Esto Es lo Que Sucede Cuando Deja de Fumar

Dejar de Fumar

Historia en Breve -

  • Hace aproximadamente 50 años, casi el 42 % de los adultos fumaba en los Estados Unidos; en 2015 ese número había disminuido en un 15 %, y a los expertos les gustaría que para el 2020 disminuyera hasta un 12 %
  • Las investigaciones han descubierto que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar, ya que las personas entre 50 y 74 años de edad han demostrado aumentar sus beneficios de salud, cada año, después de dejar de hacerlo
  • Cuando deje de fumar, su cuerpo reparará el daño causado por las sustancias químicas tóxicas que contienen los cigarros, ya que esto reduce su riesgo de enfermedades cardiacas, derrames cerebrales y cáncer, por cada año que se mantiene alejado del humo

Por el Dr. Mercola

Hace unos 50 años, casi el 42 % de la población fumaba cigarros.1 Entre el 2005 y 2014, esos números se redujeron de 20 a 17 %, y luego, de nuevo a 15 % en 2015.2 Las autoridades en salud pública esperan que ese número sea inferior a 12 %, en 2020.

Sin embargo, si bien, el número de personas que fuman cigarros tradicionales ha disminuido de manera constante, el número de adolescentes que utilizan cigarros electrónicos sin humo, también conocidos como vaporizadores, ha aumentado constantemente.3

Desde 2011, los adolescentes han fumado menos cantidad, y han hecho más vaporizaciones, y las investigaciones demuestran que es posible que los adolescentes que utilizan vaporizaciones también fumen.

Si fuma, dejar de hacerlo es una estrategia esencial para volver a tener una buena salud. Sin embargo, le recomiendo encarecidamente que primero controle bien su alimentación, ya que las implicaciones de tener una mala alimentación podrían ser mayores que las de fumar, y los que están en el proceso de dejar de fumar podrían empezar a comer más alimentos para ayudarse a aliviar su antojo.

El hábito de fumar está vinculado a una serie de enfermedades crónicas, tales como el cáncer, enfermedades cardiacas y derrames cerebrales. Sin embargo, sus huesos, cerebro, dientes, ojos e incluso su fertilidad podrían ser dañados por el hábito de fumar.

Afortunadamente, su cuerpo tiene una increíble habilidad para sanar. Una vez que deje de fumar, su cuerpo sufrirá cambios en los días, semanas y años posteriores, los cuales se centrarán en limpiar su cuerpo del daño causado por la nicotina, humo y cientos de sustancias químicas que se agregan en el tabaco durante la fabricación de los cigarros.4

Fumar Deteriora Su Cuerpo desde Adentro Hacia Afuera

Exponerse continuamente a las toxinas presentes en los cigarros que posiblemente fuma, comienza a dañar y deteriorar el tejido de su cuerpo.

Estos cambios ocurren en un nivel microscópico, por lo que podrían pasar años antes de que note los cambios en su cuerpo, lo cual fue descrito en un informe de Salud Pública de Inglaterra (PHE, por sus siglas en inglés).5

Si bien, es posible que ya sepa que fumar daña el corazón y los pulmones, el informe de PHE identifica otros daños en su cuerpo que ocurren lentamente, durante los años en los que fuma:

Fumar causa un daño progresivo en su sistema musculoesquelético y densidad mineral ósea

Los hombres que fuman tienen un riesgo 25 % mayor de cualquier fractura y un riesgo 40 % mayor de fractura de cadera

Ocasiona una cicatrización más lenta después de una lesión

Aumenta el riesgo de pérdida y deterioro de los dientes

Las personas que fuman tienen una probabilidad 59 % mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer

Las personas que fuman son 53 % más propensas a desarrollar un deterioro cognitivo, en comparación con las personas que no fuman

Aumenta en un 79 % el dolor de espalda crónico y un 114 % el dolor incapacitante de espalda baja

Incrementa de un 78 a 358 % su riesgo de degeneración macular relacionada con el envejecimiento, y aumenta su riesgo de cataratas relacionadas con el envejecimiento

Gran parte de los daños que se manifiestan en su cuerpo ocurren cuando pasa por algunos de los mismos procesos biológicos que contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y derrames cerebrales, por fumar cigarros. Los siguientes procesos patológicos desencadenan cambios en su sistema arterial y el desarrollo de enfermedades:6

  • Mayores niveles totales de homocisteína plasmática, que es un conocido factor de riesgo de derrames cerebrales, la enfermedad de Alzheimer, otros tipos de demencia y deterioro cognitivo
  • Aceleración en el desarrollo de la aterosclerosis cardiaca y cerebral, al privar a su cerebro de oxígeno y nutrientes. Además, la rigidez causada por la aterosclerosis está asociada con la acumulación de placa beta-amiloide, una característica de la enfermedad de Alzheimer
  • Además, los cambios cerebrales en las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer, podrían estar relacionados con un mayor estrés oxidativo, excitotoxicidad, muerte neuronal e inflamación ocasionada por el tabaco

Los Riesgos de Ser un Fumador Pasivo

El fumador no es la única persona que podría ser afectada por el humo del tabaco. Las personas que se encuentran a una distancia cercana, quienes muchas veces son la pareja y los niños, son víctimas involuntarias.

Aun cuando sea cuidadoso, es difícil proteger a las personas que le rodean de los efectos de fumar, ya que gran parte del humo se libera en la atmósfera, e inclusive, el humo que exhala contiene toxinas.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que 41 000 personas mueren cada año en los Estados Unidos, después de exponerse al humo de segunda mano, lo que provoca enfermedades cardiacas o cáncer de pulmón.7

No existe alguna exposición, hacia el humo de segunda mano, que no presente algún riesgo, e incluso exponerse a corto plazo podría aumentar el riesgo de un ataque cardiaco.8 El humo de segunda mano contiene cientos de diferentes sustancias químicas tóxicas, incluyendo al formaldehído, benceno, arsénico y cianuro.9

Aunque el humo de segunda mano aumenta su riesgo de cáncer de pulmón, también hay alguna evidencia de que podría aumentar su riesgo de cáncer de cerebro, vejiga, seno y estómago.10

Además, los niños podrían experimentar un mayor riesgo de infecciones del oído medio y síndrome de muerte súbita infantil,11 así como un mayor riesgo de leucemia, cáncer de hígado y linfoma.12 Cuando los fumadores pasivos eliminan su exposición, también experimentan una mejoría en el riesgo para su salud. Esta es una de las razones por las que está prohibido fumar en muchos lugares públicos y entornos laborales.

La Adicción a la Nicotina

La nicotina no es el único ingrediente presente en los cigarros que tiene propiedades adictivas.13 A través de utilizar la tecnología de neuroimagen, los científicos observaron una notable disminución en los niveles de monoamino oxidasa (MAO, por sus siglas en inglés) en el cerebro, una enzima que descompone la dopamina.

Tener mayores niveles de dopamina en el cerebro podría contribuir a las cualidades adictivas únicas de los cigarros, ya que para mantener los niveles de dopamina cerebrales, debe fumar otro cigarro.

Los investigadores de Nueva Zelanda publicaron un estudio que demostró cómo las ratas estaban más dispuestas a recibir una dosis de humo de un tabaco sin nicotina, en comparación con una dosis de cigarros con nicotina hechos en una fábrica.14 Esto indica que los cigarros contienen otro aditivo químico que hace que sea más difícil dejar este producto.

Penelope Truman, del Instituto de Ciencias e Investigaciones Ambientales, presentó el estudio en la conferencia SmokeFree Oceania, en Nueva Zelanda, al indicar que:15

"Esta sustancia química adicional es algo añadido que dificulta aún más dejar de fumar. Esta es una prueba formal de que algunas sustancias presentes en el tabaco son más adictivas que la nicotina".

Sin embargo, aún no se ha determinado que tipo de sustancia particular es, la cual podría ser diferente de las sustancias químicas que causan niveles notablemente mayores de MAO en el cerebro.

Nunca es Demasiado Tarde Para Dejar de Fumar

Si tiene un historial de haber fumado, pero actualmente no lo hace, es menos predecible al riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y cáncer, lo que sugiere que, si deja de fumar a una edad muy tardía, continuará disfrutando de los beneficios de tener menores riesgos para la salud, y de disminuir su mortalidad en general.

En un estudio, los investigadores analizaron durante 10 años a 9 000 personas de Alemania, que tenían entre las edades de 50 y 74 años.16 Encontraron que inclusive las personas que tenían hasta 70 años de edad podrían revertir algunos de los daños provocados por fumar toda una vida, al dejar de hacerlo.

Los investigadores encontraron que las personas redujeron su riesgo de ataques cardíacos y derrames cerebrales casi en un 40 %, cinco años después de dejar de fumar.17

Los investigadores descubrieron que cuanto mayor sea el número de cigarros que fuma todos los días, y el número de años que ha fumado, mayor será su probabilidad de riesgo en todas las enfermedades asociadas con el tabaquismo.

Los investigadores recomendaron que--con base en sus resultados demostraron que los adultos mayores también se benefician al abandonar el hábito de fumar--los programas que a menudo están diseñados específicamente para personas más jóvenes, también deberían poder abordar las necesidades de los adultos mayores.

Los investigadores del Centro Alemán de Investigación Oncológica revisaron los estudios previos y encontraron resultados similares.18 El análisis de la previa investigación determinó que las personas que fuman y que son mayores de 60 años de edad, que dejan de fumar, podrían tener el beneficio de disminuir en un 28 % el riesgo de muerte prematura.

En este estudio participaron personas de Japón, Inglaterra, China, Australia y España, algunas de las cuales fueron monitoreadas durante más de 50 años.

Las personas de 50 años de edad, y mayores, que dejaron de fumar, informaron que una de sus principales razones para dejar de hacerlo era mejorar su salud, o después de que su médico les había recomendado dejar de fumar.19

Otra razón por la que las personas mayores de 50 años de edad declararon que dejaron de hacerlo, fue que el cigarro ya no controlaba sus vidas. Estas mismas personas dijeron que el apoyo de sus seres queridos fue de utilidad para incrementar su posibilidad de éxito.

El Daño del ADN Podría Continuar Durante Décadas

Aunque nunca es demasiado tarde para experimentar los beneficios de eliminar las sustancias químicas tóxicas de su cuerpo, algunos daños podrían persistir durante décadas.

Alguna vez, los científicos creyeron que los genes con los que una persona nacía, eran con los que se quedaba por el resto de su vida. Sin embargo, la investigación ha demostrado que un proceso llamado metilación podría afectar la forma en la que se expresan los genes.

Aunque los científicos aun trabajan para comprender las complejidades de cómo la metilación del ADN y la expresión genética están conectados, han identificado esta relación en el desarrollo del cáncer (aunque, como se explicó en artículos previos, por lo general, los cambios genéticos que contribuyen al cáncer son efectos antagónicos de una disfunción del metabolismo, y no la causa original).20

La investigación ha demostrado que fumar altera la metilación del ADN, pero ahora, un reciente estudio demuestra que estos cambios podrían durar más tiempo y extenderse aún más de lo que se había previsto inicialmente.21

La Dra. Stephanie London, investigadora principal y Jefa de la Sección de Epidemiología en el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental en Research Triangle Park, dijo para Reuters:22

"Realmente, no sabemos si implica o no un 'daño' en el ADN. Esto requiere de que se realice una mayor cantidad de estudios, a través de utilizar datos adicionales a los que se tienen. A lo que nos referimos es que es un cambio en el ADN que podría tener un efecto antagónico en qué tipo de genes se expresan y en qué niveles lo hacen".

Sin embargo, talvez debería considerar que cada vez que una sustancia tóxica cambia su ADN, eso es perjudicial. La cantidad de daño y las consecuencias del cambio serían el enfoque del estudio adicional. En este estudio, los investigadores combinaron datos de las personas que participaron en 16 estudios, y utilizaron muestras de más de 15 000 personas.

Al comparar las muestras de personas que fuman actualmente, de personas que dejaron de fumar y las personas que dijeron que nunca habían fumado, los investigadores encontraron más de 2 500 cambios genéticos en las personas que fuman actualmente.

Después de dejar de fumar también encontraron que gran parte de los cambios en el ADN volverían a su estado original, aunque permanecieron algunos daños, incluso después de décadas. Los investigadores encontraron 185 ubicaciones genéticas que eran significativamente diferentes entre las personas que fumaban antes, y las que nunca habían fumado.

Que Sucede Durante las Primeras Semanas que Deja de Fumar

Su cuerpo tiene una capacidad asombrosa para curar y reparar el daño cuando tiene una buena alimentación, duerme la cantidad de horas adecuadas y se mueve constantemente.

La curación del daño causado por fumar cigarros no es diferente. Esto es lo que le sucede a su cuerpo durante las primeras semanas al dejar de fumar.23,24

Después de 20 minutos

En solo 20 minutos después de haber fumado su último cigarro, su ritmo cardíaco, presión arterial y la temperatura de sus manos y pies comenzarán a volver a la normalidad.

Después de ocho horas

Los niveles de nicotina en el torrente sanguíneo disminuirán en más de un 93 %.

Después de 12 horas

Los cigarros contienen monóxido de carbono, lo que impide que el oxígeno entre en los pulmones y la sangre. Después de tan solo 12 horas, su cuerpo eliminará el exceso de monóxido de carbono, y sus niveles de oxígeno volverán a la normalidad.

Después de un día

En las primeras 24 horas, experimentará una mayor ansiedad por dejar de fumar, y su riesgo de ataque cardíaco comenzará a disminuir. Su presión arterial comenzará a normalizarse, sus niveles de oxígeno serán más altos, y será más fácil hacer una actividad física. Después de dos semanas, la ansiedad por fumar disminuirá a los niveles que tenía antes de dejar de fumar.

Después de dos días

Los nervios responsables de oler y degustar comienzan a sanar y podrá percibir más vívidamente los olores y sabores. En este momento su sensación de enojo e irritabilidad relacionados con dejar de fumar llegarán a su punto máximo.

Después de tres días

El nivel de nicotina en su cuerpo se agotará después de tres días, lo que podría aumentar sus síntomas de abstinencia. Podría experimentar mal humor, irritabilidad y fuertes dolores de cabeza, ya que su cuerpo comienza a desintoxicarse y adaptarse a un ambiente más saludable. Los conductos bronquiales de los pulmones estarán relajados y será más fácil respirar.

Después de una semana

En los primeros cinco a ocho días experimentará diariamente tres antojos. Si normalmente se siente incentivado después de comer un alimento, es probable que ese sea el momento en que los experimente.

Puede combatir estos antojos a través de sustituirlos por alguna otra cosa, como por ejemplo caminar, mascar chicle o saltar, ya que normalmente, estos no duran más de tres minutos.

Después de dos semanas

En las siguientes dos semanas la sangre que circula en sus encías y dientes volverá tener el mismo estado de una persona que no fuma. Esto le ayudará a curar la periodontitis y a mejorar su respiración.

Después de cuatro semanas

Entre dos y cuatro semanas, desaparecerán la ansiedad, depresión, insomnio y el enojo que podría haber experimentado mientras dejaba de fumar. Su función pulmonar mejorará y su riesgo de ataques cardíacos disminuirá. Es posible que note una menor sensación de tos y falta de aire, y una renovada habilidad para hacer una mayor cantidad de actividad.

Después de nueve meses

La congestión de los senos nasales, fatiga y falta de aire disminuirán significativamente. Los cilios en los pulmones--que ayudan a limpiar los residuos y el polvo--se regenerarán, y sentirá un mayor nivel de energía. Podrá percibir que experimenta una menor incidencia de resfriados, ya que los cilios en sus pulmones tienen una mayor capacidad para realizar sus funciones.

Un Año y Más Tiempo en el Que Su Cuerpo Continúa Recuperándose

Aunque su cuerpo haya hecho una reparación del daño durante los siguientes 12 meses después de dejar de fumar, aún hay más por hacer. En este breve video se demuestran muchos de esos cambios.

Video disponible solo en ingles

Después de un año

En los 12 meses posteriores a dejar de fumar, su riesgo de enfermedad arterial coronaria, ataque cardiaco y derrame cerebral disminuirá en un 50 %, y continuará disminuyendo cada año que no fume.

Después de cinco años

Después de cinco años sin fumar un cigarro, sus arterias y vasos sanguíneos comenzarán a engrosarse, lo que reducirá el riesgo de formación de coágulos sanguíneos, y disminuirá el riesgo de derrames cerebrales. También, reducirá aún más su presión arterial.

Su riesgo de derrame cerebral continuará disminuyendo durante los siguientes 10 años. En 15 años su riesgo de derrame cerebral será igual al de una persona que no fuma.

Después de 10 años

El riesgo de cáncer de pulmón será de un 30 %, en comparación a un riesgo de un 50 %, en el caso de una persona que fuma, y el riesgo de muerte por cáncer de pulmón se reducirá a la mitad. Su riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y de páncreas también se reducirá significativamente.

Después de 13 años

A los 13 años de dejar de fumar, su riesgo de pérdida dental será el mismo que el de una persona que no fuma.

Después de 15 años

En este período de tiempo su riesgo de cáncer de páncreas se reducirá al de una persona que no fuma, así como el riesgo de enfermedad en las arterias coronarias.

Después de 20 años

Su riesgo de mortalidad por una causa relacionada con fumar se clasificará en el mismo nivel de riesgo que el de una persona que no fuma, 20 años después de que deje de fumar.

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