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Causas del Alzheimer

Historia en Breve -

  • Las placas beta-amiloides asociadas con la enfermedad de Alzheimer pudieran no ser intrínsecamente anormales, y en cambio, pudieran actuar como un antibiótico natural que protege al cerebro contra la infección
  • Los investigadores creen las beta-amiloides atrapan a los agentes infecciosos en el cerebro, y lo encapsulan en una jaula beta-amiloide "jaula", donde finalmente mueren
  • Las "jaulas" dejan una acumulación de placa presente en la enfermedad de Alzheimer
  • La enfermedad de Alzheimer por lo tanto, podría ser el resultado de los intentos de su cerebro para combatir las infecciones
 

La Enfermedad de Alzheimer Podría ser Causada por las Previas Infecciones Cerebrales

Junio 23, 2016 | 8,410 vistas
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Por el Dr. Mercola

A menudo se afirma como un hecho que la enfermedad de Alzheimer es el resultado de una acumulación de placas de beta-amiloide en el cerebro. Tales placas pueden aumentar en el cerebro a medida que envejece, pero tienden a ser mucho más abundantes en personas con enfermedad de Alzheimer.

Algunas personas tienen una mutación genética conocida por aumentar la producción de beta-amiloides, pero en la mayoría de las personas se desconoce la causa detrás de dicha acumulación.

Una nueva investigación provocativa sugiere que la acumulación de placas beta-amiloides podría no ser  intrínsecamente anormal, y en cambio, podría actuar como un antibiótico natural que protege al cerebro en contra la infección. La enfermedad de Alzheimer, por lo tanto, podría ser un resultado de los intentos de su cerebro para combatir las infecciones.

La Enfermedad de Alzheimer Como un Subproducto de la Enfermedad Infecciosa

Los investigadores de Harvard han sugerido que las proteínas beta-amiloides son péptidos antimicrobianos (parte de la respuesta inmune innata) y desempeñan un rol beneficioso en su cerebro.

Si los virus o bacterias atraviesan su barrera hematoencefálica, las placas beta-amiloides atrapan  al invasor extranjero y básicamente lo encapsulan en una jaula beta-amiloide "jaula" pegajosa donde finalmente muere.

Los investigadores sugieren que las "jaulas" dejan una acumulación de placa que se presenta en la enfermedad de Alzheimer. La teoría ya cuenta con mucho respaldo científico. Hasta ahora, los investigadores han infectado las células cerebrales en placas de petri con bacterias y descubrieron que hubo una producción de beta-amiloide como resultado.

El experimento se repitió en la levadura, gusanos, moscas de la fruta y ratones. En este último caso, la infección por salmonela en el cerebro causó el desarrollo de placas en el hipocampo del cerebro "durante la noche".

Y de acuerdo con el autor del estudio Rudolph E Tanzi,  Ph.D., de la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital General de Massachusetts, "cada placa tenía una sola bacteria en su centro."1 Los ratones que no producían beta-amiloide estaban en mayor riesgo de morir por una infección y no tenían ninguna placa en sus cerebros.

Las Placas Beta-Amiloide Podrían Ser Protectoras y Dañinas

Podría ser que las placas beta-amiloide son algo protectoras, mientras que cantidades más elevadas causan daño. Es posible que pueda desarrollar más placas de beta-amiloide a medida que envejece porque su barrera hematoencefálica tiende a crear “fugas”, lo que le da la oportunidad a que más patógenos entren en su cerebro.

Otra investigación por el Dr. Berislav Zlokovic, el director del Instituto Zilkha Neurogeneric en la Universidad del Sur de California, ha demostrado que el área con más fugas de la barrera hematoencefálica se encuentra cerca del hipocampo, donde las placas normalmente se forman en la enfermedad de Alzheimer.2

Incluso las infecciones cerebrales que no causaron síntomas,  podrían potencialmente desencadenar la acumulación de placas, lo que podría explicar por qué algunas personas que no tienen antecedentes de infecciones cerebrales llegan a desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

También es probable que las personas tengan distintas capacidades para despejar las placas de sus cerebros, después de la infección. Parte de esto podría estar arraigado en la genética, y  probablemente existen otros factores involucrados.

La Enfermedad de Alzheimer Previamente se Relacionó con el Virus del Herpes

Muchas personas no saben que anteriormente la enfermedad de Alzheimer estuvo relacionada a infecciones virales. En 1991, Ruth Itzhaki, Ph.D., profesor emérito de la neurobiología molecular de en Universidad británica de Manchester, y sus colegas, inicialmente relacionaran a la enfermedad al virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), que es el tipo que causa el herpes labial.

Más de 100 estudios han sido publicados desde que se encontró dicha relación, pero la comunidad científica ha tardado en aceptarla como una posibilidad. Itzhaki dijo para Newsweek:3

"Hay una gran hostilidad del concepto microbiano entre ciertas personas influyentes en el área, y esas son las mimas personas que por lo general determinan si una solicitud que busca fondos para investigaciones será aceptada o no...

La ironía es que nunca proporcionan objeciones científicas a los conceptos—simplemente las menosprecian, por lo que no hay nada para refutar”

A principios de este año, Itzhaki y sus colegas escribieron un editorial, publicado en la Revista de Alzheimer´s Disease, que solicitaba una mayor atención en el papel que los agentes infecciosos desempeñan en la progresión de la enfermedad de Alzheimer, deterioro cognitivo y otras formas de demencia.4 Los investigadores explicaron:5

"... Proponemos que los agentes infecciosos, incluyendo HSV-1, neumonía por Chlamydia, y espiroquetas, lleguen al sistema nervioso central (CNS, por sus siglas en inglés)  y se queden allí en forma latente.

Estos agentes pueden ser reactivados en el cerebro durante el envejecimiento, a medida que el sistema inmunológico disminuye, y durante diferentes tipos de estrés (que de la misma manera reactivaría a HSV-1 en la periferia).

El daño neuronal ocasionado--causado por la acción directa del virus y por la inflamación inducida por el virus--se produce de forma recurrente, lo que conduce a (o actúa como un cofactor para) la disfunción sináptica progresiva, pérdida neuronal y finalmente la Enfermedad de Alzheimer.

Dicho daño incluye la inducción de Aß [amiloide beta], que, al principio, parece ser solamente un mecanismo de defensa”.

La Proteína Infecciosa Tipo Prion También Está Vinculada a la Enfermedad de Alzheimer

Las investigaciones que sugieren que la enfermedad de Alzheimer puede tener un componente infeccioso cada vez son más abundantes como para ser ignoradas. Además de los virus, bacterias y hongos, una proteína infecciosa llamada TDP-43 también se ha relacionado con la enfermedad.

TDP-43 se comporta como una proteína infecciosas conocida como priones, que son responsables de la destrucción en el cerebro que se produce en las vacas locas y la enfermedad de caquexia crónica--dos tipos de encefalopatía espongiforme bovina.

Según un estudio publicado en 2011, la patología de TDP-43 se detecta en 25 a 50 % de los pacientes de Alzheimer, especialmente en lo que padecen esclerosis del hipocampo, que se caracteriza por la pérdida selectiva de las neuronas en el hipocampo, que se relaciona con la pérdida de la memoria.6

La investigación presentada en la Conferencia de la Asociación Internacional de Alzheimer (AAIC, por sus siglas en inglés) también reveló que los pacientes de Alzheimer con TDP-43 eran 10 veces más propensos a haber estado cognitivamente afectados durante la muerte que los que no.7

El denominador común entre las enfermedades de las vacas locas y caquexia crónica (la última de esta afecta a los ciervos y a los alces) está obligando a los herbívoros naturales a comer partes de animales y subproductos, como sangre y huesos.

Esta es una práctica común en las operaciones concentradas de alimentación animal (CAFO). La evidencia también sugiere que los seres humanos pueden ser infectados con TDP-43 a través de carnes contaminadas.

Las partes más infecciosas de una vaca que portan estos priones son el cerebro y la médula espinal, que podrían estar presentes en los hot dogs, mortadela y productos que contienen ya sea gelatina o carne molida.8 La versión humana de la enfermedad de las vacas locas es conocida como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vCJD, por sus Siglas en inglés).

Los síntomas de la vCJD son similares a la enfermedad de Alzheimer e incluyen: la pérdida de  memoria, problemas de visión y demencia,9 y no hay cura conocida. Una sugerencia intrigante es que la enfermedad de Alzheimer es una versión que se desarrolla lentamente en enfermedad de las vacas locas, adquirida por el consumo de carnes contaminadas de CAFO.

La Vitamina D Está Relacionada con Menor Riesgo de la Enfermedad de Alzheimer

Una amplia variedad de tejido cerebral contiene receptores de vitamina D, y cuando son activados por la vitamina D, facilita el crecimiento de los nervios en el cerebro.

Los investigadores también creen que los niveles óptimos de vitamina D aumentan los niveles de importantes sustancias químicas cerebrales y protegen las células del cerebro al aumentar la eficacia de las células gliales al recuperar la salud de las neuronas dañadas.

La vitamina D también puede ejercer algunos de sus efectos beneficiosos en el cerebro a través de sus propiedades antiinflamatorias y propiedades que estimulan el sistema inmunológico. También ayuda a producir entre 200 a 300 diferentes péptidos antimicrobianos en su cuerpo, que matan las bacterias, los virus y los hongos,  y podría ser importante si el Alzheimer se llegara a convertirse en una enfermedad infecciosos, por naturaleza.

Las personas mayores con deficiencia severa de vitamina D pueden aumentar su riesgo de demencia en un 125 %, y la deficiencia de vitamina D está relacionada a un riesgo significativamente mayor de todas las causas de demencia y a la enfermedad de Alzheimer.10 tener niveles suficientes de vitamina  D (50 a 70 nanogramos/mililitro) es imperativo para la salud en general, y probablemente, también para la salud del cerebro.

Estrategias en el Estilo de Vida para Prevenir la Enfermedad de Alzheimer

Hay un estimado de 5.4 millones de personas en Estados Unidos que padecen la enfermedad de Alzheimer, y se espera que las tasas aumenten rápidamente. Para el 2050, el número de personas de 65 años o mayores con  la enfermedad de Alzheimer podría llegar a cerca de 14 millones de "al menos que se desarrollen avances para prevenir o curar la enfermedad", informó la Asociación de Alzheimer.11

Por ahora, se desconocen las causas subyacentes y curas para la enfermedad de Alzheimer, pero hay algunas estrategias de estilo de vida que pueden mejorar la salud de su sistema inmunológico y reducir significativamente su riesgo.

La alimentación es parte de un exitoso plan de prevención y mi Plan de Nutrición Optimizado puede llevarlo por el camino correcto. En términos de alimentación y otros factores de estilo de vida, las siguientes sugerencias pueden ser algunas de las más importantes para prevenir la enfermedad de Alzheimer:

Reemplazar los alimentos procesados ​​con alimentos reales

La mayoría de los alimentos procesados ​​contienen transgénicos (GM, por sus siglas en inglés), que están pesadamente contaminados con glifosato--un ingrediente herbicida que podría ser peor que el DDT (El DDT ya se ha relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer).

Comer alimentos reales también limitará su exposición a las grasas trans. Como regla general, para evitar las grasas trans necesita evitar cualquier y todos los alimentos que contengan o hayan sido cocinados con aceite vegetal parcialmente hidrogenado, así que asegúrese de verificar la lista de ingredientes.

Evite el azúcar y la fructosa refinada

La enfermedad de Alzheimer parece estar estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina. De preferencia, asegúrese de mantener sus niveles de azúcar a un mínimo y su fructosa total a menos de 25 gramos por día, o por los menos 15 gramos por día si tiene resistencia a la insulina/leptina o de cualquier otro problema relacionado.

Optimice su relación de grasas omega-6: 3, de preferencia 1: 1 a 5: 1

Las grasas saludables que su cuerpo necesita para un funcionamiento óptimo incluyen las carnes rojas de animales alimentados con pasto, aceite de coco, aceitunas y aceite de oliva, aguacate, frutos secos, yemas de huevo de gallinas camperas y mantequilla hecha de leche sin pasteurizar de vacas alimentadas con pastura.

El consumo elevado de grasas omega-3 EPA y DHA también son beneficiosas para prevenir el daño celular causado por la enfermedad de Alzheimer, lo que retrasa de esta manera la progresión y disminuye su riesgo de desarrollar la enfermedad. También es imperativo reducir los aceites omega-6 industriales, como el de soya, maíz, girasol y cártamo.

Evite el gluten y caseína (principalmente el trigo y productos lácteos pasteurizados, pero no evite los productos lácteos sin pasteurizar, como la leche entera y la mantequilla orgánica)

La investigación muestra que su barrera hematoencefálica se ve afectada negativamente por el gluten. El gluten también hace que el intestino se más permeable, lo que permite que las proteínas entre en el torrente sanguíneo, donde no pertenecen. Eso posteriormente sensibiliza su sistema inmunológico y promueve la inflamación y la autoinmunidad, ambos de ellos pueden desempeñar un rol en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

La crema es quizás la parte más importante de la leche sin pasteurizar debido a que la crema es la que tiene toda la energía necesaria para digerir la caseína en los productos lácteos. Es por ello que es importante consumir productos lácteos sin pasteurizar y de grasa entera en lugar de productos sin grasa o productos lácteos descremados.

La crema también es responsable de regular la absorción de azúcar en la sangre. Disminuye la probabilidad de elevar los niveles de insulina.

Opte por carnes orgánicas de animales alimentados con pastura

La mayoría de todas las carnes y carnes que venden los restaurantes y las tiendas provienen de  CAFO la menos que la etiqueta indique que son orgánicas.

Optimice su flora intestinal

Comer regularmente alimentos fermentados o tomar un suplemento probiótico de alta calidad.

Reduzca su consumo de calorías en general y/o pruebe al ayuno intermitente

Cada vez que reemplaza los carbohidratos con aceite de coco y otras fuentes de grasas saludables las cetonas se activan. El ayuno intermitente es una poderosa herramienta para darle a su cuerpo el impulso que necesita para recordar cómo quemar grasa y reparar la resistencia a la insulina/leptina que también un factor principal que contribuye a la enfermedad de Alzheimer.

Mejore sus niveles de magnesio

La investigación preliminar sugiere firmemente disminuir los síntomas de la enfermedad de Alzheimer junto con aumentar los niveles de magnesio en el cerebro. Desafortunadamente la mayoría de los suplementos de magnesio no atraviesan la barrear hematoencefálica. Sin embargo, el treonato de magnesio parece y resulta ser prometedor para el futuro tratamiento de esta enfermedad y puede ser mejor que otras formas.

Consuma mucho folato

Los vegetales sin duda alguna son la mejor forma de folato y todos debemos comer muchos vegetales cada día. Evite los  suplementos de ácido fólico, que son la versión sintética de folato de menor calidad.

Haga ejercicio regularmente

Se ha sugerido que el ejercicio puede desencadenar un cambio en la forma en que la proteína precursora amiloide se metaboliza, lo que ralentiza la aparición y progresión de la enfermedad de Alzheimer.

El ejercicio también aumenta los niveles de la proteína PGC-1 alfa. La investigación ha demostrado que las personas con Alzheimer tienen menos PGC-1 alfa en el cerebro, y las células que contienen más de la proteína producen menos de la proteína amiloide tóxica,  asociado con la enfermedad de Alzheimer.

Evite y elimine el mercurio de su cuerpo

Las amalgamas dentales, que son el 50 % mercurio, son una de las principales fuentes de toxicidad por metales pesados, sin embargo debe estar sano antes de que se las quiten. Una vez que se haya ajustado a mi tipo de alimentación mencionado en mi Plan de Nutrición Óptimo, puede seguir el protocolo de desintoxicación de mercurio y luego encontrar un dentista biológico que se las quite.

Evite y elimine el mercurio de su cuerpo

Las fuentes de aluminio incluyen los antitranspirantes, utensilios antiadherentes, coadyuvantes de vacunas, etc. Para obtener recomendación de como desintoxicarse de aluminio, por favor vea mi artículo anterior El Primer Caso Práctico que Muestra la Relación Entre el Alzheimer y la Toxicidad por Aluminio.

Evite las vacunas ya que la mayoría contienen mercurio y aluminio

Evite los anticolinérgicos y los medicamentos de estatinas.

Los medicamentos que bloquean la acetilcolina, un neurotransmisor del sistema nervioso, ha demostrado aumentar el riesgo de demencia. Estos medicamentos incluyen ciertos analgésicos para dolor nocturno, antihistaminas, pastillas para dormir, ciertos antidepresivos, medicamentos para controlar la incontinencia y ciertos analgésicos narcóticos.

Los medicamentos de estatinas son particularmente problemáticos porque suprimen la síntesis de colesterol, agotan su cerebro de coenzima Q10 y neurotransmisores, también previenen la entrega adecuada de ácidos grasos esenciales y antioxidantes solubles en grasa para su cerebro inhibiendo la producción de biomoléculas indispensables conocidas como lipoproteína de baja densidad.

Desafíe a su mente todos los días.

La estimulación mental, especialmente aprender algo nuevo, como aprender a tocar un instrumento o un nuevo idioma, está relacionada con una disminución del riesgo de Alzheimer. Los investigadores sospechan que el desafío mental ayuda a fortalecer el cerebro, haciéndolo menos susceptible a lesiones relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.

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