Nuevo Estudio Demuestra que los Endulzantes Artificiales Causan Diabetes

Endulzantes Artificiales

Historia en Breve -

  • Investigadores de la Universidad de Adelaide en Australia revelaron que los endulzantes artificiales alteran la respuesta a la glucosa, lo que reduce el control de los niveles de azúcar en la sangre
  • Después de tan sólo dos semanas, el grupo que tomó endulzantes artificiales comenzó a mostrar efectos adversos en sus niveles de azúcar en la sangre, incluyendo una reducción en el número del péptido intestinal GLP-1, que limita el aumento de azúcar en la sangre después de comer
  • Aunque las agencias de salud pública continúan respaldando el uso de los endulzantes artificiales, un cardiólogo de la Universidad de Yale y un ex fanático de la soda de dieta o light, se está manifestando en contra de su consumo

Por el Dr. Mercola

La Asociación Americana de la Diabetes afirma que los alimentos y bebidas que contienen endulzantes artificiales son una opción que "podría ayudar a las personas con diabetes a acabar con su antojo por lo dulce".

Esta es una de las organizaciones de salud pública que está propagando un mensaje errado y engañoso al afirmar que los endulzantes artificiales son una alternativa conveniente al azúcar para los diabéticos, esto a pesar de que cada vez hay más investigaciones que demuestran todo lo contrario.

En un pequeño estudio preliminar presentado en la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes en Lisboa, Portugal, los investigadores en la Universidad de Adelaide en Australia revelaron que los endulzantes artificiales alteran la respuesta a la glucosa, lo que reduce el control de los niveles de azúcar en la sangre.1,2

El estudio involucró a 27 participantes sanos que recibieron cápsulas de sucralosa (un endulzante artificial con el nombre comercial de Splenda) y acesulfame K en una cantidad equivalente a consumir 1.5 litros de bebidas de dieta o light al día o un placebo, respectivamente.

Después de tan sólo dos semanas, el grupo de endulzantes artificiales comenzó a mostrar efectos adversos en sus niveles de azúcar en la sangre, incluyendo una reducción en el número del péptido intestinal GLP-1, que limita el aumento de azúcar en la sangre después de comer.

El autor principal del estudio, Richard Young, profesor asociado en la Universidad de Adelaide, dijo en un comunicado de prensa, "Esto enfatiza el potencial que tienen los niveles elevados de glucosa después de comer en los consumidores habituales de NAS [endulzantes artificiales no calóricos], ya que podría predisponerlos a desarrollar diabetes tipo 2".3

Cada Vez Más Investigaciones Sugieren que los Endulzantes Artificiales Contribuyen a la Intolerancia de Glucosa y a la Diabetes

Los detractores del estudio de la Universidad de Adelaide sugirieron que era demasiado pequeño y "dado a los datos disponibles era imposible" concluir que los cambios observados causarían diabetes.4 Sin embargo, no es el primer estudio que sugiere esta relación.

Por ejemplo, en un estudio, beber diariamente soda de dieta o light endulzada con aspartame aumentó un 67 % el riesgo de diabetes tipo 2 (independientemente de si los participantes subían de peso o no) y un 36 % el riesgo de síndrome metabólico.5

De acuerdo con un reporte publicado en la revista Trends in Endocrinology and Metabolism, los endulzantes artificiales podrían aumentar su riesgo de aumento de peso, obesidad, síndrome metabólico y otros problemas relacionados como la diabetes tipo 2 al inducir "trastornos metabólicos".6

Una investigación publicada en Applied Physiology, Nutrition and Metabolism también encontró que el consumo de aspartame está relacionado con una mayor intolerancia a la glucosa en personas con obesidad.7

La intolerancia a la glucosa es un problema de salud en el que su cuerpo pierde su capacidad para hacerle frente a las altas cantidades de azúcar y es un precursor bien conocido de la diabetes 2. También desempeña un papel importante en la obesidad, porque el exceso de azúcar en la sangre termina siendo almacenada en sus células de grasa.

Esto significa que las personas obesas que consumen aspartame podrían tener niveles elevados de azúcar en la sangre, lo que a su vez, aumentará los niveles de insulina, lo que provoca aumento de peso, inflamación y un mayor riesgo de diabetes.

Consumir Diariamente Cuatro Latas de Soda de Dieta que Contienen Endulzantes Artificiales Podría Aumentar la Producción de Grasa y la Inflamación

En lo que respecta a la sucralosa, en abril de 2017, una investigación presentada en ENDO 2017, la 99ª reunión anual de la Sociedad Endocrina en Orlando Florida, también encontró que este endulzante artificial promueve la disfunción metabólica que podría provocar la acumulación de grasa.8

La sucralosa se sometió a prueba en células madre extraídas de tejido graso humano, esta prueba reveló que una dosis similar a la cantidad de sucralosa que se obtiene del consumo diario de cuatro latas de soda de dieta o light aumentó la expresión de los genes relacionados con la producción de grasa, inflamación y gotas de grasa en las células.9

El autor principal del estudio, el Dr. Sabyasachi Sen, profesor asociado de medicina y endocrinología en la Universidad George Washington en Washington, D.C., señaló en un comunicado de prensa, "Por nuestro estudio, creemos que los endulzantes bajos en calorías promueven la formación adicional de grasa al permitir que más glucosa entre en las células y también promueven la inflamación, lo que podría ser más dañino en personas obesas".10

El hecho de que el endulzante artificial estuviera relacionado con una mayor captación de glucosa en las células fue algo particularmente preocupante, ya que podría tener efectos dañinos en las personas con niveles elevados de azúcar en la sangre, como las personas con diabetes o prediabetes.11

Consumir Endulzantes Artificiales Altera el Microbioma Intestinal y Empeora la Enfermedad Metabólica

Es un hecho poco conocido que los endulzantes artificiales han demostrado inducir la intolerancia a la glucosa al alterar la microbiota intestinal.12

La investigación dirigida por Eran Elinav del Instituto Weizmann de Ciencias en Rehovot, Israel, primero demostró que los animales alimentados con endulzantes artificiales desarrollaron intolerancia a la glucosa después de 11 semanas. Posteriormente, reveló que alterar las bacterias intestinales de los animales influyó en la respuesta a la glucosa.

De acuerdo con Scientific American, cuando trasplantaron heces de ratones con intolerancia a la glucosa que consumían sacarina en los ratones con intestinos estériles, este último grupo desarrolló intolerancia a la glucosa, "lo que indica que la sacarina estaba causando daños en el microbioma".13

Quizá, la parte más reveladora de los experimentos salió a la luz cuando los investigadores probaron los endulzantes artificiales en persona. Según Scientific American:14

"Para un estudio prospectivo pequeño, el equipo de Elinav reclutó a siete voluntarios delgados y sanos, que normalmente no consumen endulzantes artificiales. Los participantes del estudio consumieron una dosis máxima aceptable de endulzantes artificiales durante una semana.

Cuatro de ellos se volvieron intolerantes a la glucosa y el equilibrio en sus microbiomas intestinales se volcó a uno que ya era conocido por estar relacionado con la susceptibilidad a las enfermedades metabólicas".

Se encontró que Splenda reduce en 50 % la cantidad de bacterias beneficiosas en los intestinos de las ratas15 y dependiendo de qué tipo de bacterias afecta, esto ciertamente podría afectar el riesgo de diabetes.

Los estudios han encontrado que la composición microbiana en las personas con diabetes es diferente a la composición microbiana de personas sin diabetes.16

En comparación con los no-diabéticos, las personas con diabetes tienden a tener menos firmicutes y mayores cantidades de bacteroidetes y proteobacteria. Además de una correlación positiva para las proporciones entre bacteroidetes y firmicutes, también se encontró una menor tolerancia a la glucosa.

El Dr. Max Nieuwdorp, un investigador en Ámsterdam, ha publicado una serie de estudios que investigan los cambios en el microbioma característicos de la diabetes 2.17 En un ensayo, fue capaz de revertir la diabetes 2 en los 250 participantes del estudio al practicarles trasplantes fecales.

Por raro que parezca, la diabetes pudo revertirse al cambiar la composición de las bacterias intestinales, por lo que suena lógico pensar que también podría hacerse lo contrario.

En Comparación con las Bebidas Azucaradas, las Bebidas de Dieta Podrían Desencadenar una Mayor Respuesta Metabólica

Parte del problema con los endulzantes artificiales es que su sabor dulce (en muchos casos inclusive cien veces más dulce que el azúcar) no coincide con la energía (o calorías) que ofrecen los alimentos.

Sin embargo, su cuerpo está diseñado para hacerlos coincidir y un estudio reciente realizado por investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale, reveló que este desajuste o falta de coincidencia que ocurre cuando consume alimentos o bebidas endulzadas artificialmente provoca alteraciones en el metabolismo.18,19

En un comunicado de prensa por parte de la Universidad de Yale, la autora principal y profesora de psiquiatría, Dana Small dijo:20

"La suposición de que más calorías desencadena una mayor respuesta metabólica y cerebral es errónea. Las calorías sólo representan la mitad de la ecuación, la percepción del sabor dulce representa la otra mitad…

Nuestros cuerpos evolucionaron para utilizar eficazmente las fuentes de energía disponibles en la naturaleza. Nuestro entorno alimenticio moderno se caracteriza por fuentes de energía que nuestros cuerpos no habían visto antes".

El estudio encontró que una bebida endulzada artificialmente y baja en calorías que tiene un sabor dulce puede desencadenar una mayor respuesta metabólica que una bebida con un mayor número de calorías.21

Su cuerpo utiliza el sabor dulce de la bebida para ayudar a determinar cómo debe ser metabolizada. Cuando el sabor dulce coincide con las calorías, los circuitos de recompensa de su cerebro quedan debidamente satisfechos. Sin embargo, cuando el sabor dulce no coincide con las calorías esperadas, su cerebro no recibe el mismo mensaje de satisfacción.22

Esto podría explicar por qué los alimentos y bebidas de dieta han sido relacionados con un mayor apetito y sensación de antojo, así como con un mayor riesgo de diabetes y otras enfermedades metabólicas.23,24

Cuando come algo dulce, su cerebro libera dopamina, que activa el centro de recompensas del cerebro. Y una vez que se ha ingerido cierta cantidad de calorías, también se libera la hormona leptina que regula el apetito y que eventualmente le informa al cerebro que está "lleno".

Sin embargo, cuando consume algo con sabor dulce pero que no contiene ninguna caloría, la vía de placer del cerebro se activa por el sabor dulce, pero no hay nada que la desactive, esto debido a que las calorías jamás llegan a donde deberían.

Los endulzantes artificiales, básicamente, engañan a su cuerpo haciéndolo creer que recibirá azúcar (caloría), pero cuando el azúcar no llega, su cuerpo continúa mandando la señal de que necesita más y más, lo que provoca el antojo por los carbohidratos.

Cardiólogo de la Universidad de Yale y Ex Fanático de la Soda de Dieta Se Manifiesta Contra Su Consumo

El Dr. Harlan Krumholz es un cardiólogo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale que afirma abiertamente, "Solía consumir bebidas de dieta".25 Al igual que muchas de las personas que viven en los Estados Unidos, él creía que las bebidas sin azúcar, bajas en calorías lo ayudaban a bajar de peso.

Ahora se siente traicionado y se manifiesta en contra de su consumo. Krumholz citó una reciente revisión sistemática y meta-análisis de ensayos aleatorizados, controlados (RCTs) – el estándar de oro de la investigación – que encontraron:26

"La evidencia de los RCTs no respalda claramente los beneficios previstos de los endulzantes no nutritivos para el control del peso y los datos observacionales sugieren que el consumo rutinario de endulzantes no nutritivos podría estar relacionado con un mayor IBM (índice de masa corporal) y riesgo cardiometabólico".

También mencionó otros estudios preocupantes como el que encontró que los endulzantes artificiales activan diferentes áreas en el cerebro que el azúcar regular,27 lo que podría influir en la sensación de hambre y las vías de recompensa.

Otro estudio, realizado por sus colegas en la Universidad de Yale, encontró que los endulzantes artificiales "no son compuestos fisiológicamente inertes" y podrían "impactar en el equilibrio de energía y función metabólica, incluyendo acciones sobre los receptores orales y extra orales del sabor dulce, así como efectos en la secreción hormonal metabólica, procesos cognitivos (por ejemplo, aprendizaje de recompensa, memoria y percepción de sabor) y microbiota intestinal".28

Krumholz dijo para The Wall Street Journal que ha dejado de tomar diariamente bebidas de dieta y que también está eliminándolas del resto de su alimentación.

"Es razonable preguntar por qué estas sustancias no fueron evaluadas como medicamentos en primer lugar", dice. "Millones de personas están expuestas a ellas todos los días y sin embargo, su efecto a largo plazo sigue siendo incierto.

¿Podrían estar causando los problemas de salud que se supone deberían prevenir? En este momento, no tengo la respuesta, pero me parece que es tarea de los fabricantes demostrar beneficios y seguridad a través de ensayos clínicos…

Si al final, descubrimos que el consumo a gran escala de bebidas y alimentos de dieta ayudó a impulsar la epidemia de obesidad, entonces sería más que irónico. Sería una tragedia".29

¿Está Listo para Eliminar los Alimentos de Dieta de Su Alimentación?

No le recomendaría esperar hasta que las agencias de salud pública decidan recurrir a la ciencia para cambiar su postura sobre los endulzantes artificiales para hacer cambios en su alimentación. Si actualmente es un fanático de los endulzantes artificiales o incluso si los consume con moderación, lo mejor que puede hacer por su salud es eliminarlos de su alimentación.

Debe tener cuidado, ya que no sólo se encuentran en las sodas de dieta, sino también en los alimentos bajos en calorías y reducidos en calorías, que van desde el yogurt y el helado, hasta el pan y el aderezo para ensalada.

La Stevia es un remplazo aceptable, peto también le sugiero ayudar a reducir su antojo por lo dulce al comer vegetales fermentados o beber agua con jugo de lima o limón – el sabor agrio ayuda a reducir el antojo por lo dulce, así como el café negro orgánico.30,31

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