Nuevamente, el Estudio Más Grande y Extenso Sobre Mamografías Encuentra Que No Proporcionan Beneficios

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Noviembre 07, 2017 | 57,378 vistas

Historia en Breve

  • Uno de los estudios más grandes y extensos sobre mamografía hasta la fecha, en el que participaron 90 000 mujeres, quienes fueron monitoreadas durante 25 años, descubrió que las mamografías no tienen absolutamente ningún impacto en la mortalidad causada por cáncer de mama
  • En el transcurso del estudio, la tasa de mortalidad por cáncer de mama fue prácticamente idéntica entre las mujeres que se realizaron una mamografía anual y las que no lo hicieron
  • El 22 % del cáncer de mama invasivo encontrado por análisis de detección, también fue diagnosticado excesivamente, lo que originó un tratamiento innecesario
  • Tenga cuidado con el “nuevo y mejorado” tipo de mamografía llamada tomosíntesis 3D, ya que le expone a dosis aún más elevadas de radiación, en comparación con una mamografía estándar

Por el Dr. Mercola

Una vez más, parece que los principales defensores de la industria continuarán negándose por completo y harán todo lo posible por anteponer las ganancias sobre el bienestar de las personas.

Una mamografía anual es la estrategia convencional de "prevención" para el cáncer de mama. Pero los investigadores cada vez están más de acuerdo en que las mamografías son ineficaces en el mejor de los casos, y perjudiciales en el peor de los casos.

Desafortunadamente, el cáncer de mama es un gran negocio, y las mamografías son una de sus principales fuentes de beneficios. Esta es la razón por la cual la industria pelea con uñas y dientes para seguir realizándolas, incluso si eso significa ignorar la verdad.

En los últimos años, diversos estudios han concluido que las mamografías no salvan vidas y, de hecho, podrían dañar a más mujeres de las que ayudan, debido a los resultados falsos positivos, un excesivo tratamiento y el cáncer inducido por la radiación.

El último estudio con el que se obtuvo esta conclusión también es uno de los más grandes y extensos. Según informó New York Times:1

"Uno de los estudios de mamografía más grandes y meticulosos que se hayan realizado, en el que participaron 90 000 mujeres, el cual duró un cuarto de siglo, ha añadido poderosas y nuevas interrogantes acerca del valor de los análisis de detección para mujeres de cualquier edad.

Este descubrió que las tasas de mortalidad por cáncer de mama y por todas las causas, eran las mismas en las mujeres que se realizaron mamografías y las que no lo hicieron. Y que el examen provocó daños: uno de cada cinco casos de cáncer que se detectó a través de una mamografía y que fue tratado, no representaba una amenaza para la salud de las mujeres, y no necesitaban tratamiento, tal como quimioterapia, cirugía o radiación".

¿Dónde Quedó la Prudencia en el Uso de Análisis de Detección Que Causan Cáncer?

Además del daño causado por un tratamiento excesivo, el sentido común sobre la cuestión de irradiar sus senos todos los años, durante décadas--en el mejor de los casos--es cuestionable, si consideramos el hecho de que la radiación ionizante podría causar cáncer.

Los resultados publicados en la revista British Medical Journal (BMJ, por sus siglas en inglés)2 en 2012, demuestran que las mujeres que son portadoras de una mutación genética específica llamada BRCA1/2, son particularmente vulnerables al cáncer inducido por radiación.

Las mujeres portadoras de esta mutación, quienes estuvieron expuestas a la radiación de diagnósticos antes de los 30 años de edad, tuvieron el doble de probabilidad de desarrollar cáncer de mama, en comparación con las que no tenían el gen mutado.

También, descubrieron que el cáncer inducido por la radiación respondía a la dosis, lo que significa que cuanto mayor era la dosis, mayor sería el riesgo de desarrollar cáncer. Los autores concluyeron que:

"Los resultados de este estudio apoyan el uso de técnicas de imagen por radiación no ionizante (tales como la resonancia magnética), como herramienta principal para el monitoreo de las mujeres jóvenes con mutaciones BRCA1/2".

Durante años, he advertido en contra realizar mamografías de rutina, a pesar de los ataques vehementes de los radiólogos y personas empeñadas en atacarme.

En el análisis final, ha valido la pena cubrir los honorarios legales que tuve que pagar para defenderme de estos ataques a lo largo de los años, conforme se acumulaba la investigación de forma constante, que repetidamente confirmaba mi postura.

Para este momento, la controversia está prácticamente resuelta--al menos si considera la investigación publicada. Con respecto a todos mis opositores, quienes me han atacado por mi opinión con respecto a las mamografías, sé que continuarán negándolo.

La gran mentira debe continuar, para evitar la culpa relacionada con el daño producido. Los ataques solo nos fortalecen para defender los puntos de vista controversiales.

El Estudio de Mamografía Más Grande Hecho Hasta el Momento, No Ha Proporcionado Beneficios

El estudio presentado, publicado en la revista British Medical Journal (BMJ),3 incluyó un período de evaluación de cinco años, con un período de seguimiento total de 25 años.

Las mujeres, quienes tenían entre 40 y 59 años de edad, fueron monitoreadas para que se les realizara aleatoriamente cinco mamografías anuales o un examen de mama anual sin mamografía.

En el transcurso del estudio, 3 250 de las mujeres que se realizaron las mamografías fueron diagnosticadas con cáncer de mama, en comparación con 3 133 en el grupo sin mamografía. De ellas, 500 mujeres del grupo de mamografías y 505 en el grupo de control, murieron a causa de la enfermedad.

Sin embargo, después de 15 años de seguimiento, el grupo de mamografías tuvo otros 106 diagnósticos adicionales de cáncer, que fueron atribuibles a un diagnóstico excesivo. Como explicó anteriormente el Dr. Otis Webb Brawley, Director médico de la Sociedad Americana Contra el Cáncer, el término "diagnóstico excesivo" en la medicina del cáncer se refiere a:4

"...Si un tumor, que cumple con todos los criterios de laboratorio para denominarse cáncer, no es atendido, nunca causaría daño. Este es un tumor que no continuará creciendo, diseminándose ni matando. Es un tumor que podría ser curado con tratamiento pero no necesita ser tratado y/o curado".

Los autores del estudio presentado concluyeron que:5

"La prueba de mamografía anual en mujeres que tienen entre 40 y 59 años de edad no reduce la mortalidad por cáncer de mama, más allá de una exploración física o atención habitual, cuando el tratamiento adyuvante para el cáncer de mama es de libre acceso.

En general, el 22 % del cáncer de mama invasivo detectado fue diagnosticado en exceso, lo que representa 1 cáncer de mama diagnosticado en exceso por cada 424 mujeres que se sometieron a una prueba de mamografía en el ensayo".

Más Estudios Discuten el Valor de las Mamografías de Rutina

La tasa de diagnósticos excesivos (22 %) es prácticamente idéntica a la encontrada en un estudio noruego realizado en 2012,6 el cual descubrió que hasta un 25 % de las mujeres fue consistentemente diagnosticado en exceso con cáncer de mama, que si no era atendido, tampoco habría causado ningún daño.

Otros estudios que respaldan los hallazgos del estudio presentado incluyen a los siguientes:

En 2007, los Archivos de Medicina Interna7 publicaron un metaanálisis de 117 ensayos de mamografías aleatorizados y controlados. Entre sus hallazgos encontraron que las tasas de resultados falsos positivos eran elevadas (20 a 56 % después de 10 mamografías)

En 2009, se encontraron resultados similares en un metaanálisis realizado por las Revisiones Sistémicas de la Base de Datos Cochrane,8 que encontró que los análisis de detección de cáncer de mama produjeron una tasa del 30 % de diagnósticos y tratamientos excesivos que, en realidad, aumentaron el riesgo absoluto de desarrollar cáncer en un 0.5 %.

La revisión concluyó que por cada 2 000 mujeres instadas a realizarse un análisis de detección durante un período de 10 años, la vida de UNA sola mujer fue prolongada, mientras que 10 mujeres sanas fueron tratadas innecesariamente.

Otro estudio noruego,9 publicado en 2010, concluyó que la disminución en la incidencia de la mortalidad, como resultado del análisis de detección mamográfico fue tan pequeña que era inexistente--tan solo se perdieron 2.4 muertes por cada 100 000 personas-años como resultado del análisis de detección.

La investigación publicada en The Lancet Oncology en 2011,10 describió la historia natural de la incidencia de cáncer de mama detectado en el programa sueco de detección de mamografías entre 1986 y 1990, que involucró a 650 000 mujeres.

Dado que las lesiones y tumores mamarios son tratados y/o eliminados de forma agresiva antes de que se pueda determinar con certeza que son una amenaza clara y real para la salud, se ha investigado poco o nada sobre lo que ocurre cuando se les deja sin tratamiento.

Sin embargo, este estudio demostró por primera vez que las mujeres a las que se les realizaron la mayoría de las pruebas de mama tuvieron una mayor incidencia acumulada de cáncer de mama invasivo durante los siguientes seis años, en comparación con el grupo de control, al cual se le realizaron menos análisis de detección.

Resultados Falsos Negativos--Otro Peligro de las Mamografías

Además de los resultados falsos positivos, que originan tratamientos innecesarios, también existe el riesgo de obtener un resultado falso negativo, lo que significa que no se detecta un cáncer mortal. De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés), las mamografías omiten hasta el 20 % del cáncer de mama presente en el momento del análisis de detección.

Si una mamografía detecta un punto anormal en el seno, por lo general, el próximo paso es hacer una biopsia. Esto implica extraer una pequeña cantidad de tejido del seno, que luego es examinada por un patólogo bajo un microscopio para determinar si el cáncer se encuentra presente.

El problema es que un cáncer en etapa temprana, tal como el carcinoma ductal in situ (DCIS, por sus siglas en inglés) podría ser muy difícil de diagnosticar y no existen estándares de diagnóstico para este tipo de cáncer.

Además, los patólogos que realizan las lecturas no necesitan tener un conocimiento especializado al respecto. Como la Dra. Shahla Masood, Jefa de patología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Florida, en Jacksonville, dijo para New York Times en 2010:11

"Hay estudios que demuestran que diagnosticar los límites de estas lesiones en los senos ocasionalmente nos presenta la otra cara de la moneda".

Es importante percatarse de que una mamografía negativa no podría equipararse con tener una excelente salud. Todo lo que una mamografía negativa podría indicarle es que, SI padece cáncer, aún no se ha desarrollado lo suficiente como para ser detectado.

En particular, esto sucede en el caso de las mujeres que tienen un tejido mamario denso. El 49 % de las mujeres tiene una alta densidad de tejido mamario12 y la sensibilidad de las mamografías en los senos densos es tan baja como hasta un 27 %13—lo que significa que el 75 % de las mujeres que tienen un tejido mamario denso se encuentra en riesgo de un cáncer no detectado, si se basan únicamente en las mamografías. Incluso, si se realizan mamografías digitales, la sensibilidad aún es menor al 60 %.

Las Mujeres Enfrentan Opciones Cada Vez Más Confusas

El estudio presentado reabrió el debate sobre si una mamografía anual es una buena opción para la mayoría de las mujeres. Lo que complica aún más las cosas es el hecho de que, en los últimos años, varios grupos médicos han creado recomendaciones divergentes con respecto a si debería realizarse una mamografía y en qué momento.

En noviembre de 2009, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos, un comité de asesoría federal, revisó sus recomendaciones de análisis de detección de cáncer,14 e indicaron que las mamografías anuales no eran necesarias en el caso de las mujeres menores de 50 años de edad y que solo se recomendaba hacer evaluaciones cada dos años después de eso.

El panel basó las nuevas directrices en los datos que indicaban que las mamografías hacían más perjuicio que beneficio, cuando se realizaban en mujeres más jóvenes.

Sin embargo, muchos grupos contra el cáncer se rehusaron a adoptar estas directrices, y aun recomiendan que las mujeres mayores de 40 años de edad sean evaluadas anualmente. Esto incluye a la Sociedad Americana Contra el Cáncer, el Instituto Nacional Contra el Cáncer y el Colegio Americano de Radiología.

En 2011, el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés) impulsó a las mujeres hacia un nuevo ciclo, cuando cambió las directrices para incluir MÁS pruebas, en comparación con sus recomendaciones previas.

Anteriormente, ACOG había recomendado realizarse mamografías anuales a partir de los 50 años de edad. Desde 2011, comenzó a invitar a las mujeres a realizarse una mamografía anual a partir de los 40 años de edad. Según declaró New York Times:15

"[L]a época en que se emplea un único análisis de detección para todas las mujeres podría haber llegado a su fin. Ahora, las pacientes y sus médicos enfrentan opciones mucho más matizadas, según el riesgo de cáncer de mama de cada mujer y lo que ellas opinan sobre la posibilidad de hacer un tratamiento innecesario.

‘El equilibrio entre los daños y beneficios cada vez es más difícil de comprender’, dijo el Dr. Russell P. Harris, profesor de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. ‘Las personas razonables estarían en desacuerdo’".

Tomosíntesis 3D—La Descabellada Alternativa Que Incrementa Aún Más el Riesgo

Desafortunadamente, en vez de admitir los defectos y peligros inherentes de realizar las mamografías, en 2011, la industria dio a conocer un tipo de mamografía "nueva y mejorada" llamada Tomosíntesis 3D, que en realidad le expone a dosis aún MÁS ALTAS de radiación, en comparación con una mamografía estándar.

Lo que es peor, también recomiendan que continúen realizándose mamografías tradicionales 2D cuando se haga una tomosíntesis, lo que podría multiplicar aún más su exposición a la radiación. De acuerdo con la médico cirujana, Dra. Susan Love,16 la tomosíntesis le expone a aproximadamente el doble de la cantidad de radiación, en comparación con una mamografía estándar.

De acuerdo con un estudio realizado en 2010,17 los análisis de detección anuales que recurren a las mamografías estándar digitales o en película, en mujeres de 40 a 80 años de edad, está relacionado con una incidencia de cáncer inducido y una tasa de 20 a 25 casos por cada 100 000 de cáncer de mama mortal.

Es decir, las mamografías anuales CAUSAN 20 a 25 casos de cáncer mortal por cada 100 000 mujeres que se realizan la prueba. Incrementar más--quizás duplicar—la incidencia del cáncer de mama mortal causado como resultado directo del propio procedimiento de análisis de detección, difícilmente podría denominarse como un progreso.

La Prevención del Cáncer Comienza Con las Elecciones en el Estilo de Vida

Las mamografías son percibidas como la mejor forma de "prevención" que podría implementar una mujer. Pero realizar un diagnóstico temprano no es lo mismo que hacer una prevención.

¡Y el análisis de detección del cáncer, que hace más perjuicio que beneficio, ¡difícilmente podría calificar como "su mejor elección" para no convertirse en una estadística más de cáncer! Creo que la mayor parte de la incidencia de cáncer podría prevenirse al aplicar estrictamente estrategias de estilo de vida sanas, básicas y de sentido común, como las siguientes.

Evite el azúcar, especialmente la fructosa y los alimentos procesados. Todas las formas de azúcar son perjudiciales para la salud en general y promueven el cáncer. No obstante, es evidente que la fructosa refinada es una de las más dañinas y debe ser evitada tanto como sea posible.

Esto significa que automáticamente debe evitar los alimentos procesados, ya que la mayoría están cargados con fructosa (generalmente en forma de jarabe de maíz de alta fructosa.

Optimice sus niveles de vitamina D. La vitamina D influye virtualmente en cada célula de su cuerpo y es uno de los más potentes agentes anticancerígenos de la naturaleza. En realidad, la vitamina D es capaz de entrar en las células cancerígenas y desencadenar la apoptosis (muerte celular). Si padece cáncer, su nivel de vitamina D probablemente debería estar entre 70 y 100 ng/ml.

La vitamina D funciona sinérgicamente con cada tratamiento anticancerígeno que conozco, sin efectos adversos. Idealmente, sus niveles deben alcanzar este punto a través de exponerse a los rayos del sol o una cama bronceadora segura, y no al tomar vitamina D oral.

Limite su consumo de proteínas. Las investigaciones recientes han hecho evidente la importancia de la vía mTOR. Cuando esta se encuentran activa, el desarrollo cancerígeno se acelera.

Una forma de inactivar esta vía es al limitar su consumo de proteínas a un gramo por kilogramo de masa corporal magra, o aproximadamente un poco menos de medio gramo de proteína por cada libra de peso corporal magro. Para la mayoría de las personas, esto varía entre 40 y 70 gramos de proteína por día, que típicamente es de 2/3 a la mitad de lo que consume actualmente.

Evite los productos de soya sin fermentar. La soya sin fermentar es alta en estrógenos vegetales, o fitoestrógenos, también conocidos como isoflavonas. En algunos estudios, aparentemente, la soya funciona junto con el estrógeno humano para aumentar la proliferación de las células mamarias, lo que aumenta la posibilidad de mutaciones y células cancerígenas.

Mejora la sensibilidad de sus receptores de insulina y leptina. La mejor manera de hacerlo es al evitar el azúcar y los granos, y restringir los carbohidratos, y en vez de eso, consumir la mayoría de vegetales con fibra. También, debe asegúrese de hacer ejercicio, en especial, realizar un entrenamiento Peak Fitness.

Haga ejercicio regularmente. Una de las razones principales por la que el ejercicio tiene un efecto en disminuir el riesgo de cáncer, se debe a que reduce los niveles de insulina; y controlar los niveles de insulina es una de las formas más poderosas para reducir el riesgo de cáncer.

También, se ha sugerido que la apoptosis (muerte celular programada) es desencadenada por el ejercicio, lo que hace que las células cancerígenas mueran. Además, los estudios han encontrado que la cantidad de tumores disminuye junto con la grasa corporal, lo que podría ser un factor adicional.

Esto se debe a que el ejercicio ayuda a reducir los niveles de estrógeno, lo que explica por qué el ejercicio parece ser una intervención particularmente poderosa contra el cáncer de mama.

Mantenga un peso corporal saludable. Esto ocurrirá de forma natural cuando comience a comer adecuadamente para su tipo nutricional y el ejercicio que realice. Es importante perder el exceso de grasa corporal, porque la grasa produce estrógeno.

Beba de medio a un litro de jugo de vegetales verdes orgánicos todos los días. Para obtener información más detallada al respecto, por favor, revise mis instrucciones para preparar jugo de vegetales.

Consuma muchas grasas omega-3 de origen animal, de alta calidad, como el aceite de kril. La deficiencia de grasas omega-3 es un típico factor subyacente de cáncer.

Curcumina. Este es el ingrediente activo de la cúrcuma, y en altas concentraciones podría ser un complemento muy útil en el tratamiento contra el cáncer. Realmente, cuenta con la mayor cantidad de bibliografía basada en evidencia,18 la cual apoya su uso contra el cáncer junto con cualquier nutriente, incluyendo a la vitamina D.

Por ejemplo, ha demostrado tener un gran potencial terapéutico para prevenir la metástasis del cáncer de mama.19 Es importante saber que, por lo general, la curcumina no se absorbe muy bien; por lo que, aquí he proporcionado diversas recomendaciones para estimular su absorción.

También, comenzaron a surgir nuevas preparaciones que ofrecían una mejor absorción. Para obtener mejores resultados, deberá utilizar una preparación de liberación continua.

Evite consumir alcohol, o por lo menos limite las bebidas alcohólicas a una por día.

Evite los campos electromagnéticos tanto como le sea posible. Incluso, utilizar cobijas eléctricas podría aumentar su riesgo de cáncer.

Evite la terapia de reemplazo de hormonas sintéticas, especialmente si tiene factores de riesgo para el cáncer de mama. El cáncer de mama es un tipo de cáncer relacionado con el estrógeno y, según un estudio publicado en la Revista del Instituto Nacional del Cáncer, las tasas de cáncer de mama en las mujeres se redujeron junto con un menor uso de la terapia de reemplazo hormonal.

(Existen riesgos similares en las mujeres más jóvenes que usan anticonceptivos orales. Las píldoras anticonceptivas, que también están compuestas por hormonas sintéticas, han estado relacionadas con el cáncer de cuello uterino y de mama).

Si experimenta síntomas menopáusicos excesivos, es posible que deba considerar la terapia de reemplazo de hormonas bioidénticas, que utiliza hormonas que son molecularmente idénticas a las que produce su cuerpo y no causan estragos en su sistema. Esta es una alternativa mucho más segura.

Evite los BPAs, ftalatos y otros xenoestrógenos. Estos son compuestos similares al estrógeno, que se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama.

Asegúrese de no tener una deficiencia de yodo, ya que hay evidencia convincente que vincula a la deficiencia de yodo con ciertas formas de cáncer, el Dr. David Brownstein,20 autor del libro Iodine: Why You Need It, Why You Can't Live Without It (Yodo: ¿Por Qué es Necesario? y ¿Por Qué No se Puede Vivir Sin Él?), es un defensor del yodo como auxiliar contra el cáncer de mama.

En realidad, tiene potentes propiedades anticancerígenas, y ha demostrado que causa la muerte celular en las células de cáncer de mama y de la tiroides.

Para obtener más información, recomiendo leer el libro del Dr. Brownstein. He investigado el yodo durante algún tiempo, desde que entrevisté al Dr. Brownstein, ya que considero que la mayor parte de lo que dice es exacto. Sin embargo, no estoy del todo convencido de que sus recomendaciones de dosificación sean correctas. Creo que son demasiado elevadas.

Evite carbonizar las carnes. Las carnes asadas al carbón o a la parrilla están relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de mama. Además, se ha encontrado que la acrilamida—un agente cancerígeno creado cuando los alimentos con almidón son cocidos en el horno, asados, o fritos—aumenta el riesgo de cáncer.

Esta no es una lista exhaustiva. Existen muchas otras estrategias que también podrían ser útiles. Un excelente recurso es el libro de la Dra. Christine Horner, “Waking the Warrior Goddess: Dr. Christine Horner’s Program to Protet Against and Fight Breast Cancer” (El Despertar de la Diosa Guerrera: El Programa de la Dra. Christine Horner Para la Protección y la Lucha Contra el Cáncer de Mama), que contiene un enfoque totalmente natural de investigación comprobada para proteger y hacer un tratamiento contra el cáncer de mama.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1, 15 New York Times February 11, 2014
  • 2 BMJ 2012 Sep 6;345:e5660
  • 3, 5  BMJ 2014;348:g366
  • 4, 6 Annals of Internal Medicine April 3, 2012;156(7):491-9
  • 7 Ann Intern Med. 3 April 2007;146(7):516-526
  • 8 Cochrane Database of Systematic Reviews October 7, 2009; (4):CD001877
  • 9 New England Journal of Medicine September 23, 2010;363(13):1203-10.
  • 10 Lancet Oncology November 2011;12(12):1118-24
  • 11 New York Times July 19, 2010
  • 12 Analysis of Parenchymal Density on Mammograms in 1353 Women 25-79 Years Old.
  • 13 Diagnostic Accuracy of Digital vs. Film Mammography: Exploratory Analysis of Selected Population Subgroups in DMIST. Radiology, Feb 2008.
  • 14 US Preventive Services Task Force, Screening for Breast Cancer, November 2009
  • 16 USA Today October 9, 2012
  • 17 Radiology August 24, 2010, doi: 10.1148
  • 18 Greenmedinfo.com, Curcumin
  • 19 Clinical Cancer Research October 15, 2005: 11; 7490
  • 20 Dr. Brownstein - Holostic Family Medicine