El Mundo de las Estatinas II: ¿Qué Causa Realmente las Enfermedades Cardiacas?

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Enero 03, 2016 | 82,959 vistas

Historia en Breve

  • Ni las grasas saturadas ni el colesterol alimenticio aumentan su riesgo de padecer enfermedades cardiacas
  • Ya que tanto la hipótesis de la grasa saturada como la del colesterol son falsas, las terapias recomendadas (la alimentación baja en grasas y en colesterol, y los medicamentos para disminuir el colesterol) nos hacen más mal que bien.
  • Tres cuartos de las personas que han sufrido un ataque al corazón tienen niveles normales de colesterol, y entre las personas mayores, el colesterol bajo está relacionado a un mayor riesgo de mortalidad

Por el Dr. Mercola

”El Mundo de las Estatinas II: ¿Qué Causa las Enfermedades Cardiacas Realmente? es la secuela del documental “Nación de Estatinas: Excelente Información Sobre el Colesterol”.

Durante muchas décadas, imperó la idea de que las grasas saturadas causaban enfermedades cardiacas y la alimentación de las personas se alejó bruscamente de las grasas animales, como la mantequilla y la manteca, y se acercó a los aceites vegetales parcialmente hidrogenados y a la margarina.

Sin embargo, conforme las personas abandonaron las grasas saturadas y las reemplazaron con grasas trans, el índice de las enfermedades siguió aumentando de forma estable. Y, mientras más agresivas fueron las recomendaciones de llevar una alimentación baja en grasa, la tendencia empeoró aún más.

El año pasado, el consumo de mantequilla en Estados Unidos llegó a su máximo en 40 años y su resurgimiento se atribuyó a las preferencias del consumidor, que se aleja de los alimentos procesados para regresar a los alimentos naturales.

Esta es una tendencia positiva, que muestra que el viejo mito de que la grasa saturada es mala para la salud, se está derrumbando por fin. Las personas también comienzan a reconocer que el azúcar refinado es mucho peor para el corazón de lo que era la grasa y los alimentos procesados bajos en esta están cargados generalmente de azúcar.

La Paradoja Francesa

De acuerdo con el documental, en la década de los 90, se escudriñó la opinión que se había mantenido durante mucho tiempo acerca de que las grasas saturadas y el colesterol causaban enfermedades cardiacas, después de que Kurt Ellison, en conjunto con la Universidad de Boston, comenzaran a notar lo que se conoce como la Paradoja Francesa.

Los franceses comen mucha más grasa que otros países, sin embargo, no tienen un índice mayor de enfermedades cardiacas.

Por ejemplo, las personas del Reino Unido consumen en promedio 13.5 % de sus calorías totales de grasas saturadas, mientras que el porcentaje de los franceses es de 15.5. Sin embargo, el índice de enfermedades cardiacas de estos últimos es tan solo 1/3 del índice del Reino Unido; solo 22 muertes por enfermedades del corazón por cada 100 000, en comparación con 63 muertes por cada 100 000, en el Reino Unido.

Los islandeses también consumen mayores cantidades de grasa saturada; en promedio 14.6 %, aunque su índice de muertes por enfermedades cardiacas también es menor al índice del Reino Unido, con solo 34 por cada 100 000.

El documental revisa una variedad de estadísticas de otros países, como Dinamarca, Lituania y Portugal, que desafían la idea de que el consumo de grasa saturada está relacionado con las enfermedades cardiacas. La información simplemente no lo corrobora.

He aquí otro ejemplo sorprendente. La Asociación Americana del Corazón recomienda mantener su consumo de grasas saturadas debajo del 7 % del total de sus calorías, lo ideal sería que estuviera entre el 5 y el 6 %.

Lituania está muy cerca de llegar a esa meta, con un consumo de grasa saturada de 7.7 % de las calorías totales, sin embargo, Lituania tiene uno de los mayores índices de mortalidad por enfermedades cardiacas en el mundo: 122 por cada 100 000.

El Colesterol No Es un Factor Principal en las Enfermedades Cardiacas

Como la grasa saturada, el colesterol también se ha satanizado erróneamente, a pesar de los 60 años de investigaciones que no han logrado demostrar ninguna relación entre el colesterol y las enfermedades cardiacas.

A pesar de esto, muchas personas, incluso la mayoría de los profesionales de  salud, aún se aferran a la idea de que el colesterol aumenta su riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas y que las estrategias que disminuyen el colesterol también reducen el riesgo de padecerlas.

Afortunadamente,  es probable que se eliminen las limitaciones hacia el colesterol en la edición 2015 de las Normas Alimenticias para Estados Unidos, lo cual sería un cambio muy bien recibido.

El colesterol es, en realidad, una de las moléculas más importantes del cuerpo; es indispensable para crear células y para producir las hormonas sexuales y del estrés, así como vitamina D.

También es importante para la salud cerebral y ayuda a la formación de los recuerdos. Los niveles bajos de colesterol HDL se han relacionado a la pérdida de la memoria y al Alzheimer, y también podría aumentar el riesgo de depresión, derrame cerebral, comportamiento agresivo y suicidio.

Qué Necesita Entender Acerca del Colesterol HDL y LDL

Mientras que generalmente se divide el colesterol en HDL o “bueno” y LDL o “malo”, realmente solo hay un tipo de colesterol.  La división en HDL y LDL se basa en la forma en la que el colesterol se mezcla con las partículas de proteína.

El LDL y el HDL son lipoproteínas, es decir, grasas combinadas con proteínas. El colesterol es soluble en grasa y la sangre es mayormente agua, así que, el colesterol necesita de una lipoproteína, que se clasifica por densidad, para que lo transporte hacia la sangre.

Las partículas grandes de LDL no son dañinas. Solo las partículas pequeñas y densas pueden causar potencialmente un problema, ya que pueden lograr atravesar el recubrimiento de las arterias. Si se oxidan, pueden generar daño e inflamación.

Por lo tanto, sería más preciso decir que hay lipoproteínas "buenas" y "malas" (en vez de colesterol bueno y malo). El Dr. Stephen Sinatra, cardiólogo certificado por el consejo médico, y Chris Kresser, acupunturista certificado y doctor de medicina integrativa, han hablado sobre este problema en entrevistas anteriores.

Algunos grupos, como la Asociación Nacional de Lípidos, están comenzando a cambiar el enfoque hacia el número de partículas LDL, en vez de concentrarse en el colesterol total y en el colesterol LDL, para evaluar mejor el riesgo de enfermedades cardiacas. Pero este acercamiento no ha llegado aún a la corriente principal.

Las Estatinas Se Recetan con Base en una Hipótesis Incorrecta

Ya que la hipótesis del colesterol es falsa, esto también significa que las terapias recomendadas (la alimentación baja en grasas y en colesterol, y los medicamentos para disminuir el colesterol) nos hacen más mal que bien.  Por ejemplo, el tratamiento con estatinas es altamente nocivo, costoso y ha convertido a millones de personas en pacientes, cuya salud se ve impactada de forma adversa por el medicamento.  Como afirmó previamente el Dr. Frank Lipman: 1

“[L]a profesión médica está obsesionada con disminuir el colesterol debido a las teorías erróneas sobre el colesterol y las enfermedades cardiacas.

¿Por qué querríamos disminuirlo, cuando las investigaciones2 muestran que tres cuartos de las personas que sufren un primer ataque al corazón tienen un nivel de colesterol normal y cuando la información de más de 30 años del conocido Estudio del Corazón de Framingham3 mostró que en la mayoría de los grupos de edad, el colesterol alto no estuvo relacionado con un mayor número de muertes?

De hecho, para las personas mayores, las muertes fueron más comunes cuando el colesterol era bajo. Las investigaciones son bastante claras: se recetan estatinas con base en una hipótesis incorrecta y no son inofensivas".

Las Estatinas Pueden Arruinar su Salud de Muchas Formas

El documental señala que las investigaciones muestran que las estatinas promueven la calcificación de las arterias y, a pesar de que la calcificación arterial aumenta las enfermedades cardiacas, los profesionales de salud de la corriente principal ignoran en gran medida estos estudios. Sherif Sultan, profesor de cirugía vascular y endovascular, afirma que, a decir verdad, muchas personas han mejorado su salud al dejar de tomar estatinas.

Ciertamente, esto no me sorprende, considerando que los estudios han descubierto una amplia variedad de problemas relacionados con el uso de las estatinas y que, la medicina convencional minimiza o ignora prácticamente todos estos problemas.

Hay una probabilidad bastante alta, de más de 100 a 1, de que si está tomando actualmente una estatina, no la necesita. Con base en mi propia revisión de la evidencia, el ÚNICO subgrupo que podría beneficiarse de las estatinas son aquellas personas que nacen con un defecto genético llamado hipercolesterolemia familiar.  

El Dr. Sinatra cree que los varones con obstrucción en la arteria coronaria descendente anterior izquierda también podrían beneficiarse de su uso. Para todas las demás personas, es muy probable que las estatinas causen más daño que bien.

Por ejemplo, las investigaciones muestran que las estatinas:

Agotan la CoQ10 de su cuerpo Las estatinas agotan la CoQ10 del cuerpo, lo que ocasiona muchos de sus resultados devastadores. Aunque se suponía que debía llevar una caja negra con una advertencia sobre esto, en 2014 la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) decidió lo contario. Si toma una estatina, DEBE tomar una suplemento de CoQ10, o mejor, una forma reducida llamada Ubiquinol.
Mayor resistencia a la insulina La resistencia a la insulina promueve la inflamación crónica en el cuerpo y esta es el distintivo de la mayoría de las enfermedades.  De hecho, una mayor resistencia a la insulina puede ocasionar enfermedades cardiacas, las cuales, irónicamente, son la razón principal para tomar un medicamento que disminuya el colesterol, en primer lugar.  También puede promover la grasa del vientre, presión arterial alta, ataques cardiacos, fatiga crónica, interrupción de la tiroides y enfermedades como el mal de Parkinson, Alzheimer y cáncer.
Mayor riesgo de diabetes Al elevar el azúcar en la sangre, las estatinas también aumentan su riesgo de desarrollar diabetes. Cuando consume una comida que contenga almidones y azúcar, parte del exceso de azúcar va al hígado, donde se almacena como colesterol y triglicéridos. Las estatinas funcionan al evitar que su hígado produzca colesterol. Como resultado, el hígado devuelve al azúcar al torrente sanguíneo, donde aumenta los niveles de azúcar en la sangre.

La diabetes inducida por medicamentos y la diabetes tipo 2 genuina no son necesariamente idénticas.  Si está tomando una estatina y se percata de que la glucosa en su sangre está elevada, es posible que solo tenga hiperglucemia: un efecto secundario, como resultado de su medicamento.

Desafortunadamente, muchos doctores le diagnosticarán erróneamente “diabetes tipo 2” y posiblemente le receten otro medicamento, cuando lo único que tiene que hacer es descontinuar la estatina, para que los niveles de azúcar en su sangre vuelvan a la normalidad.
Inhibe la síntesis de la vitamina K2 Al inhibir la síntesis y la función de la vitamina K2 en el cuerpo, las estatinas pueden aumentar su riesgo de ateroesclerosis, insuficiencia cardiaca, derrame cerebral y otros problemas de salud. Si toma una estatina, es altamente recomendado que tome un suplemento de vitamina K2 (MK7).
Reduce el escualeno La reducción de escualeno ocasionada por la estatina también puede aumentar su riesgo de disfunción del sistema inmunológico.
Interfiere con la vía del mevalonato La vía del mevalonato es la vía central para el control de los esteroides en el cuerpo.
Daño de la mitocondria Las estatinas son tóxicas para el centro de energía de las células, llamado mitocondria. Dañan la función de la mitocondria del músculo de corazón, interrumpen la producción del trifosfato de adenosina (ATP, por sus siglas en inglés, las moléculas de energía del cuerpo) y altera la señalización intracelular de las proteínas.
Interfiere con las proteínas que contienen selenio Las selenoproteínas, como la glutatión peroxidasa, son fundamentales para prevenir el daño oxidativo del tejido muscular. Al bloquear la glutatión peroxidasa se liberan radicales libres y la inflamación, lo que puede dañar el tejido muscular, como el músculo del corazón.

¿Qué Causa las Enfermedades Cardiacas Realmente?

Realmente, las estatinas no tienen nada que ver con la reducción de las enfermedades cardiacas.  De hecho, este tipo de medicamentos pueden aumentar el riesgo de padecer problemas cardiacos, especialmente si no toma ubiquinol (CoQ10) en conjunto con ellas, para aminorar la disminución de CoQ10 ocasionada. También se recomienda tomar vitamina K2 adicional.

Las estatinas disminuyen la CoQ10 exactamente por la misma razón por la que reducen el colesterol, afectan la vía que usa el hígado para producir ambas sustancias. Creo que es probable que este sea su efecto más tóxico, pues la CoQ10 es absolutamente esencial para la salud de la mitocondria.

Mi nueva pasión es entender esto a un nivel molecular fino, ya que estoy convencido de que es el núcleo del tratamiento y la prevención de la mayoría de los cánceres y la forma de desacelerar el proceso de envejecimiento. Así que, si está preocupado por estos asuntos, no podría aconsejarle de forma más enfática que evite las estatinas.

Saber que la grasa saturada y el colesterol no tienen nada que ver con las enfermedades cardiacas lo libera, al fin, para que observe de manera más seria lo que causa esta condición potencialmente letal.  

Mientras que el documental se concentra en cómo pueden influir en las enfermedades cardiacas cosas como el cortisol, el estrés y los telómeros, para la mayoría de las personas, las enfermedades del corazón son el resultado de las malas decisiones de su estilo de vida; de las cuales, algunas de las más importantes son las siguientes. Todas estas son cosas que están bajo su control y que no le costarán mucho (o nada) de dinero.

Una alimentación demasiado alta en azúcar, grasas trans y colesterol oxidado y demasiado baja en grasas saludablesLos azúcares añadidos y la fructosa procesada, en particular, son la causa principal de la disfunción metabólica y de las enfermedades cardiacas. Un estudio reciente de 15 años de duración, que incluyó la información de 31 000 de personas en Estados Unidos, encontró que aquellas que consumían 25 % o más de sus calorías diarias en forma de azúcar tenían dos veces más probabilidad de fallecer debido a una enfermedad cardiaca, en comparación con aquellas que consumían menos del 10 % de sus calorías de azúcar.

Tomando todo en cuenta, la probabilidad de morir debido a una enfermedad cardiaca se elevó en conjunto con el porcentaje de azúcar añadida en la alimentación, sin importar la edad, sexo, nivel de actividad física e índice de masa corporal.

Las grasas trans podrían promover las enfermedades cardiacas a un mayor grado que el azúcar.  Estructuralmente, las grasas trans son ácidos grasos sintéticos producidos durante el proceso de hidrogenación. (No están presentes en las grasas animales ni vegetales). Las grasas trans evitan la síntesis de la prostaciclina, que es necesaria para mantener el flujo de la sangre. Cuando las arterias no pueden producir prostaciclina, se forman coágulos y puede sufrir una muerte súbita.

Además, el colesterol alimenticio está bien, el colesterol oxidado no lo es.  El colesterol oxidado se forma cuando se calientan los aceites vegetales poliinsaturados (como el aceite de soya, maíz y girasol). Este colesterol oxidado causa una mayor formación de tromboxano: un factor que coagula la sangre.

Así que, si desea proteger su corazón, evite todos los aceites hidrogenados y vegetales, y reemplácelos con grasas saturadas saludables, como el coco, aceite de coco, aguacate, mantequilla, grasas animales, como la manteca, y los frutos secos.
Falta de ejercicioEl ejercicio protege contra las enfermedades cardiacas principalmente al normalizar los niveles de insulina y leptina, y ciertamente es un medicamento poderoso. Un metaanálisis en 2013, que involucró 305 pruebas aleatorizadas controladas y cerca de 339 300 personas, no encontró “ninguna diferencia estadísticamente perceptible” entre el ejercicio y los medicamentos para las enfermedades cardiacas, entre los cuales estaban las estatinas.
Falta de exposición al solLa vitamina D es muy importante para reducir la hipertensión, la enfermedad cardiaca aterosclerótica, los ataques al corazón y derrames cerebrales.  En un estudio, la deficiencia de vitamina D aumentó el riesgo de sufrir un ataque al corazón en un 50 %. Lo que es peor, si tiene un ataque cardiaco y padece deficiencia de vitamina D, su riesgo de fallecer aumenta hasta casi 100 %. Lo ideal es mantener su nivel de vitamina D entre 50 y 70 ng/ml todo el año, o 70 a 100 ng/ml si intenta tratar una enfermedad del corazón.
Falta de conexión a la tierraLa conexión con la tierra (grounding) alivia efectivamente la inflamación, debido a que adelgaza la sangre y lo llena de iones negativamente cargados, a través de las plantas de sus pies.  También ayuda a adelgazar su sangre al mejorar su potencial zeta, lo que significa que mejora la energía entre sus glóbulos rojos.

Las investigaciones han demostrado que se necesitan aproximadamente 80 minutos para que los electrones libres de la tierra lleguen a su torrente sanguíneo y transformen su sangre. Ya que las enfermedades cardiacas son causadas principalmente por la inflamación, conectarse a la tierra regularmente es una forma sencilla de combatirlas sin gastar un centavo.

Identificar los Factores de Riesgo de las Enfermedades Cardiacas

Si desea entender lo que causa las enfermedades cardiacas, debe observar lo que daña la pared de las arterias, interfiere en los procesos de las enfermedades y ocasiona la coagulación de la sangre. Cuando se daña la pared endotelial, se activan los mecanismos de reparación y crean una “costra”. Para prevenir que esta costra se desprenda, la pared endotelial crece encima de ella, lo cual ocasiona que el área se engrose.  Esto se llama aterosclerosis.

No hay grasa (colesterol) “tapando la arteria” en lo absoluto; la pared arterial se ha engrosado como resultado de un proceso de reparación normal del cuerpo. Entonces, ¿qué daña las arterias?

Uno de los culpables principales es el azúcar y la fructosa en particular. Así que, llevar una alimentación alta en azúcar es una forma segura de incluir las enfermedades cardiacas en su lista de problemas potenciales de salud.

Mientras tanto, el colesterol total no le dirá prácticamente nada acerca de su riesgo de desarrollar enfermedades, a menos de que esté excepcionalmente elevado (más de 330 aproximadamente, lo que sugeriría hipercolesterolemia familiar y es, según mi punto de vista, casi el único momento en el que podría ser apropiado un medicamento para disminuir el colesterol).

Dos índices que indican mucho mejor el riesgo de padecer enfermedades cardiacas son:

  • El índice de colesterol HDL/total: El porcentaje HDL es un factor muy poderoso del riesgo de enfermedades cardiacas. Simplemente divida su nivel de HDL entre su colesterol total. Este porcentaje debe estar idealmente por encima del 24 por ciento. Si es menor al 10 por ciento, es un indicador significativo de riesgo de enfermedades cardiacas.
  • Índice triglicéridos/HDL: Este porcentaje debería ser idealmente menor a 2.

Algunos riesgos adicionales de padecer una enfermedad cardiaca son:

  • Nivel de insulina en ayunas: Cualquier comida o refrigerio alto en carbohidratos como fructuosa o granos refinados genera que el nivel de glucosa aumente rápidamente y luego, la insulina compensa este aumento de azúcar en la sangre.  La insulina liberada por comer demasiados carbohidratos promueve la grasa y hace que eliminar el exceso de peso sea más difícil para el cuerpo, y el exceso de grasa, particularmente alrededor del vientre, es uno de los mayores contribuidores de la enfermedad cardiaca.
  • Su nivel de azúcar en la sangre en ayunas: Estudios han demostrado que las personas con un nivel de azúcar en la sangre en ayunas de 100 a 125 mg/dl tuvo un aumento de casi 300 % en el riesgo de padecer una enfermedad coronaria, en comparación con las personas con un nivel menor a 79 mg/dl. Yo personalmente creo que su azúcar en la sangre en ayuno debe ser menor a 80 y es algo que debería monitorear de forma regular.
  • No necesita que un doctor se lo indique, ya que puede comprar fácilmente un análisis de sangre (muestra capilar) en Amazon. Yo, en lo personal, reviso la mía y mis niveles de cetonas regularmente.

  • Su nivel de hierro: El hierro puede generar un estrés oxidativo muy poderoso, así que si tiene niveles excesivos de hierro puede dañar sus vasos sanguíneos y aumentar su riesgo de enfermedades cardiacas. Idealmente, debería monitorear sus niveles de ferritina y asegurarse de que no están muy por encima de 80 ng/ml. La forma más simple de disminuirlos, si están elevados, es donar sangre. Si eso no es posible, puede realizarse una flebotomía terapéutica y eso eliminará efectivamente el exceso de hierro de su cuerpo.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1 Care2.com December 29, 2014
  • 2 JAMA. 2011;306(19):2120-2127
  • 3 Arch Intern Med. 1993;153(9):1065-1073