Ocultar
Comer Sal

Historia en Breve -

  • Los pacientes con insuficiencia cardíaca que llevaron una alimentación baja en sodio, tuvieron una probabilidad 85% mayor de morir o requerir de hospitalización a causa de enfermedades cardíacas en comparación con los pacientes que no restringieron su consumo de sal
  • Entre los que restringieron su consumo de sodio, el 42% murió o fue hospitalizado a causa de problemas cardíacos durante el estudio, en comparación con el 26% de los que no restringieron su consumo de sal
  • La restricción del consumo de sal podría ser contraproducente, al causar una reducción de líquidos que desencadena hormonas para tratar de retener los fluidos corporales, lo que acelera la insuficiencia cardíaca
 

Según Estudio, Reducir el Consumo de Sal Podría Dañar a los Pacientes con Insuficiencia Cardíaca

Febrero 15, 2016 | 37,360 vistas
| Available in English Available in English

Por el Dr. Mercola

Cerca de 6 millones de personas que viven en los Estados Unidos padecen de insuficiencia cardíaca, mientras que cada año, se diagnostican más de 870 000 casos.

Si usted padece de insuficiencia cardíaca, esto significa que su corazón no está bombeando tan bien como debería y como resultado, probablemente su cuerpo no está obteniendo el oxígeno suficiente. En otras palabras, tiene un corazón débil.

Actividades simples como caminar o cargar las cosas del supermercado, podrían volverse tareas difíciles, también podría experimentar fatiga, dificultad para respirar, acumulación de fluidos y tos.1

Debido a que la insuficiencia está relacionada con la acumulación de fluido, generalmente se recomienda una alimentación baja en sal. El exceso de sodio podría hacer que su cuerpo retenga agua, así que la idea tradicional es que podría empeorar la acumulación de fluidos relacionada con la insuficiencia cardíaca.

Este dogma alimenticio es considerado como un hecho, pero la realidad es que si usted padece de insuficiencia cardíaca, debería pensarlo dos veces antes de reducir su consumo de sal, ya que una investigación nueva, ha relacionado la reducción del consumo de sal con un aumento en el riesgo de muerte.

Reducir el Consumo de Sal Podría Empeorar la Salud de los Pacientes con Insuficiencia Cardíaca

Investigadores del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago, siguieron a más de 800 pacientes con insuficiencia cardíaca durante un promedio de tres años. Se analizó tanto su estado de salud como su consumo de sal.2

Resultó que quienes llevaban una alimentación baja en sodio tuvieron una probabilidad 85% mayor de morir o requerir de hospitalización a causa de enfermedades cardíacas en comparación con los pacientes que no restringieron su consumo de sal.3

Entre los que restringieron su consumo de sodio, el 42% murió o fue hospitalizado a causa de problemas cardíacos durante el estudio, en comparación con el 26% de los que no restringieron su consumo de sal.

Los investigadores concluyeron, "en pacientes sintomáticos con HF [insuficiencia cardíaca] crónica, la restricción de sodio podría tener un impacto perjudicial en el resultado".4 Es posible que la restricción de sal sea contraproducente, al alterar los volúmenes de fluidos de una persona. El investigador principal, el Dr. Rami Doukky, le dijo a Medical Xpress:5

"La idea es que la restricción de sodio conduce a una contracción del volumen de fluidos en el cuerpo y eso activa ciertas hormonas que tratan de retener fluidos en el cuerpo, lo que a su vez podría acelerar potencialmente el proceso de la insuficiencia cardíaca".

Los Beneficios para el Corazón de la Restricción del Consumo de Sal Son Cada Vez Más Cuestionados

Los beneficios para el corazón de la restricción del consumo de sal han sido cuestionados durante algún tiempo. En el 2011, una revisión sistemática de datos que involucraban a 6 500 personas también encontró que se carecía de evidencia para recomendar la restricción de sal.6

Entre las personas con presión arterial alta y presión arterial normal, la restricción de sal no estuvo relacionada significativamente con la mortalidad en general o la mortalidad cardiovascular. Mientras que, entre las personas con insuficiencia cardíaca congestiva, la restricción de sal estuvo relacionada con un aumento en el riesgo de mortalidad.

Una actualización dela revisión, publicada en el 2014, también encontró "que no existe el poder suficiente para confirmar los efectos clínicamente importantes del consejo alimenticio y la sustitución de la sal en la mortalidad cardiovascular" entre las personas con presión arterial alta o presión arterial normal.7

Sin embargo, otro meta-análisis encontró que las personas con insuficiencia cardíaca que limitaron su consumo de sodio tuvieron un riesgo de muerte 160% mayor en comparación con quienes no lo hicieron.8

Algunos estudios han demostrado un beneficio modesto de la restricción de sal entre algunas personas con presión arterial alta, pero la evidencia no se extiende al resto de la población. Entonces, ¿qué es lo que realmente está sucediendo?

Para empezar, hay una gran diferencia entre la sal natural y la sal procesada añadida a los alimentos procesados y saleros en la mayoría de las casas y restaurantes. La sal natural es esencial para una buna salud, mientras que la sal procesada es mejor evitarla por completo.

Sally Fallon Morell, presidente de Weston A. Price Foundation señaló:9

"Un estudio de 1991 indica que las personas necesitan de una a una y media cucharaditas de sal al día.

Menos de esta cantidad desencadena una cascada de hormonas para recuperar el sodio del flujo de desechos, hormonas que hacen vulnerables a las personas con enfermedades cardíacas y problemas renales. Esto es bioquímica probada".

Consumir Muy Poca Sal Podría Ser Peligroso

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos y el Servicio de Inspección y Seguridad de los Alimentos (FSIS) recomiendan limitar su consumo diario de sal a menos de 2 300 miligramos (mg).

Ellos aconsejan una reducción adicional a 1 500 mg (poco más de media cucharadita) en personas de 51 años de edad en adelante, afroamericanos o personas que padecen de hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica (esto abarca a aproximadamente la mitad de la población de los Estados Unidos).

Sin embargo, existen riesgos muy reales causados por consumir muy poca sal y las recomendaciones generalizadas de restringir el consumo de sal a niveles muy bajos, de hecho aumentan las tasas de una gran variedad de enfermedades.

Por ejemplo, en un estudio, una alimentación baja en sal condujo a un aumento en la resistencia a la insulina, que es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2 – y el cambio ocurrió en tan sólo siete días.10

La investigación publicada en JAMA también encontró que consumir menos de 3 000 mg de sodio al día, podría aumentar su riesgo de morir a causa de una enfermedad cardíaca.11

Una alimentación baja en sodio incluso está relacionada con un aumento en el colesterol LDL y los triglicéridos12 y un mayor riesgo de muerte para los diabéticos (otra población a la que generalmente se le recomienda restringir su consumo de sodio).13

También está la hiponatremia, en la que el cuerpo tiene muy poco sodio, causando que los niveles de fluidos aumenten y sus células se inflamen. La hiponatremia es más común en adultos mayores y atletas (cuyos niveles de sodio podrían agotarse debido a una sudoración excesiva y beber demasiada agua).

Esta inflamación puede causar una serie de problemas de salud, de leves a severos. En el peor de los casos, la hiponatremia puede ser potencialmente mortal, al causar inflamación cerebral, coma y finalmente la muerte.

Pero la hiponatremia de leve a moderada tiene efectos más sutiles que usted o su médico probablemente no relacionen con un problema de deficiencia de sodio, incluyendo:

Náuseas, vómitos y cambios en el apetito

Dolor de cabeza

Confusión

Alucinaciones

Pérdida de energía

Fatiga

Incontinencia urinaria

Nerviosismo, inquietud, irritabilidad y otros cambios en el estado de ánimo

Debilidad muscular, espasmos o calambres

Convulsiones

Pérdida del conocimiento

Coma

Su Proporción Entre el Sodio: Potasio

Otro factor que tiene un impacto significativo con respecto a si la sal dañará o beneficiará su salud es la proporción entre la sal y potasio en su alimentación.

Su cuerpo necesita potasio para mantener niveles de pH apropiados en sus fluidos corporales y también desempeña un papel importante en la regulación de su presión arterial. Es posible que la deficiencia de potasio podría ser más responsable de la hipertensión (que es un factor de riesgo de las enfermedades cardíacas) que el exceso de sodio.

Los alimentos procesados también contienen fructosa, que claramente está relacionada con un aumento en el riesgo de hipertensión, así como con prácticamente todas las enfermedades crónicas. Esto también podría explicar por qué los alimentos ricos en sodio parecen afectar a algunas personas, pero no a otras.

De acuerdo con un estudio federal realizado en el 2011 sobre el consumo de sodio y potasio, las personas con el mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares fueron aquellas que combinaron un consumo de mucho sodio con muy poco potasio.14

De acuerdo con la Dra. Elena Kuklina, uno de los autores principales del estudio, el potasio podría neutralizar los efectos que dañan el corazón de la sal. Obviamente, las personas que consumieron mucha sal y muy poco potasio tuvieron el doble de probabilidad de morir a causa de un ataque cardíaco, que las personas que consumieron cantidades iguales de ambos nutrientes.

Aunque el potasio se encuentra en muchos alimentos de consumo habitual en los Estados Unidos – incluyendo frutas, vegetales, productos lácteos, salmón, sardinas y frutos secos – tan sólo el 2 por ciento de los adultos que viven en los Estados Unidos consumen la cantidad diaria recomendada de 4 700 mg.15

La forma más fácil de lograr un desequilibrio entre la proporción de sodio y potasio es llevar una alimentación a base de alimentos procesados, que son notoriamente bajos en potasio y ricos en sal procesada.

De acuerdo con la FDA, el 77% del consumo de sodio de las personas que viven en los Estados Unidos proviene de los alimentos procesados y de restaurantes; cuando reduce el consumo de alimentos procesados de su alimentación, también reducirá automáticamente su consumo de sal procesada.

Cómo Mejorar Su Proporción Entre Sodio-Potasio

Si consume muchos alimentos procesados y muy pocos vegetales, existe una buena probabilidad de que su proporción entre sodio-potasio esté desequilibrada. Si no está seguro, pruebe una aplicación gratuita llamada My Fitness Pal, que le permite registrar los alimentos que consume y calcular la proporción automáticamente.

Generalmente se recomienda que consuma cinco veces más potasio que sodio, pero la mayoría de las personas que viven en los Estados Unidos consumen dos veces más sodio que potasio. Si su proporción está desequilibrada:

  • Primero, elimine todos los alimentos procesados, que contienen mucha sal procesada y muy poco potasio y otros nutrientes esenciales.
  • Consuma alimentos enteros, no procesados, idealmente orgánicos y locales para asegurarse de su óptimo contenido nutricional. Este tipo de alimentación naturalmente le brindará mayores cantidades de potasio en relación al sodio.
  • Al utilizar sal añadida, utilice sal natural. Creo que la sal del Himalaya podría ser ideal, ya que contiene menos sodio y más potasio, en comparación con otros tipos de sal.16

Puede ser difícil obtener el potasio suficiente de su alimentación, pero la mejor forma de hacerlo es aumentando su consumo de vegetales. Los jugos de vegetales verdes son una excelente forma de asegurarse de obtener los nutrientes suficientes para una salud óptima, incluyendo cerca de 300-400 mg de potasio por taza. Algunas fuentes ricas en potasio son:

  • Granos de lima (955 mg/taza)
  • Calabaza (896 mg/taza)
  • Espinaca cocida (839 mg/taza)
  • Aguacate (500 mg por medio)

Otras frutas y vegetales ricos en potasio incluyen:

  • Frutas: papaya, ciruela, melón y plátano. (Pero tenga cuidado con los plátanos ya que son ricos en azúcar y tienen la mitad de potasio que los vegetales verdes. Es un mito que al comer plátano obtendrá mucho potasio, hay mucho más potasio en los vegetales verdes.)
  • Vegetales: brócoli, coles de Bruselas, aguacate, espárrago y calabaza

Principales Consejos para Prevenir la Insuficiencia Cardíaca y Otros Problemas del Corazón

Hay muchas estrategias que pueden proteger su corazón sin importar su edad. Por favor no espere hasta que experimente síntomas de ataque cardíaco o insuficiencia cardíaca para tomar las medidas necesarias porque para entonces, podría ser demasiado tarde. Así que hágalo desde ahora con el fin de prevenir cualquier daño de larga duración:

  • Consuma grasas saturadas sin procesar, de origen animal e ignore lo que dicen los medios de comunicación, ya que estas grasas lo benefician. Muchos también podrían beneficiarse del aumento de las grasas saludables en su alimentación, de 50 a 85% de sus calorías diarias.
  • Evite los azúcares, incluyendo la fructosa procesada y los granos, si padece de resistencia a la insulina o leptina. No importa si son convencionales u orgánicos, ya que una alimentación rica en azúcar o granos promueve la resistencia a la insulina y leptina, que son la causa principal de las enfermedades cardíacas.
  • Minimice el consumo de sal de los alimentos procesados y utilice sal natural del Himalaya para darle sabor a sus alimentos reales.
  • Haga ejercicio regularmente. Las personas que hicieron al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio vigoroso a la semana, tuvieron un riesgo 33% menor de insuficiencia cardíaca que las personas inactivas.17 Utilice una combinación de entrenamiento de intervalos de alta intensidad, entrenamiento de fuerza, estiramiento y ejercicios core.
  • Evite estar sentado en exceso; intente sentarse solo tres horas al día o menos y trate de dar 10 000 pasos al día (además de su programa de ejercicio).
  • Camine descalzo sobre el suelo regularmente para entrar en contacto con la tierra. Cuando lo hace, los electrones libres se transfieren de la tierra a su cuerpo; este efecto es uno de los antioxidantes más potente que conocemos y ayuda a aliviar la inflamación de todo su cuerpo.
  • Controle su estrés todos los días. Una de mis herramientas favoritas para controlar el estrés es la Técnica de Liberación Emocional (EFT).

© Copyright 1997-2017 Dr. Joseph Mercola. Todos los Derechos Reservados.