¿Existen Alternativas Más Económicas a los Aparatos Auditivos?

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Agosto 06, 2017 | 8,631 vistas

Historia en Breve

  • Casi 48 millones de personas en los Estados Unidos y 360 millones de personas en todo el mundo padecen alguna pérdida auditiva. Tan solo el 20 % de los habitantes en los Estados Unidos utilizan aparatos auditivos, ya que el costo podría estar fuera del alcance y no es cubierto por el Medicare tradicional o muchas compañías de seguros privadas
  • Las recientes investigaciones demuestran que algunos amplificadores de sonido de venta libre podrían mejorar la capacidad para oír y entender con precisión las palabras habladas, en caso de que padezca una pérdida auditiva de leve a moderada
  • La pérdida auditiva se asocia con graves padecimientos médicos, incluyendo demencia o muerte prematura; recurrir a un apoyo nutricional y técnicas preventivas, podría reducir el riesgo de pérdida auditiva

Por el Dr. Mercola

Casi el 20 % de las personas en los Estados Unidos, o 48 millones de personas, reportan tener algún grado de pérdida auditiva.1 Después de los 65 años ese porcentaje continúa aumentando, ya que la edad es el factor predictor más fuerte de la pérdida auditiva.2

Además, casi el 15 % de los niños en edad escolar tienen algún grado de pérdida auditiva. Si bien, este problema de salud afecta a millones, es un padecimiento invisible, que a menudo crea una barrera entre la persona que la padece y la sociedad.

En los adultos, la causa más común de pérdida auditiva es la contaminación acústica y el envejecimiento. A medida que las personas envejecen, se producen cambios en el oído interno que podrían provocar una pérdida lenta y constante de la audición.

La pérdida auditiva inducida por el ruido podría ocurrir de repente, o más lentamente con el tiempo, mientras que la pérdida de la audición que resulta de una infección, ocurre con mayor frecuencia, de forma repentina.

Podría ser fácil tomar la capacidad auditiva como algo seguro, ya que no requiere un esfuerzo de su parte. Sin embargo, es un proceso complejo que comienza con el sonido que se produce en su entorno y termina en su cerebro.

A diferencia de otros sentidos que implican un proceso químico, como el olfato, el gusto o la vista, el oído implica un movimiento estrictamente físico.

La pérdida auditiva podría aumentar el riesgo de otros padecimientos de salud y de tener un aislamiento socialmente.

En un esfuerzo por reducir este riesgo, muchos recurren a aparatos auditivos para amplificar los sonidos en su entorno. Sin embargo, el costo de estos pequeños dispositivos podría estar fuera de su presupuesto, y no son cubiertos por el Medicare tradicional o las compañías de seguros privadas.

Las investigaciones recientes han encontrado alternativas más rentables para una pérdida auditiva leve o moderada. Al entender cómo funciona su oído y cómo interactúa el aparato con la función auditiva, podría estar mejor preparado para elegir el dispositivo adecuado para sus necesidades individuales.

Cómo Es Que Escuchamos

El sonido se produce al causar vibraciones a través del aire, que sus oídos capturan. La estructura de su oído externo le ayuda a descifrar la dirección desde la cual se origina el sonido.

Una vez que pasa a la parte externa de las orejas, las ondas sonoras entran en el canal auditivo y hacen vibrar el tímpano, una delgada pieza de piel que se encuentra entre el oído externo y el oído medio. Sin embargo, el tímpano está lejos de ser pasivo. Cuando se expone a ruidos fuertes durante un período prolongado, se vuelve más rígido, amortiguando esencialmente el nivel del ruido.

Una vez en el oído medio, las ondas sonoras mueven un grupo de huesos diminutos llamados el martillo, el yunque y el estribo. Denominados colectivamente como los osículos, estos son los huesos más pequeños del cuerpo.

Se utilizan para amplificar la fuerza del sonido del tímpano a medida que pasa a través del oído medio hasta el oído interno y la cóclea. El fluido de la cóclea conduce el sonido donde se traduce en impulsos nerviosos que su cerebro puede reconocer.

Finalmente, conforme las ondas de sonido llegan a las fibras con una frecuencia de resonancia, se libera una ráfaga de energía que mueve células ciliadas en el órgano de Corti, una estructura que se extiende a lo largo de la cóclea.

El movimiento de estas células capilares genera un impulso eléctrico a través del nervio coclear que transmite información a la corteza cerebral para que sea interpretado.

El concepto de cómo funciona la audición es bastante sencillo, pero los detalles de cómo estas pequeñas estructuras producen patrones reconocibles de sonido en su cerebro es complejo.

Los científicos apenas están empezando a comprender de qué forma el cerebro interpreta estas señales eléctricas, especialmente en lo que se refiere a la prevención y tratamiento de la pérdida auditiva.

Los Amplificadores de Sonido de Venta Libre Podrían Ayudar con la Pérdida Auditiva Leve o Moderada

Un aparato auditivo es un pequeño dispositivo electrónico que hace que algunos sonidos sean más fuertes.3 El dispositivo contiene un micrófono que capta el sonido, un amplificador que aumenta el volumen del sonido y un altavoz que produce el sonido en el oído.

Se utilizan principalmente para ayudar a mejorar el habla y la audición en las personas que padecen una pérdida auditiva. Sin embargo, tan solo el 20 % de las personas que tienen una pérdida auditiva utilizan aparatos auditivos, ya que, a menudo, el costo promedio de un par es de $ 4 700 dólares.4 Los planes del Medicare tradicional y muchas compañías de seguros privadas no costean los aparatos auditivos.

Una investigación reciente publicada en la Revista de la Asociación Americana de Medicina5 encontró que los amplificadores de sonido de venta libre que se vendían a una fracción del costo de los aparatos auditivos, posiblemente podrían mejorar su audición casi tan bien como estos últimos.

Se hizo una comparación entre cinco diferentes productos de amplificación de sonido personal (PSAPs, por sus siglas en inglés) y aparatos auditivos convencionales, que requieren la prescripción de un médico y el ajuste de un audiólogo.6

En este estudio de comparación, participaron 42 adultos cuya edad promedio era 72 años, que padecían pérdida auditiva de leve a moderada.

En una cabina de sonido, los participantes escucharon oraciones con "murmullos" en segundo plano, y se les solicitó que identificaran lo que se había dicho sin ayuda, con un aparato auditivo y luego con los PSAPs.7

Sin el aparato auditivo, los participantes entendieron el 77 % de lo que se dijo. Con el aparato auditivo, entendían el 88 %, y con cuatro de los PSAPs, la precisión era entre 81 y 87 %, en función del modelo.

El quinto modelo de $ 30 dólares tuvo un 65 % de precisión, menos de lo que los participantes experimentaron sin tener algún auxiliar auditivo, ya que el amplificador era de mala calidad y distorsionaba el sonido.

Los aparatos auditivos son regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, pero los PSAPs no. Estos últimos están disponibles en línea y en tiendas.

Según la FDA, los PSAPs están diseñados para ser utilizados por personas que no tienen pérdida auditiva, para ayudarles a distinguir los sonidos distantes. El autor del estudio Nicholas Reed, un audiólogo de la Facultad de Medicina Johns Hopkins, comentó sobre el uso de PSAPs y los aparatos auditivos que:8

"Los aparatos auditivos son dispositivos médicos regulados y todos estos deben ser capaces de ayudar a alguien con pérdida auditiva.

Si bien, no todos los aparatos auditivos son lo mismo, todos deben ser capaces de cumplir con este requisito mínimo de aumentar el volumen de los sonidos a frecuencias apropiadas y con un mínimo de distorsión.

Los resultados sugieren que los dispositivos [PSAPs] son ​​tecnológica y objetivamente capaces de mejorar la comprensión del habla en personas que padecen una pérdida auditiva".

¿Cuáles Son Sus Opciones?

Con los avances en tecnología, algunos de los dispositivos PSAPs se desempeñan tan bien como muchos aparatos auditivos prescritos. Por ley, los fabricantes de PSAPs no están autorizados a anunciar o etiquetar sus productos como destinados a ayudar con la pérdida auditiva.9

Al no estar regulados, los PSAPs no cuentan con los requisitos de control de diseño o estándares de desempeño; es decir, los consumidores deben hacer su debida investigación antes de comprar un producto que podría producir peores resultados que no utilizar algún producto.

Sin embargo, sin regulación, la industria ha avanzado en esta tecnología más rápidamente. Las compañías como Samsung y Panasonic señalan que trabajan en opciones para los consumidores que incluyen la función de Bluetooth para conectarse de forma inalámbrica con los teléfonos inteligentes, tabletas y asistentes digitales tales como Siri de Apple.10

Se anticipa que estos productos se venderán sin receta médica. Los clientes podrán analizar su propia capacidad auditiva al utilizar aplicaciones en sus teléfonos inteligentes o programas en línea.

En un esfuerzo por reducir los obstáculos para la compra de productos que proporcionen ayuda para comunicarse, tanto el Consejo Presidencial de Asesores en Ciencia y Tecnología como las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina se pronunciaron a favor de la fabricación de dispositivos de bajo costo y sin prescripción, que estén disponibles para los consumidores.

Ambas organizaciones señalan que hay un importante cuerpo de investigación que vincula la pérdida auditiva con otros riesgos para la salud, lo cual produce una carga financiera y emocional para las familias y las comunidades.

Las opciones de PSAPs y aparatos auditivos han cambiado a medida que la tecnología avanza. Recientemente, los senadores Charles Grassley (Republicano de Iowa) y Elizabeth Warren (Democrata de Massachussets) anunciaron su intención de presentar una legislación que respalde la fabricación y venta de aparatos auditivos sin necesidad de una prescripción médica o una evaluación audiológica.

Su objetivo es reducir el costo y aumentar el acceso, ya que actualmente, seis empresas controlan el 98 % del mercado, lo que contribuye a que haya un precio elevado de los productos.

Los cuatro dispositivos de amplificación Reed utilizados en su estudio que tuvieron una tasa de 81 a 87 % de precisión en la capacidad de audición fueron:

El quinto fue el dispositivo MSA 30X Sound Amplifier de bajo costo, que produjo resultados de precisión que eran peores que no utilizar nada. El Dr. Frank Lin, otorrinolaringólogo de la Facultad de Medicina Johns Hopkins y miembro del Comité Nacional de las Academias, comentó sobre el uso de los PSAPs que:

Algunas compañías que fabrican PSAPs son muy buenas, y fueron fundadas por ejecutivos e ingenieros que antes elaboraban aparatos auditivos. Los dispositivos que se encuentran en Walmart por $ 40 dólares... son terribles”.

Riesgos y Costos en la Salud Asociados Con la Pérdida Auditiva

El costo de la pérdida auditiva de leve a moderada, que podría solucionarse al hacer que los amplificadores estuvieran disponibles sin receta médica y fueran más económicos que los aparatos auditivos, podría tener un significativo impacto financiero en la comunidad y las familias.

La pérdida auditiva no solo es frustrante; también podría estar relacionada con otros riesgos para la salud que son emocional y financieramente costosos.

En un estudio realizado en la Facultad de Johns Hopkins, los investigadores monitorearon a más de 600 adultos, durante 12 años, y descubrieron que la pérdida auditiva leve duplicó el riesgo de desarrollar demencia, mientras que la pérdida auditiva moderada triplicó el riesgo.11

Es posible que la pérdida auditiva contribuya a un mayor nivel de atrofia cerebral y aislamiento social que podrían contribuir al desarrollo de la demencia.

En otro estudio de la Facultad de Johns Hopkins, los investigadores encontraron que las personas que tenían de una pérdida auditiva de moderada a severa, quienes eran mayores de 70 años de edad, tenían un riesgo de muerte 54 % mayor.12

Sin embargo, otro estudio encontró que los adultos de mediana edad que tenían una pérdida auditiva sin atender incrementaron el gasto en servicios médicos en un 33 %, en comparación con las personas que no presentaban una pérdida auditiva.13

El psicólogo Mark Hammel dañó su capacidad de audición cuando se encontraba en sus 20s, mientras servía en el ejército. No fue sino hasta los 57 años de edad que recibió su primer par de aparato aditivo. Él dijo que:14

"A menudo, las personas que presentan una pérdida auditiva no se percatan de lo que pierden. Gran parte de lo que nos hace humanos es el contacto social, la interacción con otros seres humanos. Cuando eso se interfiere, ocasiona consecuencias muy graves".

Las personas que padecen una pérdida auditiva que no es atendida, son más propensas a experimentar ira, depresión, alteraciones cognitivas y paranoia.

Una encuesta realizada en más de 2 000 personas con discapacidad auditiva también descubrió las frustraciones de los miembros de las familias, quienes se entristecieron por los malentendidos y la dificultad para comunicarse con su ser querido.15

Las personas que tienen pérdida auditiva también encuentran que experimentan una mayor fatiga, estrés y cefaleas como resultado de intentar escuchar y tratar de entender a lo largo del día.16 Asimismo, reportan mayores problemas para comer, dormir y tener relaciones sexuales.

Las personas que padecen una discapacidad auditiva tienen probabilidades de tener menos ingresos, o estar desempleados. De igual manera, la pérdida auditiva podría afectar en la capacidad para captar señales auditivas, tales como alarmas, timbres o gritos de advertencia, lo que aumenta el riesgo de sufrir lesiones en un accidente.

Recurra a la Alimentación Para Ayudar a Su Capacidad Auditiva

Su cuerpo tiene un asombroso sistema para proteger a su capacidad auditiva, que podría apoyar al tener una buena alimentación. De hecho, los desequilibrios nutricionales podrían contribuir a una pérdida auditiva.17 La pérdida de la audición relacionada con el envejecimiento resulta debido a la forma en la que el cerebro procesa la información.

Su cerebro le proporciona información adecuada sobre lo que oye al filtrar el sonido no deseado. Esto comienza a disminuir desde los años 40s y 50s, por lo que es más difícil descifrar lo que escucha. Al parecer, los nutrientes más beneficiosos para proteger y mejorar su capacidad auditiva son:18,19,20,21

Los siguientes nutrientes apoyan su capacidad auditiva de varias maneras, incluyendo:

El apoyo a la vitamina A es mixto. En un gran estudio que incluyó datos de más de 65 500 mujeres, no se encontró correlación entre el consumo de vitamina A y el riesgo de pérdida auditiva.22

Sin embargo, un sin número de diversos estudios han encontrado una correlación positiva. Los investigadores han descubierto que el zinc podría ayudar a mejorar la pérdida de audición neurosensorial súbita idiopática (SSNHL, por sus siglas en inglés).

Por lo general, esta pérdida repentina e inexplicable de la audición es atendida con altas dosis de esteroides, aunque la evidencia para apoyar la efectividad del tratamiento es limitada.

En un estudio, se encontró que el magnesio por vía intravenosa (IV) era eficaz contra SSNHL;23 el 48 % de los pacientes logró tener una recuperación al utilizar una combinación de magnesio IV e inhalación de carbógeno (17) (una mezcla de gases de dióxido de carbono y oxígeno).

Los investigadores descubrieron que al aumentar la producción de una proteína, neurotrofina-3 (NT3), podrían revertir la pérdida auditiva en ratones que habían perdido parcialmente su capacidad auditiva debido a los ruidos fuertes. NT-3 desempeña un rol esencial en la comunicación entre los oídos y el cerebro en las sinapsis que conectan las células ciliadas del oído interno hacia las células nerviosas en el cerebro.

Estas células se dañan con los ruidos fuertes, lo que ocasiona la pérdida auditiva. La astaxantina aumenta la expresión de NT3 en el cuerpo, lo que le ayuda a su cuerpo a sanar.

Proteja Su Capacidad Auditiva

La pérdida auditiva inducida por el ruido podría ocurrir repentina o lentamente, con el tiempo. Reducir su exposición diaria a ruidos fuertes, tales como música, un entorno de trabajo ruidoso o incluso utilizar una podadora de césped, podría ayudar a reducir la posibilidad de experimentar la pérdida auditiva, a través de los años.24

En todo el mundo, casi 360 millones de personas padecen una pérdida auditiva de moderada a severa, y se estima que casi la mitad podría haberse evitado.25

Protegerse de los ruidos fuertes es un principio fundamental para prevenir la pérdida auditiva. Las siguientes recomendaciones también podrían ayudar a proteger su capacidad auditiva y evitar la pérdida de la audición:

Disminuya el volumen de los dispositivos de audio personales

Pruebe una aplicación de decibelios para su teléfono inteligente, el cual parpadeará como una advertencia, en caso de que el volumen llegue hasta un nivel posiblemente perjudicial

Utilice tapones para oído cuando visite lugares ruidosos, y si trabaja en un ambiente ruidoso, asegúrese de utilizar una protección auditiva en todo momento

Utilice audífonos/tapones para oído con bloqueo de sonido cuidadosamente acomodados, que le permitirán escuchar cómodamente a un volumen más bajo

Limite la cantidad de tiempo que dedica a actividades ruidosas

Tome pausas regulares de escuchar, al utilizar dispositivos de audio personales

Restrinja el uso diario de dispositivos de audio personales a menos de una hora

Si vive en un área muy ruidosa, tal vez tenga que mudarse. Si eso no es una opción, considere agregar paneles acústicos en el techo y paredes para amortiguar el ruido.

También podría ayudar colocar ventanas con paneles dobles, para aislamiento, cortinas pesadas y alfombras.

Utilice tapones para oído con bloqueo de sonido para eliminar las ocasionales perturbaciones del sonido, tales como las provocadas por el tráfico o las podadoras de césped

Utilice alguna protección en los oídos al usar la podadora de césped o el soplador de hojas

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1, 24 Hearing Loss Association of America, Basic Facts About Hearing Loss
  • 2 National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, Quick Statistics About Hearing
  • 3 National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, Hearing Aids
  • 4, 10 Chicago Suntimes February 5, 2017
  • 5 Journal of the American Medical Association, 2017;318(1):89
  • 6 Science Daily, July 3, 2017
  • 7, 8 WebMD, July 5, 2017
  • 9 New York Times, July 15, 2016
  • 11 Johns Hopkins Medicine, The Hidden Risk of Hearing Loss
  • 12, 13 AARP, April 19, 2016
  • 14, 15, 16 New York Times, September 28, 2015
  • 17 FASEB J 2015;29(2):418
  • 18, 22 American Journal of Clinical Nutrition, 2015;102(5):1167
  • 19 Weston Price Foundation, October 31, 2014
  • 20 Arches Natural Products, Folic Acid for Hearing Loss
  • 21, 23 Otology and Neurotology 2002;23(4):447
  • 25 World Health Organization, February 27, 2015