Es Verdad, Podría Morir Por Tener el ‘Corazón Roto’, y Ser Optimista Aumenta su Longevidad

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Enero 12, 2017 | 34,005 vistas

Historia en Breve

  • El síndrome del corazón roto (cardiomiopatía por estrés o miocardiopatía de takotsubo) es una condición médica real, provocada por un gran trauma o estrés agudo, tal como la muerte de un ser querido
  • Los estudios han demostrado que la pérdida de un ser querido plantea su propio riesgo de muerte súbita, conocido como el "efecto del duelo". Incluso, existe evidencia que muestra que la enfermedad del cónyuge aumenta el riesgo de mortalidad de la pareja
  • Tener una actitud positiva ante la vida ha demostrado ser el factor más influyente en los estudios de longevidad

Por el Dr. Mercola

El 27 de diciembre 2016, la actriz Carrie Fisher, de 60 años, murió de un ataque cardiaco. Al día siguiente, su madre, la actriz Debbie Reynolds murió de un derrame cerebral. A raíz de la pérdida de estos dos populares iconos de Hollywood, muchos se han preguntado si realmente se puede morir de un corazón roto.1,2,3

La respuesta corta a esa pregunta es una afirmación. El síndrome del corazón roto (conocido como cardiomiopatía por estrés o miocardiopatía de takotsubo) es una condición médica real desencadenada por un trauma o estrés agudo y significativo, como la muerte de un ser querido.

De hecho, su corazón y mente están estrechamente interrelacionados, y sus estados mentales podrían tener una clara influencia en la salud cardiaca y longevidad en general.

Síntomas y Riesgos del Síndrome del Corazón Roto

Los síntomas del síndrome del corazón roto son muy similares a los de un ataque cardíaco, incluyendo dolor en el pecho y falta de aire. La diferencia es que el corazón no presenta un daño real para activarlo. Asimismo, tener un estrés o trauma extremo podría desencadenar un derrame cerebral hemorrágico lo que causaría un aumento dramático o un cambio en la presión arterial.

Según la Fundación Británica del Corazón, el síndrome del corazón roto es un "trastorno temporal en el que el músculo cardíaco se debilita repentinamente o se aturde". El ventrículo izquierdo, que es la cámara cardiaca más grande, también cambia de forma, lo que se suma a la disfunción temporal.

Se cree que esta repentina debilidad cardiaca se debe a la liberación repentina de grandes cantidades de adrenalina y otras hormonas del estrés.

La adrenalina aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, y se ha sugerido que esto podría contraer las arterias que suministran sangre a su corazón, o incluso se unen directamente a las células cardiacas, lo que permite que grandes cantidades de calcio entren y provoquen que las células sean temporalmente incapaces de funcionar correctamente.

Si bien la mayoría se recuperará exitosamente--en algunas personas--cuando el ventrículo izquierdo cambia de forma, podría desencadenar un ataque cardíaco fatal. Se estima que el 90% de los casos del síndrome del corazón roto ocurre en mujeres.

Se cree que tener antecedentes de problemas neurológicos, tales como trastornos convulsivos y/o antecedentes de problemas de salud mental, aumenta su riesgo.4 Aunque este padecimiento podría ser posiblemente mortal y requiere atención médica inmediata, por lo general es un trastorno temporal que no deja daños permanentes.

El Efecto del Duelo

Una serie de estudios han demostrado que la pérdida de un ser querido aumenta su propio riesgo de muerte súbita, también conocido como "efecto del duelo". Incluso hay pruebas que demuestran que la enfermedad de un cónyuge aumenta el riesgo de mortalidad de la pareja.

Un estudio realizado en 20065, y publicado en la revista New England Journal of Medicine (NEJM) encontró que el riesgo de muerte aumentó después de la hospitalización de un cónyuge, en donde algunos padecimientos causaron un efecto más pronunciado que otros.

Por ejemplo, en el caso de una mujer que fue hospitalizada por cáncer de colon, esto no se asoció con un mayor riesgo de muerte para su cónyuge, ser hospitalizado por un derrame cerebral plantea un riesgo del 6 % de muerte del cónyuge.

Ser hospitalizado por insuficiencia cardiaca congestiva elevó el riesgo de muerte del cónyuge en un 12 %, y una fractura de cadera u otra fractura grave lo elevó en un 15 %.

El mayor riesgo de muerte después de la hospitalización de un cónyuge fue causado por una enfermedad psiquiátrica, lo cual elevó el riesgo en un 19 %, y la demencia, aumentó el riesgo de la muerte del cónyuge en un 22 %.

Un estudio realizado en 20116 encontró que, después de la muerte del cónyuge, las probabilidades de sobrevivir--al cónyuge que muere--permanecen elevadas durante seis meses (el efecto de la viudez), independientemente de su sexo y edad.

Un estudio realizado en 20127 encontró que perder a una persona importante en su vida aumenta 21 veces el riesgo de tener un ataque cardiaco al día siguiente, y 6 veces, durante la siguiente semana.

El riesgo de ataque cardíaco comenzó a disminuir después de que había pasado un mes, tal vez porque es cuando los niveles de las hormonas del estrés comienzan a equilibrarse.

Un cuarto estudio, publicado en 2014, encontró que la muerte de un cónyuge podría duplicar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral al mes siguiente.8

El Vínculo Entre la Salud Cardíaca y la Salud Mental

Hay una convincente relación entre la salud cardiaca y mental. Por ejemplo, padecer un trastorno de ansiedad o depresión que no ha sido atendida, aumenta sus probabilidades de tener un ataque cardiaco o desarrollar una enfermedad cardíaca. De nuevo, las hormonas del estrés son una principal causa de ello.

Otros estudios que demuestran la relación entre los estados psicológicos y la salud cardiaca incluyen:

Un estudio realizado en 2011, encontró que los que reportaron los niveles más elevados de satisfacción en áreas como su vida profesional, sexual y familiar, tenían un menor riesgo de una enfermedad cardíaca.9

Al año siguiente, los investigadores de Harvard revisaron más de 200 estudios sobre este tema, donde de nuevo concluyeron que las personas que son más optimistas, y están más satisfechas con su vida, tienen un menor riesgo de enfermedades cardíacas y derrame cerebral.10

Otro estudio demostró que ser pesimista estuvo relacionado con tener un riesgo 19 % mayor de morir, durante un período de 30 años.11

Después de examinar durante 11 años la relación entre el optimismo y la salud cardiaca en más de 5,100 adultos de los diversos grupos étnicos, los investigadores concluyeron que las personas que presentan una actitud más optimista hacia la vida experimentaron una salud cardiovascular significativamente mejor a largo plazo.

Las personas más optimistas fueron hasta 76 % más propensas a tener el rango ideal de puntuación total en la salud.12,13

De acuerdo con Julia Boehm, becaria de investigación en el departamento de sociedad, desarrollo humano y salud, y autora de uno de los estudios más recientes que analizan el optimismo y las enfermedades cardiovasculares (CVD, por sus siglas en inglés):14

"La ausencia de lo negativo no es lo mismo que la presencia de lo positivo. Los factores como el optimismo, satisfacción en la vida y felicidad están asociados con un menor riesgo de CVD, independientemente de factores como la edad de una persona, el nivel socioeconómico, fumar, o el peso corporal".

El coautor Eric Kim agregó:

"Si bien, en la actualidad, la mayoría de los esfuerzos médicos y de salud pública se centran en reducir los factores de riesgo de enfermedades, cada vez hay una mayor cantidad de evidencia de que mejorar la resistencia psicológica también podría hacer una diferencia.

Nuestras nuevas conclusiones sugieren que debemos hacer el esfuerzo para impulsar el optimismo, lo que ha demostrado estar asociado con comportamientos y maneras más saludables de afrontar los desafíos de la vida".

Su Mente Influye en Su Salud de Muchas Maneras

Su corazón no es el único órgano o sistema corporal que es influenciado por su perspectiva mental. Medical News Today15 enumera una serie de ejemplos en los que los estudios han demostrado la existencia de un vínculo entre su psicología y salud, al que he añadido algunos más:

Muerte súbita

La investigación muestra que durante la primera semana después de la muerte del cónyuge, la mortalidad se dispara al doble de la tasa normal.

Enfermedades cardíacas y cardiovasculares, derrames cerebrales y ataques cardíacos

Dejar salir su ira de forma explosiva podría ser perjudicial porque desencadena oleadas de hormonas de estrés y daña los revestimientos de los vasos sanguíneos.

Un estudio16 encontró que las personas mayores de 50 años de edad que expresan su ira al arremeter, son más propensas a tener depósitos de calcio en sus arterias coronarias--una indicación de que la persona tienen un alto riesgo de un ataque cardiaco--que sus semejantes más moderados.

Una sistemática revisión17 que involucraba los datos de 5,000 ataques cardíacos, 800 derrames cerebrales y 300 casos de arritmia, también reveló que la ira aumenta el riesgo de infarto en el miocardio, arritmia y apoplejía--y el riesgo aumenta al tener frecuentes episodios de ira.

Problemas gastrointestinales (GI, por sus siglas en inglés)

Padecer un continuo o crónico estrés se ha relacionado a una serie de problemas gastrointestinales, incluyendo a la enfermedad inflamatoria intestinal y el síndrome del intestino irritable.

Cada vez es más claro que el cerebro, sistema inmunológico y sus bacterias intestinales están estrechamente vinculados. Por ejemplo, el autismo, está asociado con problemas gastrointestinales y posiblemente una reacción excesiva en el sistema inmunológico.

Cáncer

Su perspectiva tiene un efecto en su capacidad para recuperarse del cáncer. La calidad y cantidad de apoyo psicológico también hace una diferencia en las tasas de supervivencia.

HIV

Se ha demostrado que tener un mayor nivel de estrés y un menor apoyo de familiares y amigos aceleran la progresión de la infección del Virus de Inmunodeficiencia Humana (HIV, por sus siglas en inglés).

Alergias

Los padecimientos cutáneos, tales como la psoriasis y el eczema, tienen un origen psicológico. Es el mismo caso en cuestión del asma. Todos tienden a empeorar cuando hay un nivel elevado de estrés.

Cicatrización de heridas

Se ha demostrado que el estado psicológico del paciente afecta su tasa de curación. Como se observa en el artículo destacado: "Por ejemplo, padecer mucho miedo o angustia antes de una cirugía se relacionó con tener peores resultados, incluyendo largas estancias en el hospital, más complicaciones postoperatorias y mayores tasas de rehospitalización.

En un estudio sobre pacientes con heridas crónicas de la parte inferior de la pierna, los que informaron los niveles más elevados de depresión y ansiedad, mostraron tener un significativo retraso en la cicatrización".

Inflamación

Se ha demostrado que las estrategias para aliviar el estrés, tales como la meditación, promueven la actividad génica antiviral y reducen la expresión génica inflamatoria.

El Optimismo Promueve la Longevidad

De hecho, tener una perspectiva positiva sobre la vida, ha demostrado ser el factor más influyente en los estudios de longevidad. Curiosamente, los comportamientos saludables no pueden explicar plenamente el impacto que el optimismo tiene en la mortalidad.

Algunos investigadores creen que el optimismo tiene un efecto directo sobre los sistemas biológicos. De hecho, si bien la medicina convencional continúa siendo renuente en admitir que su estado emocional tiene un impacto importante en la salud general y la longevidad, un artículo publicado en 2013 en la revista Scientific American18 analiza una serie de avances interesantes en el campo emergente de la psiconeuroinmunología (PNI, por sus siglas en inglés).

Los investigadores han descubierto que su cerebro y sistema inmunológico están conectados. Las conexiones entre el sistema nervioso y los órganos relacionados con el sistema inmunológico, tales como el timo y la médula ósea, permiten la interferencia entre los dos sistemas.

Además, sus células inmunológicas tienen receptores para los neurotransmisores, lo que sugiere que podrían ser más o menos influenciados directamente por ellos.

El Estrés Altera la Función Inmunológica y la Expresión Genética

Por ejemplo, se ha demostrado que el estrés reduce la actividad de las células inmunológicas antivirales. Asimismo, el estrés aumenta los niveles de anticuerpos para los virus comunes como Epstein-Barr, lo que sugiere que el estrés puede reactivar los virus que de otra forma estarían latentes en su cuerpo.

Además, se ha demostrado que quejarse por un incidente estresante aumenta sus niveles de proteína C-reactiva (un marcador de inflamación).19 La investigación también ha demostrado que los diversos tipos de estrés alteran a diferentes partes de su sistema inmunológico.20

Un breve estrés, tal como decir un discurso o hacer un examen, tiende a suprimir la inmunidad celular (inmunidad adquirida y mediada por los linfocitos de células T específicas para antígenos; involucrada en la resistencia a las enfermedades infecciosas), que al mismo tiempo, preserva la inmunidad humoral (que se refiere a la producción de anticuerpos y los procesos que le acompañan).

Como resultado, es posible que se encuentre más vulnerable al resfriado común o a la gripe.

Estrés crónico, como en el caso de cuidar del cónyuge o un padre que padezca demencia, esto suprime los dos componentes del sistema inmunológico, lo cual le hace más susceptible no solo a las enfermedades infecciosas, sino a todas las enfermedades.

Incluso, sus estados mentales tienen repercusiones genéticas. En un estudio,21 la soledad crónica estuvo asociada con una regulación ascendente y descendente de genes específicos.

Los genes implicados en la regulación de la respuesta inflamatoria fueron regulados ascendentemente, mientras que los genes implicados con el control antiviral fueron regulados descendentemente. El resultado final fue una menor función inmunológica. En las personas socialmente activas, sucedió todo lo contrario.

El Secreto de las Personas Felices

Quizás uno de los mayores regalos que tiene el ser humano es ser capaz de manifestar emociones positivas y felicidad. Pero, en cierta medida, ser feliz es una elección que debe realizar, al igual que la elección de hacer ejercicio o comer saludablemente.

La felicidad proviene del interior--no es lograda solo por las circunstancias. Es por eso que, si realmente quiere ser feliz, primero tiene que trabajar en sí mismo.

Curiosamente, la autoaceptación parece ser uno de los factores más importantes que pueden producir un sentido más consistente de felicidad.

En una encuesta22 que realizó la asociación de caridad Action for Hapiness a 5,000 personas, se les solicitó a los participantes que se autocalificaran entre 1 y 10, en relación a diez hábitos que están científicamente vinculados a la felicidad.

Si bien los 10 hábitos están fuertemente vinculados a la satisfacción general de la vida, la "aceptación" fue el indicador más determinante. En total, la encuesta resultó en la siguiente lista de las 10 Claves Para Llevar una Vida Más Feliz:

Mejore Su Proporción de Positividad

Según Barbara Fredrickson, psicóloga e investigadora de emociones positivas, la mayoría de los habitantes en los Estados Unidos tienen dos experiencias positivas por cada experiencia negativa.

Suena bien, ¿verdad? Por desgracia, esta proporción de positividad de 2:1 es apenas la suficiente como para poder vivir. Con el fin de tener un desarrollo emocional, la investigación de Fredrickson23 muestra que necesita tener una proporción 3:1. Es decir, necesita tener tres emociones positivas por cada emoción negativa.

Solo el 20 % de los habitantes en los Estados Unidos alcanza esta crítica proporción, lo que significa que el 80 % no lo logra.

Aún más desalentador es que, las investigaciones más recientes sugieren que casi el 25 % de las personas no disfruta ningún aspecto de su vida en lo absoluto, y las tasas de mortalidad en este grupo de personas fueron también las más altas, en comparación con las personas que reportaron niveles más elevados de continua satisfacción en la vida.24

(Además, otra reciente investigación confirma que tener una actitud positiva ante la vida durante la mediana edad, es equivalente a tener una mayor longevidad).25

Según Fredrickson, experimentar emociones positivas también aumenta la intuición y creatividad, mientras que amplía su perspectiva. A su vez, tener una mente más amplia le ayuda a obtener importantes recursos personales como conexiones sociales, estrategias para enfrentar obstáculos, y conocimientos ambientales, que le ayudarán a prosperar.

En 2013, un estudiante graduado, Nick Brown, y sus colegas, publicaron una respuesta crítica26 para el artículo de Fredrickson, al afirmar que sus postulados matemáticos eran defectuosos y que la proporción de positividad de 3:1 era "totalmente infundada".

Si bien, American Psychologist se retractó formalmente de los elementos del modelo matemático del artículo, Fredrickson continuó sosteniendo sus resultados.

En una refutación, ella señala:27

"Aún cuando es eliminado el--ahora cuestionado--modelo matemático de Losada, existe una gran cantidad de pruebas que continúan sustentando la conclusión de que, dentro de sus límites, tener una proporción de positividad más elevada es un indicador de la mejoría en la salud mental, y otros resultados beneficiosos...

En el mejor de los casos, la ciencia, se autocorrige. Ahora, podemos ser testigos de tal autocorrección en la acción, ya que los argumentos matemáticamente precisos sobre la proporción de positividad dan pie a que se susciten declaraciones heurísticas tales como 'más alto es mejor, dentro de los límites'. Si bien esta nueva declaración tal vez es menos dramática, sigue siendo igual de útil".

No Trate de Evitar Experiencias Negativas—Enfóquese en Crear Experiencias Positivas

Con el fin de ser más feliz podría pensar que el primer paso sería eliminar las experiencias negativas de su vida, pero a menudo estas están fuera de su control. En vez de ello, enfóquese en crear experiencias positivas. Esto es algo que prácticamente todo el mundo puede hacer. Incluso, los momentos ordinarios podrían ser una fuente de gran satisfacción.

Por ejemplo, si tiene una hora libre, ¿la invierte en hacer algo divertido? ¿O en hacer las tareas domésticas, un proyecto de trabajo adicional o trabajar de alguna otra manera? De acuerdo con el investigador de felicidad, Robert Biswas-Diener, Ph.D, este última es una "forma disminuida de locura".28

Para liberarse de esta trampa, haga el propósito de programar sus semanas en torno a eventos (o actividades ordinarias) que le hagan sentir realmente feliz y vivo. Para obtener consejos de "gente normal" que reporta elevados niveles de satisfacción en la vida, vea este artículo en The Guardian.29

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Live Science December 29, 2016
  • 2 BBC December 29, 2016
  • 3, 4 CNN December 29, 2016
  • 5 NEJM 2006; 354:719-730
  • 6 PLOS One August 17, 2011
  • 7 Circulation 2012 Jan 24;125(3):491-6
  • 8 Live Science February 24, 2014
  • 9 European Heart Journal 2011 Nov;32(21):2672-7
  • 10 New York Times April 23, 2012
  • 11 Mayo Clin Proc. 2000 Feb;75(2):140-3
  • 12 University of Illinois January 8, 2015
  • 13 Time January 12, 2015
  • 14 Prevent Disease December 13, 2016
  • 15, 20 Medical News Today February 3, 2016
  • 16 USA Today March 7, 2007
  • 17 European Heart Journal 2014 Jun 1;35(21):1404-10
  • 18 Scientific American November 27, 2013
  • 19 Cousins Center for Psychoneuroimmunology
  • 21 Genome Biology 2007, 8:R189
  • 22 Action for Happiness
  • 23 Am Psychol. 2005 Oct; 60(7): 678–686
  • 24 Medical News Today December 27, 2016
  • 25, 29 The Guardian December 16, 2016
  • 26 Am Psychol. 2013 Dec; 68(9):801-13
  • 27 Am Psychol. 2013 Dec; 68(9):814-22
  • 28 TIME September 28, 2014