Los Pediatras Ahora Advierten que 'Es Peligroso Decir que la Lactancia Materna es Algo Natural'

Lactancia

Historia en Breve -

  • Las decisiones sobre su salud deben tomarse a partir de información basada en hechos y no con base en argumentos bioéticos que intenten influir sobre su conducta
  • Hace poco, autores afirmaron que la palabra "natural" puede implicar un valor adicional que podría orientar las decisiones en contra del uso de productos basados en la ciencia, como los transgénicos, el BPA y las vacunas
  • Los autores tratan de comparar a los grupos a favor de la lactancia materna con los que no creen en las vacunas, y afirman que la "postura contra las vacunas tiende a coincidir con la confianza e interés en la medicina complementaria y alternativa"

Por el Dr. Mercola

Es importante que las decisiones que afectan su salud y la de sus hijos, estén cimentadas sobre información clara basada en hechos, que no se encuentre influenciada por aquellos que podrían beneficiarse económicamente de ellas.

En años anteriores, esto quedó bastante demostrado en los resultados de estudios financiados por la industria, los cuales difieren mucho de los resultados de estudios no influenciados por ésta.1

Por ejemplo, los estudios financiados por la industria azucarera afirmaron que las grasas son el principal desencadenante de las enfermedades cardíacas, aun cuando las investigaciones han demostrado que el azúcar y las grasas trans son los culpables de estas enfermedades.

Durante años la industria tabacalera ocultó el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Esta desinformación afectó la salud de innumerables personas.

A lo largo de los años, la lactancia materna ha sufrido algunas de las mismas recomendaciones equivocadas.

Tras el desarrollo y fabricación de fórmulas para bebés, se recomendó a las madres alimentar a sus hijos con biberón con el fin de mejorar la salud de los niños. Hoy en día, varios estudios demuestran que la lactancia materna es más beneficiosa, tanto para usted como para su bebé.

Un reciente estudio sobre bioética (la ética en la investigación médica y biológica) publicado en la revista Pediatrics, aconseja a los pediatras que es hora de dejar de referirse a la lactancia materna como algo "natural".2

Sin embargo, si bien el artículo se centra en la lactancia materna, parece estar dirigido a reforzar el programa de vacunación.

La Ciencia Lucha Contra lo 'Natural'

Los autores Jessica Martucci, Ph.D., y Anne Barnhill, Ph.D., publicaron un pequeño ensayo3 en la revista Pediatrics, en el que se discute el uso de la palabra "natural" para describir a la lactancia materna. Su opinión está en contra del uso de esta palabra y se basa en una publicación anterior del Nuffield Council on Bioethics.4

El informe de 109 páginas del Nuffield Council trata de clasificar y comprender cómo el término "natural" puede afectar el proceso de toma de decisión de un individuo, cuando se trata del cuidado de su salud. Ellos manifestaron:5

"Elogiar, alabar o [favorecer] algo con base en su condición de natural, o [criticar], condenar o desaprobar algo por no ser natural, vincula la idea de lo natural con un valor".

Con esto como base de su argumento, los autores recomiendan que el término "natural" no sea usado por los pediatras para fomentar la lactancia materna entre las nuevas mamás. Es casi lo contrario a las iniciativas de lactancia materna publicadas por la Academia Americana de Pediatría,6 que afirman:7

"La lactancia materna y la leche humana son los criterios normativos para la alimentación y nutrición del recién nacido.

Teniendo en cuenta las ventajas documentas que brinda la lactancia materna en materia de salud y neurodesarrollo a corto y largo plazo, la nutrición infantil debe considerarse un problema de salud pública y no sólo una opción de estilo de vida".

Al parecer la suposición subyacente de los autores es que las iniciativas de salud pública deben crearse con base en la hipótesis de que los individuos no pueden diferenciar entre lo que es natural o normal y lo que es saludable. Los autores proponen:8

"Promover la lactancia materna como "natural" podría ser un problema ético y, aún más preocupante, podría reforzar la creencia de que los enfoques "naturales" son supuestamente más saludables. A la larga, esto puede dificultar el logro de los objetivos de salud pública en otros contextos, en particular la vacunación infantil".

El Valor de lo 'Natural'

La definición de lo natural es "proveniente de o formado por la naturaleza".9 En ningún punto de esta definición se supone un valor extra sobre lo natural como más saludable.

De hecho, hay muchas fuentes de productos naturales que no son seguras, y una de ellas es la amapola, fuente natural de los medicamentos opiáceos.10

En un artículo publicado meses después de la primer publicación de la revista Pediatrics, Martucci describe la reacción que ella y su colega experimentaron.

Describió cómo muchos grupos se ofendieron por la manera en que su artículo define a las personas que creen en trabajar con el cuerpo como promotor de la salud, en lugar de comenzar con la tecnología para el tratamiento de enfermedades. En el artículo original, Martucci y Barnhill escribieron:

"Los estudios han demostrado que los padres que se resisten a la vacunación tienden a frecuentar personas de ideas afines y creencias similares.

Esta postura en contra de las vacunas, tiende a coincidir con la confianza e interés por la medicina complementaria y alternativa, la desconfianza en la autoridades institucionales y un fuerte compromiso e interés por la información sobre salud, la autonomía y las prácticas de vida saludable".

Mientras que los autores pueden haber hecho esta afirmación de forma negativa, esta es una evaluación importante acerca del cambio de pensamiento que se está dando en la actualidad.

Los médicos y las instituciones ya no son quienes determinan lo que es mejor para su salud. En cambio, ahora las personas están asumiendo la responsabilidad de aprender cómo mantener su propia salud.

En su refutación, Martucci se describió a sí misma como una "simpatizante natural de la maternidad", hasta que se publicó su artículo en Pediatrics.11 Ella y Barnhill se inquietaron cada vez más por la manera en que los organismos gubernamentales utilizaban lo "natural" para tratar los asuntos de salud pública.

A partir de esto surgió una observación que por último dio pie a su artículo:12

"Los argumentos acerca de lo "natural" que son utilizados por las personas que no creen en las vacunas con el fin de criticar los esfuerzos de salud pública, parecían muy alusivos a los argumentos de lo "natural" que utilizan las autoridades de salud pública para promover la lactancia materna".

Comparando Naranjas con Manzanas

Aunque los argumentos bien intencionados de Martucci y Barnhill pueden aparecer en la superficie, están comparando dos iniciativas diferentes de salud pública mediante su modelo, el cual implica la incapacidad de reconocer la diferencia entre "natural" y "saludable" o "seguro", y comparan los beneficios de la lactancia materna con los riesgos asociados con la vacunación. Escriben:13

"Mientras tanto, las sustancias sintéticas, los productos y las tecnologías producidas por la industria en masa (en particular, las vacunas) se consideran "antinaturales" y con frecuencia levantan sospechas y desconfianza. Parte de este sistema de valores es la percepción de que lo natural es más seguro, más saludable y menos riesgoso".

La unión entre la lactancia materna, que no está vinculada a riesgos, y las vacunas, que tienen una larga historia de efectos secundarios asociados con los medicamentos, no es una casualidad. Y es posible que pretendan hacer una comparación entre ambas, sugiriendo que son igual de seguras.

La reacción del artículo se ha centrado en la lactancia materna. Sin embargo, es probable que el tema subyacente no sea el argumento de que la palabra "natural" puede tener un valor adicional que podría influir en una decisión de salud médica, sino que podría influir de forma negativa la decisión de vacunarse.

Es interesante que ambos autores14,15 hayan sido empleados de la misma institución que el Dr. Paul Offit, director del centro de educación sobre vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia, y profesor de vacunología en la Perelman School of Medicine de la Universidad de Pensilvania.

El libro de Offit, "Los falsos profetas del autismo", fue objeto de una investigación después de que él y su editor, Columbia University Press, fueran demandados por inventar una conversación en línea.16 Offit también ha sido bastante criticado por obtener millones en regalías de una vacuna que él inventó y promueve en demasía.17

En fechas más recientes, escribió acerca de llevar una alimentación libre de gluten. En su artículo apoya los beneficios de los productos basados en la tecnología incluidos los alimentos transgénicos, el BPA y el consumo de alimentos a base de trigo. Dice:18

"En Whole Foods, puede comprar productos garantizados libres de: (1) uno de los avances científicos más importantes del siglo XX ('libre de transgénicos); (2) una resina química que la Administración de Alimentos y Medicamentos, así como todos los demás organismos reguladores que han analizado este tema han declarado seguro ('libre de BPA'); y (3) un componente del trigo que causa una enfermedad que afecta a cerca del 1 % de la población de los Estados Unidos ('libre de gluten')".

¿Es Posible Estar Tan Limpio?

Como la civilización pasó de vivir al aire libre, en la tierra y bajo el sol, al interior de edificios, nuestros niños han estado menos expuestos a una variedad de gérmenes.

La reducción de esta exposición puede haber dado lugar a un incremento en las enfermedades y padecimientos. La mayoría de los papás se preocupan por los gérmenes que sus hijos pueden obtener del suelo, chupones y juguetes, sin embargo, la exposición a algunos gérmenes puede ayudar a desarrollar un sistema inmunológico más fuerte al poblar el microbioma intestinal. 19

Un estudio reciente20 comparó el sistema inmunológico de los niños que crecieron en una comunidad amish, por lo general en pequeñas granjas unifamiliares; con niños huteritas, quienes son similares genéticamente pero viven en granjas más industrializadas.

Encontraron que los niños amish, cuyo ambiente era rico en una variedad de microbios, tenían tasas de asma inusualmente más bajas que las de sus contrapartes en la investigación.

Aunque no hay duda de que la mejora de la higiene ha salvado a muchos niños y adultos de enfermedades, padecimientos e infecciones, el movimiento para erradicar todos los gérmenes cercanos puede haber sido contraproducente. Las vacunas son la respuesta de la industria farmacéutica para corregir esta situación.

Sin embargo, estas opciones promovidas por las compañías farmacéuticas no atienden las dificultades que hay en la forma en que el cuerpo responde a los gérmenes, y no son la solución. Los estudios demuestran que ahora lo importante es lograr un equilibrio entre la protección contra el descontrol de enfermedades y la creación de un ambiente estéril donde el sistema inmunológico no enfrente un desafío al desarrollarse de manera normal. Poblar el microbioma de los niños es fundamental para tener un sistema inmunológico fuerte, y los bebés lo reciben durante la lactancia.21

Las Vacunas No Están Exentas de Riesgo

Las compañías farmacéuticas obtuvieron inmunidad contra las lesiones y muertes ocasionadas por las vacunas después de que el Congreso y la Corte Suprema de los Estados Unidos determinaran que las vacunas aprobadas eran inevitablemente inseguras.22

Esto se convirtió en esencia, en una "vía libre", que protege a los fabricantes y médicos de quienes demandaban por muerte o lesiones a causa de las vacunas. En esta entrevista, la Dra. Suzanne Humphries desarma los argumentos históricos utilizados en defensa de las vacunas.

Sin responsabilidad legal, las compañías farmacéuticas son libres de lanzar vacunas que están escasamente probadas y que han producido resultados dudosos. Sin embargo, su bajo rendiimiento no es el único efecto negativo.

Además del ingrediente activo, todas las vacunas contienen alguna combinación de fluido suspendido, preservativo, estabilizador y potenciadores (adyuvantes).23 Uno de los potenciadores o adyuvantes más comunes, que es utilizado en las vacunas atenuadas y se proporciona a niños en desarrollo neurológico, es el aluminio.

De manera ilógica, los niños son inyectados con una substancia neurotóxica conocida--el aluminio. Como se señaló en un estudio realizado por Luciia Tomlienovic y Christopher Shaw:24

"El aluminio es una neurotoxina experimental demostrada y es la vacuna adyuvante más comúmente usada. A pesar de casi 90 años de uso generalizado del aluminio adyuvante, el conocimiento médico científico sobre su mecanismo de acción todavía es muy escaso.

También hay una escases de información preocupante, sobre la toxicología y farmacocinéticas de estos compuestos.

A pesar de esto, la idea de que el aluminio en las vacunas es seguro parece estar bastante aceptado. Sin embargo, la investigación experimental, demuestra con claridad que los aluminios adyuvantes tienen el potencial para conducir a serios desórdenes inmunológicos.

En particular, el aluminio como adyuvante contiene un riesgo para la autoinmunidad, inflamación del cerebro a largo plazo y complicaciones neurológicas asociadas y por lo tanto podría tener importantes efectos nocivos en general como consecuencias para la salud".

El Aluminio No es un Metal Pesado Esencial

Offit argumenta que "el aluminio es un metal esencial… se cree que desempeña un rol importante en el desarrollo de un feto saludable"25

Sin embargo, es una minoría, tal como la mayoría de los científicos que no están asociados con la industria de las vacunas lo reconocen; mientras que el aluminio se encuentra en la mayoría de los humanos, no es un elemento requerido por los sistemas, ni participa en procesos biológicos.26

Estudios han demostrado su falta de participación en los procesos biológicos,27 y sus resultados neurotóxicos en el cuerpo.28,29

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también afirman que la acción del aluminio dentro del cuerpo de un niño no es el mismo que en el de un adulto, puesto que los niños no están maduros neurológicamente, tienen más susceptibilidad a los químicos peligrosos y a sus influencias fisiológicas como consecuencia de su exposición.30

Hoy en día, los niños en los Estados Unidos son los más vacunados del mundo –y son los que más sufren de enfermedades crónicas. Los CDC reportan que 1 de cada 6 niños, o el 16% de ellos, tienen problemas de aprendizaje; mientras que en 1976 la insidencia era de menos del 1 %.31 En ese mismo periodo entre el 1976 y 2008, se duplicó el número de niños vacunados.

La exposición al aluminio es sólo uno de los retos para la salud que se han identifcado como asociados con las vacunas, tanto para niños como para adultos. Retirar la palabra "natural" de las recomendaciones sobre lactancia materna, no cambiará los efectos secundarios del programa de vacunación en los Estados Unidos.

Es más importante usar iniciativas de salud pública para educar a los individuos sobre su salud acerca de los riesgos y los beneficios con base en hechos según cualquiera de sus decisiones.

Beneficios de la Lactancia Materna para Madre e Hijo

Las fórmulas infantiles, creadas en laboratorio, no pueden reemplazar a la leche materna, sobre todo si se trata de proveer con exactitud los nutrientes que el bebé necesita en el momento que los necesita.

La leche materna es producida con base en las nacesidad de crecimiento del bebé, a diferencia de las fórmulas infantiles que no pueden adaptarse a las necesidades nutricionales del niño.

La leche materna está cargada con nutrientes que contienen factores de crecimiento que preparan el intestino del niño con el fin de promover el desarrollo de un microbioma saludable, así como un sistema inmunológico sano.

La leche materna también contiene la cantidad exacta de colesterol que el cerebro de un niño necesita para tener un desarrollo neurológico óptimo. Los bebés que son amamantados también tienen menos infecciones respiratorias, estomacales, intestinales, y de oído que sus contrapartes alimentados con leche de fórmula.

Amamantar beneficia también a la madre, ya que ayuda a quemar más calorías y a deshacerse del "peso del bebé", además, puede reducir el riesgo de desarrollar alguna enfermedad cardiovascular a lo largo de su vida.32

La carga adicional en su metabolismo puede disminuir el requerimiento diabético de insulina, y reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 si sufrío de diabetes gestacional durante el embarazo.33

Mientras que amamantar es un medio saludable y natural para conocer las necesidades nutricionales de su hijo, es importante tener en cuenta que la nutrición de su bebé depende de lo que come.

Algunos medicamentos pueden pasar de la madre al hijo a través de la leche materna, por ejemplo, haga el proceso de lactancia natural, pero sólo de forma tan segura y saludable de acuerdo con los alimentos y medicamentos que consume.

Martucci y Barnhill argumentan que en nuestra sociedad hay un valor adicional en término "natural", lo que la convierte en una palabra peligrosa para usar en iniciativas de salud públicas, y no es una suposición razonable.

En cambio, es importante proveer información basada en hechos con el fin de asegurar que las decisiones sobre salud sean hechas de forma segura, sin importar si las opciones son naturales o creadas en un laboratorio.

Cuando se trata de lactancia materna, no hay duda de que se trata de la decisión más segura y saludable para la gran mayoría de mujeres y niños. Y en realidad, encuentro preocupante que Martucci y Barnhill vayan a arriesgar y desvirtuar el esfuerzo global de la promoción e incremento de la lactancia materna, ya que es un componente escencial para una salud óptima.

Considerando el hecho de que los bebés han sido criados de manera exitosa con leche materna desde los principios de la humanidad, resulta lógico que amamantar sea natural como parece, además, la leche materna es un alimento ideal, saludable y seguro, que proporciona al recién nacido en desarrollo, todo lo que necesita.

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