¿El peróxido de hidrógeno podría tratar el coronavirus?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

de terapia de peroxido de hidrogeno coronavirus

Historia en Breve -

  • La terapia de peróxido de hidrógeno nebulizado es una forma económica y sencilla de tratar la mayoría de las enfermedades respiratorias virales
  • Todo lo que necesita es un nebulizador con mascarilla que cubra su boca y nariz y peróxido de hidrógeno de calidad alimentaria (al 12 %), diluido al 1 %
  • El peróxido de hidrógeno (H2O2) está compuesto por una molécula de agua (H2O) con un átomo de oxígeno extra. El oxígeno inactiva los patógenos virales al descomponer su estructura viral
  • Además, sus células inmunológicas pueden producir peróxido de hidrógeno. Esto forma parte del proceso por el que su sistema inmunológico mata las células infectadas. La terapia de peróxido de hidrógeno ayuda a las células inmunológicas a realizar su función natural de manera más efectiva
  • Para evitar que una infección se desarrolle por completo, debe comenzar a tratarla ante los primeros signos de síntomas. Antes de comenzar el tratamiento, consulte con su médico de cabecera

¿Puede un tratamiento casero, económico y fácil de administrar ayudar a tratar el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2? Según el Dr. Thomas Levy, la respuesta es sí. El remedio en cuestión es el peróxido de hidrógeno, aerosolizado en cualquier nebulizador estándar.

El Dr. Charles Farr introdujo este término por primera vez a principios de los años 90 y establece que la terapia de peróxido de hidrógeno puede tratar con éxito la mayoría de las enfermedades respiratorias virales, incluido el coronavirus. De acuerdo con Levy:

"Aunque se puede esperar que el grado de respuesta positiva varíe entre una persona y otra, se puede anticipar que esta intervención eliminará los resultados fatales de las enfermedades en casi todos los casos, excepto en los más graves".

Es importante considerar que, pese a que las personas de edad avanzada y las personas con problemas de salud subyacentes corren mayor riesgo de complicaciones graves y muerte, la tasa general de mortalidad del COVID-19 parece ser bastante baja y muy similar a la gripe.

Se puede encontrar una recopilación de estadísticas de mortalidad reportadas de todo el mundo en el documento “Likelihood of Survival of Coronavirus Disease 2019", publicado en The Lancet Infectious Diseases el 30 de marzo de 2020. Para consultar las estadísticas actualizadas sobre el COVID-19, visite la página web "Coronavirus COVID-19 Global Cases by the Center for Systems Science and Engineering".

Dicho esto, si consideramos que los científicos aún no saben si los pacientes con COVID-19 obtienen inmunidad contra el virus de por vida o si actuará de forma similar a los virus del resfriado y la gripe, donde cada temporada representa un nuevo riesgo de infección, parece muy importante poder contar con una estrategia de tratamiento que sea económica y sencilla de aplicar ante los primeros síntomas.

Cómo funciona el peróxido de hidrógeno

Para realizar este tratamiento, solo necesita dos artículos: un nebulizador con mascarilla que cubra su boca y nariz y emita un vapor fino, y peróxido de hidrógeno de calidad alimentaria.

Por lo general, el peróxido de calidad alimentaria viene en concentraciones de 12 %, así que debe diluirlo hasta que alcance el 0.1 % de concentración para poder usarlo como se describe en la siguiente tabla:

Peróxido de hidrógeno dilución

Los virus no están "vivos". Necesitan un huésped vivo en el que puedan infectar células vivas, en donde replican el ADN y ARN viral. Una vez que una célula está infectada, los virus recién replicados salen de la célula y pasan a la siguiente célula para duplicar el proceso.

Así que, cuando hablamos de "matar" un virus, realmente nos referimos a inactivarlos al romper su estructura. Razón por la que el jabón es tan efectivo. Los coronavirus se mantienen unidos mediante un recubrimiento de lípidos (grasos). El jabón, al ser anfipático, lo que significa que puede disolver la mayoría de las moléculas, disuelve esta membrana grasa, lo que provoca que el virus se desintegre y se vuelva inofensivo.

Es decir, el jabón contiene sustancias similares a la grasa que tienen una estructura muy parecida a la de los lípidos que se encuentran en la membrana del virus, por lo que las moléculas de jabón compiten con las grasas en la membrana y las remplazan. Al hacerlo, se disuelve el "pegamento graso" que mantiene el virus unido.

El peróxido de hidrógeno funciona de manera similar. Como señaló Levy, “la forma de controlar cualquier infección viral no matando el virus, sino eliminando las células infectadas que se han convertido en fábricas virales". 

Sus células inmunológicas pueden producir peróxido de hidrógeno. Esto forma parte del proceso por el que su sistema inmunológico mata las células infectadas. Al matar la célula infectada, se detiene la reproducción viral. Por lo que, la terapia de peróxido de hidrógeno solo ayuda que las células inmunológicas realicen su función natural de manera más efectiva.

El peróxido de hidrógeno también es un importante agente de señalización del redox. Como se explicó en el artículo de revisión “Reactive Oxygen Species (ROS) as Pleiotropic Physical Signaling Agents”, publicado el 30 de marzo de 2020 en mi revista favorita, Nature Reviews Molecular Biology:

"A niveles fisiológicos bajos en el rango nanomolar, el H2O2 es el principal agente de señalización que ejerce su función por medio de las proteínas diana específicas, que participan en la regulación metabólica y las respuestas al estrés con el fin de respaldar la adaptación celular a un entorno cambiante y al estrés...

Los avances metodológicos recientes permiten evaluar las interacciones a nivel molecular que ocurren en las vías de señalización redox entre las moléculas específicas de ROS [especies reactivas de oxígeno] y las dianas específicas.

Por lo tanto, se han producido importantes avances para poder comprender el papel que desempeñan estos oxidantes en la fisiología y la enfermedad, por ejemplo, en los sistemas nervioso, cardiovascular, inmunológico y músculo esquelético, así como en la regulación metabólica, el envejecimiento y el cáncer.

En el pasado, al probarse en ensayos clínicos, la eliminación inespecífica de ROS a través del uso de compuestos antioxidantes de baja masa molecular no logró contrarrestar la aparición y la progresión de la enfermedad.

Sin embargo, controlar las vías de señalización mediadas por ROS a través de la selección selectiva ofrece una perspectiva a futuro sobre la medicina redox más completa".

En resumen, el peróxido de hidrógeno es un ROS importante y aunque los ROS suelen considerarse "todos malos", en este caso no se debería generalizar. Como se señaló en este documento, no se recomienda la eliminación general de ROS, ya que en realidad cumplen funciones de señalización importantes. El documento también explica:

“El flujo fisiológico en estado estacionario del H2O2 a proteínas diana específicas produce una oxidación reversible, por lo tanto, altera la actividad, localización e interacciones proteicas, lo que su vez, contribuye con la organización de varios procesos en células y órganos, incluida la proliferación, diferenciación, migración y angiogénesis de las células.

Este estado de mantenimiento de bajo nivel de H2O2 y su señalización redox fisiológica se conoce como "eustres oxidativo".

A diferencia del estrés oxidativo, la aflicción oxidativa señala un desafío oxidativo que tiene efectos positivos o beneficiosos y es esencial en la señalización redox.

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El peróxido de hidrógeno tiene un largo historial de uso médico

Como se explicó en un artículo de British Journal of Pharmacology publicado en 2012, que tenía como objetivo evaluar el potencial terapéutico del peróxido de hidrógeno en el tratamiento del derrame cerebral isquémico:

"...de acuerdo con los hallazgos recientes, [el peróxido de hidrógeno] está siendo reconocido como una molécula endógena ubicua de la vida, por el papel biológico que desempeña. De hecho, cada vez más evidencia sugiere que H2O2 puede actuar como un segundo mensajero con un papel pro-supervivencia en varios procesos fisiológicos...

En 1856, se identificó por primera vez la presencia de H2O2 en los sistemas vivos. Sin embargo, fue hasta 1894 que se logró extraer H2O2 100 % puro y su primer uso médico data de 1888, donde según Love, se utilizó como un tratamiento eficaz para combatir enfermedades, incluidas, escarlatina, difteria, catarro nasal, coriza aguda, tos ferina, asma, fiebre de heno y amigdalitis.

Del mismo modo, Oliver y sus colaboradores reportaron que H2O2 por vía intravenosa fue un tratamiento eficaz contra la neumonía por influenza en la epidemia posterior a la Primera Guerra Mundial.

A pesar de todos sus efectos beneficiosos, en la década de 1940 toda la atención que se había ganado el H2O2 desapareció debido al desarrollo de novedosos medicamentos de prescripción...

Pero en general, Farr se considera el pionero de la "terapia oxidativa" al proponer una infusión intravenosa de H2O2 para tratar una amplia variedad de enfermedades. Más tarde, Willhelm promovió el uso terapéutico de H2O2 para tratar el cáncer, enfermedades cutáneas, polio y enfermedades mentales relacionadas con bacterias.

Él definió al H2O2 como "el sistema inmunológico dado por Dios". Otro de los protagonistas en la historia del H2O2 fue Grotz, quien probó el H2O2 en sí mismo para tratar su dolor de artritis con éxito".

Como puede ver, mientras algunos críticos han tachado a Farr de charlatán, otros científicos e investigadores prefieren no desestimar sus contribuciones a la ciencia médica.

¿Qué dicen los estudios?

Los estudios también han examinado el uso de peróxido de hidrógeno contra una variedad de patógenos, como fue el caso de un estudio publicado en Poultry Science en 1994, que encontró que el vapor microaerosolizado de peróxido de hidrógeno al 5 % "inactivó por completo el virus infeccioso de laringotraqueitis".

La exposición al vapor también redujo la infectividad del virus de la enfermedad de Newcastle, el virus de la bronquitis infecciosa y el virus de la gripe aviar, sin embargo, no los inactivó por completo. Se requirió del uso de vapor de peróxido de hidrógeno al 10 % para que el virus de la enfermedad de bursitis infecciosa se inactivara por completo.

Otro estudio, publicado en el American Journal of Infection Control en 2009, evaluó la eficacia del peróxido de hidrógeno vaporizado contra virus en varias superficies y descubrió que después de tan solo 2.5 minutos, la exposición al vapor de peróxido de hidrógeno a una concentración de 10 partes por millón provocó la inactivación del 99 % de los virus.

Del mismo modo, un estudio publicado en Journal of Hospital Infection en 2014, descubrió que el vapor de peróxido de hidrógeno eliminaba una variedad de virus en el acero inoxidable, incluido el adenovirus humano 1, el coronavirus de los cerdos por gastroenteritis transmisible (TGEV, un sustituto del SARS-CoV), el virus de la gripe aviar y el virus de la gripe porcina.

De acuerdo con los autores, "el vapor de peróxido de hidrógeno fue virucida contra calicivirus felino, adenovirus, TGEV y virus de la gripe aviar en el menor volumen vaporizado probado (25 ml)". En un estudio realizado en 1997, también se descubrió que el peróxido de hidrógeno vaporizado inactiva por completo una variedad de virus de animales.

En los estudios sobre las vacunas, también se ha destacado la capacidad del peróxido de hidrógeno para inactivar virus infecciosos peligrosos.

Como se señaló en un estudio publicado en la revista Vaccine en 2016, al peróxido de hidrógeno al 3 % le toma solo dos horas inactivar por completo y de forma irreversible el virus de la rabia, lo que reduce el tiempo y el costo del proceso de inactivación requerido para la fabricación de una vacuna contra la rabia (que contiene el virus de la rabia inactivado).

¿Por qué utilizar un nebulizador?

La terapia promovida por Farr implicó la administración de peróxido de hidrógeno por vía intravenosa. Sin embargo, esto haría que la terapia esté fuera del alcance de la mayoría de las personas que desean un remedio casero rápido y fácil de usar.

Una alternativa mucho más económica y conveniente es inhalar el vapor de peróxido de hidrógeno a través de un nebulizador, que es un pequeño dispositivo portátil que convierte el líquido en vapor.

El vapor microscópico, similar al humo, se puede inhalar fácilmente por las fosas nasales, los senos nasales y los pulmones. Y aunque durante mucho tiempo, las personas con asma han utilizado nebulizadores para administrar medicamentos a sus pulmones, vale la pena señalar que este sistema de administración no solo afecta a los pulmones sino a todo el cuerpo.

Como se señaló en el artículo de revisión de 2002, “Pulmonary Drug Delivery Systems: Recent Developments and Prospects”, "Dirigir la administración de medicamentos a los pulmones se ha convertido en uno de los aspectos más importantes de los sistemas de administración de medicamentos".

En el caso de infecciones respiratorias, el nebulizador tiene la ventaja adicional de suministrar el peróxido de hidrógeno directamente a las áreas más afectadas por los virus respiratorios: los senos paranasales, la garganta, el tracto bronquial y los pulmones.

De acurdo con Levy "La nebulización efectiva de peróxido de hidrógeno literalmente "mata el veneno", por lo que el virus presente en otras partes del cuerpo se puede eliminar fácilmente porque ya se ha combatido la afluencia del nuevo virus" y agrega que:

“También debemos tomar en cuenta que el peróxido de hidrógeno puede matar fácilmente los patógenos en una herida abierta. Por lo tanto, debería ser fácil entender por qué poner vapor de peróxido de hidrógeno en todas las áreas de máxima replicación viral pone al cuerpo en el camino hacia una rápida curación".

Protocolo de peróxido de hidrógeno de Levy

Para evitar que una infección se desarrolle por completo, debe comenzar a tratarla ante los primeros signos de síntomas. El peróxido de hidrógeno de calidad alimentaria (al 12 %) debe ser diluido al 1 %. Antes de empezar el tratamiento, consulte a su médico de cabecera.

Si la solución sin diluir le provoca comezón o ardor en la nariz, puede diluirla hasta un 50 % con agua purificada. Incluso se pueden usar concentraciones más bajas, aunque al hacerlo, también reduce sus efectos antivirales.

Si ya presenta secreción nasal o dolor de garganta, Levy recomienda usar el nebulizador durante 10 a 15 minutos, cuatro veces al día, hasta que sus síntomas desaparezcan También puede nebulizar peróxido de hidrógeno como forma de prevención y mantenimiento, algo aconsejable durante la temporada de gripe, o mientras la pandemia COVID-19 está en pleno apogeo. Levy señala:

“Debido a que no es una terapia tóxica, la nebulización se puede administrar con la frecuencia que se desee. Si se realiza al menos una vez al día, producirá un impacto muy positivo en la función intestinal, ya que mata la colonización crónica de patógenos presente en la mayoría de las narices y gargantas y detiene la ingestión de estos patógenos y sus toxinas las 24 horas, los 7 días de la semana.

Si la prevención diaria no es una opción práctica, entonces puede utilizar este método de prevención cuando sea necesario, por ejemplo, cuando alguien le estornuda en su cara o cuando se baja del avión después de un vuelo transatlántico. No espere a que aparezcan síntomas. Mejor utilice el nebulizador cada vez que pueda".