¿Cuáles son los beneficios de la uchuva?

uchuva

Historia en Breve -

  • Los antioxidantes, carotenoides y compuestos químicos potentes como el kaempferol, quercetina y ananólidos presentes en la uchuva pueden proporcionar beneficios antimicrobianos, antitumorales, antiinflamatorios y otros efectos para la salud
  • La uchuva, también conocida como grosella espinosa de cabo, es una fruta que por lo general tiene un color amarillo anaranjado, aproximadamente del tamaño de una canica grande y envuelta en una cáscara similar al papel
  • Esta fruta es nativa de Norteamérica y ha sido transportada alrededor del mundo durante siglos, lo cual ha popularizado nombres similares y ocasionado una confusión generalizada con frutas que tienen un aspecto similar
  • Ya que la uchuva se encuentra muy emparentada con la grosella espinosa y el tomatillo, también pertenece a la familia de las solanáceas, lo que podría ser problemático para algunas personas
  • Cuando compre uchuvas, es importante asegurarse de que sean orgánicas, ya que las nuevas variedades producidas con tecnología de edición genética han convertido a estos y otros alimentos en opciones de consumo poco seguras

Por el Dr. Mercola

Si hubiera una lista breve de frutas con una nomenclatura confusa, engañosa y francamente incorrecta, incluiría a las uchuvas. Existen diversas razones; por ejemplo, cuenta con una historia extensa y ha sido muy transportada durante cientos de años, ya que fue descubierta y propagada en múltiples áreas del mundo.

Además, tiene una apariencia similar al fruto de otras plantas, por lo que esta pequeña fruta cubierta con una cáscara de color amarillo anaranjado, con diminutas semillas amarillas en el interior, cuenta con una gran cantidad de denominaciones.

Se le ha nombrado como “singularmente dulce; con una mezcla de piña, fresa y uvas verdes: dulce, acidulada y vagamente tropical”.1 La Smithsonian podría tener la mejor descripción de la uchuva; según indica, tiene un sabor “similar al tomate cherry inyectado con mango y jugo de piña, y (parece) una perla anaranjada dentro de una lámpara de papel en miniatura”.

De igual manera en su hogar con clima tropical, subtropical y templado, a veces es denominada como grosella espinosa de cabo, pero sus nombres botánicos son ligeramente diferentes. Debido a su historia temprana en Sudamérica y América Central, a veces era nombrada como la baya azteca, baya Inca, Physalis peruviana y cereza peruana.

Ha tomado denominaciones tales como aguaymanto en Perú, uvilla en Ecuador y uchuva en Colombia. En Madagascar se le llama pok pok; en Hawái se le conoce como poha; y en Egipto es conocida como harankash.

Según “Healthy Steps”, la uchuva no solo está relacionada con el tomatillo (Physalis philadelphica) y la linterna china (Physalis alkekengi), sino que también pertenece a la familia de las plantas solanáceas. Pero, a pesar de su denominación, no está relacionada con ninguna grosella espinosa ni con la cereza.

Si todo esto le ha parecido confuso, podría serle de utilidad saber el nombre botánico de la variedad de uchuva originaria de Norteamérica, es decir, la Physalis pruinosa; mientras que se cree que la grosella espinosa de cabo, también conocida como Physalis peruviana, se originó en Sudamérica. Como señala Gracelinks:

“Las dos variedades son sumamente similares en apariencia y sabor; de hecho, los dos nombres (uchuva y grosella espinosa de cabo) se utilizan indistintamente para referirse a la fruta, que generalmente es de color amarillo anaranjado, aproximadamente del tamaño de una canica grande envuelta en una cáscara similar al papel.

Aunque la grosella espinosa de cabo es nativa de Norteamérica y recibió su nombre de Cabo de Buena Esperanza; fue introducida en Sudáfrica a principios del siglo XIX y se volvió popular rápidamente.

Desde Sudáfrica, la fruta fue introducida en Australia y Nueva Zelanda. Al igual que con los primeros colonos pioneros en los Estados Unidos, los primeros colonos europeos en Australia valoraron la fruta porque era una de las pocas frutas frescas disponibles en ese momento”.2

La uchuva también puede proporcionarle beneficios

La apariencia y sabor de la uchuva le ayuda a diferenciarse de otras frutas. Se dice que estas frutas (con otro nombre descriptivo “fruto del amor o cereza del Perú”) pueden agregar más color a los postres y añadir un componente dulce en los platillos fuertes de carne o vegetales.

En su artículo sobre la uchuva, "A Misunderstood Neigbor — The Ground Cherry", Liz Granger menciona que existen 70 variedades de frutas Physalis alrededor del mundo, y describe de manera colorida sus múltiples aspectos culinarios:

“Dele un mordisco a este pariente dorado del tomatillo, esta fruta tipo baya, y saboree su dulce interior: a sandía anuezada, ligeramente azucarado, con un dejo de vinagre dulce... Tiene un sabor dulce y delicioso. Los nativos americanos utilizaron la uchuva para elaborar una salsa.

Una receta nativa americana Zuni la combina con cebollas, pasta de chile y cilantro. Los Omaha y otras tribus la consumían en su forma natural. Los colonos la preferían con azúcar. En las casas hechas de barro y césped y cabañas de madera, las mujeres colonizadoras hacían tartas y mermelada de uchuva”.3

Pero, si bien uno podría pensar que gran parte del valor nutricional de esta fruta debería provenir de su contenido de vitaminas y minerales, en este caso es debido a sus fitoquímicos. Al igual que ocurre con el sulforafano del brócoli y la fisetina de las fresas, el verdadero poder de la poco conocida uchuva proviene de sus polifenoles.

Por ejemplo, el aceite de la fruta es alto en ácidos grasos, antioxidantes naturales, carotenoides, fitoesteroles y compuestos químicos, como el kaempferol, quercetina y ananólidos, que han demostrado poseer propiedades antimicrobianas, antitumorales, antiinflamatorias y repelentes de insectos, así como actividad hepatoprotectora e inmunomoduladora; los glucósidos también han demostrado acción anticancerígena.

Otro estudio señala que un compuesto específico de witanolido podría inhibir el desarrollo de los cultivos de cáncer de colon, obstaculizar el ciclo celular en concentraciones bajas y la apoptosis en concentraciones más altas; de igual manera, podría generar algún efecto sobre la prevalencia del cáncer de colon, además de producir efectos inhibidores en el desarrollo de las células de cáncer de mama.4

¿Por qué la uchuva proporciona beneficios nutricionales?

Según el sitio web “Fruits Info”,5 la uchuva contiene más vitamina C que la naranja. Es importante considerar que cuanto más madura esté la fruta, mayor será su concentración de beta-caroteno.

La revista International Journal of Food Nutrition and Safety señala que la uchuva (o más específicamente, la grosella espinosa de cabo de Sudamérica), se ha vuelto popular como una planta tradicional para purificar la sangre y tratar el cáncer, leucemia, hepatitis y otras enfermedades.

Asimismo, cuenta con un alto contenido de vitaminas y minerales; sus cinco vitaminas más importantes son la vitamina A, C, tiamina, riboflavina y niacina, mientras que sus minerales más importantes son el calcio, hierro, fósforo y potasio.

Además, contiene proteína, que de acuerdo con el sitio web “Nutrition Data”,6 reporta 2.7 gramos o 5 % de la cantidad diaria de referencia (DRI, por sus siglas en inglés) por porción de 1 taza. El sitio web “Lose Weight With Us” también sostiene que:

“La vitamina A no solo puede beneficiar nuestra salud ocular, sino que también se cree que puede inhibir el cáncer y reducir el colesterol. La vitamina C nos protege contra la gripa y los resfriados, y se cree que podría disminuir la presión arterial y prevenir la enfermedad de Parkinson.

La niacina o vitamina B3 es muy conocida por incrementar los niveles de la lipoproteína de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés) en nuestros cuerpos, que a su vez se cree que podría reducir la incidencia de enfermedades cardiacas. Además, esta fruta contiene pectina, que puede ayudar a regular el azúcar en la sangre”.7

Asimismo, se analizaron los extractos de agua y etanol con P. peruviana, así como otras frutas, para determinar su actividad fenólica y antioxidante, y se encontraron altos niveles de captación de radicales, lo que influyó positivamente en el alto nivel de azúcar en la sangre e hipertensión relacionada con la diabetes tipo 2.8

Como señaló la revista lnternational Journal of Food Nutrition and Safety:

“La P. peruviana se ha utilizado ampliamente en la medicina popular como anticancerígena, antimicobacteriana, antileucémica, antipirética, inmunomoduladora y diurética, y para el tratamiento de enfermedades como la malaria, asma, hepatitis, dermatitis y reumatismo...

La planta tiene acción diurética y el jugo de sus hojas es proporcionado para tratar molestias intestinales y causadas por parásitos; mientras que sus hojas calientes son aplicadas como cataplasma (y) el extracto de las hojas demuestra acción antibiótica contra el Staphylococcus”.9

La diseminación, recolección y deliciosa experimentación de la uchuva

Granger cita a Kathleen Cue, una asociada de horticultura de la oficina de extensión Lincoln de la Universidad de Nebraska, quien indicó que los primeros pobladores consideraron a la uchuva como invaluable, porque a diferencia de muchas frutas, como la manzanas, peras y cerezas, estas no requerían — ni requieren — cinco años para empezar a producir frutos.

Las plantas de uchuva, en cambio, son un cultivo sencillo para que los jardineros aficionados puedan “convertir a una semilla en alimento”.

Son tratadas como plantas de jitomate, sus semillas pueden sembrarse en el interior seis semanas previas a la última helada, antes de ser trasplantadas a espacios bajo plena luz solar y, de manera similar, muchas plantas "son propensas" a esparcir sus semillas.

No les toma mucho tiempo a las ramas de la uchuva — que son ligeramente de color púrpura cubiertas de finas vellosidades — formar enredaderas y propagarse. En condiciones favorables, pueden alcanzar 6 pies de altura, pero también se adaptan cuando son colocadas en postes.

Aunque el período de recolección es relativamente corto, el cual ocurre entre el verano y principios del otoño, su facilidad explica cómo obtuvo su nombre, ya que simplemente cae al suelo cuando se encuentra madura. Sin embargo, la fruta continúa madurando, por lo que es mejor recolectarla temprano para mantener su sabor y textura.

Primero, la fruta cambia de verde pálido a ámbar o dorado, y cuando la cáscara se vuelve similar al papel y de un color pajizo indica un estado de madurez. Si aún es de color verde, todavía no está lista y tendrá un sabor ácido.

Cuando compre uchuvas, debe considerar que la cubierta exterior debe estar intacta, lo que les ayudará a seguir madurando. Pueden almacenarse hasta por seis meses en un área de almacenamiento con buena ventilación, según indicó el sitio web “Fruits Info”.10

En cuanto a cómo utilizarlas para elaborar platillos, no será difícil encontrar opciones de recetas dulces o saladas, pero no hay necesidad de complicarse; simplemente agréguelas en una mezcla de ensaladas; además podría formar una combinación apetitosa con queso de cabra.

Para preparar algo dulce podría requerir adaptar una versión saludable de esta receta de tarta del blog “My Three Loves”,11 que utiliza "bayas con cáscara" y ciruelas con rebanadas de jengibre, cáscara de limón amarillo o naranja, stevia (en vez de azúcar), nuez moscada, canela y vainilla.

El sitio web del Smithsonian12 enlista cinco formas muy novedosas para preparar esta fruta, como cortarla para una mezcla de salsa verde con cebolla morada, jalapeño, cilantro, limón verde y sal marina.

O puede utilizarla en combinación con un pariente cercano, como el jitomate. Preparar una ensalada caprese es tan sencillo como cortarla en rodajas y agregar mozzarella fresca, con tiras finas de albahaca a la juliana, condimentos y un chorrito de vinagre de arroz.

El sitio web “The Kitchn”13 ha proporcionado la siguiente receta de una deliciosa vinagreta para ensalada del sitio web “Rawmazing”;14 mezcle los ingredientes en su licuadora o procesador de alimentos, pero considere que la ensalada por sí sola ya incluye una taza de uchuvas mezcladas con cubos jícama, semillas de calabaza y lechuga:

Ingredientes

  • 1 taza de uchuvas
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • 3/4 a 1 cucharada de Stevia líquida
  • 1/4 taza de aceite de oliva virgen orgánico
  • 3 cucharadas de cebollas chalotas finamente picadas
  • Sal del Himalaya y pimienta al gusto

Advertencia: cuando compre uchuvas, elija opciones que no sean transgénicas

Por razones inciertas, aunque la uchuva es nativa del continente, es relativamente poco conocida para la mayor parte de la población en los Estados Unidos, lo que explica por qué no es muy probable que la encuentre en su supermercado local. Sin embargo, puede adquirirla en mercados de productores y puestos de frutas y vegetales, en el interior del país.

Por lo general, la fruta se vende con cáscara. A menudo, su interior está cubierto por una capa fina y ligeramente pegajosa que debe eliminarse antes de consumirla. Pero una vez que la pruebe, es posible que quede fascinado.

Debe considerar que, ya que al igual que otros miembros cercanos de la familia las solanáceas, como la papa, jitomate, pimientos y berenjenas, algunas personas podrían tener dificultades para tolerarla.

Según advierte Granger, se ha reportado que las frutas sin madurar de algunas variedades, en particular la planta de linterna china, podrían ser tóxicas si se ingiere demasiada cantidad. En cuanto a las hojas, tallos y cáscaras de las solanáceas, lo más prudente sería desecharlos porque contienen el compuesto venenoso solanina.

Pero hay algo más que debe considerar. La uchuva podría propagarse por toda Norteamérica, crecer en bosques y setos, pero no está exenta de que se utilicen sustancias químicas como pesticidas y herbicidas para favorecer su crecimiento. Por esa razón, debe buscar fuentes que estén libres de residuos dañinos y aerosoles, que podrían ser peligrosos para cualquiera que la consuma.

Los investigadores que utilizan la tecnología de edición genética conocida como CRISPR-Cas9 (repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas), indicaron que si bien la mayoría de los productos tardaron cientos de generaciones en convertirse en lo que son ahora, han tenido la capacidad para evitarlo.

Ahora, con la CRISPR-Cas9, pueden “reducir el proceso de domesticación” a unos cuantos años, y su primer experimento involucró a la uchuva, que “tiene todo lo necesario para convertirse en la próxima fresa”, la cual es “más adecuada para la agricultura”.

Joyce Van Eck, experta en biotecnología vegetal y una de los desarrolladores para hacer que las plantas sean más productivas y grandes, indicó, “con algunas mejoras, tal vez podría convertirse en un cultivo frutícola especializado”.15

Pero si está más interesado en incluir uchuvas que no sean transgénicas (GM) en sus opciones alimenticias y culinarias, Seed Savers Exchange es una organización sin fines de lucro dedicada a la conservación e intercambio de semillas nativas.

Granger sugiere la Aunt Molly's Physalis pruinosa,16 una variedad de uchuva orgánica que está incluida en el catálogo actual de la organización. El sitio web “Natural Planet”17 proporciona variedades nativas, al igual que “Heirloom Seeds”.18

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