Acabe con la fatiga y comience a sentirse lleno de energía

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

Historia en Breve

  • Para acabar con la fatiga y la falta de energía, sus mitocondrias deben producir más energía
  • Las mitocondrias tienen dos funciones muy importantes: producir energía y detectar amenazas dentro del cuerpo. Cuando detectan una amenaza, reducen la producción de energía para enfocarse en defenderse
  • Algunas de las amenazas comunes que pueden provocar esta reacción en las mitocondrias incluyen el estrés oxidativo, la mala nutrición, las toxinas ambientales, el estrés psicológico y la falta de sueño
  • Cada década de vida que pasa, las mitocondrias pierden un 10 % de su capacidad para funcionar de manera adecuada, pero este deterioro no tiene nada que ver con la edad, sino con la falta de hormesis. Las mitocondrias deben estimularse para poder mantenerse grandes y fuertes
  • La falta de exposición a la luz es una de las causas principales de fatiga, ya que es necesario exponerse al sol para producir melatonina en sus mitocondrias, lo que las protege del daño. La luz roja e infrarroja también estimulan los factores de crecimiento de los tejidos, la producción de ATP de las mitocondrias y ayudan a que crezcan más grandes y fuertes

En esta entrevista, Ari Whitten, que ya había estado con nosotros, nos habla sobre su último libro: “Eat for Energy: How to Beat Fatigue, Supercharge Your Mitochondria, and Unlock All-Day Energy".

Whitten también escribió un libro muy interesante sobre la exposición a la luz infrarroja o la fotobiomodulación como terapia de curación, que se titula "The Ultimate Guide to Red Light Therapy: How to Use Red and Near-Infrared Light Therapy for Anti-Aging, Fat Loss, Muscle Gain, Performance, and Brain Optimization”.

Como ya se imaginará, su último libro se enfoca en la fatiga, por lo que señala que la mejor forma de tratarla es optimizando la producción de energía de las mitocondrias. Su ritmo circadiano también es muy importante. Whitten explica de qué trata su libro:

“Es una recopilación de estrategias que se basan en la ciencia con respecto a qué comer, cómo comer y cuándo comer, al igual que los patrones de alimentación de las personas. Pero no me refiero a si lleva una alimentación tipo paleo, vegana, cetogénica o mediterránea, no digo que debe cambiar su tipo de alimentación.

Hay docenas de estrategias que puede incorporar para complementar su alimentación. Entonces, creo que se trata de algo que puede ayudar a muchas personas. Son cosas fáciles de hacer y producen grandes resultados.

En los últimos 100 años, hemos visto que hay cada vez más cosas que provocan enfermedades, y no se trata de casos aislados. Tampoco se debe a un factor genético.

Es porque el mundo moderno ha cambiado su forma de vivir, su alimentación, estilo de vida, ahora las personas son más sedentarias, se la pasan dentro de oficinas con climas artificiales, ya no se exponen a los factores de hormesis, duermen menos, alteran su ritmo circadiano y son todos estos cambios los que han provocado todas estas enfermedades crónicas.

Pero la respuesta no es crear un tratamiento universal y fingir que no conocemos todos estos factores que causan las enfermedades. La respuesta es hacerles frente a todos estos factores que causan las enfermedades y ese es el punto de partida".

Una nueva forma de ver las mitocondrias

En el curso de biología en la preparatoria y la universidad, nos enseñaron que las mitocondrias solo producen la energía que absorben de los alimentos que comemos, sobre todo de los carbohidratos y grasas, para luego bombearla en forma de ATP. Pero entre los últimos 5 a 10 años, hemos aprendido más cosas sobre las mitocondrias, en gran parte gracias al trabajo del Dr. Robert Naviaux, quien dirige un laboratorio que se especializa en las mitocondrias en la Universidad de California, San Diego.

“Creo que el Dr. Naviaux es uno de los científicos más brillantes y es posible que haya hecho uno de los mayores avances en la medicina del último siglo. Descubrió que además de producir energía, las mitocondrias realizan otra función, que es proteger las células.

En sus palabras, las mitocondrias son la base del metabolismo, ya que no solo producen energía, sino que también actúan como sensores ambientales y toman muestras del entorno que las rodea para saber qué está sucediendo en el cuerpo.

En pocas palabras, se la pasan haciendo las siguientes preguntas: ¿Estamos bajo ataque? ¿Hay algo de lo que tenemos que defendernos? Y aquí está la clave: estas dos funciones, producir energía y defender las células, van de la mano. Es decir, cuando las mitocondrias detectan alguna amenaza, reducen la producción de energía.

Y si las mitocondrias reducen la producción de energía, a un nivel macro, nosotros como organismo, un conjunto de trillones de células llenas de mitocondrias, comenzamos a desarrollar síntomas de fatiga. Podemos pensar en nuestros niveles de energía como el grado en que nuestras mitocondrias detectan la presencia de peligros o amenazas en el cuerpo”.

Algunas de las amenazas comunes que pueden provocar esta reacción en las mitocondrias y hacerlo sentir cansado, incluyen el estrés oxidativo, la mala nutrición, las toxinas ambientales, el estrés psicológico y la falta de sueño.

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¿Cuánto estrés puede soportar su cuerpo?

La mayoría de los factores estresantes, si no todos, se relacionan con el estrés oxidativo, especies reactivas de nitrógeno, inflamación y señalización purinérgica (una situación en la que las moléculas de energía se salen de la célula). Hasta el estrés psicológico puede causar este tipo de reacción. Pero, en última instancia, si el factor estresante es tan grave como para causar fatiga, dependerá de su umbral de resistencia. Lo que daña a una persona posiblemente no afecte a la otra.

“Me gusta pensar que la fatiga tiene dos causas fundamentales”, dijo Whitten. “La primera son todos estos estresantes ambientales y de estilo de vida. Y la otra, de la que casi no se habla, es lo que sucede en las células de su cuerpo.

Aquí la clave para entender todo este tema, es que nuestras células pueden estar llenas de mitocondrias grandes y fuertes, o bien, tener muy pocas mitocondrias débiles, frágiles, pequeñas, rotas y disfuncionales.

Según las investigaciones, cada década de vida que pasa, las mitocondrias pierden un 10 % de su capacidad para funcionar de manera adecuada. Por lo general, la capacidad de funcionar de las mitocondrias de las personas de edad avanzada es entre un 50 % y 75 % menor que la de una persona joven.

Pero este deterioro no se relaciona con la edad, porque sabemos por otras investigaciones que hay personas sanas de 70 años, que han hecho ejercicio casi toda su vida y que tienen mitocondrias con una capacidad similar a la de una persona de 40 años.

Lo que significa que el deterioro de las mitocondrias no tiene nada que ver con la edad, sino con la falta de hormesis. Las mitocondrias deben estimularse para poder mantenerse grandes y fuertes".

Otros factores que influyen en sus niveles de energía

Aunque la disfunción de las mitocondrias es un punto clave en la fatiga, también hay otros factores involucrados, que incluyen los siguientes:

  • Baja masa muscular: una mayor masa muscular mejora la flexibilidad metabólica y la salud, porque los músculos absorben glucosa, lo que reduce el riesgo de resistencia a la insulina. Por otro lado, la baja masa muscular también se relaciona con la muerte prematura, la falta de energía y la fatiga.
  • Niveles elevados de azúcar y resistencia a la insulina: esto casi siempre se debe a una mala alimentación a base de alimentos procesados, así como por el hecho de comer todo el día. Llevar una alimentación a base de alimentos enteros e implementar una alimentación con restricción de tiempo o TRE puede ayudar a normalizar los niveles de insulina y azúcar.
  • Falta de hormesis, como hacer muy poco ejercicio.
  • Estrés
  • Mala salud intestinal

Su alimentación influye en sus niveles de energía

Como era de esperar, su alimentación también influye en sus niveles de energía. Un factor clave en la falta de energía y la mala salud es el consumo exagerado de ácido linoleico (LA, por sus siglas en inglés) omega-6. El LA causa resistencia a la insulina, obesidad e inflamación crónica, y como se mencionó antes, cuando las mitocondrias detectan inflamación, reducen la producción de energía para entrar en modo de defensa.

Consumir demasiado LA también se relaciona con enfermedades neurodegenerativas, cáncer y muchas otras enfermedades crónicas. Los alimentos procesados, que no solo son ricos en LA sino también en azúcar, también afectan sus niveles de energía al alterar la regulación de hormonas.

Su ritmo circadiano también es muy importante

Según Whitten, podría decirse que una de las cosas más importantes que puede hacer para incrementar sus niveles de energía es optimizar su ritmo circadiano al acostarse y despertarse a la misma hora, todos los días. Otro factor crucial es exponerse al sol durante el día y minimizar la exposición a la luz artificial durante la noche. Como lo explicó Whitten:

“El reloj circadiano de su cerebro aprende a distinguir qué es el día y qué es la noche en función a la intensidad de la luz y el color de las longitudes de onda de esa luz. Si comienza su mañana en ambientes interiores, con iluminación interior y expuesto a la luz de pantallas y, además, termina su día en ambientes interiores con iluminación interior y expuesto a la luz de pantallas, su cerebro no podrá distinguir la diferencia en la intensidad de la luz".

Su cuerpo tiene sensores de nutrientes que también afectan su ritmo circadiano. Mientras aprovecha la luz para optimizar el reloj central de su cerebro, utiliza la nutrición para optimizar los relojes periféricos y sincronizarlos con el reloj central. Una forma de hacerlo es implementando la alimentación con restricción de tiempo (TRE), en la que come todas sus comidas dentro de un período de tiempo de seis a 10 horas.

La importancia de la exposición al sol

La falta de exposición a la luz es otra de las causas principales de fatiga. Exponerse al sol activa la producción de vitamina D, que es importante, pero también tiene muchas otras funciones y beneficios que pueden afectar de manera directa sus niveles de energía.

Por ejemplo, casi toda la melatonina, alrededor del 95 %, se produce en las mitocondrias en respuesta a la luz del sol (la luz de infrarrojo cercano en específico, que es el tipo de luz que produce el calor). La melatonina es un antiinflamatorio muy poderoso, por lo que la luz del sol ayuda a combatir el estrés oxidativo en los lugares más afectados.

“La melatonina es vital para proteger sus mitocondrias y evitar que, con la edad, se acumulen las amenazas", dijo Whitten. Pero tomar un suplemento de melatonina no ayudará, ya que la melatonina oral no llega hasta las mitocondrias.

La luz del sol también ayuda a convertir el retinol (vitamina A) en retinoides, que es crucial para la función de la vitamina D, e interactúa con el sistema de malanocortina, el cual involucra a la hormona que estimula los melanocitos alfa que ayudan a controlar la inflamación y el apetito.

La luz del sol también incrementa los niveles de óxido nítrico, lo que ayuda a normalizar la presión arterial y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Whitten cita un estudio sueco que demostró que las mujeres que se exponían menos al sol tenían un riesgo de enfermedad cardiovascular equivalente a fumar un paquete de cigarros al día. La luz roja e infrarroja también producen otros beneficios.

Pero uno de los más importantes es que estimulan la producción de ATP en las mitocondrias. Estas longitudes de onda también producen un incremento temporal en los niveles de especies reactivas de oxígeno, que son moléculas de señalización que instruyen a las mitocondrias para que crezcan más grandes y fuertes.

Además, las longitudes de onda rojas e infrarrojas también estimulan los factores de crecimiento del tejido. Entonces, en las células de los músculos, incrementan el factor de crecimiento similar a la insulina 1, que es un factor de crecimiento clave para el crecimiento muscular. En la tiroides, estimulan los factores de crecimiento que ayudan a regenerar el tejido de la glándula tiroides en el cerebro.

En su piel, la luz roja y el infrarrojo cercano estimulan los fibroblastos, lo que incrementa la producción de colágeno. Entonces, en pocas palabras, la luz roja e infrarroja actúan como señales que activan el crecimiento y la regeneración de las células en todo el cuerpo.

“Nuestra biología tiene millones de años de evolución, por lo que ahora, para que nuestro cuerpo esté sano necesita exposición adecuada al sol”, dijo Whitten. “Solo para funcionar de forma normal, necesitamos diferentes longitudes de onda bioactivas y luz roja e infrarroja...

Sabemos que la hormesis no solo protege a las células y las mitocondrias del daño que causa el ejercicio, sino que también las protege de muchos otros factores estresantes.

Entonces, hacer ejercicio y estar en forma, lo protege del daño oxidativo que podría producir el estrés psicológico, la falta de sueño o las toxinas ambientales, es decir, cosas que no tienen ninguna relación con la fuente inicial de hormesis que provocó esas adaptaciones.

Creo que con la melatonina sucede algo similar. Es fundamental para proteger nuestras mitocondrias de todo tipo de factores estresantes. Exponer su cuerpo a la luz del sol ayuda a incrementar los niveles de melatonina".

Beneficios del azul de metileno

El azul de metileno es la molécula principal de la hidroxicloroquina y la cloroquina, que son medicamentos sin patente que por lo general se utilizan para tratar la malaria y el COVID-19. De manera curiosa, cuando se utiliza por vía tópica, esta molécula también produce efectos antiedad. Incluso hay una nueva marca de cosméticos que lo utiliza en las fórmulas de sus productos. Aunque tiene una coloración azul, cuando se mezcla con un aceite portador no mancha la piel. Según Whitten, el azul de metileno tiene las siguientes cualidades:

" … produce efectos antiedad, efectos antiarrugas y protege la piel. Produce efectos que protegen las mitocondrias... es neuroprotector, combate las enfermedades neurológicas y mejora la salud del cerebro a largo plazo. También puede ayudar a incrementar los niveles de energía.

Es importante mencionar que tiene algunas contraindicaciones, ya que puede interactuar con ciertos medicamentos y producir efectos dañinos. No se debe utilizar junto con los SSRIs. También hay un extraño problema de salud que se conoce como G6PD para el que está contraindicado”.

El azul de metileno también contiene importantes enzimas de cobre que se llaman ceruloplasmina, que actúan como depósitos de cobre en su cuerpo. El cobre es muy importante para que las mitocondrias produzcan energía y el azul de metileno reduce la oxidación, lo que permite que el cobre funcione mejor.

Información adicional

Para obtener más información, asegúrese de obtener una copia del libro titulado “Eat for Energy: How to Beat Fatigue, Supercharge Your Mitochondria, and Unlock All-Day Energ". Es un texto muy interesante, ya que habla sobre muchas de las causas nutricionales de la fatiga y sobre cómo solucionar el problema, lo que incluye los siguientes puntos:

La influencia del ritmo circadiano y cómo optimizarlo a través de la alimentación

La TRE y cómo sincronizar su alimentación con su ciclo de vigilia-sueño

La acumulación de calorías, en donde consume la mayoría de sus calorías durante la primera parte del día, lo que incrementa los niveles de energía (en parte al estimular los neurotransmisores y las hormonas que se sincronizan con el ritmo circadiano)

Cómo optimizar su composición corporal

Cómo optimizar su salud intestinal

Superalimentos y suplementos para optimizar los niveles de energía