Realmente… ¿Qué Sucede Con la Ropa Que Dona?

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Abril 05, 2017 | 13,617 vistas

Historia en Breve

  • En la actualidad, los habitantes en los Estados Unidos compran una cantidad 500 % mayor de prendas de vestir, en comparación con los años ‘80s. La llamada "moda rápida" se ha vuelto algo muy común; por lo que, es usual que las personas desechen la ropa que solamente han utilizado una vez o dos veces
  • Tan solo en 2013, la asombrosa cantidad de 12.8 millones de toneladas de ropa fue enviada a los basureros--eso representa más de un 7 % del total de los desechos que se encuentran en los basureros de los Estados Unidos
  • Hasta el 90 % de las prendas de vestir donadas a organizaciones benéficas termina en recicladoras de tejidos. Parte de la solución es comprar menos y tomar decisiones de compra más saludables

Por el Dr. Mercola

La mayoría de los habitantes en los Estados Unidos tiene armarios rebosantes de prendas de vestir— algunas de los cuales, rara vez, sino es que nunca serían utilizadas. La ropa económica--llamada "moda rápida"--se ha vuelto tan común, y es usual que las personas desechen las prendas de vestir que solamente han utilizado una o dos veces.

De hecho, actualmente, los habitantes en los Estados Unidos compran un 500 % más de ropa, en comparación con los años ‘80s.1 Sin embargo, los bajos costos son trucos engañosos. Después de realizar un escrutinio adicional, se encontró que cada prenda de vestir provoca un daño significativo en el medio ambiente y la salud humana, en todo el mundo.

Cada año, las personas en los Estados Unidos compran la asombrosa cantidad de 22 mil millones de artículos de ropa, y tan solo el 2 % de estos artículos pasa por sistema de transporte de los Estados Unidos, ya que cada artículo es enviado numerosas veces de país a país y para el momento en que termina en una tienda de menudeo, ya ha producido una enorme cantidad de contaminación en el aire.

Como una aparente reacción a décadas de exceso, en los últimos años, se ha observado un renacimiento del "minimalismo" y una moda más ambientalmente consciente.

En la lista de los libros más vendidos se encuentra " The Life-Changing Magic of Tidying Up" (La Magia Transformadora de Limpiar), de Marie Kondo, el cual ha hecho que muchas personas limpien sus armarios, que antes estaban atascados de artículos. Pero, en realidad ¿qué ocurre con toda la ropa que es desechada?

La Mayoría de las Prendas de Vestir Desechadas Terminan en el Basurero

La mayoría de las personas dejan sus prendas de vestir en un centro de donación, tal como Goodwill, al pensar que serán revendidas a personas que tengan recursos más limitados, que verdaderamente las necesiten. En realidad, gran parte de la ropa desechada termina en los basureros.

Tan solo en 2013, 12.8 millones de toneladas de ropa fueron enviados a los basureros—eso representa más del 7 % del total de los desechos que se encuentran en los basureros de los Estados Unidos—lo cual le costó a las organizaciones caritativas millones de dólares en diversos pagos por honorarios y gastos de transporte, para eliminarla.2

Pero la gran mayoría es vendida a los recicladores de tejidos y fabricantes de alfombras. Según un informe realizado en 2006 por ABC News,3 más del 90 % de las donaciones de ropa a organizaciones benéficas terminan con los recicladores de tejidos.

Solo el 10 % es ofrecido para venta a las personas en los Estados Unidos, quienes tienen una mala situación económica y buscan ofertas de oportunidad. Como señaló The Huffington Post:4

"Saber cómo funciona Goodwill podría ayudar a tomar decisiones más inteligentes, para decidir si realmente vale la pena comprar otros pantalones de mezclilla, para usted, el equipo encargado de las donaciones y el medio ambiente".

También, vale la pena señalar que los contenedores utilizados para la donación de prendas de vestir, que podría encontrar dispersos en su vecindario, por lo general pertenecen a empresas de reciclado de tejidos, con fines de lucro, que a veces se disfrazan falsamente de organizaciones de caridad.5

¿Qué le Sucede a sus Prendas de Vestir Una Vez Que las Dona a Good Will?

Según Suzy Strutner--editora asociada de estilo de vida en Huffington Post--Goodwill clasifica las donaciones para determinar lo que se puede o no vender. Si está en condiciones casi perfectas, permanecerá en el piso de ventas durante cuatro semanas. Después de eso, el artículo es enviado a un outlet de liquidación de "Compra por Peso".

La mayoría de las demás organizaciones caritativas que se encargan de prendas de vestir usadas funcionan de la misma manera.6

Lo que no se vende en estas tiendas es enviado a las subastas de Goodwill, donde se subastan contenedores completos, sin saber exactamente lo que recibirá. Lo que resta al final es enviado a las organizaciones de reciclaje de tejidos, tales como SMART, una asociación comercial para empresas recicladoras de tejidos.

De la ropa que adquiere SMART, aproximadamente el 5 % es desechada en basureros, el 30 % se corta en trapos para uso industrial, el 20 % es procesada como relleno de fibra, que se utiliza en muebles y para aislamiento, y el 45 % se vende como ropa de segunda mano en los mercados de prendas de vestir internacionales y de los Estados Unidos. Según Strutner:

"Esto no necesariamente es algo beneficioso. Obviamente, la reventa de prendas de vestir en los mercados de segunda mano de los Estados Unidos tan solo les alienta a hacer el ciclo de nuevo. Y enviar las prendas de ropa al extranjero podría dañar principalmente a las industrias textiles de los países en desarrollo, al arrebatarle a los locales sus oportunidades de trabajo e ingresos".

Las Industrias Textiles Africanas Son Afectadas Debido a la Ropa de Segunda Mano Económica de Occidente

En marzo de 2016, Kenia, Uganda, Tanzania, Burundi y Ruanda emitieron una propuesta conjunta para prohibir todas las importaciones de ropa usada para 2019, con el fin de impulsar las industrias textiles y de ropa locales.7

Las prendas de vestir usadas se venden por menos del 10 % del costo de una prenda localmente confeccionada, lo que hace que la industria de prendas de vestir local sea incapaz de competir. Ya en 2006, Bama Athreya--Subdirectora del Fondo Internacional de Derechos Laborales, en Washington DC--dijo para ABC News:8

"Muchos de estos países en África solían tener un mercado nativo para los textiles y la ropa muy bien desarrollado, particularmente para prendas hechas a mano o hechas a medida. Y hemos observado que esos mercados prácticamente han desaparecido...

No hay duda de que el mercado de la ropa de segunda mano ha tenido un significativo impacto en la producción de prendas de vestir local en África. Las costureras y los pequeños productores han perdido sus negocios.

Esos eran buenos trabajos para los africanos, y no hay ninguno trabajo que pueda reemplazarlos. Esta es una industria que se alimenta de los pobres, en vez de beneficiarlos".

En Uganda, más del 80 % de total de las prendas de vestir comprada es ropa desechada de segunda mano, que proviene de Occidente. Sin embargo, la prohibición propuesta ha generado un gran rechazo político, especialmente de los Estados Unidos, por lo que es poco probable que sea aprobada.

Sin embargo, esta es otra señal de que nuestro hábito de compras tiene efectos verdaderamente globales--y no de la mejor manera. Algunos creen que la única forma de avanzar es que los occidentales se conviertan en consumidores más conscientes. Como señaló Kelsey Halling, Directora de impacto para Thread International:9

"Necesitamos encontrar mejores usos para estos 'artículos de salida' comprados por US$ 15 y utilizados solo dos veces. Los lugares como Uganda, y Haití, y la India no deberían--y muy pronto podrían elegir no—ser responsables por nuestro exceso”.

El Verdadero Costo de la Moda Desechable

Parte de la respuesta es analizar seriamente reducir el consumo total. Un documental que expone los problemas de la "moda rápida" es "The True Cost" (vea el tráiler en el enlace anterior), disponible en Netflix y Amazon Prime.

Este documental explora la difícil realidad de los trabajadores de talleres clandestinos que sufren para producir los artículos que compramos a bajo precio, los cuales desechamos sin detenernos a pensar en lo que tomo elaborarlos o lo que sucederá una vez que nos deshagamos de ellos.

De acuerdo con el documental, usualmente, la moda tenía dos temporadas—artículos de vestir para las temporadas del frío y calor. Posteriormente, se convirtió en cuatro--invierno, primavera, verano y otoño. Ahora, hay 52 "temporadas de moda" por año. Así es, actualmente, la industria avanza a una velocidad vertiginosa para sacar nuevos estilos y tendencias que son presentadas SEMANALMENTE.

¡Para mantenerse en tendencia, realmente tiene que esforzarse mucho! La pregunta es, ¿vale la pena gastar tanto dinero, arduamente ganado, en artículos que perderán su atractivo de moda en cuestión de días o semanas?

El Consumo Excesivo es la Causa del Problema

Los occidentales tienen una tendencia a pensar que son generosos al donar tanta cantidad de ropa de segunda mano, para permitir que los que tienen pocos recursos obtengan prendas de vestir que, de otra manera, podrían no ser capaces de pagar.

La realidad es que la industria de segunda mano tiene problemas con una cantidad sumamente abrumadora de ropa.

Ni siquiera pueden almacenarlo todo--es por eso que las organizaciones benéficas solo conservan los artículos donados en sus tiendas de segunda mano durante un mes, antes de enviarlos a una liquidación masiva.

Simplemente, no hay escasez de ropa de segunda mano, por lo que en realidad, no le hace un favor al mundo, al añadir rutinariamente sus donaciones a las pilas de ropa. Como se indica en una reciente publicación de Fashionista.com:10

“… [A]dopte el consejo de Cline [autor de Overdressed: The Shockingly High Cost of Cheap Fashion' Elizabeth (El Exceso de Ropa: El Impactante Elevado Costo de la Moda Barata de Elizabeth)]: ‘Compre menos y de mejor calidad, para que la ropa usada pueda mantenerse en las mejores condiciones posibles’.

Cline, quien recientemente regresó de un viaje a Kenia, donde estudiaba el impacto de los 30 millones de libras de ropa usada enviada desde los Estados Unidos a este país cada año, argumenta que la falta de transparencia de las organizaciones caritativas, en torno al proceso de donación, es un problema real, 'El consumo excesivo de ropa desechable es la causa de este problema'”.

Eso no quiere decir que no debe donar su ropa cuando ya no se ajuste a su cuerpo o estilo de vida. La donación continúa siendo algo correcto, ya que la alternativa es arrojarla a la basura, que va directamente a los basureros.

Pero al comprar menos cantidad, probablemente sea capaz de comprar artículos de mejor calidad--artículos que no fueron producidos por trabajadores esclavos en condiciones inseguras, quienes utilizan procesos que dañan el medio ambiente, y que son productos que durarán más tiempo y podrán ser reutilizados por alguien posteriormente, en vez de convertirse en trapos o utilizarse para aislamiento.

Alternativas a los Contenedores de Donación

También, es posible que deba reconsiderar el lugar donde tira su ropa desechada. Si tiene prendas de vestir de buena calidad y que ha utilizado levemente, considere donarla a lugares como:11

Dress for Success and Career Gear (trajes profesionales para los desfavorecidos)

Cinderella Project and Fairy godmothers Inc. (vestidos de graduación para las personas que no pueden pagar uno)

El centro de caridad de su iglesia local, que podría distribuir a los necesitados dentro de su comunidad

Refugios para mujeres y centros de crisis locales (primero, llame para averiguar qué tipo de donaciones aceptan)

The Big Brother/Big Sister Foundation

Brides Across America (proporciona vestidos de boda de segunda mano gratuitos para las novias de militares)

Los Tintes Tóxicos Para las Prendas de Ropa Causan Daño Ambiental

La industria textil en conjunto produce un daño significativo al medio ambiente. Por ejemplo, las instalaciones de teñido de tejidos, usualmente se localizan en países en desarrollo, donde las leyes son flexibles y los costos de mano de obra son bajos.

Por lo general, las aguas residuales no tratadas o tratadas mínimamente son descargadas en los ríos cercanos, desde donde desembocan en los mares y océanos, y se esparcen por todo el mundo gracias a las corrientes marítimas.

Se calcula que el 40 % de los productos químicos utilizados en los tejidos son descargados por China.12 De acuerdo con EcoWatch, Indonesia también tiene problemas debido a las consecuencias ocasionadas por las sustancias químicas utilizadas por la industria textil.

Actualmente, el río Citarum es uno de los ríos más contaminados del mundo, gracias a la congregación de cientos de fábricas textiles a lo largo de sus costas.

Las pruebas realizadas por Greenpeace revelan que el agua del río contiene cantidades alarmantes de plomo, mercurio, arsénico, nonilfenol (un producto químico disruptor endocrino) y muchos otros productos químicos tóxicos--los cuales son vertidos directamente al río, por los fabricantes de textiles, sin siquiera realizar el más básico tratamiento o filtración de sustancias químicas.

Además, los artículos de ropa finales contienen nonilfenol, y podrían requerir lavarse varias veces, antes de estar limpias por completo. Esto significa que este producto químico también ha entrado en el sistema de alcantarillado local.

El nonilfenol es considerado tan peligroso que muchos miembros de la Unión Europea (EU) han prohibido su uso en la industria textil. Ni siquiera se permite la entrada de productos textiles importados. No obstante, los Estados Unidos no tiene tales restricciones.

Como Convertirse en un Consumidor Más Consciente

La mayor parte del algodón que se cultiva actualmente también es transgénico (GE), lo cual indica que tiene su propio conjunto de problemas, empezando por la destrucción ambiental que ocurre junto con un uso cada vez más generalizado de pesticidas, que son necesarios para estos cultivos.

En Texas, los vinicultores temen que la aprobación de nuevos cultivos de algodón resistente a herbicidas, y de herbicidas más tóxicos, podría acabar con la industria.

Los pesticidas tienen la dañina propensión a no permanecer donde están, sino más bien, a ir a la deriva hacia donde sopla el viento--y eso es una terrible noticia para los viñedos que no pueden tolerar las más novedosas mezclas de herbicidas que se utilizan en los cultivos transgénicos.

Paul Bonarrigo, dueño de un viñedo en el Condado de Hale, no ha podido producir uvas durante los últimos dos años consecutivos. Continúan muriendo debido al daño químico. Según informó Texas Tribune:13

"Otros vinicultores de Texas han visto daños similares, y culpan al dicamba y 2,4-D, dos herbicidas de alta volatilidad, que comúnmente son utilizados en los cultivos de cereales, pastizales y céspedes.

Ahora, los vinicultores del estado están alarmados de que es posible que pronto el uso de los productos químicos se extienda para ser utilizado en 3.7 millones de acres de campos de algodón en High Plains, donde el algodón ha sido invadido por las malas hierbas inmunes al pesticida Roundup, el cual se ha utilizado desde hace mucho tiempo".

Además de reducir la cantidad de prendas de vestir que compra, debe buscar ropa hecha de telas orgánicas, bajo prácticas sostenibles; también, esto tiene que convertirse en algo generalizado, y no solo de forma ocasional.

Hoy en día, estas prendas son más costosas, pero también tienden a durar más tiempo, al recibir los cuidados adecuados. Definitivamente hay algo que decir con respecto a la tendencia minimalista, que consiste en poseer menos artículos, pero de mayor calidad, hechos de una manera sostenible, que podría utilizar durante muchos años.

Opte por comprar prendas de vestir de lana, cáñamo y/o algodón orgánico, lo ideal es que estén teñidas con tintes atóxicos y naturales, siempre que sea posible. Si bien, esto no resolverá todos los problemas ambientales relacionados con la industria del textil, esto implica un gran paso en la dirección correcta.

Entre las empresas que invierten en la agricultura orgánica y tintes naturales se encuentran PACT (ropa interior y prendas para estar en casa), Boll and Branch (sábanas para cama, cobijas y toallas), Jungmaven (camisetas de cáñamo y algodón orgánico), Industry of All Nations (prendas de vestir) y muchas otras. Como señaló The Washington Post:14

"Juan [Gerscovich, cofundador de Industry of All Nations]... se subió en un contenedor de añil de 250 galones, colocado en un agujero excavado en el suelo... Y reconoció que las prendas de vestir producidas de esta manera no son económicas—los costos de las camisetas de Industry of All Nations... comienzan en US$ 40.

Pero, al igual que otros fabricantes orgánicos, dice que idealmente, el alto costo de esta ropa se traducirá en consumidores que consideren seriamente el impacto de sus compras. ‘Se considera que ir de compras es una cuestión de antojo, algo sin sentido, aunque de hecho, es una de las actividades más importantes que una persona puede realizar’, dice. ‘Ir de compras es equivalente a votar’.

[+]Fuentes y Referencias [-]Fuentes y Referencias

  • 1, 5 The Atlantic July 18, 2014
  • 2 Huffington Post September 14, 2016
  • 3, 8 ABC News December 21, 2006
  • 4 Huffington Post November 16, 2016
  • 6, 10 Fashionista.com January 20, 2016
  • 7 Huffington Post September 19, 2016
  • 9 Sustainable Brands August 10, 2016
  • 11 Huffington Post May 5, 2015
  • 12 Ecowatch August 17, 2015
  • 13 Texas Tribune January 2, 2017
  • 14 Washington Post December 30, 2016