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Misofonia

Historia en Breve -

  • Misofonia significa "odio al sonido", y es un trastorno en el que los típicos ruidos cotidianos causan angustia emocional e incluso un molestar físico extremo
  • Las personas que padecen misofonia viven con el considerable estrés de anticiparse a experimentar sonidos desagradables, y como consecuencia, a menudo se aíslan socialmente
  • Este trastorno no está asociado con un problema de oídos; si no que, en realidad está relacionado a la forma en que el sonido afecta a su cerebro; también puede tener un componente psicológico
 

Misofonia: La Sensibilidad al Sonido Que a Menudo Es Malinterpretada

Agosto 13, 2016 | 7,927 vistas
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Por el Dr. Mercola

Muchas personas se encogen cuando escuchan el sonido de las uñas en una pizarra. Esta reacción, puede ser casi físicamente dolorosa, y es un ejemplo de lo que enfrentan diariamente las personas que padecen misofonia.

La palabra misofonia significa "odio al sonido", y es un trastorno en el que, los típicos ruidos cotidianos causan angustia emocional e incluso un malestar físico extremo. El sonido de una persona que mastica, la respiración o el bostezo podrían ser factores desencadenantes.

Otros sonidos a menudo intolerables para las personas con misofonia incluyen el sonido de alguien que golpetea los dedos o que los mueve de forma inquieta, pero prácticamente cualquier ruido—desde agua que gotea hasta arrugar plástico—pueden ocasionar un significativo malestar.

Las Personas Que Padecen Misofonia a Menudo Sufren en Silencio

Hace poco tiempo, relativamente—alrededor del año 2000—que se le otorgó el nombre de misofonia. Se informó que el equipo de investigación conformado por los esposos Margaret y Pawel Jastreboffre por los acuñó el término misofonia,1 que algunas veces es referido como "rabia a la masticación”,2 al igual que síndrome de sensibilidad selectiva al sonido.

En el 2013, un estudio que involucró a 42 personas con misofonia reveló que muchos de los síntomas y experiencias similares fueron compartidos entre los grupos.3 Por ejemplo, los estímulos desencadenantes fueron todos los sonidos producidos por los seres humanos.

Los sonidos emitidos por los animales no suelen causar problemas, ni tampoco los sonidos emitidos por los propios pacientes. Los sonidos más ofensivos incluyen:

  • Sonidos relacionados con la alimentación, como lamerse los labios
  • Respiración ruidosa o sonidos nasales
  • Teclear o hacer clic con el botón de la pluma

En algunos casos, incluso tan solo con un factor desencadenante visual, como alguien que come o balancea su pierna, fue suficiente para desencadenar los síntomas de la misofonia. Las reacciones negativas se sintieron inmediatamente después de presenciar el factor desencadenante. Estos incluyen:

  • Irritación
  • Asco
  • Ira (en consecuencia, algunos pacientes se hacen agresivos físicamente o verbales)

Los pacientes informaron sentir una pérdida del autocontrol. Sabían que sus reacciones y sentimientos de disgusto hacia los ruidos agresivos eran excesivas y poco razonables, pero tampoco podían evitarlo.

Como resultado, todos los participantes dijeron que evitarían activamente los factores desencadenantes a través de usar auriculares o tapones para los oídos o evitar situaciones sociales.

Muchas personas que padecen misofonia, además de tener un aislamiento social, sienten estrés diariamente por que anticipan que estarán en contacto con un factor desencadenante. (Se considera que la misofonia es claramente diferente de la fonofobia, la cual es un miedo a los ruidos fuertes).

¿Qué Causa la Misofonia?

La misofonia no está relacionada con un problema en los oídos, sino que en realidad está asociada con la forma en que el sonido afecta a su cerebro. Los Jastreboffs la describieron como una "reacción anormalmente fuerte... de los sistemas autonómicos y límbicos, ocasionada por una conexión mejorada entre los sistemas auditivos y límbicos".4 Continuaron:

"Los mecanismos de la misofonia podrían involucrar un mejoramiento del vínculo funcional entre los sistemas auditivos y límbicos, tanto a nivel cognitivo como subconsciente.

Alternativamente, el alto nivel tónico de activación de los sistemas nerviosos automáticos y límbicos puede ocasionar fuertes reacciones conductuales hacia sonidos moderados".

Las personas con misofonia han descrito que los síntomas comenzaron durante la infancia asociados con una sensación de repugnancia al escuchar a los miembros de la familia masticar (la edad promedio de inicio es 13 años).

Asimismo, algunos han notado que las personas con misofonia tienden a mostrar rasgos de trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) o trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva (OCPD, por sus siglas en inglés). No obstante, las causas subyacentes definitivas de la misofonia continúan siendo un misterio. Los investigadores escribieron en PLOS One:5

"Uno puede imaginar un proceso de acondicionamiento recurrente después de estos molestos acontecimientos repetitivos que finalmente se traducen en síntomas misofonicos o conducta de evasión.

... Otra hipótesis es que el OCPD predispone a la misofonia... Parece que está compuesta por una parte obsesiva, el enfoque y preocupación acerca de un determinado sonido; y una parte impulsiva, una necesidad de realizar una acción agresiva.

Ambos aspectos deben ser explicadas de forma óptima dentro de un modelo causal único, que actualmente es demasiado ambicioso".

El Zumbido de Oídos, Misofonia, y la Hiperacusia Podrían Ser Trastornos Relacionados

Los investigadores están en proceso de esclarecer lo que parece ser una compleja relación entre misofonia y los trastornos "similares": zumbido de oídos e hiperacusia.6

El zumbido de oídos crónico o tinnitus, cada vez es más común en personas jóvenes (que anteriormente era considerado principalmente una enfermedad que se presentaba en personas de 50 años o edad más avanzada). Entre los jóvenes, las personas que presentan zumbido de oídos habían reducido significativamente su tolerancia al ruido fuerte y tendían a proteger más su audición.

Tener una menor tolerancia al nivel de sonido es un signo de daño en los nervios auditivos, ya que cuando los nervios son utilizados para procesar el sonido están dañados, lo que provoca que las células cerebrales aumenten su sensibilidad al ruido, esencialmente al hacer que los sonidos parezcan más fuertes de lo que en realidad son.7

Por su parte, la hiperacusia, consiste en una menor tolerancia al sonido, en el que una persona siente molestias físicas cuando se expone a algunos sonidos. Las investigaciones realizadas por los Jastreboffs sugieren que a menudo la hiperacusia y el zumbido de oídos coexisten.

Ellos señalaron que, "Muy frecuentemente, disminuyeron de manera significativa los resultados de la tolerancia al sonido, los cuales provienen de una combinación entre hiperacusia y misofonia/fonofobia".8

Las causas de la hiperacusia son desconocidas, pero podría ser ocasionada por los cambios funcionales en el sistema nervioso central, así como un mayor nivel de ansiedad o una respuesta emocional al sonido.9 Asimismo, la hiperacusia está relacionada con estar expuesto a ciertos sonidos, una lesión en la cabeza, estrés y ciertos medicamentos.10

¿Existe Alguna AlternativaPara las Personas Que Padecen Misofonia e Hiperacusia?

Muchos pacientes que padecen misofonia tratan de vivir con sus síntomas al reducir la exposición a ruidos ofensivos. Por ejemplo, puede intentar usar tapones para los oídos o auriculares para ajustar el nivel de los sonidos. Además, existen dispositivos similares a los de asistencia para la audición que crean un sonido de ruido blanco que puede ayudar a reducir su reacción a los sonidos.

A menudo, se recomienda asesoría psicológica y terapia de sonido. Esta última, se utiliza frecuentemente para el zumbido de los oídos (terapia de readaptación de tinnitus); y también puede funcionar en otros padecimientos que presentan una menor tolerancia al sonido.

La idea detrás de la terapia de sonido es convertir a los sonidos ofensivos en estímulos neutros para que no causen una respuesta negativa.11 En el caso de la hiperacusia, muchos de los afectados sobrellevan la enfermedad al usar tapones para los oídos. No obstante, en realidad esto puede ser contraproducente, al hacer a su sistema auditivo aún más sensible al ruido, lo que empeora este trastorno.12

Algunos expertos recomiendan un enfoque de desensibilización, como la terapia de readaptación para la hiperacusia. La terapia consiste en exponerlo a una variedad de sonidos (en diferentes frecuencias, duración y volumen) de manera que finalmente disminuyasu reacción a ellos. De acuerdo con los Jastreboffs, utilizar solamente la terapia de desensibilización, no aliviará los síntomas de misofonia.

Para tener un alivio de la misofonia, ellos recomiendan un enfoque diferente--"La exposición sistemática a los sonidos, asociados a una situación agradable, al aumentar gradualmente los niveles de sonido".13

Si padece de misofonia, hiperacusia, o cualquier sensibilidad al sonido, tal vez su mayor alivio de todos será saber que no está solo. Hay muchos grupos de apoyo disponibles alrededor de los Estados Unidos, y si no puede encontrar uno para asistir de manera presencial, puede participar en un dialogo en línea con otras personas que padecen misofonia.

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