¡Confirmado! La acupuntura es útil para tratar el dolor crónico

Acupuntura

Historia en Breve -

  • Un análisis reciente de los estudios más sólidos disponibles concluyó que, en comparación con un tratamiento estándar, la acupuntura tiene un notable efecto en la reducción del dolor crónico
  • Los participantes del estudio que recibieron acupuntura experimentaron una reducción del dolor en un índice promedio del 50 %, en contraposición, el tratamiento estándar sin acupuntura redujo el dolor en un 28 %
  • Otras modalidades del tratamiento para el dolor son el masaje, la quiropráctica, las herramientas de psicología energética y la técnica de integración neuroestructural (TIN)
  • Las alternativas a los analgésicos recetados y de venta libre son la astaxantina, jengibre, curcumina, boswellia, crema de cayena, bromelaína, miristoleato de cetilo y aceites de onagra, grosella negra y borraja

Por el Dr. Mercola

El dolor crónico es una condición extremadamente común que afecta aproximadamente a 76.5 millones de personas en los Estados Unidos, un tercio de los cuales describen su dolor como grave y "debilitante".

En lo particular, cuando debo tratar afecciones como el dolor crónico, definitivamente prefiero utilizar alternativas sin sustancias tóxicas en lugar de aquel engaño que la medicina moderna llama "curas".

Una de estas alternativas es la acupuntura, la cual puede ser una opción efectiva para tratar diversos problemas de salud, sobre todo, el dolor.

El diario Archives of Internal Medicine1 recientemente publicó un estudio en el cual, los investigadores concluyeron que la acupuntura tiene un claro efecto en la reducción del dolor crónico, como el dolor de espalda y la cefalea – incluso más que el tratamiento estándar.

Asimismo, la verdadera acupuntura produjo resultados ligeramente mejores en comparación con el uso de agujas falsas, esto parece indicar que los beneficios de la punción se deben a algo más que solo el efecto placebo.

La revista Time declaró lo siguiente al respecto:2

"Estos hallazgos contrastan con los que se obtuvieron en el último estudio a gran escala sobre el tema, el cual encontró que la técnica con agujas no era mejor en comparación con un falso tratamiento de acupuntura – donde se hicieron pinchazos al azar con mondadientes – con el fin de reducir el dolor de las personas.

Sin embargo, Vickers afirma que su metaanálisis de los datos, en el cual los investigadores revisaron 29 estudios previos que involucraron a 17 922 participantes, encontró ciertos aspectos que los estudios previos no encontraron.

Por un lado, él y sus colegas comenzaron a observar solo los ensayos más rigurosos que involucraban a la acupuntura y el alivio del dolor – aquellos que directamente compararon el tratamiento de la acupuntura con algún tipo de terapia simulada con agujas en la que estas se insertaron solo superficialmente o se colocaron en lugares que, bajo los estándares de la acupuntura, no son puntos clave para el tratamiento en el cuerpo.

Los autores del análisis contactaron a cada uno de los investigadores de los estudios previos para consultar cómo separaron los 2 grupos de tratamiento.

Al limitar su revisión a los estudios más sólidos que habían sido publicados, los autores pudieron evaluar con más certitud el verdadero efecto de la acupuntura en los informes de dolor por parte de los participantes, antes y después del tratamiento."

Los claros y contundentes efectos de la acupuntura

De igual forma, los investigadores se esforzaron por recuperar los datos en bruto referentes al dolor que los mismos participantes habían reportado.

Al estandarizar las diversas respuestas emitidas por los participantes del estudio, pudieron evaluarlos y compararlos con más precisión en conjunto. El equipo descubrió que la acupuntura tenía un efecto "claro y contundente" en el tratamiento de:

  • Dolor de espalda
  • Dolor de cuello
  • Dolor de hombro
  • Osteoartritis
  • Dolores de cabeza

Bajo una escala del 0 a 100 y en respuesta a los tratamientos de acupuntura reales (con agujas), los participantes cuya calificación inicial de dolor era de 60, experimentaron una reducción promedio de 30 puntos (el 50 %); una reducción de 25 puntos al recibir acupuntura falsa; y una simple reducción de 17 puntos al recibir "tratamiento estándar contra el dolor" el cual no incluía la acupuntura. En palabras del autor principal:3

"Los efectos de la acupuntura son estadísticamente significativos y diferentes de aquellos obtenidos en los tratamientos simulados o placebo ... Por lo tanto, concluimos que los efectos no se deben simplemente al efecto placebo".

Además, de acuerdo con lo informado por HealthDay:4

"Los autores enfatizaron que, aunque la superioridad de la acupuntura verdadera sobre la simulada parecía relativamente pequeña, la elección del paciente en el mundo real no radica entre la acupuntura real o la acupuntura falsa, sino entre someterse a la acupuntura o prescindir de ella.

Y bajo esta perspectiva sugirieron que sus hallazgos son 'de gran importancia para la práctica médica'.

'Básicamente, esto nos deja entrever que la diferencia en el alivio del dolor por medio de la acupuntura es notable, importante, y difícil de ignorar en comparación con un tratamiento sin ella", declaró [el autor principal] Vickers.”

¿Qué es la acupuntura?

La acupuntura es una antigua práctica de la medicina china cuyo origen se remonta a hace miles de años. De acuerdo con la mentalidad oriental, su cuerpo es una unidad cohesiva, o un todo – un sistema complejo en el que todo su interior se encuentra interconectado, y donde cada parte afecta al resto.

Un elemento clave es la aceptación de un flujo invisible llamado chi (o ki). El chi puede traducirse como "energía" o "fuerza vital", la cual circula a través de los meridianos del cuerpo.

Cuando se producen bloqueos o deficiencias energéticas dentro de un meridiano, se crea un desequilibrio que puede causar un efecto dominó en los síntomas físicos. Cuando se insertan agujas en ciertos puntos a lo largo de los meridianos, estas pueden estimular paulatinamente el chi, disolver los bloqueos o manipular el flujo energético.

En esencia, la falta de equilibrio dentro de este sistema bioenergético – el cual también incluye el flujo sanguíneo y los nutrientes – es el precursor de todas las enfermedades. Su cuerpo presenta síntomas cuando sufre de una enfermedad interna y si no se vuelve a equilibrar, estos síntomas pueden provocar enfermedades graves o crónicas de todo tipo.

A diferencia de la medicina alopática occidental, la medicina china no trata los síntomas, en su lugar busca encontrar el origen del desequilibrio que produjo los síntomas desde el principio.

Otra importante diferencia es que la acupuntura, la cual forma parte de la medicina tradicional china (MTC), es muy segura y los efectos secundarios adversos que se pueden presentar son pocos o nulos, por lo que no pierde nada si la prueba.

Por lo general, la acupuntura se utiliza para tratar todo tipo de afecciones. En muchas culturas asiáticas, las personas aprecian a un acupunturista de la misma manera que nosotros en Occidente apreciamos a un médico general, asimismo, en algunos estados de los Estados Unidos, los acupunturistas se consideran médicos generales.

Sin embargo, muchas personas de Occidente no han podido comprender del todo este tipo de visión holística, donde se percibe que su cuerpo es perfectamente capaz de autocorregirse y curarse sin la intervención de los medicamentos. Los científicos todavía no pueden explicar por qué la acupuntura funciona, sin embargo, tal vez para aquellos que obtienen alivio o se curan, saberlo sea irrelevante.

Otros tratamientos alternativos para el dolor

Además de la acupuntura, existen diversas modalidades de tratamiento que pueden ayudar a aliviar el dolor, tales como:

Técnica de Libertad Emocional (EFT por sus siglas en inglés): Pocas personas reconocen que su dolor es producto de algo psicológico o emocional, sin embargo, existe bastante evidencia que respalda esto.

Los problemas emocionales subyacentes y los traumas no resueltos pueden tener una influencia masiva la su salud, particularmente en lo que se refiere al dolor físico.

De acuerdo con el Dr. John Sarno, un psiquiatra que utiliza técnicas de cuerpo y mente para tratar a pacientes con dolor lumbar severo, la EFT tiene una tasa de éxito superior al 80 %

Ajustes quiroprácticos: De acuerdo con un reciente estudio publicado en la revista médica Annals of Internal Medicine5 y financiado por los Institutos Nacionales de la Salud, en comparación con los pacientes que tomaron medicamentos, aquellos que sufrían dolor de cuello y fueron con un quiropráctico y/o hacían ejercicio, tenían más del doble de probabilidades de no tener el dolor en las 12 semanas subsiguientes

Masaje: El masaje libera endorfinas, las cuales ayudan a inducir la relajación, aliviar el dolor y reducir los niveles de sustancias químicas propias del estrés como el cortisol y la noradrenalina – de esta forma los efectos dañinos del estrés se revierten al ralentizar la frecuencia cardíaca, respiración y metabolismo, además de disminuir la hipertensión arterial.

Es una terapia particularmente efectiva para la tensión relacionada con el estrés, la cual según los expertos representa entre el 80 % y 90 % de las enfermedades.

Técnica de Integración Neuroestructural (TIM): La TIN es una técnica suave y no invasiva que estimula los reflejos de su cuerpo, además, puede proporcionar alivio para el dolor de espalda.

En dicha técnica se realizan sencillos movimientos a través de los músculos, nervios y tejido conectivo, esto ayuda a que su sistema neuromuscular restablezca todos los niveles de tensión, al favorecer la curación natural.

Los resultados pueden ser tanto profundos como duraderos, y por lo general son visibles después de 2 o 3 sesiones.

Más soluciones naturales para el dolor

Si sufre dolor crónico de cualquier tipo, existen muchas alternativas seguras y efectivas que puede elegir en lugar de los analgésicos prescritos y de venta libre, no obstante, pueden requerir algo de paciencia de su parte. Algunas de las mejores alternativas son las siguientes:

Comience a tomar aceite de kril de alta calidad con grasa omega-3 de origen animal. Las grasas Omega-3 son los precursores de las prostaglandinas, las cuales son mediadoras de la inflamación. (De hecho, así es como funcionan los analgésicos antiinflamatorios, actúan de forma positiva sobre las prostaglandinas).

En diversos estudios clínicos y con animales se ha encontrado que las grasas Omega-3 EPA y DHA del aceite de kril tienen propiedades antiinflamatorias.

Reduzca su consumo de la mayoría de los alimentos procesados, ya que estos contienen tanto azúcar como aditivos y la mayoría están repletos de grasas Omega-6 que alteran su delicado índice de omega 3-6, lo que contribuirá a la inflamación.

Elimine o reduzca radicalmente la mayoría de los granos y azúcares (sobre todo la fructosa) de su alimentación. Evitar los granos y azúcares disminuirá los niveles de insulina y leptina.

Los niveles elevados de insulina y leptina son uno de los estimuladores más profundos de la producción inflamatoria de prostaglandinas. Por este motivo eliminar el azúcar y los granos es fundamental para controlar el dolor.

Optimice su producción de vitamina D al exponerse al Sol de manera regular y adecuada, esto funcionará a través de diversos mecanismos con el fin de reducir el dolor.

Entretanto, no necesita sufrir sin sentido. Las siguientes opciones son excelentes para aliviar el dolor y no conllevan ningún riesgo para la salud que, con frecuencia, los analgésicos sí implican:

Astaxantina: Es uno de los antioxidantes solubles en aceite más efectivos. Tiene propiedades antiinflamatorias muy potentes y, en muchos casos, funciona mucho más eficazmente que los AINEs. Por lo general, se requieren dosis más altas y puede necesitar 8 mg o más al día para obtener su beneficio.

Jengibre: Esta hierba es antiinflamatoria, además, ofrece propiedades analgésicas y de alivio estomacal. El jengibre fresco funciona adecuadamente cuando se remoja en agua hirviendo como té o rallado en jugo de vegetales.

Curcumina: La curcumina es el principal compuesto terapéutico identificado en la especia cúrcuma. En un estudio de pacientes con osteoartritis, aquellos que agregaron todos los días 200 mg de curcumina a su plan de tratamiento redujeron el dolor y aumentaron la movilidad.

De hecho, en más de 50 estudios clínicos se ha demostrado que la curcumina posee una potente actividad antiinflamatoria, asimismo, en 4 estudios se ha demostrado su capacidad para reducir los efectos adversos relacionados con Tylenol.

Boswellia: Esta hierba, también conocida como boswellia serrata o "incienso indio", contiene poderosas propiedades antiinflamatorias, que han sido apreciadas durante miles de años. En lo particular, esta es una de mis favoritas, pues he visto que a muchos pacientes con artritis reumatoide les es útil.

Bromelina: Esta enzima proteolítica se encuentra en las piñas y es un antiinflamatorio natural. Se puede tomar en forma de suplemento, sin embargo, comer piña fresca también puede ser útil. Recuerde que la mayor parte de la bromelina se encuentra en el centro de la piña, así que al consumir la fruta considere dejar intacta un poco de la pulpa del centro.

Miristoleato de Cetilo (CMO por sus siglas en inglés): Este aceite se encuentra tanto en el pescado como en la manteca láctea y además de ser un antiinflamatorio, actúa como un "lubricante para las articulaciones". He utilizado una preparación tópica para mí uso particular con el fin de aliviar los quistes de los ganglios y un síndrome leve e irritante del túnel carpiano que presento cuando escribo demasiado en teclados no ergonómicos.

Aceite de onagra, grosella negra y borraja: Estos aceites contienen el ácido gamma linolénico (GLA por sus siglas en inglés), el cual es útil para tratar el dolor artrítico.

Crema de Cayena: Esta especia, también llamada crema de capsaicina, proviene de chiles secos. Alivia el dolor al agotar el suministro de la sustancia P del cuerpo, un componente químico de las neuronas que transmite señales de dolor a su cerebro.

Publique su comentario
Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo