El azúcar simple que podría ser el factor relevante en el fracaso de la guerra contra el cáncer

fructosa

Historia en Breve -

  • La fructosa, que se encuentra en casi todos los alimentos procesados, puede ser la fuente de combustible preferida para las células cancerígenas
  • Si bien todas las formas de azúcar fomentan el cáncer, la fructosa en particular se usa para la división celular, lo que acelera el crecimiento y diseminación de esta enfermedad
  • La gran mayoría de las personas en los Estados Unidos consumen demasiada fructosa
  • Si tiene cáncer o desea prevenirlo, es fundamental limitar el azúcar en su alimentación, y, sobre todo, la fructosa

Por el Dr. Mercola

Aunado a la contundente evidencia, muchos expertos coinciden en que la fructosa excesiva es tóxica para su cuerpo. A diferencia de la fructosa, casi todas las células de su organismo pueden usar directamente la glucosa. Sin embargo, la fructosa se metaboliza principalmente en el hígado y puede servir como sustrato para aumentar el crecimiento de las células cancerígenas.

La fructosa ayuda a que las células cancerígenas puedan prosperar

TODAS las formas de azúcar son perjudiciales para la salud en general y promueven el cáncer, pero de maneras ligeramente distintas, y en diferente medida, tal y como lo explicaré más adelante. Sin embargo, la fructosa parece ser claramente uno de los azúcares más nocivos.

Un artículo en la revista médica Expert Opinion on Therapeutic Targets1 examinó la relación entre el aumento del azúcar refinado en la alimentación y el riesgo de cáncer, con especial interés en un monosacárido, la fructosa. Los investigadores señalaron lo siguiente:

"Observaciones recientes indican que las células cancerígenas utilizan la fructosa para promover su proliferación y tienen preferencia por la fructosa para la síntesis de ácidos nucleicos".

En dicho artículo se mencionaron diversas formas en que la fructosa alimentaria puede promover el crecimiento del cáncer, por ejemplo:

  • Altera el metabolismo celular
  • Aumenta las especies reactivas de oxígeno (radicales libres)
  • Daña el ADN
  • Produce inflamación

La investigación publicada en la revista Cancer Research2 también demostró que la forma en que se metabolizan los diferentes tipos de azúcar (mediante distintas vías metabólicas) es de GRAN trascendencia para incitar el cáncer y hacerlo proliferar. De acuerdo con los autores:

"Cabe señalar que el metabolismo de la fructosa y la glucosa tiene grandes diferencias... Estos hallazgos demuestran que las células cancerígenas pueden metabolizar fácilmente la fructosa para aumentar su proliferación".

En este caso, las células cancerígenas que se utilizaron correspondían al cáncer de páncreas, que por lo general se considera la forma más letal de cáncer a nivel mundial. El estudio confirma el viejo aforismo de que el azúcar fomenta el cáncer porque descubrieron que las células tumorales prosperan con el azúcar (glucosa).

Sin embargo, las células utilizan fructosa para la división celular, lo que acelera el crecimiento y diseminación de esta enfermedad.

¿Por qué representa una GRAN amenaza para la salud pública?

Ya sea que simplemente esté interesado en prevenir el cáncer, o sufra cáncer y desee vivir por más tiempo, seguramente ignore estos hechos y crea la propaganda donde la industria afirma que la fructosa es segura y no es diferente de otros endulzantes comunes bajo su propio riesgo.

La realidad es que la fructosa puede ser la influencia más perniciosa en la alimentación estándar que se lleva en los Estados Unidos, y prácticamente está garantizado que causará enfermedades crónicas si se consume en exceso.

El principal problema es que, ¡la gran mayoría de las personas en los Estados Unidos consumen fructosa en niveles del 3 % al 600 % del umbral máximo!

Además, la mayoría de las personas están muy confundidas sobre la fructosa y aún creen que es un tipo de azúcar "saludable" porque se encuentra naturalmente en las frutas y se dice que tiene un índice glucémico bajo.

Sin embargo, esto no es una cuestión de comer una manzana o un puñado de pasas como un tentempié. La fructosa, en cualquier forma, se puede encontrar en 5 de las 10 principales fuentes calóricas en los Estados Unidos, y en algunos casos (sobre todo cuando se procesa o proviene de algún restaurante) puede estar en TODOS los productos que se muestran a continuación:

Postres a base de granos (pasteles, galletas, donas, pies, papas fritas, tartas y barras de granola) 139 calorías al día

Bebidas alcohólicas

Panes con levadura, 129 calorías al día

Pasta y platillos con pasta

Pollo y platos mixtos con pollo, 121 calorías al día

Platillos mexicanos mezclados

Refrescos, bebidas energéticas y bebidas deportivas, 114 calorías al día

Carne de res y patillos mixtos con carne

Pizza, 98 calorías al día

Postres a base de lácteos

Si está interesado en prevenir el cáncer, le recomiendo que si tiene un buen estado de salud mantenga su consumo total de fructosa por debajo de los 25 gramos al día.

La mayoría de las personas también se beneficiarán al limitar la fructosa de la fruta a 15 gramos por día y, si necesita bajar de peso, es probable que deba limitar el consumo total de fructosa a 15 gramos al día en total, esto incluye a la fruta.

Sin embargo, si tiene cáncer, debe reducir su consumo total de fructosa a menos de 10 gramos por día sin importar la fuente y esto incluye a la fruta.

Frutas Tamaño de la porción Gramos de fructosa

Limón

Un medio

0

Limas

Un medio

0.6

Arándanos agrios

1 taza

0.7

Fruta de la Pasión

Un medio

0.9

Ciruela Pasa

Un medio

1.2

Albaricoque

Un medio

1.3

Guayaba

2 medio

2.2

Dátiles (estilo Deglet Noor)

Un medio

2.6

Melón o Cantalupo

1/8 de un melón mediano

2.8

Frambuesas

1 taza

3.0

Clementina

Un medio

3.4

Kiwi

Un medio

3.4

Zarzamoras

1 taza

3.5

Fruta de Estrella

Un medio

3.6

Cerezas, dulces

10

3.8

Fresas

1 taza

3.8

Cerezas, ácidas

1 taza

4.0

Piña

1 rebanada (3.5 "x 0.75")

4.0

Toronja, rosa o roja

1 / 2 medio

4.3

Boysenberries

1 taza

4.6

Mandarina

Un medio

4.8

Nectarina

Un medio

5.4

Melocotón

Un medio

5.9

Naranja (navel)

Un medio

6.1

Papaya

1 / 2 medio

6.3

Melón Verde o Honeydew

1 / 8 de med. melón

6.7

Banana o Plátano

Un medio

7.1

Mora Azul

1 taza

7.4

Dátiles (Medjool)

Un medio

7.7

Manzana (composta)

Un medio

9.5

Persimmon o Caqui

Un medio

10.6

Sandía

1/16 de tamaño mediano

11.3

Pera

Un medio

11.8

Pasas

1 / 4 taza

12.3

Uvas, sin semillas (verdea o rojas)

1 taza

12.4

Mango

1 / 2 medio

16.2

Albaricoques, secos

1 taza

16.4

Higos, secos

1 taza

23.0

¿Qué tiene el azúcar que atrae tanto a las células cancerígenas?

En 1931, el Premio Nobel fue otorgado al investigador alemán Dr. Otto Warburg, quien descubrió por primera vez que las células cancerígenas tienen un metabolismo energético radicalmente diferente en comparación con las células sanas.

Los tumores malignos suelen utilizar un proceso en el que las células cancerígenas utilizan la glucosa como combustible, creando así ácido láctico como un producto derivado. Más tarde, la gran cantidad de ácido láctico que produce dicha fermentación de la glucosa en las células cancerígenas es transportado a su hígado.

Esta conversión de glucosa en ácido láctico genera un pH más bajo y más ácido en los tejidos cancerígenos, así como también una fatiga física general debida a la acumulación de ácido láctico.

Esta es una vía muy ineficiente para el metabolismo energético, que extrae solo cerca del 5 % de la energía disponible en su suministro de alimentos.

En términos simplistas, el cáncer está "desperdiciando" energía, lo que provoca que se canse y entre en un estado de desnutrición, y conforme el círculo vicioso continúe, hará que el cuerpo se debilite exponencialmente tal y como lo experimentan muchos pacientes con cáncer.

Además, los carbohidratos de la glucosa y la sacarosa disminuyen significativamente la capacidad de los neutrófilos para cumplir su función. Los neutrófilos son un tipo de glóbulo blanco que les ayuda a las células a envolver y destruir diversos invasores, como el cáncer.

Mientras tanto, las células cancerígenas prefieren la fructosa para la división celular, lo que contribuye a su crecimiento y diseminación por todo el cuerpo.

Aún, cuando la teoría de que el azúcar fomenta el cáncer surgió hace casi 80 años, la mayoría de los programas convencionales contra el cáncer TODAVÍA no abordan adecuadamente la alimentación y la necesidad de evitar los azúcares y la fructosa en caso de que sufra dicha afección.

Tal y como lo escribió Patrick Quillin, PHD, RD, CNS hace más de una década:

"Durante los últimos 10 años he trabajado con más de 500 pacientes con cáncer como director de nutrición para los Cancer Treatment Centers of America (Centros de Tratamiento del Cáncer de América) en Tulsa, Oklahoma.

Me desconcierta por qué la simple idea de que el "azúcar fomenta el cáncer" puede pasar tan desapercibido en un plan integral de tratamiento oncológico.

De los millones de pacientes con cáncer que actualmente reciben tratamiento en los Estados Unidos, a casi nadie se le ofrece terapia científicamente orientada a la nutrición además de estatuir que "simplemente consuman alimentos adecuados".

La mayoría de los pacientes con los que trabajo acuden a mí con una carencia total de asesoramiento nutricional".

Los endulzantes artificiales NO son una alternativa segura

Puede verse tentado a cambiar el azúcar por endulzantes artificiales, sin embargo, estos pueden dañar su salud incluso más rápidamente que la fructosa. De hecho, ya existen cientos de estudios publicados que relacionan los endulzantes artificiales como el aspartame, que se usa ampliamente en refrescos de dieta y muchos otros alimentos similares, con serias complicaciones de salud.

El documental realizado por Cori Brackett, Sweet Misery (Un dulce misterio), es un excelente resumen de los problemas con el aspartame.

También puede leer mi artículo con Victoria Innes-Brown, quien durante 2 años y medio realizó una serie de meticulosos y detallados experimentos, donde registró los efectos de utilizar aspartame líquido similar a la soda de dieta en ratones. Esto incluyó no solo tumores significativos sino también efectos neurológicos, parálisis, trastornos cutáneos y síntomas de parálisis cerebral.

Investigaciones recientes también han vinculado el consumo diversas sodas de dieta a mayores tasas de derrames cerebrales, ataques cardíacos y otros eventos vasculares que resultan mortales, así como el síndrome metabólico.3

Literalmente existe evidencia suficiente para llenar un libro entero donde se demuestran los peligros de consumir endulzantes artificiales – que es exactamente la razón por la que escribí mi libro Sweet Deception (Dulce engaño). Si usted o sus seres queridos beben bebidas de dieta o comen alimentos sin azúcar, este libro explica cómo los endulzantes artificiales le han ocultado la verdad del aspartame y la sucralosa.

Para los momentos en que desee agregar un poco de dulzor a sus alimentos o bebidas, intente usar la planta de Stevia en su lugar. Es una planta segura y natural que ha existido por más de 1 500 años y es ideal si está vigilando su peso, o si busca proteger su salud al evitar el azúcar. Es cientos de veces más dulce que el azúcar y casi no contiene calorías.

De manera alternativa, puede usar Lo Han o glucosa pura (dextrosa) como endulzante. Cuesta alrededor de $ 1 dólar por libra y no causa muchos de los cataclismos bioquímicos que causa la fructosa.

Sin embargo, es solo un 70 % igual de dulce como la sacarosa, por lo que terminará usando un poco más por la misma cantidad de dulzor, esto la hace un poco más cara que la sacarosa – pero aun así vale la pena consumirla por su salud ya que tiene CERO gramos de fructosa.

La glucosa puede ser utilizada directamente por cada célula de su cuerpo y, como tal, es mucho más segura que el veneno metabólico, la fructosa.

Una nutrición sólida es primordial si quiere vencer al cáncer

Probablemente esté al tanto del vínculo entre los alimentos que consume y su riesgo de cáncer. Sin embargo, si no lo está, le aseguro que prácticamente todo lo que consuma (o aplique en) su cuerpo puede ayudar u obstaculizar sus mecanismos naturales de curación y, de ese modo, influir en su riesgo de cáncer y su capacidad para recuperarse del mismo.

Esta no es una concepción "alternativa" en lo absoluto. Por el contrario, incluso la tradicionalista Sociedad Americana contra el Cáncer afirma que un tercio de las muertes por dicha enfermedad están relacionadas con una alimentación deficiente, inactividad física y exceso de peso.

Sin embargo, las tasas de cáncer están aumentando debido a que la medicina moderna no está abordando de manera alguna las causas subyacentes de la mayoría de los tipos de cáncer. Si acaso existe un área en la cual más vale prevenir que curar, es la del cáncer.

Estoy convencido que, si puede avanzar hasta alcanzar el plan de salud avanzado, prácticamente eliminará el riesgo de desarrollar la mayoría de los tipos de cáncer.

Sin embargo, lo que a menudo se ignora es que, si ya tiene cáncer, también es fundamental que consuma alimentos nutritivos para ayudar a estimular su sistema inmunológico y sanar, lo cual incluye evitar la fructosa y otros tipos de azúcar.

La Organización de Investigación Gerson alberga una colección de informes que documentan la investigación que dio pie a la Terapia Gerson, un enfoque nutricional, así como el papel de la alimentación en el cáncer, y en este enlace puede escuchar los testimonios de los pacientes que han mejorado con esta terapia nutricional.

Muchas de las historias de éxito incluyen a personas cuyos médicos tradicionalistas no les dieron esperanzas de recuperarse y que fueron capaces de superar su enfermedad contra viento y marea al consumir tanto frutas como vegetales naturales, y no mediante el uso de tóxicos medicamentos oncológicos.

El sistema no es una cura milagrosa para todos, e incluso el Instituto Gerson afirma que "ningún tratamiento funciona para todos, sin excepción alguna".

Sin embargo, la mayoría de los médicos tradicionalistas ofrecen UNA sola opción para el tratamiento del cáncer – medicamentos, radiación y cirugía – mientras desestiman o descartan opciones alternativas tales como el poder de las modificaciones alimentarias con alimentos saludables.

¿Qué más puede hacer para prevenir y combatir el cáncer?

Además de limitar su consumo de azúcar y fructosa, existen otras medidas que en este momento puede comenzar por su cuenta, no solo para prevenir el cáncer, sino también para asegurarse de que tiene la mejor posibilidad de recuperarse.

Puesto que el cáncer es prácticamente una enfermedad provocada por el hombre, es de suma importancia reconocer que influye en muchos factores que podrían causarle cáncer. Tomar el control de su salud le permitirá tomar las mejores decisiones posibles en lo que respecta a su salud, en caso de que sufra cáncer.

He aquí una lista para comenzar un plan de prevención contra esta enfermedad:

1. Reduzca radicalmente su consumo de azúcar. Normalizar sus niveles de insulina es una de las medidas físicas más poderosas que puede establecer para reducir su riesgo de cáncer, y para hacerlo, es imprescindible eliminar el azúcar y los granos de su alimentación.

La fructosa es uno de los azúcares más importantes cuya eliminación debe abordar desde un principio. Le reitero, si tiene cáncer, deberá reducir su consumo a menos de 10 gramos por día sin importar la fuente.

2. Optimice sus niveles de vitamina D. Existen pruebas contundentes donde se señala que la deficiencia de vitamina D desempeña un papel fundamental en el desarrollo del cáncer.

Los investigadores en este campo han estimado que cerca de un 30 % de las muertes por cáncer podrían prevenirse cada año con la simple medida de optimizar los niveles de vitamina D en la población general. En lo personal, puede disminuir el riesgo de cáncer en MÁS DE LA MITAD tan solo con obtener exposición solar óptima durante todo el año.

De manera alternativa, puede usar una cama de bronceado que cumpla con las medidas de seguridad o, como último recurso, un suplemento oral de vitamina D3. Recuerde que la MEJOR manera de elevar su nivel de vitamina D es mediante la exposición al sol.

Si está recibiendo tratamiento oncológico, probablemente sea beneficioso que sus niveles sanguíneos sean más altos – quizás alrededor de 80-90 ng/ml.

Para descubrir los detalles sobre cómo usar la vitamina D de manera terapéutica, consulte mi artículo anterior relacionado con los valores de su análisis y el tratamiento para su deficiencia.

3. Realice ejercicio con regularidad. Según la convincente evidencia, el ejercicio puede disminuir el riesgo de cáncer, sobre todo al reducir los niveles elevados de insulina y normalizar el estrógeno.

Por ejemplo, las mujeres que hacen ejercicio con regularidad pueden reducir su riesgo de cáncer de mama en un 20 % a 30 % en comparación con aquellas que no lo hacen.

En lo particular, prefiero ver el ejercicio como un medicamento que debe recetarse cuidadosamente y realizarse a una intensidad lo suficientemente alta para obtener su máximo beneficio.

Es importante incluir una gran variedad de técnicas en su rutina de ejercicios. Además, es probable que la integración del ejercicio con el ayuno intermitente catalice en gran medida su potencial para reducir el riesgo de cáncer y estimular tanto la curación como el rejuvenecimiento generalizados.

4. Obtenga cantidades apropiadas de grasas omega-3 de origen animal y de alta calidad.

5. Consuma todos los vegetales que guste. Lo ideal es que sean frescos y orgánicos. Se ha identificado que los vegetales crucíferos, en particular, contienen potentes propiedades anticancerígenas. Considere con seriedad su consumo de vegetales, no de frutas, ni de jugos.

6. Use diversas herramientas de relajación como meditación, yoga y apoyo social para manejar y aliviar el estrés emocional de su vida. Incluso los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) declaran que el 85 % de las enfermedades son causadas por las emociones.

Es probable que este factor sea más importante en comparación con el resto de los factores físicos que han sido expuestos en el presente artículo, así que asegúrese de abordarlo.

7. Mantenga un peso corporal ideal.

8. Obtenga suficiente sueño de alta calidad.

9. Reduzca su exposición a toxinas ambientales como pesticidas, limpiadores químicos para el hogar, ambientadores sintéticos, contaminación del aire y toxinas plásticas como el bisfenol A, también conocido como BPA.

10. Reduzca el uso de celulares y otras tecnologías inalámbricas, y ponga en marcha el mayor número posible de estrategias de seguridad en caso de que no pueda evitar su uso.

11. Ponga a hervir, escalfar o cocer al vapor sus alimentos, en lugar de freírlos o cocinarlos a la parrilla.

12. Evite los endulzantes artificiales, que en realidad son peores para su salud en comparación con el azúcar, y se han relacionado con tumores cerebrales.

Publique su comentario
Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo