Tire su patito de goma

Patito de Plastico

Historia en Breve -

  • Durante décadas, el patito de goma amarillo fue un elemento básico en el ritual del baño de los niños pequeños, y se popularizó cuando Plaza Sésamo presentó su clásica oda al pato, en febrero de 1970
  • Los investigadores han descubierto lo que muchas madres ya sabían, estos juguetes de plástico albergan millones de hongos y bacterias, y fueron la fuente de un brote multirresistente de pseudomonas en un hospital infantil
  • Aparentemente, estos juguetes inofensivos no solo son una fuente de bacterias dañinas, incluyendo a las pseudomonas y legionella, sino que también contienen disruptores endocrinos de uso industrial, ftalatos, relacionados con trastornos del neurodesarrollo, problemas respiratorios y más
  • Considere sustituir estos juguetes de plástico para baño por juguetes de tela lavables, para secarlos a altas temperaturas en la secadora y así destruir las bacterias, así como juguetes para bañera que no tengan agujeros, con el fin reducir el riesgo de exposición a las bacterias dañinas

Por el Dr. Mercola

Con frecuencia, los patitos de goma se encargan de amenizar la hora del baño de los niños pequeños y fueron popularizados cuando Plaza Sésamo presentó su clásica oda al pato en febrero de 1970.1

Esta canción, interpretada por el personaje de Plaza Sésamo, Ernie, con la voz de Jim Henderson, se convirtió en un éxito sorpresivo, que alcanzó el puesto número 16 en la lista Billboard Hot 100, en septiembre del mismo año, y casi gana un Grammy al año siguiente.

La gran popularidad que obtuvo este patito amarillo fue imprevista. En los siguientes años, estos pequeños juguetes de plástico se convirtieron en un elemento básico durante la hora del baño de los niños pequeños e incluso se usaron en beneficio de las Olimpiadas Especiales en Illinois, cuando 60 000 de estos pequeños juguetes fueron liberados en el Río Chicago.2

Canadá utilizó una versión más grande de un patito amarillo inflable de seis pisos en sus celebraciones del Día de Canadá en 2017, el cual requirió 2.5 horas para poder inflarlo, de 8 a 10 personas para manejarlo, una grúa para moverlo3 y tuvo un costo de $ 120 000 USD para alquilarlo durante dos meses.4

Los primeros juguetes de goma aparecieron a finales de 18005 y tenían una consistencia sólida flexible, destinados a ser juguetes masticables. Para los años 40, este juguete se había convertido en una figura icónica con un pico de color naranja brillante.

Hoy en día, las investigaciones han confirmado lo que muchos padres sospechaban--que el interior de estos juguetes contiene una gran cantidad de brotes fúngicos y bacterianos.6

Elimine el patito de goma junto el agua del baño

Este estudio fue realizado por el Instituto Federal Suizo de Tecnología y Ciencias Acuáticas y la Universidad de Illinois. Los investigadores recolectaron 19 juguetes para baño utilizados en la vida real, y los analizaron para obtener imágenes notables de su superficie interna.7

Este estudio continuó la investigación de otro completado algunas décadas antes, que sugería que los juguetes para baño facilitaban el desarrollo microbiano, específicamente la proliferación de organismos patógenos como pseudomonas o enterococcus.

A finales de los años 90, un brote de pseudomonas resistente a múltiples medicamentos en un hospital infantil estuvo relacionado con juguetes para baño compartidos.8 Este estudio estableció la primera conexión entre este tipo de juguetes y las infecciones, ya que las pseudomonas solo estaban presentes en estos juguetes y no se podían detectar en el agua misma.

Los objetivos de los investigadores en el presente estudio fueron proporcionar una amplia descripción del desarrollo bacteriano en el interior de juguetes reales y establecer una mejor comprensión de los factores que impulsan el desarrollo de estos hongos y bacterias.9

Para lograrlo, primero se estudió la biopelícula extraída de los juguetes para baño utilizados en la vida real y se hizo una comparación con la apariencia y abundancia de desarrollo microbiano en los juguetes nuevos, idénticos y utilizados en condiciones controladas, que simulaban ser usados en agua del baño limpia y sucia.

El estudio, considerado uno de los primeros exámenes científicos detallados de su tipo, reveló un volumen y una variedad fúngica y bacteriana sorprendentemente elevada dentro de los juguetes para baño.10 Las bacterias encontradas incluyeron a las pseudomonas y legionella.11

Las poblaciones fúngicas presentes en los juguetes para baño también fueron analizadas por medio de tecnología de secuenciación. Los resultados revelaron que los juguetes más blandos contenían un desarrollo microbiano más diverso.12

Específicamente, al diseccionar los juguetes revelaron entre 5 y 75 millones de células bacterianas por centímetro cuadrado.13 Los investigadores también encontraron especies fúngicas en el 60 % de los juguetes para baño reales y en todos los juguetes probados en condiciones controladas de agua sucia.

El tipo exacto de hongos y bacterias fue diverso entre los hogares pero, en general, el 80 % incluía pseudomonas y legionella. El autor del estudio, Frederik Hammes, Ph.D., del Departamento de Microbiología Ambiental del Instituto Federal Suizo comentó:14 "Los juguetes para baño con moho fueron ampliamente debatidos en los foros y blogs en línea, pero hasta la fecha han captado poca atención por parte de la ciencia".

La autora principal y microbióloga, Lisa Neu, comentó las diferencias encontradas entre los diferentes tipos de juguetes para baño, al indicar:15 "Hemos encontrado diferencias muy marcadas entre las diferentes formas de animales para baño. Una de las razones fue el material, porque liberaba carbono que podría servir como alimento para las bacterias".

Los nutrientes en el plástico y agua alimentan a los hongos y bacterias

De acuerdo con los autores del estudio presentado,16 una fuente de microorganismos en la biopelícula de los juguetes para baño es el agua de la llave, que difiere sustancialmente en cada lugar. A menudo, las poblaciones microbianas complejas contienen patógenos oportunistas como pseudomonas y legionella.

El agua de la llave no contiene nutrientes que contribuyen al desarrollo microbiano. Al contrario del microbioma humano y la contaminación ambiental.

Las fuentes de nutrientes para estas bacterias podrían originarse a partir de productos para el cuidado personal, tales como los jabones y champús, y de los desechos humanos transferidos del cuerpo al agua del baño.17

Además, los materiales poliméricos flexibles utilizados para producir patitos de goma son conocidos por liberar una cantidad considerable de compuestos orgánicos de carbono, lo que favorece el desarrollo microbiano. Estos compuestos no provienen de polímeros primarios sino más bien de plastificantes y estabilizadores añadidos, para mejorar la flexibilidad del producto.18

Los materiales sintéticos flexibles, que consisten principalmente en cloruro de polivinilo (PVC) o goma de silicona, son propensos a absorber la materia orgánica y facilitar este desarrollo. Aunque la orina fresca de una persona saludable no contiene bacterias, contribuye a la producción de carbono y nitrógeno, que son nutrientes necesarios para el desarrollo bacteriano.19

El PVC no solo produce nutrientes que favorecen el desarrollo de los hongos y bacterias, sino que también proporciona un estrato sobre el cual los hongos podrían crecer y degradar el material.20 Hammes comentó sobre la contribución de los plastificantes en el desarrollo microbiano:21

"Todos estos materiales de plástico flexible contienen suavizantes llamados plastificantes para volverlos blandos. (Los plastificantes) migran del plástico al agua, y a las bacterias les gusta consumirlos. Simplemente, les proporciona una buena cantidad de alimento para desarrollarse".

Los niños expuestos podrían tener un mayor riesgo de infecciones

Los investigadores del estudio presentado destacan que exponerse a una cantidad razonable de bacterias podría ayudarle a su sistema inmunológico.

Si bien, puede parecer contradictorio, con base en la cantidad de campañas publicitarias que venden productos que prometen matar el 99.9 % de los gérmenes en las superficies, la Hipótesis de Higiene propuesta en 1989 por el epidemiólogo británico David Strachan22 sugiere que vivir en un ambiente demasiado limpio podría ser contraproducente.23

Los investigadores han descubierto que los niños que crecen en ambientes menos limpios tienen un menor riesgo de desarrollar sensibilidad a sustancias como el polen y la caspa de perro, en comparación con los que crecen en hogares extremadamente limpios.

El Dr. Samuel Friedlander, alergólogo del Centro Médico de los Hospitales Universitarios Case Western Reserve, en Cleveland, lo explica de la siguiente manera:24

"Considero que el sistema inmunológico es como un ejército. Entonces, si el ejército no tiene algo contra que luchar, como los microbios, en muchos casos combatirá algo como los alérgenos.

Las personas [que] viven en granjas están expuestas a más microbios y, como resultado de ello, su sistema inmunológico trata de combatir esos microbios, por lo cual, el cuerpo no tiene que combatir los alérgenos".

Es importante recordar que no importa cuán diligentemente limpie su hogar, nunca eliminará por completo el desarrollo bacteriano de las superficies. Por otro lado, mantener una buena higiene personal podría evitar la adquisición de infecciones y prevenir su propagación.

El científico que publicó el estudio presentado señaló que aunque cierta cantidad de bacterias ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de los niños, las mismas bacterias también podrían provocar infecciones oculares, auditivas e intestinales, especialmente en personas inmunocomprometidas o niños muy pequeños.25

Cuando el agua de los juguetes para baño es arrojada directamente a los ojos u oídos, podría elevar el riesgo de infecciones.

Los plastificantes alimentan a las bacterias y más

Los plastificantes no solo se encuentran en los juguetes para niños, sino en muchos productos diferentes. Son sustancias químicas utilizadas para incrementar la flexibilidad y durabilidad de los polímeros plásticos. Su cortina de baño, envases de alimentos, guantes de plástico e incluso los productos de limpieza para el hogar y para el cuidado personal contienen ftalatos (plastificantes).

Si bien, los patitos de goma liberan el carbono que alimenta el desarrollo bacteriano, también contienen ftalatos, disruptores hormonales de uso industrial, que logran llegar a la boca de los niños pequeños.

Los plastificantes alteran el sistema endocrino, lo que puede desencadenar cáncer testicular, bajo conteo de espermatozoides, malformaciones genitales e infertilidad. Aunque la cantidad de ftalatos liberados por un patito de goma y consumidos durante el baño podría ser mínima, la dura realidad es que este tipo de sustancias químicas se encuentran en muchos otros productos cotidianos que le rodean a usted y su familia.

Por ejemplo, en una evaluación de los hábitos alimenticios y metabolitos urinarios de 9 000 participantes de 6 años de edad y mayores,26 los investigadores descubrieron que la mayoría de las personas que consumían comida rápida excretaban una mayor cantidad de ftalatos que los que no la consumían.

El estudio analizó la exposición y no los posibles efectos negativos para la salud, pero encontraron un vínculo relacionado con la dosis entre la cantidad de comida rápida que consumían los participantes y la cantidad de ftalatos a los que estaban expuestos.

En un estudio publicado por la Sociedad Química Americana (ACS, por sus siglas en inglés), los investigadores encontraron que las mujeres embarazadas expuestas a los ftalatos de envases para alimentos, artículos para el cuidado personal y otros productos de uso cotidiano, tenían un mayor riesgo de aborto involuntario entre las 5 y 13 semanas de embarazo.27

Otros estudios demuestran que exponerse a los ftalatos durante el embarazo podría incrementar el riesgo de afectar negativamente la masculinización de los genitales de los bebés varones.28

Además, esta exposición se ha relacionado con un menor desarrollo neurológico, problemas respiratorios y alteraciones en el desarrollo genital.29 En el pasado, los estudios se enfocaron principalmente en la absorción a través del contacto directo con la piel, pero los modelos más recientes han pronosticado una captación transdérmica significativa directamente del aire ambiental.

En otras palabras, cuanto más pueda eliminar plásticos y productos que contengan ftalatos de su entorno inmediato, menor será su riesgo de padecer efectos en la salud relacionados con tal exposición.

Hay más de una razón para desechar los patitos de goma junto con el agua del baño. Cambie sus juguetes de plástico para bañarse por juguetes de tela lavables, utilice la secadora a alta temperatura para eliminar el moho y las bacterias, y considere utilizar juguetes para bañera sin agujeros para reducir el riesgo de desarrollo microbiano. Siempre vigile y mantenga los juguetes fuera de la boca de su bebé.

Probablemente su hogar esté lleno de bacterias y no sea perjudicial

El estudio presentado recibió financiamiento del gobierno suizo como parte de un análisis más amplio sobre bacterias que se desarrollan en artículos del hogar. El año pasado, los investigadores alemanes determinaron que las esponjas de cocina de 14 viviendas particulares tenían más de 350 especies diferentes de bacterias.30

Este estudio también encontró que las esponjas que eran calentadas en el microondas podrían empeorar su carga bacteriana, ya que las bacterias patógenas más fuertes eran propensas a sobrevivir y desarrollarse.

En una entrevista con el New York Times, Markus Egert, microbiólogo de la Universidad de Furtwangen, en Alemania, comentó sobre la cantidad de bacterias encontradas en las esponjas, al indicar que:31 "Esa era la misma densidad bacteriana que podría encontrar en las muestras de heces humanas. Probablemente no haya otro lugar en la Tierra con tan alta densidad de bacterias".

Las lavadoras también son un ambiente ideal para el desarrollo de bacterias.32 El Dr. Charles Gerba, profesor de microbiología en la Universidad de Arizona, ha pasado años investigando los gérmenes que crecen y se desarrollan en las lavadoras. Gerba indicó que la ropa interior era el problema principal ya que a menudo introducían material fecal en las lavadoras. El material fecal puede transportar diversas bacterias, incluyendo rotavirus, E. coli, salmonela y virus de la hepatitis A. Gerba indicó que:33

"Si lava un poco de ropa interior, habrá alrededor de 100 millones de E. coli en el agua para lavar, y podrían ser transmitidas a la siguiente carga de ropa. Hay un décimo de heces fecales en cada par de ropa interior promedio."

Los teléfonos celulares son otro de los responsables, algunas veces tienen una carga bacteriana 10 veces mayor que la mayoría de los inodoros.34 El teclado de la computadora también podría albergar bacterias posiblemente dañinas, de acuerdo con un estudio solicitado por un grupo de defensa del consumidor.

La evaluación reveló que al menos un teclado tenía cinco veces la cantidad de gérmenes que se pueden encontrar en el asiento de un inodoro.35 En un estudio de la Universidad de Arizona, los investigadores descubrieron que la computadora de escritorio promedio tenía 400 veces más bacterias que el asiento de un inodoro promedio.36

El desarrollo microbiano en el asiento de un inodoro se ha utilizado comúnmente por muchos investigadores para comparar el desarrollo bacteriano en otros artículos. Sin embargo, después de la publicación del estudio presentado, esta comparación podría cambiar la percepción sobre los patitos de goma que se utilizan en el ritual de baño infantil.

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