Todo sobre el cultivo de apio

Apio

Historia en Breve -

  • El apio contiene mucha fibra, vitaminas A, C y K, folato, potasio, manganeso y flavonoides que se sabe que disminuyen la inflamación y el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer, además favorecen su sistema inmunológico y le ayudan a mantener un peso saludable
  • Plantarlo a partir de sus semillas y remojarlas previamente es el mejor método para cultivar apio orgánico, así como proteger las plantas del calor del sol, emplear tierra orgánica de calidad y abono de té de composta para disuadir las plagas y enfermedades
  • Por lo general, en el norte el apio se cultiva en el verano y en el sur durante el invierno, pero también es posible obtener una segunda cosecha al sembrar las semillas en un espacio interior para posteriormente trasplantarlas al exterior, además, puede cultivar apio a partir de la base de un tallo

Por el Dr. Mercola

Si lo reflexiona, el apio es un vegetal bastante extraño y diferente a los demás. Si bien, a la primera mordida ofrece una excelente textura crujiente, no parece tener tanto sabor. Sin embargo, al cortarlo en rebanadas para una ensalada verde notará lo fresco y "sabroso" que le da, ya que aporta su inconfundible sabor a una variedad de platillos, desde la sopa de lentejas hasta las papas fritas.

Se puede disfrutar como un delicioso snack con mantequilla de frutos secos, y es un alimento perfecto para "picar" en una bandeja de saludables snacks con queso sin pasteurizar de vacas alimentadas con pastura, pepinillos y otros vegetales crujientes y crudos.

El apio es un descendiente del apio silvestre y pertenece a la familia Apiaceae de las chirivías, perejil e hinojo. En los Estados Unidos se producen mil millones de libras al año, el 80 % provienen de California, Michigan y Florida, sin embargo, tiene historia en un sorprendente número de regiones del mundo, incluidos Suecia, Asia, Egipto y áreas montañosas de la India.

En Europa, el apio se blanquea o priva de luz a medida que crece para darle a sus tallos un color más claro y una consistencia más delicada.

Muchas personas prefieren usar los tallos externos de color verde más oscuro para cocinar, y los más claros y tiernos para comer crudos o en platillos como la ensalada fría con huevo.

Además, las semillas de apio tienen un sabor considerablemente fuerte, casi picante, y no requiere de mucho para darle sabor y toque a sus aderezos, salsas picantes y condimentos. Por ello, a menudo se usan para preparar encurtidos.

Las semillas de apio también son buenas en sopas e incluso espolvoreadas en sándwiches como aderezo, pero recuerde: con poco aporta mucho. Además de las semillas necesarias para cultivar apio, las semillas de apio deben etiquetarse como de calidad alimenticia. Muchas tiendas de comestibles las tienen disponibles, pero también se pueden ordenar en línea.

Puede comprar apio en tiendas de comestibles, supermercados y muchos mercados de agricultores, pero es mucho más sano cultivarlo orgánicamente en su propio huerto.

Cómo cultivar apio orgánico en su jardín

Cultivar productos orgánicos, como el apio, únicamente significa no emplear químicos dañinos. Por desgracia, el apio es un cultivo que se rocía demasiado en las operaciones comerciales, ¡así que cultive el suyo! Aunque es posible obtener plántulas de apio o "esquejes" en muchos viveros, si compra las semillas tendrá más variedades para elegir.

Lea las etiquetas para descubrir qué variedades se desarrollan mejor en su región, observe las diferencias en el color (algunas tienen un tinte rojo), sabor y resistencia del producto final. Organic Life sugiere sembrar las semillas en un espacio interior 10 a 12 semanas antes de la última helada estimada de primavera, mediante el siguiente procedimiento:

  1. Remoje las semillas en agua durante la noche para fomentar la germinación.
  2. Prepare una maceta de superficie plana al colocar una mezcla de arena y composta en partes iguales y allanándola para prepararla para la siembra.
  3. Plante las semillas en filas a 1 pulgada de distancia y cubra cada semilla con una capa de media pulgada de la mezcla de arena y composta.
  4. Después, cubra las semillas con una capa de media pulgada de arena y posteriormente recubra toda la superficie con musgo sphagnum o arpillera húmedos hasta que las semillas comiencen a brotar.
  5. Coloque la maceta horizontal en un lugar soleado (pero lejos del sol directo), a una temperatura de 70 a 75 grados F durante todo el día y alrededor de 60 grados F por la noche.

Riegue las plantas con frecuencia de manera abundante, asegúrese de que drenen bien y bríndeles suficiente aire circulante. Trasplántelas a macetas individuales cuando tengan alrededor de 2 pulgadas de alto. A las 6 pulgadas de altura (o aproximadamente cinco hojas), llévelas a un área intermedia, como un porche, por 10 días o más para "aclimatarlas" o acostumbrarlas a temperaturas más altas.

Al trasplantarlas a un espacio exterior, lo mejor es plantar apio en un día nublado en lugar de uno cálido y soleado, ya que el apio prefiere una transición gradual.

Colóquelos a una distancia de 6 a 8 pulgadas, en filas de 2 a 3 pies de distancia, sin más profundidad de la tenían cuando se plantaron en las macetas. Una vez en el suelo, agregue varias pulgadas de mantillo a la base, riegue con 1 pulgada de agua a la semana; utilice té de composta (receta a continuación) de cada 10 a 14 días.

Cuando las temperaturas disminuyen a menos de los 55 ° F puede usar tarros de vidrio transparente y sin fondo del tamaño de un galón—para protegerlas. Retire las campanas durante el día cuando aumente la temperatura.

Compostaje y resolución de problemas

Para obtener mejores resultados, al plantar vegetales como el apio debe enriquecer la tierra de su jardín con composta u otra materia orgánica. Muchas personas han cultivado huertos durante años sin usar composta, pero una vez que ve la diferencia de esos complementos en el "oro negro" de su cosecha, es muy evidente lo importante que es la composta.

Si alguna vez ha tenido la oportunidad de ver y sentir el interior de una buena pila de composta, recordará lo increíblemente cálido que se siente, casi humea de calor.

Agregar composta madura y buenas bacterias de vez en cuando, ayuda a acelerar el proceso de calentamiento. Una pila de composta de calidad comienza con una capa de paja (no de forraje) para disuadir las plagas y malezas.

Agregue residuos de su cocina y jardín, como restos de café y cascarón de huevos, junto con material de caballerizas, plantas de jardín (que no sea maleza) y aproximadamente un tercio de todo el estiércol de la pila. Una proporción de dos tercios de hojas, hierba o tallos de maíz permite el flujo de aire.

Las pequeñas criaturas que en ocasiones infestan el apio incluyen a las moscas de la zanahoria, gusanos verdes, gusanos de la hoja de apio y nematodos. Observará evidencia de uno o más de estos si distingue manchas hundidas de color marrón en los tallos de su apio o si las uniones se tornan color negro.

Las enfermedades1 son otro aspecto a cuidar en su apio, así como en otros vegetales. El tizón temprano (el tizón de otoño afecta a las plantas ornamentales) podría manifestarse en forma de puntos negros en las hojas.

Tanto las plagas como las enfermedades se pueden controlar al emplear semillas y plántulas libres de enfermedades y al aplicar Trichoderma harzianum (un tipo de hongo) en el suelo, antes de plantar. Rociar bicarbonato de sodio ayuda a prevenir y controlar la enfermedad llamada tizón temprano, así como el oidio y antracnosis. Mezcle 1 cucharada de bicarbonato de sodio con 2 1/2 cucharadas de aceite vegetal.

Agregue 1 galón de agua, disuelva media cucharadita de jabón de castilla y vierta la mezcla en un atomizador. Rocíe bien sus plantas por dentro y fuera, cada cinco o siete días.2 La planta podría desarrollar raíz rosada si las raíces o bases de las plantas permanecen en agua durante demasiado tiempo, y los hongos y oxidación podrían hacer que el cultivo se marchite o se torne amarillo.

La rotación de cultivos ayuda a detener estas enfermedades, sin embargo, si detecta una planta o tan solo un tallo marchitándose, corte toda el área afectada y elimine las partes dañadas de la planta.

Té de composta: Una receta de fertilizante

El té de composta no es para que se beba una taza o vaso; es una mezcla fertilizante que el apio (y otros vegetales) puede absorber a medida que crece, con el fin de obtener nutrientes útiles que de otro modo no adquiriría. También disuade la formación de hongos perjudiciales. Necesita lo siguiente:

Equipo necesario

  • Un barril de 40 galones o una gran caja de madera hecha de pallets, idealmente con malla metálica de acero sobre dos o tres lados
  • Composta madura y con olor a tierra
  • Agua
  • Gasa o arpillera

Procedimiento para elaborar té de composta:

  1. Coloque composta y agua (1 parte de agua por cada parte de composta) en el barril o caja, sitúe la mezcla lejos del frío o calor en exceso
  2. Diario revuelva el "té" con un agitador resistente durante al menos cinco días. Un buen té debe oscilar entre los 135 y 155 grados F (57 y 68 °C)o más, que alcanzará al "revolver" la pila de composta de manera regular
  3. Cuele el líquido a través de la gasa o arpillera. Úselo de inmediato como está

Notas: Asegúrese de que la composta aún tenga un aroma fresco durante el proceso de colación y que no esté burbujeando ya que son indicios de un ambiente anaeróbico, que daña más de lo que beneficia al suelo.

Rodale's Organic Life señala: "Una pila de composta bien elaborada que ha reposado durante al menos un año también producirá composta lista para té, incluso si no se calienta hasta el rango ideal de temperatura". Obtenga rápidamente una pila de composta caliente3 de calidad o una pila "madura" de un año o más de reposo.

La cosecha y otros tips para jardineros jóvenes y adultos

Como se señaló, el apio se considera una cosecha veraniega en la región del norte y una cosecha invernal en el sur. Para recolectarlo en otoño (a veces denominada segunda cosecha) siembre su semilla de apio en interiores durante los meses de mayo o junio para trasplantarlo al exterior un mes más tarde.

En las regiones donde el apio se desarrolla mejor, los suelos ricos, mucha agua y descanso del sol ardiente y las altas temperaturas, son los elementos básicos que marcan la diferencia. Por supuesto, esto depende de la zona agrícola donde viva, pero recuerde la sombra es necesaria para este cultivo tierno cuando hay calor y humedad.

Coseche su apio al cortarlo justo debajo de la línea del suelo, pero ¿sabía que puede "resembrar" apio a partir de la base del tallo? De hecho, Mother Earth News señala:

"Si está cultivando apio en un suelo húmedo de jardín, el tallo de apio puede ser considerado como un cultivo que se corta y vuelve a crecer—solo coseche unos cuantos tallos externos cada vez".4

Este concepto es muy popular entre los niños, que están fascinados (¡como deberían estarlo!) por el hecho de que una pequeña semilla puede convertirse en un alimento grande y delicioso.

Únicamente corte todos los tallos de una sola exhibición, dejando una base plana de color verde claro, por lo general quedará un poco de tierra en la base. Enjuague bien, coloque el tallo en una taza poco profunda de agua tibia (límpiela y cámbiela todos los días) y sitúelo en el alféizar de una ventana. Un jardinero experimental dijo para Mother Nature Network:

"No requiere de mucho, a excepción de cambiar el agua y observar sus cambios todos los días. A medida que el centro de la base de apio comienza a crecer de nuevo, primero verá hojas verdes y oscuras y finalmente tallos, el exterior de la base comienza a tornarse de color marrón y a descomponerse".5

Dentro de cinco días más o menos, verá que el centro de su pequeña producción de apio crece desde el centro, empezará con hojas verdes que finalmente formarán tallos robustos. Cuando la base inicial se torna crujiente y se quiebra, puede colocar su pequeño reinicio de cultivo en una maceta de tierra orgánica al exterior. Obtener un tallo maduro de apio podría tomar tres meses o más.

Cómo el apio le ayuda a mantener su salud, peso y otros secretos

Un secreto comercial de las personas a las que les gusta mantener un peso saludable es el hecho de que el apio es un snack delicioso, gratificante y crujiente con muy pocas calorías, además de mucha fibra. Comer una sola taza de apio picado proporciona el 6 % de su Consumo Diario de Referencia (DRI, por sus siglas en inglés), sin mencionar las altas cantidades de vitaminas A, C, K, folato, potasio y manganeso.6

Además de muchos otros fitonutrientes, el apio contiene varios flavonoides como la luteína, zeaxantina y betacaroteno, que según los estudios reducen la inflamación y el riesgo de enfermedades cardíacas. También inhibe el crecimiento de células anormales que causan cáncer y mejora su sistema inmunológico en general.

El apio tiene muchos usos distintos. Uno de ellos es el jugo, que le ayuda a complementar su alimentación con nutrientes vitales mientras desecha las toxinas de su cuerpo.

Una cosa acerca de nuestro suelo hoy en día es que muchos nutrientes simplemente no se encuentran presentes en la misma medida que solían encontrarse hace unos 50 años. Un científico sostiene que para obtener la misma cantidad de hierro que se obtenía hace unos 70 años, ¡hoy tendríamos que comer 36 porciones! La única forma viable de hacerlo es al preparar jugo, que le proporciona una "inyección" de enzimas, vitaminas y minerales inmediatamente biodisponibles.

Los jugos han demostrado reducir significativamente la diabetes, colitis, dolor crónico, apnea del sueño, asma y muchas otras enfermedades y trastornos. Un estudio demostró que consumir jugo más de tres veces a la semana redujo el riesgo de desarrollar Alzheimer entre los participantes,7 por lo que favorece la salud cerebral, sin embargo, también mejora su sistema inmunológico y aumenta su energía, así como su consumo de agua estructurada.

Puede emplear diversos vegetales orgánicos a la vez, como una combinación de col rizada u otras verduras, pepinos, apio, hierbas, fresas, moras azules, limón, jengibre, canela y muchos otros alimentos, que en conjunto ayudan a aumentar su consumo de nutrientes.

Consumir vegetales fermentados como el apio es una excelente manera de desarrollar una microflora intestinal saludable y evitar trastornos e infecciones gastrointestinales que se vuelven más frecuentes con la edad. Comer media taza de vegetales fermentados todos los días ayuda a mantener un microbioma intestinal saludable, así como a reducir su riesgo de padecer enfermedades cardiacas, obesidad e incluso cáncer.

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