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¿Por qué debe comer el corazón de las manzanas?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

comer el corazon de la manzana

Historia en Breve -

  • El poder antioxidante de las manzanas se encuentra en su cáscara; sin embargo, investigaciones recientes demuestran que el corazón de las manzanas tiene cantidades abundantes de bacterias beneficiosas (probióticos)
  • Una manzana regular contiene alrededor de 100 millones de bacterias. En comparación con las manzanas convencionales, las manzanas orgánicas tienen amplia diversidad, contienen grandes cantidades de bacterias que mejoran su sabor
  • Las opciones orgánicas fueron las únicas que demostraron la presencia de Lactobacili, una bacteria que descompone los azúcares relacionados con una digestión saludable, fortalece la función inmunológica e inclusive, promueve la salud mental
  • Las manzanas convencionales demostraron contener Escherichia coli y Shigella, dos especies de Enterobacteriaceae relacionadas con enfermedades causadas por alimentos, ambas producen una potente toxina shiga. Por otro lado, las manzanas orgánicas no presentaron ninguna de estas especies
  • La colonización bacteriana de la fruta comienza en la polinización, y de hecho la población bacteriana en el polen influye en la composición final del microbioma de la fruta

Las manzanas contienen las vitaminas A, C, E y K que combaten enfermedades, minerales como el potasio y magnesio, y antioxidantes, que las han convertido en las frutas mejor clasificadas para promover la salud.

En comparación con otras frutas de consumo regular en los Estados Unidos, las manzanas ocupan el segundo lugar después del arándano, por su concentración total de compuestos fenólicos y actividad antioxidante total, y más altas por su proporción de compuestos fenólicos libres, lo que significa que los compuestos fenólicos no están unidos a otros compuestos en la fruta y, por lo tanto, puede absorberse más fácilmente en el torrente sanguíneo.

Cabe destacar que, gran parte del poder antioxidante de las manzanas está contenido en la cáscara, donde encontrará antioxidantes como la quercetina, catequinas, cloridzina, ácido clorogénico, entre otros.

Sin embargo, las investigaciones recientes demuestran que el corazón de las manzanas no debe ser omitido ya que ahí es donde se encuentra la mayoría de las bacterias beneficiosas (probioticos).

El corazón de la manzana es una fuente sorprendente de bacterias beneficiosas

Como informó el sitio web Study Finds, las recientes investigaciones publicadas en Frontiers in Microbiology revelan que "una manzana normal de 240 gramos contiene alrededor de 100 millones de bacterias, principalmente en sus semillas y piel", y las manzanas orgánicas tienen una mayor diversidad comparada con las manzanas convencionales, "lo cual las vuelve potencialmente más saludables, apetitosas y mejores para el medioambiente".

En un comunicado de prensa, la autora principal, profesora Gabriele Berg de Graz University of Technology, en Austria, señaló que, "las bacterias, hongos y virus en nuestros alimentos pueden colonizar transitoriamente nuestros intestinos.

Cocinar los alimentos puede destruir muchos de estos, por lo que, en particular las frutas y verduras crudas, son fuentes importantes de bacterias intestinales".

De forma curiosa, el corazón de la manzana contiene altas cantidades de bacterias beneficiosas, y consumir una manzana entera, incluyendo su corazón y semillas, podría proporcionarle 10 veces más cantidad de probióticos que eliminar esta porción de la fruta. Como informó este estudio:

"Todas las manzanas tienen diferentes tejidos (tallo, cáscara, pulpa de fruta, semillas y cáliz), que fueron colonizados por distintas comunidades bacterianas... Lo curioso es que, la pulpa de la fruta y las semillas fueron puntos importantes de desarrollo bacteriano, mientras que la cáscara estaba menos colonizada...

Nuestros resultados sugieren que consumimos alrededor de 100 millones de células bacterianas a través de una manzana. Aunque esta cantidad era la misma, la composición bacteriana era significativamente diferente en las manzanas producidas convencional y orgánicamente.

El efecto de un manejo significativo sobre el microbioma fue... evidente en todos los tejidos, e incluso en las semillas. Las manzanas orgánicas y convencionales están cargadas por una cantidad similar de microbioma; consumir una manzana entera incluye una cantidad aproximada de 100 millones de copias de genes de bacterias.

Sin embargo, las manzanas recién recolectadas y manejadas orgánicamente albergan un microbioma significativamente más diverso, uniforme y distinto, en comparación con las opciones convencionales; la abundancia de casi el 40 % de los géneros y órdenes bacterianos difirió significativamente entre las manzanas de producción orgánica y convencional.

Además, es posible que las manzanas orgánicas tengan efectos favorables en la salud del consumidor, planta de origen y medio ambiente, en contraste con las manzanas convencionales, que demostraron albergar posibles patógenos transmitidos por los alimentos".

Las diferencias bacterianas pueden afectar los efectos sobre la salud y el sabor

Las opciones orgánicas fueron las únicas que contenían Lactobacilli, una bacteria que descompone los azúcares relacionados con una digestión saludable, función inmunológica fuerte e inclusive, salud mental. Al crear un ambiente ácido, los Lactobacilli también ayudan a proteger contra patógenos promotores de enfermedades.

Asimismo, las manzanas orgánicas contenían cantidades más altas de Methylobacterium, una bacteria que mejora el sabor, que se encuentra en las frutas y bayas. Esto ayuda a explicar por qué las manzanas orgánicas (y muchos otros alimentos orgánicos) tienden a presentar un sabor más fuerte y agradable.

Por otro lado, las manzanas convencionales demostraron contener Escherichia coli y Shigella, dos especies Enterobacteriaceae relacionadas con enfermedades causadas por alimentos, ambas producen una potente toxina shiga. Las manzanas orgánicas no presentaron ninguna de estas especies. En el comunicado de prensa, la autora principal Birgit Wasserman, sugirió:

"Los perfiles de microbioma y antioxidantes de los productos frescos podrían convertirse algún día en información nutricional estándar, junto con los macronutrientes, vitaminas y minerales para guiar a los consumidores.

Aquí, una medida clave sería confirmar hasta qué punto la diversidad en el microbioma de los alimentos se traduce en diversidad microbiana intestinal y mejores resultados de salud".

Las manzanas y la salud cardiovascular

Las manzanas también pueden modular su composición microbiana por medio de su contenido de fibra. Como explicó un artículo del 2015 sobre las manzanas y la salud cardiovascular en la revista Nutrients:

“Las manzanas se encuentran entre las frutas de mayor consumo regular, y son una fuente rica en polifenoles y fibra. Una proporción importante de los componentes bioactivos en las manzanas, incluyendo a los polifenoles de alto peso molecular, pueden evitar la absorción en el tracto gastrointestinal superior y llegar al intestino grueso casi de manera intacta.

Ahí, el microbioma del colon puede convertirlos en compuestos biodisponibles y biológicamente activos con efectos sistémicos, además de modular la composición microbiana.

Los estudios epidemiológicos han identificado una relación entre el consumo frecuente de manzana y menor riesgo de enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiovasculares... Los glucósidos de quercetina también pueden llegar al colon y podrían servir como un sustrato para las bacterias intestinales en humanos".

El artículo de Nutrients también cita la investigación que demuestra que consumir dos manzanas al día, durante dos semanas, aumentaba significativamente las Bifidobacteria beneficiosas y Lactobacillus, al tiempo que disminuía las Enterobacteriaceae y otros patógenos.

En conclusión, el documento señala que hay evidencia que sugiere que las manzanas pueden modular los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, al mejorar el metabolismo de los lípidos y función vascular, y disminuir la inflamación, en parte por los metabolitos derivados del microbioma e impacto prebiótico de las manzanas.

El microbioma de las frutas y verduras

Si bien, las bacterias beneficiosas han captado mucha atención en los últimos años, la idea de las frutas y verduras como una fuente importante de bacterias vivas ha recibido menos consideración. Por lo general, relacionamos su impacto en el microbioma intestinal en función de su contenido de fibra beneficiosa.

Sin embargo, como señaló un artículo de 1963, "The Microflora Withing the Tissue of Fruits and Vegetables", las bacterias son una ocurrencia natural en "los tejidos normales y sanos de las frutas frescas".

Por lo general, pueden encontrarse mayores cantidades en las verduras de crecimiento lento, y las frutas de árboles tienen las cantidades más bajas. Esto es lógico, ya que el suelo es rico en bacterias, siempre y cuando se encuentre sano.

Sin embargo, diferentes frutas y verduras albergan mayores cantidades de bacterias en diferentes partes de los frutos. Por ejemplo, en los pepinos, las bacterias se encuentran más cerca de la periferia, y hay poca cantidad en el núcleo.

En los jitomates, la mayor cantidad de bacterias se encuentra más cerca del tallo y núcleo central, que disminuye conforme está más cerca de la cáscara. A medida que fermenta las frutas y verduras, las bacterias naturales se multiplican exponencialmente a través del tejido vegetal.

De acuerdo con este artículo de 1963, existen diversas rutas o vías de entrada de las bacterias al tejido vegetal. Según un estudio realizado en 2016, una vía de colonización bacteriana comienza en la polinización y, de hecho, para empezar la población bacteriana del polen puede influir en la composición final del microbioma de una fruta.

La polinización influye en el microbioma bacteriano de las manzanas

El estudio en cuestión, publicado en Environmental Microbiology, encontró que “el polen proporciona un microhábitat único”, los diferentes tipos de polen vegetal, proporciona una amplia variedad de bacterias diferentes.

"Tanto las especies de plantas, como el tipo de polinización influyeron significativamente en la estructura y diversidad del microbioma del polen", señalan los autores, y agregaron que "las especies polinizadas por insectos poseían un microbioma más similar, en comparación con las polinizadas por el viento, lo que sugiere un efecto de nivelación por los insectos portadores...

Muchas plantas emiten gran cantidad de polen durante las temporadas de primavera a otoño y diversos tipos de polen de la planta pueden causar enfermedades graves relacionadas con el polen.

Por lo tanto, las bacterias relacionadas con el polen pueden tener un potencial de impactar el sistema ecológico y medicinal. Además, también pueden iniciar los procesos de reproducción vegetal y ser trasmitidas directamente a la siguiente generación como semillas endófitas.

La superposición extremadamente baja de especies bacterianas entre los diferentes tipos de polen investigados demostró que la fracción cultivable del microbioma del polen tenía un nivel sorprendentemente alto de especificidad de especie.

Sólo se aisló la Rosenbergiella nectárea de tres de las cuatro especies de polen, lo que confirma que los órganos de las flores son el hábitat preferido de este género".

Si bien, las diferentes especies de polen variaron en su composición bacteriana, el tipo de bacteria más dominante fue la Proteobacteria, seguido de la Actinobacteria, Acidobacteria y Firmicutes. La superficie del téctum, la capa externa del polen, es la ubicación más favorable para la colonización bacteriana.

Curiosamente, las bacterias que se encuentran en el polen son transportadas por las abejas y otros insectos, clima, diversos materiales de las plantas e incluso la actividad humana, lo que demuestra cómo es la ecología circular. Para una salud óptima, debe haber una transferencia saludable de bacterias de una especie a otra y de un lugar a otro.

Las bacterias también modulan la composición del néctar

Asimismo, se ha demostrado que las bacterias y levaduras pueden alterar las características del néctar de una flor. Como señaló una revisión de 2014 en Duluth Journal of Undergraduate Biology:

“Los polinizadores reciben el néctar de las plantas, que representa un tipo de recompensa energética, mientras que; por otro lado, los polinizadores transfieren el material genético para ayudar a las plantas a lograr totalmente el éxito reproductivo.

Los constituyentes del néctar desempeñan un rol crucial para facilitar esta relación mutua. Ha surgido una nueva área de investigación que puede cambiar la forma en que los biólogos perciben este sistema binario; quizás ya no sea una interacción bidireccional.

Los hallazgos demostraron la presencia de microorganismos; es decir, bacterias y levaduras, en los néctares de un amplio rango geográfico y en una gran variedad de especies vegetales. Estos microorganismos cambian las características del néctar de tal manera que pueden alterar el comportamiento del polinizador".

Una característica del néctar modificado por bacterias es la concentración real del néctar. Otra, es su composición de azúcar, que es lo que persiguen principalmente los polinizadores.

En resumen, tanto la propagación de las plantas, como el éxito de los polinizadores, dependen en gran medida de las comunidades microbianas en el néctar; y como señalé anteriormente, estos polinizadores a su vez distribuyen bacterias en el polen, lo que finalmente puede influir en la composición microbiana de las frutas y verduras polinizadas.

Al parecer, no importa cuál sea el punto de vista, las bacterias son esenciales para la vida y desempeñan un rol esencial en la salud del suelo, plantas y sus frutos, así como en los seres humanos.

Una manzana orgánica al día puede evitar las visitas médicas

Para obtener más información sobre los beneficios de las manzanas, consulte mi artículo "¿Cuáles son los beneficios de las manzanas?". Por ejemplo, los estudios han demostrado que las manzanas pueden ayudar a proteger contra la neurotoxicidad inducida por el estrés oxidativo, lo cual puede disminuir el riesgo de trastornos neurodegenerativos.

Además de las enfermedades cardíacas, también se ha demostrado que consumir manzanas puede disminuir el riesgo de derrame cerebral, diabetes y cáncer. Para obtener beneficios óptimos para la salud, considere consumir una manzana entera, incluyendo su corazón, y asegúrese de que sea orgánica.

Las manzanas orgánicas no solo le brindarán una composición más saludable de probióticos, sino que también podrá consumir la cáscara sin exponerse a pesticidas tóxicos.

Según el Programa de Datos de Pesticidas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, se han encontrado 47 residuos de pesticidas diferentes en las manzanas convencionales, muchos son cancerígenos conocidos o probables, presuntos disruptores hormonales, neurotoxinas y toxinas del desarrollo o reproductivas.

Es posible que haya escuchado que consumir semillas de manzana puede ser peligroso. Las semillas contienen amigdalina, un químico que produce cianuro cuando las semillas son trituradas.

Pero, como lo señaló la Dra. Jennifer Ashton, principal corresponsal médico de ABC News, una persona de 150 libras tendría que triturar y masticar "literalmente cientos de semillas de manzana" para experimentar sus efectos tóxicos.

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