Los Estados de Ánimo Son Contagiosos: Para Bien y Para Mal

Estado de Animo

Historia en Breve -

  • Los estudiantes con amigos que sufren de mal humor reportaron más probabilidades de manifestar estados de ánimo negativos
  • También se puede decir lo contrario--los estudiantes con amigos más alegres eran más felices
  • Aunque al parecer la depresión clínica no es contagiosa, los síntomas de la depresión subumbral podrían transmitirse socialmente entre los adolescentes
  • La felicidad puede propagarse a través de las redes sociales hasta en tres niveles, lo que significa que los amigos de amigos pueden beneficiarse de la actitud positiva de una persona

Por el Dr. Mercola

La idea de que las emociones pueden transmitirse entre poblaciones de manera similar a los brotes de las enfermedades, no es nueva. Hace más de 200 años, ocurrió una epidemia de suicidios en Europa.

La mayoría de las víctimas había leído un libro titulado "Las Penas del Joven Werther" de Johann von Goethe, en el cual el héroe se suicida. Según un estudio publicado en The Journal of Memetics, el libro fue prohibido en varias partes con el fin de detener la ola de suicidios:1

"Durante los doscientos años que siguieron a la publicación y luego de censura de la novela de Goethe, las investigaciones científicas sociales han confirmado en gran parte la tesis de que el afecto, las actitudes, creencias y el comportamiento sí pueden transmitirse a través de las comunidades como si se tratara de una infección".

Afortunadamente, al parecer no solo las emociones negativas se propagan como un incendio incontrolable sino que las emociones positivas también son contagiosas.

Algo importante a tomar en cuenta a la hora de elegir con quién relacionarse y pasar su tiempo, es no olvidar que rodearse de personas alegres también puede ser clave para sentirse contento.

Los Adolescentes 'Se Contagian' del Estado de Ánimo de los Demás

En un estudio de más de 2 000 estudiantes de secundaria y preparatoria, los investigadores utilizaron información de pruebas y encuestas sobre la depresión para determinar cambios sociales y de humor a través del tiempo.

Como podría sospechar, los estudiantes con amigos que sufren de mal humor eran más propensos a manifestar estados de ánimo negativos, y a su vez también ocurre al contrario--los estudiantes con amigos más alegres eran más felices.2

Se evaluaron diversos elementos del estado de ánimo, incluidos el apetito, la fatiga y el sueño; los investigadores concluyeron:3

"Descubrimos que tener más amigos con mal humor se asocia a una mayor probabilidad de que el estado de ánimo del adolescente empeore y una menor probabilidad de que mejore, además, sucede lo contrario entre las amistades que manifiestan mejores condiciones en la gran mayoría de los componentes del estado de ánimo".

Esto significa que su buen estado de ánimo no sólo puede beneficiar al de sus amigos, sino que tomar medidas para mejorarlo si se siente mal podría influir para hacer que sus amigos también se sientan mejor.

Sin embargo, el efecto negativo no fue lo suficientemente contagioso como para aumentar la incidencia de depresión, lo cual puede explicar por qué las investigaciones anteriores descubrieron que al parecer la teoría del contagio social no se extiende hacia la depresión. Sin embargo, aumentó el riesgo de padecer ciertos síntomas de depresión.

Dicho esto, el estudio tuvo implicaciones para los adolescentes y adultos que sufren de lo que se conoce como depresión subumbral, que se estima que afecta a 300 millones de personas en todo el mundo.4

Esto describe los muchos casos de cuando las personas sufren de insatisfacción y otros síntomas de la depresión a niveles por debajo de lo que usualmente se diagnostica como depresión clínica. El estudio encontró que los síntomas de la depresión subumbral pueden transmitirse socialmente entre los adolescentes:5

"En la actualidad, el nivel de los síntomas de depresión subumbral entre los adolescentes es un tema de gran preocupación porque se descubrió que es muy común que provoquen una reducción en la calidad de vida y conduzcan a un mayor riesgo de depresión posteriormente en la vida, en comparación con no tener ningún síntoma en absoluto.

Entender que estos componentes del estado de ánimo se pueden propagar socialmente sugiere que si bien el objetivo principal de las interacciones sociales debe ser aumentar la amistad gracias a sus beneficios en la reducción del riesgo de depresión, un objetivo secundario podría ser reducir la propagación de los estados de ánimo negativos."

Pasar Tiempo en Facebook Está Ligado con la Depresión

Cada vez es más claro que las emociones sí se propagan, tanto en persona como en línea. Cada mes, un estimado de 1.65 mil millones de personas utilizan activamente la red social Facebook, todos los días pasan un promedio de 50 minutos en el sitio,6 esto tiene serias implicaciones en la salud pública.

En este caso, a diferencia de lo contagioso que es el buen humor, revisar Facebook y observar las publicaciones perfectas y felices de otras personas podría hacer que se sienta deprimido.7

El problema podría radicar en la comparación social, en donde comparar su vida con la de otros provoca una sensación de que necesita "estar a la altura de los demás" en lugar de ser feliz con lo que tiene.

Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Houston encontraron que cualquier tipo de comparación social--tanto ascendentes, descendentes o incluso neutrales--estaban vinculadas con una mayor probabilidad de experimentar síntomas de depresión.8

Un estudio que incluyó a más de 1 000 personas en Dinamarca reveló más pruebas causales de que "Facebook afecta negativamente nuestro bienestar".9

Los usuarios de Facebook que se alejaron del sitio durante una semana reportaron niveles significativamente más altos de satisfacción con la vida y mejor vida emocional. Tales beneficios fueron mayores entre los usuarios más frecuentes ​​de Facebook, aquellos que usaron el sitio de forma pasiva (revisándolo pero no necesariamente interactuando) y aquellos que tendían a envidiar a otros en Facebook.

Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Lancaster en Inglaterra, examinó estudios de 14 países para explorar la conexión entre el uso de Facebook y la depresión. Se encontró que las comparaciones negativas con los demás usuarios de Facebook era un predictivo de la depresión porque aumentaban el ensimismamiento.10

Del mismo modo, publicar frecuentemente en Facebook también se asoció con mayor ensimismamiento y depresión. Las mujeres tenían más probabilidades de deprimirse debido al uso de Facebook en comparación con los hombres, al igual que las personas con personalidades neuróticas. Además, los usuarios de Facebook tenían mayor riesgo de sufrir depresión si presentaban lo siguiente:11

  • Sentían envidia después de observar a otras personas
  • Aceptaban a sus exparejas como amistades de Facebook
  • Hacían comparaciones sociales negativas
  • Hacían publicaciones negativas frecuentes

La Felicidad Social Puede Extenderse en Tres Niveles

En el año 2008, los investigadores descubrieron una vez más que una persona que vive a menos de una milla de un amigo alegre tiene 25 % más posibilidades de ser feliz a lo largo de los 20 años de estudio.12

Ser vecino de una persona alegre aumenta en un impresionante 34 % su probabilidad de ser feliz, incluso más que el cónyuge de una persona feliz (lo que equivale a una probabilidad 8 % de más felicidad).

Sin embargo, otro hallazgo igual de impresionante fue descubrir que la felicidad puede propagarse a través de las redes sociales hasta por tres niveles, lo que significa que incluso los amigos de amigos pueden beneficiarse de la actitud positiva de una persona. De acuerdo con los investigadores:13

"Quienes están rodeados de personas felices y quienes se encuentran en el centro de la cadena, tienen más probabilidades de ser felices en el futuro. Los modelos estadísticos longitudinales sugieren que las cadenas de felicidad son resultado de la propagación de la felicidad y no son solo la tendencia de las personas a relacionarse con individuos similares...

La felicidad de las personas depende de la felicidad de las otras personas con quienes están conectadas. Esto proporciona una explicación adicional para percibir la felicidad, al igual que la salud, como un fenómeno colectivo".

Lo mismo ocurre entre grupos, tales como los de los atletas en un equipo deportivo o entre un grupo de compañeros de trabajo. Por ejemplo, se ha demostrado que el humor del líder del grupo influye en el estado de ánimo del resto del equipo.

Según un estudio, si el estado de ánimo del líder era positivo, el grupo experimentaba mayor coordinación y menos esfuerzo en comparación con los grupos que tenían líderes negativos.14 Incluso presenciar interacciones desagradables entre otros compañeros de trabajo es suficiente para que los empleados queden emocionalmente exhaustos.15

El Estrés de los Demás También es 'Contagioso'

La investigación publicada en la revista Psychoneuroendocrinology reveló que el simple hecho de observar a otra persona en una situación estresante usualmente provoca una respuesta de estrés empático en el observador.16

Al observar participantes estresados ​​(a quienes se les pidió que resolvieran tareas aritméticas complicadas y participar en entrevistas) a través de una cámara de Gesell, el 30 % de los observadores experimentó una respuesta en forma de un aumento en el cortisol, la hormona del estrés.

Cuando el observador tenía una relación sentimental con el participante estresado, la respuesta del estrés empático era aún más fuerte y afectaba en un 40 %. Sin embargo, incluso cuando observaban a un extraño en una situación de estrés, el 10 % de los participantes se sintió estresado de igual forma.

La respuesta al estrés no solo se transmitió cuando los participantes observaban el evento en directo, por medio de un espejo unidireccional, sino también en vídeo.

Alrededor del 24 % de los observadores experimentaron un aumento en sus niveles de cortisol cuando vieron una versión televisiva del acontecimiento estresante. También se demostró que ver el video de alguien en una situación de gran estrés o recuperándose de una situación estresante, con volumen alto, provocó cambios en la actividad cardíaca de los espectadores.

"Estos datos se suman a la bibliografía existente sobre las investigaciones acerca del contagio emocional y reafirman la idea de que el estrés puede ser contagioso a nivel psicofisiológico", señalaron los investigadores y agregaron que "estos hallazgos en específico, son importantes porque demuestran que las personas pueden detectar el estrés de otros, incluso en ausencia de señales explícitas de estrés de acuerdo con el contexto (por ejemplo, un tema de conversación estresante) y tienen respuestas cardíacas que están relacionadas con las del hablante".17

También es interesante destacar, que captar las emociones de los demás puede ser un rasgo muy natural, pero podría estar ausente en aquellas personas en riesgo de padecer problemas psicológicos, en particular la psicopatía. Por ejemplo, en un estudio, los niños con riesgo de padecer psicopatía manifestaron un menor contagio de la risa.18

Rodéese de Personas Felices

La moraleja es que entre más pueda rodearse de personas positivas y felices, mayores serán sus probabilidades de tener una mejor salud emocional. Esto también aplica a niños y adolescentes, así que esté consciente de quiénes son las amistades de sus hijos.

Es posible que establecer una conexión con personas positivas no sea tan difícil como podría parecer, sobre todo si participa en actividades que disfruta y/o benefician a su comunidad.

Recuerde que todos empiezan siendo extraños, sin embargo, puede incorporar relaciones más significativas a su vida con solo estar abierto a interactuar con los que le rodean--incluso con aquellos que aún no conoce.

Comenzar una conversación sobre una tercera persona en común--su perro, el trayecto diario o hasta el clima--puede ser la vía que necesita para llegar a una conversación más significativa.

También podría considerar realizar un voluntariado o participar en una actividad que emplee su tiempo o habilidades para ayudar a los demás.

Dar a los demás está vinculado con la felicidad y formar parte de un grupo de beneficencia solo podría amplificar dicho efecto mientras le brinda la oportunidad de disfrutar de la felicidad de otros y entablar nuevas relaciones. Sin embargo, no tiene que confiar únicamente en los demás para mejorar su estado de ánimo y disfrutar de la felicidad.

Quizás prefiera ser la persona alegre a la que los demás acuden. En ese caso, Lord Richard Layard, economista de la Escuela de Economía de Londres (LSE, por sus siglas en inglés), fundador de Action for Happiness, un movimiento de personas comprometidas con la construcción de una sociedad más feliz y más amable, sugiere no asociar sus propósitos personales con volverse más rico, sino en cambio, centrarlos en alcanzar su felicidad y bienestar.

Action for Happiness, cuyos miembros se comprometen a tratar de generar más felicidad en su entorno, ha compilado 10 claves para gozar de una vida más feliz, las cuales, de acuerdo con las últimas investigaciones, tienden a hacer que su vida sea más feliz y satisfactoria.

Deletrean "GREAT DREAM" (gran sueño) en forma de acróstico y le brindan un buen punto de partida para emprender su camino hacia la felicidad:19

Dar: hacer cosas por los demás

Relacionar: relacionarse con la gente

Ejercicio: cuidar de su cuerpo

Apreciar: observar el mundo que le rodea

Probar: seguir aprendiendo cosas nuevas

Dirección: tener metas por terminar

Resiliencia: encontrar maneras de recuperarse

Emoción: tomar un enfoque positivo

Aceptación: estar tranquilo con lo que eres

Significado: ser parte de algo más grande

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