Hay Algo Raro en Sus Camarones

Camaron

Historia en Breve -

  • El 30 por ciento de los productos de camarón vendidos en los Estados Unidos son etiquetados incorrectamente y no contienen el tipo de camarón que dicen en la etiqueta
  • Su camarón del “Golfo” en realidad podría provenir de piscifactorías y podrían contener una mezcla de especies de camarones (incluyendo uno que puede ser mascota de acuario)
  • Más del 90 por ciento del camarón consumido en los Estados Unidos proviene de criaderos industriales de las costas de Tailandia, Vietnam, Ecuador y otros países, que están plagados con los mismos de problemas que las Operaciones Concentradas de Alimentación de Animales

Por el Dr. Mercola

Los camarones encabezan la lista del marisco favorito de las personas en Estados Unidos,1 pero si lo primero que se le viene a la mente son camarones frescos, recolectados de las costas estadounidenses y traídos al mercado - al estilo Forrest Gump - entonces está engañado.

“Los camarones estadounidenses son una especie muy escasa porque no pueden competir con los camarones importados que son muy baratos,” reportó Food & Water Watch.2

Actualmente, la gran mayoría de los camarones (más del 90 por ciento) provienen de criaderos industriales de las costas de Tailandia, Vietnam, Ecuador y otros países y estos criaderos industriales están plagados con los mismo problemas que su contraparte terrestre, las Operaciones Concentradas de Alimentación de Animales (CAFOs).

“Es muy probable que su delicioso coctel de camarones esté lleno de antibióticos y sustancias químicas, ya que ese es el caso de los camarones provenientes de estanques sucios en los que producen camarones en masa. ¿Esto no suena tan delicioso como se ve, no lo cree? Señala Food & Water Watch…3

Es más, lo que viene en la etiqueta no es lo que está comprando, ya que muchos productos de camarones están mal etiquetados y completamente distorsionados.

El 30% de los Productos de Camarón Son Distorsionados

El grupo de conservación de los océanos, Oceana, analizó 143 productos de camarón vendidos en 111 supermercados y restaurantes en Estados Unidos. Sus análisis de ADN mostraron que el 30 por ciento de los productos de camarón están distorsionados y el 15 por ciento está mal etiquetado con respecto al método de producción (proveniente de criaderos o silvestres) o especies.

Entre las conclusiones más inquietantes, las especies provenientes de criaderos por lo general son etiquetadas como “camarón del Golfo,” las especies fueron mal etiquetadas (o mezcladas en una bolsa) e incluso hubo un tipo de camarón que es de acuario (no para el consumo humano) en una bolsa de ensalada con camarón congelado.4 De las 20 especies identificadas, el 40 por ciento de ellas, no eran conocidas por ser vendidas en los Estados Unidos.

El camarón mal etiquetado es vendido tanto en los supermercados nacionales como regionales (así como en las tiendas de abarrotes pequeñas), cadenas de restaurantes e incluso en los restaurantes de alta gama. Cerca del 30 por ciento de las muestras también carecieron de etiquetado sobre el país de origen y el 29 por ciento no decía si el camarón provenía de criaderos o eran silvestres.

Irónicamente, si usted está buscando camarón silvestre, lo mejor es comprar productos que estén etiquetados simplemente como “camarón,” ya que dos tercios de estos empaques contenían camarón del Golfo, mientras que más de un tercio de los empaques etiquetados con “camarón del Golfo” en realidad provenían de criaderos. De acuerdo con Oceana:5

“…por lo general, a los consumidores se les da muy poca información sobre el camarón que compran, incluyendo dónde y cómo fue capturado o criado, lo que dificulta, de no ser que hace imposible para ellos tomar decisiones informadas.”

En la infografía de Oceana presentada a continuación,6 usted puede ver en donde es más probable que encuentre productos de camarón distorsionados. Aunque todas las áreas analizadas presentaron problemas, Nueva York fue la más afectada, seguida por Washington D.C.

El Camarón No Es el Único que Presenta Problemas

La distorsión, mal etiquetado y el fraude son características muy comunes en la industria marisquera y el camarón no es el único producto de mariscos con el que debe tener cuidado. El año pasado, Oceana recolectó más de 1,200 muestras de mariscos de 674 puntos de venta en 21 estados, los cuales fueron analizados genéticamente para determinar si estaban bien etiquetados.

Resultó que la gran mayoría del pescado no era en absoluto lo que afirmaba ser… En general, un tercio (33 por ciento) de las muestras de pescado estaba mal etiquetado- sustituido por variedades de pescado más baratas, menos apetecibles y más disponibles.7 Los resultados mostraron:

  • Se encontró mal etiquetado en 27 de los 46 tipos de pescado analizados (59 por ciento)
  • El 87 por ciento del pescado vendido como pargo/huachinango en realidad era otro tipo de pescado
  • El 59 por ciento del atún era algún otro tipo de pescado
  • El 84 por ciento del “atún blanco” vendido en los locales de sushi en realidad era escolar, un pez que ha sido relacionado con efectos digestivos graves al consumir tan sólo un par de onzas
  • El mero y el pargo algunas veces eran sustituidos con rey caballa y pez azulejo, dos tipos de peces que según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos, las mujeres embarazadas y otros grupos sensibles deberían evitar debido a su alto contenido de mercurio

De acuerdo con Oceana,8 más del 90 por ciento de los mariscos consumidos en los Estados Unidos es importado, sin embargo, tan sólo el 1 por ciento de las importaciones son inspeccionadas por fraude, lo que podría explicar esta situación que claramente está fuera de control. Para decirlo de forma simple, nadie está cuidando la tienda…

“Nuestros resultados demuestran que se debe establecer a nivel nacional un sistema integral y transparente de rastreo- uno que haga seguimiento del pez, del barco a la mesa.

Al mismo tiempo, es necesario aumentar las inspecciones y análisis en nuestros mariscos, específicamente en el mal etiquetado, así como reforzar leyes existentes que combatan el fraude, todo esto con el fin de revertir estás tendencias tan preocupantes.

Nuestro gobierno tiene la responsabilidad de brindar más información sobre el pescado vendido en los Estados Unidos, ya que el fraude en la industria marisquera no sólo daña la economía de los consumidores, sino también a todos los pescados y marisqueros honestos que son engañados en el proceso- por no hablar de la salud de nuestros océanos.”

Como es de sospechar, algunos de los mayores vendedores de mariscos son los que quieren mantenerlo en la oscuridad sobre el tipo de marisco que en realidad está consumiendo. Como le dijo Jerald Horst, escritor y especialista en mariscos a New York Times:9

“Hay mucha presión por parte de las grandes instituciones sobre ellos (el gobierno) para que no lo haga (etiquetar correctamente)… Quieren la libertad de hacer “marketing creativo.”

Es Importante Saber de Dónde Provienen Sus Mariscos

El pescado siempre ha sido la mejor fuente de grasas omega-3 de origen animal EPA y DHA, pero como los niveles de contaminación han aumentado, este tesoro de salud ha dejado de ser la fuente principal de grasas benéficas.

La gran mayoría de las vías marítimas en el mundo están contaminadas con mercurio, metales pesados, sustancias químicas como dioxinas, PCBs y otras sustancias químicas agrícolas que terminan afectando el medio ambiente.

Esta es la razón por la que, como regla general, recomiendo limitar su consumo de pescado.

Sin embargo, ciertamente hago algunas excepciones dependiendo de las especies y procedencia. Generalmente, mientras más grande sea el pescado, mayor es el tiempo que ha vivido, por lo que tiene más toxinas acumuladas como el mercurio. Es por esta razón que el atún rojo, atún aleta amarilla, pez espada, lucioperca, marlín, caballa, pez reloj anaranjado y el tiburón, que son peces que han vivido mucho tiempo y están en la cima de la cadena alimenticia, no deberían ser consumidos.

Los mariscos provenientes de criaderos también deberían ser evitados. Es más probable que contengan contaminantes, que no sólo incluyen contaminantes ambientales, sino también antibióticos, pesticidas y otras sustancias químicas utilizadas mientras los “crían.”

También es dañino para el medio ambiente, ya que los peces de criadero pueden transmitir enfermedades a los peces silvestres y la concentración de desechos y las sobras de alimento crea aún más contaminación, generando bacterias que consumen oxígeno vital para los mariscos y otras criaturas marinas que habitan en el fondo. El desecho de los peces de criaderos promueve el crecimiento de algas que a su vez dañan el contenido de oxígeno del agua, representando una amenaza para los arrecifes de coral y otras formas de vida acuática.

Ciertos Tipos de Mariscos Siguen Siendo Saludables…

En cuanto los tipos de mariscos que recomiendo, uno es el salmón rojo y silvestre de Alaska, sus beneficios nutricionales superan cualquier riesgo de posible contaminación. El riesgo de que el salmón acumule altas cantidades de mercurio y otras toxinas es bajo porque tiene un ciclo de vida muy corto, que es de tan sólo 3 años. Además, la bioacumulación de toxinas también es baja por el hecho de que no se alimenta de otro pescado que ya esté contaminado.

La segunda excepción es el pez pequeño con un ciclo de vida corto, que también tiende a ser una mejor alternativa en términos de contenido de grasa, así que es una situación de ganar o ganar- menor riesgo de contaminación y mayor valor nutricional. Una recomendación general es que mientras más abajo se encuentre en la cadena alimenticia, menos contaminación acumula (asumiendo que es capturado en la naturaleza y no de criadero). Así que si usted es amante de los mariscos, trate de elegir la mayor parte de ellos de este grupo, que incluye:

  • Sardinas
  • Anchoas
  • Arenque

Como precaución adicional, siempre que coma pescado asegúrese de tomar comprimidos de Chlorella al mismo tiempo. La chlorella es un potente quelante de mercurio y si se consume junto con el pescado, esto le ayudará a que se una al mercurio antes de que lo absorba, para que pueda desecharlo fácilmente por medio de sus heces.

Cómo Evitar Ser Engañado a la Hora de Comprar Mariscos

Así como puede buscar huevos, carne y vegetales producidos de forma local, también puede buscar mariscos locales. Esto es un poco más complicado si no vive cerca de la costa. Sin embargo, muchas áreas lejos de las costas tienen mercado de mariscos que se dedican a vender mariscos frescos de alta calidad que son llevados allá todos los días. Hable con el dueño directamente, él le dará detalles sobre la procedencia de los mariscos y cómo son producidos. Otra alternativa es buscar mariscos que contengan las siguientes etiquetas, es decir productos más sostenibles:

  • Marine Stewardship Council (MSC): La etiqueta de MSC en peces silvestres identifica al marisco como capturado con métodos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
  • Fishwise: La etiqueta Fishwise identifica la manera en que fue capturado el pescado y si es sostenible (o ambientalmente amenazado).
  • Seafood Safe: La etiqueta Seafood Safe involucra pruebas independientes en el pescado para detectar contaminantes como mercurio y PCBs, así como recomendaciones para su consumo a base de los resultados.

Además, Oceana ofrece los siguientes consejos para protegerse contra el desenfrenado fraude en la industria marisquera:10

  • Haga preguntas. Los consumidores deberían hacer más preguntas, incluyendo qué tipo de marisco es, si es silvestre o de criadero, y dónde, cuándo y cómo fue capturado.
  • Cheque el precio. Si el precio es demasiado bueno para ser verdad, probablemente esté comprando una especie completamente diferente a la que dice la etiqueta.
  • Compre pescado entero. Siempre que le sea posible, compre todo el pescado, lo que hace más difícil intercambiar una especie por otra.

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