Aliados inusuales: la relación entre los Organismos Genéticamente Modificados y las vacunas

aliados inusuales

Historia en Breve -

  • Los grupos de fachada de la industria incluyen el Proyecto de Alfabetización Genética, el Consejo Americano de Ciencia y Salud, Science 2.0, GMO Answers, Foro de Mujeres Independientes, Science Codex, Centro para la Libertad del Consumidor y Centro de Investigación
  • Una vez que comience a investigar estos grupos de fachada, encontrará que los mismos nombres aparecen de forma reiterada, coescriben artículos, se entrevistan mutuamente y refieren al trabajo entre ellos en un círculo cerrado
  • Las siete técnicas clásicas de propaganda se han delineado de manera clara y son utilizadas sin excepción por la mayoría de las industrias
  • Astroturfing, es cuando un grupo de intereses especiales crea una campaña de base falsa a favor o en contra de una agenda en particular
  • Las industrias de vacunas y biotecnología se han unido y utilizado la misma terminología y estrategias de ataque psicológico contra sus detractores

Por el Dr. Mercola

Con los años, he escrito una serie de artículos que han evidenciado a grupos de fachada de la industria,1 como el Proyecto de Alfabetización Genética, Consejo Americano de Ciencia y Salud (ACSH, por sus siglas en inglés),2 Science 2.0, GMO Answers, Foro de Mujeres Independientes, Science Codex, Centro para la Libertad del Consumidor y Centro de Investigación.

Una vez que comience a investigar estos grupos de fachada, encontrará que aparecen los mismos nombres de forma reiterada, coescriben artículos, se entrevistan mutuamente y refieren al trabajo entre ellos en un círculo cerrado.

También, escribí sobre académicos y periodistas que, aunque se presentaban a sí mismos como expertos independientes, en realidad eran cómplices de la industria. Este es un grupo con vínculos estrechos, por lo que no es difícil de identificar a los peores protagonistas, en función del vínculo.

Los actores mejor identificados incluyen al colaborador de Forbes, Kavin Senapathy;3 Henry Miller; Steven Salzberg;4 Bruce Chassy, Jon Entine,5,6 Kevin Folta, Keith Kloor7 y Mark Lynas.

¿Cómo reconocer el Astroturfing?

La galardonada periodista de investigación, Sharyl Attkisson, ha analizado las estrategias utilizadas por la industria para manipular la opinión pública y orientar el debate en línea.

Una estrategia que se ha vuelto muy popular con el advenimiento de las redes sociales es el astroturfing, que es cuando un grupo de intereses especiales crea una campaña de base falsa a favor o en contra de una agenda en particular.

Por ejemplo, podría pensar que es un grupo de madres dedicadas a la salud infantil, quienes promocionan los beneficios de los transgénicos o vacunas, cuando en realidad la industria es la que maneja la campaña.

En el último año o aproximadamente en ese período de tiempo, es posible que haya observado con mayor frecuencia una cantidad de artículos que criticaban de forma simultánea tanto a los "antivaxxers" como al "movimiento contra los Organismos Genéticamente Modificados (GMO)", al hacer comentarios despectivos y a veces ofensivos sobre las personas que cuestionan la seguridad de cualquiera de estas industrias y sus productos.

Aunque los GMO y las vacunas podrían parecer aliados inusuales, la relación en el material de propaganda que manejan estas dos industrias no es accidental ni fortuita.

Un ejemplo de mensajes emitidos por la industria

En un artículo del 18 de mayo de 2017, publicado en la revista Forbes,8 Senapathy (una muy conocida portavoz de la industria de los transgénicos) señaló a los "movimientos contra los GMO y vacunas" y dijo que estaban "íntimamente relacionados y que causan un sufrimiento prevenible".

"Realmente, la pregunta ya respondida de si las vacunas causan autismo no es algo extraño en los círculos de teorías de conspiración", escribió Senapathy.

"El conjunto de pruebas demuestra que la vacunación ha… disminuido enormemente el sufrimiento y muerte... y que las vacunas no causan autismo, cáncer, demencia o problemas de salud a largo plazo, y que los riesgos en cualquier momento han sido ampliamente superados por los beneficios para las personas y la sociedad.

Sin embargo, con el respaldo de líderes prominentes como Robert DeNiro y Robert Kennedy Jr., los grupos contra las vacunas han promovido relatos frecuentes de que mantienen una baja inmunidad colectiva, al conducir directamente el sufrimiento y muerte.

Ahora, con la aceptación de Donald Trump hacia los escépticos de las vacunas, el movimiento contra las vacunas se ha ganado un lugar muy especial junto a otras escuelas de pensamiento con teorías de conspiración.

La cuestión de la seguridad de los cultivos transgénicos (GMO) se ha respondido con la misma profundidad, y el movimiento contra los GMO merece un espacio propio en el mismo sitio, no solo por estar equivocado sino por su papel en el sufrimiento desmedido...

Continúa para señalar cuán similares son las tácticas de comunicación entre los detractores de los GMO y vacunas. Irónicamente, su artículo revela tanto o más acerca de las tácticas de mensajes de las industrias de biotecnología y vacunas. Puede analizar su artículo y percatarse de cómo identificar alguna pieza de propaganda de la industria.

Eso incluye la afirmación de que la ciencia está establecida ─lo que automáticamente excluye la necesidad de un debate posterior─, al citar un comentario similar de la industria (en este caso Kloor) y utilizar un lenguaje fuerte y despectivo al referirse a los que no están de acuerdo con los puntos de discusión de la industria.

De igual forma, el uso de amplias referencias sobre "teorías de conspiración" y "otras escuelas de pensamiento con teorías de conspiración".

Siete técnicas clásicas de propaganda

Cada vez que escuche o lea que alguien es un "charlatán" y que "la ciencia ya está establecida" o que algo está "basado en estudios científicos", probablemente sea una campaña de desprestigio creada por un grupo de astroturfing, grupo de fachada de la industria o cómplices pagados.

De hecho, las siete técnicas de propaganda fueron claramente delineadas y son utilizadas sin excepción por la mayoría de las industrias. Como señaló el escritor Morgan Crouch en su artículo en línea, "¿What Are the Seven Techniques of Propaganda?" (disponible en inglés solamente), estas incluyen:9

  1. Motes. Términos derogatorios o palabras discriminatorias utilizadas para despertar sospechas y prejuicios
  2. Generalidades que resaltan. Lemas, eslóganes y afirmaciones muy generalizadas que suenan bien pero que no tienen un gran significativo ni prueban nada (como que "la ciencia ya está establecida")
  3. Transferencia. La vinculación de una idea de empresa/industria con un símbolo reverenciado
  4. Testimonio. Declaración de una autoridad respetada, similar al respaldo de celebridades
  5. Persona común y cualquiera. Material corporativo presentado por alguien que parece ser "igual que usted", alguien que comparte sus preocupaciones e ideales
  6. Tendencia popular. Crear la ilusión de que hay un consenso, que capitaliza el deseo inherente de las personas de estar de lado "correcto"
  7. Presentación selectiva y tendenciosa. Solo utilizar los hechos que respaldan las ideas de la empresa/industria, con el objetivo de hacer que asuma que estos hechos son concluyentes. Como señaló Crouch, "Al 'acumular información contra la verdad', los propagandistas pueden controlar las creencias de su audiencia"

La relación demostrada entre los pesticidas y las vacunas

Si bien, Senapathy intenta demostrar cómo todos los que cuestionan la seguridad de los transgénicos o vacunas son iguales ─es decir, lunáticos con teorías de conspiración y que siguen teorías de que la tierra es plana en su tiempo libre─ lo que logra finalmente es un ejemplo perfecto de relaciones públicas de la industria.

Esta estrategia sistemática de mensajes se ha desarrollado de forma cuidadosa, y se sabe que tiene un efecto psicológico penetrante. Tanto la industria de las vacunas como la de biotecnología utilizan la misma terminología y estrategias de ataque psicológico para hacerle sentir que está equivocad o algo peor.

En su artículo, básicamente Senapathy acusa a todos los prominentes de los GMO y de las vacunas de ser asesinos, simplemente por hacer preguntas y no conformarse con no obtener respuestas, y hacer lo que creen que es correcto para su propia salud y la de sus hijos.

Otro artículo10 que vincula a las industrias de vacunas y tecnología química, fue publicado recientemente en el sitio web “The Feed”.

En este, Ashleigh Morse, Ph.D. ─cuya formación se centra en la psicología e influencia de señales ambientales en la toma de decisiones, y quien dice trabajar como consultora para "una variedad de clientes" en el campo de la comunicación científica y salud pública─,11 argumenta que los jurados son incapaces de evaluar la validez de la evidencia científica presentada ante los tribunales, o la validez de los métodos científicos utilizados.

En particular, Morse ─cuyos créditos profesionales incluyen un único trabajo de investigación publicado en su biografía de LinkedIn sobre el papel de los procesos opioides en la recompensa y toma de decisiones─ se refiere al reciente veredicto del jurado contra Monsanto, pero lo vincula con la ciencia de las vacunas.

"Cuando los jurados deciden sobre la ciencia, resulta que el autismo está relacionado con las vacunas y un veredicto para Monsanto", escribe.

Si tiene dudas, culpe a los rusos

Luego, está la curiosa afirmación de que los rusos son los responsables de la falta de confianza de los habitantes de los Estados Unidos en la seguridad de las vacunas.12

De acuerdo con un artículo reciente13 publicado en la revista American Journal of Public Health, los provocadores rusos y los programas robots o bots de Twitter dirigidos por los soviéticos, promovieron información contra las vacunas en las redes sociales para "amplificar el debate sobre las vacunas" y crear desacuerdos en los Estados Unidos.

Según los autores, "las cuentas enmascaradas como usuarios legítimos crean una falsa equivalencia, lo cual socava el consenso público sobre la vacunación" y "enfrentar directamente a los escépticos de las vacunas permite a los bots legitimar el debate sobre las vacunas". Esas dos frases son interesantes y reveladoras.

En pocas palabras, indican que, al proporcionar contenido contra las vacunas, estos bots parecían indicar que había algo que debía debatirse cuando, en opinión de los autores, no debería haber ninguna discusión sobre la seguridad de las vacunas.

Aparentemente, su punto de vista es que el debate sobre las vacunas es "ilegítimo", ya que existe un "consenso público" sobre las vacunas (es decir la estrategia de la tendencia popular, que se sitúa en el punto 6 de la lista de propaganda anterior).

En otras palabras, todos saben que las vacunas son seguras; la ciencia ya está establecida, por lo que no hay una razón válida para cuestionarla. En resumen, los supuestos intentos de los bots rusos por influir en la opinión pública contra la vacunación, fueron denominados por los autores como "utilizar a la comunicación para la salud como arma".

Y, los rusos lo hicieron de nuevo

Por casualidad, el documento de vacunas previo fue presentado para ser publicado poco después de que las noticias comenzaron a circular, al afirmar que los rusos estaban detrás de la retórica contra los transgénicos.14 El sitio web “Minnesota Farm Living” escribió:15

"Los investigadores de la Universidad Estatal de Iowa (Shawn Dorius y Carolyn Lawrence-Dill) querían entender mejor la controversia sobre los alimentos transgénicos.16

El problema fue con la creencia abrumadora de la comunidad científica de que los GMO son seguros, aunque los consumidores aún cuestionan su seguridad. Dorius y Lawrence-Dill querían descubrir la razón.

Lo que encontraron fue sorprendente. Los investigadores de ISU observaron no solo cómo las publicaciones de los Estados Unidos retrataban los GMO, sino también las versiones estadounidenses de RT y Sputknik, dos publicaciones rusas. Contaron cuántas veces se utilizó el término 'GMO' en diferentes publicaciones...

Fueron un paso más allá y analizaron el tono de cada artículo. Lo que encontraron es que las publicaciones rusas eran abrumadoras contra los transgénicos. Los artículos hablaban negativamente sobre los riesgos ambientales, preocupaciones alimenticias y riesgos para la salud de los GMO".

Aquí, el autor vincula a la página "Are GMOs Safe?" en el sitio web del Proyecto de Alfabetización Genética, como evidencia para apoyar la seguridad de los transgénicos. Pero, el Proyecto de Alfabetización Genética es un grupo de fachada bien conocido de la industria de los GMO y difícilmente es una fuente confiable de información imparcial.

En cuanto a por qué los rusos querrían propagar la retórica contra los transgénicos en los Estados Unidos, los autores del estudio señalan que Rusia tiene interés en crear una división en el pueblo de los Estados Unidos.

Esto con el fin de debilitar al país en su conjunto y promover sus propias exportaciones agrícolas, ya que Rusia prohibió los GMO en 2016 e intenta aumentar sus exportaciones de alimentos orgánicos.

Al parecer la afirmación del consenso científico sobre la seguridad de los GMO es falsa

En el artículo del sitio web “Minnesota Farm Living” citado antes, se puede observar la retórica reveladora de la industria a través de la siguiente oración, "la creencia abrumadora de la comunidad científica de que los GMO son seguros, [aunque] los consumidores aún cuestionan su seguridad". La realidad es que no hay consenso científico sobre la seguridad de los GMO.

De hecho, es el título de una declaración científica17 publicado en la revista científica Environmental Sciences Europe, el 24 de enero de 2015. La declaración, titulada "No Scientific Consensus on GMO Safety", fue firmada por 300 científicos, investigadores, médicos y académicos.

Además, el documento declara que, realmente la afirmación del consenso científico sobre la seguridad de los GMO es, "una creación artificial que se ha perpetuado falsamente", y que tal afirmación "es engañosa y tergiversa o descarta por completo la evidencia científica disponible hoy en día, así como la amplia diversidad de opiniones científicas sobre este tema entre los científicos".

De igual manera, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos todavía no posee ninguna evidencia que demuestre su seguridad, porque no hacen revisiones científicas.

E incluso si lo hicieran, cientos de científicos indicarían que no hay evidencia que demuestre que los alimentos transgénicos son seguros, y una serie de estudios independientes han planteado graves problemas de salud.

Convergencia de vacunas transgénicas

La razón de unir fuerzas de relaciones públicas entre las industrias de vacunas y biotecnología fue más evidente cuando se consideró el hecho de que los GMO se filtraban en la industria de las vacunas.

El artículo de 2016,18 "GMO Lead the Fight Against Zika, Ebola and the Next Unknown Pandemic", publicado en el sitio sin ánimo de lucro e independiente de noticias The Conversation, afirma que los transgénicos desempeñan un "papel vital" en la medicina, y agrega:

"La mayoría de los avances biomédicos modernos, en especial las vacunas utilizadas para erradicar enfermedades y proteger contra pandemias... dependen de las mismas herramientas de biología molecular que se utilizan para crear transgénicos.

Para proteger al público, los científicos han adoptado la tecnología GMO para estudiar rápidamente nuevas amenazas en la salud, fabricar suficientes vacunas protectoras y controlar e incluso predecir nuevos brotes".

Asimismo, los científicos también han explorado la posibilidad de vacunar a las plantas contra las plagas, como una alternativa al uso de pesticidas.19 En otras palabras, realmente es crucial para estos dos aliados ─por extraña que parezca su relación al principio─ hacer que las personas acepten la ingeniería genética y vacunas.

Por eso ahora observamos que cada vez más artículos se burlan de los defensores de la seguridad de los GMO y vacunas en la misma sección, ya sea lógico y necesario hacerlo o, todo lo contrario.

Ambas industrias han utilizado exactamente las mismas estrategias de mensajes ─porque hasta ahora han funcionado─ para lograr el mismo objetivo; es decir, avergonzar a quienes se atreven a cuestionar la seguridad de ambos, y hacerlos sentir como inadaptados sociales y marginados ignorantes, así como acallar el tema.

El escritor fantasma y cómplice de Monsanto intenta vincular a USRTK con los intentos de provocación de Rusia

Una táctica corporativa común consiste en utilizar "expertos externos" para trasmitir el mensaje de la industria al público, camuflajeada con opiniones o experiencia de expertos independientes (punto 4 de la lista, "Testimonio"). La idea es que los académicos son mucho más creíbles que los empleados de la industria, en términos de defender la posición de la industria.

Henry Miller, conocido vocero de la industria de los GMO, fue completamente expuesto como cómplice de Monsanto, durante la campaña de etiquetado de GMO en 2012, a través de la Proposición 37, en California.

Un anuncio de "No a la proposición 37" tuvo que ser retirado del aire porque se descubrió que Miller había fingido ser parte de la facultad de la Universidad de Stanford.

El año pasado, Miller fue descubierto una vez más, pero esta vez como un escritor que encubría la redacción anónima de Monsanto. Forbes despidió a Miller cuando fue evidente que había enviado el material que había fingido redactar.

Las pruebas contra Miller surgieron durante el proceso de descubrimiento solicitado por el tribunal con base en una demanda colectiva contra Monsanto por personas que afirmaban haber desarrollado linfoma no Hodgkin como resultado de la exposición al producto “Roundup”.

El descubrimiento por medio de la Solicitud de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) contra Monsanto, fue liderado por la organización “US Right to Know (USRTK)” y demostró que aun trabajaba en nombre de Monsanto.

Miller escribió un artículo en dos partes20,21 para el sitio web “Investor's Business Daily” el verano pasado, en el que intentó ─sin éxito─ vincular a USRTK con la supuesta campaña rusa de desinformación de los GMO.

El hecho de que todavía recurran a Miller quizás sea una señal del actual grado de desesperación de Monsanto (ahora, Bayer). Otros documentos de hallazgos obtenidos por USRTK incluyen correspondencia por vía electrónica que revela que Monsanto ya ha estado muy desesperado durante varios años.

En un correo electrónico con fecha del 26 de febrero de 2015, Daniel Goldstein, director científico principal de ciencias médicas y divulgación de Monsanto, le indicó al director de asuntos científicos sobre la seguridad alimenticia de Monsanto, John Vicini, Ph.D.:22

Daniel Goldstein correo electrónico
(disponible en inglés solamente)

En este correo electrónico, Goldstein admite dos datos cruciales; primero, que la lista de partidarios dispuestos a hacer su trabajo sucio es pequeña ─por lo que siguen apareciendo los mismos nombres en la propaganda a favor de los GMO─ y que ACSH es el grupo de fachada más valioso de la industria biotecnológica.

Otro emisario encubierto de la industria de los GMO quiere que piense que los rusos son responsables de los "mitos contra las vacunas"

Entonces, ¿quién más quiere que piense que "los rusos son los responsables"? Mark Lynas, quien ha sido cómplice durante mucho tiempo de la industria de los GMO, acaba de publicar el artículo "Opinion: Russian Campaign to Spread Anti-Vaccine Myths Part of a Wider War on Science and Truth",23 en el sitio web “Alliance for Science”.

Como los otros ejemplos que cité antes, Lynas —quien por lo general es defensor de los GMO─ ahora ha cruzado el vínculo entre los GMO y vacunas, al asemejarse al mensaje principal del artículo de Senapathy que es, "muchos grupos contra los GMO y antivaxxers están muy vinculados".

Una vez más, lo que hemos observado es un cruce o fusión entre las industrias de GMO y vacunas, en términos de mensajes y ángulos de propaganda.

En vez de luchar contra la duda pública por separado, ahora los cómplices de estas industrias han emitido un único mensaje en conjunto de que cualquiera que dude de la ciencia presentada por cualquiera de ellos está desquiciado y en contra de la ciencia.

El mensaje final es que estas tácticas no son más que una estratagema de relaciones públicas. En efecto, intentan hacerle sentir como un extraño y marginado. Tratan de hacerle sentir avergonzado de su "ignorancia", o peor, como si hubiera creído esta propaganda falsa divulgada por los malvados rusos, en un esfuerzo por dividir y conquistar.

Pero todo lo que necesita es buscar las características del astroturfing, y rápidamente se percatará de sus artimañas; y no se equivoca al cuestionar esta ciencia defectuosa y sesgada. No es ignorante por cuestionar si los GMO y vacunas pueden ser inseguros, cuando hay una clara evidencia de una falta de respaldo en sus declaraciones de seguridad.

No constituye una amenaza para la población si analiza la evidencia y toma sus propias decisiones sobre si desea o no que su familia reciba una vacuna en particular o que consuma ciertos alimentos.

Su proceso de razonamiento y preguntas solo son peligrosos para las industrias en cuestión que, por cierto, están dispuestas a tomar cualquier medida para ocultar los riesgos de sus productos, a fin de mantener sus ganancias. Manténgase firme, porque esto es verdad.

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