¿La vacuna MMR es un fraude o simplemente pierde su eficacia rápidamente?

Vacuna Paperas Sarampeon Rubeola

Historia en Breve -

  • El 95 % de los niños que ingresan a kínder han recibido 2 dosis de vacuna MMR, de la misma forma que lo han hecho el 92 % de los niños en edad escolar de entre 13 y 17 años. En algunos estados, la tasa de vacunación MMR es casi del 100 %
  • A pesar de alcanzar una tasa de vacunación que teóricamente debería garantizar la inmunidad de la población, se siguen presentando brotes de paperas, sobre todo entre aquellos que han sido vacunados
  • Existe un fuerte rebrote de paperas entre los estudiantes universitarios y en las últimas dos décadas se han reportado cientos de casos en los campus de los Estados Unidos
  • Investigaciones recientes sugieren que la reaparición de las paperas entre los adultos jóvenes se debe a la disminución de la inmunidad; la protección contra la vacuna está dejando de hacer efecto más rápido de lo que se esperaba
  • De acuerdo con una demanda presentada en 2010 y la cual aún sigue en curso, Merck falsificó las pruebas de eficacia de su vacuna contra las paperas con el fin de ocultar su poca efectividad. Por lo cual, el resurgimiento de las mismas puede ser simplemente el resultado de utilizar una vacuna que proporciona muy poco en lo que respecta a la protección

Por el Dr. Mercola

En 1990, los padres de familia en los Estados Unidos fueron informados que una dosis única de la vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (MMR) no proporcionaba protección de por vida contra estas enfermedades y que los niños necesitarían recibir una segunda dosis de MMR.1

Hoy en día, el 95 % de los niños que ingresan a kínder2 han recibido 2 dosis de la vacuna MMR, de la misma forma que lo han hecho el 92 % de los niños en edad escolar de entre 13 y 17 años.3

En algunos estados, la tasa de vacunación de MMR es casi del 100 %.4 A pesar de haber alcanzado la tasa de vacunación deseada que teóricamente debería garantizar la "inmunidad colectiva", siguen presentándose brotes de sarampión y paperas--sobre todo entre aquellos vacunados.

Existe un rebrote de paperas

Como informaron recientemente la revista Science Magazine5 y el diario The New York Times,6 las paperas están reapareciendo entre los estudiantes universitarios y en las últimas dos décadas se han reportado cientos de casos en los campus de los Estados Unidos.

El verano pasado, el Departamento de Salud de Minnesota informó el mayor brote de paperas desde 2006.7 De acuerdo con las investigaciones recientes,8 aparentemente esto se debe a la disminución de la inmunidad. Dicho de otra forma, la protección contra la vacuna está dejando de hacer efecto más rápido de lo que se esperaba.

La revista Science escribió lo siguiente al respecto:

"[El epidemiólogo Joseph Lewnard y el inmunólogo Yonatan Grad, ambos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard en Boston] recopilaron datos de 6 estudios previos sobre la efectividad de la vacuna que fueron realizados en los Estados Unidos y Europa entre 1967 y 2008.

(Ninguno de los estudios forma parte del pleito legal actual en contra de Merck, el fabricante estadounidense de la vacuna, respecto a sus afirmaciones fraudulentas).

Con base en estos datos, estimaron que la inmunidad contra las paperas dura alrededor de 16 a 50 años, o en promedio 27 años aproximadamente. Eso significa que hasta el 25 % de una población vacunada puede perder la inmunidad en 8 años, y la mitad puede perderla en 19...

Más tarde, el equipo construyó modelos matemáticos utilizando los mismos datos para evaluar cómo la disminución de la inmunidad podría afectar la susceptibilidad de la población de los Estados Unidos.

Cuando hicieron funcionar los modelos, sus hallazgos coincidieron con la realidad. Por ejemplo, el modelo predijo que los niños de 10 a 19 años que habían recibido una dosis única de la vacuna contra las paperas a los 12 meses, eran más susceptibles a la infección; de hecho, los brotes en esos grupos de edad ocurrieron a fines de los años 80 y principios de los 90.

En 1989, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades agregaron una segunda dosis de la vacuna a la edad de 4 a 6 años. Los brotes luego reaparecieron en el grupo de edad universitaria".

Se puede agregar una tercera vacuna de refuerzo

La solución propuesta fue aplicar una tercera dosis de refuerzo de MMR a los 18 años. Por desgracia, añadir un refuerzo para las paperas implica administrar una dosis adicional de las vacunas contra el sarampión y la rubéola, ya que las 3 solo están disponibles en la vacuna polivalente MMR.

En la actualidad, se recomienda rutinariamente una tercera dosis de MMR durante los brotes de paperas activas, a pesar de que no existen pruebas concretas de que esta estrategia sea efectiva.

Si tomamos en cuenta que 2 dosis de la vacuna no están protegiendo a los adultos jóvenes de las paperas, añadir una tercera dosis, más otras 2 dosis innecesarias de sarampión y rubéola, parece ser una estrategia cuestionable, sobre todo en vista de la evidencia que, como señala, la efectividad de la vacuna contra las paperas podría haber sido sobrestimada desde un inicio.

De acuerdo con una demanda presentada hace 8 años, el fabricante de la vacuna pudo haber alcanzado límites ilegales para ocultar la ineficacia de la misma. Así que, ¿acaso este resurgimiento de las paperas podría ser simplemente el resultado de utilizar una vacuna que ofrece muy poco en términos de protección?9 Y, de ser así, ¿por qué agregar más de algo que no surte efecto? Después de todo, la vacuna MMR no está exenta de diversos riesgos, como descubrirá a continuación.

Una demanda pendiente alega que MMR es un fraude

En 2010, 2 virólogos de Merck presentaron una demanda federal contra su ex empleador, alegando que el fabricante de la vacuna mintió sobre la efectividad de la porción de parotiditis en su vacuna MMR II.10

Los demandantes, Stephen Krahling y Joan Wlochowski, afirmaron que presenciaron "de primera mano las pruebas inadecuadas y la falsificación de los datos en la que Merck infló artificialmente los hallazgos referentes a la eficacia de la vacuna".

De acuerdo con Krahling y Wlochowski, se utilizaron diversas tácticas fraudulentas cuyo objetivo era "informar una eficacia del 95 % o superior independientemente de la verdadera eficacia de la vacuna".11 Por ejemplo, la efectividad de la vacuna MMR fue puesta a prueba contra el virus utilizado en la vacuna en lugar del virus natural y agreste de las paperas al que estaría expuesto en el mundo real.

Asimismo, se dijo que los anticuerpos animales se habían agregado a los resultados de la prueba para dar la apariencia de una respuesta inmune contundente.12

Para saber los detalles sobre cómo presuntamente lograron esto, consulte el extraordinario resumen de Suzanne Humphries,13 donde explica de forma sencilla cómo se manipularon las pruebas. Al parecer, Merck falsificó los datos para ocultar el hecho de que la efectividad de la vacuna ha disminuido significativamente.14

Merck ha podido mantener su monopolio sobre el mercado de la vacuna contra las paperas, al inflar artificialmente su eficacia.

Asimismo, este fue el principal punto de disputa de una segunda demanda colectiva, presentada por Chatom Primary Care15 en 2012, que acusó a Merck de violar la Ley de Reclamaciones Falsas. Ambos pleitos obtuvieron la aprobación para proceder en 2014,16,17 y en la actualidad siguen pendientes.

En 2015, Merck fue acusada de entorpecer el proceso, "al negarse a responder a las preguntas sobre la eficacia de la vacuna", tal y como lo ha indicado un documento presentado por los abogados de Krahling y Wlochowski.18

"A Merck no se le debe permitir plantear que su vacuna tiene una alta eficacia como una de sus principales defensas... para más tarde negarse a responder cual es la eficacia real", declararon.

No existe la inmunidad colectiva adquirida por una vacuna

Sin duda, esta no es la primera vez que se cuestiona la eficacia de la vacuna. Aunque la inmunidad colectiva se presenta como algo incuestionable, en realidad se ha demostrado que gran parte de la protección que las vacunas ofrecen, disminuye rápidamente.

El hecho es que la inmunidad adquirida por la vacuna no funciona de la misma manera que la inmunidad adquirida de forma natural después de recuperarse tras la enfermedad.

Además, la mayoría de la población adulta nunca recibe refuerzos, por lo que la mayoría de esta población está "sin vacunar". Esto también crea un serio vacío en el requisito del 85 al 95 % para lograr la "inmunidad colectiva" adquirida por la vacuna.

Aunque existe la inmunidad colectiva natural, la inmunidad colectiva inducida por una vacuna es un término inapropiado. Los fabricantes de vacunas simplemente asumieron que estas funcionarían de la misma manera que la inmunidad natural, pero la ciencia demuestra claramente que este no es el caso.

La vacunación y la exposición a una enfermedad determinada producen 2 tipos de respuestas inmunológicas cualitativamente diferentes. Como lo explica Barbara Loe Fisher:

"Las vacunas no confieren el mismo tipo de inmunidad que la exposición natural a la enfermedad ... [L]as vacunas solo confieren protección temporal ... En la mayoría de los casos, la exposición natural a la enfermedad le daría una inmunidad más duradera, más contundente y cualitativamente superior porque le proporciona inmunidad mediada por células e inmunidad humoral.

La humoral es la producción de anticuerpos. La forma en que se mide la inmunidad inducida por la vacuna es por la cantidad de títulos de anticuerpos. (El número de anticuerpos que tiene). El problema es que la inmunidad mediada por células también es muy importante.

La mayoría de las vacunas eluden la inmunidad mediada por células y abordan directamente a los anticuerpos, que representan solo una parte de la inmunidad".

La MMR no funciona como se anuncia

Está bastante claro que la vacuna MMR no es igual de eficaz como se anuncia. En 2014, los expertos investigaron un brote de paperas en un grupo de estudiantes en el condado de Orange, Nueva York. De los más de 2 500 que habían recibido 2 dosis de la vacuna MMR, el 13 % desarrollaron paperas,19 – esto representa más del doble que se esperaría, si la vacuna tuviera realmente un 95 % de eficacia.

Ahora, si 2 dosis de la vacuna han "dejado de tener efecto" para cuando ingrese a la universidad, ¿cuántas dosis se necesitarán para proteger a un individuo a lo largo de su vida? Y, ¿cuántas dosis de MMR son seguras de administrar durante la vida? Claramente, queda mucho por entender acerca de la vacuna MMR antes de que se añada una tercera dosis al calendario de vacunas infantiles que ya está programada.

Posiblemente el virus de las paperas ha mutado para evadir la vacuna

La baja efectividad también podría ser el resultado de mutaciones virales. Existen diferentes cepas del virus de las paperas que han sido utilizadas por diferentes fabricantes de vacunas en distintos países. Los Estados Unidos utiliza la cepa Jeryl-Lynn en la vacuna MMR desarrollada por Merck.

Existe un gran desacuerdo entre los científicos y funcionarios de salud sobre si el virus de las paperas está evolucionando para evadir la vacuna.

Hace 2 años, el Dr. Dirk Haselow, un epidemiólogo del Departamento de Salud de Arkansas, declaró,20 "Nos ... preocupa que esta vacuna no proteja tan bien como podría contra la cepa de las paperas que está propagándose. En vista del número de personas que hemos visto infectadas, esperaríamos 3 de 400 casos de orquitis o testículos hinchados en niños, y hemos visto 5."

Un artículo escrito en 2014 por investigadores en los Estados Unidos que desarrollan una nueva vacuna contra las paperas también sugirió que una posible causa de los brotes de esta misma afección en personas vacunadas podría deberse a "... las diferencias antigénicas entre la cepa de la vacuna del genotipo A y el genotipo G del virus agreste de las paperas que está circulando".21

Cuidado con los riesgos de la vacuna MMR

Si una vacuna es altamente efectiva, y si vale la penar tomar el riesgo de los posibles efectos secundarios de la vacuna para evitar la enfermedad en cuestión, entonces muchas personas concluirían que los beneficios de la inoculación superan los riesgos. Incluso pueden estar a favor de una dosis adicional.

Sin embargo, si la vacuna no es efectiva y/o si la enfermedad no representa una gran amenaza, entonces la vacuna puede representar un riesgo inadmisible. En particular, esto es así si la vacuna se ha relacionado con efectos secundarios graves. Desafortunadamente, este es el caso con la vacuna MMR, que se ha relacionado con miles de eventos adversos graves y cientos de muertes. De acuerdo con NVIC:22

"Al 1 de septiembre de 2015, se habían presentado 10 reclamaciones en el Programa Federal de Compensación de Lesiones por Vacunas, por detrimentos y muertes después de la vacunación MMR ...

 Al utilizar el motor de búsqueda MedAlerts, al 30 de septiembre de 2015, se habían notificado 7 508 eventos adversos de gravedad en el Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) en relación con las vacunas MMR desde 1990.

Más de la mitad de los eventos adversos graves relacionados con la vacuna MMR ocurrieron en niños de 3 años o menos. De estos eventos adversos que fueron reportados en VAERS y están relacionados con la vacuna MMR, 360 fueron muertes, con más del 60 % de las muertes en niños menores de 3 años".

Cabe señalar que menos del 10 % de los eventos adversos de la vacuna nunca se reportan a VAERS.23 Según algunas estimaciones, solo se reporta alrededor del 1 %, por lo que todos estos números probablemente subestiman enormemente el verdadero daño.

Asimismo, un estudio en relación con esto que fue publicado en el diario Acta Neuropathologica en febrero de 2017, relató el primer caso confirmado donde se encontró el virus de la vacuna contra las paperas (virus atenuado de las paperas, Jeryl Lynn, o MuVJL) en el cerebro de un niño que, como resultado, sufrió “complicaciones neurológicas devastadoras". De acuerdo con los investigadores:24

"Este es el primer caso confirmado de MuVJL5 relacionado con encefalitis crónica y destaca la necesidad de excluir a las personas inmunodeficientes de la inmunización con vacunas vivas atenuadas. El diagnóstico solo fue posible mediante la secuenciación profunda de la biopsia cerebral".

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