Vitamina D para la prevención del COVID-19

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

vitamina d para prevencion del COVID-19

Historia en Breve

  • La Academia Nacional de Medicina de Francia enfatiza la importancia de la vitamina D para combatir el COVID-19 y recomienda que todas las personas consuman suplementos de vitamina D. Para las personas con COVID-19 mayores de 60 años, recomiendan realizarles la prueba de vitamina D y, en caso de tener deficiencia, tomar una dosis de 50 000 a 100 000 UIs
  • Aunque las pruebas de vitamina D no se realizan en personas menores de 60 años, la Agencia Francesa recomienda que cualquier persona menor de 60 años que reciba un resultado positivo de COVID-19 comience a consumir de 800 a 1 000 UIs de vitamina D por día
  • La vitamina D modula (puede regular ascendente y descendentemente según sea necesario) la función del sistema inmunológico al estimular las células dendríticas (que detectan la presencia de antígenos como virus o bacterias) y macrófagos (responsables de desencadenar respuestas inmunes y destruir patógenos)
  • La vitamina D también regula y suprime la respuesta inflamatoria de las citocinas. Esto es muy importante para el COVID-19, ya que la inflamación incontrolable (tormenta de citoquinas) es una causa principal de muerte
  • Escocia y el Reino Unido están comenzando a considerar la vitamina D. El grupo británico Frontline Immune Support está proporcionando vitamina C liposomal, vitamina D y zinc para reforzar y regular la función inmunología de los trabajadores del Servicio Nacional de Salud

Como señala en el siguiente video de John Campbell, profesor de enfermería jubilado, la vitamina D es "una molécula importante" que quizás influya en la pandemia del COVID-19.

En el video, Campbell revisa una serie de artículos recientes que destacan la importancia de la vitamina D, comenzando con un comunicado de prensa de la Academia Nacional de Medicina de Francia, del 22 de mayo de 2020.

El comunicado de prensa señala que la vitamina D es una prohormona, lo que significa que actúa como una hormona endocrina. Como tal, tiene una amplia influencia en la salud. Hay receptores de vitamina D en todo el cuerpo, en todos los tejidos y órganos. Campbell revisa algunos de los conceptos básicos sobre dónde y cómo se sintetiza la vitamina D en el cuerpo.

En resumen, la vitamina D se sintetiza en la dermis de la piel como respuesta a la luz ultravioleta que proviene del sol. Desde allí, se transporta al hígado y riñones, donde se convierte en una hormona activa que luego circula por todo el cuerpo. Las personas con problemas hepáticos o renales pueden tener una menor capacidad para sintetizar la vitamina D.

Como señaló la Academia Nacional de Medicina de Francia, la vitamina D:

  • Modula (puede regular ascendente y descendentemente según sea necesario) la función del sistema inmunológico al estimular las células dendríticas (aquellas que detectan la presencia de antígenos como virus o bacterias) y macrófagos (los responsables de desencadenar respuestas inmunes y destruir patógenos)
  • Regula y suprime la respuesta inflamatoria de las citocinas. La capacidad de regular descendentemente la respuesta inflamatoria es muy importante en el COVID-19, ya que la inflamación incontrolable (tormenta de citoquinas) es la causa principal de muerte
El video está disponible solo en inglés

La vitamina D es un excelente complemento para cualquier terapia

La autoridad médica de Francia señala que existe "una relación significativa entre los niveles séricos bajos de vitamina D y la mortalidad por COVID-19", lo que es de esperar al considerar su influencia moduladora y reguladora en la función inmunológica, por lo que la Vitamina D "podría complementar cualquier tipo de terapia" ya que podría "mitigar la tormenta inflamatoria y sus consecuencias".

Citan investigaciones que demuestran que la relación inversa entre la vitamina D, la infección y mortalidad por COVID-19 (cuanto menor es la vitamina D, mayor es el riesgo de infección y muerte) en países europeos tiene un valor del 95.4 %, lo que significa que solo existe una probabilidad del 4.6 % que esta relación cambie por si sola.

El comunicado de prensa termina recomendando que la población de Francia consuma suplementos de vitamina D, ya que es una "medida simple y económica". La autoridad francesa también recomienda "pruebas rápidas de vitamina D en suero en personas mayores de 60 años con COVID-19".

Como señaló Campbell, esta es "una idea muy buena". En las personas que presentan una deficiencia de vitamina D, la Academia Nacional de Medicina de Francia recomienda una dosis en bolo inicial de 50 000 a 100 000 UI.

Y, aunque no se realizan las pruebas de vitamina D en las personas menores de 60 años, la Agencia Francesa recomienda que cualquier persona menor de 60 años que reciba un resultado positivo de COVID-19 comience a consumir de 800 a 1000 UI de vitamina D al día.

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Se han iniciado los estudios prospectivos sobre los efectos de la vitamina D en el COVID-19

Las recomendaciones en Francia son muy diferentes a las de Estados Unidos, donde las autoridades de salud y los medios de comunicación controlados por las farmacéuticas utilizan sus artimañas para que las personas no tomen suplementos de vitamina D. Esto podría deberse a que es menos probable que una población más saludable se arrodille ante una vacuna acelerada.

Vale la pena señalar que, aunque la Academia Nacional de Medicina de Francia y Campbell afirman que no hay ensayos controlados aleatorios que analicen la relaciona entre la administración de suplementos de vitamina D y COVID-19, esto no es verdad. Hay muchos ensayos de este tipo en curso. Aún no se han completado y publicado, pero es posible encontrarlos (e inscribirse) buscando en el sitio web ClinicalTrials.gov.

En el Reino Unido, es posible encontrar el estudio Covidence UK, que recopila datos sobre cómo la deficiencia de vitamina D influye en el riesgo de COVID-19. Si vive en el Reino Unido, puede inscribirse en el estudio aquí. Según Adrian Martineau, profesor de infección respiratoria e inmunidad en la Universidad Queen Mary de Londres, quien dirige el estudio:

"La vitamina D podría considerarse como un medicamento diseñado para ayudar al cuerpo a manejar las infecciones respiratorias virales. Fortalece la capacidad de las células para matar y resistir al virus mientras reduce la inflamación dañina, que es uno de los grandes problemas relacionados con el Covid".

A los trabajadores de atención médica de Gran Bretaña se les proporciona vitamina D gratis

Aparte de Francia, Escocia y el Reino Unido están comenzando a considerar la importancia de la vitamina D. Por ejemplo, el grupo británico Frontline Immune Support está proporcionando vitamina C liposomal, vitamina D y zinc para reforzar y regular la función inmunología de los trabajadores del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés).

Como lo señaló el grupo Frontline Immune Support, la vitamina D:

"… es un factor muy importante en el sistema de defensa, ya que, si cuenta con los niveles suficientes de esta vitamina, es posible reducir los días de enfermedad y fortalecer la respuesta del sistema inmunológico al tener una infección. Acelera el tiempo para recuperarse de una neumonía.

Dos de cada cinco adultos tienen un nivel de vitamina D por debajo de los 25 nmol/l, en especial a finales de invierno, por febrero y marzo, lo que probablemente duplicará su riesgo de gripe. Un nivel de vitamina D por encima de los 100 nmol/l se correlaciona con menos días de enfermedad. La moraleja es que debe aumentar los niveles de vitamina D lo antes posible".

El NHS de Gran Bretaña también está evaluando la evidencia para determinar si se debe recetar vitamina D a personas hospitalizadas con COVID-19 y cómo método preventivo para grupos de alto riesgo.

Escocia recomienda suplementos de vitamina D

A partir del 3 de junio de 2020, las pautas sobre el COVID-19 del gobierno de Escocia incluye el consumo de suplementos de vitamina D. Según lo informado por el Scotland Herald:

"La orientación oficial del Gobierno de Escocia emitida el 3 de junio establece que todos, incluyendo los niños, "deben considerar tomar diariamente un suplemento con 10 microgramos de vitamina D".

Sin embargo, se recomienda en especial para todas las mujeres embarazadas y lactantes; bebés y niños menores de cinco años; personas de grupos étnicos minoritarios de piel oscura como de origen africano, africano-caribeño y del sur de Asia, que necesitan de una mayor exposición al sol para producir vitamina D; y personas que están confinadas dentro de casa".

Los datos respaldan la función de la vitamina D en la enfermedad del COVID-19

Varios estudios han señalado la relación inversa entre los bajos niveles de vitamina D y un mayor riesgo de que la prueba del COVID-19 salga positiva, gravedad de la infección y mortalidad. Estos estudios son estudios de relación y no confirman la causalidad, pero se están realizando estudios que podrán probar la causalidad.

Los ejemplos de estos estudios incluyen el Estudio Longitudinal Irlandés sobre el Envejecimiento (TILDA, por sus siglas en inglés), que sugiere que la deficiencia de vitamina D podría tener serias implicaciones en el COVID-19. Los investigadores recomiendan que los adultos mayores de 50 años tomen un suplemento de vitamina D durante todo el año, en caso de no exponerse lo suficiente a los rayos del sol.

El artículo irlandés, "Vitamin D and Inflammation: Potential Implications for Severity of COVID-19", concluyó que hay "una hipótesis biológica plausible y datos epidemiológicos que respaldan la importancia de la vitamina D en la epnfermedad del COVID-19".

Algunos de esos mecanismos biológicos ya se han resumido anteriormente. Otros mecanismos de acción que pueden afectar el riesgo de COVID-19 incluyen los siguientes:

El SARS-CoV-2 es un virus envuelto, lo que significa que es más difícil para el sistema inmunológico identificarlo y destruirlo. Sin embargo, los niveles más altos de vitamina D están relacionados inversamente con la infección por muchos otros virus envueltos, incluyendo el dengue, la hepatitis, el herpes, el VIH, el rotavirus, el virus respiratorio sincitial y la gripe.

Tendremos que esperar y ver si lo mismo ocurre con el SARS-CoV-2, pero es probable que ese sea el caso.

La vitamina D también fortalece las uniones celulares, lo que dificulta la entrada de virus a través de los ojos, los oídos, los pulmones y las membranas mucosas. Esto a su vez hace que la infección tenga menos oportunidad de llegar a los pulmones.

La vitamina D puede reducir el riesgo de infección al disminuir la velocidad a la que el virus se replica y también, puede reducir las citocinas proinflamatorias que dañan los pulmones y, que posteriormente, causa neumonía. También ayuda a aumentar las concentraciones de citocinas antiinflamatorias que pueden ayudar a proteger los pulmones.

Por estas razones, los investigadores sugieren que las personas que están en riesgo de COVID-19 deben tomar:

"10 000 UI/d de vitamina D3 durante algunas semanas para aumentar las concentraciones de 25 (OH) D, seguido de 5000 UI/d. El objetivo debe ser aumentar las concentraciones de 25 (OH) D por encima de 40-60 ng/ml (100-150 nmol/L)".

La vitamina D es un componente importante en la prevención y tratamiento de la gripe y las infecciones del tracto respiratorio superior. Aunque la vitamina D no parece tener un efecto directo sobre el virus, fortalece la función inmunológica, lo que permite que el cuerpo combata el virus de manera más efectiva.

Como se detalla en mi artículo "La vitamina D previene infecciones y reduce su riesgo de cáncer", la investigación demuestra que consumir dosis elevadas de vitamina D podría disminuir hasta un 40 % el riesgo de enfermedades respiratorias e infecciones pulmonares en las personas de la tercera edad.

Como señaló un autor de ese estudio, "la vitamina D podría mejorar la capacidad inmunológica para combatir las infecciones ya que refuerza la primera línea de defensa del sistema inmunológico".

Igualmente se mencionó que la vitamina D también suprime los procesos inflamatorios e inhibe la producción excesiva de citocinas proinflamatorias que desencadenan la tormenta de citoquinas.

En conjunto, esto podría hacer que la vitamina D sea una herramienta bastante beneficiosa contra el COVID-19, porque aunque el cuerpo necesita una función inmunológica sólida para combatir el virus, un sistema inmunológico hiperactivo también puede provocar la tormenta de citoquinas que, a menudo, observamos en la infección por COVID-19.

La vitamina D regula ascendentemente la producción de catelicidina humana, LL-37, que tiene actividades antimicrobianas y antiendotoxinas.

Se ha demostrado que la suplementación con vitamina D protege contra las infecciones respiratorias agudas. La suplementación diaria o semanal (en lugar de a las dosis en bolo esporádicas) de vitamina D tuvo el mayor efecto protector en las personas con niveles más bajos de vitamina D.

En un estudio, las personas con deficiencia severa de vitamina D que tomaron un suplemento diario o semanal redujeron su riesgo de infección respiratoria a la mitad, mientras que la administración aguda de altas dosis en bolo de vitamina D no tuvo un impacto significativo en el riesgo de infección.

El análisis de datos realizado por GrassrootsHealth demuestra que las personas con un nivel de vitamina D de al menos 40 ng/ml tuvieron un riesgo 15 % menor de resfriados y 41 % de gripe, en comparación con las personas con un nivel inferior a 20 ng/ml.

Documentos específicos de COVID-19

Además de los documentos de Irlanda citados anteriormente, muchos otros han llegado a las mismas conclusiones. Los ejemplos incluyen:

El documento de revisión de la vitamina D "Evidence That Vitamin D Supplementation Could Reduce Risk of Influenza and COVID-19 Infections and Death", publicado en la revista Nutrients el 2 de abril de 2020, que establece que:

"Para reducir el riesgo de infección, se recomienda que las personas en riesgo de influenza o COVID-19 consideren tomar 10 000 UI/d de vitamina D3 durante algunas semanas con el fin de aumentar las concentraciones de 25 (OH) D, seguidas de 5000 UI/d.

El objetivo debe ser elevar las concentraciones de 25 (OH) D por encima de los 40–60 ng/ml (100–150 nmol/L). Podría ser importante administrar dosis más elevadas de vitamina D3 para tratar a las personas infectadas con COVID-19".

Una revisión de GrassrootsHealth de un estudio observacional que involucró a 212 personas con COVID-19 en el sudeste asiático identificó una relación entre los niveles de vitamina D y la gravedad de la enfermedad. Las personas con enfermedad leve, tenían los niveles más altos de vitamina D y viceversa.

En el grupo de estudio inicial que involucró a 212 personas (consultar la Tabla 1), 55 de ellas tenían niveles normales de vitamina D, que se definió como superior a 30 ng/ml; 80 tenían niveles insuficientes de 21 a 29 ng/ml y 77 tenían niveles deficientes, inferiores a 20 ng/ml.

Según la investigación realizada por GrassrootsHealth, 40 ng/ml es el límite inferior óptimo, ya que de 60 ng/ml a 80 ng/ml es el nivel ideal para una buena salud y prevención de enfermedades. A pesar de eso, son claros los beneficios de tener un nivel de vitamina D superior a 30 ng/ml.

vitamina D COVID-19

En un estudio que analizó datos de 780 personas con COVID-19 en Indonesia, las que tenían un nivel de vitamina D entre 20 ng/ml y 30 ng/ml tenían un riesgo siete veces mayor de muerte que las personas con un nivel superior a 30 ng/ml. Tener un nivel por debajo de 20 ng/ml se relacionó con un riesgo 12 veces mayor de muerte.

La investigación publicada en el servidor de preimpresión MedRxiv del 10 de junio de 2020 informa que una combinación de vitamina D3, B12 y magnesio inhibió la progresión de COVID-19 en pacientes mayores de 50 años, lo que resultó en "una reducción significativa en la proporción de personas con deterioro clínico que requieren soporte de oxígeno o cuidados intensivos".

El reporte "The Role of Vitamin D in the Prevention of Coronavirus Disease 2019 Infection and Mortality", que examinó los niveles promedio de vitamina D, el número de casos de COVID-19 y las tasas de mortalidad en 20 países europeos, encontró que los niveles más bajos de vitamina D se relacionaron con niveles más casos y muertes. Los autores concluyeron: "Creemos que podemos recomendar suplementos de vitamina D para combatir la infección por SARS-CoV2".

Investigadores de la Universidad Northwestern informan haber encontrado una relación inversa entre la vitamina D y la PCR, un marcador de inflamación. Aquellos con mayor PCR tuvieron menor vitamina D y viceversa. De acuerdo con los autores del estudio:

"Los datos de los pacientes de COVID-19 demuestran un OR de 3.4 para PCR elevada en personas con COVID-19 grave.

Dado que el PCR es un marcador sustituto de la tormenta de citoquinas y está relacionado con la deficiencia de vitamina D, según los datos retrospectivos y la evidencia indirecta, vemos que la vitamina D podría tener una posible función en reducir las complicaciones atribuidas a la inflamación no regulada y la tormenta de citoquinas.

Se necesita más investigación para tener en cuenta otros factores a través de la medición directa de los niveles de vitamina D en personas con COVID-19".

El artículo "The Possible Role of Vitamin D in Suppressing Cytokine Storm and Associated Mortality in COVID-19 Patients", publicado en el portal de preimpresión del sitio web medRxiv el 18 de mayo de 2020, informa que encontró una fuerte relación entre la deficiencia severa de vitamina D y las tasas de mortalidad más altas en todos los países.

Los investigadores atribuyen esto a una conexión entre la deficiencia de vitamina D y un alto riesgo de tormentas de citoquinas. El análisis sugiere que los niveles más altos de vitamina D entre la población general podrían reducir la mortalidad a la mitad al reducir las complicaciones.

Es el momento de optimizar su vitamina D

Los expertos en salud advierten que es probable que veamos un resurgimiento del COVID-19 este otoño, a medida que bajan las temperaturas. Esto significa que es el momento de comenzar a optimizar su nivel de vitamina D.

Los datos de los estudios del proyecto D*Action de GrassrootsHealth, sugieren que el nivel óptimo para la salud y la prevención de enfermedades es de entre 60 ng/ml y 80 ng/ml, mientras que el umbral de suficiencia parecer ser de alrededor de 40 ng/ml. En Europa, las medidas son de 150 a 200 nmol/L y 100 nmol/L respectivamente.

Para optimizar los niveles de vitamina D se recomienda lo siguiente:

1. Mida su nivel de vitamina D: Una de las formas más fáciles y rentables de medir su nivel de vitamina D es participando en el proyecto de nutrición personalizado de GrassrootsHealth, que incluye un kit de prueba de vitamina D.

Una vez que conozca sus niveles en la sangre, es posible evaluar la dosis que necesita para mantener o mejorar sus niveles. Si no puede obtener suficiente vitamina D a través de los rayos del sol (puede usar la aplicación DMinder para determinar la cantidad que su cuerpo puede producir dependiendo de su ubicación y otros factores individuales), entonces su único recurso es un suplemento oral.

Como se detalla en el artículo "El magnesio y la vitamina K2 mejoran la absorción de la vitamina D", si toma un suplemento de vitamina D lo más recomendable es hacerlo junto con magnesio y K2. Los datos de casi 3000 personas revelan que necesita 244 % más de vitamina D por vía oral si no toma magnesio y vitamina K2.

Lo que esto significa es que, si toma los tres suplementos, necesitará menores cantidades de vitamina D para alcanzar un nivel saludable.

2. Evalúe su dosis individual de vitamina D: Para hacerlo, puede usar el cuadro a continuación o la Calculadora de vitamina D* de GrassrootsHealth. Para convertir ng/mL a nmol/L (medición europea), solo multiplique la medida en ng/mL por 2.5. Para determinar la cantidad de vitamina D que podría obtener del sol y los suplementos, utilice la aplicación DMinder.

el consumo de vitamina D

3. Hágase la prueba de nuevo en tres a seis meses: Tendrá que hacerse la prueba en tres o seis meses, para determinar si está funcionando la exposición al sol o los suplementos.

¡Ayúdenos a correr la voz!

Recuerde, aunque la vitamina D es importante para todos, las poblaciones sensibles como las personas de edad avanzada y las razas de piel más oscura, son las que más podrían beneficiarse.

Ahora es más que evidente que en comparación con las personas jóvenes, el COVID-19 afecta gravemente a las personas de edad avanzada, hemos visto que las personas que viven en asilos para ancianos y casas de asistencia tienen un riesgo muy alto de morir a causa de COVID-19.

Si a esto le sumamos que las personas con piel más oscura tienen una mayor tasa de hospitalización y mortalidad, entonces debería ser fácil comprender que tratar a estos dos grupos de la población con estrategias simples como optimizar los niveles de vitamina D, a futuro podría tener un tremendo impacto en las tasas de mortalidad por COVID-19.

Al igual que la vitamina K2 y el magnesio, los suplementos de vitamina D son económicos y fáciles de conseguir. Si podemos compartir esta información, podemos combatir el resurgimiento de los casos de COVID-19, así como eliminar la mayoría de las disparidades raciales que se observan entre las personas con enfermedad grave.