Desde el comienzo de la pandemia, los suplementos naturales han causado controversia entre los investigadores, las compañías farmacéuticas, los médicos y los expertos en salud. Hace poco, se publicaron datos1 que respaldan las investigaciones anteriores que indicaban que la vitamina D tiene un impacto significativo en el COVID-19.
Esta vitamina se descubrió a principios del siglo XX. El trabajo de Sir Edward Mellanby, de Gran Bretaña, y Elmer McCollum, de la Universidad de Wisconsin, demostró que la vitamina D era útil para tratar el raquitismo.2 A principios de la década de los 70, se identificó la 25-OH-D3, cuando los científicos se enfocaron en el sistema endocrino y en la función que ejerce la vitamina D en el cuerpo.
El cuerpo tiene la capacidad de producir vitamina D cuando se expone a la luz solar.3 De hecho, una exposición adecuada puede hacer que la piel produzca suficiente vitamina D para mantener un estado de salud óptimo. Las primeras investigaciones demostraron que contar con niveles muy bajos de vitamina D ocasionaba una mala homeostasis del calcio, lo que, a su vez, podría causar osteoporosis, osteomalacia y raquitismo.
Diversos estudios4,5 han demostrado que una deficiencia "se asocia con un mayor riesgo de infección y una mayor gravedad de la misma, en especial cuando se trata del tracto respiratorio".6 Aunque casi todos los estudios establecen que hay una relación entre la vitamina D y las infecciones de las vías respiratorias superiores, no todos indican que tenga el mismo impacto en ellas.
Es posible que la manera en que los investigadores miden la intervención y los datos sea un factor por el que los resultados varían. En otras palabras, ¿qué es lo que influye en el impacto de la infección? ¿miden la cantidad de suplemento que se administra o toman en cuenta los niveles de vitamina D en la sangre que indican una deficiencia?7
Un estudio demuestra que la vitamina D ayuda a que el COVID dure menos y reduce la mortalidad
Un estudio8 que se publicó en noviembre de 2021 tuvo como objetivo identificar si la vitamina D puede ayudar a tratar el COVID-19. Los investigadores observaron que los pacientes que ingresaron a la unidad de cuidados intensivos tenían niveles plasmáticos muy altos de biomarcadores que indicaban inflamación. Escribieron lo siguiente:9
"La evolución natural de la enfermedad cuenta con tres fases y los factores principales que ocasionan que las secuelas sean peores son: cuando en la primera fase no hay una respuesta adecuada por parte del sistema inmunológico innato y cuando se presenta un daño mediado por este sistema debido a una respuesta desregulada en la segunda etapa".
Si un suplemento o medicamento tiene el potencial de respaldar la respuesta inmunitaria en la primera o segunda fase, puede ayudar a que la gravedad y la mortalidad de la enfermedad sean mucho menores. En primera instancia, los investigadores recopilaron datos retrospectivos de 867 pacientes del Istanbul University-Cerrahpasa Faculty Hospital.
A los pacientes se les había diagnosticado COVID-19 pero se excluyó del grupo a quienes tenían comorbilidades relacionadas con una deficiencia de vitamina D, como cáncer, insuficiencia renal y enfermedades cardiovasculares o autoinmunes. Se administró un medicamento antiviral a cada uno de los pacientes y algunos recibieron anticitocinas. Los resultados clínicos se midieron en función del estado de vitamina D en suero.
En la rama retrospectiva del estudio, los investigadores dividieron a los participantes en cuatro grupos según sus niveles séricos de 25OHD. Los datos de dicha sección revelaron que los pacientes que pertenecían a tres de los grupos corrían un riesgo 1.9 veces mayor de estar hospitalizados durante más de ocho días.
La segunda parte se diseñó como un estudio prospectivo en el que participaron 23 personas sanas y 210 personas a las que les habían diagnosticado COVID-19. En este grupo, 163 participantes tenían niveles séricos de 25OHD inferiores a los 30 ng/ml. Esas personas recibieron un tratamiento a base de vitamina D3 de acuerdo con el protocolo que se creó al revisar la evidencia de publicaciones previas.
Los investigadores tomaron en cuenta si los pacientes estaban hospitalizados o en la ICU, y el grupo al que pertenecían, para determinar la cantidad de vitamina D3 que les administrarían. A quienes estaban hospitalizados se les administró la vitamina durante un aproximado de 14 días, mientras que los pacientes de la UCI la recibieron durante tres días.
Todos los pacientes se sometieron a frotis de sangre periférica entre el primer y el tercer día antes del tratamiento y a quienes se les administró, se les realizó el examen de nuevo en los días 7 y 14. De igual manera, los participantes del grupo prospectivo recibieron un tratamiento de acuerdo a las pautas nacionales de ese entonces, las cuales no recomendaban la suplementación con vitamina D.
Gracias al protocolo de tratamiento, los niveles séricos de 25OHD en aquellos que recibieron la intervención rebasó los 30 ng/ml en un lapso de dos semanas. Se descubrió que el tratamiento a base de vitamina D ayudaba a que los pacientes con COVID-19 estuvieran hospitalizados durante menos tiempo, incluso si padecían alguna comorbilidad. Por lo que concluyeron lo siguiente:10
“El tratamiento a base de vitamina D permitió que la tasa de mortalidad fuera 2.14 veces menor. Se determinó que suplementar con vitamina D es eficaz en varios parámetros específicos, así que es un factor importante en la evolución del COVID-19, y lo que confirma esta inferencia son los niveles séricos de vitamina D y los análisis de correlación entre estos parámetros".
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Evidencia adicional que respalda que la vitamina D influye en las secuelas del COVID
Existe evidencia científica de que la vitamina D es un factor que influye mucho en la respuesta inmunológica y la capacidad de combatir infecciones. Ivor Cummins, bioquímico y director del programa Irish Heart Disease Awareness, explica en este video cómo hay estudios recientes que respaldan que tener niveles más altos de vitamina D puede implicar un menor riesgo de sufrir secuelas negativas a causa del COVID-19.
Asimismo, menciona algunos de los factores que, por lo que se sabe, ocasionan que una persona cuente con niveles bajos de dicha vitamina. Entre ellos se encuentran: poca exposición al sol, resistencia a la insulina y leptina, altos niveles de inflamación y una mala alimentación. Cummins hace mención a un estudio de Mark Alipio, para el cual no recibió fondos.11
Se analizaron los datos de 212 personas a quienes se les había diagnosticado COVID-19 mediante una prueba de laboratorio y esa información incluía sus niveles de 25OHD en suero. Alipio utilizó un sistema de clasificación que se basaba en investigaciones previas y se asemejaba a las cuatro categorías que se emplearon en el estudio de Nutrients. La única diferencia fue que se fusionaron dos de las categorías de dicho estudio, así que las otras dos fueron las mismas.
Alipio descubrió que los niveles de vitamina D tenían mucho que ver con la gravedad de la enfermedad. En la imagen que mostró Cummins en el minuto 2:20 del video, se aprecia que 49 pacientes tenían una enfermedad leve y que 47 de ellos tenían niveles de vitamina D superiores a los 30 ng/ml. Es importante tener presente que la mayoría de los expertos consideran que esta cantidad equivale a la mitad de los niveles óptimos de vitamina D, que oscilan entre los 40 ng/ml y los 60 ng/ml.12
Esto quiere decir que el 96 % de los pacientes con síntomas leves tenían niveles normales.13 De las personas que pertenecían a las otras dos categorías, quienes presentaban síntomas graves o críticos, solo el 4 % mostraba niveles normales.
Un estudio previo14 planteó la hipótesis de que la vitamina D ayuda a combatir las infecciones por SARS-CoV-2 y trató de evaluar si existía una relación entre los niveles de vitamina D y el número de infecciones por COVID-19. Los datos incluyeron países europeos y encontraron una relación significativa entre el nivel medio (promedio) de vitamina D y la cifra de personas infectadas.15
Las personas con mayor vulnerabilidad a esta infección fueron las que presentaban mayores deficiencias. En otro artículo se evaluó la importancia de la vitamina D para prevenir infecciones respiratorias y los resultados fueron muy similares.16 Los investigadores señalaron que el suplemento de vitamina D tuvo:17
"... un gran efecto de protección en las personas que tenían niveles más bajos de vitamina D cuando se les administró diario o cada semana: su riesgo de contraer una infección respiratoria aguda (IRA) disminuyó del 60 % al 32 %".
Estudios posteriores que se realizaron a lo largo del 2020 y 2021 también forman parte de la creciente evidencia que respalda que la vitamina D tiene un efecto significativo en la gravedad y la mortalidad de las personas con COVID-19, además de que puede ayudar a reducir los índices de hospitalización.
Los niveles bajos de vitamina D se relacionan con un mayor número de citocinas inflamatorias y un mayor riesgo de desarrollar neumonía y otras infecciones del tracto respiratorio.18 |
La vitamina D ayuda a regular la cascada inflamatoria, así que se considera que las personas que no cuentan con niveles suficientes tienen "un mayor riesgo de contraer infecciones como la influenza, la tuberculosis (TB), el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el responsable de la pandemia reciente: el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2 (SARS-CoV-2)".19 |
La deficiencia de vitamina D implica un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves de COVID-19 y perder la vida.20 |
La vitamina D reduce la inflamación que ocasionan las células T, lo que podría beneficiar a las personas que padecen COVID-19.21,22 |
La revisión de la literatura demostró que los niveles séricos de vitamina D se relacionan con el riesgo de infectarse con COVID-19, así como con la gravedad de la enfermedad y la posibilidad de perder la vida por esta causa.23 |
Como se mencionó en la reunión anual de 2021 de la American Society for Bone and Mineral Research, La deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de infección, gravedad de la enfermedad y mortalidad por COVID-19.24 |
De acuerdo con los datos, se realizaron 23 estudios en los que participaron 11 901 pacientes en total, de los cuales, el 83 % tenían deficiencia o niveles insuficientes de vitamina D y tuvieron una probabilidad 3.3 veces mayor de infectarse, mientras que el riesgo de desarrollar síntomas graves fue cinco veces mayor en quienes tenían deficiencia.25 |
La forma activa de la vitamina D puede impedir que se replique el SARS-CoV-2, el virus que ocasiona la enfermedad COVID-19.26,27 |
Debido a una deficiencia de esta vitamina, 489 pacientes tuvieron un riesgo 1.77 veces mayor de obtener un resultado positivo en la prueba, en comparación con quienes contaban con niveles óptimos. Se determinó que un nivel de 25OHD que no alcanzara los 20ng/ml se consideraría como una deficiencia.28 |
Se notó una mejoría en las tasas de supervivencia, así como síntomas menos graves, en pacientes delicados de la tercera edad que recibieron suplementos en bolo de vitamina D antes de contraer COVID-19 o como tratamiento de la enfermedad.29 |
El estudio demostró que existe una relación entre la deficiencia de vitamina D y la gravedad de la enfermedad COVID-19, lo que incluye el riesgo de muerte.30 |
Existe la posibilidad de prevenir o tratar el COVID-19 tanto en adultos como en niños al administrarles suplementos de vitamina D.31 |
Signos principales de deficiencia de vitamina D
Someterse a un análisis de sangre es la única manera de identificar, de forma definitiva, si tiene deficiencia de vitamina D. Aun así, existen signos y síntomas generales que pueden indicarle si es necesario acudir a que le realicen el análisis tan pronto como sea posible.
- Dolor musculoesquelético crónico o molestia en los huesos32
- Enfermedades o infecciones frecuentes33
- Síntomas neurológicos,34 como depresión35
- Fatiga y somnolencia diurna36,37
- Sudoración de la cabeza38
Una de las formas más sencillas y económicas de medir su nivel de vitamina D es participar en el programa poblacional de intervención de GrassrootsHealth de D*Action.39 La prueba se realiza en la comodidad de su hogar y los resultados se le envían de forma directa.