¿Está nadando en agua con residuos fecales?

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Historia en Breve -

  • Alrededor del 80 % de las albercas públicas, jacuzzis y parques infantiles acuáticos verificados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) presentaron al menos una violación relacionada con la seguridad o higiene
  • 1 de cada 8 albercas estaba tan sucia que tuvo que ser clausurada inmediatamente después de la inspección
  • En especial, las albercas destinadas a niños pequeños y bebés eran más riesgosas, por lo que 1 de cada 5 fue clausurada justo después de la inspección

Por el Dr. Mercola

Si planea acudir a una alberca pública durante esta temporada de verano, el informe anual de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos podría hacerle recapacitar;1 ya que al revisar más de 48 600 albercas públicas, jacuzzis y parques infantiles acuáticos, y casi el 80 % presentó al menos una violación relacionada con la seguridad o higiene.

De hecho, 1 de cada 8 albercas estaba tan sucia que tuvo que clausurarse inmediatamente después de la inspección. En especial, las albercas destinadas a niños pequeños y bebés fueron más riesgosas, por lo que 1 de cada 5 fue clausurada justo después de la inspección. Michael Beach, Ph.D., Director asociado de los CDC indicó para Healthy Water que:2

"Particularmente, esto es preocupante porque los niños, quienes aún se encuentran en el proceso de aprender las habilidades para controlar sus evacuaciones, son más propensos a contaminar el agua, y es muy posible que se la traguen, lo que podría provocarles enfermedades diarreicas".

¿Cuáles son las infracciones más comunes en las albercas públicas?

Alrededor de un tercio de los departamentos de salud locales no supervisan ni inspeccionan las instalaciones de los baños públicos, por lo que prácticamente cualquier cosa podría estar latente en el agua. Muy a menudo, estas violaciones estuvieron relacionadas con:

  • PH inadecuado (15 %)
  • Equipo de seguridad (13 %)—en especial para prevenir el ahogamiento
  • Concentración del desinfectante (12 %)—particularmente cuando era muy poca cantidad de desinfectante

Un estudio previo emitido por los CDC también reveló que, con frecuencia el agua de las albercas está contaminada con heces. Se encontró que el 58 % de los filtros de las piscinas verificadas por los CDC en 2013 contenían bacterias E. coli. De acuerdo con los CDC:3

"Encontrar que un alto porcentaje de filtros da positivo para E. coli, indica que los nadadores contaminan frecuentemente el agua de las albercas cuando tienen un accidente fecal en el agua o cuando las heces se transfieren de sus cuerpos porque no se bañan de forma adecuada antes de entrar en el agua".

La Pseudomonas aeruginosa es otro tipo de bacteria que puede causar infecciones auditivas y erupciones cutáneas, la cual fue encontrada en el 59 % de los filtros de las albercas analizadas.

El norovirus, giardia y shigella, son otros microbios causantes de enfermedades que podrían estar presentes en albercas públicas. También, está el parásito cryptosporidium o crypto, que puede causar diarrea.

Entre 2011 y 2012, se reportaron 90 brotes de crypto, y la mayoría ocurrieron en aguas tratadas, como albercas, spas y jacuzzis (este parásito es resistente a muchos desinfectantes comunes).4

Para poder combatir las crecientes tasas de infección por cryptosporidium, que ahora es la principal causa de brotes de enfermedades diarreicas relacionadas con albercas, los CDC recomiendan complementar la desinfección en las albercas públicas y jacuzzis con luz ultravioleta u ozono.

Si el drenaje no es visible, no entre en el agua

Los expertos les recomiendan a los nadadores que utilicen su sentido común antes de saltar en las albercas públicas, incluyendo sopesar el nivel de turbiedad del agua.

Si el agua está tan turbia que no puede ver el drenaje en la parte inferior, no debe entrar en la piscina (según CDC's Beach, si se encuentra en tan mal estado no debería estar en servicio, así que también debe notificarlo a la gerencia).

Otras medidas de sentido común incluyen no nadar si tiene diarrea, tomar pausas frecuentes para acudir al baño (en especial, en el caso de los niños) y revisar los pañales cada 30 a 60 minutos.

También, puede conseguir un contenedor de tiras reactivas para analizar el agua de la alberca. Deberá buscar los resultados que se describen enseguida, pero debe considerar que incluso al verificarlos, aún existe un riesgo de crypto y residuos de desinfección (DBPs, por sus siglas en inglés):5

  • Concentración de cloro libre de al menos 1 parte por millón (ppm) en albercas y al menos 3 ppm en jacuzzis
  • Concentración de bromo libre de al menos 3 ppm en albercas y al menos 4 ppm en jacuzzis
  • Niveles de pH entre 7.2 y 7.8

Se forman compuestos peligrosos cuando el cloro se mezcla con orina, heces, sudor y suciedad

¿Alguna vez se ha preguntado por qué es más recomendable bañarse antes de ingresar a una alberca pública? De acuerdo con los CDC:6

"La función de las sustancias químicas en las albercas es destruir los gérmenes. Pero, cuando la orina, heces, sudor y suciedad se transfieren de nuestros cuerpos al agua de las albercas, las sustancias químicas descomponen estos elementos adicionales, en vez de destruir los gérmenes, lo cual disminuye la capacidad de las sustancias químicas, y se traduce en una menor cantidad para destruir los gérmenes".

Sin embargo, este solo es uno de los problemas con esa "materia orgánica" en las albercas. Los DBPs altamente tóxicos se forman debido a las reacciones entre los desinfectantes en las albercas y la materia orgánica, incluyendo el cabello, piel, sudor, suciedad y orina.

En un estudio, los investigadores mezclaron ácido úrico de orina humana con cloro y descubrieron que se producen dos DBPs, cloruro de cianógeno (CNCI) y tricloramina (NCl3).7 El primero—CNCI--está clasificado como agente de guerra química, y es una conocida toxina para los pulmones, corazón y sistema nervioso central. NCl3 está relacionado con daño pulmonar.

En cuanto a cuán peligroso es—prácticamente--los investigadores encontraron que, en el peor de los casos, la orina en una alberca podría generar aproximadamente 30 partes por billón (ppb) de cloruro de cianógeno, que es muy inferior a las 70 ppb utilizadas como concentración máxima de cianógeno permitida en el agua potable, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).8

El cloruro de cianógeno podría causar coma, convulsiones y muerte tan solo al utilizar niveles mucho más altos (alrededor de 2 500 ppb), una cantidad que sería difícil, y probablemente imposible de generar en una típica alberca, tan solo al orinar.9

Sin embargo, no significa que las dosis más pequeñas sean "seguras", ya que los niveles de DBPs encontrados en las albercas han estado relacionados con serios problemas de salud.

Los DBPs pueden causar cáncer

Nadie quiere pasar un día en la alberca y volver a casa con diarrea u otra enfermedad gastrointestinal. Sin embargo, debe saber que incluso si evita enfermarse gravemente, existen riesgos a largo plazo que debe considerar. De hecho, permanecer tan solo 40 minutos en una alberca clorada se ha relacionado con daños en el ADN.10

Esto no es debido al cloro en sí, sino a los DBPs. Los trihalometanos (THMs, por sus siglas en inglés), uno de los tipos más comunes de DBPs, son agentes cancerígenos del grupo de cáncer B, lo cual significa que han demostrado causar cáncer en animales de laboratorio.

De igual manera, han estado relacionados con problemas reproductivos, como aborto espontáneo, muerte fetal intrauterina y malformaciones congénitas, tanto en animales como en seres humanos, aun cuando se trata de niveles bajos.

El riesgo de cáncer por DBPs (en este caso, los THMs) es mayor cuando es por la exposición de la piel al nadar (en comparación con una exposición gastrointestinal, que podría ocurrir debido al agua potable).11

Esto podría explicar por qué las personas que acuden a las albercas con frecuencia tienen un mayor riesgo de cáncer de vejiga, en comparación con las que no lo hacen.12

Por qué las albercas públicas podrían causar síntomas respiratorios

Los problemas respiratorios, como las alergias y el asma, algunas veces se relacionan con el cloro en las albercas públicas, pero realmente muchos de los riesgos para la salud relacionados con nadar en aguas cloradas están relacionados con DBPs tóxicos:

  • Los instructores de natación tienen más del doble de probabilidades de padecer frecuentemente de sinusitis o dolor de garganta, y más del triple de probabilidades de padecer resfriados crónicos, en comparación con los trabajadores de albercas con menos exposición a DBPs, como las recepcionistas o empleados de hostelería13
  • En comparación con la población general, los trabajadores de albercas con altos niveles de exposición presentaron un riesgo 40 % mayor de opresión en el pecho, y una probabilidad 700 % mayor de tener dificultades para respirar mientras caminaban.14
  • Los DBPs podrían debilitar el sistema inmunológico, alterar el sistema nervioso central, causar efectos perjudiciales en el sistema cardiovascular, ocasionar una disfunción en el sistema renal y producir daños en el sistema respiratorio.

Cómo nadar a salvo durante este verano

La natación es un magnífico pasatiempo, que sirve como actividad física, así como para disfrutar y relajarse emocionalmente. Si tiene la opción de nadar en el océano, es una excelente alternativa en vez de nadar en una alberca, al igual que nadar en un lago u otro cuerpo de agua natural que no esté contaminado.

Si tiene una alberca en su jardín, también podría encontrar una manera de mantenerla libre de bacterias, algas y otros organismos, sin tener que recurrir a sustancias químicas peligrosas.

Una de las mejores soluciones es no clorar la alberca y simplemente utilizar un tratamiento de "shock" de mantenimiento, cada cinco o seis días, lo que puede eliminar la acumulación de algas. El tratamiento de shock se evapora en alrededor de 24 a 48 horas, y le da un rango de tiempo de varios días en los que podrá utilizar su alberca de forma segura.

También, podría disminuir la cantidad de material orgánico que se trasmina en la alberca, y por lo tanto la cantidad de DBPs que se producen, al bañarse antes de ingresar, y enseñarles a sus hijos a no orinar en el agua.

Sin embargo, esto será difícil si acude a una alberca pública o parque acuático, ya que muchas personas no se bañan antes de entrar, y no puede controlar qué otros tipos de compuestos (productos para el cuidado personal, protectores solares, repelentes de insectos, orina y heces) podrían estar en el agua.

Acudir de forma ocasional a una alberca pública que se mantenga en buenas condiciones, probablemente represente un bajo riesgo para la mayoría de las personas. Pero, el riesgo podría aumentar en ambientes encerrados, incluyendo a los parques acuáticos cerrados.

Cuando las instalaciones son cerradas, permite que los DBPs se concentren en el aire, en especial durante los meses más fríos del año, cuando no circula aire fresco del exterior.

En el brote más grande hasta la fecha, que ocurrió en 2007, al menos 665 personas se enfermaron a causa de los DBPs que estaban presentes en las instalaciones de un parque acuático encerrado.15

Además, los brotes de enfermedades, en particular los que están relacionados con crypto, afectan con mayor frecuencia a los niños pequeños.16

Por lo tanto, además de reconsiderar si debe acudir a instalaciones encerradas, posiblemente también deba reconsiderar si sea adecuado llevar bebés muy pequeños a cualquier alberca pública.

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