Los lentes de contacto pueden provocar infecciones oculares graves si no se utilizan de forma correcta

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

lentes de contacto e infecciones oculares

Historia en Breve

  • Aunque el uso de lentes de contacto es muy popular, estos pueden elevar el riesgo de infecciones oculares, abrasiones corneales, pérdida de la vista, ulceraciones corneales e incluso pérdida del ojo
  • Su cerebro depende de la luz de espectro completo para ingresar a través de sus ojos, por lo que las lentes con filtro UV pueden elevar el riesgo de ciertos padecimientos
  • El cuidado adecuado de los lentes de contacto incluye nunca dormir, nadar o bañarse con los lentes puestos, reemplazar rutinariamente el estuche, lavarlos después de cada uso, entre otros

En los Estados Unidos, dos tercios de los 41 millones de personas que utilizan lentes de contacto para corregir la vista son mujeres. El 10 % de los usuarios tiene menos de 18 años y el 25 % más de 45 años. El restante tiene entre las edades de 18 a 45 años.

Aunque el uso de lentes de contacto es popular, puede elevar el riesgo de infecciones oculares, daños en la córnea, y alterar el bioma microbiano natural en los ojos. En cualquier caso, los resultados pueden ser peligrosos o desastrosos para la vista.

Antes de comprender los riesgos, debe saber cómo funcionan los ojos y cómo los lentes de contacto pueden ayudar a corregir la vista. Los niños han tenido mejoras en la atracción percibida cuando utilizan lentes de contacto, pero a menos que cuiden sus ojos y lentes de forma adecuada, podrían estar en mayor riesgo de perder la vista por completo.

Cómo funcionan sus ojos

Las imágenes que observa no se interpretan en sus ojos sino en su cerebro. La luz pasa a través del frente (córnea) y la lente del ojo. Estas estructuras ayudan a enfocar la luz en la retina en la parte posterior del ojo.

Luego, las células en la retina convierten la luz en impulsos electroquímicos que pasan a través del nervio óptico y llegan hasta el cerebro. El frente del ojo actúa como una lente de cámara, ya que permite que entre más luz por la noche y menos durante el día. Es por eso que sus pupilas se dilatan por la noche, para dejar entrar más luz y permitirle ver mejor.

Las lentes de contacto se utilizan en "contacto" con el ojo. Son lentes prescritos y diseñados para corregir errores de la vista, como anteojos en miniatura. Cambian donde la luz se enfoca en la retina, lo que mejora la vista.

Estos pequeños lentes se mueven con el ojo y flotan en la película lagrimal sobre la superficie de la córnea. Ya en 1508, Leonardo da Vinci había ilustrado el concepto de lentes de contacto. Los primeros lentes fueron hechos de vidrio en 1887.

A través de los años evolucionaron en lentes plásticos, lentes blandos, lentes desechables, permeables a los gases y, más recientemente, lentes de hidrogel de silicona fabricados a la medida.

Los lentes permeables a los gases (GP) están hechos de plástico rígido, tienen menor humedad, son menos flexibles y resisten más a las bacterias que los lentes blandos. Los lentes GP también mantienen su forma mientras parpadea, lo que ayuda mejor que los lentes blandos.

La importancia del espectro completo de luz

Sus ojos necesitan luz de espectro completo para mantenerse saludables, así como su cuerpo requiere de los rayos del sol. Cuando la luz entra en los ojos, no solo ayuda a ver, sino que también se dirige al hipotálamo del cerebro.

Esta es la glándula cerebral que controla la temperatura del cuerpo, hambre, sed, equilibrio del agua y presión arterial.

Además, tiene un impacto significativo en la glándula pituitaria que secreta muchas hormonas esenciales diferentes. Por esta razón, la exposición a la luz de espectro completo es una terapia efectiva para tratar la depresión, infecciones, entre otros padecimientos.

Según una investigación realizada por el Dr. Martin Mainster y la Dra. Patricia Turner en la Facultad de Medicina de la Universidad de Kansas:

"La luz ambiental inadecuada o fotorrecepción ganglionar puede causar trastornos circadianos, lo que puede elevar el riesgo de insomnio, depresión, numerosos trastornos sistémicos y posiblemente muerte prematura.

La luz artificial es más tenue y menos azul que la luz natural, lo que puede contribuir a la pérdida en la fotorrecepción circadiana inconsciente relacionada con el envejecimiento".

Asimismo, los estudios han demostrado que la iluminación deficiente está relacionada con dolores de cabeza, estrés, fatiga, así como ojos llorosos y cansados. La iluminación deficiente también está relacionada con un bajo desempeño laboral.

Por el contrario, las empresas que han cambiado a una luz de espectro completo informan que han mejorado la moral de los empleados, así como promovido una mayor productividad, menor cantidad de errores y absentismo en el trabajo.

Si elige utilizar lentes de contacto, es importante elegir lentes que no filtren la luz ultravioleta, ya que podrían elevar el riesgo de que sus ojos y cerebro no reciban suficiente luz ultravioleta para mantener su salud y bienestar.

También, debe proteger sus ojos de la exposición excesiva a la luz UV. Consulte mi artículo anterior titulado "Mitos comunes sobre los lentes de sol que podrían afectarle" para obtener recomendaciones sobre cuándo utilizar lentes de sol y cómo elegir un par que satisfaga su estilo de vida y requerimientos físicos.

Publicidad
Sabe a azúcar, aumenta la longevidad y mejora el estado de ánimoSabe a azúcar, aumenta la longevidad y mejora el estado de ánimo

Mayor riesgo de infección y daño ocular debido a cuidados inadecuados

El Dr. William Faulkner de los Institutos de oftalmología de Cincinnati advirtió que 20 000 personas desarrollan infecciones oculares al año debido a las pseudomonas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el 50 % de las personas duerme con sus lentes de contacto.

Por desgracia, esta práctica puede causar mayor riesgo de infecciones oculares, lo que podría originar alguna infección debilitante y pérdida para la vista que, si no es atendida, incluso podría ocasionar la pérdida del ojo.

Faulkner relata que las personas que duermen con sus lentes, incluso los que se comercializan como lentes de contacto nocturnos, tienen un riesgo 10 veces mayor de desarrollar una infección ocular.

Casi 1 de cada 5 personas con infecciones oculares que involucran lentes de contacto experimentan daño ocular. Estas complicaciones incluyen córneas cicatrizadas, trasplantes de córnea y pérdida de la vista.

Ya en 1996, los investigadores identificaron diversos factores que contribuían a un mayor riesgo de infección y úlceras corneales por dormir con lentes de contacto, por ejemplo:

Falta de oxígeno

Supervivencia bacteriana

Contaminación atmosférica

Patrones del sueño

Falta de movimiento de ojos y párpados

Los CDC informan que la queratitis, o inflamación de la córnea, puede ocasionar más de 1 millón de visitas a las salas de urgencias al año, con un costo médico directo estimado de US$ 175 millones. Más del 99 % de las personas encuestadas informó que realizaron al menos una acción que incrementaba el riesgo de contraer una infección.

Los informes de infección y daño ocular son monitoreados tanto por los CDC como por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), ya que los lentes de contacto eran regulados como dispositivos médicos por la FDA.

Un alto porcentaje de los informes involucraba a personas que utilizaban lentes de contacto de uso prolongado o durante la noche.

Lentes ortoqueratológicos

Este es un tipo diferente de lente de contacto que solo se utiliza por la noche, que sirve para remodelar el ojo, para que el usuario no necesite anteojos o lentes de contacto al día siguiente.

Este producto ha sido utilizado por atletas jóvenes para reducir su necesidad de anteojos o lentes de contacto durante las competencias. Los lentes se denominan como ortoqueratológicos, también conocidos como orto-k.

El costo de estos lentes puede ser elevado, pero para muchos padres el beneficio supera el costo. La práctica de remodelar la córnea con lentes de contactos ha existido durante décadas, pero la FDA apenas los aprobó por primera vez en 2002.

Ahora, estos lentes son recomendados típicamente para adolescentes y niños por los optometristas. Los lentes se utilizan en niños con miopía leve a moderada con la esperanza de que eventualmente les ayuden a reducir el error de refracción. Sin embargo, usar estos lentes durante la noche puede conllevar riesgos importantes.

Si bien, la mayoría de los niños experimentan mejoras temporales en la vista, algunos profesionales consideran que, al prescribir estos lentes a una edad temprana, para remodelar la córnea, podría volverse semipermanente ya que las células de los ojos de los niños se dividen con mayor rapidez. Esta división celular rápida puede provocar cambios más permanentes en la forma del ojo.

Los oftalmólogos y especialistas en córneas no aceptan completamente los lentes orto-k, y citan su experiencia y diversos estudios sobre sus riesgos. Dormir con lentes de contacto, ya sean de uso prolongado, al igual que los lentes orto-k, o si accidentalmente se queda dormido con sus lentes, podría elevar su riesgo de daño ocular.

Riesgos relacionados con dormir con lentes de contacto

Wu Jian-Liang, director de oftalmología en el Hospital Wan Fang de Taipei, citado en el Daily Mail, indicó que:

"Los usuarios de lentes de contacto son un grupo de alto riesgo que pueden exponerse fácilmente a enfermedades oculares.

La escasez de oxígeno puede destruir la superficie del tejido epitelial, lo que podría crear pequeñas heridas que las bacterias pueden infectar fácilmente, lo que puede favorecer su propagación al resto del ojo y crear un ambiente ideal para promover su desarrollo".

Los riesgos comunes incluyen:

Hipoxia — El uso de lentes de contacto puede disminuir la cantidad de oxígeno disponible para los ojos. Cada tejido del cuerpo depende del oxígeno. En respuesta, el cuerpo comienza a desarrollar nuevos vasos, llamado neovascularización corneal. Los vasos sanguíneos adicionales pueden elevar el riesgo de daño en las retinas.

También, pueden generarse microquistes y vacuolas corneales debido a la hipoxia crónica. Por lo general, esto no causa síntomas, pero sus ojos podrían irritarse levemente o experimentar una vista borrosa. El tratamiento es dejar de utilizar lentes de contacto. Muchas veces el padecimiento es reversible cuando recibe tratamiento.

De igual manera, la hipoxia puede causar ojo rojo agudo por los lentes de contacto (CLARE) cuando se acumula una gran cantidad de bacterias gramnegativas por debajo de los lentes, después de dormir con los lentes puestos.

El tratamiento incluye evitar el uso de lentes, gotas antiinflamatorias y lubricante para los ojos. No se utilizan antibióticos ya que CLARE es el resultado de la reacción de endotoxina y no de una infección invasiva.

Úlceras — Las úlceras corneales son lesiones abiertas que pueden formarse cuando los lentes de contacto raspan la superficie de la córnea, y pueden causar daño permanente. Los rasguños dejan el ojo expuesto a infecciones.

Si queda alguna parte del lente de contacto, también puede raspar la córnea. La falta de oxígeno al dormir con lentes de contacto también puede dejar el tejido más vulnerable a ulceraciones.

Parásitos — El parásito principal e infección relacionada con los lentes de contacto es la queratitis por acanthamoeba. Cuando utiliza sus lentes de contacto durante el día y la noche, mantiene el parásito en contacto con su ojo, el cual puede alimentarse del tejido corneal.

Aunque es relativamente raro, puede provocar daños estructurales permanentes en el ojo, así como pérdida de la vista.

Bañarse y nadar con lentes de contacto puede elevar el riesgo de infecciones parasitarias. El parásito acanthamoeba vive en el suministro de agua y por lo general no causa otros problemas de salud.

Además, este parásito es resistente a la mayoría de los desinfectantes comerciales para lentes de contacto, por lo que limpiarlos después de nadar no reducirá su riesgo.

Evite el uso excesivo de lentes de contacto

El uso excesivo de lentes de contacto es otro factor que puede elevar el riesgo de infecciones y daño ocular. Si los utiliza excesivamente, pueden volverse tan delgados que rasgarán y rayarán sus córneas. Los depósitos de calcio y proteínas pueden acumularse, rasgar la córnea y afectar su vista.

Debe poder girar sus lentes de contacto en sus ojos. Si su ojo se seca y sus lentes ya no flotan sobre su ojo, debe extraerlos de inmediato. Límpielos y déjelos remojando mientras descansa sus ojos. Puede disminuir el riesgo de un desgaste excesivo al implementar los siguientes consejos:

  • Retire sus lentes de contacto al menos una vez al día — Incluso si utiliza lentes de contacto de uso prolongado, es importante que sus ojos estén expuestos al oxígeno y que descansen. Utilizarlos durante la noche puede elevar su riesgo de hipoxia, infección y úlceras corneales.
  • Tenga un par de anteojos a la mano — Siempre tenga disponible un estuche limpio y una solución para viajar, así como un par de anteojos. Los contactos pueden causar fatiga visual, lo cual podría causar dolores de cabeza o sensación de estrés ocular. En esos momentos, debe utilizar su estuche limpio y sus anteojos para descansar sus ojos.
  • Reemplace sus lentes de contacto — Su oftalmólogo le recomendará reemplazar sus lentes de contacto en un intervalo específico en función de la marca y uso. Si le recetan lentes de contacto semanales o diarios, es importante que los cambie cada día o semana, incluso si cree que aún funcionan bien.

El cuidado adecuado de sus lentes de contacto y ojos puede reducir su riesgo de infecciones

El cuidado adecuado de sus lentes de contacto reducirá el posible riesgo de lesiones, infecciones o daño ocular. Estas son algunas recomendaciones adicionales:

Antes de entrar en contacto con sus lentes para colocarlos o retirarlos, lávese las manos con agua y jabón y séquelas con una toalla sin pelusas

Cambie su estuche de lentes de contacto después de uno o tres meses

Mantenga limpio el estuche; deje que se seque al aire entre cada uso

Siempre utilice una solución nueva; no espere a que la botella de la solución caduque para cambiarla

Nunca duerma, se bañe, nade o utilice una bañera de hidromasaje con sus lentes de contacto puestos

Reemplácelos según lo prescriba su médico

Nunca comparta sus lentes de contacto

Nunca limpie sus lentes con agua de la llave

Visite a su oftalmólogo cada año para verificar su prescripción y asegurarse de que sus lentes de contacto sean adecuados para sus ojos

No utilice una solución salina o humectante para almacenar o desinfectar sus lentes de contacto

No vierta la solución hasta el tope en su estuche

No permita que la orilla de la botella de la solución para lentes entre en contacto con nada

No transfiera la solución de los lentes a un recipiente para viaje, ya que esto puede afectar la esterilidad de la misma

+ Fuentes y Referencias