Se siguen aplicando millones de dosis de las vacunas antiCOVID sin informar todos los riesgos que representan, entre ellos está la hepatitis. Aunque los virus suelen causar la hepatitis, que es la inflamación del hígado, también existen formas autoinmunes e inmunomediadas.
Después de que empezaron a surgir reportes de hepatitis inmunomediada tras recibir la vacuna antiCOVID, los investigadores comenzaron a preguntarse si podría existir una causa relacionada o si solo se trataba de una coincidencia. En un año normal, hay tres casos de hepatitis autoinmune por cada 100 000 personas.
"Antes de que aumentara el número de personas vacunadas contra el COVID-19, ya se habían reportado casos, por lo que no se podría descartar una coincidencia en el desarrollo de hepatitis autoinmune", escribieron los investigadores en una carta al editor de Journal of Hepatology.1
Pero un reporte de caso de un hombre sano de 47 años demuestra evidencia concluyente de que las vacunas antiCOVID pueden causar una hepatitis inmunomediada. Y escribieron: "la hepatitis inmunomediada por la vacuna de Moderna ya no se considera una coincidencia porque ya está confirmada".2
Hombre sano desarrolla hepatitis tras recibir la vacuna de Moderna
El hombre en el reporte de caso recibió su primera vacuna antiCOVID de Moderna el 26 de abril de 2021 y tres días después, desarrolló malestar general e ictericia, una coloración amarillenta de la piel que puede ocurrir si el hígado no procesa bien los glóbulos rojos, que es una de las características distintivas de la hepatitis.
Cuatro años antes, el hombre se había hecho un análisis de función hepática con resultaron normales, tampoco tenía antecedentes de uso de paracetamol, que puede causar daño hepático, y consumía poco alcohol. Pero tres días después de recibir la vacuna, su análisis hepático mostró resultados muy preocupantes:3
"Se realizó el análisis el 30 de abril y los resultados mostraron bilirrubina sérica de 190 μmol/l (normal 0-20), alanina aminotransferasa (ALT) de 1048 U/l (normal 10-49), fosfatasa alcalina (ALP) de 229 U/l (normal 30-130)".
A finales de junio, su ictericia y los análisis de función hepática mejoraron, pero el 6 de julio de 2021 recibió la segunda dosis de la vacuna. En cuestión de días, la ictericia regresó y al realizarse otro análisis de la función hepática, sus resultados volvieron a niveles preocupantes. "El patrón de la lesión en la histología fue consistente con la hepatitis aguda, con características de hepatitis autoinmune o posible lesión hepática inducida por medicamentos (DILI), lo que provocó una hepatitis similar a la autoinmune", explicaron los investigadores y agregaron:4
"Este caso muestra hepatitis inmunomediada por la vacuna de Moderna, que tras una nueva exposición inadvertida empeoró la lesión hepática y alteró la función de síntesis. Esto ocurrió en un hombre sano que no tenía otros problemas médicos. La ictericia relacionada con la vacuna de ARNm apareció muy rápido, algo inusual".
Reportes de hepatitis tras recibir la vacuna
El artículo de Journal of Hepatology señaló que se reportaron otros siete casos de presunta hepatitis inmunomediada tras recibir las vacunas antiCOVID de Pfizer y Moderna.
Busca crear conciencia para que los centros de vacunación chequen con regularidad los signos de hepatitis mediada por el sistema inmunológico antes de administrar las segundas dosis y afirma: "el seguimiento a largo plazo de las personas será esencial para determinar el pronóstico de esta lesión hepática mediada por el sistema inmunológico".5
En una carta al editor, que se publicó en Journal of Hepatology en junio de 2021, los investigadores expresaron una vez más su preocupación de que las vacunas antiCOVID podrían causar hepatitis. En este caso, una mujer de 56 años desarrolló una hepatitis autoinmune grave tras recibir la primera dosis de la vacuna antiCOVID de Moderna.6
Antes de esto, en abril de 2021, los investigadores también describieron un caso de hepatitis autoinmune que se desarrolló tras recibir la vacuna antiCOVID, esta vez en una mujer de 35 años que tenía tres meses de haber dado a luz. En la hepatitis autoinmune, el sistema inmunológico del cuerpo ataca por error al hígado, lo que causa inflamación y daño, y es posible que la vacuna provoque autoinmunidad a través de los anticuerpos contra la proteína spike:7
"Hasta donde sabemos, este es el primer reporte de hepatitis autoinmune que se desarrolla tras recibir la vacuna antiCOVID, lo que causa preocupación ante la posibilidad de que la vacuna provoque autoinmunidad. Como no se puede probar la causalidad, es posible que esta relación solo sea una coincidencia.
Pero los casos graves de infección por SARS-CoV-2 se caracterizan por una desregulación autoinflamatoria que provoca daño tisular. Dado que la proteína spike viral parece ser la responsable, es viable que los anticuerpos contra la proteína spike que produce la vacuna también puedan causar enfermedades autoinmunes en personas con predisposición".
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El mimetismo molecular podría ser la causa
El mimetismo molecular podría ser la razón por la que las vacunas antiCOVID de ARNm provocan estos problemas autoinmunes.8 Ocurre cuando el sistema inmunológico se confunde por las similitudes entre los diferentes antígenos.
"De hecho, los anticuerpos contra la proteína spike S1 del SARS-CoV-2 también tenían una gran afinidad contra algunas proteínas del tejido humano", escribieron los investigadores en Journal of Autoimmunity.9 "Como el ARNm de la vacuna codifica la misma proteína viral, puede causar enfermedades autoinmunes en pacientes con predisposición". El equipo también informó sobre un caso de hepatitis autoinmune grave que se desarrolló dos semanas después de que una mujer de 65 años recibiera su primera dosis de la vacuna antiCOVID de Moderna.
Se realizaron varios análisis para descartar otras causas de la enfermedad hepática. Esto, junto con el momento del daño hepático con respecto a la vacuna, así como el hecho de que se resolvió después del tratamiento, "hace muy probable que la AIH [hepatitis autoinmune] haya sido causada por la vacuna antiCOVID", escribieron. También sugirieron que solo un seguimiento a largo plazo revelaría el verdadero alcance del riesgo de hepatitis después de la vacunación y señalaron:10
"Se cree que la vacuna puede alterar la autotolerancia y provocar respuestas autoinmunes a través de la reactividad cruzada con las células huésped. Por lo tanto, los médicos deben permanecer alerta durante las campañas vacunación masiva contra el COVID-19".
Las vacunas antiCOVID de ARNm podrían incrementar los casos de enfermedades autoinmunes
Cada vez hay más reportes de enfermedades autoinmunes, que incluyen el síndrome de Guillain-Barré y la colangitis biliar primaria, que destruye los conductos biliares, tras recibir las vacunas antiCOVID.11 En otro ejemplo de autoinmunidad inducida por vacunas, el Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) también recibió reportes de trombocitopenia inmunitaria (ITP) que se desarrolló días después de vacunarse contra el COVID-19.12
"Se cree que la vacuna puede alterar la autotolerancia y provocar respuestas autoinmunes a través de la reactividad cruzada con las células huésped y que las vacunas antiCOVID de ARNm podría causar esta misma respuesta", explicaron los investigadores en Irlanda.13
También informaron la causa de la hepatitis autoinmune que desarrolló una mujer de 71 años sin factores de riesgo de enfermedad autoinmune tras recibir la vacuna antiCOVID. La mujer notó ictericia cuatro días después de recibir la vacuna y se realizó un análisis de función hepática en el que obtuvo resultados "muy anormales". Los investigadores plantearon la posibilidad de que se trate de una lesión hepática inducida por medicamentos y en este caso, inducida por la vacuna, mientras que otros equipos que reportaron problemas similares, señalaron:14
"Estos hallazgos plantean la pregunta de si las vacunas antiCOVID de ARNm pueden, al activar el sistema inmunológico innato y la subsiguiente activación no específica de linfocitos autorreactivos, causar enfermedades autoinmunes, como la AIH, o provocar una lesión hepática inducida por medicamentos con características de la AIH.
La causa, si la hay, puede volverse más evidente con el tiempo, sobre todo después de suspender la inmunosupresión. Al igual que con otras enfermedades autoinmunes relacionadas con las vacunas, será difícil diferenciar entre el factor causal o casual. Pero plantea la pregunta de si estas personas deberían recibir o no la segunda dosis de la vacuna antiCOVID de ARNm".
Otro riesgo poco conocido de las vacunas
Durante los ensayos clínicos de fase 3 de las vacunas antiCOVID de ARNm, a diferencia del grupo de placebo (uno de 35 611), los grupos de vacuna (siete de 35 654) presentaron más casos de parálisis facial, lo que llevó a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a recomendar que se supervise más de cerca a los participantes de los ensayos debido al riesgo de parálisis facial, que cuando no tiene una causa conocida, se conoce como parálisis de Bell.15
En marzo de 2021, de las 133 883 reacciones adversas tras recibir las vacunas antiCOVID de ARNm que se reportaron ante VigBase, la base de datos de farmacovigilancia de la Organización Mundial de la Salud, los investigadores identificaron 844 eventos relacionados con parálisis facial, que incluyeron (algunos de los casos reportaron múltiples eventos adversos):
- 683 casos de parálisis facial
- 168 casos de paresia facial
- 25 casos de espasmos faciales
- 13 casos de trastornos del nervio facial
Los ensayos clínicos de fase 3 de las vacunas antiCOVID de ARNm tuvieron suficientes casos de parálisis de Bell, que se cree tiene un componente autoinmune, para sugerir una posible señal de seguridad,16 que es información sobre un evento adverso que podría causar un medicamento o vacuna, por lo que es necesario investigar más al respecto Aunque el Dr. Gregory Poland de Mayo Clinic señaló este problema, la OMS lo negó y dijo que los casos de parálisis no eran diferentes a los de otras vacunas virales.
Otro reporte de caso que se publicó en Brain, Behavior & Immunity Health, menciona a una mujer de 57 años con antecedentes de parálisis de Bell, que desarrolló este problema de salud en menos de 36 horas después de recibir su segunda dosis de la vacuna antiCOVID de Pfizer-BioNTech.17
Sus síntomas, que incluyeron parálisis facial, empeoraron durante las siguientes 72 horas y el caso fue lo suficientemente significativo como para que los investigadores, junto con Adventist Health White Memorial en Los Ángeles, sugirieran que se requería mayor investigación:18
“Dada la rápida creación de la vacuna y sus novedosas técnicas de producción, podría haber información relacionada con los efectos secundarios y la respuesta individual que aún se desconocen y debido a que los ensayos de la vacuna de Moderna y Pfizer reportaron la parálisis de Bell como un evento adverso que atendió un médico, la relación entre aplicarse la vacuna y la aparición de la parálisis de Bell sintomática podría justificar una mayor investigación.
Una asociación previa entre aplicarse la vacuna inactivada contra la influenza y la aparición de los síntomas de la parálisis de Bell, sugiere la posibilidad de una relación causal entre estos síntomas y la vacuna antiCOVID”.
Se desconocen los efectos de las vacunas antiCOVID
A pesar de que las autoridades de salud afirman que son seguras, hasta el momento se desconocen los efectos a largo plazo de las vacunas antiCOVID. Pero después de desarrollar la infección o recibir la vacuna, la proteína spike circula libremente por su cuerpo, lo que afecta las células, tejidos y órganos. "La proteína spike es una proteína mortal", dijo el Dr. Peter McCullough, internista, cardiólogo y epidemiólogo capacitado, en un video de Rumble.19
Ahora, la Asamblea Mundial de Salud (WCH), una coalición mundial de organizaciones que se enfocan en la salud y grupos de la sociedad civil que buscan ampliar el conocimiento de salud pública, publicó una guía20 de desintoxicación de la proteína spike que incluye medidas que puede tomar para reducir los efectos de esta proteína tóxica, sin importar si la obtuvo de la vacuna o de la enfermedad.
Cuando se trata de desintoxicarse de la proteína spike, estos 10 compuestos son muy poderosos. Esta el primer paso que debe tomar mientras elabora una estrategia de salud más completa:21
Vitamina D |
Vitamina C |
NAC |
Ivermectina |
Semilla de Nigella |
Quercetina |
Zinc |
Magnesio |
Curcumina |
Extracto de cardo mariano |