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¿Podría salvarse del Parkinson comiendo un pimiento al día?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola

pimiento parkinson

Historia en Breve -

  • Estudio encontró que consumir pimientos—pero no otros vegetales de la familia de las solanáceas—se asoció con un riesgo 19 % menor de padecer la enfermedad de Parkinson
  • La asociación fue más fuerte entre quienes nunca habían fumado, y se cree que la nicotina que se encuentra de forma natural en los pimientos, podría tener un beneficio neuroprotector
  • Aunque se dice que las causas de la enfermedad de Parkinson son desconocidas, llevar una alimentación variada a base de alimentos enteros que incluya vegetales saludables como los pimientos parece ser una forma sencilla de reducir el riesgo
  • Evitar la exposición a toxinas ambientales como pesticidas, solventes industriales y mercurio también es importante para evitar la enfermedad de Parkinson

Resulta curioso que a pesar del drástico aumento en el riesgo de cáncer y los efectos adversos relacionados con el tabaquismo, se ha encontrado que fumar está asociado con un menor riesgo de desarrollar Parkinson, un trastorno neurodegenerativo del sistema nervioso central.

Los síntomas más evidentes de la enfermedad de Parkinson están relacionados con el movimiento, por ejemplo, temblor y rigidez. Este vínculo aparentemente beneficioso con el hábito de fumar a menudo se atribuye a la nicotina del cigarro, que se cree que tiene un efecto que podría ser neuroprotector.

Ciertos alimentos contienen cantidades naturales de nicotina, incluidos los pimientos, los cuales, según un descubrimiento, también pueden reducir el riesgo de Parkinson.

Comer pimientos podría reducir en un 19 % el riesgo de Parkinson

Los pimientos son miembros de la familia Solanáceas, que también incluyen al tabaco, tomates y papas.

Al analizar el consumo de vegetales, tabaco y cafeína de casi 500 pacientes recién diagnosticados con Parkinson, así como de un grupo de control conformado por personas saludables, los investigadores encontraron que comer pimientos — pero no otros vegetales de la familia de las solanáceas— se asoció con un riesgo 19 % menor de padecer enfermedad de Parkinson.

La asociación fue más fuerte entre quienes nunca habían fumado. Los investigadores dijeron en una declaración:

"Similar a los muchos estudios que indican que el consumo de tabaco podría reducir el riesgo de Parkinson, nuestros hallazgos también sugieren que la nicotina (o quizás una sustancia química similar pero menos tóxica) que contienen los pimientos y el tabaco, posee un efecto protector".

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico en el cual comienzan a morir las neuronas de una región de células productoras de dopamina dentro del cerebro, la cual se conoce como substantia nigra, y es necesaria para movernos de manera normal.

Dado a que es una enfermedad que actualmente no tiene cura, prevenir el Parkinson es fundamental.

Llevar una alimentación variada a base de alimentos enteros que incluya vegetales saludables como los pimientos parece ser una forma sencilla de reducir su riesgo, sobre todo porque la falta de folato también está relacionada con el Parkinson (y los vegetales son la única fuente de esta importante vitamina; la mayoría de las vitaminas contienen a su análogo semisintético conocido como ácido fólico).

Cafeína, grasas omega-3 y otras estrategias alimenticias para ayudar a prevenir el Parkinson

Además de la nicotina de fuentes alimenticias, la cafeína de los alimentos, como la que contiene el café, también se ha relacionado con un menor riesgo de Parkinson. Un estudio incluso encontró que consumir la cafeína equivalente a dos o cuatro tazas de café al día puede mejorar ligeramente los síntomas del Parkinson que involucran el movimiento.

La cafeína, que es dopaminérgica (estimula la liberación de dopamina), puede ser una de las razones por las cuales el té verde también se ha relacionado con un menor riesgo de Parkinson, aunque un estudio sugirió que los polifenoles del té verde ofrecen una neuroprotección que podría beneficiar a los pacientes de Parkinson.

Otra consideración importante son las grasas omega-3 de origen animal, que podrían protegerlo contra la enfermedad de Parkinson al evitar el plegamiento incorrecto de una proteína que resulta de una mutación genética en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y la enfermedad de Huntington.

Las grasas omega-3 de origen animal contienen dos ácidos grasos esenciales para la salud humana, el EPA y DHA. La mayoría de los beneficios neurológicos de los aceites omega-3 se derivan del DHA, que es uno de los elementos constituyentes más importantes del cerebro.

Aproximadamente la mitad de sus ojos y cerebro están formados por grasa, gran parte de la cual es DHA; lo que lo convierte en un nutriente esencial para una función cerebral óptima.

Su actividad cerebral realmente depende en gran medida de las funciones que desempeña su membrana externa serosa y grasa que sirve como un cable eléctrico de conducción nerviosa, por lo que es importante incorporar las grasas omega-3 a su alimentación al consumir pescado silvestre o un suplemento como el aceite de kril.

Vitamina D y CoQ10: dos nutrientes que lo protegen contra el Parkinson

Existe una correlación entre los niveles deficientes de vitamina D y el desarrollo prematuro de la enfermedad de Parkinson. Se solía pensar que la deficiencia de vitamina D era un síntoma de Parkinson, pero una investigación implicó directamente la deficiencia de vitamina D como una de las causas de la enfermedad de Parkinson.

La mejor manera de optimizar su nivel de vitamina D es exponerse al sol del mediodía o por medio de una cama de bronceado segura, ya que de esta manera no corre el riesgo de una sobre dosis.

Como guía muy general, debe exponer aproximadamente el 40 % de su cuerpo a los rayos del sol durante aproximadamente 20 minutos entre las 10 a. m. y las 2 p. m., o hasta que su piel adquiera un tono ligeramente rosado.

Si está usando un suplemento oral, los estudios sugieren que, por lo general, los adultos necesitan aproximadamente 8000 UI de vitamina D3 al día para obtener niveles séricos superiores a los 40 ng/ml.

Sin embargo, recuerde que, si toma vitamina D por vía oral, también necesita aumentar su consumo de vitamina K2, ya sea a través de sus alimentos o por medio de un suplemento, ya que esto evitará que los tejidos blandos se calcifiquen. En este enlace puede encontrar más detalles sobre cómo optimizar sus niveles de vitamina D.

Otra consideración nutricional para el Parkinson que a menudo se pasa desapercibida es el compuesto antioxidante, coenzima Q10 (CoQ10), cuyos niveles suelen ser bajos en las personas con dicho padecimiento. Un estudio encontró que la progresión de la enfermedad de Parkinson fue significativamente más lenta en las personas que tomaron la dosis más alta de CoQ10.

Si está tomando estatinas para reducir el colesterol, este problema es particularmente importante ya que estos medicamentos agotan la CoQ10, además de los más de 300 otros efectos adversos relacionados con las estatinas, lo que hace que sea importante tomar un suplemento de CoQ10 (o idealmente su forma reducida llamada ubiquinol).

Las toxinas ambientales podrían tener una función en el desarrollo de Parkinson

Sin duda, el riesgo de padecer Parkinson aumenta con la exposición a ciertas toxinas ambientales. Por ejemplo, las neurotoxinas como los pesticidas, herbicidas y fungicidas son sustancias que han demostrado causar trastornos o daños al sistema neurológico, incluido el cerebro.

La rotenona y el paraquat son dos pesticidas que se relacionan de manera específica con un mayor riesgo de padecer Parkinson, y ambos son lipofílicos, lo que significa que resisten la descomposición en el agua y se acumulan en la grasa. También se sabe que ambos son capaces de cruzar la barrera hematoencefálica.

Incluso se ha encontrado que la exposición ambiental a pesticidas aumenta "considerablemente" el riesgo de Parkinson.

Estar expuesto a solventes industriales, incluido el TCE, un agente desengrasante común y un químico de limpieza en seco, también está relacionado con la enfermedad de Parkinson, lo que refuerza aún más el vínculo entre esta enfermedad y las toxinas ambientales.

Además de evitar el uso de solventes y pesticidas en su hogar y jardín, consumir la mayor cantidad de alimentos orgánicos que le sea posible, le ayudará a evitar la exposición innecesaria a productos químicos como los pesticidas.

Esto es de gran importancia hoy en día, dado que los herbicidas a base de glifosato como el ‘Roundup’ también se han asociado con trastornos relacionados con el Parkinson, los cuales son residuos químicos que se pueden encontrar en prácticamente todos los alimentos que contienen transgénicos.

Otro factor de riesgo importante y que a menudo se pasa por alto son las amalgamas dentales de “plata”, que contienen mercurio.

El mercurio se convierte en un desastre bioquímico en su cuerpo, lo cual provoca permeabilidad en las membranas celulares e inhibe las enzimas clave que su cuerpo necesita para producir energía y eliminar toxinas. La toxicidad por mercurio puede provocar una inflamación grave y enfermedades crónicas como la enfermedad de Parkinson.

Los cambios en el estilo de vida son importantes para prevenir la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson todavía se clasifica como idiopática, lo que significa que no tiene una causa identificable.

Sin embargo, al igual que los investigadores identificaron que consumir pimientos podría reducir su riesgo de Parkinson y que los pesticidas y otras toxinas ambientales han demostrado aumentarlo, existen medidas que puede tomar para modificar el riesgo de padecer esta enfermedad.

Enseguida encontrará un compendio de algunas de las recomendaciones más importantes, así como otras adicionales:

Evite exponerse a pesticidas e insecticidas (así como a otras toxinas ambientales como los solventes)

Ejercitarse con regularidad es una de las mejores maneras de protegerse contra el desarrollo de síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Obtenga suficiente exposición a los rayos sol con el fin de optimizar sus niveles de vitamina D

Consuma más vegetales altos en folato

Asegúrese de que su cuerpo tenga niveles saludables de hierro y manganeso (ni mucho ni demasiado poco de ninguno de los dos)

 

Considere la posibilidad de tomar un suplemento de la coenzima Q10 o su forma reducida, ubiquinol, que podría ayudarle a combatir la enfermedad

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