Las ETS siguen aumentando vertiginosamente y se están volviendo intratables

salud sexual

Historia en Breve -

  • En 2017 el número de enfermedades de transmisión sexual (ETS) en los Estados Unidos sobrepasó el récord establecido en 2016 que superó los 200 000 casos, de modo que se diagnosticaron cerca de 2.3 millones casos de clamidia, gonorrea y sífilis
  • Durante el periodo de estudio los casos de gonorrea aumentaron un 67 %, por lo que en 2017 se reportaron 555 608 casos
  • Los casos de sífilis aumentaron un 76 % entre 2013 y 2017, y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres representan casi el 70 % de los casos
  • La clamidia fue la ETS más común que se reportaron a los CDC, con más de 1.7 millones de casos diagnosticados en 2017
  • Las ETS resistentes a los medicamentos son cada vez más comunes; la gonorrea resistente a la azitromicina aumentó del 1 % en 2013 a más del 4 % en 2017

Por el Dr. Mercola

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) continúan aumentando de forma vertiginosa en los Estados Unidos y el 2017 fue el cuarto año consecutivo en que esto ha ocurrido así.

De hecho, el número de ETS en dicho país en 2017 sobrepasó el récord anterior establecido en 2016 que superó los 200 000 casos, de modo que se diagnosticaron cerca de 2.3 millones de casos de clamidia, gonorrea y sífilis, tal y como lo demostraron los últimos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).1

El Dr. Jonathan Mermin, director del Centro Nacional para la Prevención del VIH/ SIDA, Hepatitis Viral, ETS y Tuberculosis de los CDC, señaló que "estamos retrocediendo", ya que los casos de ETS en los Estados Unidos fueron disminuyendo hasta la década de 1970, momento en el que la tendencia se invirtió.2

"Es evidente que los sistemas que identifican, tratan y, en última instancia, previenen las ETS están en un punto crítico", declaró el especialista.3

Es curioso que las tasas de ETS estén aumentando, ya que investigaciones independientes sugieren que las personas en los Estado Unidos tienen menos sexo en general.4

Un estudio en la revista académica Archives of Sexual Behavior, que fue publicado en noviembre de 2017, sugirió que a principios de 2010 los adultos en dicho país tenían relaciones sexuales unas 9 veces menos por año en comparación con el final de la década de 1990.5

Si esta tendencia ha persistido, ¿qué subyace las tasas al alza de ETS? De acuerdo con Gail Bolan, directora de la División de Prevención de ETS de los CDC, quizás sea un aumento en las prácticas sexuales que conllevan un mayor riesgo, como no usar condones, junto con el sexo de alto riesgo relacionado con el uso de opiáceos y la adicción.6

Otros sugieren que la falta de financiación para los programas federales dedicados a la prevención de las ETS y clínicas especializadas es, hasta cierto punto, el responsable, ya que es menos probable que las personas se sometan a análisis y busquen tratamiento para las ETS en un entorno privado (su consultorio médico).7

Sea cual sea la causa, es evidente que muchas poblaciones pueden verse amenazadas por estas tasas de infección al alza, sobre todo conforme más casos se conviertan en intratables debido a la resistencia a los medicamentos.

La gonorrea, sífilis y clamidia aumentan sustancialmente

De 2013 a 2017, las 3 ETS más comunes que siguieron mostraron aumentos sorprendentes fueron:

Gonorrea — Los casos aumentaron un 67 % durante el período de estudio, por lo que se llegó a 555 608 casos en 2017. Los diagnósticos entre los hombres casi se duplicaron, aunque los casos entre las mujeres también están aumentando.

Si bien la gonorrea suele ser asintomática, en los hombres puede causar sensación de ardor al orinar, secreción (blanca, amarilla o verde) del pene o testículos con dolor o hinchazón. En raras ocasiones puede provocar infertilidad.

En el caso de las mujeres, puede causar sangrado vaginal o flujo, o bien, dolor al orinar, pero suele ser asintomática. Si no se trata, la infección puede ocasionar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede causar infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico o abdominal.

Asimismo, una gonorrea que quede sin tratamiento puede aumentar su riesgo de infección por VIH.8 En mujeres embarazadas, esta se puede transmitir al bebé durante el parto, lo que puede causar ceguera, infección articular o bien, una infección sanguínea que puede poner en riesgo la vida del neonato.9

Las infecciones rectales con gonorrea pueden causar flujo anal, picazón, dolor y hemorragia o deposiciones dolorosas.

Sífilis — Los casos aumentaron un 76 % entre 2013 y 2017, y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres representan casi el 70 % de los casos en los que se conocía el sexo de la pareja sexual. Estos números representan los casos de sífilis primaria y secundaria, que son las etapas más infecciosas de la enfermedad.

Durante la sífilis primaria, una llaga (o llagas) indolora(s) aparecen en el sitio de la infección, que por lo general es en los genitales, alrededor del ano o en la boca. En la fase secundaria, algunos de los síntomas son: sarpullido, ganglios linfáticos inflamados y fiebre. Pero estos síntomas pueden ser tan leves que son imperceptibles.

Por lo general las primeras llagas desaparecerán dentro de 3 o 6 semanas, y la infección puede entrar en una etapa latente durante los años subsiguientes sin exhibir síntoma alguno.

La sífilis también puede ser transmitida a un bebé durante el embarazo. En casos excepcionales, si no se trata a los 10 o 30 años después de la infección inicial, la enfermedad puede entrar en la etapa terciaria que causa daño en los órganos internos y posiblemente la muerte.

De igual forma puede provocar la neurosífilis o sífilis ocular, en las que su cerebro, sistema nervioso y ojos pueden resultar dañados.10

Clamidia — La clamidia fue la ETS más común que informaron los CDC, con más de 1.7 (millones de) casos diagnosticados en 2017. El 45 % de los casos se presentaron entre mujeres de 15 a 24 años de edad.

Y aunque la clamidia suele ser asintomática, cuando exhibe síntomas, puede provocar flujo vaginal anormal o ardor al orinar en las mujeres o, en el caso de los hombres, secreción del pene, ardor al orinar y testículos con dolor o hinchazón.

Si no se trata, puede provocar EIP, lo que puede dañar el sistema reproductivo de la mujer y causar infertilidad o un embarazo ectópico. Además, también se le puede transmitir al bebé durante el parto. La clamidia sin tratar puede aumentar su riesgo de contraer VIH.

En cuanto a la probabilidad de que la tendencia continúe, el Dr. Edward Hook, profesor de investigación traslacional de enfermedades infecciosas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Alabama en Birmingham, declaró para CNN lo siguiente:

"Es importante recordar que, si bien estos datos son preliminares y tienen 8 meses de retraso, no existe en lo absoluto razón alguna para pensar que los aumentos que describen los CDC no continúen en 2018."11

Las ETS resistentes a los medicamentos están al alza

Por ahora, la clamidia, gonorrea y sífilis se pueden tratar con antibióticos, siempre que una persona se dé cuenta de que tiene la infección y busque el tratamiento.

Sin embargo, quizás esto deje de ser así a largo plazo, ya que las infecciones resistentes a los medicamentos son cada vez más comunes. Esto es particularmente cierto con la gonorrea, que se ha vuelto resistente a casi todas las clases de antibióticos disponibles, con excepción de la ceftriaxona.

Los CDC recomiendan un enfoque terapéutico dual para tratar la gonorrea que consiste en una inyección de ceftriaxona seguida de una dosis oral de azitromicina, lo cual tiene como fin que la ceftriaxona siga atacando la infección el mayor tiempo posible.

No obstante, los CDC han descubierto que la gonorrea puede estar desarrollando resistencia a la azitromicina, pues la gonorrea resistente a la azitromicina aumentó del 1 % en 2013 a más del 4 % en 2017. Según el informe:12

"El hallazgo se suma a la inquietud de que los genes resistentes a la azitromicina en algunos casos de gonorrea podrían cruzarse en cepas de gonorrea con susceptibilidad reducida a la ceftriaxona – y que algún día pudiera surgir una cepa de gonorrea que no responda a la ceftriaxona.

"Prevemos que con el tiempo la gonorrea acabará con nuestro último antibiótico altamente eficaz, y es apremiante desarrollar otras opciones de tratamiento", dijo Gail Bolan, M.D., directora de la División de Prevención de ETS de los CDC.

"No podemos dejar que nuestras defensas bajen, debemos continuar reforzando los esfuerzos para detectar y prevenir rápidamente la resistencia el mayor tiempo posible’".

La sífilis también es resistente a la azitromicina y esta es el segundo medicamento que se prescribe para dicha infección, asimismo, una investigación que analiza muestras de sífilis provenientes de los Estados Unidos, Sudamérica, Europa, África y Australasia encontró que las 2 cepas principales han desarrollado resistencia a los antibióticos.

La ‘supergonorrea’ ya está presente en todo el mundo

Quizás solo sea cuestión de tiempo antes de que aparezca la "supergonorrea" en los Estados Unidos. Por ejemplo, en el Reino Unido ya se ha informado el primer caso de gonorrea resistente tanto a la ceftriaxona como a la azitromicina.13

El hombre fue diagnosticado a principios de 2018 y se cree que contrajo la infección a través de la práctica sexual que sostuvo con una persona en el sudeste de Asia aproximadamente un mes antes al diagnóstico.

La Dra. Gwenda Hughes, especialista científica y directora de la sección de infecciones de transmisión sexual en la Sanidad Pública de Inglaterra o Public Health England (PHE), dijo en un comunicado que:

"[La infección] ... es muy resistente al tratamiento de primera línea ... Esta es la primera vez que un caso ha exhibido una resistencia de alto nivel a ambos medicamentos y a la mayoría de los otros antibióticos que comúnmente se utilizan".14

El paciente fue tratado con un antibiótico por vía intravenosa llamado ertapenem, que está relacionado con la ceftriaxona.15

Además, en un estudio de 77 países, la OMS informó una resistencia generalizada a la ciprofloxacina ante el 97 % de los países que informaron cepas resistentes a los medicamentos, así como una mayor resistencia a la azitromicina ante el 81 % de los países que informaron la resistencia.

En general, el 66 % de los países habían visto cepas de gonorrea resistentes a las cefalosporinas de amplio espectro (ESC, por sus siglas en inglés), cefixima oral o ceftriaxona inyectable, los tratamientos actuales de último recurso.

De acuerdo con la OMS, "hoy por hoy y en la mayoría de los países, las ESC son el único antibiótico que sigue siendo eficaz para tratar la gonorrea, pero ahora se ha informado una resistencia a la cefixima – y algo que resulta aún más inusual, a la ceftriaxona en más de 50 países".16

¿Las aplicaciones de citas contribuyen a las crecientes tasas de ETS?

La mayoría de los debates entorno al aumento de las tasas de ETS señalan como responsables a diversas cuestiones políticas (falta de fondos), así como al aumento de las tasas de adicción (lo que incluye a los opiáceos) o un menor uso de condones, este último quizá se deba a que el temor de contraer VIH/SIDA ha disminuido en los últimos años.

Sin embargo, de acuerdo con la Asociación Británica de Salud Sexual y VIH, las populares aplicaciones de citas también podrían estar desempeñando un papel al alentar a las personas a cambiar de pareja con frecuencia.17

En una zona del sur de Gales, los casos de sífilis se quintuplicaron en 4 meses, y la junta de salud creía que podría deberse a que más personas usaban aplicaciones de citas para reunirse con el fin de tener relaciones sexuales sin protección.

En vista de que los usuarios suelen eliminar los perfiles de sus ‘parejas’ luego de conocerlas, también es difícil advertirles si fueron diagnosticados con una ETS.18

En última instancia, no son las aplicaciones el problema, sino el sexo sin protección que se puede derivar de las citas. Si utiliza dichas aplicaciones de manera responsable y usa condones constantemente con parejas nuevas o casuales, puede reducir su riesgo de ETS considerablemente, aunque el uso del condón no protege contra todas estas enfermedades.

Estar en una relación mutuamente monógama con una pareja que no tiene una ETS reducirá aún más su riesgo, de la misma forma que lo hará si (ambos compañeros) se realizan pruebas antes de tener relaciones sexuales con una nueva pareja. También es importante hacerse un examen de detección con regularidad para que pueda recibir tratamiento cuanto antes si se le diagnostica una ETS.

Un plan integral para protegerse de las enfermedades resistentes a los antibióticos

Es fundamental que mantenga prácticas sexuales seguras para evitar las ETS, pero también puede reforzar sus defensas inmunológicas con los consejos que se muestran a continuación, de modo que, en caso de que esté expuesto a cualquier microbio resistente a los antibióticos, su cuerpo pueda tener más posibilidades de combatirlo:

Optimice su alimentación — Evite los alimentos que afecten a su sistema inmunológico, como las grasas trans sintéticas, los alimentos fritos y procesados, además del azúcar y los cereales; reduzca su consumo de carbohidratos netos (azúcar, granos, fructosa) y proteínas, en su lugar consuma grasas de alta calidad.

La mayor parte de su alimentación debe estar basada en alimentos frescos y enteros, como vegetales orgánicos, carnes y lácteos que provengan de animales alimentados con pastura, grasas beneficiosas como mantequilla sin pasteurizar y lácteos fermentados de animales alimentados con pastura, queso, yemas de huevo y aguacates.

Una gran parte de su sistema inmunológico yace en su tracto gastrointestinal, que depende de una flora intestinal sana y en equilibrio.

Una de las mejores maneras de apoyarlo es incorporando alimentos fermentados naturalmente en su alimentación. Puede tomar un suplemento probiótico de alta calidad, pero los alimentos fermentados reales ofrecen el mayor beneficio. También puede considerar la posibilidad de llevar una dieta cetogénica.

Haga ejercicio regularmente — El ejercicio mejora la circulación de las células inmunes en su sangre. Cuanto mejor circulen estas células, más eficiente será su sistema inmunológico para localizar y eliminar los patógenos en su cuerpo.

Asegúrese de que su plan de acondicionamiento físico incorpore entrenamiento con pesas, ejercicios en intervalos de alta intensidad, estiramiento y trabajo de los músculos abdominales, asimismo, todos los días procure hacer movimientos sin que sean ejercicio como tal (trate de sentarse menos de 3 horas al día).

Obtenga suficiente sueño reparador — La privación del sueño tiene el mismo efecto en su sistema inmunológico que el estrés físico o la enfermedad,19 por lo que es posible que se sienta mal después de una noche de insomnio.

Adopte técnicas para desestresarse — Tener altos niveles de hormonas del estrés pueden disminuir su inmunidad, así que asegúrese de poner en marcha algún tipo de técnica para manejar el estrés. La meditación, oración, yoga y la Técnica de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) son excelentes estrategias para dicho fin.

Optimice sus niveles de vitamina D — Los estudios han demostrado que un nivel inadecuado de vitamina D puede aumentar su riesgo de contraer Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) y otras infecciones.

Su mejor fuente de vitamina D es exponer su piel al sol. Revise continuamente sus niveles de vitamina D con el fin de confirmar que están dentro del rango terapéutico, es decir, de 60 a 80 ng/ml.

Si no puede exponerse regularmente a la luz del sol, considere la posibilidad de tomar un suplemento oral de vitamina D3. Solo tenga en cuenta que, si toma altas dosis de vitamina D, también debe aumentar su consumo de calcio, magnesio y vitamina K2 para lograr un equilibrio adecuado.

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