Endulzantes artificiales: Más peligrosos de lo que pudiera imaginar

Endulzantes Artificiales

Historia en Breve -

  • Si bien, los fabricantes de endulzantes artificiales afirman que sus productos son seguros, en realidad están vinculados a muchos efectos secundarios. El aspartame es conocido con los nombres de las marcas NutraSweet y Equal, y es 180 veces más dulce que el azúcar. A finales del 2008, se encontró que más de 6 000 productos contenían aspartame
  • Se dice que el proceso de aprobación para el aspartame estuvo rodeado de escándalos, sobornos y otras actividades sospechosas dentro de la industria farmacéutica, las grandes corporaciones estadounidenses y la FDA. Inicialmente, la FDA negó enérgicamente la aprobación de los productos con aspartame. Debido a los vínculos políticos y ardides regulatorios, finalmente el aspartame fue aprobado en 1983
  • Menos de un año después, la FDA había registrado 600 quejas sobre mareos, cefaleas y otras reacciones en la salud, derivadas del consumo de aspartame. Otros problemas relacionados con el consumo de aspartame incluyen el aumento de peso, problemas oculares, depresión y cambios en el estado de ánimo, así como cáncer cerebral
  • Si ha experimentado una reacción adversa a cualquier producto con aspartame, debe llamar al Coordinador de Quejas del Consumidor de la FDA de su localidad

Por el Dr. Mercola

Si aún considera que los endulzantes como Equal y NutraSweet son seguros, le recomiendo poner mucha atención en este informe especial.

Probablemente, esté enterado de los peligros de consumir demasiada azúcar, y que el azúcar no es saludable para usted. Es posible que se le hayan hecho creer que los endulzantes artificiales, tales como el aspartame son más seguros y menos propensos a causar aumento de peso.

Bueno, ninguna de esas afirmaciones es verdadera.

La hábil comercialización de los productos que contienen aspartame por parte de los gigantes de la industria alimentaria--especialmente la mercadotecnia que envía el mensaje de que es saludable consumir estos productos--podría haber generado una falsa sensación de seguridad.

Incluso, podría estar convencido de que hace lo correcto para su salud y la de su familia, al utilizar productos endulzados artificialmente con aspartame.

Pero, no podría estar más equivocado.

No es agradable saber que las corporaciones, las agencias reguladoras patrocinadas por el gobierno y los políticos están más interesados ​​en obtener mayores beneficios, que en proteger su salud y la de sus seres queridos. Pero desafortunadamente, estos son problemas serios que debe considerar para su seguridad y la de su familia.

Los fabricantes, comercializadoras y otros con intereses financieros, han convencido exitosamente a millones de consumidores de que son seguras las sustancias químicas que utilizan en productos endulzados artificialmente. Pero, ¡no les crea! Los argumentos utilizados para convencerlo de que estos ingredientes son saludables y "naturales" serán abordados más adelante en este informe.

Por ahora, solo debe tener presente que la razón por la que siente que los productos que contienen aspartame son seguros es el resultado directo del engaño deliberado por parte de las grandes empresas y el gobierno. Recuerde que:

Si consume una bebida o alimento creado en un laboratorio, en vez de que sea de origen natural, puede estar seguro de que su cuerpo no lo reconocerá. Lo cual podría ocasionar que usted y su familia tengan problemas de salud a corto y largo plazo.

Si ya evita consumir aspartame, la información que está a punto de leer confirmará la sabia elección que ha tomado, y consolidará su decisión de mantenerse alejado de cualquier producto que contenga esta posible toxina.

El nacimiento del aspartame: Un suceso infortunado y latente

Como un presagio, el aspartame fue descubierto completamente por error en 1965. Exactamente... por error.

El químico de G.D. Searle, James M. Schlatter, trabajaba en su laboratorio para desarrollar un medicamento que pudiera tratar la úlcera péptica. La historia indica que Schlatter derramó accidentalmente una de las sustancias químicas sobre uno de sus dedos.

Por lo que lamio su dedo para limpiarlo y, al hacerlo, descubrió el sabor dulce del aspartame que había derramado.1

Este inicio desfavorable anunció el nacimiento de lo que se ha convertido en uno de los aditivos alimenticios posiblemente más peligrosos y controvertidos en la historia de la humanidad.

Cómo se empezó a comercializar el aspartame a pesar de sus características

Como descubrirá más adelante, es inquietante la historia sobre cómo empezó a comercializarse el aspartame. Parecería como un misterio criminal, y uno pensaría que es el producto de la imaginación demasiado activa del autor. Excepto que, todo esto es verdad.

Se dice que el proceso de aprobación del aspartame estuvo rodeado de escándalos, sobornos y otras actividades sospechosas dentro de la industria farmacéutica, las grandes corporaciones estadounidenses y la FDA. Al principio, la FDA negó enérgicamente la aprobación de los productos con aspartame. Las razones que ofrecieron estaban bien sustentadas e incluían:

  • Información incorrecta
  • Hallazgo de tumores cerebrales en estudios realizados con animales
  • Pocos estudios con la participación de humanos para determinar efectos a más largo plazo

La manera en que el aspartame empezó a comercializarse, a pesar de las preocupaciones iniciales de la FDA y la evidencia sobre su neurotoxicidad fue por un estudio oportuno, una gran inversión financiera y el impacto de la influencia política.

El Tiempo es el factor más importante

En los Estados Unidos, empezaron a realizarse más estudios sobre el aspartame justo después de que se hiciera el retiro comercial del ciclamato y se realizara un serio escrutinio sobre la sacarina. La desaparición del ciclamato dejaba un vacío que aparentemente podría ser suplido por la sacarina.

En el momento en que se hizo la prohibición de ciclamato, el mercado de los "productos de dieta" en los Estados Unidos representaba anualmente un valor de mil millones de dólares.2 Los fabricantes de productos de dieta buscaban frenéticamente un producto sustituto que les asegurará obtener la misma cantidad de beneficios económicos.

Una inversión económica en estudios ineficientes

G.D. Searle invirtió decenas de millones de dólares en realizar todas las pruebas de aprobación requeridas para el aspartame. No es una sorpresa que los estudios financiados por Searle y otros grupos con un interés financiero en el aspartame no encontraran efectos adversos para la salud.

Sin embargo, los estudios independientes proporcionaron evidencia de que, en realidad, consumir aspartame ocasionaba problemas de salud en los sujetos de pruebas.

Estudios de seguridad engañosos

A principios de 1973, G.D. Searle le proporcionó a la FDA más de 100 estudios sobre el aspartame. Posteriormente, ese mismo año, la FDA solicitó la realización de estudios adicionales. Searle cumplió con este requerimiento, y en junio de 1974, la FDA le concedió la aprobación preliminar para un uso restringido del aspartame.

Los descubrimientos del estudio presentados por Searle fueron cuestionados inmediatamente por el neurocientífico, Dr. John Olney, quien fue de gran ayuda para eliminar el glutamato monosódico en los alimentos para bebés, y Jim Turner, abogado y defensor del consumidor.3

En agosto de 1974, Olney y Turner presentaron las primeras impugnaciones formales en la aprobación del aspartame. Su petición ocasionó que la FDA iniciará investigaciones sobre las prácticas de laboratorio de Searle.

Finalmente, estas investigaciones generaron inquietud en la FDA sobre la validez de los estudios presentados por Searle. Los investigadores descubrieron procedimientos de prueba deficientes y manipulación de datos en las pruebas.

De hecho, lo que los investigadores encontraron en Searle fue una incidencia sin precedentes de procedimientos de prueba deficientes y resultados inexactos. Por lo que, se retrasó la aprobación final del aspartame.

Con base en los resultados de estos hallazgos, por primera vez en la historia, en enero de 1977, la FDA requirió la investigación criminal de un fabricante de alimentos por tergiversar deliberadamente los resultados en las pruebas de seguridad de su producto. La FDA solicitó a la oficina del Fiscal de los Estados Unidos que examinara el control de Searle sobre las pruebas del aspartame.4

En agosto de 1977, la FDA publicó un informe elaborado por Jerome Bressler, que señalaba problemas específicos en los estudios de seguridad sobre el aspartame realizados por Searle.5

El informe de Bressler reveló sorprendentes ejemplos de una muy deficiente investigación. Algunos ejemplos son:

  • No se realizó una autopsia inmediata en los animales de laboratorio que fallecieron, incluso a algunos de ellos no se les hizo sino hasta un año después de su muerte. La descomposición ocasionó que los datos fueran inexactos.
  • Según los informes, los tumores encontrados en los animales de laboratorio fueron extirpados y desechados.
  • Los animales a los que se les extirparon los tumores fueron etiquetados como "normales" y los tumores que eran obvios fueron considerados como una "inflamación normal".

En 1979, la FDA estableció una Junta de Investigación Pública (PBOI, por sus siglas en inglés) para resolver los problemas de seguridad del aspartame, que resultó en que NutraSweet no recibiría la aprobación final hasta que realizara una investigación más exhaustiva sobre la relación entre el aspartame y los tumores cerebrales encontrados en los animales.

Exactamente, ¿Qué es el aspartame?

El aspartame es conocido con los nombres de la marca NutraSweet y Equal. Es una de las primeras generaciones de endulzantes artificiales, y es 180 veces más dulce que el azúcar. A finales del 2008, se encontró que más de 6 000 productos contenían aspartame, entre ellos:

Bebidas gaseosas

Pudines y rellenos

Bebidas en polvo

Postres congelados

Chicle

Yogur

Confitería

Endulzantes de mesa

Gelatinas

Vitaminas masticables

Mezclas de postres

Pastillas para la tos sin azúcar

Los productos que contienen aspartame se venden en más de 100 países y son consumidos por más de 250 millones de personas alrededor del mundo. El nombre científico del aspartame es L-aspartil L-fenilalanina metil éster. Y tiene tres componentes:

  1. Fenilalanina, que compone el 50 % del peso de esta sustancia química
  2. Ácido aspártico, constituye el 40 %
  3. Metanol (alcohol de madera), constituye el 10 %

Cómo actúa el aspartame dentro del cuerpo

Los dos componentes principales del aspartame, la fenilalanina y el ácido aspártico, son aminoácidos que se combinan en un enlace éster. Normalmente, estos dos aminoácidos se obtienen por medio de los alimentos. Estos componentes son inofensivos cuando se consumen a través de alimentos naturales que no se encuentran procesados.

Sin embargo, cuando son manipulados químicamente y obtenidos en proporciones superiores a las normales, con respecto a otros aminoácidos, podrían causar problemas.

Inicialmente, su cuerpo descompone el enlace de éster que existe entre estos dos, para convertirlos en aminoácidos libres. Los efectos neurotóxicos de estas sustancias químicas en su "forma libre" podrían tener consecuencias inmediatas en la salud, tales como cefaleas, confusión mental, mareos y convulsiones.

Su cuerpo requiere pequeñas cantidades de estos aminoácidos para funcionar adecuadamente. Sin embargo, la alta concentración de estas sustancias químicas en forma de aspartame invade el sistema nervioso central y podría causar un ataque excesivo de neuronas cerebrales. También es posible la muerte celular.

Este es un padecimiento denominado excitotoxicidad. El cuerpo no reconoce a la fenilalanina ni al ácido aspártico en su forma libre, pero el sistema intentará controlarlos a través de la metabolización. Sin embargo, cada vez que el cuerpo intenta procesar una sustancia desconocida, se producen problemas de salud.

Los químicos del aspartame son absorbidos por las células intestinales, donde serán descompuestos en otros aminoácidos y subproductos. Un gran porcentaje de las sustancias químicas absorbidas se utilizarán inmediatamente en el intestino delgado.

Un cóctel de formaldehído

En última instancia, el aspartame será absorbido completamente por el cuerpo. El 10 % de lo que se absorbe es producto de la descomposición del metanol (alcohol de madera). La EPA define el consumo seguro de esta toxina en 7.8 miligramos diarios, que es la cantidad que constituye aproximadamente la mitad de una lata de soda de dieta.

Los aminoácidos y el metanol no son tóxicos por sí solos para el sistema; sino que, en algún momento, se convierten en productos de degradación--ya sea durante su transportación, en el estante de las tiendas o durante el proceso de metabolización.

Al almacenar la fenilalanina por un período prolongado de tiempo o a temperaturas cálidas, se convierte en dicetopiperazina, un conocido agente cancerígeno. El metanol podría descomponerse espontáneamente en formaldehído, que también es una toxina, la cual podría acumularse en las células y tener graves consecuencias en la salud.

El metanol se encuentra naturalmente en algunos de los alimentos que consume. Sin embargo, no está unido a los aminoácidos de forma natural, ya que es un ingrediente del aspartame. Por ejemplo, en la naturaleza, el metanol está vinculado a la pectina, la cual es una fibra que le permite transportarse por el cuerpo sin ser metabolizado y convertido en formaldehído.6

Ya que el metanol presente en el aspartame no tiene un aglutinante natural, casi todo es convertido en formaldehído por el cuerpo. El formaldehído (que se utiliza, entre otras cosas, en sustancias para remover pintura, y fluidos para embalsamamiento) es un veneno muchas veces más potente que el alcohol etílico.

La EPA ha determinado que el formaldehído produce cáncer en los seres humanos. Específicamente, se sabe que incrementa el riesgo de cáncer de mama o próstata. La incidencia de ambos tipos de cáncer ha aumentado a un ritmo estrechamente relacionado con la expansión del uso de aspartame a nivel mundial.7

Además, la EPA ha concluido que no se conoce un nivel de formaldehído que sea "seguro" para el cuerpo; el riesgo depende de la cantidad y duración de la exposición.

El producto residual final del formaldehído es el formiato. Acumular formiato en el cuerpo podría causar acidosis metabólica, que es una acidez excesiva en la sangre. Posiblemente, la acidosis metabólica produzca intoxicación por metanol y provoque ceguera, daño renal fatal, falla multiorgánica y la muerte.8

Fenilalanina: El elemento más abundante en el aspartame

El cuerpo convierte al aminoácido fenilalanina en neurotransmisores que regulan la química cerebral. Estos importantes neurotransmisores son:

  • L-dopa
  • Norepinefrina
  • Epinefrina

Sin embargo, si su sistema está invadido de fenilalanina, como resultado de una sobredosis de aspartame, los niveles elevados de neurotransmisores podrían causar problemas en su fisiología cerebral--problemas que se han relacionado con una diversidad de trastornos psiquiátricos. También, podría ser propenso a ataques de ansiedad, depresión, cefaleas, convulsiones y temblores.

Si consume una cantidad excesiva de aspartame en un corto período de tiempo, también podría experimentar reacciones inmediatas, tales como nerviosismo, sudoración, sensación de temor y palpitaciones cardíacas.

Durante el embarazo, es posible que los efectos concentrados en la placenta incrementen entre cuatro y seis veces los niveles de fenilalanina en la sangre del bebé, y alcancen niveles tan elevados que podrían ocasionar la muerte celular.9 No sería extraño preocuparse de que, consumir altas dosis de esta sustancia química durante el embarazo, podría causar defectos de nacimiento.

La enfermedad genética fenilcetonuria (PKU, por sus siglas en inglés) es un padecimiento en el que su cuerpo no puede utilizar la fenilalanina en lo absoluto. Si se produce una acumulación tóxica, podría provocar un retraso mental. Las personas que padecen PKU deben evitar todas las fuentes de fenilalanina, incluyendo el aspartame.

El ácido aspártico y la muerte celular

El segundo componente más abundante en el aspartame es el ácido aspártico. Este elemento funciona como un importante neurotransmisor excitatorio cerebral. Se ha descubierto que las personas que padecen depresión o atrofia cerebral tienen bajos niveles de ácido aspártico en el cuerpo.

Como era de esperarse, las personas que padecen ataques y derrames cerebrales tienen niveles anormalmente altos de esta sustancia química. Si el ácido aspártico se encuentra en dosis muy altas podría causar daño cerebral.

El termino excitotoxicidad fue acuñado por el neurocirujano, Dr. Russell Blaylock.10 Describe la capacidad de ciertos aminoácidos, tales como el glutamato monosódico (MSG, por sus siglas en inglés) y el ácido aspártico para literalemente excitar a las células hasta provocarles la muerte.

La comunidad científica ha demostrado aceptar de forma generalizada el concepto de excitotoxinas del Dr. Olney, así como su relación con enfermedades neurodegenerativas, tales como las enfermedades de Parkinson y Alzheimer.

Desafortunadamente, la FDA niega reconocer la relación entre los aminoácidos de forma libre y la excitotoxicidad. En consecuencia, no se les ha exigido a los fabricantes de alimentos que no utilicen sustancias químicas, tales como el glutamato monosódico y ácido aspártico en el suministro de alimentos.

Además, las excitotoxinas podrían estimular la producción de radicales libres, que podrían dañar los tejidos y órganos de todo el cuerpo, así como acelerar la aparición de enfermedades, tales como la artritis, aterosclerosis, cáncer y enfermedad de las arterias coronarias.11,12

La barrera hematoencefálica (BBB, por sus siglas en inglés) ​​es un sistema de estructuras capilares que impide el acceso de las toxinas al cerebro. Si padece diabetes, hipertensión o tiene el hábito de fumar, podría comprometer su BBB, y es posible que experimente una reacción intensificada al aspartame.

Los nonatos y bebés de hasta un año de edad no tienen una BBB completa y bien aislada; por lo que, las excitotoxinas podrían ingresar al sistema nervioso fácil y rápidamente. Los bebés menores de un año son cuatro veces más sensibles a las excitotoxinas que los adultos.

Durante el primer año de vida, el daño cerebral irreversible podría ser el resultado de sustancias químicas presentes en la leche materna, que han cruzado la barrera hematoencefálica del feto. Y sin embargo—se les advierte a muy pocas mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sobre los peligros de consumir endulzantes artificiales.

¿Sus problemas de salud son causados por consumir aspartame?

Es posible que no se percate de que ha tenido una reacción al aspartame. De hecho, la mayoría de las personas no establece esta conexión, y las "personas que reaccionan" al aspartame (los que manifiestan sensibilidad hacia esta sustancia química) invierten una gran cantidad de tiempo y dinero tratando de descubrir porqué están enfermos.

Para determinar si es una persona que reacciona, debe eliminar todos los endulzantes artificiales de su alimentación. Si normalmente consume aspartame en bebidas con cafeína, deberá disminuir gradualmente su consumo para evitar los síntomas de abstinencia a la cafeína.

Después de una a dos semanas de no consumir endulzantes artificiales, debe estar atento a como se siente, especialmente, en comparación con cuando consumía los endulzantes.

Si no encuentra ninguna diferencia significativa en cómo se siente, es probable que pueda tolerar perfectamente el aspartame, lo que significa que su cuerpo no manifiesta una reacción adversa e inmediata. Sin embargo, eso no significa que esta sustancia química y sus productos de degradación no dañaran su salud a largo plazo.

Mi recomendación sería que evitara los endulzantes artificiales, ya sea que se percate o no de una diferencia inmediata en su salud. Si nota un cambio positivo en cómo se siente después de suspender el consumo de aspartame, es probable que su cuerpo presente una sensibilidad particular a esta toxina.

Se sospecha que el formiato, que es el producto residual del formaldehído, induce una hipersensibilidad poliquímica (PCS, por sus siglas en inglés) en algunas personas. Si su cuerpo desarrolla una sensibilidad aguda a múltiples sustancias químicas, es posible que no pueda tolerar una exposición relativamente baja a conservadores, fragancias y otras sustancias, las cuales, muchas son inevitables en la vida cotidiana.

Sea o no una persona que reacciona al aspartame, debe considerar que el aspartame es completamente metabolizado por el cuerpo humano, y sus subproductos podrían constituir un grave riesgo para su salud. El uso de aspartame a largo plazo podría causar daño neurológico.

Reacciones adversas al aspartame

La FDA ha recibido más informes sobre reacciones al aspartame, en comparación a combinar todos los demás aditivos alimenticios. Y existen más de 900 estudios publicados que hablan sobre los riesgos para la salud ocasionados por el aspartame. Puede encontrar una lista en el Índice de Medicina de la Biblioteca Nacional.

Además, hay unos 10 000 informes documentados de reacciones adversas al aspartame, incluyendo la muerte. Dado que, se estima que solo alrededor del 1 % de las personas que experimentan una reacción lo reportan, es seguro suponer que al menos un millón de personas ha tenido una reacción hacia esta sustancia química.

Las migrañas son, por mucho, la reacción más frecuente. Otros síntomas que son reportados frecuentemente como reacciones hacia el aspartame incluyen:

Cefaleas

Cambios en el estado de ánimo

Alteraciones de la vista

Convulsiones y ataques epilépticos

Trastornos del sueño/insomnio

Alteraciones en la frecuencia cardíaca

Alucinaciones

Dolor/cólicos abdominales

Pérdida de memoria

Erupciones

Náuseas y vómitos

Fatiga y debilidad

Mareos/falta de equilibrio

Diarrea

Urticaria

Dolor articular

Enfermedades debilitantes y mortales relacionadas con el aspartame

El aspartame ha estado involucrado con una serie de enfermedades, y ha surgido una especial preocupación, entre médicos y científicos, con respecto al rol que desempeña el aspartame en las migrañas, epilepsia y trastornos neuropsiquiátricos. Esta sustancia química fue identificada como un factor causal definitivo en problemas de salud graves, tales como:

Cefaleas migrañosas

Se ha demostrado que el aspartame desencadena migrañas y produce cefaleas más frecuentes y severas en personas que padecen esta enfermedad. En especial, ocurre al tener una exposición a esta sustancia química a largo plazo.

Convulsiones

A mediados de los años 90, se estableció una línea directa, específicamente, para que los pilotos informaran las reacciones adversas y agudas que presentaran debido al aspartame. La línea directa recibió cientos de llamadas de pilotos, quienes se quejaban de reacciones provocadas por esta sustancia química, entre otras, muchos tuvieron convulsiones tonicoclónicas generalizadas mientras se encontraban en la cabina.

En 1992, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos emitió la recomendación de que los pilotos evitaran los productos que contenían aspartame, ya que se le había relacionado con vértigo y convulsiones, mareos, pérdida repentina de memoria y pérdida gradual de la vista.

Las convulsiones son una reacción adversa primaria del consumo de aspartame. Y por si eso no fuera lo suficientemente inquietante, ocurrieron en personas que nunca antes habían tenido un ataque, y desaparecieron con la misma rapidez, cuando dejaron de consumir aspartame.

El MIT realizó una encuesta en 80 pacientes que presentaron ataques convulsivos. Los resultados de la encuesta demostraron que el rol que desempeñó el aspartame en las convulsiones cumplía con los criterios de la FDA para considerarlo como un peligro inminente para la salud pública.13

Por lo regular, la FDA se apoya en esta medida para hacer un retiro comercial de productos que no son seguros. Que aparentemente son productos muy diferentes al aspartame.

Depresión

Un estudio iniciado por la Universidad del Noreste de Ohio para determinar si el aspartame estaba relacionado con la depresión tuvo que ser suspendido. ¿Podría adivinar por qué ocurrió eso?

Casi un tercio de los participantes del grupo de depresión tuvieron que dejarlo debido a la gravedad de sus reacciones al consumir aspartame. Otros dos abandonaron el estudio debido a que presentaron problemas oculares graves--uno de ellos tuvo un desprendimiento de retina que finalmente le produjo ceguera, y el otro experimentó sangrado en la conjuntiva del ojo.

Alteraciones de la vista

Los ingredientes individuales del aspartame, así como sus productos de degradación podrían causar graves daños en la retina y nervios ópticos. El aspartame ha estado relacionado con el dolor ocular, vista borrosa, alucinaciones visuales y ceguera. Se sabe que el formaldehído produce daño retinal y el envenenamiento por metanol podría provocar alteraciones en la vista y, finalmente, ceguera.

El experto en aspartame, Dr. H.J. Roberts, quien ha tratado a cientos de pacientes con sensibilidad hacia esta sustancia química, indicó que los problemas visuales observados en los consumidores frecuentes de aspartame son idénticos a los encontrados en personas que desarrollaron intoxicación por metanol de alcohol de madera, durante la época de la prohibición.

Cáncer cerebral

La relación entre el aspartame y el cáncer continúa siendo un tema controvertido. Sin embargo, hay suficiente evidencia sobre la existencia de un vínculo, como para emitir una advertencia generalizada para los que deseen mantener una buena salud.

Tras haberse aprobado su uso en las sodas de dieta, en 1983, se consumieron más de un millón de libras de aspartame. Menos de un año después, en enero de 1984, la incidencia de cáncer cerebral aumentó a un ritmo mucho más acelerado, en comparación con cualquier otro tipo de cáncer.14

De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer, en 1985, los casos de cáncer cerebral maligno se incrementaron un 10 %—tan solo dos años después de que el aspartame invadiera el mercado de bebidas de dieta. Las mujeres jóvenes que tomaban grandes cantidades de bebidas de dieta con aspartame eran especialmente susceptibles de desarrollar tres tipos específicos de cáncer cerebral:

  • Glioblastoma
  • Astrocitoma
  • Linfoma primario

De igual manera, es alarmante la evidencia de que las mujeres en edad fértil que consumieron aspartame durante el embarazo tuvieron bebés con un mayor riesgo de cáncer cerebral y de médula espinal.15,16

Aspartame y aumento de peso

¿Le sorprendería saber que el aspartame podría hacerle subir de peso? Pues, es verdad, ya que los productos comercializados como "bajos en calorías", "sin azúcar" y "de dieta" en realidad podrían sabotear sus esfuerzos para controlar su peso.17 Los dos ingredientes principales del aspartame, la fenilalanina y el ácido aspártico estimulan la liberación de insulina y leptina, un par de hormonas que le indican al cuerpo que debe almacenar grasa.

Además, consumir una gran cantidad de fenilalanina podría disminuir sus niveles de serotonina. Esta hormona es el neurotransmisor indicador de saciedad. Posiblemente, tener bajos niveles de serotonina provoque antojos de alimentos que podrían inducir un aumento de peso.18

+ Fuentes y Referencias
  • 1 Wikipedia, The Free Encyclopedia, Aspartame (Accessed 2/20/09)
  • 2 Time.com, Cyclamates’ Sour Aftertaste, October 31, 1969 (Accessed 2/20/09)
  • 3 Rense.com, How Aspartame Became Legal – The Timeline (Accessed 2/21/09)
  • 4 H.J. Roberts, Aspartame Disease: An Ignored Epidemic, West Palm Beach, Sunshine Sentinel Press, 2001/James Turner, The Aspartame/NutraSweet Fiasco
  • 5 Bressler, J, et al. FDA Report on Searle, August 4, 1977
  • 6 Bowen, J., Aspartame Toxicity and Methanol, Ethanol, Pectin, Methyl Alcohol
  • 7 Schwartz, G.R., “Aspartame and Breast and Other Cancers”, West J Med (1999)
  • 8 Sejersted, O.M., Jacobsen, D., Ovrebo, S., Jansen, H. “Format Concentrations in Plasma from patients Poisoned with Methanol,” Acta Med Scand 213 (1983
  • 9 Kerr, G.R., Waisman, H.A. Transplacental Ratios of Serum-Free Amino Acids During Pregnancy in the Rhesus Monkey; Amino Acid Metabolism and Genetic
  • 10  Russell Blaylock, MD, Excitotoxins: The Taste That Kills, Health Press (NM), 2006
  • 11 Eur Heart J. August 2004;25(16):1412:8
  • 12  Napoli,C., Sica, v., deNigris, F., Pignalosa, O., Condorelli, M., Ignarro, L.J., Liguori, A. “Sulfyhydryl Angiotensin-Converting Enzyme Inhibition
  • 13 Wurtman, R.J., Press Conference on Cable News Network (CNN), July 17, 1986
  • 14 Olney, J.W., Farber, N.B., Spitznagel, E., and Robbins, L.N. “Increasing Brain Tumor Rates: Is There a Link to Aspartame?” J. Neuropathol Exp Neurol 5
  • 15 National Cancer Institute SEER Program Data, Jellinger, K.E. et al. “Primary Central Nervous System Lymphomas: An Update” J Nat Cancer Inst 84 (1992):
  • 16 Gurney, J.G., Pogoda, J.M., and Holly, E.A. “Aspartame Consumption in Relation to Childhood Brain Tumor Risk: Results from a Case-Control Study” Natl
  • 17 Hall, W.L., Millward, D.J., Rogers, P.J., and Morgan, L.M. “Physiological Mechanisms Mediating Aspartame-Induced Satiety,” Physiol Behav. Vol. 78, Nos
  • 18 Chen, L.N., and Parham, E.S. “College Students’ Use of High-Intensity Sweeteners is Not Consistently Associated with Sugar Consumption,” J Am Diet Ass
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