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Cómo reconocer los síntomas de la septicemia

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

septicemia

Historia en Breve -

  • Los síntomas de la septicemia pueden confundirse con otros procesos infecciosos; sin embargo, esta afección a menudo empeora rápidamente y es causada por una infección, como una herida cutánea, infección del tracto urinario o infección intestinal
  • Los síntomas pueden incluir fiebre elevada, disminución de la producción de orina por la paralización de los riñones, aceleración del ritmo cardíaco y la respiración, erupción cutánea y dolor muscular intenso. Las personas con septicemia también pueden mostrar confusión, desorientación, disartria (dificultada para articular las palabras) y mareos
  • La septicemia no es una enfermedad, sino una respuesta corporal desregulada a la inflamación y los químicos liberados por el cuerpo mientras combate la infección o químicos liberados por el agente infeccioso
  • El tratamiento convencional utiliza antibióticos y medicamentos para detener la fuga de los vasos sanguíneos; sin embargo, un descubrimiento reciente del Dr. Paul Marik encuentra que el uso de vitamina C, tiamina y esteroides, administrados por vía intravenosa, mejoran significativamente los resultados positivos, incluyendo la reducción de insuficiencia renal

La septicemia es una afección potencialmente mortal provocada por una infección sistémica que, finalmente, afecta la función de los órganos vitales. A esta infección se le conoce comúnmente como "envenenamiento de la sangre". En los Estados Unidos, hasta el 50 % de los pacientes fallecidos mostraban un desarrollo de septicemia.

Esta enfermedad afecta a todos los grupos socioeconómicos, de ambos sexos y de todas las edades. Un resultado exitoso se basa en la detección temprana y el tratamiento rápido.

Los expertos solicitan el reconocimiento de la septicemia como una causa de muerte, con la esperanza de que se desarrollen mejores lineamientos de práctica clínica, al acrecentar la conciencia comunitaria y en la sala de emergencia, lo que puede reducir el número total de muertes.

Las infecciones que desarrollan septicemia en el hospital pueden aumentar el riesgo de muerte. Los investigadores encontraron que la tasa de mortalidad de los pacientes con septicemia fue del 10 % en comparación con el 1 % de los pacientes sin dicha afección. De hecho, el mismo estudio encontró que el 50 % de todas las muertes hospitalarias se encontraban relacionadas con la septicemia.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), cada año 1.7 millones de adultos en los Estados Unidos desarrollarán septicemia y, como resultado, cerca de 270 000 morirán.

En un estudio publicado en el 2016, los investigadores encontraron que la septicemia era la condición más costosa tratada en los Estados Unidos, con un costo de 23 600 millones de dólares al año.

El estudio descubrió que los costos totales de hospitalización se habían mantenido estables, pero el gasto de la septicemia aumentó hasta un 19 % entre el 2011 y 2013. Los datos demostraron que la septicemia causo el 6.2 % de todos los costos hospitalarios en los Estados Unidos, mientras que la hospitalización por septicemia fue 70 % más costosa que la estancia media.

Reconocer los síntomas para un diagnóstico temprano puede mejorar la posibilidad de obtener resultados positivos.

Una madre reconoció los síntomas y buscó atención médica inmediata

Una madre en el Reino Unido decidió llevar a su hijo a la sala de emergencias después de haberse lastimado el brazo en el zoológico una semana antes. Alexandra Ruddy compartió la historia de cuando su hijo se cayó y se raspó el brazo en el zoológico. Una vez en casa, limpió la herida y le solicitó que continuara lavándose las manos y cuidando su lesión durante el resto de la semana.

Aunque la herida no parecía infectada, notó que había aumentado de tamaño. Ese fin de semana camino a la playa, su hijo le mostró la mano y notó unas marcas rojas en el brazo. Llevó a su hijo a la sala de emergencias y el médico la felicitó por su reacción, ya que "no es algo que se pueda aplazar hasta que acabe el fin de semana".

Afortunadamente, el diagnóstico y tratamiento temprano contribuyeron a la recuperación del niño. Ella atribuye sus conocimientos a la información recibida por un amigo algunos años antes. Sin embargo, la septicemia no siempre se presenta después de una herida o rasguño.

El psicoterapeuta Dean Rosen pensó que tenía gripe hasta que despertó con fiebre. Pero en menos de 12 horas, descubrió que había desarrollado septicemia y que estaba entrando en shock cuando su esposa lo llevó a la sala de emergencias del hospital. Su presión arterial se desplomó, y sus riñones se habían paralizado.

Para salvarlo, el personal del hospital le colocó una transfusión de vasoconstrictores y antibióticos en el cuello. En este caso, el tejido cicatricial de la enfermedad de Crohn había creado un bloqueo intestinal y desarrolló una infección como consecuencia. Rosen consumía medicamentos para la enfermedad de Crohn que debilitaban su sistema inmunológico y aumentaban el riesgo.

¿Qué es la septicemia?

La septicemia es una respuesta extrema a una infección que ya se encuentra dentro del cuerpo. El resultado es una emergencia médica por una reacción en cadena potencialmente mortal. Según la Sepsis Alliance, el 80 % de los casos de septicemia se desarrollan en la vida cotidiana y no en el hospital.

Los tipos más comunes de infección que desencadenan a septicemia o shock séptico son infecciones respiratorias o del tracto urinario.

Sin embargo, la septicemia también puede desarrollarse por medio de las cortadas o heridas infectadas, tal y como sucedió con el hijo de Alexandra Ruddy, o con la faringitis estreptocócica, entre otras cosas. Como en el caso de Dean Rosen, quien no sabía nada sobre su infección, es mucho más común reconocer el desarrollo de un proceso infeccioso.

El término septicemia no se refiere a la infección, ni a las bacterias o virus. Sin embargo, es la causa de una reacción del sistema inmunológico del cuerpo que combate la infección o las toxinas liberadas por una infección bacteriana. Esto provoca una desregulación en el sistema inmunológico, que luego comienza a atacar los tejidos sanos.

La inflamación puede provocar permeabilidad en los vasos sanguíneos y coágulos sanguíneos, lo que altera el flujo sanguíneo y detiene el paso de nutrientes y oxígeno a los órganos. Es decir, la septicemia es la respuesta mortal del cuerpo a una infección que mata e inhabilita a millones personas, y la cual requiere de una detección temprana y un tratamiento rápido para obtener un resultado positivo.

Si el proceso se convierte en un shock séptico, la presión arterial disminuirá, lo que dificulta el suministro de oxígeno y nutrientes a todo el cuerpo. De acuerdo con la Sepsis Alliance si ha desarrollado septicemia, tiene mayores probabilidades de desarrollarla nuevamente.

Los síntomas de septicemia pueden confundirse con otros procesos infecciosos

La septicemia se define como una "disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a la infección". Uno de los pasos más importantes para proteger su salud es reconocer los síntomas y buscar atención médica de inmediato.

Es importante no auto diagnosticarse en casa y comunicarse con un profesional médico para comenzar un tratamiento de inmediato. Los síntomas de septicemia pueden ser sutiles y confundirse con otros procesos infecciosos. Sin embargo, la septicemia a menudo produce los siguientes síntomas:

Fiebre elevada con escalofríos y temblores

Taquicardia

Taquipnea

Niveles inusuales de sudoración

Mareos

Confusión o desorientación

Disartria

Diarrea, náuseas o vómitos

Dificultad para respirar, falta de aire

Dolor muscular severo

Baja producción de orina

Piel fría y húmeda

Erupción cutanea

Muchos de estos síntomas pueden confundirse con un resfriado severo o gripe. Sin embargo, sus síntomas a menudo se desarrollan mucho más rápidamente y sin señales de recuperación. La Sepsis Alliance recomienda el uso del acrónimo TIME para recordar algunos de los síntomas más comunes:

  • T — ¿Mayor o menor TEMPERATURA de lo normal?
  • I — ¿Ha experimentado alguna señal de INFECCIÓN recientemente?
  • M — ¿Ha experimentado cambios en su estado MENTAL, como confusión o somnolencia excesiva?
  • E — ¿Siente algún dolor o sufrimiento EXTREMO o que se va a morir?"

Causas y factores de riesgo

Aunque los virus, los hongos y los parásitos pueden desencadenar la septicemia, las infecciones bacterianas son actualmente la causa más común. Sin embargo, la investigación ha demostrado que el número de infecciones de septicemia por hongos se encuentra en aumento.

Existen numerosas condiciones que pueden aumentar el riesgo de desarrollar septicemia, entre las cuales podemos encontrar:

Diabetes

Cáncer y quimioterapia

Infección por VIH

Corticosteroides

Enfermedades crónicas

Infecciones del tracto urinario

Edad avanzada

Bebés prematuros

Extirpación del bazo

La creciente cantidad de infecciones resistentes a los antibióticos también es motivo de preocupación, ya que estas infecciones son capaces de desencadenar la septicemia. La bacteria resistente a los antibióticos más popular es el estafilococo aureus resistente a la meticilina (SARM), el cual se descubrió por primera vez en 1961. Con los años, los nuevos medicamentos trataron el SARM durante un corto periodo de tiempo hasta que la bacteria se volvió más resistente nuevamente.

El aumento de la resistencia a los antibióticos es una amenaza importante para la salud pública a nivel mundial y la causa principal de esta epidemia provocada por el hombre es el uso indebido de antibióticos. Su exposición al uso excesivo de antibióticos no solo se debe a las consultas médicas, sino también a la producción de alimentos.

El uso en la agricultura representa el 80 % de todos los antibióticos utilizados en los Estados Unidos, el cual afecta a los consumidores de carne animal criados en Operaciones Concentradas de Alimentación Animal (CAFO).

Los antibióticos alteran el microbioma intestinal del animal, lo que causa una resistencia a los antibióticos. Estos se transfieren al medio ambiente a través del estiércol o contaminan la carne durante el sacrificio o procesamiento.

La atención médica inmediata reduce el riesgo de discapacidad o muerte

Aunque algunas personas se recuperarán completamente de la septicemia, para muchas otras los problemas no terminan con el alta hospitalaria. Los sobrevivientes pueden sufrir consecuencias por el resto de sus vidas, incluyendo un impacto en sus capacidades físicas, emocionales y mentales.

La combinación de síntomas es conocida como síndrome postsepsis y generalmente dura entre 6 y 18 meses. Los síntomas pueden incluir:

Letargo (cansancio excesivo)

Cambios en la sensación periférica

Infecciones repetidas en el sitio original o una nueva infección

Menor movilidad

Debilidad muscular

Dificultad para respirar

Dolores en el pecho

Inflamación de las extremidades

Dolores articulares y musculares

Insomnio

Pérdida de cabello

Piel y uñas secas

Cambios en el sentido del gusto

Pérdida de apetito

Cambios en la visión

Dificultad para tragar

Mala función renal

Sensación de frio

Sudoración excesiva

Depresión

Regresiones

Pesadillas

TEPT (trastorno por estrés postraumático)

Mala concentración

Pérdida de memoria a corto plazo

Cambios de humor

Pensamiento confusos

Ansiedad

Tristeza

Actualmente, no existe un tratamiento específico para el síndrome post sepsis, pero la mayoría de los casos mejoran con el tiempo.

El Sepsis Trust del Reino Unido recomienda controlar los síntomas individuales para mejorar la salud mientras se recupera. Alientan a los sobrevivientes a compartir su experiencia en lugar de combatir sus síntomas en silencio, ya que esto ayuda a superar los momentos difíciles.

No todos los profesionales médicos conocen el síndrome post sepsis, por lo que puede ser útil compartir sus síntomas y solicitar una referencia que pueda ayudarlo a manejar los problemas mentales, físicos y emocionales.

Algunos sobrevivientes descubren que su sistema inmunológico no es tan efectivo en los 12 a 18 meses posteriores a la recuperación, lo que produce infecciones recurrentes, que incluyen tos y resfriados.

La vitamina C puede ayudar al tratamiento de la septicemia

Desafortunadamente, su tratamiento es un desafío considerable, y empeora a medida que prevalecen las infecciones resistentes a los antibióticos. En el video anterior, el Dr. Paul Marik, jefe de medicina pulmonar y de cuidados críticos en el Hospital General Sentara Norfolk en el este de Virginia, analiza un protocolo de tratamiento exitoso que logró desarrollar.

La primera paciente de Marik presentada en enero del 2016, era una mujer de 48 años con un caso grave de septicemia. Marik describió su condición como: "Sus riñones no funcionaban. Tampoco sus pulmones. Ella iba a morir."

Después de consultar un estudio realizado por investigadores que habían utilizado un tratamiento con vitamina C por vía intravenosa de manera exitosa, decidió añadir hidrocortisona a dicha mezcla. Marik esperaba que su paciente no sobreviviera la noche, pero se sorprendió al encontrar una buena recuperación al día siguiente.

Para los dos o tres primeros pacientes, solo se utilizó la mezcla de vitamina C e hidrocortisona. Marik entonces decidió añadir tiamina por diferentes razones.

Es importante destacar que la tiamina es necesaria para el metabolismo de algunos metabolitos de la vitamina C, ya que protegen a los riñones del fallo común causado por la septicemia y que numerosas personas con dicha afección demuestran una deficiencia de este compuesto.

El estudio clínico retrospectivo de Marik publicado en la revista Chest, demostró que al administrar vitamina C con hidrocortisona y tiamina (vitamina B1) por vía intravenosa a los pacientes durante dos días, redujo la mortalidad casi cinco veces, de un 40 % del grupo de control con un tratamiento estándar hasta un 8.5 % del grupo experimental.

Desarrollar un tratamiento efectivo podría generar miles de millones de dólares. Sin embargo, en este caso, las ganancias no son el motivo, ya que los costos de los ingredientes son tan pequeños como una dosis única de antibiótico.

De hecho, esta puede ser la razón por la cual no ha sido ampliamente estudiado y utilizado. Marik ha tratado exitosamente a más de 150 pacientes con septicemia por medio de este protocolo.

Considere estas estrategias para reducir su riesgo

Parte de lo que hace a la septicemia tan mortal es que normalmente no genera sospecha en las personas, y cuanto mayor sea el tiempo para implementar un tratamiento, mayor será su letalidad. 

Si desarrolla una infección, manténgase alerta de los posibles síntomas de septicemia y busque atención médica de inmediato si aparecen los síntomas. Incluso los médicos ignoran los síntomas y retrasan el tratamiento. Para reducir su riesgo, considere las siguientes recomendaciones:

Apoye a su sistema inmunológico — El sueño, la nutrición, el ejercicio y el microbioma intestinal son fundamentales para mantener una buena salud. Para mayores estrategias para respaldar dichas funciones, consulte los siguientes artículos:

Cuide cualquier enfermedad crónica que afecte su riesgo de septicemia — La investigación ha encontrado que las enfermedades que aumentan el riesgo pueden incluir: enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, diabetes, accidente cerebrovascular y enfermedad cardiovascular.

Tratar las infecciones del tracto urinario (UTI) — Las infecciones urinarias son el segundo tipo más común de infecciones corporales, diagnosticadas en 150 millones de personas al año en todo el mundo y una de las razones más comunes para el desarrollo de septicemia.

Para obtener más información, consulte mi artículo anterior: "La D-Mannosa para la Prevención de Infecciones del Tracto Urinario Es Confirmada en un Ensayo Clínico".

Limpie adecuadamente las heridas cutáneas — Tómese el tiempo de limpiar y cuidar adecuadamente las heridas y rasguños. Lave el área con agua y jabón neutro, y cubra el área con un vendaje estéril. Las personas con diabetes deben tener un buen cuidado de sus pies para evitar infecciones peligrosas.

Evite las infecciones en los hospitales — Cuando visite un hospital, lave sus manos y recuérdele al personal médico que laven sus manos (o cambien los guantes) antes de interactuar con usted o con cualquier equipo que se encuentre en uso.

No muerda sus uñas — Un estudio encontró que el 46.9 % de los participantes mordían sus uñas (onicofagia). La transferencia de agentes infecciosos por la boca o el medio ambiente, en la delicada piel que se encuentra debajo de sus uñas aumenta el riesgo de infección.