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El poder de Coca-Cola para controlar y manipular las investigaciones

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

coca cola

Historia en Breve -

  • Los documentos de la Ley de Libertad de Acceso a la Información de los Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés) obtenidos por el grupo U.S. Right to Know demuestran los acuerdos de investigación de Coca-Cola con ciertas universidades que le otorgan el derecho de revisar y comentar los estudios antes de publicarlos, así como los derechos de propiedad intelectual relacionados con las investigaciones
  • Los contratos de investigación también le otorgan el control sobre los datos del estudio, la divulgación de los resultados y el reconocimiento del financiamiento de la compañía, lo que significa que la compañía podría evitar que los investigadores revelaran que su financiamiento proviene de parte de Coca-Cola, así como el poder de terminar los estudios anticipadamente sin tener que dar motivo alguno
  • A principios de este año, numerosos correos electrónicos obtenidos a través de solicitudes de la FOIA revelaron que Coca-Cola presionó a los CDC para promover sus objetivos corporativos sobre la salud
  • Un exfuncionario de los CDC brindó ayuda y orientación a Coca-Cola en sus esfuerzos para influir en los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud para que disminuyeran los límites de azúcar
  • Un estudio reciente financiado por la compañía concluyó que los niños con mayores probabilidades de desarrollar obesidad realizaban la menor cantidad de actividad física tanto entre semana como en fin de semana. Los niños con menores probabilidades de desarrollar obesidad fueron los más activos durante toda la semana

He redactado artículos sobre la complicidad que existe entre la industria y las agencias reguladoras federales de los Estados Unidos en numerosas ocasiones a lo largo de los años, y cómo es que la investigación financiada por la industria tiende a promover y apoyar su agenda en lugar de revelar la verdad sobre los beneficios o riesgos de cualquier producto determinado.

En los últimos años, la influencia oculta de Coca-Cola Company sobre la salud y la ciencia del azúcar se ha destacado en numerosas ocasiones y, según los últimos descubrimientos, parece que la compañía no ha cambiado su manera secreta y engañosa de desenvolverse, a pesar de sus garantías públicas de transparencia.

Los documentos obtenidos a través de las solicitudes de la Ley de Libertad de Información de los Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés) revelan que los acuerdos de investigación de Coca-Cola con ciertas universidades otorgan a la empresa derechos cuestionables sobre los procesos de investigación.

Además, otros documentos de la FOIA demuestran que esta compañía tiene una influencia irracional sobre los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en los Estados Unidos.

Verdaderamente, tener una organización que proteja y apoye a la industria en lugar de cuidar la salud pública es peor que no contar con ninguna agencia de protección, así como tomar decisiones sanitarias en las investigaciones financiadas por Coca-Cola que llevan a la salud pública a la dirección incorrecta, que es exactamente lo que ha sucedido.

Los acuerdos de investigación de Coca-Cola le permiten ocultar los hallazgos poco favorables

El mensaje principal de la industria de las sodas (Big Soda) se ha centralizado en que la epidemia de obesidad es causada por la falta de actividad y no por la ingesta desmedida de alimentos y bebidas a base de azúcar, a pesar de la evidencia científica abrumadora que demuestra la poca probabilidad de poder superar una mala alimentación a base de ejercicio.

Los recientes documentos de la FOIA obtenidos por el grupo U.S Right to Know (USRTK, por sus siglas en inglés), una organización de vigilancia para los consumidores y la salud pública sin fines de lucro, ofrecen una explicación sobre cómo la compañía puede influir en la investigación para respaldar y promulgar esta idea errónea.

Como se señaló en un comentario en The British Medical Journal:

El equipo de investigación de la Universidad de Cambridge, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, la Universidad de Bocconi y el grupo sin fines de lucro de U.S. Right to Know, analizaron cinco acuerdos de investigación efectuados con cuatro universidades diferentes: con la Universidad Estatal de Louisiana, la Universidad de Carolina del Sur, la Universidad de Toronto y la Universidad de Washington.

Descubrieron que, aunque los contratos demostraban que Coca-Cola no contaba con el control diario de las investigaciones, si ejercía algunos derechos en todo el proceso ... Esto es a pesar de que el sitio web de Coca-Cola menciona que The Coca- Cola Company no cuenta con ningún derecho de impedir la publicación de resultados de investigación...

Actualmente, los autores solicitan que las empresas patrocinadoras publiquen las listas de los estudios terminados y que los científicos publiquen los acuerdos sectoriales para demostrar que sus hallazgos se encuentran libres de cualquier influencia".

¿Cuánta es la influencia que le otorgan estos acuerdos a Coca-Cola? De acuerdo con el artículo presentado y publicado en el Journal of Public Health Policy, las disposiciones de los acuerdos de investigación le otorgan lo siguiente:

  • El derecho de revisar y comentar los estudios antes de su publicación
  • Los derechos de propiedad intelectual relacionados con la investigación
  • El control sobre los datos del estudio
  • El control sobre la divulgación de resultados
  • El control sobre el reconocimiento del financiamiento de Coca-Cola, lo que significa que los investigadores no pueden revelar que su financiamiento proviene de esta compañía
  • El poder para terminar los estudios anticipadamente por cualquier razón, incluyendo si no existe ningún motivo aparente

No se puede confiar en las investigaciones científicas financiadas por Coca-Cola

En un comunicado de prensa de la USRTK, su codirector Gary Ruskin y coautor del artículo mencionado, comentó:

“Estos acuerdos sugieren que Coca-Cola buscaba el poder de ocultar la investigación que financiaba para no restar valor a su imagen o sus ganancias. Con el poder de anunciar los resultados positivos y ocultar los negativos, la ‘ciencia’ financiada por Coca-Cola parece un tanto menos a ciencia y más como un ejercicio de relaciones públicas".

Marion Nestle, Ph. D., profesora de nutrición y salud pública en la Universidad de Nueva York y autora del libro Soda Politics, documento que analiza las numerosas formas en las que el financiamiento de parte de la industria de alimentos y bebidas influye en los resultados científicos, donde los hallazgos de la USRTK son ‘asombrosos’, le explicó a Inverse:

“Demuestra lo que todos sospechábamos desde hace algún tiempo. Las compañías que patrocinan las investigaciones se aseguran de obtener lo que financian. El estudio documenta la participación de Coca-Cola en numerosos aspectos en el desarrollo de proyectos de investigación.

No es de extrañar que su investigación financiada normalmente obtenga resultados que son útiles para los propósitos de mercadotecnia de Coca-Cola. La investigación financiada por la industria es investigación de mercado y no investigación científica".

Es momento que todas las ramas científicas exija el registro previo de cada estudio

Desde el 27 de septiembre del 2007, la sección 801 de la Ley de Enmiendas de la Administración de Medicamentos y Alimentos requiere el registro de cualquier ensayo clínico efectuado, mientras que los resultados del resumen deben de enviarse al sitio web: ClinicalTrials.gov, independientemente del resultado del estudio.

Todo esto es para ayudar a prevenir el sesgo de publicación donde solo los resultados positivos salen a la luz.

Desafortunadamente, esta ley solo se aplica a ciertos ensayos clínicos de medicamentos, productos biológicos y dispositivos médicos, y a pesar de que los investigadores en muchos otros campos han iniciado el registro previo de sus estudios, lo que significaría la publicación de resultados también, no aplica como requisito general en todos los ámbitos.

Hasta el momento, el registro previo de ensayos no es un requisito para la investigación nutricional, aunque exista su desarrollo. Como se señaló en el artículo editorial "Goals in Nutrition Science 2015-2020", publicado por Frontiers of Nutrition en 2015:

“Existe un movimiento general en la ciencia para la 'Promoción de transparencia y apertura', formalizada en 'The TOP Guidelines'.

Los lineamientos reconocen ocho normas diferentes: citación, transparencia de información, transparencia de los métodos analíticos (código), transparencia de los materiales de investigación, diseño y análisis de transparencia, registro previo de estudios, registro previo de los planes de análisis, y replicación.

Estas normas tienen como objetivo mejorar la comunicación científica, al permitir una mejor comprensión y replicabilidad de resultados. Debido a que los TOP Guidelines se adaptan a todos los campos científicos, el campo de la nutrición no tendrá que actuar de forma aislada para mejorar sus prácticas científicas.

En cambio, podemos aprovechar y utilizar las opiniones y recursos que provienen de un espectro de investigación científica".

Otro documento publicado en enero del 2019, llamado: "Best Practices in Nutrition Science to Earn and Keep the Public’s Trust," también destaca las TOP Guidelines (promoción de transparencia y apertura) que exigen el registro previo de estudios.

En una breve nota al margen, el primer análisis de los estudios registrados previamente revela que se ha producido un fuerte aumento en los hallazgos nulos, lo que sugiere que la práctica funciona tal como se esperaba.

Según lo informado en Nature, "Los estudios que registran previamente los protocolos publican más hallazgos negativos que no apoyan la hipótesis, que aquellos que no lo hacen".

Esto es importante, ya que, al publicar principalmente los estudios positivos, se puede crear una apariencia falsa de que la evidencia de un tratamiento en particular es mucho más fuerte de lo que realmente es.

Los CDC conspiran con Coca-Cola para engañarnos

A principios de este año, numerosos correos electrónicos obtenidos a través de solicitudes de la FOIA (después de que la USRTK presentará una demanda en contra de los CDC por falta de respuesta) revelaron que Coca-Cola presionó de manera activa a los CDC "para promover los objetivos corporativos sobre la salud, incluyendo la influencia de La Organización Mundial de la Salud", mencionó la USRTK en una publicación de su sitio web, y agregó que la documentación demuestra "la necesidad de políticas más claras para evitar asociaciones con fabricantes de productos dañinos".

Estos documentos, que incluyen la correspondencia entre los ejecutivos de Coca-Cola y los CDC, se pueden encontrar en el archivo en línea de los Documentos de la Industria Alimentaria de la USCF.

En enero del 2019 se publicó un artículo en The Milbank Quarterly que detalla las conexiones existentes entre Coca-Cola y los CDC, basadas en la memoria caché de los correos electrónicos.

En un comunicado de prensa que anunciaba la publicación del periódico, la USRTK afirmó lo siguiente:

“El contacto de Coca-Cola con los CDC demuestra el interés de la compañía para obtener acceso a los empleados de los CDC, presionar a las autoridades y estructurar el debate sobre la obesidad al desviar la atención y culpar a las bebidas azucaradas ...

'No es el papel que le corresponde a los CDC de encubrir a las empresas que fabrican productos dañinos', explicó Gary Ruskin, codirector de U.S. Right to Know.

‘El Congreso debe investigar si Coca-Cola y otras compañías dañinas para la salud pública influyen de manera ética en los CDC, y subvierten sus esfuerzos para proteger la salud de todas las personas en los Estados Unidos’.

'Una vez más, nos percatamos de los graves riesgos que surgen cuando las organizaciones de salud pública se asocian con fabricantes de productos que representan una amenaza para la salud’, mencionó Martin McKee, profesor de salud pública europea en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

‘Tristemente, como lo demuestran este y otros ejemplos más recientes en el Reino Unido, los riesgos no siempre son apreciados por aquellos que deberían estar más informados’”.

Un funcionario de los CDC ayudó a influenciar a la OMS

En marzo del 2015, la OMS publicó una nueva directriz sobre el azúcar dirigida específicamente a las bebidas azucaradas, al calificarlas como la causa principal de obesidad infantil a nivel mundial, especialmente en países en desarrollo donde la industria de la soda se encuentra expandiendo su alcance agresivamente.

La recomendación de la OMS de limitar el consumo de sodas fue un gran golpe para su industria ya comprometida, que luchaba por mantener una participación en el mercado en declive en medio de la creciente evidencia que identifica a las bebidas endulzadas como un contribuyente principal de las epidemias de obesidad y diabetes.

Correspondencia entre Alex Malaspina, exlíder de asuntos regulatorios y científicos de Coca-Cola y fundador del Life Sciences Institute (ILSI, por sus siglas en inglés), grupo financiado por la industria alimentaria, y la Dra. Barbara Bowman, entonces directora de la División para la Prevención de Apoplejías y Enfermedades Cardíacas de los CDC reveló que Bowman trato de ayudar en numerosas ocasiones a Malaspina a obtener una audiencia con los funcionarios de la OMS, con el objetivo de reducir los límites establecidos de azúcar.

Como lo señaló la USRTK, si bien el trabajo de Bowman era prevenir la obesidad y los problemas de salud relacionados, "estaba feliz de ayudar a la industria de las bebidas a cultivar influencias políticas con la Organización Mundial de la Salud".

Bowman abandonó la agencia a finales de junio del 2016, solo dos días después de que se hicieran públicos los informes iniciales sobre su relación tan agradable con Coca-Cola, lo que sugiere que comprendió perfectamente lo inapropiado que era su comportamiento.

Este caso también destaca la realidad de la lealtad corporativa que existe. Según lo informado por el Huffington Post, a principios de su carrera, Bowman trabajó para Coca-Cola como nutrióloga senior. Además, fue la coescritora de una de las ediciones de un libro sobre nutrición publicado por la ILSI.

Es de la naturaleza humana permanecer leal a antiguos empleadores y colegas, por lo que la ‘puerta giratoria’ que existe entre la industria y las agencias reguladoras es tan problemática. Las personas no abandonan su mentalidad corporativa solo porque obtienen un título gubernamental y un nuevo conjunto de responsabilidades.

El último estudio financiado por Coca-Cola acusa a la inactividad como causante de la obesidad infantil

Coca-Cola y otros fabricantes de sodas han invertido una gran cantidad de dinero en investigaciones y relaciones públicas dirigidas para proteger las ventas a través de engaños. Coca-Cola, en particular, ha trabajado arduamente para aparentar su preocupación por la salud pública, mientras que debilita sigilosamente los esfuerzos reales para mejorarla.

Por ejemplo, un análisis histórico publicado en el 2016 encontró que la investigación financiada por la industria azucarera que identificó a la grasa dietética como la culpable de algunas enfermedades cardíacas y no al azúcar, no reveló dicho financiamiento.

Un estudio del 2017 reveló que, mientras patrocinaba a 95 organizaciones sanitarias de los Estados Unidos, Coca-Cola presionaba las leyes de salud pública destinadas a reducir el consumo de sodas mediante impuestos, límites de azúcar y otras estrategias.

Coca-Cola y muchos otros fabricantes de comida chatarra también son conocidos por financiar y, por lo tanto, influir en la educación sobre alimentación y nutrición, así como en algunas conferencias.

El 31 de enero del 2019, un estudio financiado por Coca Cola publicado en el International Journal of Obesity, evaluó "las asociaciones únicas y conjuntas de actividad física moderada a vigorosa objetivamente medida y tiempo sedentario en días de semana y fin de semana con obesidad en niños de 12 países...".

Concluyeron que las probabilidades de obesidad eran más elevadas entre los niños que realizaban la menor cantidad de actividad física, tanto entre semana como en fin de semana. Los niños con las menores probabilidades de desarrollar obesidad fueron los más activos durante toda la semana. Como señaló Nestlé en su blog de Políticas Alimentarias:

"Este es otro artículo del estudio ISCOLE financiado por Coca-Cola, el cual parece suscitar dudas sobre la idea de que las bebidas azucaradas podrían promover el aumento de peso. En cambio, estos resultados sugieren que la actividad física es un factor más importante.

Por supuesto, la actividad física es importante para la salud, pero no utiliza las mismas calorías que normalmente se necesitan para compensar la ingesta de sodas. Aprendí sobre este estudio en una publicación del blog conocido como “Weighty Matters” por el Dr. Yoni Freedhoff, quien dirige un centro de control de peso en Ottawa.

En su opinión, el estudio ISCOLE ignora la evidencia de que la obesidad infantil es un factor determinante de la actividad física, y ‘no al revés’.

También cuestiona las declaraciones de que ‘no influyen’ en la divulgación de financiamiento, basándose en los correos electrónicos compartidos entre los investigadores de ISCOLE y Coca-Cola que no sugieren de manera sorprendente que estas relaciones cuentan con el potencial real de influir en la estructura de los resultados, incluso si los patrocinadores [no se encuentran] involucrados en el diseño del estudio.

Como comenté previamente en el ‘Unsavory Truth’, la influencia de los patrocinadores de la industria alimentaria parece ocurrir a un nivel inconsciente; los investigadores no reconocen dicha influencia y por lo general la niegan”.