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Vacunas

Historia en Breve -

  • Para garantizar la seguridad de tantos niños como sea posible, necesitamos tener un debate abierto y racional sobre la seguridad de las vacunas; hace 30 años, el autismo afectó a 1 de cada 10 000 niños. Actualmente, afecta hasta 1 de cada 50 niños
  • Si su bebé tiene un subóptimo microbioma intestinal, las vacunas podrían convertirse en la proverbial frase "la gota que derramó el vaso"—el desencadenante que "impulsa" a su sistema inmunológico para desarrollar problemas de salud crónicos
  • Evaluar las diferencias en los resultados clínicos de niños muy vacunados y no vacunados podría aclarar el debate sobre la seguridad de las vacunas, pero nunca se ha realizado un estudio bien diseñado de gran escala
 

Vacunas: ¿Sera que Todavía Continúan Contribuyendo a un Bien Mayor?

Noviembre 19, 2016 | 16,823 vistas
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Por el Dr. Mercola

En 2011, fue presentado por primera vez el multigalardonado documental, “The Greater Good”. Todavía cinco años después, la trágica verdad sobre los efectos tóxicos de las vacunas en el cerebro y la salud del sistema inmunológico que fue revelada en esta innovadora película, continúa ocurriendo, al igual que cuando fue presentado por primera vez en los festivales de cine en todo el país.

Al entretejer historias de familias cuyas vidas han sido alteradas para siempre por el daño causado por las vacunas, el documental revela cómo la medicina moderna, sobre todo cuando es impulsada por la política, ideología y las grandes empresas, puede arrebatar algunos de los derechos humanos más básicos, incluyendo el consentimiento voluntario e informado hacia los riesgos médicos.

Los resultados de esas directrices públicas sanitarias, dirigidas por intereses políticos y monetarios, podrían ser devastadores. "The Greater Good" es un análisis provocativo y reflexivo, pero bien documentado, de los puntos controversiales de las vacunas.

Únicamente, incluye las perspectivas de voces prominentes que envían mensajes variados a través de los principales medios de comunicación actuales sobre la vacunación--tanto los que impulsan las políticas de vacunación obligatoria, como los que se oponen a las políticas de vacunación forzada.

El perfil de familias cuyos niños han sido perjudicados, o inclusive han muerto a causa de la vacunación, es desalentador, y es indignante enterarse acerca de los atajos que el gobierno y la industria toman para acelerar la introducción de vacunas como Gardasil, y la forma en que tantos médicos descartan las reacciones ocasionadas por las vacunas como "coincidencias".

La película termina con un mensaje agridulce pero esperanzador, el cual invita a hacer un cambio positivo para reducir el miedo, y de esta manera los padres, médicos y legisladores puedan trabajar conjuntamente para proteger la salud de todos los niños, y prevenir el daño y muertes ocasionadas por las vacunas.

Proteger la Salud de TODOS los Niños Requiere un Enfoque Individual hacia las Vacunas

Es necesario que haya un debate abierto y racional sobre la vacunación, enfermedades infecciosas y la salud. Después de todo, ¿acaso no queremos que nuestros hijos estén sanos y a salvo de daños INNECESARIOS?

Si queremos proteger la salud de TODOS los niños, no podemos seguir ignorando las señales de que las políticas de salud pública hacen que las vacunas múltiples sean obligatorias en la infancia temprana, ya que la principal estrategia de nuestra nación para prevenir enfermedades ha llegado al punto en el que no tenemos ni idea cuántas vidas de niños han sido sacrificadas en el nombre de "un bien mayor".

Desde mi punto de vista, no cabe duda de que necesitamos analizar la seguridad y la eficacia del actual programa de vacunación en los Estados Unidos, y que esta revisión debe incluir estudios de investigación metodológicamente válidos que no estén comprometidos por conflictos de intereses dentro de la industria y el gobierno.

Si no lo hacemos ahora, tal vez no podamos evitar que se produzca un daño mayor en la salud de las generaciones futuras.

El Autismo y Thinking Moms Revolution

Asimismo, un productor de "The greater Good"1 ha publicado videos cortos con tomas de entrevistas que se realizaron para la película, así como información adicional que abarca un sin número de temas de vacunación.

Sus videos tratan de la relación entre la vacunación y el autismo, al presentar madres de niños con autismo dañados por la vacunación, de un grupo llamado Thinking Moms Revolution.

En las últimas décadas, los niveles de autismo se han disparado, y los científicos junto con los funcionarios de salud pública siguen discutiendo sobre las razones de por qué ocurre esto, pero es evidente que algo anda muy mal. Hace tres décadas, el autismo afectó a 1 de cada 10 000 niños.2,3 En la actualidad, se estima que afecta hasta 1 de cada 50 niños.4

Mientras que la medicina convencional sigue afirmando que no hay causa conocida para que el autismo aumente, Thinking Moms expone como suministraron vacunas a niños sanos, y observaron su deterioro posteriormente a la vacunación. Como dijo una madre:

"En este país, fuimos adoctrinados para creer en las vacunas, y creemos que hay una ciencia increíblemente impecable detrás de ellas. [Pero] una vez que comienza a investigar y se dé cuenta de su evidencia poco fiable, particularmente en la cuestión de seguridad... es cuando comprende que tan limitada es en relación a los hechos".

En su página web,5 el equipo del documental “The Greater Good” señala:

"A principios de este siglo, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) instruyeron a los fabricantes de vacunas para eliminar el conservador de mercurio de las dosis infantiles. Pero a medida que el mercurio era gradualmente eliminado de la mayoría de las vacunas infantiles, los CDC recomendaron que las mujeres embarazadas y los bebés de 6 meses, y de nuevo [a] los 7 meses, recibieran dosis contra la gripe--que sabían que aun contenían mercurio.

Además de las vacunas contra la gripe, los CDC comenzaron a recomendar que las mujeres embarazadas también recibieran la vacuna Tdap (contra el tétanos, difteria, y tosferina atenuada).

Por lo que las mujeres embarazadas y sus bebés nonatos todavía son sometidos a vacunas contra la gripe cargadas de mercurio y vacunas DTaP cargadas de aluminio--de forma muy temprana.

Estas vacunas aplicadas durante el embarazo contradicen décadas de recomendaciones de no tomar medicamentos, dejar de fumar, dejar de beber alcohol y evitar los mariscos cargados de mercurio durante el embarazo, pero las personas han estado tan condicionadas a confiar en la autoridad, que aceptan esto, lo cual hace muy fácil decirles a los padres 'lo siento, su hijo nació con esta situación'...

[L]os funcionarios de salud del gobierno mantienen la farsa de intentar encontrar una causa para el autismo, cuando se han gastado 1.6 billones de dólares en la última década en búsqueda de una supuesta causa genética, a pesar de que existe una gran cantidad de estudios científicos que demuestran que los factores ambientales son los culpables”.

Las Buenas Noticias

La buena noticia es que actualmente hay mucha más información disponible sobre terapias biomédicas alternativas. Estas están siendo utilizadas por los médicos no convencionales para abordar la disfunción neuroinmunológica que sufren los niños que padecen un autismo asociado a la vacunación.

Algunos niños diagnosticados con "autismo" están mejorando a través de un tipo de alimentación especial, programas de suplementación y protocolos de desintoxicación adaptados a sus necesidades individuales.

Hay un gran movimiento "oculto" de padres que comparten sus experiencias y éxitos, y hay médicos informados que han sido capaces de ayudar a niños con autismo, cuando la medicina convencional no ha podido.

Desde mi punto de vista, el protocolo del Síndrome del Intestino y la Psicología (GAPS, por sus siglas en inglés) se encuentra entre las estrategias de tratamiento más importantes que existen, pero también existen muchas otras. El protocolo nutricional GAPS fue creado por la Dra. Campbell-McBride, cuyo hijo fue diagnosticado con autismo.

Ella entiende que hay una conexión muy importante entre el microbioma intestinal dañado en mujeres embarazadas y los problemas de desarrollo en sus hijos, especialmente en relación al autismo.

Establecer un microbioma intestinal normal en los primeros 20 días de vida desempeña un papel crucial en la maduración del sistema inmunológico de su bebé. Es importante entendeer que los bebés que desarrollan un microbioma intestinal anormal han comprometido su sistema inmunológico, lo que les pone en mayor riesgo de sufrir reacciones hacia las vacunas.

La Vacunación Podría Ser 'la Gota Que Derramó el Vaso' en Relación a los Bebés con GAPS

Si su bebé tiene un subóptimo microbioma intestinal, las vacunas podrían convertirse en la frase proverbial "la gota que derramó el vaso"--el desencadenante que "impulsa" a su sistema inmunológico para desarrollar problemas crónicos de salud.

Según Campbell-McBride, en los niños con GAPS la toxicidad que fluye de su intestino a través de sus cuerpos y hacia sus cerebros desafía continuamente a su sistema nervioso, lo que les impide que realicen sus funciones normales y procesen información sensorial.

Actualmente, otros investigadores han empezado a respaldar sus descubrimientos. Por ejemplo, un estudio realizado en 20136 confirmó que los niños autistas en el estudio tenían un microbioma claramente diferente, en comparación con los niños saludables.

En particular, tenían un menor número de bacterias saludables, tales como Bifidobacterium. Los niños diagnosticados con autismo también tuvieron niveles notablemente más elevados de tóxicos compuestos orgánicos volátiles (VOCs, por sus siglas en inglés).

Considero que el programa nutricional GAPS es de vital importancia para casi todos, ya que la mayoría de las personas tienen una salud intestinal sumamente deficiente debido a una mala alimentación y una exposición a sustancias tóxicas, pero esto es especialmente importante para las mujeres embarazadas y los niños pequeños.

La mejor manera en que una madre pueda prevenir el GAPS es al evitar todos los alimentos procesados, azúcar, antibióticos (incluyendo las carnes CAFO [operaciones concentradas de alimentación animal], las cuales a menudo están cargadas de antibióticos, así como los jabones antibacteriales) y las pastillas anticonceptivas antes de la concepción.

Estos no solo producen el desarrollo de levaduras y hongos, sino que también producen un intestino permeable que permite que los fragmentos no digeridos de proteínas lleguen al torrente sanguíneo, lo que contribuye a las enfermedades autoinmunológicas.

Posteriormente, el siguiente paso es amamantar con leche materna y evitar el uso de antibióticos durante (intraparto) y después del parto.

También, es una buena idea asegurarse de que el microbioma de su bebé esté sano antes de la vacunación. Afortunadamente, es posible realizar pruebas de bajo costo para identificar GAPS en las primeras semanas de vida de su bebé, lo que le puede ayudar a tomar decisiones mejor informadas sobre las vacunas y cómo proceder para encaminar a su hijo hacia una vida saludable.

El proceso completo para identificar a los niños que podrían estar en riesgo de desarrollar autismo por causa de una vacuna, es descrito en el libro de Campbell-McBride, "Gut and Psychology Syndrome".

Lo Que los Médicos Realmente Saben Acerca de las Vacunas

Otro breve video publicado en el sitio web de "The Greater Good" señala que los médicos no están siendo informados sobre los riesgos de las vacunas en las escuelas de medicina. En resumen, se les ha enseñado acerca de cómo administrar las vacunas, pero no sobre cómo identificar las reacciones ocasionadas por las mismas. A los médicos que recomiendan y administran vacunas a los niños no se les enseña sobre las grandes lagunas en cuestión de seguridad en la ciencia de las vacunas.

"No se les informa que no existen estudios que comparen los resultados de salud a mediano o largo plazo entre las poblaciones vacunadas y no vacunadas. ¡No se les enseña que los estudios de seguridad de vacunas no utilizan un verdadero placebo, sino que usan otra vacuna o una solución que contiene mercurio o aluminio como placebo!

No aprenden que los estudios de seguridad de las vacunas, que a menudo duran de unos días hasta unas pocas semanas, mantienen ocultos los efectos secundarios a largo plazo; tampoco, que las vacunas pueden abrumar al sistema inmunológico y causar enfermedades autoinmunológicas.

No se les enseña que el aluminio presente en las vacunas es conocido por causar deterioro cognitivo, enfermedades autoinmunológicas, problemas intestinales y otra serie de daños en adultos sanos—solo Dios sabe lo que esto provoca en los niños pequeños.

No aprenden que en los estudios médicos está documentado que el mercurio que se encuentra en las vacunas es una potente neurotoxina, y que todavía se utiliza en la fabricación de algunas vacunas, y también como conservador. Y tampoco se les informa la forma en la que el cuerpo procesa los componentes de las vacunas porque, bueno, nadie lo ha investigado nunca".

En vista de que en la mayoría de las escuelas de medicina hay una desinformación acerca de las vacunas, es muy importante que los padres se informen—así como sus pediatras, si pueden--sobre cómo identificar y prevenir las reacciones, daños y muertes ocasionadas por las vacunas.

Y precisamente por eso es tan importante abrir un debate sobre estos temas. Hay grandes lagunas en el conocimiento general, y también en la investigación, y esos vacíos realmente necesitan ser abordados.

¿Por Qué los CDC No Analizan los Resultados de Salud?

Un estudio que podría aclarar bastante el debate acerca de la seguridad de las vacunas es un estudio que compara los resultados de salud de los niños vacunados frente a los que no están vacunados.

Por más ilógico que parezca, nunca ha habido un gran estudio prospectivo bien diseñado para evaluar si los niños que no son vacunados o reciben menos vacunas son más o menos saludables que los niños que reciben todas las vacunas recomendadas por el gobierno federal. Este tipo de estudios no existen.

Por lo tanto, continua la controversia acerca de si el uso de múltiples vacunas en la infancia temprana tiene efectos a largo plazo en la salud, y puede hacer más perjuicio que beneficio.

Dicho lo anterior, las encuestas no oficiales7,8 sugieren que los niños que son muy vacunados podrían tener mayores problemas de salud crónicos, en comparación con los niños no vacunados, y que los niños no vacunados tienen una tasa inferior de incidencia del autismo.

Además, hay un número cada vez mayor de investigaciones que sugieren que las vacunas podrían estar relacionadas con una variedad de trastornos cerebrales y del sistema inmunológico, incluyendo un riesgo posiblemente mayor de:

  • Discapacidad de desarrollo y aprendizaje
  • Daño cerebral
  • Alergias, asma y problemas intestinales
  • Enfermedades autoinmunológicas
  • Infecciones crónicas

Las Tasas de Autismo Aumentan Cada Vez Que es Liberada Una Vacuna Elaborada de Líneas de Células Fetales Humanas

En la edición de septiembre de 2014 de la revista Journal of Public Health and Epidemiology fue publicado un estudio que describe un posible problema de seguridad no reconocido asociado con las vacunas.9

Este analizaba una posible correlación entre el autismo y tres vacunas específicas: la vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola), de Varicela (varicela) y de Hepatitis-A. Según informó Global Research:10

“A través de los datos y el análisis estadístico del gobierno de los Estados Unidos, Reino Unido, Dinamarca y del Oeste de Australia, los científicos del Instituto Farmacéutico Sound Choice (SCPI, por sus siglas en inglés) descubrieron que los niveles elevados en el trastorno autista corresponden con la introducción de vacunas de líneas de células fetales humanas y contaminantes retrovirales.

Y algo aún más alarmante, es que la Dra. Theresa Deisher, principal científica y fundadora de SCPI, señaló que ‘las vacunas contaminadas con fetos humanos no solo están asociadas con trastornos autistas alrededor del mundo, sino que también con la epidemia de leucemia y linfomas infantiles".

El argumento principal del estudio para la conexión vacuna-autismo es la introducción de vacunas fabricadas con líneas de células fetales humanas que contienen contaminantes fetales y retrovirales.

Las líneas celulares, en cuestión, son conocidas como WI-38. De acuerdo con los autores, las tasas de autismo aumentaron drásticamente cada vez que era liberaba otra de estas vacunas.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, las tasas de autismo aumentaron entre 1980 y 1981, después de la aprobación de MeruvaxII y MMRII, las cuales son elaboradas con las líneas de células fetales humanas WI-38. En 1988, aumentó de nuevo la prevalencia del autismo, lo cual ocurrió debido a tres factores:

  • La adición de una segunda dosis de MMRII
  • Una muy exitosa campaña de vacunación contra el sarampión, que aumentó su aplicación de 50 a 82 %, entre los años 1987 y 1989
  • La introducción de Poliovax en 1987

En 1995, las tasas de autismo aumentaron de nuevo en respuesta a la introducción de la vacuna contra la varicela, Varivax. En conclusión, los autores señalan que "una mayor prevalencia de trastornos autistas está directamente relacionada con las vacunas elaboradas con células fetales humanas".

Aunque esto es solo una hipótesis de cómo y por qué las vacunas podrían estar contribuyendo a una cada vez más frecuente incidencia de autismo infantil, hay muchas interrogantes sobresalientes acerca de las cuestiones científicas y políticas de las vacunas que deben ser contestadas rápidamente antes de agregar más vacunas a la lista recomendada y obligatoria del gobierno, para niños y adultos.

Mientras tanto, para proteger su propia salud y la de sus hijos, por favor prepárese con información y esté bien informado sobre las vacunas y enfermedades infecciosas, para que pueda tomar decisiones en el cuidado de la salud.

© Copyright 1997-2016 Dr. Joseph Mercola. Todos los Derechos Reservados.