Trate el Corazón con el Intestino

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Enero 06, 2016 | 24,502 vistas

Historia en Breve

  • Las bacterias de su intestino pueden transformar la colina (que se encuentra en la carne y el huevo) y otros nutrientes alimenticios en trimetilamina-n-óxido (TMAO, por sus siglas en inglés).
  • Se cree que la TMAO fomenta la formación de depósitos de placas de grasa en las arterias (ateroesclerosis) y, por lo tanto, mientras más TMAO tenga en la sangre, será más alto su riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas
  • Al tratar los microbios intestinales de los ratones, estos produjeron menos TMAO, incluso cuando se les dio una alimentación alta en colina; además, mostraron menos señales de ateroesclerosis

Por el Dr. Mercola

Se está volviendo relativamente conocido el hecho de que la salud no solo se trata del cuerpo, sino que es el resultado de su relación simbiótica con 100 billones de bacterias y otros microorganismos.

El microbioma es única en cada persona, como la huella digital, y representa una combinación de los factores de su estilo de vida, la genética, su ambiente y más.

Su microbioma intestinal influye en sus respuestas inmunes y en el funcionamiento de su sistema nervioso, y representa un papel en el desarrollo de una variedad de enfermedades, como la obesidad, el cáncer y las enfermedades cardiacas.

En el último caso, han surgido investigaciones acerca de que las bacterias de su intestino podrían representar un papel integral en la formación de los depósitos de grasa en las arterias, lo que ocasiona ateroesclerosis (endurecimiento arterial).

Quizá lo más notable sea, que actualmente los investigadores también han encontrado una forma de detener este proceso.

Tratar los Microbios Intestinales para Prevenir las Enfermedades Cardiacas

La investigación realizada por el doctor Stanley Hazen de la Clínica Cleveland y sus colegas ha mostrado que ciertas bacterias del intestino pueden transformar la colina (que se encuentra en la carne y el huevo) y otros nutrientes alimenticios en trimetilamina-n-óxido (TMAO, por sus siglas en inglés), la cual disminuye la velocidad a la que se descompone el colesterol.

Mientras más altos sean sus niveles de TMAO, se podrían acumular más placas de grasa en las arterias, lo que a su vez promueve la ateroesclerosis y otros problemas cardiacos.

Como reportó recientemente The Atlantic, el colega del Dr. Hazen, Zeneng Wang, descubrió que la sustancia química 3,3-dimetil-1-butanol (DMB, en inglés) evita que los microbios del intestino conviertan la colina en trimetilamina (TMA), por lo que disminuye el riesgo de desarrollar problemas cardiacos.1,2

El DMB es un compuesto similar a la colina que funciona al "apelmazar" las enzimas necesarias para que las bacterias digieran la colina, lo cual detiene la producción de TMA. De acuerdo con The Atlantic:3

"Se necesitan dos pasos para producir TMAO: primero, las bacterias transforman la colina en TMA, antes de que una enzima del animal portador cambie la TMA en TMAO. Al inicio, el equipo de Hazen intentó evitar la segunda parte de esta cadena al bloquear la enzima del animal.

Lo lograron, así que disminuyeron los niveles de TMAO en los ratones y los hicieron resistentes a la ateroesclerosis. Aunque, había un único problema: deshabilitar la enzima ocasionaba que la TMA se acumulara, lo cual no dañaba al corazón, pero sí olía como a pescado descompuesto".

Al tratar los microbios intestinales con DMB, los ratones, que fueron criados para ser vulnerables a la ateroesclerosis, produjeron menos TMAO, incluso cuando se les dio una alimentación alta en colina. También mostraron menos señales de la condición. Según se publicó en Cell:4

"El estudio presente sugiere que enfocarse en la producción de TMA de los microbios intestinales, específicamente, y en los inhibidores microbianos no letales, en general, puede servir como una estrategia potencialmente terapéutica para el tratamiento de las enfermedades cardiometabólicas".

Los Microbios de Su Intestino Podrían Ser una de las Razones por las que el Consumo de Carne Roja Está Relacionado con las Enfermedades Cardiacas

Las bacterias de su intestino también pueden metabolizar la L-carnitina, una substancia que se encuentra en la carne roja, el huevo y otros alimentos, y al hacerlo producen TMAO.

Curiosamente, las personas con una alimentación alta en L-carnitina, es decir, las personas que comen carne, tuvieron una composición microbiana del intestino que fue más propensa a formar TMAO, mientras que los vegetarianos y los veganos no la tuvieron.

Incluso después de consumir grandes cantidades de L-carnitina en un bistec o en un suplemento, los vegetarianos y veganos del estudio no produjeron cantidades significativas de TMAO.

¿Significa esto que debe evitar la carne y la L-carnitina?

Creo que la respuesta es un rotundo no. La ciencia es muy clara, se requiere L-carnitina para transportar los ácidos grasos a la mitocondria para quemarla como combustible. Es un importante nutriente mitocondrial y yo personalmente tomo un suplemento, porque no como mucha carne roja.

Sin embargo creo que la carne roja saludable no CAFO puede ser una parte importante de una dieta saludable. Uno simplemente no quiere consumirla en exceso. Un poco más de 3-4 oz y 2 onzas para la gente que pesa menos de 140 libras, es demasiada proteína y elevará los niveles de mTOR.

Si es vegetariano, o alguien que tiene una enfermedad de disfunción mitocondrial entonces creo firmemente que debe tomar un suplemento de L-carnitina, no acetilcarnitina, simplemente L-carnitina.

Sin embargo, como cree el Dr. Hazen y sus colegas, significa que comer carne roja altera la flora intestinal, de forma que predispone al cuerpo hacia la producción de TMAO y, subsecuentemente, a las enfermedades cardiacas.5

Sospecho que esta investigación es errónea, ya que nunca se examina con mucho cuidado la cantidad o la calidad de la carne que se consumen. La carne CAFO debe evitarse por razones discutidas anteriormente así como el consumo excesivo de carne.

En mi opinión, la carne en exceso, especialmente la carne CAFO, no sólo contribuirá a la enfermedad cardíaca, sino al cáncer, la obesidad, la diabetes y las enfermedades neurodegenerativas.

El Ejército de Estados Unidos Utiliza Microbios Intestinales para Prevenir las Enfermedades y Más

Jeff Tabor, biólogo sintético de la Universidad Rice, recibió una beca de tres años de la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos (ONR, por sus siglas en inglés) para investigar acerca de cómo pueden utilizarse los microbios intestinales para apoyar la salud en el frente de batalla.

La biología sintética involucra diseñar microorganismos de forma genética, por lo que es altamente controversial. El trabajo de Tabor involucra una célula de E. coli diseñada genéticamente, que es capaz de sentir ciertas perturbaciones químicas.

El objetivo final es que las células "enviaran una tropa de moléculas para neutralizar [los disturbios]".6 Las células estarían diseñadas para sobrevivir únicamente algunas horas en el intestino, llevarían a cabo su propósito y luego morirían de forma natural.

Hasta la fecha, su investigación con ratones ha estado relacionada con la obesidad y otros problemas metabólicos. Cuando se les suministraron las células modificadas de E. coli a los ratones, los "sensores" se activaron, lo que significa que las sustancias químicas se localizaron exitosamente.

La investigación apenas está en su etapa inicial, pero se planea producir células GE (transgénicas) que transportarían una docena de sensores y serían capaces de producir medicamentos dirigidos en el área, como antibióticos altamente enfocados que ataquen a las sustancias bacterianas relacionadas con la obesidad, la inflamación y más.7

Manipular las bacterias intestinales con "probióticos sintéticos" podría usarse en el futuro para tratar la diabetes, los trastornos autoinmunes, el cáncer, los trastornos neurológicos, la obesidad y más.

El ejército de Estados Unidos espera que al alterar la microbioma también ayude a las fuerzas armadas a mantenerse saludables al enfrentarse a condiciones extremas, al estrés, interrupciones en el ritmo circadiano (como al vivir en un submarino) y la pérdida de sueño. Scientific American reportó: 8

"… [T]abor sugiere que, la Marina podría encontrar formas creativas para implementar estos probióticos sintéticos, no solo para evitar la obesidad y sus problemas aledaños, sino para cambiar rápidamente el peso corporal y el metabolismo, conforme sea necesario.

 'Imagine que tiene un equipo de infantería marina que va de un ambiente templado, digamos a nivel del mar, a un ambiente realmente frío, como en lo alto de una montaña, en un periodo corto. Deseará que sus marinos sean capaces de aumentar su grasa corporal rápidamente para estar más robustos en el ambiente frío'.

¿Cuál es la solución? Una dosis de yogurt impregnado con probióticos sintéticos que cambia el metabolismo de los combatientes para aumentar la grasa en un par de semanas; y luego de eso, otra dosis para eliminarla al regresar al nivel del mar".

El Microbioma Es la 'Clave para Regular' su Cerebro y su Comportamiento

El microbioma afecta su corazón, peso y, sí, también su cerebro y su comportamiento. Los llamados ratones sin gérmenes, que no tienen un microbioma significativo, sufren alteraciones en su comportamiento y función cerebral.

En un estudio realizado por el Dr. John Cryan, neurofarmacólogo de la Universidad Colegio Cork, en Irlanda, los ratones sin microbios en el intestino no fueron capaces de reconocer a los otros ratones a su alrededor. El Dr. Cryan cree que los microbios podrían comunicarse con el cerebro y ayudarnos a ser sociales, lo que a su vez permite que los microbios se propaguen hacia los demás9

Además, se ha descubierto que los ratones sin bacterias intestinales tienen "comportamientos de alto riesgo" y los cambios neuroquímicos en el cerebro de los ratones10 acompañaron esta conducta alterada. El Dr. Cryan cree que los microbios benéficos podrían usarse algún día para tratar los problemas de salud mental en los humanos.

Les dio el apodo de "psicobióticos" a estos compuestos. Dijo para Scientific American, "Que se utilicen tratamientos alimenticios como auxiliares o como terapia exclusiva para los trastornos del estado de ánimo está más allá del campo de la posibilidad".11

En un estudio notable realizado por el Dr. Cryan y sus colegas, el probiótico Lactobacillus rhamnosus tuvo un efecto marcado en los niveles GABA, un neurotransmisor inhibitorio que estuvo involucrado significativamente en la regulación de muchos procesos fisiológicos y psicológicos, en ciertas regiones cerebrales y, también, disminuyó la hormona corticosterona inducida por el estrés, lo que ocasionó menor ansiedad y menos comportamientos relacionados con la depresión.12

Además, los investigadores descubrieron que la ausencia o la presencia de microorganismos durante la infancia alteran permanentemente la expresión genética. A través de la evaluación del perfil genético, pudieron discernir que la ausencia de bacterias intestinales altera los genes y las vías de señalación involucradas en el aprendizaje, la memoria y el control motor.

Esto sugiere que las bacterias intestinales están relacionadas de forma cercana con el desarrollo cerebral y la conducta subsecuente. Estos cambios en el comportamiento pueden revertirse, siempre y cuando los ratones hayan estado expuestos a los microorganismos normales en una etapa temprana de su vida.

Aunque, una vez que los ratones sin gérmenes llegaron a la edad adulta, la colonización con bacterias no influyó en su comportamiento.13 Según reportó el Registro de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés):14

"Cryan identificó varios 'periodos críticos' para el desarrollo del microbioma y en los cuáles podría ser posible transformarla: en la vida temprana, la adolescencia y en una edad mayor. Aunque, 'en conjunto, el periodo de la vida temprana es fundamental para formar la composición del microbioma, la cual informa al sistema inmunológico y también podría moldear los aspectos del desarrollo cerebral', dijo".

Este es un argumento poderoso para tener un nacimiento vaginal, en vez de una cesárea (si tiene la opción), ya que su bebé se "siembra" con microbios conforme pasa a través del canal del parto. Amamantar al bebé estimula más al microbioma saludable en una etapa temprana de la vida y, una vez que el bebé está listo para los alimentos suaves, puede brindarle fácilmente probióticos en abundancia a través de los alimentos fermentados.

Sin embargo, a pesar de que las primeras etapas de la vida son un periodo fundamental para desarrollar un microbioma saludable, también puede hacer cambios favorables a lo largo de su vida.

Cómo Nutrir Su Microbioma

Su microbioma es vulnerable a su alimentación y estilo de vida, y puede verse dañada por:

Tomar antibióticos, a menos de que sean absolutamente necesarios (y cuando lo haga, asegúrese de volver a sembrar su intestino con alimentos fermentados o un suplemento probiótico) Carne y otros productos de animales criados de forma convencional, ya que los animales de las CAFO son alimentados de forma rutinaria con dosis bajas de antibióticos, además de granos transgénicos, que también han estado implicados en la destrucción de la flora intestinal Alimentos procesados (ya que los azúcares excesivos, en conjunto con los nutrientes que de otra forma estarían "muertos" alimentan a las bacterias patogénicas)
Agua clorada o fluorada Jabón antibacterial Sustancias químicas agrícolas

Además de evitar los aspectos dañinos anteriores, es esencial volver a sembrar su intestino con bacterias benéficas para mantener el equilibrio adecuado y lograr una óptima salud física y mental. En vista de esto, he aquí mis recomendaciones para optimizar su bacteria intestinal.

  • Los alimentos fermentados son la mejor ruta para la salud intestinal óptima, siempre y cuando consuma las versiones preparadas de forma tradicional y sin fermentar.
  • Algunas elecciones saludables son el lassi (una bebida india de yogurt que se disfruta tradicionalmente antes de la cena), leche fermentada orgánica y de animales de pastoreo, como el kéfir, varios vegetales encurtidos, como col, nabo, berenjena, pepino, cebolla, calabacita y zanahoria, y el natto (soya fermentada).

    En particular, los vegetales fermentados son una excelente forma de suministrar bacterias benéficas a su intestino. Como un extra, también pueden ser una gran fuente de vitamina K2 si los fermenta usted mismo con un cultivo iniciador adecuado.

    Analizamos muestras de vegetales orgánicos de alta calidad fermentados con nuestro cultivo iniciador específico, y una porción común (de entre dos y tres onzas) no solo contuvo 10 billones de bacterias benéficas, sino que también tuvo 500 mcg de vitamina K2, la cual sabemos que es un nutriente auxiliar vital para la vitamina D y el calcio.

    La mayoría de los suplementos probióticos de alta calidad solo le brindarán una fracción de las bacterias benéficas que se encuentran en los vegetales fermentados caseros, así que estos también son la ruta más económica para su salud intestinal óptima.

  • Un suplemento probiótico. Aunque no soy un gran defensor de tomar muchos suplementos (ya que creo que la mayoría de los nutrientes que necesita provienen de sus alimentos), los probióticos son la excepción si no consume regularmente alimentos fermentados.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1, 3 The Atlantic December 17, 2015
  • 2, 4 Cell December 17, 2015
  • 5 Nature Medicine April 7, 2013 [Epub ahead of print]
  • 6, 7, 8 Scientific American December 16, 2015
  • 9, 11  Scientific American February 17, 2015
  • 10 Neurogastroenterology & Motility March 2011; 23(3); 255–e119
  • 12 Proceedings of the National Academy of Sciences 2011 Sep 20;108(38):16050-5.
  • 13 PNAS January 4, 2011
  • 14 NIH Record December 4, 2015