:

“Los datos sugieren que existe un periodo crítico a una temprana edad cuando los microorganismos intestinales afectan el cerebro y cambian el comportamiento a futuro”.

De manera similar, se encontró que los probióticos también influyen en la actividad de cientos de genes, ayudándolos a expresarse en una forma positiva que combate enfermedades.

Relación Entre Intestino-Cerebro

Cuando se considera el hecho de que la relación entre el intestino y el cerebro es reconocido como un principio básico de la fisiología y la medicina y que existe mucha evidencia que demuestra la participación gastrointestinal en una gran variedad de enfermedades neurológicas, es fácil ver cómo el equilibrio de la flora intestinal también puede desempeñar un papel muy importante en su psicología y comportamiento.

Con esto en mente, también debería quedar perfectamente claro que nutrir su flora intestinal es extremadamente importante, desde la cuna hasta la tumba, porque en un sentido muy real tenemos dos cerebros, uno dentro del cráneo y otro en el intestino y cada uno de ellos necesita ser nutrido.

Curiosamente, estos dos órganos en realidad están creados del mismo tipo de tejido. Durante el desarrollo fetal, una parte se convierte en su sistema nervioso central y la otra se desarrolla en el sistema nervioso entérico. Estos dos sistemas están conectados por medio de su nervio vago, el décimo nervio craneal que va desde su tronco cerebral hasta su abdomen. Esto es lo que conecta sus dos cerebros y explica el fenómeno de sentir mariposas en el estómago cuando está nervioso, por ejemplo. (Para una explicación sumamente interesante y bien escrita sobre esta conexión, lea el artículo escrito por Sandra Blakeslee en el New York Times en 1996 titulado Complex and Hidden Brain in Gut Makes Stomachaches and Butterflies.)

Su cerebro y su intestino trabajan en conjunto, influyéndose el uno al otro. Esta es la razón por la que su salud intestinal puede tener una influencia tan profunda en su salud mental y viceversa.

Como resultado, debería ser obvio que su alimentación está estrechamente relacionada con su salud mental. Además, no se requiere de mucha imaginación para ver cómo la falta de nutrición puede tener un efecto adverso en su estado de ánimo y por consecuencia en su comportamiento.

Nos Hemos Afanado Tanto en la Limpieza por Nuestra Propia Salud

Otro estudio publicado el año pasado en Archives of General Psychiatry revisó la evidencia sobre los signos de problemas psiquiátricos que podrían ser causados por la falta de microorganismos naturales en la tierra, alimentos e intestino. Y sí se encontró tal vínculo.

Las tasas de depresión en las personas más jóvenes han estado creciendo constantemente superando las tasas de depresión entre las personas mayores y una razón podría ser la falta de exposición a las bacterias, tanto fuera como dentro de su cuerpo.

Bastante simple, la sociedad moderna podría estar desinfectando y pasteurizando demasiado, para nuestro propio bien.

Los alimentos fermentados han sido una parte básica de la alimentación en la mayoría de las culturas, pero en la actual fabricación de alimentos, con la idea de matar TODAS las bacterias en el nombre de la seguridad alimentaria, se han eliminado la mayoría de estos alimentos. Aún se pueden encontrar alimentos fermentados de forma tradicional como el natto o el kéfir, pero ya no son una parte básica de la alimentación como solían serlo y a muchas personas no les gustan cuando los prueban por primera vez en la edad adulta.

Cuando priva a su hijo de todas estas bacterias, su sistema inmunológico – que es su principal sistema de defensa en contra de la inflamación – se debilita, no se fortalece. Y los niveles elevados de inflación, no sólo son el sello distintivo de las enfermedades cardíacas y la diabetes, sino también de la depresión.

Los autores lo explican de la siguiente manera:

“Datos significativos sugieren que una variedad de microorganismo (denominados con frecuencia como los “viejos amigos”) se encargan de los procesos coevolutivos entrenando al sistema inmunológico humano para tolera una serie de estímulos que no son amenazantes pero son potencialmente pro-inflamatorios.

La falta de este tipo de entrenamiento inmunológico, en individuos vulnerables en el mundo moderno, los pone en mayor riesgo de ataques inflamatorios inapropiados en antígenos inocuos ambientales (causando asma), contenido de alimentos benignos y comensales en el intestino (causando enfermedad inflamatoria intestinal) o autoantígenos (causando cualquier tipo de enfermedad autoinmune).

La pérdida de la exposición a los viejos amigos podría promover la depresión aumentando los niveles de citoquinas depresógenas y podría predisponer a los individuos vulnerables en las sociedades industrializadas a respuestas inflamatorias agresivas e inapropiadas a estresores psicosociales, causando nuevamente un aumento en las tasas de depresión.

…La exposición medida a los viejos amigos o a sus antígenos podría ser prometedora en la prevención y tratamiento de la depresión en las sociedades industrializadas modernas”

Investigadores Alrededor del Mundo han Relacionado los Problemas Intestinales con los Trastornos Cerebrales

Los trastornos cerebrales pueden tomar muchas formas, una de las cuales es el autismo. En esta área en particular puede volver a encontrar evidencia convincente sobre la relación entre la salud cerebral e intestinal.

Por ejemplo, la intolerancia al gluten con frecuencia es una característica del autismo y muchos niños autistas podrían mejorar cuando siguen una dieta estricta libre de gluten. Muchos niños autistas también tienden a mejorar cuando reciben probióticos, ya sea en forma de alimentos fermentados o suplementos de probióticos.

El Dr. Andrew Wakefield es sólo uno de los muchos que han investigado la conexión entre los trastornos del desarrollo y la enfermedad intestinal. Él ha publicado cerca de 130-140 artículos sobre el mecanismo y causa de la enfermedad inflamatoria intestinal y ha investigado extensamente la relación entre el cerebro y el intestino en el contexto de niños con trastornos del desarrollo como el autismo.

También se han llevado a cabo un gran número de estudios de replicación alrededor del mundo, por otros investigadores, confirmando la curiosa relación entre los trastornos cerebrales como el autismo y la disfunción gastrointestinal. Para consultar una lista de más de 25 de estos estudios, por favor échele un vistazo a este artículo.

Otros Beneficios de Salud de los Probióticos

Su cuerpo contiene aproximadamente unos 100 trillones de bacterias – más de 10 VECES el número de células que tiene en todo su cuerpo. Idealmente, la proporción entre las bacterias intestinales considerada como “buena” y “malas” es de 85 y 15 por ciento, respectivamente.

Además de las implicaciones psicológicas de las que le hablé anteriormente, es sumamente importante tener una proporción saludable entre bacterias buenas y malas para:

  • Protegerse contra el crecimiento excesivo de otros microorganismos que podrían causar enfermedades
  • Digerir alimentos y absorber nutrientes
  • Digerir y absorber ciertos carbohidratos
  • Producir vitaminas, absorber minerales y eliminar toxinas
  • Prevenir alergias

Algunos de los signos de tener un exceso de bacterias poco saludables en su intestino incluyen gas e hinchazón, fatiga, antojos por el azúcar, náuseas, dolor de cabeza, estreñimiento y diarrea.

¿Qué Interfiere con las Bacterias Intestinales Saludables?

Sus bacterias intestinales no viven en una burbuja, sino que más bien son una parte activa e integrada de su cuerpo y como tal, son vulnerables a su estilo de vida. Si consume muchos alimentos procesados, por ejemplo, sus bacterias intestinales se verán comprometidas porque los alimentos procesados en general destruirán la microflora saludable y alimentarán a las bacterias malas y levaduras.

Sus bacterias intestinales también son muy sensibles a:

  • Antibióticos
  • Agua clorada
  • Jabón antibacterial
  • Sustancias químicas agrícolas
  • Contaminación

Debido a estos factores, a los cuales prácticamente todos nosotros estamos expuestos al menos ocasionalmente, generalmente es una buena idea “repoblar” su intestino con bacterias buenas tomando un suplemento de probióticos de alta calidad o consumiendo alimentos fermentados.

Consejos para Optimizar sus Bacterias Intestinales

Volviendo al tema de la inflamación por un momento, es importante entender que aproximadamente el 80 por ciento de su sistema inmunológico se encuentra localizado en su intestino, razón por la cual necesita volver a poblarlo con bacterias buenas.

Además, cuando consideramos que el intestino es su segundo cerebro y el hogar del sistema inmunológico, es más fácil ver cómo la salud intestinal puede impactar en la función cerebral, psique y comportamiento, ya que están interconectados y son independientes en una serie de formas distintas- muchas de las cuales fueron mencionadas anteriormente.

A la luz de esto, aquí mis recomendaciones para optimizar sus bacterias intestinales.

  • Los alimentos fermentados siguen siendo la mejor ruta para una salud digestiva óptima, siempre y cuando consuma alimentos fermentados de forma tradicional y sin pasteurizar. Algunas opciones saludables incluyen el lassi (una bebida india de yogurt, que tradicionalmente se disfruta antes de la cena), leche fermentada como el kéfir, fermentaciones de encurtidos de col, nabos, berenjenas, pepinos, cebolla, calabaza y zanahorias y el natto (soya fermentada).
  • Si regularmente consume alimentos fermentados como los que le acabo de mencionar que no han sido pasteurizados (la pasteurización mata los probióticos), entonces tendrá bacterias intestinales saludables.

  • Suplemento de probióticos. Aunque no suelo promover el uso de suplementos (ya que creo que la mejor forma de obtener los nutrientes es a través de los alimentos), los probióticos definitivamente son una excepción. He utilizado muchas marcas diferentes en los últimos 15 años y hay muchos buenos productos disponibles. También pase mucho tiempo investigando y desarrollando mi propio producto al que llamé Complete Probiotics, en el que incorporé todo lo que he aprendido sobre esta importante herramienta en los últimos años.

Si no consume alimentos fermentados, entonces definitivamente le recomiendo tomar un suplemento de probióticos de alta calidad.

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