Escándalo Sobre el Azúcar—Un Estudio Influenciado por la Industria Cuestiona la Validez de las Directrices Sobre el Azúcar

Azucar

Historia en Breve -

  • Por primera vez, las Directrices Alimentarias del 2015-2020 para los habitantes en los Estados Unidos recomiendan limitar la cantidad de azúcar que consume a un 10 % de sus calorías diarias totales
  • Un análisis financiado por la industria afirma que es de "baja calidad" la evidencia que muestra que consumir azúcar es proporcional a aumentar de peso, y que la evidencia no respalda ningún límite específico del azúcar
  • El análisis fue financiado por el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida, un grupo comercial que representa a la Compañía Coca-Cola, Hershey, PepsiCo y muchos otros proveedores de comida chatarra. ¿Sospecharía de existe alguna otra conclusión?

Por el Dr. Mercola

Las investigaciones realizadas a lo largo de muchas décadas muestran que consumir una cantidad excesiva de azúcar daña a su salud, pero la industria azucarera ha ocultado exitosamente la evidencia, y ha engañado a la población con una información científica falsa.

De acuerdo con la industria azucarera, el azúcar es inofensivo, e incluso podría ser una parte importante de una dieta saludable. Todavía al día de hoy, promueven el mito de que las grasas saturadas--no el azúcar--son las culpables del aumento de peso y de tener una mala salud, junto con la teoría, absolutamente desacreditada, de las calorías que obtiene y que quema (balance energético).

Afortunadamente, la verdad ha surgido y tomado fuerza, y se han escrito algunos excelentes libros que exponen la historia y alcance de estos encubrimientos. Dos ejemplos son, el libro "The Case Against Sugar" (El Caso Contra el Azúcar) del periodista científico Gary Taubes, y "Soda Politics" (La Política de las Sodas) de Marion Nestle.

La Industria Azucarera Ha Influido en las Recomendaciones de Salud Durante Décadas

Cristin Kearns, una dentista y compañera en la Universidad de California, San Francisco, también fue noticia, con su artículo de medicina interna en la Revista de la Asociación Médica Americana (JAMA, por sus siglas en inglés),1 el cual detalla la influencia histórica de la industria azucarera en las recomendaciones alimentarias.2,3,4,5,6,7

También, ha surgido evidencia que muestra cómo la industria azucarera influyó en la agenda científica del Instituto Nacional de Investigación Dental, que en 1971 creó un programa nacional contra la caries--una vez más, que minimizaba cualquier relación entre el consumo de azúcar y la caries dental.8

En 2012, Taubes y Kearns coescribieron "Sweet Little Lies de Big Sugar" (Las Pequeñas y Dulces Mentiras de la Industria del Ázucar), una exposición presentada en Mother Jones.9

"Durante 40 años, la prioridad de la industria azucarera ha sido esparcir dudas sobre los estudios que sugieren que su producto enferma a las personas. En los estudios federales, los científicos financiados por la industria citan los estudios financiados por la industria, para descartar al azúcar como culpable", escribieron.

Para combatir el flujo de información errónea financiada por la industria, docenas de científicos de tres universidades de Estados Unidos se unieron para crear un sitio web educativo llamado SugarScience.org,10 destinado a que la investigación independiente sobre el azúcar esté disponible a toda la población.

Los recientes informes de los medios de comunicación también han revelado pruebas devastadoras que demuestran que un ejecutivo de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ayudó a un representante de Coca-Cola a influir en los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés) para flexibilizar las recomendaciones sobre los límites del azúcar.11

El grupo sin fines de lucro Derecho a Saber de los Estados Unidos o Right to Know U. S (USRTK, por sus siglas en inglés) obtuvo una correspondencia incriminatoria por correo electrónico entre Coca-Cola y los CDC.12

Nuevos Límites Azucareros Ponen a la Industria de la Comida Chatarra en Dificultades

Por primera vez en la historia, las Directrices Alimenticias del 2015-2020 para los habitantes de los Estados Unidos recomienda limitar la cantidad de azúcar que consume a un 10 % de sus calorías diarias totales.13 Para tener una alimentación de 2 000 calorías, esto equivale a entre 10 y 12 cucharaditas, o poco más de la cantidad que se encuentra en una lata de 12 onzas de Coca-Cola regular.

Con base en la evidencia de algunos estudios, inclusive esta cantidad podría provocar problemas de salud, pero sin duda, es mejor que no tener ningún límite en lo absoluto. Otras organizaciones de salud han ido aún más lejos.

Por ejemplo, el Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) ahora recomienda que los niños, entre las edades de 4 y 8 años, limiten su consumo de azúcar añadida a un máximo de 3 cucharaditas al día (12 gramos). Los niños de 9 años de edad o más, deben consumir una cantidad menor a 8 cucharaditas.

La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) recomienda limitar el consumo de azúcar añadida diaria a:14,15,16,17,18,19,20

  • 9 cucharaditas (38 gramos), en el caso de los hombres
  • 6 cucharaditas (25 gramos), en el caso de las mujeres
  • 6 cucharaditas (25 gramos), en el caso de los niños y adolescentes, entre las edades de 2 y 18 años
  • Ninguna cantidad de azúcar añadido, en el caso de los niños menores de 2 años de edad

Mi límite recomendado, tanto para hombres como para mujeres, por igual, es de 25 gramos de azúcar por día, con la salvedad adicional de que si padece de una resistencia a la insulina o leptina (sobrepeso, diabetes, presión arterial alta o toma estatinas), lo mejor será restringir su consumo total de fructosa a una cantidad tan pequeña como 15 gramos por día, hasta que haya normalizado sus niveles de insulina y leptina.

No es algo sorprendente que estas nuevas recomendaciones--junto con el nuevo requisito de declarar la cantidad total de azúcares añadidos en las etiquetas de los alimentos--pongan en una posición incómoda a las industrias del azúcar y de los alimentos procesados​​, y que esto amenace a sus ganancias.

Un Estudio Financiado Por la Industria Declara Que la Guerra Contra al Azúcar se Sustenta en una Evidencia de ‘Baja Calidad’

¿Cuál es la respuesta de la industria de comida chatarra? Crear otro estudio para refutar la validez de los límites del azúcar recomendados.21,22,23,24 Según informó la cadena CBS:25

"El estudio26 de la Universidad McMaster afirma que son de" baja calidad" las pruebas de conocimiento previo--a través de nueve directrices de salud pública--acerca de que consumir azúcar es proporcional a tener un aumento de peso.

En conclusión, los revisores de los estudios científicos, financiados por la industria, encontraron que:

"Las directrices sobre el azúcar alimenticio no cumplen los criterios de recomendaciones fidedignas y se basan en pruebas de baja calidad. Los funcionarios de salud pública (al promulgar estas recomendaciones) y su audiencia pública (al considerar el comportamiento alimenticio) deben ser conscientes de estas limitaciones...

En la actualidad, al parecer, no hay pruebas fiables que indiquen que cualquiera de los límites calóricos diarios recomendados para el consumo de azúcar están sumamente asociados con los efectos negativos en la salud.

Los resultados de este análisis deben ser utilizados para promover un mejoramiento en el desarrolo de directrices fiables sobre el consumo de azúcar".

¿Quién Financió Este Análisis Científico y Por Qué?

El análisis fue financiado por la División Estadounidense del Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI, por sus siglas en inglés), un grupo comercial que representa a Coca-Cola Company, Dr. Pepper Snapple Group, Hershey Company, Mars, Nestlé, PepsiCo y muchos otras empresas.

En una editorial adjunta,27 el Dr. Dean Schillinger--profesor de medicina residente en la Universidad de California en San Francisco (UCSF, por sus siglas en inglés) y Jefe de la División de UCSF de medicina interna general--junto con Kearns, señala que el ILSI tiene antecedentes de oponerse a los límites de azúcar. Esto en sí mismo, plantea preguntas sobre los descubrimientos.

Por otra parte, según lo informado por Medscape:28

"Los editorialistas también critican algunas de las premisas del análisis. Una es que los autores citan la inconsistencia de las recomendaciones, hechas entre 1995 y 2016, como base para la necesidad de hacer una nueva revisión de las directrices. ‘Uno podría esperar recomendaciones que se hayan realizado en más de dos décadas, para evolucionar a medida que el conocimiento científico haya evolucionado", escriben Schillinger y Kearns...

Schillinger y Kearns dicen que utilizar la medida AGREE II es problemático para evaluar la calidad de una directriz, porque está diseñado para directrices de práctica clínica en el tratamiento de enfermedades.

Las directrices alimentarias están destinadas a medir el riesgo de consumo a nivel poblacional, escriben, ‘no para evaluar las intervenciones para reducir el consumo’. Los autores, quienes utilizan esa herramienta, degradaron la fiabilidad de las directrices".

'Confíe en Nosotros, Somos Imparciales'

Irónicamente, la única "limitación" enlistada para este estudio29 fue que "los autores realizaron el estudio independiente de la fuente de financiamiento, el cual es apoyado principalmente por la industria de la alimentación y agricultura".

En esencia, lo que indican es que, en efecto, el estudio fue financiado por la industria alimentaria, pero puede confiar en los resultados porque nos aseguramos permanecer completamente imparciales.

No sé usted, pero esto no me parece particularmente convincente. Además, una versión corregida de la declaración, revela que ILSI revisó y aprobó el alcance del protocolo para el estudio.30

Además, AP News encontró que en 2014, uno de los autores del análisis, Joanne Slavin, profesora de la Universidad de Minnesota, había recibido un financiamiento no especificado, por la cantidad de US$ 25 000, de parte de Coca-Cola. Mientras tanto, Slavin si dio a conocer un subsidio de parte de Mushroom Council.

Slavin defendió su decisión de no revelar el financiamiento de parte de Coca-Cola, al indicar que el subsidio había sido recibido a través de la fundación de la universidad, y por lo tanto, no estaba sujeta a especificaciones.

Esta es una laguna que los investigadores parecen utilizar con cierta frecuencia para justificar la cuestión de no divulgar los conflictos de interés que son evidentes.

Tampoco aclaró una donación recibida de parte de Quaker Oats, propiedad de PepsiCo, ni incluyó su estudio en un artículo sobre directrices del azúcar, financiado en 2012 por ILSI. Según AP News, Slavin afirma que planea presentar una declaración actualizada para incluir todos estos conflictos de interés.

Un Análisis Demuestra una Masiva Investigación con Financiamiento Desviado

Para ayudar a eliminar la influencia en la investigación, Kearns y Schillinger sugieren que las revistas científicas deberían negarse a publicar estudios financiados por las industrias de alimentos y bebidas, como parte de sus políticas, al señalar que muchos directores de revistas han dejado de aceptar estudios financiados por la industria tabacalera.

También, sugieren que cuando los actores políticos se encuentren con declaraciones de que las directrices del azúcar se basan en estudios científicos mal elaborados, sería prudente que consideraran de donde provienen tales afirmaciones.

Schillinger y Kearns deben saberlo. En noviembre de 2016, junto con otros dos autores, publicaron un artículo en la revista Annals of Internal Medicine, titulado "¿Las Bebidas Azucaradas y Endulzadas Causan Obesidad y Diabetes? La Industria y la Manufactura de la Controversia Científica".31

En total, se analizaron 60 estudios, que fueron publicados entre 2001 y 2016, para examinar los posibles vínculos entre los resultados del estudio y el financiamiento.

"Estudiamos exhaustivamente la bibliografía para determinar si los estudios experimentales que no encontraron alguna relación entre las bebidas azucaradas y endulzadas con los resultados relacionados con la obesidad y diabetes (estudios negativos) eran más propensos--que los estudios positivos--de haber recibido apoyo financiero de parte de esta industria", escriben.

¿Cuáles fueron los resultados? De los 60 estudios, en 26 de ellos no se encontró ningún vínculo entre las bebidas endulzadas y la obesidad o diabetes, y TODOS fueron financiados por la industria de las bebidas; 34 de ellos encontraron una relación, y solamente uno de los estudios que resultaron positivos recibió financiamiento de la industria.

En conclusión, señalaron que: "Esta industria parece estar manipulada por los procesos científicos contemporáneos, para crear controversia y promover sus intereses comerciales, a expensas de la salud pública".

Algunos de los estudios que le proporcionan al azúcar un pase libre, tienen huellas claramente visibles, de que la industria está inmiscuida. Por ejemplo, un artículo32 llegó a la increíble y muy poco probable conclusión de que consumir dulces podría ayudar a prevenir el aumento de peso, ya que los niños que comen dulces tienden a pesar menos que los que no lo hacen.

La fuente del financiamiento revela el fundamento en el que basaron esta conclusión tan extraña: La Asociación de Confiteros, que representa a los fabricantes de dulces, tales como Butterfingers, Hershey y Skittles.

La investigación que respalda a Coca-Cola y Pepsi también ha llegado a la altamente improbable e irresponsable conclusión de que beber soda de dieta es más útil para perder peso que beber agua pura.33

La Investigación Tendenciosa Utilizada en la ‘Guerra de Propaganda’

Según informó Time Magazine:34

"Esta no es la primera vez que la industria de las sodas o del azúcar ha sido criticada por interferir con la salud pública. En octubre, un estudio publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine informó que, entre el 2011 y 2015, 96 organizaciones nacionales de salud aceptaron dinero de Coca-Cola, PepsiCo o ambas compañías.

En 2015, se reveló que Coca-Cola financió una organización llamada Red Global del Balance Energético (GEBN, por sus siglas en inglés), que trató de darle un giro a los mensajes de salud pública que se enfocaban en la alimentación y ejercicio.35

‘La realidad es que en este momento estamos en una guerra de salud pública contra la diabetes’, dice Schillinger. En todas las guerras hay propaganda. Lo que la población debe restarle [a estos descubrimientos] es que nos han engañado. Si excluye los estudios financiados por la industria y solamente se enfoca en los estudios financiados independientemente, es evidente que las bebidas endulzadas causan obesidad y diabetes".

La compañía que expreso públicamente el desacuerdo que tenía con sus pares de ILSI, Mars Inc., emitió un comunicado para indicar que el artículo "socava la labor de los funcionarios de salud pública y hace que toda la investigación financiada por la industria se vea mal".36

¿A Que Nos Referimos con Demasiada Cantidad de Azúcar?

En 1812, las personas consumían aproximadamente 9 gramos de azúcar por día.37 Eso equivale a consumir aproximadamente una lata de soda cada cinco días. El Instituto Nacional del Cáncer estima que actualmente el habitante promedio en los Estados Unidos consume 15 cucharaditas de azúcar añadida por día.38

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades establecen que el porcentaje promedio del total de calorías de azúcares añadidos diarios es aproximadamente 13 %.39

Como fue señalado por Schillinger,40 si la población siguiera las directrices para restringir el azúcar a 5 o 10 % de las calorías diarias, "esto significaría que las ganancias de las empresas de comida chatarra se reducirían a la mitad. Por lo que está en juego, tanto una gran cantidad de dinero, como muchas vidas".

Podría reconocer que su pastel, caramelos o dulces tienen un alto contenido de azúcar, pero no podría pensar lo mismo acerca de sus condimentos, aderezos para ensaladas, alimentos enlatados y bebidas que no son sodas.

Por ejemplo, tan solo 2 cucharadas de salsa de barbecue podrían contener hasta 10 gramos de azúcar.41 Además, hay diferentes tipos de azúcares y jarabes secos que podrían pasar desapercibidos al leer las etiquetas. Algunos ejemplos de azúcares añadidos que es posible que desconozca, incluyen entre otros a los siguientes:42

Melaza negra

Jarabe para untar

Cristales de jugo de caña

Jugo de caña evaporado

Caramelo

Jarabe de algarrobo

Jugo de frutas

Miel

Concentrado de jugo de fruta

Jarabe de arroz integral

Sólidos de jarabe de maíz

Cristales de Florida

Miel de caña

Miel de maple

Melaza

Jarabe de refinador

Jarabe de sorgo

Sucanat

Dextrina

Turbinado

Malta de cebada

Jarabe de maíz

Dextrina

Dextrosa

Malta diastática

Etil maltol

Glucosa

Sólidos de glucosa

Lactosa

Jarabe de malta

Maltosa

D-ribosa

Jarabe de arroz

Galactosa

Maltodextrina

Ricino

Debido a que ha habido una mayor atención de los medios de comunicación, y a la demanda de los consumidores, algunas empresas han comenzado a hacer cambios menores.

Por ejemplo, Yoplait redujo el contenido de azúcar de su popular yogur de fresa de 26 gramos--1 gramo menos que una barra de Snickers43—a 18 gramos.44 Sin embargo, ¡un solo yogur, con un límite máximo de 25 gramos, equivale a 72 % de su requerimiento diario!

Como Acabar con su Adicción al Azúcar

El azúcar le ocasiona un daño muy real a su cuerpo y células, y la adicción a esta sustancia también es muy real. Existen varias estrategias que podría utilizar para reducir o eliminar el consumo de azúcares añadidos, mientras disfruta de sus alimentos y se siente satisfecho después de comer.

El Conocimiento es Poder

Hacer cambios permanentes en su estilo de vida y opciones alimenticias es más fácil cuando se conoce la razón del cambio. En mi artículo anterior titulado, "La Verdad Sobre la Adicción al Azúcar", podrá ver una lista breve de las 76 formas diferentes en las que el azúcar afecta negativamente a su salud.

Reduzca su Consumo de Carbohidratos Netos

El azúcar es metabolizado como un carbohidrato en su cuerpo, lo cual aumenta sus niveles máximos de insulina y azúcar en la sangre. Sus carbohidratos netos son calculados al tomar en consideración el total de gramos de carbohidratos y restarle el total de gramos de fibra.

Al consumir una cantidad de carbohidratos netos inferior a 100 gramos por día, y consumir una cantidad tan mínima como 50 gramos por día--para tener una alimentación saludable--será posible reducir el antojo de comer dulces.

Si durante mucho tiempo ha consumido una cantidad de 50 gramos o menos de carbohidratos netos, sería prudente aumentarla de 100 a 150 gramos por día, una o dos veces por semana, a menos que padezca una enfermedad grave.

Consuma Alimentos Reales

Si un alimento viene en una presentación en caja, enlatado o embotellado, probablemente también ha sido procesado y podría contener azúcar añadido.

Los alimentos enteros, orgánicos, no transgénicos (GE, por sus siglas en inglés) le proporcionan a su cuerpo la nutrición que necesita para funcionar de manera óptima, así como los azúcares naturales unidos a la fibra, que reducen su nivel de carbohidratos netos.

Lea las Etiquetas

En los alimentos procesados ​​que compre, lea la etiqueta para verificar los ingredientes que representan a los azucares, y de esta manera evaluar la cantidad total que contienen. Cuanto menos azúcar consuma, menos antojos tendrá.

Utilice Endulzantes Más Seguros

No todos los sustitutos del azúcar son iguales. Evite utilizar endulzantes artificiales, tales como el aspartame. Algunas de las opciones que son más seguras incluyen a Stevia, Lo Han Guo (también deletreado Luo Han Kuo), y la glucosa pura (dextrosa).

Al contrario de la fructosa, la glucosa podría ser utilizada directamente por cada célula de su cuerpo, y como tal, es una alternativa de azúcar mucho más segura. Sin embargo, aumentará su consumo neto de carbohidratos.

Reduzca Gradualmente el Azúcar que Añade

Si hacerlo súbitamente no le ha funcionado en el pasado, intente reducir paulatinamente la cantidad de azúcar que agrega a sus bebidas. Esto le ayuda a proporcionarle a su paladar el tiempo para adaptarse a beber su té o café favorito, sin necesidad de añadir algún endulzante.

Aumente Su Consumo de Grasas Saludable en Sus Alimentos

Agregar grasas hace que se satisfaga más rápidamente con sus alimentos y comida, al reducir su antojo de comer algo dulce posteriormente. Los aguacates, aceite de coco, frutos secos y las semillas aumentan sus niveles de grasas saludables, le hacen sentir satisfecho y reducen su antojo de comer dulces.

Incluya Alimentos Fermentados

Los alimentos fermentados ayudan a que tenga una buena salud digestiva, mejoran su microbioma intestinal, y su sabor naturalmente ácido ayuda a reducir su antojo de comer dulces.

Pruebe el Turbo Tapping

Es común comer por cuestiones emocionales y estrés. Al utilizar las Técnicas de Liberación Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) pueden abordar sus niveles de estrés y la incomodidad que posiblemente sienta al eliminar la comida chatarra de su alimentación. El

Turbo Tapping es una forma de EFT diseñada específicamente para abordar la adicción al azúcar, y bien vale la pena intentar hacerlo si tiene problemas para dejar de consumir sodas y otros tipos de dulces.

+ Fuentes y Referencias
Publique su comentario