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¿Podría prevenirse la obesidad al reducir la exposición a sustancias químicas tóxicas?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

quimicos toxicos

Historia en Breve -

  • Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren al menos 2.8 millones de personas debido a factores relacionados con el exceso de peso u obesidad, y las tasas de obesidad se han triplicado desde 1975
  • Los investigadores de dos universidades portuguesas presentaron sus hallazgos en el XX Congreso Europeo de Endocrinología que sugerían que los químicos disruptores hormonales podrían estar relacionados con la obesidad
  • Los científicos proporcionaron siete recomendaciones para ayudar a minimizar la exposición a toxinas ambientales que supuestamente incrementan el riesgo de padecer obesidad
  • Si bien, sus recomendaciones son beneficiosas, es importante subrayar la importancia de una alimentación saludable, ejercicio regular y suficiente sueño de alta calidad con el fin de combatir la obesidad

Una vez más, las investigaciones presentadas en el XX Congreso Europeo de Endocrinología en Barcelona, han dirigido la atención hacia los químicos disruptores hormonales y su posible vínculo con la obesidad.

Los investigadores de dos universidades portuguesas evaluaron los estudios actuales sobre las sustancias químicas causantes de obesidad, también conocidas como "obesógenos", para determinar las áreas potenciales dónde las personas podrían entrar en contacto con ellas.

Con base en los hallazgos, el equipo hizo siete recomendaciones para minimizar la acumulación de obesógenos en el cuerpo y hogar. Los hábitos como limpiar el polvo con regularidad, consumir alimentos sin pesticidas y quitarse los zapatos al entrar en la casa fueron consideradas medidas positivas para combatir la obesidad.

Ahora, analicemos más detenidamente las tasas de obesidad, los obesógenos y los siete consejos sugeridos para estar delgado.

¿Qué tan extendido se encuentra el problema de la obesidad a nivel mundial?

La obesidad se define como un problema médico marcado por la acumulación de exceso de grasa en el cuerpo. La palabra proviene de la palabra latina obesus, cuya traducción literal es "persona que ha engordado por comer tanto".

Por lo general, las personas con obesidad tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones y enfermedades fatales. Con respecto a la obesidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó:

En 2016, más de 1.9 mil millones de adultos alrededor del mundo tenían exceso de peso, que se define como un índice de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés) de 25 o superior; 650 millones más se clasificaron como obesos, que se define como un BMI de 30 o superior

Al menos 2.8 millones de personas mueren anualmente debido a factores relacionados con el exceso de peso u obesidad

Las tasas de obesidad en todo el mundo se triplicaron entre 1975 y 2016

La obesidad, que alguna vez fue atribuida al estilo de vida en países de ingresos altos, cada vez es más generalizada en países de ingresos medios y bajos

En 2016, había 41 millones de niños en edad preescolar con exceso de peso, que los volvió más susceptibles a ser adultos con obesidad

El exceso de peso u obesidad podría ponerle en mayor riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, así como diabetes y enfermedades cardiacas

¿Cuáles son los efectos de los 'obesógenos'?

En pocas palabras, los químicos u otros factores que ingresan en el cuerpo y alteran la forma en que se almacena la grasa son conocidos como "obesógenos". Debido a que estos se encuentran en todas partes, podrían ser difíciles de evitar.

Science Daily señala que los obesógenos pueden alterar el cuerpo al reprogramar el funcionamiento de las células en dos formas principales. Manifestaron que:

“Los [obesógenos] podrían promover la acumulación de grasa al incrementar el número y tamaño de las células adiposas o aumentar el apetito, o podrían dificultar la pérdida de grasa al alterar la capacidad para quemar calorías.

Los estudios previos han identificado estas sustancias químicas en muchos productos cotidianos, tales como pesticidas, plásticos, retardantes de llama, revestimientos repelentes en utensilios de cocina y prendas de vestir, y endulzantes artificiales”.

Después de revisar las encuestas epidemiológicas y estudios realizados en animales relacionados con los obesógenos, los científicos de las Universidades de Aveiro y Beira Interior, en Portugal, "encontraron que la alimentación, polvo de la casa y productos cotidianos, tales como las sustancias químicas para limpieza, presentes en utensilios para cocina o cosméticos [eran] las mayores fuentes de contaminantes".

Con base en sus hallazgos, presentados en el XX Congreso Europeo de Endocrinología, los investigadores propusieron siete recomendaciones que sugerían poder evitar que los químicos ambientales interfirieran con las hormonas e incrementaran los niveles de grasa corporal.

Con respecto a las recomendaciones, la autora principal del estudio, Ana Catarina Sousa, Ph. D., investigadora de LabEx DRIIHM (Dispositivo de investigación interdisciplinaria sobre las interacciones humano-ambientales) de Francia, señaló algunas de las típicas fuentes de obesógenos y reconoció la necesidad de realizar más investigación. Indicó que:

“Estos son pequeños pasos, y un muy buen comienzo, para lograr un estilo de vida libre de obesógenos. Básicamente, debe cuidar su alimentación y limpiar el polvo del hogar. Los adultos deben ingerir aproximadamente 50 miligramos de polvo todos los días y los niños el doble de esa cantidad; por lo tanto, tener una casa limpia es una medida muy efectiva.

Los obesógenos pueden encontrarse en casi todas partes, y la alimentación es la principal fuente de exposición, ya que algunos pesticidas y endulzantes artificiales son obesógenos.

De igual manera, están presentes en plásticos y productos para el hogar, por lo que es extremadamente difícil disminuir la exposición por completo, pero reducirla de forma significativa no solo podría ser factible, sino también algo muy sencillo”.

# 1. Evite los productos de limpieza sintéticos

El mercado de los productos para limpieza ha continuado expandiéndose a medida que los fabricantes han buscado sacar provecho de nuestro miedo colectivo a la suciedad y gérmenes.

Si bien, pocos cuestionan la importancia de mantener limpias las áreas en las que vive y trabaja, la forma en que lo hace es de suma importancia. ¿Me creería si le dijera que utilizar productos de limpieza tóxicos, incluso una vez por semana, podría deteriorar su función pulmonar al mismo nivel que el hábito de fumar una cajetilla de cigarrillos al día?

Si bien, esa comparación suena increíble, es verdad. Los investigadores de la Universidad de Bergen, en Noruega, analizaron 20 años de datos que incluían a más de 6200 participantes que participaron en la Encuesta de salud respiratoria de la Comunidad Europea y encontraron que habían disminuido dos medidas en la función pulmonar de las mujeres que limpiaban sus propios hogares y aún más en mujeres que habían trabajado como encargadas de limpieza.

Según Science Daily, "los autores especulaban que el deterioro en la función pulmonar era atribuible a la irritación que la mayoría de los productos químicos de limpieza causaban en las membranas mucosas que recubren las vías respiratorias, que con el tiempo puede producir cambios persistentes y restructuración de las vías respiratorias".

Tales cambios son equivalentes a lo que podría observarse en el hábito de fumar.

"Las personas que han trabajado como encargadas de limpieza o han hecho limpieza doméstica durante 20 años han sufrido un deterioro en la función pulmonar equivalente a fumar 20 cigarrillos al día, durante el mismo período de tiempo", indicó el autor del estudio Øistein Svanes, candidato a Ph. D., en el departamento de ciencias clínicas de la Universidad de Bergen.

Sin duda, las mejores opciones para limpiar su hogar son los productos naturales:

  • Bórax — Esta forma de bicarbonato de sodio actúa como blanqueador y potencia eficazmente la acción del detergente para ropa; puede agregar de una cuarta parte a una taza, según el tamaño de la carga.
  • Polvo limpiador — Puede elaborar su propio polvo de limpieza seguro para eliminar la espuma del jabón al combinar dos partes de bicarbonato de sodio, una parte de bórax y sal.
  • Vinagre — Como ácido suave, el vinagre no solo limpia, sino que también desodoriza. Considere añadir de una cuarta parte a media taza junto con su detergente en sus prendas de vestir y lave como de costumbre. (No mezcle bórax y vinagre en la misma carga porque se neutralizan entre sí). También, puede utilizar vinagre para limpiar su baño y cocina.

# 2. Opte por alimentos frescos en lugar de productos procesados

Según un estudio realizado en 2016 y publicado en BMJ Open, los denominados alimentos "ultraprocesados" tales como los productos horneados, dulces, sopas de fideos instantáneos, dulces empacados y snacks salados —y casi cualquier otra cosa que pueda encontrar en una tienda de conveniencia o gasolinera— representaron el 58 % de las calorías consumidas en la típica alimentación de los Estados Unidos.

Lamentablemente, solo el 30 % del consumo alimenticio de las más de 9000 personas encuestadas involucró alimentos no procesados.

Debido a la cantidad de químicos e ingredientes artificiales que contienen, los alimentos ultraprocesados podrían tener una vida de anaquel prolongada y ser comestibles durante un período de tiempo artificial.

Dadas las largas listas de ingredientes, la mayoría de los alimentos procesados están cargados de aditivos, productos químicos, emulsionantes y conservadores, además de los niveles excesivos de jarabe de maíz, azúcar, sal y grasas no saludables.

Es imposible lograr una salud óptima a menos que se alimente bien; por lo que, debe comenzar por consumir ALIMENTOS VERDADEROS. Para recuperar su salud, debe empezar a reducir y eliminar los alimentos procesados de su alimentación, en especial los alimentos endulzados.

Si continúa llevando una alimentación altamente procesada y alimentos que contienen azúcares añadidos, solo nutrirá las bacterias intestinales potencialmente patógenas. ¡A las bacterias patógenas causantes de enfermedades les encanta el azúcar!

Por otro lado, estas bacterias no pueden desarrollarse en la presencia de alimentos con alto contenido de fibra o los que contienen carbohidratos complejos de vegetales, grasas saludables y proteínas.

Si se enfoca en consumir alimentos enteros y naturales, promoverá el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas, lo que mejorará su sensación de bienestar y salud general.

Su estrategia principal para evitar la obesidad es elegir una alimentación que incluya vegetales coloridos, grasas saludables y cantidades moderadas de carne de animales alimentados con pastura y pescado como el salmón silvestre de Alaska.

# 3. Quítese los zapatos al entrar en la casa

Al quitarse los zapatos cuando ingrese a su hogar, evitará introducir contaminantes de las suelas de su calzado, incluyendo pesticidas y suciedad, así como residuos humanos y animales; lávese las manos en todo momento después de tocar la parte inferior de sus zapatos y designe un área para colocar los zapatos lejos de la sala.

La cochera, una entrada cerrada o recibidor son excelentes lugares para poner los zapatos.

# 4. Elija frutas y vegetales sin pesticidas

Si bien, continúa existiendo cierta controversia sobre si los alimentos cultivados orgánicamente son más saludables que sus contrapartes convencionales, la investigación científica señala los beneficios de cultivar y consumir frutas y hortalizas orgánicas tanto para los seres humanos como para el medio ambiente.

Durante mucho tiempo, uno de los argumentos de venta más fuertes para consumir alimentos orgánicos fue el interés en disminuir la exposición a pesticidas e insecticidas.

Los alimentos cultivados en suelos más saludables, con fertilizantes naturales, son mucho más nutritivos y menos peligrosos para la salud, en comparación con los alimentos impregnados de químicos dañinos. Las frutas y vegetales orgánicos pueden contener cantidades mucho mayores de antioxidantes que los productos tratados con pesticidas.

Debido a que los antioxidantes tienen un rol fundamental en la prevención de enfermedades y padecimientos, los niveles más altos de nutrientes, en combinación con un nivel de toxicidad más bajo, han convertido a los alimentos orgánicos en una mejor opción.

# 5. Cambie la alfombra por pisos de madera

Como podrá imaginar, los materiales utilizados en la construcción del hogar, así como los muebles que elija, desempeñan un rol importante en su salud.

Aunque los pisos alfombrados son usualmente aceptados en los hogares de los Estados Unidos, debe considerar que la mayoría de las alfombras (y acolchados) contienen compuestos orgánicos volátiles (VOC, por sus siglas en inglés) y posibles obesógenos como:

  • Fibras artificiales
  • Retardantes de llama
  • Formaldehído
  • Productos antipolillas
  • Productos antimanchas

Si no puede imaginar una vida sin alfombras, incluso podría considerar tener un área alfombrada en lugar de toda la casa. Así mismo, puede minimizar la exposición a múltiples compuestos tóxicos y materiales relacionados con las alfombras al elegir productos naturales, que no sean tóxicos y contengan fibras sin químicos, como la lana.

Podría colocarlas con relleno natural y un adhesivo no tóxico o sin adhesivo. Lo más seguro es evitar los retardantes de llama, productos antipolillas y antimanchas.

Considere evitar las alfombras por completo en favor de superficies de pisos menos tóxicos como el bambú, madera, piedra o azulejos. Si elige pisos de madera, asegúrese de evitar la madera sintética, también conocida como laminado, que muy probablemente contiene formaldehído.

La exposición al formaldehído puede irritar los ojos, nariz y garganta, y también podría causar problemas respiratorios.

# 6. Cambie los contenedores de plástico por contenedores de vidrio

El plástico se encuentra en todas partes. Hay contenedores de plástico, botellas de agua hechas de plástico e incluso revestimientos de plástico dentro de productos enlatados. Si bien, el plástico es conveniente, irrompible y podría ser muy útil, es importante entender que muchos contienen una mezcla peligrosa de químicos y aditivos, como:

Estos productos químicos pueden filtrarse en cualquier alimento o bebida que ponga en el plástico, en cantidades variables, en función del uso.

Por ejemplo, si coloca recipientes o botellas de plástico en el microondas, o coloca líquidos o alimentos calientes en ellos, el BPA podría filtrarse en los alimentos o bebidas 55 veces más rápido que cuando se utiliza en frío (no recomiendo utilizar microondas).

Además, las sustancias químicas se filtran del plástico más fácilmente cuando los recipientes son lavados frecuentemente en el lavavajillas —en especial con detergentes fuertes— y cuando están viejos y rayados.

Para limitar la exposición a toxinas dañinas, cambie plásticos por cerámica o vidrio en todos sus utensilios para hornear, de cocina y recipientes de almacenamiento; también debe evitar los utensilios de cocina antiadherentes.

Siempre que le sea posible, debe consumir bebidas contenidas en vidrio, no en plástico, y evitar el uso de botellas de agua hechas de plástico, en particular cuando son desechables, que no solo son una fuente importante de contaminación y desechos, sino que también contienen sustancias como el BPA, que es dañino para la salud.

# 7. Aspire y limpie el polvo con regularidad

Una forma sencilla de mejorar la calidad del aire en espacios encerrados es al eliminar el polvo y los residuos del hogar con regularidad.

Cuando aspire, utilice filtros de aire de partículas de alta eficiencia (HEPA, por sus siglas en inglés) y limpie el polvo con frecuencia con un paño húmedo, esto evitará que se acumulen partículas químicas en el polvo de su hogar.

Con respecto a la eliminación del polvo, si tiene un estudiante universitario debe tener presente que, en 2017 los investigadores descubrieron cerca de 50 retardantes de llama —se cree que algunos podrían causar cáncer y ser disruptores hormonales— en muestras de polvo recolectadas en áreas comunes de dormitorios y cuartos de estudiantes en dos universidades de los Estados Unidos.

En particular, dos retardantes clasificados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos como PBDE, fueron detectados en el polvo de los dormitorios en niveles récord.

¿Es posible bajar de peso al evitar las sustancias químicas?

Aunque las recomendaciones anteriores se encuentran bien sustentadas, algunos expertos dudan que apegarse a estas siete medidas sea suficiente para abordar el problema de la epidemia de obesidad a nivel global.

Uno de esos escépticos es el profesor Russell Viner, presidente del Royal College of Paedriatics and Child Health de Reino Unido, quien cree que la alimentación y el ejercicio son factores primordiales en la lucha contra la obesidad, e indicó:

“El resumen de la conferencia debe tratarse con cautela; enfocar la atención en todas las recomendaciones sería un gran error. Los obesógenos no están comprobados...

Debemos enfocarnos en abordar los problemas que deben cambiar. La publicidad y disponibilidad de alimentos poco saludables y económicos pueden influir fuertemente en las elecciones de alimentos que toman los niños.

Por lo tanto, necesitamos convertir las elecciones más saludables en las opciones más sencillas.

La prohibición de publicitar alimentos y bebidas con alto contenido de sal, azúcar y grasa en la televisión antes de las 9 p. m., así como las restricciones que impiden la apertura de nuevas tiendas de comida rápida cerca de escuelas y universidades son dos formas efectivas de lograrlo”.

Estoy de acuerdo con Viner en que la única forma de disminuir drásticamente las tasas de obesidad es al abordar la alimentación y el ejercicio —también incluiría el sueño— como áreas principales, para producir un cambio positivo; sin embargo, no cabe duda de que las toxinas ambientales también están involucradas y deben evitarse.

En resumen, puede lograr una pérdida de peso a largo plazo solo si implementa un plan para abordar su consumo de alimentos, nivel de ejercicio y calidad del sueño, junto con la exposición a toxinas potencialmente obesógenas.

Pero, si no considera estas áreas vitales en conjunto, podría obtener resultados limitados al hacer cambios para eliminar las posibles sustancias disruptoras hormonales de su entorno.