El Resurgimiento de la Tos Ferina Se Relaciona con el Fracaso de la Vacuna y Suposiciones Erróneas

Vacuna Tos Ferina

Historia en Breve -

  • Más del 94 % de los niños en edad preescolar han recibido de cuatro a cinco vacunas que contienen pertussis, sin embargo, a pesar de la clara inmunidad colectiva y la alta cobertura de vacunación, las estadísticas demuestran que la tos ferina está resurgiendo rápidamente
  • En el 2014, se reportaron más de 32 000 casos de tos ferina en los Estados Unidos, la mayoría de los cuales ocurrieron en poblaciones vacunadas
  • Una revisión científica ha concluido que la vacuna acelular contra la tos ferina no funciona como se esperaba y que la propagación de la enfermedad se puede relacionar con la propia vacuna
  • Contrario a las suposiciones, las vacunas acelulares contra la tos ferina que fueron introducidas a los Estados Unidos en 1996, no funcionan de la misma manera que las antiguas vacunas de pertussis de células enteras. Aunque ambas inhiben la enfermedad sintomática, las vacunas de células enteras también inhiben la transmisión y las vacunas acelulares no
  • El "Cocooning", que es la administración de la vacuna Tdap a las personas del hogar que tienen contacto con un recién nacido con el fin de prevenir la tos ferina en el infante, ha demostrado ser muy ineficaz y esto apoya el hallazgo de que las vacunas acelulares de pertussis no pueden bloquear la transmisión de la enfermedad

Por el Dr. Mercola

La vacuna contra la pertussis (tos ferina) se incluye como componente en vacunas mixtas que incluyen tétanos y difteria (DPT, DTaP, Tdap) y también pueden incluir polio, hepatitis B y/o Haemophilus Influenzae B (Hib).

Se estimó que las vacunas DPT de células enteras que se utilizaron en Estados Unidos desde la década de 1950 hasta finales de los 90, tenían una eficacia de entre un 63 y 94 % y los estudios demostraron que la inmunidad adquirida por las vacunas disminuyó a alrededor del 40 % después de siete años.

Por desgracia, la vacuna DPT también fue altamente reactiva y tuvo un alto riesgo de reacciones alérgicas graves y daño cerebral, como se detalla en el libro DPT: A Shot in the Dark, coescrito por Barbara Loe Fisher, fundadora del Centro Nacional de Información Sobre Vacunas.

Las vacunas DTaP--que contienen la vacuna acelular contra la tos ferina menos reactiva que fue aprobada en los Estados Unidos en el año de 1996--se administran cinco veces a niños menores de 6 años, con dosis de refuerzo adicionales que se le recomiendan a adolescentes y adultos.

La información demuestra continuamente que más del 94 % de los niños en edad preescolar han recibido de cuatro a cinco vacunas que contienen pertussis ya sea en DPT de células enteras o vacunas DTaP acelulares, lo cual proporciona más que suficiente inmunidad colectiva.1

A pesar de la elevada cobertura de vacunación, las estadísticas demuestran que la tos ferina está resurgiendo rápidamente. Entonces, ¿qué está pasando en realidad?

Los Estudios Demuestran que la Vacuna Contra la Tos Ferina No Funciona

Durante los últimos seis años, he informado sobre los hallazgos científicos que sugieren que la vacuna contra la tos ferina está fallando. Últimamente, incluso los científicos han advertido que la misma vacuna podría estar propagando la enfermedad.

Ahora, otra revisión científica2,3 concluyó que la vacuna acelular contra la tos ferina no funciona como se esperaba--y que la propagación de la enfermedad se relaciona con la propia vacuna. Como señalan los autores:

"Los aspectos fundamentales de la epidemiología e inmunología de la tos ferina quedaron sin explicación después de la introducción de las vacunas de células enteras (wP) en la década de 1950.

Las vacunas wP funcionaron: se redujeron las tasas de enfermedad y mortalidad, y el problema de la pertussis parecía estar resuelto en su mayoría. El hecho de que en ese tiempo no supiéramos, y seguimos sin saber, cómo es que las vacunas wP lo lograron fue poco conveniente y continúa siendo problemático...

Si se hubieran realizado estudios de transmisión... entonces se podrían haber obtenido pruebas de apoyo acerca de si las infecciones estaban siendo bloqueadas. Sin embargo, no se realizaron dichos estudios.

Más bien, se asumió que al parecer las vacunas wP que brindaban inmunidad colectiva también bloqueaban la transmisión. En retrospectiva y a la luz de la evidencia posterior, es posible que tal suposición fuera correcta.

Después se asumió que las vacunas aP [acelulares], la mayoría de las cuales incluyen combinaciones de antígenos de proteínas de adhesión... que permiten que la B. pertussis se una al epitelio respiratorio, también bloqueaban la transmisión. Pero, aunque parecía lógico, tal suposición parece haber sido incorrecta".

El Resurgimiento de la Tos Ferina se le Atribuye al Fracaso de la Vacuna y a las Suposiciones Erróneas

Este es un artículo importante, y aplaudo a los investigadores por tener el valor de publicarlo. No tengo ninguna duda de que van a enfrentar la ira de la industria de las vacunas, las autoridades de salud pública y los medios de comunicación vendidos.

Sin embargo, parece que reconocen que al no tratar abierta y honestamente los fracasos de las vacunas, seguirá creciendo la desconfianza del público.

Como señalan los autores, "nos estamos acercando a un punto crítico decisivo... El resurgimiento de la tos ferina en la era de las vacunas [acelulares] está evolucionando hacia una lenta crisis de salud pública global," la cual "con la disminución de la confianza del público en las vacunas, también se ha convertido en una crisis de relaciones públicas".

En la actualidad, las muertes infantiles asociadas con la infección por tos ferina están en su índice más alto desde hace 70 años, a pesar de que la administración de las vacunas contra la tos ferina es más alta que nunca.

Según los autores, esto pone en tela de juicio “la posibilidad de que una mayor cobertura de la vacuna de pertussis acelular pueda compensar sus limitaciones fundamentales”. También subrayan la importancia de asegurarse de que cualquier vacuna contra la tos ferina en el futuro pueda demostrar con claridad su capacidad para prevenir la enfermedad clínica ADEMÁS de la transmisión de la infección.

En pocas palabras, lo que encontraron es que el resurgimiento global de la tos ferina se debe a los fracasos de las vacunas de pertussis acelular que fue introducida a los Estados Unidos en el año de 1996.

El resultado es que no funciona de la forma en que lo hacían las vacunas enteras más antiguas contra la tos ferina, y esta diferencia es lo que parece estar haciendo que la enfermedad reaparezca después de haber sido casi erradicada.

En el 2014, se reportaron más de 32 000 casos de tos ferina en los Estados Unidos, la mayoría de los cuales ocurrieron en poblaciones vacunadas. El autor principal, el Dr. Christopher Gill, especialista en enfermedades infecciosas y profesor adjunto de salud global en la Universidad de Boston dijo:4

"Esta enfermedad resurgió porque en realidad no entendimos cómo funcionaban nuestras defensas inmunológicas contra la tos ferina, y no entendimos cómo tenían que trabajar las vacunas para prevenir la enfermedad. En cambio, hicimos suposiciones sobre suposiciones, y ahora nos encontramos en la incómoda posición de admitir que es posible que hayamos cometido algunos errores cruciales".

El Problema con las Vacunas Modernas Contra la Tos Ferina

Como informó la Universidad de Boston, "Los investigadores analizaron los modelos matemáticos de la transmisión de la tos ferina, los datos derivados de las respuestas de las vacunas [pertussis acelular] y [pertussis entera] en animales y la información reciente sobre la inmunología de las vacunas contra la pertussis y la tos ferina". En resumen descubrieron que:

Los factores contribuyentes, tales como el sesgo de detección, la disminución de la inmunidad y los cambios evolutivos en el genoma de la pertussis no pueden explicar por completo la información epidemiológica por sí solos.

Es importante destacar que el rechazo a las vacunas fue una hipótesis considerada como una causa subyacente del resurgimiento de la tos ferina que finalmente se descartó. Es decir, no se puede responsabilizar a los padres que optan por no vacunar a sus hijos del resurgimiento de la tos ferina.

De acuerdo con los autores: "Debido a que en Estados Unidos la administración de la vacuna contra la tos ferina tiene un promedio tan elevado, por definición, el impacto sobre las comunidades que rechazan las vacunas debe ser pequeño y limitado en gran parte a dichos grupos.

Es difícil ver cómo esto podría afectar significativamente el aumento total que se ha observado en la población general de los Estados Unidos".

Desde la amenaza de tos ferina en el verano del 2010, los ataques a las exenciones por creencias religiosas y convicción se han intensificado y extendido a través de los Estados Unidos, lo cual es completamente injustificado.

Aunque tanto las vacunas de pertussis acelulares como las de células enteras inhiben la enfermedad sintomática (las posibilidades reales de toser), las vacunas enteras más antiguas también parecen bloquear la propagación de la infección a un nivel más elevado--al menos en los animales--mientras que las vacunas acelulares no previenen la transmisión de enfermedades, lo que significa que las personas vacunadas podrían ser portadoras asintomáticas capaces de propagar la enfermedad.

De hecho, los estudios en animales demuestran que la transmisión "ocurre fácilmente" entre animales infectados vacunados con pertussis acelular y animales cercanos no infectados y no vacunados. Como se señala en el documento:

"La enfermedad entre niños mayores a 3 meses de edad (es decir, muy jóvenes para haber sido vacunados) aumentó drásticamente a finales de los años setenta, lo cual coincidió con la disminución de las tasas de cobertura de la wP. A medida que la cobertura de wP mejoró durante los años ochenta, la incidencia de pertussis disminuyó, incluso entre los niños pequeños.

Sin embargo, increíblemente, las tasas de infantes se estabilizaron en el rango de 100-200 casos/100 000 niños/año, incluso cuando la enfermedad entre los grupos de edad avanzada disminuyó casi a cero.

Debido a que es improbable que estos niños sean su propia fuente de infección, la explicación más razonable es que ésta les fue transmitida por un grupo de personas más grandes y asintomáticas en la población.

Esto también hace hincapié en que hasta los índices más altos de vacunación wP podrían fracasar en la interrupción total de la transmisión de la tos ferina".

La práctica del "cocooning", donde se administra la vacuna Tdap a las personas del hogar que tienen contacto con el recién nacido para prevenir la tos ferina en el infante, no funciona. Como señalan los autores, "El cocooning es lógico, pero presupone que las vacunas aP previenen las infecciones asintomáticas.

Por desgracia, varios ensayos controlados de cocooning que se llevaron a cabo en los Estados Unidos no encontraron eficacia.

Estos resultados contradictorios entran en conflicto con las expectativas de si las vacunas aP bloquean el porte y la transmisión, pero ajustan bien si las vacunas aP sólo previenen la enfermedad con una capacidad más limitada para bloquear las infecciones".

Las vacunas de células enteras crean "respuestas sólidas Th17" que están asociadas con la inmunidad mucosa y una menor respuesta Th1, mientras que las vacunas acelulares solo inducen respuestas Th2. "Inmunidad mucosa" quiere decir que previene que las bacterias B. pertussis colonicen la nasofaringe--el espacio por encima de su paladar blando en la parte posterior de la nariz que conecta la nariz y la boca.

También evita que las bacterias se propaguen en la mucosa respiratoria, incluso si hay síntomas clínicos de la enfermedad.

Una respuesta Th2 (generación de anticuerpos) no tiene ningún efecto sobre los patógenos en las superficies mucosas, y la investigación ha demostrado que cuando los mandriles están infectados con B. pertussis, se desencadena una respuesta puramente Th17 en su sistema.

Lo que esto sugiere es que la generación de anticuerpos tiene poco o nada que ver con la prevención de la tos ferina, lo cual puede ser la razón por la que las vacunas acelulares no funcionan.

Respuestas Inmunológicas Th1 y Th2

Para entender las implicaciones del hallazgo de que las vacunas acelulares de pertussis solo inducen respuestas de Th2, es necesario entender cómo funciona su sistema inmunológico.

Su sistema inmunológico se divide en dos partes diferentes, cada una de las cuales combate las enfermedades en su cuerpo de manera distinta; la segunda se subdivide en tres brazos con funciones inmunológicas separadas:

1. El sistema inmunológico innato, que siempre está listo en la primera línea de defensa contra los invasores externos

2. El sistema inmunológico adaptativo, que a su vez consta de tres brazos separados; donde el Th17 es un descubrimiento bastante reciente:

a. Th1, comúnmente conocido como el brazo mediado por células

b. Th17 (se refiere a la citoquina dominante interleuquina 17, que es liberada por las células presentadoras de antígenos). Los linfocitos Th17 están implicados en respuestas inmunológicas en las superficies mucosas.

Las deficiencias de Th17 resultan en la "incapacidad de erradicar la transmisión de la mucosa" y el aumento de "la susceptibilidad a patógenos que colonizan las superficies mucosas"5

c. Th2, conocido como el brazo humoral o anticuerpo, es decir, la parte del sistema inmunológico que produce anticuerpos

La mayoría de las vacunas estimulan preferentemente el Th2--un hecho que sugiere otra investigación que podría comprometer su función inmunológica a largo plazo y aumentar su riesgo de cáncer.

La eficacia de la vacuna también se determina con sólo medir los anticuerpos, lo cual es un signo de actividad de inmunidad humoral. El beneficio de medir los anticuerpos como un medio para evaluar la eficacia de la vacuna es que puede determinarse fácilmente al extraer muestras de sangre.

Si hay anticuerpos específicos inducidos por la vacuna, se supone que la persona es inmune a dicha infección y está protegida. El objetivo de las vacunas es estimular la producción de anticuerpos sin una reacción mediada por células que lo preceda.

La teoría se remonta a los inicios cuando se creía que el brazo humoral (anticuerpos) del sistema inmunológico era la parte más importante de la estimulación inmunológica.

Sin embargo, la investigación revela que las personas que, debido a una anomalía genética son incapaces de generar anticuerpos, en realidad se recuperan de una enfermedad infecciosa de la misma forma que aquellos que son capaces de producir anticuerpos de manera normal.6

También suelen tener protección en el futuro luego de una reexposición. Esto demuestra la importancia del brazo Th1 de la inmunidad y sugiere que la inmunidad humoral sólo podría desempeñar un papel secundario en la resistencia natural contra las enfermedades que se pueden "prevenir con la vacunación".

Esto y el hecho de que las vacunas no confieren inmunidad de por vida, sugiere que tener una respuesta mediada por células (Th1) en realidad es necesario para proporcionar la inmunidad.

Hay Muchas Interrogantes

En su artículo, los autores trataron de responder a una serie de preguntas urgentes y sin resolver acerca de la vacuna contra la tos ferina, tales como:

  • ¿Por qué la tos ferina está en aumento en los Estados Unidos a pesar de las tasas récord de administración de la vacuna contra esta enfermedad?
  • ¿Por qué la vacunación de los contactos de los recién nacidos en el hogar(el llamado "cocooning") no logró prevenir la tos ferina en los bebés?
  • ¿Hay B. pertussis en un estado de infección asintomático?
  • ¿Es posible que la tos ferina sea transmitida por personas asintomáticas?
  • ¿Las vacunas contra la tos ferina interfieren con los procesos de transmisión, y de ser así, cómo?

Todas estas preguntas ya se han planteado en el pasado, y una variedad de estudios han ofrecido pistas convincentes de las respuestas. Por desgracia, la mayoría de estas preocupaciones se han ocultado bajo la alfombra proverbial, y la "solución" simplemente ha sido añadir vacunas de refuerzo.

Con base en las conclusiones de este artículo, agregar dosis de la vacuna no mejorará la situación porque es probable que el origen del problema radique en el hecho de que las vacunas acelulares de pertussis no funcionan de la misma manera que las vacunas de células enteras y todos los supuestos basados ​​en la segunda son iguales, por lo tanto, están completamente equivocados.

Para reiterar, los estudios en animales demuestran que cuando se infectan con B. pertussis, el brazo Th17 del sistema inmunológico adaptativo del animal entra en acción--y únicamente el Th17.

La razón por la que las vacunas de pertussis de células enteras eran más eficaces era porque en realidad estimulaban una respuesta Th17. Las vacunas acelulares actuales solo estimulan una respuesta Th2 (anticuerpos), y este brazo de las respuestas inmunológicas no parece estar implicado en los esfuerzos del cuerpo para combatir la enfermedad.

Una Línea del Tiempo Sobre los Fracasos de la Tos Ferina y la Ciencia

Como se mencionó, desde el año 2011, he informado sobre los estudios que demuestran que la vacuna contra la tos ferina está fallando, y muchas de las razones. A continuación un breve resumen de estos hallazgos. Para obtener más información, siga el hipervínculo proporcionado en cada año.

2011

Una investigación realizada en 2011 descubrió que la bacteria pertussis mutó casi 20 años antes. Las cepas más nuevas, como la denominada P3, producen más toxina pertussis y/o han evolucionado hasta hacerse resistente a la vacuna. Otro organismo de Bordetella llamado parapertusis--para el cual no hay vacuna--también puede causar síntomas de tos ferina, lo cual también está contribuyendo al incremento en las tasas de infección.

Los investigadores canadienses también publicaron pruebas que demuestran que el "cocooning" es demasiado ineficaz. Determinaron que se necesitarían al menos 1 millón de inmunizaciones parentales para prevenir una sola muerte infantil por tos ferina.7

2012

Una investigación publicada en el 2012 encontró que el 81 % de los casos de tos ferina de California en el año 2010 entre personas menores de 18 años se produjeron en quienes supuestamente estaban protegidos contra la tos ferina.8 También confirmó que las vacunas acelulares de pertussis sólo estimulan un tipo de inmunidad que dura aproximadamente tres años en el mejor de los casos.

En un artículo publicado en la revista Pediatrics, el Dr. James D. Cherry también reveló que las estimaciones sobre la eficacia de la vacuna contra la tos ferina9 han sido considerablemente abultadas debido a las definiciones de caso que fueron actualizadas por la Organización Mundial de la Salud en 1991, las cuales requieren confirmación de laboratorio y 21 días o más de tos paroxística.

Se excluyeron todos los casos menos graves. Como resultado de esas nuevas definiciones de caso, la eficacia de la vacuna Infantrix aumentó del 71 al 84 %. Un estudio del New England Journal of Medicine10 también informó que después de la quinta dosis de DTaP, las probabilidades de contraer tos ferina aumentaron 42 % en promedio al año.

2013

Un estudio con mandriles11 que se llevó a cabo por investigadores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, demostró que aunque la vacuna contra la tos ferina reduce los síntomas clínicos graves de la enfermedad, no elimina la transmisión de la tos ferina B. pertussis.

Tod Merkel, autor principal del estudio, explicó que cuando se expone a B. pertussis después de haber sido vacunado recientemente, podría ser un portador asintomático e infectar a otras personas, y añadió:12 "Cuando está recién vacunado, es un portador asintomático, lo cual es bueno para usted, pero no para la población". Otro estudio13 publicado en el BMJ descubrió que la vacuna Tdap de refuerzo solo es entre un 53 y 64 % efectiva.

2014

Un estudio británico demostró que del 20 % de los niños diagnosticados con tos ferina, el 18 % estaba completamente vacunado contra la enfermedad. Otro estudio,14 que analizó los genomas de las bacterias de tos ferina, encontró que los "antígenos de la vacuna acelular que codifican los genes, están evolucionando a tasas más altas que otros genes codificantes de proteínas de superficie", lo que sugiere una vez más que la enfermedad no se previene a través de los programas obligatorios de vacunación masiva.

2015

Al considerar el resurgimiento de la tos ferina como un importante problema de salud pública a pesar de la elevada administración de las vacunas, un artículo del año 2015 abordó los problemas científicos y prácticos de desarrollar un programa óptimo de vacunación de refuerzo.

Según los autores, "Nuestros resultados argumentan que es probable que los planes de vacunación de refuerzo que se desarrollaron con base en un diagnóstico equivocado del problema, sean epidemiológicamente ineficaces y económicamente costosos".

Estas son las cuatro hipótesis presentadas sobre el aumento de la prevalencia: cobertura de vacunación insuficiente; fracaso frecuente de la vacuna principal; disminución de la protección proporcionada por las vacunas y "fugas" de la vacuna (cuando un individuo vacunado se infecta de alguna manera después de la exposición).

Se observaron variaciones significativas en el programa de refuerzo propuesto dependiendo de cuál de estos escenarios se eligió como base para el algoritmo.

2016

Un informe de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos15 destacó la transmisión de la tos ferina entre los niños vacunados. El brote ocurrió en un preescolar de Tallahassee, Florida en el 2013. Veintiséis estudiantes entre las edades de 1 y 5 años de edad contrajeron tos ferina, al igual que dos miembros del personal y 11 miembros de la familia.

La mayoría de los niños estaban completamente vacunados contra la tos ferina de acuerdo con el cronograma recomendado por los CDC. En un aula en particular en la que todos los estudiantes habían recibido la vacuna contra la tos ferina, el 50 % aún presentaba tos. Según los autores:

"Este brote plantea preocupaciones sobre la eficacia de la vacuna en este grupo de edad preescolar y refuerza la idea de que la reciente vacunación contra la tos ferina no debe disuadir a los médicos de diagnosticar, revisar o tratar a las personas con una enfermedad compatible con la pertussis...

Los informes sobre los cambios genéticos en la B. pertussis circulante han planteado preocupaciones de que este organismo podría adaptarse a la inmunidad inducida por la vacuna...".

¿Qué Tan Grande es la Preocupación Sobre la Tos Ferina?

En realidad, la tos ferina puede ser grave, en especial para los recién nacidos y bebés cuyas pequeñas vías respiratorias pueden quedar obstruidas con el moco pegajoso que producen las toxinas de la bacteria B. pertussis.

Dicho esto, la gran mayoría de los niños y adultos atraviesan un ataque de tos ferina sin complicaciones, y es importante que reciban una nutrición, hidratación y descanso adecuados para apoyar el proceso de alivio que en ocasiones puede llevar hasta dos o tres meses para que la tos desaparezca.

Para obtener una lista de remedios naturales que pueden ayudar a una persona con tos ferina a pasar por el proceso de curación con mayor comodidad, por favor vea "La Vacuna Contra la Tos Ferina No es Tan Efectiva Como se Pensaba".

Asimismo, aunque algunos niños y adultos reciben vacunas que contienen pertussis y no experimentan complicaciones, otros sufren reacciones graves, lesiones o han muerto después de haber sido vacunados.

Por ejemplo, es bien sabido que la vacuna de células enteras y la pertussis acelular en las vacunas DPT y DTaP/Tdap podría causar inflamación y daño cerebral permanente tanto en niños como en adultos.

Si desea obtener más información sobre las vacunas, considere conseguir un ejemplar del libro de Neil Z. Miller, "Estudios Muy Importantes Sobre las Vacunas: 400 Artículos Científicos Importantes que Todo Padre de Familia y Pediatra Debe Conocer"--un libro escrito en respuesta al argumento común de que 'no hay estudios que demuestren que las vacunas son inseguras o ineficaces'. En él, Miller revisa las preocupaciones sobre la seguridad y eficacia de la vacunación con base en 400 estudios publicados y revisados por pares.

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