Cómo la falta de sueño crónica afecta la economía, productividad y salud

falta de sueño

Historia en Breve -

  • Las investigaciones demuestran que los adultos necesitan obtener entre 7 y 9 horas de sueño de calidad todas las noches para mantener un buen estado de salud, sin embargo, investigaciones recientes sugieren que al menos un tercio de los adultos en los Estados Unidos no duerme lo suficiente
  • La mayoría de las personas reducen las horas que duermen porque ven a esta medida como un medio para aumentar la productividad. Sin embargo, la evidencia demuestra claramente que ocurre lo contrario
  • La privación del sueño le cuesta a la economía de los Estados Unidos USD 411 000 millones cada año en accidentes y pérdidas de productividad; una cantidad equivalente al 2.28 % del producto interno bruto
  • El sueño saludable consta de 5 etapas, y durante un ciclo pasa por ellas entre 4 y 5 veces. Todas son importantes, y es fundamental que todas las noches pase por el ciclo entero las veces que sean necesarias
  • Algunos de los accidentes más terribles y equivocaciones colosales han sido provocados por la falta de sueño, como el accidente nuclear de Three Mile Island en 1979 y la explosión del transbordador espacial Challenger en 1986

Por el Dr. Mercola

Arianna Huffington ─directora, presidenta y editora en jefe del Huffington Post Media Group─ conoce bien las consecuencias que tiene la falta de sueño. La experta colapsó por el agotamiento en 2007, hiriéndose severamente en la caída.

En su libro titulado Thrive: The Third Metric to Redefining Success and Creating a Life of Well-Being, Wisdom, and Wonder (Cómo prosperar: El tercer aspecto para redefinir el éxito y crear una vida de bienestar, sabiduría y maravilla) habla sobre la importancia que tiene sueño para la salud y la productividad.

En su libro también detalla su camino hacia el bienestar y su renovado respeto tanto por el sueño como por otros factores imprescindibles de autocuidado.

Tal y como lo señaló Huffington, muchas personas siguen sufriendo bajo el engaño colectivo de que "para tener éxito, uno tiene que llegar al punto de la extenuación". Abstenerse de dormir es una parte esencial de ese preciso estilo de vida que lleva al agotamiento.

Ahora, la misión de Huffington es cambiar la cultura que glorifica la privación del sueño. En 2016, lanzó una nueva compañía llamada Thrive Global, cuyo objetivo es "convertir la noción de dormir bien en la herramienta de productividad más famosa del mundo corporativo", informa la revista Fortune.1

El año pasado, la experta también publicó su libro The Sleep Revolution (La revolución del sueño).2

¿Sufre de privación del sueño?

Las investigaciones han demostrado que los adultos necesitan obtener entre 7 y 9 horas de sueño de calidad todas las noches con el fin de mantener un buen estado de salud, sin embargo, investigaciones recientes sugieren que al menos el 37 % de los adultos en los Estados Unidos no están obteniendo la cantidad de sueño recomendada para la salud.

De los 12 755 participantes en este estudio,3 el 13 % durmió únicamente 5 horas o menos por noche; el 24 % durmió solo 6 horas; el 31 % durmió 7 horas; el 26 % 8 horas; y cerca del 5 % durmió 9 o más horas por noche.

Estas cifras se correlacionan adecuadamente con los datos proporcionados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, que sugiere que el 35 % de las personas en dicho país no pueden dormir el mínimo de 7 horas por noche.4

De acuerdo con la Asociación Americana del Sueño,5 hasta 70 millones de personas en los Estados Unidos padecen un trastorno del sueño, casi el 40 % se queda dormido involuntariamente durante el día al menos 1 vez al mes y casi el 5 % se ha quedado dormido al volante como mínimo una vez en su vida.

La privación del sueño genera una pérdida de productividad que asciende a los USD 411 000 millones cada año

La mayoría de las personas reducen las horas que duermen porque sienten que deben "terminar todo". Dicho de otra forma, ven a la falta de sueño como un medio para aumentar la productividad. Sin embargo, la evidencia demuestra claramente la irreverencia de este enfoque, ya que al final se produce todo lo contrario.

De hecho, una investigación reciente de la Corporación RAND demuestra que la privación del sueño le está costando a la economía de los Estados Unidos USD 411 000 millones cada año en accidentes y pérdidas de productividad; una cantidad equivalente al 2.28 % del producto interno bruto (PIB). Asimismo, se estima que se pierden 1.2 millones de días laborables.

El estudio,6 "Why Sleep Matters — The Economic Costs of Insufficient Sleep” (Por qué el sueño es importante – Los costos económicos de no dormir lo suficiente), ha sido el primero en cuantificar el impacto económico de los trabajadores que sufren privación del sueño.

Asimismo, Japón quedó en segundo lugar, con una pérdida de USD 138 000 millones en productividad (2.92 % del PIB), seguido por el Reino Unido, Alemania y Canadá.

Aunado a esto, los consumidores que sufren privación del sueño gastan USD 66 000 millones cada año en auxiliares del sueño, lo que incluye somníferos, dispositivos diseñados para mejorar el sueño y estudios polisomnográficos. Las estimaciones sugieren que este gasto alcanzará los USD 85 000 millones para 2021.7

Recomendaciones para personas, trabajadores y autoridades públicas

El trabajo investigativo de la corporación RAND incluye diversas recomendaciones para personas, patrones y autoridades públicas por igual:

  • A nivel individual, los autores sugieren establecer un horario constante para despertarse; limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de irse a dormir y establecer una rutina de ejercicios regular para ayudarlo a conciliar el sueño.
  • En el caso de los patrones, se les aconseja "reconocer la importancia del sueño y su papel en su fomento; diseñar y construir espacios de trabajo más brillantes; combatir los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo; y desalentar el uso prolongado de dispositivos electrónicos".
  • Algunas de las recomendaciones para las autoridades públicas son: "Apoyar a los profesionales de la salud para que brinden ayuda relacionada con el sueño; alentar a los patrones a prestar atención a sus problemas de sueño; y establecer horarios de clases que inicien más tarde".

La ciencia del sueño

El hecho National Geographic8 haya dedicado su edición de agosto a la ciencia que estudia el sueño nos indica que la cruzada mediática de Huffington está comenzando a echar raíces. El editor principal Robert Kunzig declaró para el noticiero CBS This Morning:

"El sueño es un territorio desconocido que cada uno de nosotros recorre cada noche... Es muy importante para nuestra salud en nuestra vida cotidiana – es igual de importante que la comida..."

Como explica Kunzig, dormir no es un solo estado. El sueño saludable consta de varias etapas, y pasa por las mismas de 4 a 5 veces durante el ciclo de sueño nocturno. Como resultado, varias veces cae progresivamente hacia el sueño profundo y asciende a estados de sueño más ligeros, asimismo, este ciclo es de suma importancia desde una perspectiva tanto biológica como psicológica.

Durante las etapas 1 y 2, su cerebro permanece activo ya que comienza el proceso de edición donde se toman decisiones sobre qué recuerdos almacenar y cuáles descartar. Durante las etapas 3 y 4, ingresa en un estado más profundo, casi parecido al coma, durante el cual se llevan a cabo los procesos reales de limpieza fisiológica y desintoxicación en el cerebro.9

En realidad, las células de su cerebro se reducen en un 60 % durante esta fase de sueño profundo. Esto crea más espacio entre las células, lo que le da al fluido cerebroespinal más espacio para eliminar los detritos. Por último, en la etapa 5, ingresa al sueño de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés), donde se producen los sueños.

Todas estas etapas son fundamentales, y es importante que cada noche se recorran las veces que sea necesario – sobre todo las etapas más profundas. Cuando faltan las etapas 3 y 4, su cerebro se obstruye con detritos relacionados con la enfermedad de Alzheimer y, de hecho, la falta de sueño es un factor de riesgo para la demencia severa.

Tal y como Huffington explicó para National Geographic:10

"Una de las metáforas que utilizo es que dormir es parecido a lavar la ropa. No va a sacar la ropa 10 minutos antes para ahorrar tiempo. Tiene que completar todos los ciclos en la lavadora. Nuestros ciclos del sueño deben completarse de igual forma; de lo contrario, nos despertamos y nos sentimos como ropa sucia y mojada".

La privación de sueño y los errores colosales que provoca

Para descubrir más sobre las diferentes etapas del sueño y por qué tanto el sueño profundo como el hecho de soñar son tan importantes, consulte mi artículo "Dormir como una herramienta para la creatividad". Una de las consecuencias más inmediatas de la privación del sueño es un mal funcionamiento mental al día siguiente.

De hecho, la falta de sueño ha provocado algunos de los accidentes más terribles, así como equivocaciones colosales y graves errores de juicio.

Tal y como se informó en una investigación realizada en 1988 y publicada en la revista Sleep bajo el título "Catastrophes, Sleep and Public Policy: Consensus Report” (Catástrofes, sueño y política pública: Un informe de consenso):11

"[E]l comité examinó la información disponible sobre el momento y la naturaleza de uno de los incidentes más graves que se cometieron recientemente en la industria de la energía nuclear comercial y en el programa del transbordador espacial de la NASA.

El incidente más serio de los Estados Unidos en una planta de energía nuclear comercial se produjo a las 4 a. m. el 28 de marzo de 1979, en el reactor de la planta Three Mile Island en Pensilvania.

Entre las 4 y 6 a. m., los trabajadores del turno no detectaron la fuga del agua de refrigeración o enfriamiento central que fue provocada por una válvula atascada.

Aunque un problema mecánico precipitó el incidente, fue principalmente este error humano de omisión y la subsecuente mala acción correctiva lo que causó la cuasi fusión del reactor horas después esa mañana...

[El] informe de la Comisión Presidencial sobre el accidente del transbordador espacial Challenger [también citó que] la contribución del error humano y el mal criterio relacionado con la pérdida del sueño y las jornadas laborales durante la madrugada.

Al describir la pérdida sustancial de sueño que experimentaban los altos directivos en el Centro Marshall de vuelos espaciales antes de la teleconferencia vespertina con Morton-Thiokol el 27 de enero de 1986, el informe afirmaba que la decisión del lanzamiento debería haberse basado en evaluaciones de ingeniería.

Sin embargo, otros factores pudieron haber impedido o imposibilitado la comunicación efectiva y el intercambio de información’.

El efecto que sufrieron los gerentes por jornadas irregulares y la falta de sueño ‘pudieron haber contribuido significativamente a la atmósfera de la teleconferencia en Marshall’. Ciertos gerentes clave habían dormido menos de 2 horas la noche anterior y habían estado desempeñado su turno desde la 1:00 a. m. esa mañana.

El informe señalaba que ‘la presión del tiempo, sobre todo la que generó la preparación del lanzamiento y los cambios realizados, aumentaba la posibilidad de insomnio y errores de criterio’, asimismo, trabajar horas excesivas, aunque se piense como algo admirable, suscita serias dudas cuando hacerlo pone en peligro el rendimiento laboral.

En especial cuando están en juego diversas y fundamentales decisiones en materia de gestión".

De forma paralela, la comisión hizo mención de un error más común en los turnos de la madrugada cuando informó un lanzamiento casi catastrófico previo al transbordador Columbia que se produjo el 6 de enero de 1986.

Los operadores de la consola en el Centro Espacial Kennedy inadvertidamente drenaron 18 000 libras (8 164 toneladas) de oxígeno líquido del tanque externo del transbordador 5 minutos antes del lanzamiento programado.

La pérdida de oxígeno líquido no se detectó hasta que la misión se canceló solo 31 segundos antes del despegue debido a un efecto secundario en la temperatura de entrada del motor.

La fatiga del operador fue reportada ‘como uno de los principales factores que contribuyeron a este incidente’. Los operadores habían estado laborando por 11 horas. Era su tercer día de trabajo en una jornada nocturna de 12 horas...

La Comisión concluyó que, "debía llevarse a cabo una evaluación por parte de la NASA con el fin de determinar las consecuencias de las jornadas laborales como parte de su esfuerzo por reformar su lanzamiento y los procedimientos operativos’".

Consecuencias de la falta de sueño

Las historias anteriores deberían alertarlo sobre las graves consecuencias que tiene no dormir lo suficiente. Si su caso es igual al de la mayoría de las personas, quizás ignoraba que la privación del sueño influía en el trágico desastre del Challenger, que mató a 7 astronautas, incluido el primer civil en el espacio, solo 73 segundos después del despegue.

Claramente, intercambiar el trabajo por la oportunidad para dormir no le ayudó en nada a la NASA en el desenlace de ese día, y afectó innumerables vidas.

Le aseguro que dormir menos de 6 horas hace que sus habilidades cognitivas se vean alteradas y lo incapacita para realizar diversas tareas. En 2013, en los Estados Unidos, los conductores somnolientos causaron 72 000 accidentes automovilísticos en los que murieron 800 personas y 44 000 resultaron heridas.12

Estas representan más muertes que aquellas causadas por enviar mensajes de texto mientras conduce y conducir en estado de ebriedad, juntos.

Incluso dormir de 4 a 6 horas una sola noche puede afectar su capacidad para pensar con claridad al día siguiente. Ahora bien, a menos que tenga un trabajo peligroso, o conduzca hacia el trabajo y de regreso a casa, probablemente no pondrá en riesgo la vida de otras personas.

Sin embargo, su propia vida sigue en juego, sobre todo si no duerme lo suficiente de manera crónica. He aquí diversos ejemplos de problemas de salud relacionados con la falta de sueño:

Alteración de la memoria, menor productividad, creatividad y capacidad para aprender cosas nuevas13 – Debido al mal funcionamiento del hipocampo, cuando no ha dormido lo suficiente experimentará una deficiencia cerebral del 40 % con respecto a su capacidad para crear nuevos recuerdos.

Mayor riesgo de padecer problemas neurológicos, que van desde la depresión, demencia y la enfermedad de Alzheimer14 – Su barrera hematoencefálica se vuelve más permeable con la edad, lo que permite la entrada de más toxinas.15

Esto junto con la reducción de la eficiencia del sistema glinfático debido a la falta de sueño, desencadena un daño cerebral más rápido y se cree que dicho deterioro desempeña un papel importante en el desarrollo del Alzheimer.

Mayor riesgo de diabetes tipo 2 – En un estudio,16 la "somnolencia diurna excesiva" aumentó en un 56 % el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Disminución de la función inmunológica — La investigación17 sugiere que el sueño profundo fortalece la memoria inmunológica de los patógenos combatidos anteriormente. De esta manera, su sistema inmunológico puede preparar una respuesta mucho más rápida y efectiva al enfrentar a un antígeno por segunda vez.

Mayor riesgo de obesidad.18,19

Mayor riesgo de cáncer – Los tumores crecen de dos a tres veces más rápido20 en animales de laboratorio con alteraciones graves del sueño. El mecanismo principal que se cree que es responsable de este efecto es la producción desregulada de melatonina, una hormona con actividad tanto antioxidante como anticancerígena.

La melatonina inhibe la proliferación de células cancerígenas y desencadena la apoptosis (autodestrucción) de las células de cáncer. También interfiere con el suministro de sangre necesario para el rápido crecimiento de los nuevos tumores (angiogénesis).

Mayor riesgo de hipertensión, ataques cardíacos y enfermedades cardiovasculares – Otra investigación demostró que las mujeres que duermen menos de 4 horas por noche, duplican su riesgo de morir por una enfermedad cardíaca.21

En otro estudio,22 los adultos que durmieron menos de 5 horas por noche tuvieron 50 % más calcio coronario, un signo de enfermedad cardíaca inminente, que quienes dormían 7 horas de manera regular.

Mayor riesgo de osteoporosis.23

Mayor riesgo de dolor y afecciones relacionadas con los dolores como la fibromialgia – En un estudio, el sueño deficiente o insuficiente fue el mejor predictor de dolor en adultos mayores de 50 años.24

Mayor susceptibilidad a úlceras estomacales.25

Función sexual alterada.26

Alteración de la regulación de las emociones y la percepción emocional27 – Cuando ha dormido mal o de manera insuficiente, su amígdala (una de las regiones centrales del cerebro que sirve para generar reacciones emocionales fuertes, incluidas las negativas) se vuelve 60 % más reactiva de lo habitual. Esto resulta en una mayor intensidad e inestabilidad emocional.

Mayor riesgo de depresión y ansiedad (incluido el trastorno de estrés postraumático), esquizofrenia y suicidio — De hecho, investigaciones muestran que la mayoría de pacientes con afección psiquiátrica tienen problemas de sueño o insomnio.28

Envejecimiento prematuro al interferir con la producción de la hormona del crecimiento, que normalmente es liberada por la glándula pituitaria durante el sueño profundo.29

Mayor riesgo de morir por cualquier causa30 – En comparación con las personas que no tienen insomnio, la proporción de riesgo de muerte por todas las causas entre las personas con insomnio crónico fue 300 % mayor.

La importancia de desconectarse

De acuerdo con Huffington, estamos en la antesala de la transformación, ya que la creciente evidencia científica revela la suma importancia de dormir. Atrás han quedado los días en que las personas con mayores conocimientos proclamaban que el sueño era inútil y que debíamos reconocerlo como un signo de pereza.

Probablemente, Thomas Edison es el pionero en contra del sueño más popular, pues manifestó ilustremente que el sueño era "una herencia de nuestros días en las cavernas".31

Sin embargo, aunque en la actualidad muchos quieren dormir más, les resulta difícil hacerlo. Dos factores ambientales de relevancia que controlan el sueño son la iluminación eléctrica en espacios tanto abiertos como cerrados, y los dispositivos electrónicos adictivos que inhiben la producción de melatonina por sus emisiones de luz azul.

Tal y como lo señaló Huffington, apagar todos los dispositivos electrónicos antes de irse a dormir y establecer una rutina para relajarse a la hora de acostarse puede cambiarlo todo.

La investigación32 señala de manera concisa que las personas que utilizan su computadora para jugar, navegar o leer en internet, o quienes usan sus teléfonos inteligentes con el mismo propósito, además de enviar mensajes de texto, tienen más probabilidades de presentar síntomas de insomnio. Asimismo, los estudios han demostrado que:33

  • Los niños que usan medios electrónicos por la noche se van a la cama más tarde, duermen menos horas por semana e informan más somnolencia diurna.
  • Los adolescentes con un televisor en su habitación se acuestan más tarde, tienen más dificultad para conciliar el sueño y duermen por menos tiempo.
  • Enviar mensajes de texto o correos electrónicos después de acostarse aumenta en un inicio la somnolencia diurna entre los adolescentes (aun y cuando solo lo haga una vez a la semana)

Además, cuando está conectado a Internet, su teléfono o computadora se comunica con las torres de telefonía cercanas, lo que significa que también emiten bajos niveles de radiación.

La investigación34,35 ha demostrado que estar expuesto a la radiación del celular durante 3 horas antes de acostarse inhibe su capacidad para conciliar el sueño de manera rápida y hace que sea más difícil alcanzar el sueño profundo.

Si sufre de insomnio o su sueño es de mala calidad, puede encontrar mucha más información que lo oriente en "El sueño: por qué es necesario y 50 formas de optimizarlo".

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