Los Omegas Para Solucionar la Obesidad: De Que Manera las Grasas Adecuadas Combaten la Grasa

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Noviembre 14, 2016 | 10,781 vistas

Historia en Breve

  • Los científicos dicen que no es la disparidad entre el consumo de alimentos y la energía gastada lo que contribuye a la obesidad, sino la forma en que las personas visualizan las grasas alimenticias, específicamente las grasas omega-3 y omega-6, en respuesta a las directrices alimenticias de los Estados Unidos
  • Las grasas omega-3 y omega-6 deben estar balanceadas en su alimentación, pero en vez de tener una proporción óptima 1:1, en los últimos 100 años, se ha vuelto una proporción 1:16 en favor de los omega-6
  • Consumir demasiadas grasas omega-6 puede causar el desarrollo de un exceso de tejido blanco (grasa) e inflamación crónica (las mayores señales de alerta junto con la enfermedad)
  • Los estudios muestran la relación que existe entre consumir grasas omega-3 y un menor desarrollo de tejido graso y pérdida de peso
  • La clave para evitar un excesivo aumento de peso es mantener la correcta combinación de grasas omega saludables en su alimentación

Por el Dr. Mercola

De los más de 7 billones de personas en el mundo, un número significativo tiene exceso de peso o padece obesidad. Incluso, esto ocurre en países que comúnmente consideramos subdesarrollados o muy remotos.1 (Después de todo, los "Arcos Dorados" pueden ser encontrados en El Salvador, la República Checa y hasta en Siberia).

De hecho, la revista Open Heart informó que, con base en el índice de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés), 1.5 billones de personas tienen sobrepeso, y 500 millones de ellos están clasificados dentro del grupo que padece de obesidad. Peor aún, es una estadística cada vez mayor.

El Dr. Artemis Simopoulos, fundador del Centro de Genética, Nutrición y Salud, una organización educativa sin fines de lucro localizada en el Distrito de Columbia, junto con James DiNicolantonio, Pharm.D.--del Instituto del Corazón Mid America de San Lucas en Kansas—escribieron la editorial.

Simopoulos afirmó que las directrices nutricionales centradas en el consumo de calorías han fracasado miserablemente, en los últimos 30 años.

"Desde 1980 se han realizado muchos estudios sobre las causas y el manejo de la obesidad, incluyendo estudios conductuales, de actividad física, nutricionales que varían desde los tipos de alimentación baja en carbohidratos con alto contenido de proteínas y baja en grasas, alimentación alta en carbohidratos baja en calorías y medicamentos para abordar la obesidad…

Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos, el peso de la población de los Estados Unidos continúa aumentando y existen situaciones similares en otros países, tanto desarrollados como en desarrollo.

En los países en desarrollo, la obesidad coexiste con personas desnutridas y malnutridas. Hasta ahora, ningún país ha sido capaz de prevenir el sobrepeso y la obesidad, o mantener la pérdida de peso de su población".2

Su informe señaló que tener un balance de la proporción entre las grasas omega-3 y omega-6 podría prevenir la obesidad. Estas grasas han sido balanceadas de forma natural en la alimentación humana durante milenios.

Los médicos sostienen que lo que causa la obesidad no es la disparidad entre el consumo de alimentos y la energía gastada; el problema es la forma en que las personas visualizan lo que es beneficioso como alimento y lo que no lo es.

Obesidad: Una Epidemia Mundial

La Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés) dice que la obesidad es considerada una enfermedad en la que el exceso de grasa corporal es lo suficientemente grave como para perjudicar la salud de una persona, que en 1997 fue declarada una epidemia.3

En 2008, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estimaron que la epidemia de obesidad abarca alrededor de un tercio de los adultos en todo el mundo.4 Un estudio señaló:

"Las múltiples complicaciones de la obesidad no solo causan sufrimiento humano, sino que también determinan los sorprendentes costos económicos asociados con la obesidad.

En función del modelo matemático utilizado para estimar los costos, estos oscilan entre el 6 y 16 % del gasto total en atención médica en los Estados Unidos. Dada la cada vez más elevada prevalencia de obesidad, es probable que estos costos aumenten".5

El mismo análisis señaló que la obesidad:

¿Cuál Es la Diferencia Entre Omega-3 y Omega-6?

Las grasas omega son mencionadas en muchos paquetes de alimentos, algunos proporcionan la cantidad que contiene una porción, pero muchas personas no analizan si esto se refiere a "omega-3" o a "omega-6". Lo que estos consumidores no se dan cuenta es que existe un mundo de diferencia entre las grasas omega-3 y omega-6.

Estas dos fuentes de grasas deben ser generalmente iguales en la alimentación de una persona. ¿Por qué? Debido a que balancear la grasa omega es crucial para las hormonas implicadas en la estabilidad del azúcar en la sangre, salud del sistema nervioso y supresión del apetito.

Además, se necesita un equilibrio para que los bebés nonatos se desarrollen normalmente, y para que los bebés que son amamantados obtengan la alimentación necesaria para prevenir enfermedades crónicas en el futuro.

Pero esto es lo que ocurrió con la forma en que se consumen los alimentos: La proporción óptima de 1:1 en el consumo de estas dos grasas esenciales ha inclinado la balanza a un índice drásticamente alterado de  16:1 a favor de los omega-6, según otro estudio escrito por Simopoulus , publicado en Nutrients en marzo de 2016.6

Consumir demasiada cantidad de ácidos grasos omega-6 puede precipitar dos de las enfermedades más prevalentes para la salud: el tejido graso blanco y la inflamación crónica, que son dos de las mayores señales de alerta que indican la obesidad.

Las señales negativas de estas dos por sí solas incluyen las enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, síndrome metabólico y cáncer.

Por el contrario, los estudios muestran una conexión entre el consumo de grasas omega-3 y un menor desarrollo de tejido graso, junto con una mayor cantidad de la beneficiosa grasa marrón y pérdida de peso.

La investigación indica que ciertos grupos de personas tienden a tener más grasa marrón que otros; por nombrar algunos:

Simopoulos y DiNicolantonio creen que estas son indicaciones de que el sistema ha sido guiado por nutricionistas ignorantes durante demasiado tiempo, y que todo el sistema alimenticio necesita una importante revisión.

Grasas Omega-3 Esenciales: Donde Se Encuentran y Como Funcionan

Las grasas omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs, por sus siglas en inglés) conocidas como esenciales, ya que no pueden ser sintetizados por el cuerpo en cantidades suficientes para la salud. Tres de los tipos de grasas más importantes son:

Las fuentes de ALA incluyen a los vegetales de hojas, nueces de castilla, semillas de linaza, así como semillas y aceites vegetales.

Los alimentos que tienen un alto contenido de EPA y DHA son los pescados grasos, tales como el salmón de Alaska recién atrapado, también conocido como sockeye (o salmón rojo), aceite de pescado y/o suplementos de aceite de kril, o a través de estos, como lo explica otro estudio, "la conversión de ácido alfa-linolénico consumido en DHA o EPA, aunque la evidencia indica que la tasa de conversión es baja".7

La razón por la que las grasas omega-3 son importantes en su alimentación es debido a sus numerosos y generalizados beneficios. Algunos de ellos incluyen:

Obesidad, Saciedad y el Rol del Cerebro

Una cosa que es importante entender es que el apetito y que tanto siente que necesita comer,  es controlado en gran parte por su cerebro; específicamente, la información en relación al pH, tamaño de su estómago (estiramiento gástrico) y cómo son metabolizados los alimentos es determinado no tanto por su estómago sino por su cerebro, que es procesado en el bulbo raquídeo, hipotálamo, amígdala y tálamo.

Mientras que el tracto gastrointestinal segrega hormonas que ayudan a controlar la cantidad y el tiempo en que es consumido el alimento, "la secreción de colecistocinina es una señal de saciedad emitida por el cerebro, y la secreción de ghrelina actúa sobre el hipotálamo para estimular la alimentación", explica el estudio. Sin embargo:

"La leptina es una hormona clave en el apetito y regulación del metabolismo, la cual es liberada del tejido adiposo. La cantidad de leptina en el cuerpo es incrementada al tener una mayor masa de grasa, y disminuida al reducir la cantidad de masa de grasa".

La leptina actúa sobre el hipotálamo para inhibir los efectos orexigénicos (mayor cantidad de apetito) y activa los efectos anorexígenos (menor cantidad de apetito) que indican los niveles de saciedad. Las personas que padecen obesidad tienen altos niveles de leptina y bajos niveles de respuesta a la señalización de la leptina.

Este es un trastorno conocido como resistencia a la leptina. La definición corta de la resistencia a la leptina es: No sabe cuándo está lleno.

Es fácil asumir que las personas adquieren un sobrepeso o se enferman de obesidad porque comen demasiado y realizan muy poca cantidad de ejercicio, pero las investigaciones más recientes han demostrado que todo está intrínsecamente unido al consumo de azúcar, al igual que al de los granos, el cual necesita ser reducido drásticamente, junto con las grasas perjudiciales.

Un hecho poco conocido es que las personas no obtienen grandes cantidades de peso sin antes padecer primero una resistencia a la leptina. El azúcar de mesa es bastante dañina, pero el jarabe de maíz de alta fructosa (HFCS, por sus siglas en inglés) presente en las sodas y frutas enlatas, jugos de fruta, cereales, aderezos para ensaladas y alimentos procesados de todo tipo, puede ser realmente devastador para su sistema.

Se metaboliza de forma diferente y no solo evita que su cuerpo queme grasas, sino que también estimula el aumento de peso. Es imperativo que empiece a restringir su consumo de fructosa y azúcar. ¿Cómo detener este círculo vicioso aparentemente interminable?

En primer lugar, debe revisar las etiquetas de los alimentos que compra para evitar comprar artículos que contengan HFCS. Para tener una guía completa que pueda ayudarle, verifique la Infografía del exceso de fructosa.

La regla general es no comer una cantidad mayor de 25 gramos de fructosa por día, o 15 gramos de fructosa diarios si padece resistencia a la insulina/leptina.

Además, incorporar el endulzante natural stevia (en vez de los endulzantes artificiales que dañan la salud, tales como el aspartame, sucralosa o sacarina) sería una enorme mejoría para el índice de glucosa, aunque si tiene sobrepeso es mejor evitar todos los endulzantes, incluyendo la Stevia.

Tenga cuidado, porque los endulzantes son un riesgo en la comprometida industria de elaboración de alimentos actual. Existe una razón por la que es un negocio multimillonario.

De Regreso al Jardín: Cómo Integrar el Equilibrio

Durante milenios, las personas consumieron alimentos de origen vegetal o animal que eran reales y limpios (en contraposición a depender de medicamentos para solucionar el problema de la alimentación que perjudica a la salud).

Solo han pasado unas cuantas décadas desde que los alimentos básicos y necesarios han sido procesados en el mínimo de su vida útil, a menudo, ya sea para prolongar su vida del anaquel o para disminuir lo más posible el coste final de los fabricantes. La editorial Open Heart comentó:

"Ahora sabemos que los grandes cambios han sucedido en el suministro de alimentos en los últimos 100 años, cuando la tecnología de los alimentos y la agricultura moderna ocasionaron una enorme producción de aceites vegetales ricos en ácidos grasos ω-6 [grasas omega-6], y cambiaron el tipo de alimentación de los animales de pastura a granos.

Lo que ocasionó que aumentara la cantidad de ácidos grasos ω-6 a nivel de LA (de aceites) y ácido araquidónico (AA, por sus siglas en inglés) (de carne, huevos y lácteos).

Por primera vez en la historia de los seres humanos, esto produjo cantidades muy altas de ácidos grasos ω-6 en el suministro de alimentos".

La máquina de fabricación de alimentos, de conformidad con las normas gubernamentales, alega que su intención es garantizar que la población este "más saludable", pero en vez de eso ha ayudado a que las personas estén más enfermas y tengan exceso de peso.

El estudio pidió retornar a tener un mayor contenido de grasas omega-3 en el suministro de alimentos y disminuir simultáneamente las grasas omega-6. ¿Cómo?

Una forma para hacerlo es cambiar sus aceites para cocinar (y saber la diferencia) y reducir el exceso de carne CAFO (operaciones concentradas de alimentación animal] de la alimentación promedio y reemplazarla con peces sanos o carnes de animales alimentados con pastura, que tienen niveles más elevados de ácidos grasos omega-3.

Un punto interesante que elaboraron los autores del estudio fue que en función del grupo de personas, las grasas se metabolizan de manera diferente, lo que hace que algunas de ellas sean más susceptibles a los riesgos asociados con el exceso de grasas omega-6. Ellos escribieron:

"La evidencia científica para equilibrar la proporción omega-6 a omega-3 es contundente y necesaria para el crecimiento y desarrollo normal, prevención y tratamiento de la obesidad y sus comorbilidades, incluyendo a la diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer".12

Los médicos concluyeron que el acto de equilibrar puede ser realizado si más estudios exploran la forma en que los nutrientes son metabolizados y cómo funcionan los genes.

Consumir Grasas Omega-3 Causa Pérdida de Peso y Más

Uno de los puntos más convincentes en el artículo de Open Heart, y respaldado por más de un estudio, fue que las grasas omega-3 "disminuyen el desarrollo del tejido adiposo [otro término para la grasa] y producen pérdida de peso".13,14,15 Además, las grasas omega-3:

"... Producen indicadores de lípidos--resolvinas, protectinas y maresinas--que son neuroprotectores y alivian la inflamación. Además los ácidos grasos ω-3 [grasas omega-3] producen una mayor oxidación de ácidos grasos y biogénesis mitocondrial.16

El estudio nutricional sobre la proporción de grasas omega-3 a omega-6 de Simopoulus explica:

"Las células de mamíferos no pueden convertir los ácidos grasos omega-6 en omega-3 porque carecen de la enzima de conversión, omega-3 desaturasa.

 Los ácidos grasos omega-6 y omega-3 no son interconvertibles, son metabólica y funcionalmente distintos, y a menudo tienen importantes efectos fisiológicos opuestos, por lo que es importante equilibrarlos en la alimentación.

Cuando los seres humanos consumen pescado o aceite de pescado, EPA y DHA a través de la alimentación reemplazan parcialmente a los ácidos grasos omega-6, en especial AA, posiblemente en las membranas de todas las células..."17

Un estudio mostró que el 96 % de las lesiones pulmonares y lupus eritematoso sistémico (SLE, por sus siglas en inglés), desarrollados por exponerse al sílice cristalino, fueron interrumpidos por la grasa omega-3 DHA.18

Muchas personas comparan las grasas omega-3 con el aceite de pescado, pero debe saber que hay otras opciones (incluyendo consumir pescado como las sardinas y anchoas). No obstante, si busca un tipo de suplemento de omega-3 de origen animal, considere más el aceite de kril que el aceite de pescado.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 J Clin Endocrinal Metab. 2008 November;11 Suppl1):S9-30
  • 2 Open Heart 2016
  • 3 World Health Organ Tech Rep Ser. 2000;894:i-xii, 1-253
  • 4 CDC December 2008
  • 5 Med Hypotheses. 2011 December; 77(6):1114-1120
  • 6, 17 Nutrients. 2016 March;8(3):128
  • 7 Lipids Health Dis. 2009 August 10;8:33
  • 8 Am J Clin Nutr. 2006 July;84(1):5-17
  • 9 Arch Gen Psychiatry. 2010 February;67(2):146-54
  • 10 Nutr Rev. 2010 May;68(5):280-9
  • 11 Am J Clin Nutr. 2006 June;83(6 Suppl):1499S-1504S
  • 12 Medical News Today October 25, 2016
  • 13 Prostaglandins & Other Lipid Mediators November 2016
  • 14 Molecular Endocrinology June 14, 2014
  • 15  PLOS One November 16, 2015
  • 16 OCL March 31, 2015
  • 18 PLOS One August 11, 2016