Descartar los alimentos naturales por la comida chatarra no es la solución para los problemas de la ganadería industrial destructiva

Carne de Laboratorio

Historia en Breve -

  • La ganadería industrial es una de las prácticas más insostenibles de la civilización moderna, pero la respuesta no es reemplazar granjas con laboratorios de química. Los pastizales son clave para solucionar muchos problemas ambientales, y los herbívoros son parte necesaria de este ecosistema
  • Por lo general, los sustitutos de carne requieren agua, químicos y consumo de combustibles fósiles, y en ese sentido, difieren poco de la típica agricultura industrial. Según un estudio realizado en 2015, la carne producida en laboratorio en realidad requiere más energía que la ganadería convencional
  • El sustituto de carne creado por Impossible Foods contiene una mezcla de trigo, aceite de coco, papas y "hemo" que se deriva de levadura transgénica
  • En un nuevo informe, Amigos de la Tierra exige evaluaciones de seguridad más estrictas, regulaciones y requisitos de etiquetado para la carne falsa y otros productos novedosos de reemplazo animal
  • Cuando la FDA concluyó que la notificación voluntaria GRAS de Impossible Foods para el "hemo" derivado de levadura transgénica era demasiado inadecuada para establecer su seguridad, la compañía retiró su comunicado (lo cual es legal) y comercializó su hamburguesa sin carne, sin la aprobación de la FDA

Por el Dr. Mercola

La ganadería industrial es una de las prácticas más insostenibles de la civilización moderna. El sistema alimentario que ser rige por "cuanto más grande, mejor" ha llegado a un punto en el que sus consecuencias reales se han hecho evidentes.

Como agua corriendo por el drenaje, los recursos naturales de la tierra están desapareciendo rápidamente, a medida que la agricultura industrializada contamina el aire y agua, provoca deforestación, aumento de las emisiones de carbono y agotamiento, erosión y envenenamiento de los suelos.1

Sin embargo, la respuesta a largo plazo, radica en la transición a prácticas de cultivo sostenibles, regenerativas y libres de químicos, no en la creación de técnicas de producción de alimentos que reemplazan las granjas por laboratorios de química, lo cual es la alternativa "favorable para el ambiente" prevista por las nuevas empresas de biotecnología y sus expertos.

La industria cárnica convencional, ha demostrado de manera particular tener una influencia perjudicial en nuestro medio ambiente y el clima, lo que da lugar a una serie de esfuerzos para comercializar productos de reemplazo animal.

Impossible Foods y su hamburguesa "sangrante" sin carne, es uno de varios de estos inventos,2,3,4,5,6 y es el ejemplo perfecto de una respuesta que bien podría crear más peligros de los que resuelve.

Hamburguesa "sangrante" sin carne — El epitome de la comida falsa

A diferencia de la carne producida en laboratorio,7 el sustituto de la carne creado por Impossible Foods contiene una mezcla de trigo, aceite de coco, papas y "hemo", el último de los cuales es un derivado de levadura transgénica o GE. Impossible Foods fue fundada en 2011 por Pat Brown, un químico de la Universidad de Stanford.

Un ingrediente principal en la hamburguesa Imposible es la leghemoglobina de soya transgénica, que libera una proteína similar al hemo cuando se descompone. Esta proteína es lo que le da a la hamburguesa a base de vegetales su aspecto similar a la carne, sabor y textura, y hace que la hamburguesa "sangre" mientras se cocina.

Si bien la empresa se refiere a la sustancia como "hemo", técnicamente, las plantas producen hierro no hemo.8 El hierro hemo solo se produce en la carne y los mariscos. Una diferencia esencial entre el hemo y el hierro no hemo tiene que ver con su capacidad de absorción.

El hierro no hemo de origen vegetal se absorbe con menos facilidad. Esta es una de las razones por las que los veganos tienen un mayor riesgo de anemia por deficiencia de hierro que los que comen carne. Además, mientras que la legioneglobina de soya se encuentra en las raíces de las plantas de soya, la compañía la está recreando a partir de levadura transgénica.

Tal como se explica en el sitio web de la compañía:9

"El hemo es excepcionalmente abundante en el músculo de los animales — y es un elemento básico de la vida en todos los organismos, incluidas las plantas. Descubrimos cómo tomar el hemo de origen vegetal y producirlo mediante la fermentación ... Modificamos genéticamente la levadura para convertirla en un ingrediente clave: hemo.

El proceso nos permite producir la Hamburguesa Imposible a escala con el menor impacto ambiental posible.

Comenzamos con el gen de una proteína llamada leghemoglobina, una proteína hemo que se encuentra naturalmente en los nódulos de la raíz de las plantas de soya... Agregamos el gen de la legionemoglobina de soya a una cepa de levadura y cultivamos la levadura mediante la fermentación. Luego aislamos la legionemoglobina, o hemo, de la levadura.

Añadimos el hemo a la hamburguesa imposible para darle el intenso sabor, aroma y propiedades de cocción de la carne animal".

Posibles riesgos de la Hamburguesa Imposible

Mientras que las hamburguesas sin carne ahora se venden en casi 2 000 restaurantes en todo el país, quedan dudas sobre su seguridad a largo plazo para la salud humana.

Amigos de la Tierra, un grupo activista medioambiental con partidarios internacionales, ha señalado que todavía no sabemos lo suficiente sobre los efectos para la salud de consumir este tipo de carne falsa, y que su rápida comercialización es arriesgada, en el mejor de los casos.

En su informe llamado "From Lab to Fork: Critical Questions on Laboratory-Created Animal Product Alternatives"10 (Del laboratorio a la mesa: Preguntas esenciales sobre alternativas a productos animales creados en laboratorio) que fue publicado en junio de 2018, Amigos de la Tierra exige evaluaciones de seguridad, regulaciones y requisitos de etiquetado más estrictos.

Dana Perls, defensora de los alimentos y agricultura de Amigos de la Tierra, dijo para Bloomberg:11

"Necesitamos datos reales. Las personas han dejado en claro que quieren alimentos orgánicos reales y verdaderamente sustentables, contrario a esta arriesgada tendencia que podría llevarnos por el camino equivocado".

El informe destaca una serie de preocupaciones de salud y seguridad, así como los impactos ambientales que se encuentran detrás de las afirmaciones de ser "favorables para el clima".

También señala la falta de justificación de las declaraciones de "carne limpia", "libre de animales", "de origen vegetal" y "sostenible". Según lo informado por Bloomberg:12

"Amigos de la Tierra ha expresado su preocupación por el 'hemo', la proteína derivada de levadura transgénica que Impossible Foods dijo le da a la hamburguesa su falsa carnosidad.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos. Ha pedido pruebas de seguridad más "directas", así como más exámenes sobre alérgenos, según informó el New York Times13 el verano pasado.

'Tiene que ser hecho por un tercero', dijo Perls sobre la prueba de hemo, con una investigación sobre las 'implicaciones para la salud a largo plazo'. Impossible Foods dijo que un panel de expertos contratados ha determinado dos veces — en 2014 y 2017 — que la sustancia es segura".

La designación GRAS a menudo es irrelevante si se trata de nuevos ingredientes

Sin embargo, para quienes estén familiarizados con el funcionamiento del sistema, contratar a "un panel de expertos" para confirmar la seguridad brinda poca o nada de confianza.

Como se explica en mi artículo de 2015, "Defectuoso sistema GRAS permite nuevos productos químicos en el suministro de alimentos sin revisión de seguridad de la FDA", una empresa puede simplemente contratar a un experto de la industria para evaluar un ingrediente nuevo, y si esa persona determina que el ingrediente en cuestión cumple con las normas de seguridad federales, se puede considerar "generalmente reconocido como seguro" o GRAS, sin requerir de una evaluación externa independiente.

Eso es justo lo que ocurrió.14 El hecho de que Impossible Foods haya contratado y pagado a los miembros del panel para que realicen la evaluación GRAS del ingrediente clave de la Hamburguesa Imposible, la leghemoglobina de soya hecha con levadura transgénica, es motivo suficiente para tomarse en serio el reclamo de seguridad.

Como señaló Stacy Malkan, periodista del Derecho a Saber de los Estados Unidos (USRTK, por sus siglas en inglés):15

"Los tres investigadores de alimentos que escribieron el reporte del panel de expertos que Impossible Foods presentó a la FDA — Joseph Borzelleca, Michael Pariza y Steve Taylor — están en una corta lista de científicos a los que 'la industria alimentaria recurre una y otra vez' para obtener la denominación GRAS...

Los tres sirvieron en la Junta Consultiva Científica de Phillip Morris, según una investigación de 2015 del Centro para la Integridad Pública [CPI, por sus siglas en inglés]: 'La industria de la desinformación: Científicos de seguridad alimentaria tienen vínculos con Big Tobacco'...16

'[C]riticos del sistema GRAS dicen que Borzelleca representa a un sistema que está plagado de conflictos de intereses', informó el CPI".

De acuerdo con la FDA, la investigación incluida en la notificación GRAS de la empresa (que es voluntaria) fue inadecuada y en realidad no pudo establecer su seguridad. Es importante destacar que faltaba la evaluación de la alergenicidad de la empresa.

Sin embargo, como lo permiten las reglas GRAS, Impossible Foods simplemente retiró su denominación voluntaria GRAS y comenzó a comercializar su hamburguesa sin carne sin aprobación oficial de la FDA.

¿Qué tan ecológicos son los sustitutos de carne?

Según Amigos de la Tierra, las afirmaciones de sustentabilidad deben respaldarse con una evaluación de impacto ambiental completa, que comienza con la creación del producto y termina con su eliminación.

Por lo general, los sustitutos de carne requieren agua, químicos y consumo de combustibles fósiles, y en ese sentido, no son tan diferentes de la agricultura industrial.

De acuerdo con un estudio de Ciencia y Tecnología Ambiental publicado en 2015,17 la carne producida en laboratorio donde la carne se crea a partir de células madre, en realidad requiere más energía que la agricultura convencional. Como explica el resumen del estudio:

"La carne de laboratorio o in vitro se compone de biomasa comestible producida a partir de células madre de animales en una fábrica o granja industrial. En las próximas décadas, el cultivo de biomasa in vitro podría permitir la producción de carne sin la necesidad de criar ganado.

Con un marco anticipatorio de análisis del ciclo de vida, el estudio descrito en este documento examina las implicaciones ambientales de esta tecnología emergente y compara los resultados con los impactos publicados sobre la carne de res, cerdo, aves de corral y otro análisis especulativo de la biomasa creada.

Aunque los márgenes de incertidumbre son amplios, los hallazgos sugieren que el cultivo de biomasa in vitro podría requerir cantidades más pequeñas de insumos agrícolas y tierra que la ganadería; sin embargo, esos beneficios podrían ser a expensas de un uso de energía más extenso ya que las funciones biológicas como la digestión y circulación de nutrientes son reemplazadas por equivalentes industriales.

Desde esta perspectiva, la producción a gran escala de carne in vitro y otros productos transgénicos podría representar una nueva fase de la industrialización con dilemas intrínsecamente complejos y desafiantes".

Como señala Perls, "hemos experimentado los impactos ambientales de algunos productos alimenticios, y realmente no podemos permitirnos crear sistemas alimentarios más insostenibles que nos lleven en otra dirección equivocada" — que es precisamente lo que la industria de la carne falsa está haciendo, y en más de un sentido.

Además del hecho de que no parece tener ninguna capacidad regenerativa que beneficie al ecosistema, también está la cuestión de sus efectos para la salud.

Los alimentos ultraprocesados se relacionan con un mayor riesgo de cáncer

Varios estudios han destacado que los riesgos de los alimentos ultraprocesados demuestran aumentar el riesgo de cáncer, y mientras más alimentos ultraprocesados consuma, mayor será su riesgo.18,19,20,21

En uno, que incluyó a cerca de 105 000 participantes que fueron monitoreados durante un promedio de cinco años, la alimentación promedio del 18 % de ellos fue a base de alimentos ultraprocesados, y cada aumento del 10 % en alimentos ultraprocesados elevó 12 % la tasa de cáncer, que dio lugar a nueve casos de cáncer adicionales por cada 10 000 personas al año.

El riesgo de cáncer de mama aumentó específicamente un 11 % por cada aumento del 10 % en el consumo de alimentos ultraprocesados.

Mientras que el azúcar y las grasas poco saludables son ingredientes básicos clave que se sospecha causan estos efectos, hay razones para creer que la carne falsa podría tener un impacto similar, por el simple hecho de que el cuerpo humano no está diseñado para procesar carne falsa.

Nunca en la historia de la humanidad la levadura transgénica ha sido parte importante de nuestra alimentación. La investigación22 también ha vinculado la mala alimentación con un mayor riesgo de mortalidad cardiometabólica (muerte a causa de la diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y derrame cerebrovascular).

Según los autores, una nutrición deficiente en alimentos clave como frutas, vegetales, frutos secos y omega-3 de origen animal, junto con el consumo excesivo de alimentos procesados tales como carnes procesadas y bebidas endulzadas representó más del 45 % de todas las muertes cardiometabólicas en 2012.

Si la carne procesada (a diferencia de la carne que no está procesada como un bistec) es un factor contribuyente sólido para el cáncer y la mala salud, ¿qué garantías tenemos de que los sustitutos de carne derivados de levadura transgénica que se crean en un laboratorio serán más seguros, y mucho menos un verdadero beneficio para nuestra salud?

Enfurecido por la aparente desconfianza expresada por personas preocupadas por la introducción de carnes falsas, el jefe de comunicaciones de Impossible Foods, Rachael Konrad, acusó a los críticos de ser "fundamentalistas anticiencia" de "propaganda absurda",23 y de que Amigos de la Tierra tiene un "desprecio total por la ciencia, los hechos y la realidad".24

Defensor de las toxinas promueve la difusión de carnes falsas

Según el Consejo Americano de Ciencia y Salud (ACSH, por sus siglas en inglés), Bloomberg es un ejemplo de los "medios científicos corporativos" en los que no se debe confiar.25 La ironía de la situación es extrema, por no decir más, al considerar que el ACSH es un grupo fachada de la industria tóxica que sirve a expertos como la industria del tabaco y los pesticidas.

El ACSH es el "científico experto" en el que la industria de la carne falsa ahora confía para difundir el evangelio de la carne sin carne ni crueldad animal y saludable para el ambiente, que por sí sola debe enviar señales de alerta entre los que están familiarizados con las tácticas de relaciones públicas de la industria química y tabacalera.

Inexplicablemente, el ACSH sigue siendo tratado como una fuente de información acreditada por los principales medios de comunicación, a pesar de que los grupos de salud, medio ambiente, laborales y de interés público han instado a los medios de comunicación a dejar de publicar contenido de ACSH26 — o al menos pedirle que se identifique como lo que es: un grupo fachada de las corporaciones.

En un comentario de EcoWatch, Malkan señala cómo Impossible Foods está tratando de manipular el debate público al redirigirlo a sus propias fuentes cuidadosamente investigadas, todas reconocidas por ser industrias expertas en la producción de tóxicos:27

"En lugar de soportar el sesgo de Bloomberg, Konrad dice que debemos tomar en serio el ascenso de Mark Lynas, un promotor de transgénicos y pesticidas que comunica información inexacta sobre la ciencia, según científicos y expertos en alimentación.

El artículo de Konrad también se vincula con una columna de Ted Nordhaus, miembro del consejo de la organización matriz de Genetic Literacy Project, un grupo propagandístico de la industria química que acusa a los científicos del cáncer de ser un 'socio industrial' en la estrategia de relaciones públicas de Monsanto para proteger al herbicida Roundup de las preocupaciones sobre el cáncer.

Los mensajes falsos e incendiarios que utilizan estos grupos para promover los alimentos genéticamente modificados, defender los pesticidas, ignorar los riesgos para la salud y el medioambiente y silenciar a los defensores del consumidor y el ambiente contribuyen a explicar por qué la industria de los transgénicos no está ganándose la confianza del consumidor...

Impossible Foods tuvo la oportunidad de escribir una nueva historia y generar confianza con un proceso abierto y transparente que respeta las preocupaciones de los consumidores. ¡Lo arruinaron!

La nueva proteína transgénica de la Hamburguesa Imposible es nueva para el suministro de alimentos para humanos, y se supone que debemos confiar en que el fabricante garantice su seguridad. Pero el proceso de la compañía no ha inspirado confianza".

La ganadería industrial necesita una revisión general, pero desplazar a la naturaleza no es la respuesta

Crear productos cárnicos patentados producidos en un laboratorio no consiste en alimentar al mundo o eliminar el sufrimiento de los animales. Se trata de dominar multimillonarios que buscan poner patentes en el sistema alimentario.

Mientras muchos ven los sustitutos de la carne creados en laboratorio como el menor de los dos males al compararlos con la típica carne de granjas industriales que actualmente domina el mercado, eliminar a la naturaleza de la ecuación no es la respuesta, sobre todo debido a que el manejo holístico del ganado es parte integral de la agricultura regenerativa.

Cuando los animales se crían de acuerdo con la agricultura regenerativa, se crea un ecosistema completo, que a la vez es sanador para la tierra y productivo para los agricultores que lo conservan.

Comer carne no es sinónimo de dañar el medio ambiente; son las prácticas agrícolas industriales las que infligen el daño. Algunos también creen que comer carne significa talar más bosques para que los animales puedan pastar, pero sin duda, no estoy en defensa de eso.

Actualmente, las tierras de cultivo de los Estados Unidos están dominadas por un ciclo de siembra de dos cultivos de maíz y soya, principalmente para alimentación animal. Al igual que las operaciones concentradas de alimentación animal, estos monocultivos están devastando el ambiente y aunque son alimentos de origen vegetal, son parte del problema, no la solución.

Deshacerse de estos grandes y extensos campos de maíz y soya que, si alguna vez ha visitado, sabrá que están cargados de sustancias químicas y en gran medida desprovistos de vida, es fundamental, ya que los está devolviendo a lo que eran antes, es decir, pastizales para animales de pastoreo.

Los pastizales son clave para solucionar muchos problemas ambientales, y los herbívoros son parte necesaria de este ecosistema. Al imitar el comportamiento natural de las manadas migratorias de animales silvestres de pastoreo es decir, permitir que el ganado paste libremente y mover la manada en patrones específicos — los agricultores pueden apoyar los esfuerzos de la naturaleza para regenerarse y prosperar.

Este tipo de sistema de manejo de la tierra promueve la reducción del dióxido de carbono en la atmósfera (CO2) al retenerlo en el suelo, donde puede hacer mucho bien. Una vez en la tierra, el CO2 puede almacenarse de forma segura durante cientos de años y contribuye a la fertilidad del suelo.

Los sustitutos de carne hechos en laboratorio no contribuyen a la regeneración de nuestro medio ambiente. De hecho, al consumir más energía, las carnes falsas continúan llevando los problemas ambientales hasta el borde.

Si sus principales preocupaciones son el bienestar de los animales y la sustentabilidad ambiental, su mejor opción es apoyar y comprar carnes orgánicas certificadas, de animales criados y sacrificados en condiciones humanas.

La fuente más confiable es la carne certificada por la American Grassfed Association (AGA, por sus siglas en inglés), que garantiza que los animales nacieron y crecieron en granjas familiares de los Estados Unidos, y fueron alimentados solo con pastura y forraje desde el destete hasta su sacrificio, no han sido tratados con hormonas o antibióticos, y fueron criados en pastizales sin estar confinados a corrales de engorde.

En el Medio Oeste, la marca Kalona SuperNatural fue la primera marca de lácteos en obtener la certificación AGA.

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