Cómo Se Beneficia su Salud con la Fibra y Padece con los Antibióticos

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Diciembre 30, 2015 | 61,437 vistas

Historia en Breve

  • Pocas personas en Estados Unidos obtienen los 30 a 32 gramos de fibra al día recomendados y cuando falta la fibra, estas bacterias benéficas se mueren de hambre, por lo que la salud cae en espiral.
  • Un número creciente de investigaciones sugiere que una dieta alta en fibra soluble puede ayudar a reducir su riesgo de muerte prematura por cualquier causa, muy probablemente porque ayuda a reducir su riesgo de una variedad de enfermedades crónicas.
  • Las alteraciones en la microbioma humana a través de los cambios inapropiados y antinaturales de alimentación (especialmente al no amamantar a los infantes y evitar los vegetales frescos y otros alimentos ricos en fibra) parecen ser una parte fundamental de los índices crecientes de las enfermedades.

Por el Dr. Mercola

Su microbioma intestinal representa un papel fundamental en su salud y los cerca de 100 billones de microbios que viven en su intestino se alimentan de lo que usted come. De esta forma, su alimentación influye en su salud, no solo por los micronutrientes que contiene, sino también por cómo afecta a las colonias bacterianas que residen en su tracto intestinal.

En el video anterior, la Dra. Rhonda Patrick, científica biomédica, entrevista a los investigadores de la microbioma intestinal Justin y Erica Sonnenburg, acerca de las interacciones entre la alimentación y las bacterias intestinales (específicamente las que viven en el colon) y los efectos en la salud.

Justin Sonnenburg es profesor asociado de microbiología e inmunología en Standford y Erica Sonnenburg es investigadora científica principal en Sonnenburg Lab,1 el cual es parte del departamento de microbiología e inmunología en Stanford.

La Importancia de la Fibra para la Salud Intestinal

Gran parte de la discusión gira en torno al papel de la fibra alimenticia, que promueve la salud al activar a las bacterias benéficas para que produzcan compuestos que ayudan a regular la función inmunológica.

Para empezar, estos compuestos ayudan a aumentar las células T reguladoras, células inmunes que ayudan a prevenir las respuestas autoinmunes y otras. A través de un proceso llamado hematopoyesis, también están involucrados en la formación de otros tipos de células sanguíneas del cuerpo.

Pocas personas en Estados Unidos obtienen los 30 a 32 gramos de fibra al día recomendados y cuando falta la fibra, estas bacterias benéficas se mueren de hambre, por lo que la salud cae en espiral. Como afirma Patrick:

“Esto tiene efecto no solo en el sistema inmunológico y en las enfermedades autoinmunes, sino que también ocasiona la descomposición de la barrera intestinal, lo que causa inflamación generalizada y enfermedades inflamatorias".

Hacia el final del video, Erica Sonnenburg también ahonda en los efectos de las cesáreas y explica por qué evitar el nacimiento vaginal impacta negativamente la salud del bebé, al privarlo de la exposición a las bacterias presentes en el canal vaginal de la madre.

También explica la razón por la que la fórmula infantil puede afectar la salud de su hijo, ya que no contiene los oligosacáridos de la leche humana: carbohidratos especiales que se encuentran únicamente en la leche materna, que nutren específicamente la flora intestinal del bebé.

Una Alimentación Alta en Fibra Reduce la Mortalidad por Todas las Causas

Un número creciente de investigaciones sugiere que una dieta alta en fibra soluble puede ayudar a reducir su riesgo de muerte prematura por cualquier causa, muy probablemente porque ayuda a reducir su riesgo de una variedad de enfermedades crónicas.

Entre estas encontramos la diabetes tipo 2, enfermedades cardiacas, derrames cerebrales y cáncer. Algunos estudios también han relacionado una alimentación alta en fibra con la reducción benéfica del colesterol y la presión sanguínea, mayor sensibilidad a la insulina y menor inflamación: todos los cuales pueden influir en el riesgo de mortalidad.

Más recientemente, un metaanálisis2,3 que evaluó el impacto en la mortalidad de una alimentación alta en fibra soluble, con información acumulada de cerca de 1 millón de personas en Estados Unidos y Europa, encontró una disminución del 10 % en el riesgo de mortalidad con cada aumento de 10 gramos de fibra al día.

El psilio orgánico es una de las mejores formas de aumentar radicalmente su consumo de fibra soluble. Yo personalmente tomo aproximadamente 3 onzas al día, lo que me suministra 75 gramos de fibra soluble, cerca de la mitad de mi consumo diario de 150 gramos de fibra.

Otros estudios recientes han producido resultados similares:

  • Un estudio de 20144,5 encontró que cada aumento de 10 gramos en el consumo de fibra soluble fue relacionado a un riesgo de mortalidad 15 % por ciento menor.
  • Aquellas personas que consumieron la mayor cantidad de fibra tuvieron 25 % menos riesgo de morir por cualquier causa dentro de los siguientes 9 años, en comparación con aquellas cuyo consumo de fibra era insuficiente.

  • Las investigaciones6 publicadas en 2013 encontraron que por cada 7 gramos más de consumo diario de fibra soluble, su riesgo de sufrir un derrame cerebral disminuye 7 %. Esto equivale a aumentar su consumo de fruta y vegetales aproximadamente a 2 raciones adicionales al día.

Las Relaciones Entre los Antibióticos, su Microbioma y la Obesidad

Su microbioma intestinal también ejerce una influencia poderosa sobre su peso. Se han detectado mayores cantidades de los microbios del intestino conocidos como Firmicutes en las personas obesas, quienes también podrían tener 90 % menos de la bacteria llamada bacteroidetes que las personas delgadas.7

En una entrevista de Medscape publicada8 en abril de 2015, el Dr. Martin Blaser, quien lidera el Human Microbiome Center de la Universidad de Nueva York, habla sobre las relaciones entre la microbioma intestinal, la obesidad y las enfermedades crónicas.

Como afirma el Dr. Blaser:

“La idea básica es que la microbioma es antigua. Los organismos que portamos no son al azar; han sido seleccionados a través de eones de evolución. Son importantes para nuestra fisiología y hay mucha evidencia de ello. Mi punto principal es que están cambiando. Como resultado del cambio, hay consecuencias en la salud…

Yo creo que hay un paradigma general de que estamos perdiendo organismos importantes en una etapa temprana de la vida y esto alimenta algunas de las enfermedades que son epidémicas actualmente".

En su libro, "Missing Microbes: How the Overuse of Antibiotics Is Fueling Our Modern Plagues” (Microbios Ausentes: Por Qué Alimenta Nuestras Plagas Modernas el Uso Extremo de Antibióticos), el Dr. Blaser atribuye el aumento en los índices de obesidad y enfermedades a factores que han alterado la composición microbiana de nuestra microbioma. Entre estos encontramos:

  • Mayor índice de cesáreas
  • Uso excesivo de antibióticos en la medicina
  • Uso inadecuado de antibióticos en la producción de alimentos. Como afirma el Dr. Blaser: “Los ganaderos encontraron que podían aumentar el crecimiento de su ganado al darles dosis bajas de antibióticos… mientras más temprano en la vida recibieran los antibióticos, el efecto era más profundo: y eso es lo que le estamos haciendo a nuestros hijos”
  • Cambios alimenticios, pasar a una alimentación baja en grasa y alta en carbohidratos
  • Cambiar la leche materna por fórmula infantil. El cree que este cambio alimenticio es el más adverso de todos

Además, cree que los efectos son “acumulativos con el tiempo y a través de generaciones”, y hace notar que: 

“Hemos realizado estudios con ratones, con los cuales podemos mostrar que suministrarles antibióticos en una etapa temprana los hace engordar. Darles a los ratones una alimentación alta en grasa los hace engordar y darles una alimentación de ambos al mismo tiempo los hace muy gordos, lo que sugiere la idea del riesgo acumulativo”.

Cómo Ayudan a Regular Su Apetito las Bacterias Intestinales

Investigaciones recientes han aclarado incluso más la relación entre las bacterias intestinales y los problemas de peso. Aquí, los investigadores decidieron investigar la posibilidad de que las proteínas bacterianas puedan actuar directamente en las vías que controlan el apetito.

La hipótesis indicaba que ya que la sobrevivencia bacteriana depende de mantener un ambiente estable, las bacterias deberían tener alguna forma para comunicar sus necesidades nutricionales al portador.

Ciertamente, esto fue lo que descubrieron. En esencia, parece que las bacterias intestinales representan un papel en la regulación del apetito al multiplicarse en respuesta a los nutrientes y estimular la liberación de las hormonas de la saciedad. La investigación también sugiere que las bacterias producen proteínas que pueden permanecer en la sangre durante un periodo más largo, y así modulan las vías de la saciedad en el cerebro.

Como reportó Medical News Today:9

“Los investigadores estudiaron las dinámicas del crecimiento del E. coli K12... al estar expuesto a un suministro regular de nutrientes... Tras 20 minutos de consumir nutrientes y expandirse en números, se encontró que la bacteria E. coli del intestino produce proteínas de tipos diferentes a las que generaba antes de alimentarse. 

La marca de 20 minutos coincide con el tiempo que tarda una persona en sentirse satisfecha o cansada después de una comida…

[L]os investigadores comenzaron a trazar un perfil de proteínas bacterianas antes y después de la alimentación... Se encontró que las proteínas bacterianas ‘enteras’ estimulan la liberación de… una hormona relacionada con la sensación de estar satisfecho, mientras que las hormonas bacterianas “hambrientas” no lo hacían…

Los investigadores analizaron después la presencia de una de las proteínas bacterianas ‘enteras’, llamada ClpB. Los niveles de CLpB en los ratones y ratas 20 minutos después de haber comido… sí se correlacionaron con la producción de ADN ClpB en el intestino, lo que sugiere un mecanismo que une la composición de la bacteria intestinal con el control del apetito del portador.

Los investigadores también descubrieron que la ClpB aumentó la producción de las neuronas que reducen el apetito. Evidentemente, las proteínas bacterianas producidas por las E. coli saciadas influyen en la liberación de las señales intestinales cerebrales, así como en la activación de las neuronas reguladas por el apetito en el cerebro".

Otro estudio reciente10 encontró que los probióticos ayudan a proteger contra el aumento de peso. El producto probiótico en cuestión fue un probiótico simple conocido como VSL#3, que contiene múltiples cepas bacterianas, como Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium longum.

Después de cuatro semanas, los hombres que consumieron esta mezcla de probióticos aumentaron menos peso y grasa, en comparación con aquellos que recibieron un placebo.

Un Tratamiento con Antibióticos Puede Alterar su Microbioma Intestinal Hasta por un Año

Es realmente importante entender el impacto que los antibióticos tienen en su salud general, ya que son exterminadores indiscriminados, y no sólo aniquilan las bacterias que causan enfermedades, sino también las benéficas. Las investigaciones recientes demuestran que cuando toma un tratamiento con antibióticos, su microbioma intestinal puede verse afectada negativamente hasta un año después, dependiendo del tipo de antibióticos que ingiera.

Según evidencia de un estudio reciente con animales, los cambios tan dramáticos en la microbioma también pueden permitir que los patógenos, como el mortal Clostridium difficile logren afianzarse fuertemente.11 Esta es una razón significativa para limitar los antibióticos únicamente a las infecciones graves, ya que una microbioma saludable es parte de su función inmunológica, y actúa como la primera defensa contra todas las enfermedades.

La prueba clínica al azar y controlada con placebos12,13,14,15 que fue realizada en Suecia y en Gran Bretaña, evaluó los efectos de cuatro antibióticos recetados comúnmente: clindamicina, ciprofloxacina, minociclina y amoxicilina.

Se analizaron las bacterias en la microbioma oral e intestinal de los participantes antes del experimento, justo al terminar el tratamiento de una semana de antibióticos y nuevamente 1, 2, 4 y 12 meses después. Mientras que la microbioma oral se normalizó bastante rápidamente, la microbioma intestinal generalmente no lo hizo.

Según se reportó recientemente en The Atlantic:16

“Las personas que tomaron clindamicina y ciprofloxacina observaron una disminución en los tipos de bacterias que producen butirato, un ácido graso que disminuye el estrés oxidativo y la inflamación de los intestinos.

La menor diversidad de la microbioma duró hasta cuatro meses en las personas que tomaron clindamicina; y continúo hasta la revisión a los 12 meses en algunas que habían tomado ciprofloxacina. Del lado positivo, la amoxicilina pareció no tener ningún efecto significativo en la microbioma oral ni en la intestinal y las personas que tomaron minociclina habían vuelto a la normalidad en la revisión un mes después”.

Los Antibióticos También Aumentan su Riesgo de Desarrollar Enfermedades Resistentes a los Antibióticos

Pero esto no es todo. El estudio también demostró que cuando toma un antibiótico, ciertamente podría aumentar su riesgo de padecer una enfermedad resistente a los antibióticos. Se encontraron genes de resistencia a los antibióticos en los participantes británicos y suecos al inicio del estudio, aunque los británicos tuvieron en promedio una carga 1.13 veces más alta de genes de resistencia que los suecos.

Los autores especulan que esto podría ser resultado de que los suecos disminuyeron significativamente su uso de antibióticos en los últimos 20 años, debido al Programa Estratégico para el Uso Racional de los Agentes (STRAMA), lanzado en 1994. Tras la exposición a los antibióticos, el gen de resistencia antibiótica aumentó globalmente.

De acuerdo con los autores:

“Entre los antibióticos analizados, la exposición a la amoxicilina tuvo como resultado la menor cantidad de efectos discernibles en la composición de la microbioma, mientras que estas muestras tuvieron la mayor cantidad, con genes relacionados a la resistencia a los antibióticos y la mayor cantidad de clases que aumentaron en los metagenomas pronosticados y en los metagenomas completos, respectivamente, una semana después de la exposición…

Claramente, cada uno de los tratamientos antibióticos en las personas saludables contribuye al riesgo del desarrollo de la resistencia y ocasiona cambios dañinos a largo plazo en la microbioma intestinal".

Los Antibióticos en la Infancia Aumentan el Riesgo de Obesidad, Asma y Alergias

Investigaciones similares realizadas con infantes muestran que el tratamiento con antibióticos alteran la microbioma intestinal del bebé hasta 2 meses o más, y cambia el equilibrio para permitir que dominen las proteobacterias, que soncausantes potenciales de enfermedades. El estudio también encontró que los infantes tratados tenían un mayor riesgo de desarrollar obesidad, asma y alergias. Como reportó la Sociedad Americana de Microbiología:17

“En el estudio, 9 infantes fueron tratados con ampicilina/gentamicina intravenosa a 48 horas de su nacimiento y tras el periodo de estudio de 2 meses se comparó su flora intestinal a la de 9 niños control. A las 4 semanas, las bacterias del género benéfico, la Bifidobacteria y los Lactobacilos, se habían reducido significativamente y, a pesar de que los números habían vuelto para el final del estudio, la diversidad de las especies no se recuperó…

“Esta investigación sugiere que los méritos de administrar antibióticos de amplio espectro, aquellos que eliminan muchas especies de bacterias, en los niños puede ser reevaluada, para examinar el potencial de utilizar antibióticos más dirigidos y de menor espectro, durante el periodo más corto posible", dice [la coautora Catherine] Stanton.

Fuentes Saludables de Fibra

Es fácil resultar engañado en cuanto a la fibra. La mayoría de los productos de granos procesados afirman ser ricos en ella, aunque los panes y cereales están muy lejos de ser lo ideal. Los granos del cereal no solo promueven la resistencia a la insulina y a la leptina, la cual se encuentra en el centro de la obesidad y las enfermedades crónicas, sino que además, la mayoría están contaminados con glifosato.

Por ejemplo, hace aproximadamente 15 años, los agricultores comenzaron a empapar el trigo no orgánico con glifosato justo antes de la cosecha (un proceso conocido como desecación) lo cual aumenta la cosecha y mata el centeno.

Como resultado, la mayoría del suministro de trigo no orgánico actualmente está bastante contaminado con glifosato, el cual ha sido relacionado a la enfermedad celíaca y a otras disfunciones intestinales. No hace falta decir, que esto es exactamente lo opuesto de lo que se intenta hacer al añadir fibra a su alimentación. En vez de esto, concéntrese en consumir más vegetales, frutos secos y semillas.

Por ejemplo, los siguientes son alimentos enteros que contienen altos niveles de fibra soluble e insoluble. El psilio en particular ha demostrado mejorar el control glucémico en las personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.18

Cáscara de semilla de psilio y semillas de linaza, cáñamo y chía. BayasVegetales como el brócoli y las coles de Bruselas
Tubérculos y hortalizas de raíz, como cebollas, camotes y jícamas.Almendras crudasChícharos
EjotesColiflorFrijoles

La Fibra Saludable le Brinda Alimento a los Microbios Intestinales Benéficos

Como puede ver, muchos de los beneficios a la salud relacionados con la fibra involucran su impacto en los microorganismos de su intestino. La fibra soluble no solo funciona como prebiótico, sino que también se convierte en ácidos grasos de cadena corta, los cuales son convertidos en cetonas saludables que alimentan los tejidos.

Las alteraciones en la microbioma humana a través de los cambios inapropiados y antinaturales de alimentación (especialmente al no amamantar a los infantes y evitar los vegetales frescos y otros alimentos ricos en fibra) parecen ser una parte fundamental de los índices crecientes de las enfermedades. En esencia, nos hemos alejado demasiado de nuestra alimentación natural que promueve una flora intestinal saludable.

El mayor culpable es el procesamiento de los alimentos, lo cual elimina muchos de sus nutrientes vitales. Añada a esto el uso de sustancias químicas agrícolas como el glifosato y los nutrientes diezmados de la tierra subordinados a la agricultura industrial, y debería quedar claro que lo que comemos actualmente está muy lejos de lo que nuestros ancestros consumían, incluso hace dos o tres generaciones.

Como resultado, nuestra microbioma está cambiando y es para empeorar.

Las fibras solubles, como el psilio, son el alimento ideal para las bacterias benéficas que le ayudan a digerir y absorber los alimentos de lo que consume y que juegan un papel significativo en su función inmunológica. Optar por una versión orgánica del psilio evitará la exposición a pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos que están presentes en casi todos los productos comerciales de psilio.

También recomiendo elegir uno que no contenga aditivos o endulzantes, ya que estos tienden a tener un efecto dañino en su microbioma. El azúcar, por ejemplo, alimenta a los microorganismos potencialmente patógenos, lo que es opuesto a lo que desea lograr.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Stanford.edu Sonnenburg Lab
  • 2 Am. J. Epidemiol December 31, 2014 [Epub ahead of print]
  • 3 Scientific American January 12, 2015
  • 4 BMJ2014;348:g2659
  • 5 Time Magazine April 29, 2014
  • 6 Stroke March 28, 2013 [Epub ahead of print]
  • 7 Nature.com December 20, 2006
  • 8 Medscape April 13, 2015
  • 9 Medical News Today November 24, 2015
  • 10 Obesity December 2015: 23(12); 2364-2370
  • 11 Nature Communications 2014;5:3114
  • 12 mBio 6(6):e01693-15. (PDF)
  • 13 ARS Technica November 11, 2015
  • 14 IFL Science November 13, 2015
  • 15 NEJM Journal Watch November 15, 2015
  • 16 The Atlantic November 16, 2015
  • 17 ASM.org
  • 18 American Journal of Clinical Nutrition December 2015: 102(6); 1604-1614