¿La obesidad puede ser contagiosa?

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Febrero 14, 2018 | 5,595 vistas

Historia en Breve

  • La obesidad es un problema de salud mortal que está relacionado con cardiopatías, diabetes, depresión, cáncer y muerte prematura
  • Con base en los datos de bases militares, los investigadores demuestran que su red social tiene un impacto significativo en su riesgo de tener sobrepeso u obesidad
  • Otros aspectos del estilo de vida que influyen en el control del peso son el sueño, hidratación, fuente de combustible, ejercicio y movimiento

Por el Dr. Mercola

La obesidad es mortal. Hoy en día crece en proporciones epidémicas y los investigadores descubrieron que puede propagarse entre las comunidades. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en los Estados Unidos casi el 30 % de los adultos tiene obesidad.1

En 1989, cuando los CDC comenzaron a recolectar datos, ningún estado informó tasas de obesidad superiores al 14 %.2 En contraposición, para 2010, solo 1 estado informó que su tasa de obesidad se encontraba por debajo del 19 %.

El aumento de las tasas de obesidad y las dificultades con el control del peso han sido temas de debate durante al menos 30 años. Ha surgido una industria multimillonaria para abordar el tema y ofrecer opciones enfocadas a la reducción de peso. Píldoras, cirugías, libros, programas de ejercicios y spas son solo algunas de las opciones proporcionadas por una industria interesada principalmente en obtener ganancias financieras.

Se han observado diversos factores que contribuyen al aumento de las tasas de obesidad, como un estilo de vida sedentario, malas elecciones alimentarias y acceso limitado al servicio médico.3 Las malas elecciones en combinación con la falta de información han creado circunstancias en las que 1 de cada 5 muertes en los Estados Unidos está relacionada con las consecuencias de la obesidad.4

De acuerdo con la evidencia que los investigadores han compilado, las redes sociales en las inmediaciones geográficas de su vecindario también pueden contribuir en su lucha contra el control del peso.5

Un estudio demuestra el poder de las redes sociales

La pregunta que inspiró el estudio, se basó en observaciones hechas por algunos médicos de la Universidad de Yale y la Universidad de California en San Diego, quienes descubrieron que, al parecer, diversos comportamientos se extendían a través de las redes sociales.

Primero identificaron las relaciones entre amigos y familiares del Estudio del Corazón de Framingham, y descubrieron inesperadamente que el tabaquismo, la felicidad y el divorcio parecían extenderse a través de las comunidades, como si fuese contagioso.6

La obesidad fue uno de los primeros factores de salud que el equipo identificó como consistente en un grupo de personas conectadas socialmente. En 2007, el equipo informó que, si el cónyuge, hermano o amigo de una persona tenía obesidad, la probabilidad de que la persona en cuestión también la padeciera aumentaba entre 37 % y 57 %.

Para comprender si estos datos representaban el concepto de "cada quien con su cada cual", o si en realidad las personas eran más propensas a aumentar de peso cuando se les insertaba en una población con sobrepeso, era necesario encontrar una población de personas sin obesidad e insertarlas en redes sociales con diversos grados de obesidad.

Los militares cumplieron enteramente estos requisitos al asignar tanto a hombres como mujeres en bases militares por todo el país.

Dos economistas continuaron investigando si las redes sociales tenían un impacto único, pero poderoso, sobre la probabilidad de que una persona desarrollara obesidad cuando su red social inmediata también la padecía.

La Dra. Ashlesha Datar, de la Universidad del Sur de California (USC) y la Dra. Nancy Nicosia, de la Corporación Rand, una organización de investigación sin fines de lucro,7 recopilaron datos de más de 1 100 adolescentes y 1 300 padres.

De dichos datos, casi el 25 % de los adolescentes y el 75 % de los adultos tenían sobrepeso u obesidad. De hecho, su probabilidad de experimentar problemas de peso aumentó si habían sido enviados a una base en un condado donde la obesidad era común.

Por cada aumento de 1 punto porcentual en la tasa de obesidad del condado, las probabilidades de que un adolescente tuviera sobrepeso aumentaron a casi 6 %; las probabilidades para los padres aumentaron a casi 5 %.8

El nivel de contacto también es un factor contribuyente

Asimismo, los economistas encontraron que el peso estaba ligado intrínsecamente a aquellos que tenían un mayor grado de exposición a la comunidad circundante. Dicho de otra forma, la relación entre el índice de masa corporal y la tasa de obesidad del condado fue más fuerte en los adolescentes que vivían durante más de 2 años en una base militar o cerca de ella, en comparación con aquellos recién llegados.

De igual forma, los investigadores encontraron que el vínculo era más fuerte para las familias que vivían fuera de la base militar en comparación con aquellas que vivían en la misma. Datar explicó:9

"Vivir en una comunidad donde la obesidad es común, puede influir en lo que es socialmente aceptable en materia de conductas alimentarias y de ejercicio, así como el tamaño corporal. Si a su alrededor existen más personas con obesidad, eso puede aumentar sus propias probabilidades tener obesidad".

El estudio evaluó a familias que se encontraban en bases militares en condados donde la tasa de obesidad osciló del 21 % (Condado de El Paso, Colorado) al 38 % (Condado de Vernon, Luisiana).10

Aunque mudarse a un condado con una alta tasa de obesidad aumentaba el riesgo, los investigadores también encontraron que ocurrió precisamente todo lo contrario. Cuando las familias se mudaron al condado de El Paso, el riesgo de volverse obesos disminuyó en un 29 % en el caso de los adultos y un 23 % en el caso de los niños.

Los hábitos de salud pueden extenderse a través de su comunidad

Los resultados del estudio presentado, respaldan la información e investigación de otros estudios psicológicos y médicos cuyos datos demuestran que su conducta está sumamente influenciada por el entorno y las personas con las que se relaciona.

Algunos investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard y la Universidad de California descubrieron que si una persona tiene obesidad, aquellos con los que comparte una relación cercana, sin importar la distancia geográfica, tienen una mayor probabilidad de desarrollar sobrepeso u obesidad.11 Entre amigos del mismo sexo, el riesgo aumentó hasta en un 77 %.

Los investigadores comentaron lo siguiente al respecto:12

"Los fenómenos de las redes parecen ser relevantes para el rasgo biológico y conductual de la obesidad, asimismo, la obesidad parece extenderse a través de los vínculos sociales. Estos hallazgos tienen implicaciones para las intervenciones clínicas y de salud pública".

Asimismo, otro estudio que evaluó las normas sociales sobre conductas y patrones alimentarios concluyó que las influencias sociales eran determinantes y poderosas, al desempeñar un papel en el desarrollo de la obesidad.13 La investigación ha demostrado que las relaciones sociales influyen en lo que s come y cuánto come.14

Las personas suelen comer menos cuando su acompañante consume porciones más pequeñas, asimismo, cuando se encuentran con alguien ávido por la comida, se sienten con total libertad de comer cuanto quieran.

La Dra. Lenny Vartanian, catedrática de salud y psicología clínica y de consejería de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, dirigió una revisión del metaanálisis de 38 estudios y encontró que la modelización tuvo un efecto significativo en la cantidad de alimentos que un individuo consumió.15 La Dra. Vartanian explicó los resultados de la siguiente forma:16

"No estoy minimizando la importancia del tamaño de la porción, sin embargo, la magnitud del efecto encontró que el tamaño [del modelo social] es aproximadamente el doble del tamaño del efecto que se obtiene del tamaño de la porción".

De igual forma, las redes sociales influyen en los hábitos de ejercicio, ya que los investigadores demostraron que los hábitos de los amigos cercanos influyen en los propios.17

Otros datos en una Encuesta Gallup demuestran una relación entre los hábitos y las relaciones, pues se encontró que, en comparación con las personas que no fuman, los fumadores tenían el doble de probabilidades de tener amigos y familiares que fuman.18

El contacto social puede influir en el comportamiento, sin embargo, la nutrición sigue provocando obesidad

De acuerdo con el periodista científico y escritor Gary Taubes, al colaborar con la revista médica BMJ, el azúcar contribuye mucho más al aumento epidémico de la diabetes y obesidad, en comparación con el exceso de calorías.19

En su redacción exhorta a la ciencia para que analice a profundidad la forma en la que los azúcares se metabolizan de forma diferente a otros carbohidratos, lo que aumenta en mayor medida su riesgo de inflamación y cambia su perfil de riesgo de diabetes y obesidad en comparación con lo que indiciaría el exceso de calorías por sí solo.

Hasta hace poco tiempo, los científicos y expertos en el control de peso habían utilizado como eje central a las grasas y al equilibrio energético para explicar el aumento de peso alrededor del mundo.

Sin embargo, a pesar de los arduos esfuerzos por parte de los médicos, ambos desastres de salud siguen creciendo sin control. Gary Taubes sugiere que esto probablemente se debe a que nuestra noción de cómo el azúcar afecta la salud es completamente errónea y el efecto del azúcar puede ser independiente a las calorías. El experto declara:20

"No obstante, si es así, esto cambia la forma en que debemos comunicar los peligros del consumo de azúcar ... sin embargo, no sabemos si el nivel recomendado es seguro para todos.

Podría ser así para las personas que tienen obesidad, diabetes, o ambas, incluso pequeñas cantidades podría ser demasiado. Y la ubicuidad de los productos ricos en azúcar puede hacer que para muchas personas sea difícil mantener un nivel saludable de consumo de azúcar".

Los comentarios de Taubes son respaldados por numerosos estudios que relacionan el azúcar refinada y la fructosa con el cáncer, disfunción inmunológica, aumento de peso y las cardiopatías.

La industria azucarera era perfectamente consciente de las condiciones de salud que el producto provoca, sin embargo, actúo del mismo modo que la industria tabacalera y en un esfuerzo por proteger las ventas, ocultó la información.21

Los registros históricos muestran que, por décadas, la industria ha manipulando la documentación con el fin de imputarle a las grasas la responsabilidad de la obesidad y diversas enfermedades, mientras que eludía su propia responsabilidad. Los investigadores encontraron lo siguiente:22

"La industria azucarera no reveló la evidencia de daño de los estudios con animales que (en primer lugar) hubiera reforzado el argumento de que el riesgo de padecer cardiopatías coronarias a causa de la sacarosa es mayor que el del almidón y (en segundo lugar) hubiera causado que la sacarosa fuera objeto de estudio como un posible carcinógeno.

La influencia de la microbiota intestinal en los efectos diferenciales de la sacarosa y del almidón en los lípidos sanguíneos, así como la influencia de la calidad de los carbohidratos en la beta-glucuronidasa y la actividad cancerígena, deben ser analizados nuevamente con más detenimiento".

En respuesta, la Asociación Azucarera alegó,23 "sabemos que consumir azúcar con moderación es parte de un estilo de vida equilibrado ..."

Sin embargo, cuán equilibrado es un estilo de vida donde la mayoría de los alimentos producidos por fabricantes contienen al menos un tipo de endulzante, además, la investigación ha demostrado que muchos tipos de azúcar son igual de adictivos que la cocaína,24 y la respuesta de su cuerpo al azúcar favorece el desarrollo del cáncer y desencadena enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina y enfermedad del hígado graso no alcohólico.25

Las elecciones referentes al estilo de vida afectan su riesgo de obesidad

Comer productos con un alto contenido de azúcar solo es una de las elecciones nutricionales que puede aumentar su riesgo. Además de los factores de riesgo de las redes sociales y nutricionales, las siguientes elecciones referentes al estilo de vida también pueden influir en su labor para el control de peso.

Fuente de combustible

Consumir grasa como combustible en lugar de carbohidratos es una de las elecciones más acertadas que puede hacer para controlar su peso y tomar el control de su salud. Esta estrategia tiene beneficios significativos, como mitigar la inflamación general, reducir el riesgo de cáncer y controlar su peso.

En mi artículo anterior, "Haga la Dieta Cetogénica Para Tener Una Óptima Salud" descubrirá más información sobre las ventajas de una alimentación cetogénica en la que su cuerpo quema grasas saludables como combustible.

Hidratación

Su cuerpo necesita una hidratación adecuada con el fin de eliminar los desechos a través de los riñones y mantener tanto la circulación sanguínea como el funcionamiento óptimo de su cerebro.

Antes de sentir sed, experimentará hambre. De acuerdo con Alissa Rumsey, nutrióloga certificada de la Academia de Nutrición y Dietética,26 "Con frecuencia, la deshidratación leve se disfraza de una sensación de hambre, cuando en realidad su cuerpo simplemente necesita líquidos".

Descubra los efectos de la deshidratación en su cerebro y considere cómo evaluar sus niveles de hidratación con ayuda de mi artículo, "Cómo la Deshidratación Afecta Su función Cerebral."

Calidad de sueño

La privación del sueño tiene terribles consecuencias para muchas personas que llevan un estilo de vida acelerado y sin pausa alguna. Por desgracia, las consecuencias pueden ser mayor riesgo de diabetes tipo 2, mala función cerebral y un mayor riesgo de obesidad. Descubra más en mi artículo, "El Alto Costo de la Privación Del Sueño."

Ejercicio y movimiento

Ambos factores son distintos. El ejercicio se produce cuando su corazón y frecuencia respiratoria aumentan y su cuerpo posiblemente comienza a sudar, como cuando nada, corre, anda en bicicleta o rema.

El movimiento es la acción de levantarse de la silla y caminar o estirarse. Ambos son factores necesarios y tienen beneficios sumamente poderosos para su salud y longevidad.

Para obtener el mayor beneficio, considere la posibilidad de realizar un par de veces al día el entrenamiento en intervalos de alta intensidad y entrenamiento de Liberación de Óxido Nítrico, asimismo, levántese de la silla y evite sentarse durante más de 3 horas al día.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Centers for Disease Control and Prevention, Adult Obesity Facts
  • 2 Slate, April 17, 2013
  • 3 Washington Times, January 24, 2018
  • 4 American Journal of Public Health, 2013;103(10):1895
  • 5 Journal of the American Medical Association, January 22, 2018. doi:10.1001/jamapediatrics.2017.4882
  • 6, 8 Los Angeles Times, January 23, 2018
  • 7 Rand
  • 9 United Press International, January 24, 2018
  • 10 New Atlas, January 24, 2018
  • 11, 12 New England Journal of Medicine, 2007; 357:370
  • 13 Current Opinion in Behavioral Sciences, 2016;9:1
  • 14, 16 The Sydney Morning Herald, May 11, 2015
  • 15 Journal of Social Influence, 2015; 10(3)
  • 17 Psychology of Sport and Exercise, 2011;12(5):575
  • 18 Gallup News, August 7, 2013
  • 19, 20 Science Daily, January 3, 2018
  • 21, 22 PLOS Biology, November 21, 2017
  • 23 The Sugar Association, November 21, 2017
  • 24 ABC News, February 25, 2015
  • 25 HealthLine, Authority Nutrition, September 30, 2013
  • 26 Health, May 29, 2015